Hola que tal Chicas! Muchas gracias por su comentarios! wow! el anterior cap. fue algo intenso xD, y apenas comienza la historia.. xD. Me da mucho gusto que les vaya agradando la trama. Pronto esta historia dara un giro de 360º, jejeje que espero les agrade. Estamos comenzando con la etapa color de Rosa.

En el anterior Capitulo, no espeifique que la cancion de Again de Yui, la pueden escuchar totalmente en español, gracias a un fandub, es el primer opening de la serie de Fullmetal Alchemist. la encuentran con el usuario Emmanuel C.G. en Youtube. Tambien en este capitulo, tome prestado el nombre de un muy buen actor italiano de la actualidad, que para mi, es mi Terry Grandchester. si tienen dudas sobre el busquelo en la red, hay muy buenas fotos de el. xD. unas que mejor ni se las cuento.. veanlas.. xD y hay me dan su opinion.

Muchas gracias a todos los que me dejaron Rewiews... Rose Grandchester, Lupita 1797, Gabitha, Celia, Pati, Iris Adriana, Liz Carter, Fblaz, Dulce lu, Loca x Terry, Laura Grandchester, Aseret, Ingrid Quintulen, Lisbely 32, Becky. A todas ustedes muchas gracias, esta historia es por y para ustedes amigas!.. tambien agradesco a los que siguen esta historia anonimamente, espero pronto se animen a dejarme un mensaje, aunque sean jitomatasos.. los agradecere.. xD.

Sin mas que decir les dejo la continuacion...


Tu eres mi felicidad... esta vez no te dejare escapar...

Capitulo 10


El sonido de los antifaces al caer le fue sacando de ese brumoso hechizo... Entonces llego a su mente la imagen de ella.. Susana… y un vuelco doloroso dio su corazón.

Tomando todas la fuerzas que pudo reunir en ese momento ,,, deshizo el abraso empujándole… dejando sus manos en su pecho para poder mantener distancia, mientras escondía su rostro.. no podía mirarle..

-Terry .. Por favor .. No debemos .. –Desviando su mirada, no quería que el notara el dolor en ella. Su respiración trabajosa aun estaba - ( Dios! Que estaba haciendo… la culpa le empezaba a corroer) Su voz que quería que se oyera firme le tembló, toda ella era un mar de sentimientos…

- Tu y Susana.. Ustedes se casaran dentro de poco…. no sé cómo o porque estás aquí, ahora, pero esto no está bien .. Debes irte. –Le dijo bajando más la mirada, la cual tenía aun nublada

-No lo hare… - le contesto seriamente Terry. – He hecho este viaje solo por ti, y no me iré si no vienes tu conmigo, sobre el compromiso con Susana lo he disuelto.. Candy…(suavizando el tono de su voz, cual terciopelo mientras encerraba su rostro entre sus manos ) yo .. Necesito explicarte muchas cosas, pero ahora no es el momento, allá dentro están celebrando una fiesta en tu nombre,.. Mañana a primera hora vendré y te contare todo. Pero como te lo dije antes no voy a irme sin ti y aunque te lleve a rastras pequeña pecosa, tú vendrás conmigo.

-Pero que cosas estás diciendo .. Terry.. Por favor..

Shsssss! - Puso Terry su dedo encima de sus labios… y puso atención a los pasos que se acercaban, no importándole nada, paso del otro lado de la baranda tomando las cosas le jalo para escapar al jardín


Edward miraba de un lado a otro buscándole, pero entre tantas personas ahí reunidas, no había podido aun dar con ella.

Después del incidente con el vino y ese bruto extranjero insolente, no pudo seguirle la pista a Candy por perder unos cuantos minutos.

Se dispuso a buscar a Archie para preguntarle si él le hubiera visto, pero su novia Annie no le soltaba de la pista de baile, molesto por no encontrarla miro a donde se encontraba su tía, pero ella se mantenía enfrascada en una conversación con una de tantas señoras de la alta sociedad.

Noto que un joven mozo se acerco a la señora Elroy diciéndole algo y acto seguido ella abandono el salón.

Exasperado comenzó a buscar a Albert, tal vez el si le haya visto, no podía ser que siendo ella el motivo de la celebración, no estuviera presente, o que simplemente desapareciera sin que a nadie le importe.

