Cap.10 VISITAS NOCTURNAS

Paso un mes, en el que cada tarde Jacob venia a verme, y cada tarde me negaba a recibirlo y a gritar una sarta de blasfemias que mi padre jamás pensó escucharme. Aunque mi padre supo la verdad de lo que sucedió con Jacob, trató de suavizar las cosas, pues según él, era un buen chico que había cometido un error. Pero que no tenía que pagarlo toda la vida.

Claro como no había asesinado al amor de su vida, a mi padre que más le daba.

No había día en que no llorara. No seguí en la escuela, no tenía caso. Ahora todo era gris, sin color, sin ningún aliciente en esta vida. Lo único que me ataba a esta penosa vida, era mi padre. Mi madre estaba felizmente casada, ella no era un obstáculo.

Sin embargo los días pasaban y una noche en que no podía dormir, el cielo se estremecía con los relámpagos y la feroz tormenta que azotó Forks. Parecía que quería desaparecer el pueblo. Los truenos se sucedían uno tras otros. Sin que hicieran mella en mí.

De pronto vi una silueta junto a la ventana y mi corazón empezó a latir aceleradamente. ¿Seria posible que él…? Otro relámpago iluminó la habitación mientras yo me incorporé de un salto sin poder creerlo.

-Vaya, vaya. Con que era cierto. Tu adorado vampiro por fin tuvo su merecido.-Me miró con una sonrisa burlona en su bello rostro. Sus ojos refulgían de alegría.

-Me alegro que sufras, estoy complacida. Así quería verlo a él, lástima que fue así, pero no esta tan mal. Me gusta verte así, destrozada y muerta de dolor. Mmm Cierto la venganza es dulce, muy dulce-Me miró complacida una vez más y luego vio la urna de plata. Dio un paso hacia ella y mi sangre se encendió de rabia al imaginar lo que quería hacer.

-No te permitiré tocarla. Primero me matas-le grité, aunque los truenos sofocaban mis gritos. Ella rió divertida de verme.

-Oh, si, por supuesto, como tú guardaste las cenizas de mi James y me las diste, pues ahora, yo haré lo mismo. Además es sólo polvo, basura. Sólo la pondré en su lugar. Y se acercó a la copa, la iba a tomar, cuando salté hacia ella y le mordí el brazo, cosa inútil, pues no le hice absolutamente nada, en cambio ella, sólo dio una pequeña sacudida y me estrellé contra la pared. Empecé a gritarle en cuanto me recuperé, ella ya tenia la urna en sus manos.

En ese momento mi padre entró de golpe en la habitación dejándome helada de espanto, llevaba su arma y al vernos no dudó. Victoria le gruñó dejando la urna a un lado. Y le disparó.

-No papa, vete de aquí, vete, estas en peligro, por favor vete-le gritaba pero mi padre vio con espanto como las balas rebotaban en el hermoso cuerpo de la vampira.

-Eso es imposible, no puede ser-gritó asustado mi padre. Todo sucedió en cosa de segundos y de forma alucinante, mi padre, retrocedió y cargó de nuevo. Disparó todas las balas, pero no sucedió absolutamente nada. En cambio Victoria sonrió de manera malévola acercándose a mi padre, me levanté y volví a abalanzarme sobre ella, pero ni se dio cuenta que estaba tratando de detenerla.

Mi padre retrocedía y me llamaba a gritos para que saliera de ahí. Ella estaba casi frente a él y de pronto volteó hacia la ventana, cuando con un estrépito de cristales, un enorme lobo de pelo rojizo saltó hacia la recamara. Ella se sorprendió y dejó a mi padre, trató de salir, pero el enorme lobo se lo impidió. Mi padre estaba impactado por lo sucedido y caminó hacia atrás. Y cayó escaleras abajo.

-¡Noooo, papá!-grité y trate de ir hacia él, pero la lucha entre la vampira y el lobo me lo impidieron, hasta que segundos después se movieron y pude correr hacia mi padre.

Victoria gruñó de rabia. Y saltó hacia la calle, el lobo fue tras ella.

Mi padre estaba en el inicio de la escalera, como si fuera un muñeco de trapo, quedó de espaldas. Como pude baje los escalones y me dirigí a él.

-Papá, por favor papá ¿estas bien?- Me hinqué y traté de voltearlo, empecé a gritar pidiendo una ambulancia, no sabia que tan mal podía estar.

Cuando por fin pude voltearlo, me quedé muda de la impresión. Mi padre estaba muerto, tenía los ojos abiertos en un claro gesto de horror y espanto. Busqué su latido, pero no encontré nada. Traté de reanimarlo, no se cuanto tiempo estuve así. Hasta que llegó la ambulancia y otra patrulla. No supe quien las había llamado, solo recuerdo que subí a la ambulancia con el cadáver de mi padre. No quería creer que él también me dejaba.


Ahhhh pobrecita... Bella esta sufriendo mucho, snifff...

Hola gente linda, ¿como están? He estado algo enferma del estomago y la cabeza nuevamente, pero mi deber con ustedes es darles el capitulo de todos mis fics. como siempre ya saben la cantaleta de siempre de mi parte. Dejen comentario para saber que les pareció, ya saben que ese es mi único pago, premio, salario, compensación, motivación, como quieran llamarlo, agradezco muchísimo que me agreguen como autora y como fic favorito, no saben el gusto que me da, pero porfis, dejen comentarios, es más estimulante pues así tengo conciencia de si voy bien ó cambio algo, etc. No les cuesta mucho y créanme, me harán muy feliz. Espero les gusten estos nuevos capítulos.

A quienes me han pedido capítulos mas largos, chicas, amores lindos, quisiera complacerlas de verdad, pero es muy difícil para mi, tener el tiempo que me queda entre el trabajo y la casa, aparte de la familia, y luego rematando con las enfermedades, ustedes saben adoro escribir, pero mi familia, casi tira la compu a la calle porque estoy pegada a ella, jejeje, al llevar más de 20 fics, actualizando todos ellos, comprenderán que no puedo hacerlos más largos aunque quisiera, sin embargo trataré de hacer un esfuerzo y veremos que sucede.

Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.

Bella Cullen H.