Cap. 10: De secuestros, vestidos de novias y cazadoras

A Percy le costó mucho apartar su vista de la hermosa niña en las gradas, pero Annabeth había logrado distraerlo después de darle un fuerte pisotón. La hija de Atenea no estaba muy feliz al notarlo mirar embobado a la otra niña.

-¡ouch!-masculla mirando molesto a la rubia

-Concéntrate en la misión-gruñe Annabeth molesta-además ellos no son lo único por lo que debemos preocuparnos

-Cierto, había algo más-responde Percy ignorando las miradas divertidas de Will y la sonrisa maliciosa que Bianca había puesto al notar la irritación de Annabeth…algo le decía que habría mucho dolor en su futuro…

-Grover ha sido secuestrado-proclama con seriedad paseando sus grises ojos en los rostros de sus tres compañeros, rostros que no se muestran perturbados-¿No van a decir nada?-dice con enojo

-Dijiste que era algo importante-murmura Percy en respuesta-yo no le veo nada importante a que secuestren un sátiro…bueno en realidad si debe ser preocupante porque estaba dentro del campamento y…

-Grover no estaba en el campo, se fue después de que el verano termino-corrigió Annabeth, su tono era culpable, como si ella hubiera sabido lo que el sátiro planeaba hacer-él quería salir en busca de Pan y después de saber que nunca le permitirías ir en una misión contigo…

-¡Hey!-salta Bianca al sentir la firme acusación de la rubia-Percy no tiene la culpa de que el sátiro sea un idiota

-Grover no…

-¡Chicas!-las para Will colocándose entre ellas-centrémonos en lo que es más urgente en este momento-dice calmándolas-debemos asegurarnos de que esos dos semidioses lleguen a salvo al campamento, exterminar al monstruo que este en esta escuela y de ahí ir donde Quirón para decirle lo que paso con Grover… ¿cómo sabes qué paso con Grover?-cuestiona mirando a la hija de Atenea con curiosidad

-Grover al parecer realizo un enlace empático de emergencia cuando empezó a ser perseguido por los hombres de Kronos-confeso Annabeth-lo vi huyendo en una tienda, traía puesto un vestido de novia con todo y velo…

-¿Un vestido de novia?-repite Percy sorprendido-se puso un vestido de novia. Creía que no notarían las patas de cabras o algo así

-No sé-masculla Annabeth-pero él dijo que había descubierto la forma de salvar el árbol de Thalía…

-¿Qué pasa con el árbol de Thalía?-cuestionaron los otros tres semidioses a la vez

-¿Quirón no los ha llamado?-pregunta en ese tono de superioridad, como si le gustara volver a tener el control de la situación-han envenenado el árbol de Thalía, se está muriendo y toda la barrera protectora del campo está cayendo…Thalía está muriendo-murmura lo último con los puños apretados por la frustración-debemos salvar a Grover, él ha descubierto como salvar a Thalía…al árbol de Thalía…

-Lo encontraremos y salvaremos a Thalía-promete Percy sin poder evitarlo. Annabeth era tan parecida a Ariadna que no podía verla sufrir

-Gracias-responde Annabeth con los ojos brillantes por lágrimas retenidas

-ejem-carraspeo Bianca con molestia-volvamos a los semidioses-ordena tomando la mano de Percy y jalándolo con ella a la pista-separemos y perdámonos en la multitud

-¿Cómo quieres que hagamos eso?-pregunta Will con una sonrisa mientras retiene a Annabeth colocando una mano sobre su hombro

-Es un baile, así que vamos a bailar-es la sencilla respuesta de Bianca antes de seguir jalando a Percy hasta perderse en la multitud

Lo último que Percy ve, es la mirada molesta de Annabeth y la sonrisa inocente de Will.

Bianca lo conduce hasta el centro de la pista antes de obligarlo a bailar. Percy sonríe sintiéndose un tanto torpe ante la gracia con la que Bianca baila. Ella parecía haber nacido para eso. Sus movimientos son firmes pero delicados, su cabello de mueve con una suavidad hasta ahora desconocida por el hombre (o al menos desconocida para Percy), sus ojos parecen estar fijo en él pero a la vez en todo el salón, de sus labios nunca se va la sonrisa.

Era un poco espeluznante en realidad. Percy esperaba que de un momento a otro Bianca no decidiera matarlo, porque a diferencia de los otros mortales, él sabía perfectamente lo peligroso que podía ser un hijo de Hades…y las mujeres….y tener una combinación de ambos no era saludable para nadie.