Dando con el lugar donde se encontraba Albert fue enseguida a preguntarle sobre la rubia, tocándole ligeramente el hombro le llamo la atención.

-Albert.. ¿No has visto a Candy? Le he estado buscando desde hace un rato.

Albert que había sido informado de donde se encontraba la rubia momentos antes, no pudo más que mentir al joven pelirrojo.

-La vi bailando hace unos momentos con Archie del otro lado del salón.

-Con Archie dices… Repitió dudoso

-Si porque? Contesto seguro el rubio tratando de ocultar su mentira.

-Porque acabo de ir donde Archie y parece que su novia no se le ha despegado un solo momento desde hace un buen rato..

-Entonces debí confundirle –Contesto el rubio con desenfado – Edward, no te preocupes debe de estar cerca bailando, o si no con mi tía, o puede que este probando un bocadillo o en último caso tal vez haya ido al tocador… (Guiñándole el ojo pícaramente le dice) Ya sabes cómo son las mujeres.. (Dándole una palmada en el hombro le dejo para luego encaminarse a saludar a los Scarlett..

No contento con eso comenzó a recorrer de nuevo el salón y recordó los balcones que rodeaban a este, pero algo en el le decía que ella no se encontraría ahí, y recordando cual era el preferido de ella fue a buscarle. Comenzó a pensar que tal vez ella se encontraba mal, con tanta gente ahí reunida tal vez se sentía sofocada y fue a tomar el fresco, pero estando sola ahí era peligroso, más si ese lobo vestido de italiano seguía sus pasos.

Pero al llegar al balcón este se encontraba vacío.

Estaba por retirarse cuando algo le llamo la atención. Un pedazo de tela azul celeste tirado en el piso, muy cerca de la baranda del balcón. Entonces se agacho para poder tomarlo entre sus manos dándose cuenta que era uno de los guantes que llevaba puestos Candy, ya que la fragancia a rosas impregnada todavía en él la delataba.

Guardándolo en su saco el miro hacia los jardines, al no ver a nadie regreso al salón para seguir con su búsqueda..


Entrando a su salón del té, la señora Andley saludo cortes mente a los invitados que le esperaban ataviados también con un antifaz. Querían ocultar aun su identidad, no a la mujer si no a los invitados de la prensa que ahí se encontraban.

Aun era muy pronto para revelar su secreto.

Rompiendo el silencio después de que se hubo marchado el joven mozo, la señora de la casa hablo.

-Me da mucho gusto que hayan podido acompañarnos… dijo la matrona.

-El placer es nuestro, señora mía. – Contesto el señor ofreciendo su mano para saludarle con gran afecto.

-Es una lástima que no nos hayamos podido reunir en New York, para formalizar de una vez por todas, este compromiso. Dijo pesarosamente Elroy.

-Nosotros también lo lamentamos- Contesto amablemente la mujer acompañante que también le tendía la mano para saludarle.

-Pero creo que no era el tiempo apropiado- dijo con un deje de decepción el señor.

-Le comprendo – dijo solemnemente la Sra. Elroy

-Hemos venido pedirle un poco más de tiempo, respecto a que guarde la información referente a nuestro hijo. –dijo el señor muy seriamente.

-Se hará como usted guste su excelencia, al fin y al cabo todo saldrá según lo estipulado.

¿Sobre el viaje a Escocia? Pregunto el…

-Se hará cuando usted disponga, yo veré que mi sobrina se embarque conmigo, y no habrá fuerza en este mundo de que se haga lo contrario. Por eso no debe preocuparse

-Muchas gracias, le agradecemos que pueda darnos esa certeza. –Contesto con una sonrisa el joven señor.

-Respecto a su hijo?... Pregunto seria la matrona..

-El también lo hará… contesto él.


Terry caminaba hacia los jardines, mientras tomando su mano le obligaba a seguir el paso rápido que marcaba el.

Ella no podía caminar con los tacones en el césped, ¿Qué se habría creído Terry para cometer semejante locura? Cavilaba ella mientras a duras penas le seguía el paso. Soltando de su agarre ella se detuvo en seco, no podía seguir con esa locura..

-¿Por qué te detienes pecosa? –Le dijo el apenas sintió el vacio en su agarre..

-Debemos regresar, comenzaran a buscarme y esto se convertirá en un escándalo.. Yo…. No puedo hacerle esto a Albert.

