Cap 10

No puedo creer que no recuerde donde está la casa de mi padre – decía una agotada rubia – llevamos caminando cerca de cuatro horas dando vueltas por toda la aldea – se notaba que no estaba para nada contenta.

Tranquila Naru – decía como si nada el hokage – esto es estar perdido en el sendero de la vida – a lo cual la chica comenzó a pensar.

A lo mejor no es un tipo que llega tarde por que quiere… es que no tiene ni el más mínimo sentido de orientación – pensó resignada y siguió caminando al lado de su sensei, pasaron dos horas más hasta que por fin encontraron la casa.

Te lo dije Naru – su tranquilidad era envidiable – llegamos, aquí es la residencia Namikaze.

Gracias Kakashi-sensei – dijo algo cansada – ahora si me disculpas tengo cosas que hacer – dijo y miro a su pequeña que estaba igual o incluso más casada que ella – parece que tendré que limpiar sola – pensó – Akina – a lo cual la aludida la miro – entremos, habrá mucho que hacer.

Hai – recibió una respuesta llena de cansancio, en eso Kakashi se había retirado dejando a las chicas con su nueva casa para que la limpiaran ellas.

Maldito sensei – refunfuño Naru – no solo nos dio vueltas por la aldea, sino que se va sin ayudarnos a limpiar… - dijo mientras se acercaba a la puerta, cuando la abro se topo con una grata sorpresa, todo estaba limpio como si alguien habitara la casa, entraron para ver la construcción, el living y el comedor estaban unidos haciendo ver un gran espacio, la cocina también era amplia, del living se extendía un pasillo que estaba conectado a un baño y a dos habitaciones, en una de esta estaba una cama matrimonial que Naru supuso era de sus padres, y en la otra pieza había una pequeña cuna con muchos juguetes la cual Naru al verla comenzó a derramar lagrimas.

¿Naru-sama? – dijo preocupada Akina – ¿le pasa algo?

No pequeña – dijo frotándose los ojos – es solo que… me hubiera gustado vivir con mis padres en esta casa durante una temporada – dijo tratando de no llorar – bueno – dijo tomando un poco de aire y viendo un reloj en la muralla en la cual mostraba que eran las tantas de la tarde – tengo hambre y no tengo dinero para comprar ramen – dijo con pena – esperemos que haya algo en la cocina – mientras avanzaban a su destino se escucho un pequeño rugir de un estomago, Naru volteo hacia el origen y vio a Akina totalmente sonrojada.

Yo también tengo Hambre Naru-sama – dijo un poco cohibida la pequeña.

No te preocupes, debe haber algo, sino te traeré algo – dijo con una sonrisa – tal vez mi cocina no sea la mejor del mundo pero sin duda es mejor de lo que preparan en el hospital – dijo con mucha confianza a lo cual la pequeña solo se agrego y la siguió a la cocina.

Una vez allí comenzó a abrir los muebles buscando comida pero primero encontró los platos, vasos, servicio, ollas y sartenes – bueno, al menos hay con que cocinar – dijo al ver todos los utensilios – ahora donde está la comida no perecible – dijo mientras seguía buscando.

Naru-sama ¿por qué no abre el refrigerador? – dijo la pequeña

Porque si no hay comida allí me voy a desmoralizar totalmente – dijo la rubia con un aura negra al no encontrar lo que buscaba – de acuerdo, veamos el refrigerador – dijo acercándose a este, cuando lo abrió encontró lo que estaba buscando, fideos, arroz, aceite, sal, pan, etc – pero ¿porque están aquí? estas cosas se podrían haber congelado – dijo Naru un tanto sorprendida.

Naru-sama, el refrigerador no está conectado – dijo mientras alzaba el cable del aparato a lo cual Naru entendió.

Bueno, no importa, ayúdame a guardar estas cosas en la alacena y después cocinare algo rico con lo que encontremos.

Hai Naru-sama – la pequeña no cavia de felicidad ya que después de tanto tiempo probaría la comida de su Naru-sama, mientras Naru cocinaba unos fideos con salsa de carne que encontró en el refrigerador alguien llamo a la muerta.

Akina ¿puedes ir a ver quién es? – dijo desde la cocina.

Hai – dijo la pequeña que estaba en la sala sin hacer nada – ¿quién es? – dijo una vez en la puerta.