-Deja de mirarme como si fuera a arrancarte la cabeza-susurra Bianca sin dejar de sonreír con encanto

-Me das miedo-admite Percy mientras la hace girar en su sitio

-Claro que te doy miedo-dice ella terminando de girar para luego jalar del cuello de Percy hasta que sus rostros están lo suficientemente cerca para sentir el aliento del otro-yo puedo hacer que te pierdas en la oscuridad y que las sombras oculten tu cuerpo hasta que te conviertas en un simple esqueleto a merced de mi voluntad

-ok, ahora no se si aterrarme o confesarte mi amor eterno-bromea Percy sin estar muy seguro de su respuesta.

Bianca solía confundirlo de esa forma. A veces actuaba con una dulzura azucarada que hacia babear a Ethan, Luke y Lee como los buenos hermanos mayores que aparentaban ser. Otras veces era la pequeña sarcástica inteligente que hacía a Sally muy orgullosa (y a Clarisse también). Mientras que la mayoría de las veces era esta versión de inocencia asesina que asustaba a Percy y a Will obligándolos a ver sus espaldas durante toda una semana. Pero claro siempre estaba su faceta de hermana dulce y amable para Nico. Así que Percy en realidad nunca sabía si Bianca solo bromeaba con él o realmente quería sacrificarlo para algún ritual extraño que los hijos de Hades hacían…

-Se han ido-murmura Bianca dejando de bailar de golpe

-¿qué?

-Los semidioses se han ido-repite ella mirando rápidamente por toda la sala-Voy por los otros, tú procura buscarlo y no hagas nada estúpido mientras llegamos

Buscarlos y no hacer nada estúpido. Él podría hacer eso.

O probablemente no. Porque ni bien vio al enorme hombre (a quien luego clasifico como Espino) llevándose los a jaloneos a través de una puerta. Sabía que no había tiempo para esperar a los otros.

Saque mi bolígrafo y corrí tras ellos.

La puerta daba a un pasillo oscuro. Se podía escuchar ruidos de forcejeo hacia el fondo. Percy destapo su bolígrafo permitiendo que la brillante luz del bronce celestial iluminara las penumbras, al final del pasillo había una puerta. Él no duda en correr hacia ella y abrirla de golpe. La puerta conducía al vestíbulo principal, Espino no estaba por ningún lado pero los dos chicos sí.

Piper se encontraba frente a Leo, como si tratara de protegerlo de algo. Leo se aferraba a un brazo de ella mientras que con su otra mano sostenía fuertemente lo que parecía ser un destornillador.

-No voy a hacerles daño-murmura Percy bajando levemente la espada-he venido a salvarlos

Ambos miraban a Percy con el pánico pintado en los ojos. Los marrones ojos de Leo se ampliaban a cada segundo mientras que los de Piper parecían querer gritar.

Fue en ese momento en que Percy se dio cuenta de lo que pasaba.

Agradeciendo a sus reflejos esquivo un golpe directo. Pero el hijo de Poseidón tenía pagar por haber bajado la guardia. Un par de espinas lograron clavarlo contra la pared ocasionando que Piper chille aterrada.

-Pero si es Perseus Giiackson-masculla Espino en un tono extraño-gracias por venir hasta acá. Me ahorras el trabajo de tener que ir a buscarte.

Piper y Leo intentaron aprovechar que la atención de Espino estaba en Percy para tratar de huir. Pero Espino previniendo eso lanzo un par de espinas que pasaron rosando sus mejillas.

-Ahora, los tres vendrán conmigo-murmuro mientras sonreía maliciosamente.

Canturreando algo en un idioma extraño, el monstruo nos ató a los tres con la fuerza suficiente para cortar un poco nuestra circulación.

-Caminen-demando pastoreándonos hacia los bosques que rodeaban la escuela-hay un claro más adelante. Ahí podremos convocar a nuestro vehículo

-¿Qué vehículo? ¿A dónde nos llevas?-pregunta Piper temblando ligeramente

-Calla niña insolente

-¡No le hables así!-chilla Leo en un valiente intento por defender a Piper

Percy permaneció callado mirando todo a su alrededor. Espino soltaba un gruñido sobrenatural que asusto a Leo y Piper. Pero Percy debía buscar su oportunidad para escapar y salvarlos a todos. Él debía centrarte para hacer sus movimientos ninjas (como infantilmente Nico les había llamado después de verlo entrenar con Clarisse y Luke).