-No lo harán.. Ellos no te buscaran… No te has dado cuenta que en ese lugar hay demasiada gente y tu familia debe atenderlos a todos. Además Candy –Le miro ofreciéndole una sonrisa de medio lado- Ellos saben donde estas. Al menos a Albert no se le ha engañado..

-Pero… ¿Qué estás diciendo?

-Solo la verdad.. Que le pedí permiso a Albert para robarte por un tiempo de esa fiesta.

-Albert está enterado que estas aquí? Oh! –Candy se cubrió un poco el rostro con sus manos - ¿Ustedes dos, par de bribones planearon esto? Pregunto molesta.. Mientras golpeaba su pecho

-Terry sonriéndole desenfadado le contesto- Tanto así como planearlo no fue, -Comenzó a rascarse la cabeza con cierto cinismo- Pero si cruzamos algunas palabras en donde le dije que quería robarte por un rato para poder hablar contigo, me dio su bendición solemnemente y me dijo con cierto tono de sarcasmo que solo si lograba hacerlo, que lo dudaba, pero heme aquí contigo en medio del jardín de los Andley.. Charlando ..

-Terry.. Eres un… -No termino de decir la frase, porque el simplemente le acallo con sus labios.. Dándole solo un beso suave y fugas. Para luego sonreír tomándole la mano para seguir a la fuente que se encontraba un poco retirado del lugar.

Soltándose nuevamente de su agarre ella no se movió de ahí.

-¡¿Ahora qué pasa Candy?!..

-Terry, no se a donde quieres ir, pero no puedo.

-¿Por qué? Creí que eso ya lo habíamos aclarado.

Entonces ella alzo un poco el vestido, mostrándole las delicadas zapatillas azules revestidas de satín, con un tacón de aproximados 10 cm. –Terry… No puedo caminar con ellas aquí en el césped.

Mirándola con picardía, Terry le dio lo que atraía en la mano. –Me la quieres poner difícil princesa pecosa- Sonriéndole él la tomo en brazos y comenzó a caminar hacia a la fuente.

-¿pero qué estás haciendo? ¡Terry! Bájame!...

Haciéndose el gracioso de que le iba a soltar, ella se aferro más a él.

-Así está mejor, pequeña princesa pecosa, aférrate a mí, ¡mira! allá se encuentra la fuente que hace rato vi cuando llegue.

Dejándola nuevamente en el piso, ella dio un suspiro. La cercanía de su cuerpo nuevamente le estaba nublando. No había retirado las manos de su pecho y Terry le miraba fijamente. Su tacto le quemaba la piel, aun con la ropa encima.

Terry junto su frente a la suya, aspirado su aroma, lentamente volvio a tomar su rostro entre sus manos para poder acceder a sus labios. Un beso lento, tortuoso. Esos que aunque sutiles quedan grabados en el alma, uno tras otro el rose de sus labios volvieron a ser intensos. Estaba lejos de saciarse de ella, de su esencia que le embriagaba de amor.

Los antifaces resbalaron de la mano de Candy, aferrándose al cuerpo de él, sus manos rodearon u cuello y lo atrajo mas a ella, mientras que Terry la encerraba en un abrazo tan doloroso que difícilmente se soltarían, ambos anhelaban la cercanía, el calor que se transmitían mutuamente, el sabor de sus labios recorriendo su piel.

Un sonido ronco salió de la garganta de Terry, y entre besos le dijo con la voz enrarecida.

-Eres mía .. Solamente mía …mi dulce Candy .. Al igual que yo solamente seré para ti. Tu engreído arrogante ..

-Dímelo Candy… que tu corazón me pertenece .. Que me amas tanto como yo a ti.

-Terry… yo .. –Ella no podía articular palabra-

Tratando de bajar de intensidad en las emociones que les embargaba, poco a poco Terry fue marcando la pausa, hasta solo quedar frente con frente, mientras acariciaba la curvatura de su cara..

Cerrando los ojos Terry, acompasaba su respiración a la de ella..

-Por favor Candy.. Prométeme que no me dejaras… que no importa lo que suceda.. No te iras de nuevo de mi lado…

-Yo … Terry .. No …lo hare… Yo no quiero sepárame de ti .. –Quería ella creer en sus propias palabras, pero sabía que podría no convertirse en realidad, tenía miedo ..