Akina-chan me dejarías pasar, soy Ino – se escuchó del otro lado, Akina no contesto pero le abrió la puerta

Ino-sama que bueno es verla por aquí – dijo con una sonrisa.

Gracias pequeña ¿tu madre esta? – Dijo – no creo que en menos de un día que no la cuido allá desaparecido – pensó preocupada ya que hacia horas que no savia a donde andaba su rubia favorita solo supo donde vivía ahora por voz de Kakashi y corrió lo más rápido que pudo.

Si, está en la cocina – dijo feliz.

En la cocina ¿es que sabe cocinar acaso? – Ino quedo sorprendida por eso.

Te escuche Ino Yamanaka – dijo Naru saliendo de la cocina – si, si sé cocinar, ahora que no lo hiciera hace más de un año es otro el cuento – dijo con molestia en su voz y volviendo a la cocina.

Naru espera – dijo Ino entrando a la casa – no quise ofenderte – dijo mientras Naru servía comida en tres platos – espera ¿tres platos?

Si no quieres puedes dejarlo, supuse que alguien vendría, y no me gusta pararme una vez me siento a comer – dijo con cara molesta.

Naru lo siento realmente no me esperaba que cocinaras – dijo tratando de excusarse – claro que me gustaría probar tu cocina.

Bueno… - dijo mientras pensaba algo – pues toma – le paso un plato – vamos a la mesa – dijo con una sonrisa mientras tomaba los otros dos platos y los llevaba a la mesa, una vez sentados todos Ino probo la comida para quedar maravillada con el sabor.

Naru cocinas muy bien, esto está muy rico – dijo mientras la miraba.

No es la gran cosa – dijo un tanto avergonzada, el resto de la comida estuvo llena de alegría, risas y Ino puso al día a Naru con respecto a algunas cosas, una vez terminaron de comer Ino se ofreció para ayudar a lavar cosa que Naru agradeció, siguieron la plática mientras que Akina se fue a dormir a la habitación con la cama de dos plazas, una vez solas Naru se puso seria.

Ino, realmente piensas hacer eso por mi – Ino tardo dos segundos en captar el tema.

Por supuesto – dijo segura – te perdí hace ya cinco años y no lo volveré a hacer.

Pero… Ino, no podrás ser madre nunca, tu cuerpo ardera y se quemara mientras cambias – Naru no quería que Ino sufriera lo mismo que ella sufrió.

Tranquila Naru, esto es lo que quiero – dijo mientras la abrazaba – además me atrae la idea de ser padre a madre – dijo con una sonrisa – y de cualquier forma tenemos a Akina-chan – Naru no pudo aguantar y se le cayeron las lagrimas.

Lo siento Ino, lo lamento pero Akina no es humana – Ino se sorprendió.

¿Qué quieres decir? Akina-chan es tu hija, tú la adoptaste hace dos años – dijo al recordar el relato de la pequeña.

Akina es… Akina es… - dijo entre sollozos, no quería que Ino la odiara por mentirle todo este tiempo – perdóname Ino, te mentí, a todos les mentí, no merezco estar al lado tuyo – dijo mientras trataba se zafarse cosa que no consiguió.

Entonces aprovecha de redimirte y dime que está pasando – Ino estaba seria mirando a Naru quien estaba llorando.

Naru trato de calmarse para poder contar la historia – bueno, resulta que.

_Flash Back_

Era una noche tranquila en la cual una rubia caminaba tranquilamente por el bosque.

Hey nena, ¿Qué haces solita por estos lugares? – dijo un hombre que salió a su encuentro.

La verdad es que estaba buscándote – dijo la chica con un tono sensual.

Hoo, enserio preciosura, y dime, ¿Qué pensabas hacer conmigo? – dijo en un tono sensual también dejando que la chica se acercara a él.

La verdad es que – clavándole un kunai en la garganta para luego retirarlo rápidamente – eres mi presa y me pagaron por acabar contigo maldita escoria – dijo en un tono despectivo – porque será que los humanos caen en ese estúpido juego de tonos sensuales, ni que esta estúpida mocosa estuviera tan buena – dijo mirándose a sí misma – bueno, la verdad que fea no es – dijo al examinarse.

Más te vale no tocar mi cuerpo maldita Yoko – la rubia escucho la voz dentro de su cabeza.

O que harás idiota – dijo retadoramente – no puedes hacer nada.