-Alto-ordena Espino cuando llegaron a un acantilado frente al mar.

El mar podría haber sido una clara ventaja para Percy, al menos eso pensó hasta que Espino cortó sus pensamientos.

-¡El mar! ¡Salta hijo de Poseidón! ¡Intenta salvarte!

-¿Cómo te ha llamado?-murmuro Piper mirando a Percy

-Pero…te matare antes de que toques el agua-continuo Espino ampliando su sonrisa-¿aún no tienes idea de quién soy verdad?-de su traje parecía sobresalir una especia de cola-si tuviera tiempo y los quisieran muertos les diría…pero como los necesitan vivos…

-¿Quién nos necesita?-gruñe Piper-mi padre te dará la cantidad que le pidas pero deja a Leo y al otro chico en paz.

-A mi jefe no le interesa el dinero…él no es como esos simples y patéticos mortales que hacen cualquier cosa por algo tan vano

-Trabajas para Michael-Percy no estaba preguntando

-¿Para el traidor de Apolo?-dijo Espino en tono burlón-yo no le sirvo a los pequeños mortales. Mi jefe es más importante, más grande que cualquier mortalucho. Él fue la mano derecha del señor Kronos durante la gran titanomaquía

-¿Kronos? ¿Titanomaquia?-murmuro Piper incrédula

-Creo que nos está secuestrando un loco…o uno de esos creyentes fanáticos dispuestos a hacer sacrificios humanos-dice Leo con demasiada seridad

-No es momento de bromas Leo-regaña Piper en murmuro

-…-La mente de Percy estaba corriendo a mil, tratando de averiguar la identidad de la que Espino hablaba…pero solo había un ser que entraba en esas características…y no era nada bueno-…hablas…el titán de la guerra…el general…Atlas

-Al parecer el hijo de Poseidón no es tan ignorante como algunos creen-se burla Espino-el general estará muy complacido con esto

-Creo que ambos están locos-chilla Leo mirando a Espino y a Percy

-Ustedes deben honrarse, podrán formar parte del ejército ganador y ver el gran despertar de los monstruos-Exclama Espino mirando a Piper y a Leo-Los perores, los más poderosos monstruos están despertando en este mismo instante. Monstruos que no han sido visto desde hace miles de años, monstruos que vendrán a causar destrucción y muerte por donde pasen. Monstruos que les mostrarán a los patéticos mortales dónde es su verdadero lugar. Y lo más importante de todo, monstruos que provocaran la caída del Olimpo.

-Ok-dijo Piper-Está completamente loco

-Cuando les diga aguantes la respiración-murmuro Percy mirando hacia todo lado

-¿Por qué deberíamos…?

-¡Solo háganlo!-ordeno Percy callando a Leo-¡AHORA!

Aun dudando, Piper y Leo aguantaron la respiración. En ese mismo momento una gigantesca ola se levantó sobre el acantilado estallando sobre Espino y los tres chicos atados. Gracias al agua, Percy logro zafarse de sus cuerdas y procedió a ir por Piper y Leo. Solo encontró al chico.

Cuando el agua se disipo, Espino estaba sin su disfraz. Su rostro sigue siendo el de un humano aun cuando sus ojos brillan con un dorado aterrador y sus dientes se han vuelto más colmilludos, pero su cuerpo es el que ha tenido más cambios, la cola que ya habían notado era la de un escorpión mientras que el resto del cuerpo era el de un león.

-¿Una mantícora?-pregunta Percy asombrado

-La peor-gruñe Espino mostrando como en una de sus patas está siendo retenida Piper-Ahora déjense de juegos y vengan…

Lo que sea que Espino trato de decir se vio cortado cuando Bianca salió de entre las sombras lanzándole una fuerte patada en la pata que retenía a Piper. Will y Annabeth llegaron de los otros, Annabeth sosteniendo una daga de bronce celestial y Will su arco y flecha.

Piper aprovecha que está libre para darle una patada a Espino en sus partes nobles antes de salir corriendo hacia Leo.

-No te dije que no hicieras nada estúpido-gruño Bianca alejándose un poco de Espino

-Se los llevaba, no podía esperar por ustedes-respondí moviendo mi espada al escuchar el sonido de un helicóptero.