-Mírame… Candy mírame .. Ella rehuía a su mirada..

-No solo lo digas para tranquilizarme, quiero que tú también lo creas.

-Yo.. .. No puedo.. –Bajo su cabeza hundiéndola en su pecho - Yo he hecho algo estúpido .. Yo

Separándola un poco de él, la tomo por sus hombros. -Vamos Candy .. No debes de tener miedo.. Yo Solo te pido que confíes en mi .. ¿Puedes hacerlo?

Ella asintió.

Terry al ver que ella volvía a tener esa mirada triste quiso desviar su atención, debía de jugar sus cartas con cuidado, no dejaría que ella otra vez decidiese por los dos. Seria egoísta y esta vez no importando lo demás buscaría su felicidad.

-Sonriéndole -Bueno como has sido buena niña, te daré tu obsequio, solo que debes de cerrar los ojos.

Ella le miro sorprendida… -¿También tienes un obsequio para mí?

-Claro! Que esperabas .. Que fuera un desconsiderado con mi bella dama… -Le contesto coqueto.- cierra los ojos.

Candy hizo lo que él le pedía. Cerrando los ojos ella espero el regalo.

Terry saco un pequeño saquito de terciopelo rojo de su bolsa y saco su contenido. –Recordó en ese momento que no pudo comprar en la joyería esa tarde, por visitar a Albert. Pero eso no importaba porque aun tenía un regalo para ella. Algo que debió dárselo hacia ya 2 años. Cuando días antes del estreno de la obra, el que iba deambulando por las calles de New York, encontró esa pequeña joya en un aparador. Con sus sueños ahí acumulados, la guardo durante todo ese tiempo.

Tomando su mano y beso sus nudillos. –No seas tramposa princesa pecosa, aun no abras los ojos…

Entonces coloco el delicado anillo engarzado con esmeraldas, dándole de nuevo otro beso. –Ahora si.. Ya los puedes abrir. Espero que te guste.

Abriendo enseguida sus ojos, Candy admiro la delicada joya que traía en su mano.

-Terry… yo… -Tartamudeaba de la emoción- Es precioso… Terry.. Yo no puedo aceptarlo…

-Terry le miro serio y se hizo el herido… -No me digas eso pecosa, que si no lo aceptas entenderé qué prefieres lo que te ofrece ese mustio pelirrojo… si es así mejor dímelo antes de que me haga falsas ilusiones

-Pero que cosas estás diciendo Terry… Edward es solo un amigo y no -Lo miro con detenimiento- Un momento Terrence Grandchéster.. ¡Estas celoso! ¡Es eso! .. ¡Tu estas celoso!

-No es cierto…

-Sí lo es! … Se mira en tu cara..

-No sé lo que mires pecosa, pero puedo asegurarte que no estoy celoso de ese mequetrefe cualquiera.

Desviando pícaramente su mirada … Es solo es que no me agrada … No me agrada que este muy cerca de ti.. –Le sonrió- Es lo natural cuando uno quiere con locura.. Como yo te quiero ..

Tomándola nuevamente de la mano .. La jalo hacia el encerrándola entre sus brazos.

-Le gustaría bailar señorita pecas? Aquí solo los dos a la luz de la luna. –Le sonríe- sin que amigos petulantes nos miren feo ¡bueno a mí! diciéndole en un deje de burla

Si me gustaría señor arrogante envidioso.. -Le sonrió-

-Y sobre el regalo, le dijo Terry cariñoso … no se aceptan devoluciones..

Sonriendo ella ante el comentario de él, comenzaron a bailar bajo la luz de la luna.


Brillando, incontables sentimientos se desbordan
Ah!, nos amamos el uno al otro…ninguno de los dos reacciona

OH!...ENAMORANDONOS EN LA NOCHE

Sin esperar nada, en esta noche lo confirmamos
Ah, de repente los dos entendimos… nos amábamos

OH!...ENAMORANDONOS EN LA NOCHE

Creímos el uno en el otro… pasamos esa noche juntos
Mi cuerpo encontro su poder y brillo en la luz que entraba por la ventana

Juntos abandonamos nuestros sentimientos rotos
Oh, mi amor no puedo encontrar mi voz...