¿Con que nada? – dijo con sarcasmo – ya verás de lo que soy capaz – dijo y la rubia comenzó a gritar de dolor y a maldecir a los cuatro vientos, una vez se quedo quieta – y esto es lo que puedo hacer Baka-Yoko – dijo mientras se paraba – ahora aprovechando que estoy afuera dejare algo que me asegure mantenerme así.

Como si fueras a mantenerme aquí durante mucho tiempo tonta – la voz de su cabeza era muy molesta.

Cállate intento de demonio déjame pensar – dijo tranquilamente.

¡Intento de demonio! – Grito Yoko en su cabeza para luego callar un segundo y también pensar en cómo se encargaría de ella hasta que hablo – ¿por qué no le das a un ser vivo parte de nuestro chakra?, digo como respaldo para esa técnica que quieres hacer.

Es una buena idea, pero me preocupa que allá sido tuya, dime ¿que estas planeando? – dijo con desconfianza.

Aunque no lo creas yo también quiero deshacerme de ti, si tengo un cuerpo propio puedo matarte tranquilamente – dijo como si fuera lo más natural del mundo.

Creo que me arrepentiré de confiar en ti, pero es algo que tenemos en común por lo que haremos eso – dijo pero no pensó en que consecuencia traería eso.

_End Flash Back_

Y ¿qué fue lo que paso? – pregunto Ino ya que Naru se detuvo.

Encontramos a una pequeña gatita que estaba a punto de morir – dijo calmadamente – le dimos parte de nuestro chakra… pero esa maldita traicionera solo dio un poco dejándome a mi darlo casi todo – dijo molesta.

¿Y que le paso a la gatita? – dijo para evitar que Naru se siguiera enojando.

Tomo forma humana gracias a nuestro chakra, pero como quede muy cansada Yoko aprovecho para quedar afuera y acabar con ella, aun desconozco por qué no lo hizo.

Entonces esa pequeña gatita es… - Ino no quiso terminar la frase.

Es Akina, ella es mi reserva de chakra, pero solo queda para un intento más para separarme de Yoko o… - se detuvo por miedo.

¿O qué? – la miro ino.

o… para hacer que seas hombre con todo lo que conlleva – dijo mirando el suelo con miedo a ser odiada.

Espera ¿qué pasara con Akina-chan una vez se acabe el chakra en ella? –Dijo preocupada mientras pensaba – está dando su última oportunidad de librarse de Yoko por mi… no sé cómo responder eso.

No lo sé – dijo con preocupación – lo más probable es que vuelva a ser una gatita o también está la posibilidad que desaparezca – en eso Naru callo en lagrimas, con esto de seguro Ino la odiara, la odiara por querer ocupar a su hija y luego matarla, estaba esperando un golpe, una cachetada, un insulto, un grito, algo, pero no llego – no sabes cuánto odio esto Ino, no quería que esto se alargara tanto – dijo ya que Ino estaba inmóvil – pensé que podría sacarme a Yoko y quedarme con Akina, pero parece que no va a poder ser – dijo mientras derramaba lagrimas, en eso sintió algo, un fuerte abraso de parte de la rubia platinada – ¿porque Ino? Deberías odiarme.

Como voy a odiarte tonta – dijo mientras la abrasaba – si yo te quiero más que cualquier cosa – dijo mientras le alzaba la cara para mirar esos ojos azules como el cielo – ¿Akina-chan ya sabe de esto?

Si, y está dispuesta a hacerlo por mi – dijo con tristeza – no quiero eso no… – no alcanzo a decir mas ya que algo en sus labios se lo impedía, Ino le puso una mano en su boca.

Shhh – dijo tranquila mientras la miraba – si lo que dices es verdad y Akina vuelve a ser una gatita la tendremos como parte de la familia una vez más, además también sería bueno para los hijos que saldrán de ti – dijo con picardía mientras Naru comenzaba a arder de vergüenza – si yo no los puedo tener tu lo harás, con ese cuerpo de mujer que tienes viviremos la paternidad de alguna forma.

Ino… yo… etto… - no podía articular palabra alguna, Ino estaba divertida mientras Naru trataba de hablar, hasta que por fin pudo articular una oración – lo hare, de alguna manera lo hare – dijo y se unieron en un beso ardiente que a las dos luego de un rato las hizo separarse en búsqueda de aire, ya era de noche, todo estaba oscuro y ningún alma rondaba por la calle.

Esta noche no te dejare dormir – Ino miraba lujuriosamente a Naru la cual estaba totalmente roja.