Espino gruño con furia antes de lanzar una gran cantidad de filosas espinas contra nosotros. Will se colocó frente a Piper y Leo disparando sus flechas a cada espina que se acercara en su dirección. Annabeth usaba su daga para desviar las que se cruzaran en su camino, ella estaba intentando llegar a Espino. Bianca utilizaba las sombras para deslizarse de un lado a otro y atacar a Espino con sus propias espinas.

Percy desvía algunas espinas con su espada antes de llegar hasta el monstruo y tratar de cortarle la yugular solo para ser detenido por el aguijón de su cola.

-¿Qué rayos está pasando?-Piper grito detrás de la seguridad de Will

-¿Espías y experimentos del gobierno salidos de control?-pregunto Leo intentando darle sentido a algo de lo que veía.

Fue en ese instante que el helicóptero sobrevoló por encima de ellos, dos hombres sacaron lo que parecían ser metralletas y les apuntaban directamente.

-¡Por Zeus!-exclamo Annabeth al ver el helicóptero-¡CRÚBRANCE!-chillo mientras saltaba hacia un lado para esquivar los proyectiles que Espino le lanzaba

-¡Piper!-grita Percy mirando a la asustada chica que se aferraba a Leo con mío-¡Ordénales que se detengan!

-¿Qué? ¿No creo que me hagan caso?-chilla corriendo mientras esquiva las balas que los hombres estaban disparando.

-¡SOLO HAZLO!

-…-Piper duda un segundo, mira asustada a los hombres en el helicóptero, se aterra aún más cuando nota que están apuntando a un desprotegido Leo que ha caído al tropezar-¡ALTO!

Todos en el claro pueden sentir como una fuerza mágica los envuelve, haciéndoles sentir que deben detenerse que ya no deben continuar con lo que estaban haciendo.

Por suerte, Teseo estaba acostumbrado a sentir ese tipo de magia vocal. Por eso Percy no duda en volver a levantar otra gigantesca ola, pero esta vez la ola aprisiona al helicóptero jalando con fuerza contra el mar.

-Creí que los semidioses tenían prohibido dañar a los mortales-murmura Espino saliendo del control de Piper

-…-Percy solo sonríe con malicia mientras responde-los mortales no tienen permiso para ver a las cazadoras

El sonido de un cuerno de caza inunda todo acantilado.

-NO-gruñe Espino-Ellas no, no deberían

Espino intenta correr pero una lluvia de flechas le impide el paso arrinconándolo frente al acantilado.

Del bosque salen un grupo de chicas, todas con atuendos plata, arcos y flechas listos para atacar. Todas tenían entre diez y quince años.

-¡Las cazadoras!-susurro Annabeth sorprendida

-¡Genial!-masculla Will apesadumbrado

Una de las recién llegadas se adelanta al grupo. Era alta y grácil, de piel cobriza. Sus negros cabellos estaban atados en una firme trenza y adornados por una plateada diadema. Sus ojos morados brillaban con frialdad.

-¿Permiso para matar, mi señora?-pregunta con voz armoniosa.

-NO, no pueden intervenir-gruño Espino-¡Va contra las leyes!

-Eso no es cierto-responde otra de las recién llegadas. Su cabello rojizo está sujeto por una cola anta. Sus ojos plateados parecen brillar como la luna misma. Desprendía un aura divina muy poderosa-La caza de todas las bestias está dentro de mis dominios. Y tú, repugnante criatura, eres una bestia salvaje-Sus plateados ojos se centran en la otra chica que hablo primero-Zoe, permiso concedido.

-¡No me iré con las manos vacías!-gruño Espino mientras se abalanzaba sobre una desprevenida Annabeth

-¡Annabeth!-chillo Will a la par que Bianca corría empujando a Espino.

-Retrocede mestiza-ordena Zoe

Pero Bianca no puede retroceder. Su cuerpo ya había entrado en contacto con el monstruo y ambos estaban cayendo. Bianca se aferraba al cuello de Espino mientras clavaba una de sus espinas en su propio cuello.

-¡FUEGO!-ordena Zoe

-¡NO!-grita Percy corriendo hacia Bianca

Pero Percy no fue lo suficientemente rápido. Las cazadoras habían soltado sus flechas. Estás cayeron en diferentes partes del monstruo, clavándose con fuerza y haciéndolo quedar al borde del acantilado.

-¡Esto no ha terminado cazadoras! ¡Lo pagaran caro!-grito Espino mientras saltaba hacia el vació del acantilado con Bianca aun sobre su lomo.

-¡BIANCA!-chillo Percy corriendo más rápido hasta el acantilado

Dos cazadoras se lanzaron sobre Percy impidiendo que salte por el acantilado en un intento por ir tras Bianca.