Nos abrazamos sin darnos cuenta de que olvidábamos lo que teñía de tristeza
Sonrisas envueltas en lágrimas rodando alrededor de mi pecho mientras temblabamos

De repente nos reconocimos con el azul de la luna, en la noche

Tus ojos y mis ojos se congelaron juntos
ellos no se derretían, pero algunas cosas lo hacían...

Creímos el uno en el otro, pasamos esa noche juntos
Mi cuerpo encontro ese poder y brillo en la luz que entraba por la ventana

Nos abrazamos sin darnos cuenta de que olvidábamos lo que teñía de tristeza
Sonrisas envueltas en lágrimas rodando alrededor de mi pecho mientras temblabamos..

De repente nos reconocimos con el azul de la luna, esta noche

Tus ojos y mis ojos se congelaron juntos

Ellos no se derretían, pero algunas cosas lo hacían...
Ellos no se derretían, pero algunas cosas lo hacían…


My Eyes your Eyes -Buck-tick


George que cuidaba de los detalles del evento, pudo darse cuenta en el momento que la señora Elroy abandonaba el salón para reunirse con su invitados. La manera sospechosa en que actuó, ya que a estos le dio una audiencia en privado, dando por entendido que eran mucho más importantes que todas las personas reunidas ahí… que incluso la prensa.

Estaba por seguirla, pero el joven mozo que le había comunicado de su visita, se encargo de cuidar de que nadie le siguiera.

Minutos después Elroy regreso y se enfrasco de nuevo en una conversación con las señoras que estaban en su comitiva de caridad.

Siguieron llegando más invitados. Fue una gala esplendorosa, y aunque George quiso investigar sobre la identidad de los invitados especiales de Elroy, no pudo ya que estos se perdieron entre las personas ahí reunidas.

Por otro lado…

Edward estaba molesto, habían pasado más de 40 minutos y aun no podía encontrarla, no podía creer lo que estaba pasando, Albert se la pasaba de aquí para allá con sus amigos y socios, los cuales no perdían el tiempo en presentarle a sus hijas o hermanas con tal de que el joven rubio se prendara de alguna de ellas. Y pareciera que no le importaba a Albert por el momento las intenciones de sus amigos ya que actuaba como todo un dandi.

No sabía si se había dado cuenta del hecho de que su hermana no se encontraba en el salón, o si lo sabía y a aun así le valía un comino. Archie con la familia de su novia, y su tía atendiendo a las señoras de sociedad. Era como si a ninguno de ellos les importara lo que ella hiciera, por estar absortos en sus mundos.

Dio otra mirada al salón y lo miro de nuevo.

Ahí se encontraba el, con esa sonrisa cínica con la cual se había llevado a Candy de su lado. Se le notaba más contento tenía un brillo burlón en los ojos que no le agradaba nada.

Sin importar la gente ahí reunida hecho una furia fue a su encuentro..

-¿Donde está ella? Candy .. ¿Dónde se encuentra? Le pregunto Edward. ¿Porque después de verle ella solo desapareció?

Terry le miro serio. Que se creía ese escuincle petulante al preguntarle de esa manera por ella. Candy era suya. Y no dejaría que un malcriado niño bonito se la quitara.

Scusate...non capisco.. (Disculpe... No le entiendo) . Le contesto Terry tratando de sonar tranquilo e indiferente.

-Disculpe sr? –Dándole la pauta a que Terry le contestara...

-Giulio… Berruti... Contesto Terry

-Edward se mofo- Ha! ... Disculpe señor Berruti –Diciendo esto último con desdén- usted tiene de italiano, lo que yo tengo de alemán. No quiera engañarme de que no me entiende, porque sé muy bien que lo hace. Su acento le delata. Es usted ..¿Ingles?.. No es así, por que no dejamos de una vez este teatrito.

Con un deje de diversión Terry le miro. Un camarero iba pasando con copas de tinto y champagne, entonces tomando una de tinto le sonrió.

Se sonoingleseo italiano, nondovrebbe preoccupareil mio amico. –(Si soy ingles o italiano, no debe de preocuparle mi amigo.) Le contesto Terry divertido. - MentreCandysachi sono io, gli altrimiimportaunaccidente di quelloche pensano. (Mientras Candy sepa quién soy, los demás me importan un comino lo que piensen.)

Mirando a su traje Terry añadió -Molto belloil tuocolorazione- (Muy bonita tu mancha) haciendo una seña de que le quedaba a la perfección, Terry dejo a Edward, mientras iba y saludaba a cuanto desconocido se le interponía con una gran sonrisa.

Antes de regresar a la fiesta, Candy se retoco un poco el maquillaje, llegando sin los guantes ella fue directamente por una copa de champagne, se encontraba nerviosa y ansiosa. En verdad necesitaba un poco de vino; Lo ocurrido momentos antes le había cambiado la manera de ver las cosas.

Se encontraba feliz, pero debía de aparentar que no había ocurrido nada. Pero la pequeña sonrisa que llegaba desde dentro de su ser la delataba. Al igual de ese sutil rubor que se apreciaba en sus mejillas que se ocultaba detrás del antifaz.

Estaba por terminarse la copa cuando le tocaron el hombro.

-Candy...

Del susto casi escupía el champagne que había ingerido. Con una sonrisa de oreja a oreja Albert le miraba entretenido, lo que casi le ocurre a la rubia.

-Albert.. – con una tos nerviosa y apenada ella abanicaba un poco su rostro, que había cambiado a un color carmín. -No te había visto. Este yo... hay mucha gente ... y fui por un momento a tomar el fresco.-

Albert divertido de ver en ese estado a su pequeña ..

-Emm... tocándose la barbilla.. Umm .. No se Candy, como que detecto un rastro de mentira..

Candy se puso aun mas roja..

-Te parece si bailamos…

Ella asintió.. y él la llevo a la pista de baile..

-¿Y el fresco te asentó Candy? Le pregunto Albert con una sonrisa, que delataba el juego de palabras.

-Yo … este .. Albert.. ¿De qué estás hablando?

-Pues del fresco.. Ah! Si .. Tal vez debería de decir del fresco de Terry..

La cara de Candy no pudo ponerse más que roja ante sus palabras..

-Yo..

-No debes de decirme nada.. Tu rostro te delata. El brillo en tu mirada y esa sonrisa que tratas de ocultar, me deja más tranquilo. Como te dije, te apoyare en lo que decidas así que siéntete libre de hacer lo que creas conveniente para ser feliz.

-Albert.. Yo .. No sé como agradecerte..

-Umm.. Si buscas agradecerme .. Te puedo decir que con un par de sobrinitos estaría bien ..

-Albert! .. –Candy casi pierde el paso ..

Por cierto... Edward te ha estado buscando. Creo que tienes un platica pendiente.. Es un buen muchacho pero esto es así, no todos tenemos un final feliz. Por lo pronto el debe de seguir buscándolo. Mirando alrededor de la pista Albert pregunto. ¿A todo esto donde se encuentra Terry?

-No lo sé, me dijo que todavía no se retiraría… Suspirando ella derrotada… Al parecer quiere disfrutar de la fiesta.

-Típico de el… Dijo Albert con desenfado. Entonces has igual que él y disfruta de la fiesta..

-Si .. Claro… yo también lo hare..

El baile continúo y Candy opto por estar cerca de Albert quien le fue presentando ante sus conocidos. Terry desde un lado del salón le compartía miradas y sonrisas cómplices la cuales le hacían sonrojar.

-Debía de arriesgarse? Esa era la pregunta que no le dejaba en paz. Ya que las palabras de Annie se le vinieron a la mente cuando Terry le pidió que confiara en el.

-Y si él te buscara? Qué harías? No serias tan cabeza dura para dejarlo ir.

Estaba más que claro que no quería separarse de él. El poco tiempo transcurrido con él, le había dejado atontada, no recordaba que hubiera sonreído de corazón en los últimos años. Pero ahora no podía reprimir esa pequeña sonrisa. Esa que solo él le hacía salir a relucir. Tal vez muy dentro de si ella era también tan soñadora como Annie, la cual vivía en un cuento de hadas con su príncipe de brillante armadura.

Un nuevo vals estaba por comenzar y ella se disponía a bailar con Albert cuando el apareció de nuevo frente a ella. Con un simple ademan, le pido a Albert que le dejara compartir ese baile con ella y el rubio divertido de la situación solo sonrió y busco a otra pareja de baile.

Todo el salón les observaba. Ella lucia más que feliz.

Uno de los integrantes de la prensa se no perdió la oportunidad y saco una foto de la pareja. Solo quería que el joven magnate terminara la pieza para preguntar sobre la enigmática pareja de su hermana.