-¡Quieto muchacho!-ordeno una de ellas

Percy debe reconocer que en cualquier otro momento hubiera hecho caso a la orden, Teseo siempre había sido muy respetoso con las cazadoras y con su diosa. Pero en ese instante, con la idea de haber perdido a Bianca, no podía pensar con claridad.

De un fluido movimiento de saco a las dos cazadoras de encima, permitiendo que su ira lo dominara. La tierra del acantilado empezó a temblar, el cielo se nublaba atrayendo a la tormenta y el mar se agitaba con fuerza contra el acantilado.

-…Percy…-susurro Annabeth asustada

Las cazadoras habían vuelto a levantar sus arcos, está vez apuntando al hijo de Poseidón.

-Mi señora, permiso para… ¿mi señora?-dijo Zoe mirando extrañada a su diosa

La niña de rojizos cabellos hasta ese momento había aparentado tener unos doce años. Ahora lucia como una chica de unos veinte. Caminaba con firmeza hasta pararse frente a Percy.

-Cálmate Perseo-ordeno la diosa mirándolo fijamente a los ojos-no me hagas cortarte la cabeza por el trato descortés que estás teniendo con mis cazadoras

-Pude haber llegado a salvarla-gruño Percy mirando con furia a la diosa

-Eso no es cierto-respondió ella con esa calma mortal que siempre había poseído-Ahora serénate-ordena a la par que le da una fuerte cachetada-la hija de Hades te necesita con la cabeza despejada.

-…-Percy parpadea en su sitio. De golpe todo lo que había estado provocando se detiene-¿acabas de golpearme?

-Agradece que no ha sido algo peor-responde la diosa antes de voltear a ver a sus cazadoras-bajen sus armas.

-Pero…mi señora…él-murmura otra de las niñas que también poseía un cabello medio rojizo medio naranja

-Phoebe-dice la diosa-este hijo de Poseidón no es un peligro para nosotras.

-Pero…

-…-la diosa ignora a Phoebe antes de mirar a los otros semidioses y sonreírle levemente a Piper y a Annabeth-Soy Artemisa, diosa de la caza.

-¿Diosa….como un dios?-pregunta Leo mirándolo curioso

-Dios es de varones repugnantes muchacho-masculla Artemisa mirando con frialdad a Leo quien no duda en esconderse tras Piper-Soy una diosa, femenino. ¡Cazadoras, armen la carpa!

Las niñas plateadas no dudan en empezar a montar una gran carpa que debía ser la de la diosa.

-María-dice llamando a una de las niñas más pequeñas-dale algo de comer a estos muchachos-ordena señalando a Leo y a Will-Ustedes-dice mirando a Annabeth y a Piper-vendrán conmigo. Phoebe, Zoe ustedes también vayan a la carpa…y tú Perseo Jackson-murmura dirigiendo sus plateados ojos hacia Percy-vamos a hablar…ven con nosotras, te concederé el honor de entrar en mi tienda…por segunda vez.

Percy no puede evitar sentir algo de miedo. Pero Artemisa había dejado claro que sabía exactamente quién era él. Lo cual en realidad no era bueno, Artemisa nunca le había perdonado que acabara con su vida tan cobardemente.

P&B&P

Holas

Nuevo cap, también está algo corto pero no he tenido mucho tiempo para escribir. Espero que le haya gustado. No se olviden de dejarme sus comentarios para saber sus opiniones.

Nos leemos

Byebye

Pd: lalala si Artemisa sigue teniendo esa pequeña debilidad con Percy tal y como se mostró en la maldición del Titán (Porque si no lo mato después de la forma en que le hablo es porque debe tener alguna clase de debilidad por él. Sobre todo teniendo en cuenta que ha matado a hombres por menos como una mirada o un piropo)

Pd2: lalalalala Zoe y Phoebe son lo suficientemente antiguas como para haber conocido a Teseo

Pd3: Si Phoebe llego a la caza antes de Zoe….creo que jugare con algo ahí y la forma en que conoció a Teseo lalalalalala (no, Phoebe no va a estar enamorada de Teseo/Percy ni nada así…Zoe por el contrario, podría curar su corazón)

Pd4: lalalala pero el final de la maldición sigue siendo el mismo…lalalala

Pd5: acabo de darme cuenta que Bianca ha terminado siendo una versión semidiosa de Natahsa Romanoff… wahahahhahahahha