Ese joven ya tenía el titular del diario… ¿Triangulo amoroso? ¿Quién terminara siendo el prometido de la hermosa Señorita Andley?

No obstante cuando termino la música, Terry le devolvió junto a sus familiares. Y despidiéndose de ella con un beso en el dorso de su mano ..

- La ringrazio moltoper la danza, bella principessa (Muchas gracias por el baile, bella princesa.) Acto seguido el se alejo un poco de ahí, solo para no llamar la atención, más de lo necesario.

Archie que estaba cerca de donde le dejo, no pudo más que preguntarle enseguida por el desconocido que miraba de manera poco apropiada a su ahora tía.

Candy... ¿conoces a ese tipo? ¿Por qué, el muy cabrón mira de esa manera poco apropiada?

-Eh!.. te refieres a Giulio..? Le miro desconcertada... etto... el es.. el es un amigo ... de.. de.. lo conocí en Londres después de que me fugue de la escuela..

-Porque te pones toda roja Candy.. No será que te gusta ese tipo, a leguas se ve que es todo un don Juan cualquiera..

Annie que estaba escuchando las palabras de Archie, le contesto divertida..

-Claro.. a quien podría no gustarle ese tipo de patanes .. –Sonrió- Verdad Candy que son los mejores..

-Candy apenada desvió la conversación ..

-Has visto a Edward, Archie?

-Eh! Si me pareció haberlo visto hace un rato, creo que estaba buscando, pero se topo con tu amigo y salió hecho una furia.

Candy instintiva mente volteo a mirar a Terry que le ofreció una de sus deslumbrantes sonrisas, mientras ella le miraba de forma recriminatoria

-Entiendo... Contesto pensativa.

No obstante la fiesta continúo y Albert platico con el joven fotógrafo de la prensa, omitiendo el verdadero nombre de su amigo actor, que ahí representaba a un joven heredero italiano de apellido Berruti, el cual fue compañero de Candy en sus estudios cuando se encontraba en Europa.

Que ocurrencias los dos tenían, pero si buscaban el liberarse tanto Terry como Candy de aquellos compromisos que no debieron ser nunca, ellos tenían que ser de lo más cuidadosos y no poner sobre aviso a la prensa ya que si esto ocurría, no pasaría ni dos días en lo que los guardias de su padre dieran con el anulando cualquier acercamiento para con Candy.

El baile termino… Albert y Terry… en el papel de Giulio, compartieron unas cuantas palabras en italiano antes de despedirse definitivamente. No obstante no se iría sin hacerlo de ella. Entonces lentamente tomo su mano y deposito un beso mientras le miraba pícaramente a los ojos.

-La ringraziomolto perquesto affascinantee magicanotteprincipessa...lentiggini. (Muchas gracias por esta encantadora y magica noche ... princesa pecas.) Luego se marcho.

En su mano de ella, Terry le había dejado un pequeño papel, que nerviosamente apretó en su mano. Diciéndole a Albert que estaba muy cansada ella se retiro a su alcoba, para poder leer lo que contenía el mensaje.

Encerrándose en su cuarto, leyó enseguida el contenido.

-Has que valga!

Te veo mañana al medio día,

en la entrada de la estación de Trenes.

Siempre tuyo ..

Terrence Grandchester

Su corazón comenzó a latir tan frenéticamente, solo quería que las horas pasaran rápidamente quería estar de nuevo con él.


El dia que te conoci...

volvi a nacer.

Perdidos en el universo de los sueños..

Por un instante, o tal vez para siempre durara esta locura..

Nosotros... giramos y giramos.. en un vals a la luz de la luna.

En este universo de sueños... bailarias conmigo.

Tal es la dulzura de la alegria y la tristeza

Nosotros ya no regresaremos..

Pero bailemos...

Tocando tu mano ... hasta encontrarnos

bailando eres una ilusión..

En este universo que estoy soñando ... Yo... Te amo...

Por un instante, o tal vez para siempre durara esta locura..

Pero bailemos...

Cierra tus ojos y ten dulces sueños..

En este universo que estoy soñando yo

Tocando tu mano ... hasta encontrarnos

Sueña este universo.. que estoy soñando ... Yo.


Yumemiru Uchuu -Universo de los sueños- Adaptación - Buck-Tick -


Continuara...

Sakurai-Alighieri.