Como prometí, aquí les dejo el próximo capítulo... se que las cosas están complicadas, pero se solucionan... ustedes me conocen! Espero que les guste!
La verdad es que quería aclarar que cometí un error con el color de cabello de Meredith... la asumí rubia (acostumbrada al gusto de nuestro querido escritor), pero en realidad es pelirroja! Así que perdón...
Capítulo 10
Kate suspiró y trató de tragar el nudo que tenía en la garganta. Seguramente Rick no había ido ese día porque se había quedado dormido, después de pasarse la noche en la cama con su ex esposa…
Por un lado, su cabeza le decía que no podía ser de otra manera, porque ella había demorado demasiado en decidirse, por otro lado, ella se planteaba que si realmente él la quería, entonces no había nadie que pudiera interponerse entre ellos… aunque solo fuera algo físico, como él le había explicado que era con Meredith…
Ryan se acercó a ella y Kate se sobresaltó cuando el detective le preguntó si le ocurría algo.
-No… estoy bien, Ryan…- dijo Kate.
-¿Y Castle?- preguntó como si imaginara que él estaba relacionado con su estado.
-No vino… Meredith está en New York…
-Ah…- dijo Ryan y sonrió, de alguna manera comprendiendo sus celos.
-¿De qué te ríes?
-Nada… solo me imaginaba lo complicado que debe estar…
-Si… enredado… entre las sábanas…
-¿Y eso te molesta?- le preguntó Ryan con toda la tranquilidad que pudo.
-¿Molestarme? ¿Por qué debería hacerlo?
-No lo se… estos días te vi muy cerca de Castle… están juntos todo el tiempo y hasta los he escuchado hablar de cosas que hacen cuando no trabajan… pensé que ustedes…
-¿No crees que todo eso es asunto nuestro?
-¿Entonces están… están… tienen una relación?- preguntó Ryan intentando disimular una sonrisa, realmente les tenía aprecio a ambos.
-Ese no es asunto tuyo…
-Es cierto- asumió el detective.
-Bien…- dijo ella y se fue.
Y las horas pasaron y llegó el momento de irse a casa, pero Kate no quería irse, sabía que estar en su casa no haría otra cosa que hacerla sentir más sola… y cuando por fin juntaba fuerzas para hacerlo, sintió que alguien tocaba su hombro y se dio vuelta con la tonta esperanza de encontrarlo a él, sonriéndole.
-Hey…- dijo Will con una sonrisa.
-Will…- dijo ella y trató de sonreír.
-¿Cansada?- le preguntó.
-Algo… en realidad juntaba fuerzas para volver a casa… estoy demasiado acostumbrada a trabajar…
-¿Y tu guardaespaldas?- preguntó escaneando el área en busca de Castle.
-No vino…- dijo Kate y suspiró apenas, tratando de contener la nostalgia.
-¿Qué tal si nos tomamos un café?
-Will…
-Solo amigos…- insistió Will.
Kate sonrió y se levantó, tomó su chaqueta y caminó junto a él hacia el ascensor.
Will se comportó como un verdadero amigo mientras tomaban el café. Ella sonreía solo por no hacerlo sentir mal, pero la realidad es que estaba desganada y quería ir a su casa a descansar.
-Escucha, Kate…- dijo y tomó su mano con ternura- cuando volvimos a encontrarnos hace algunos meses, me pareció que tendríamos una oportunidad…
-Will…
-Espera… déjame terminar…- dijo- pero luego conocí a Castle y me di cuenta de que no podría competir con él… ya estabas enamorada aún antes de que él viniera aquí… y eso no podrás negármelo…
-Yo…
-Yo sé sobre tu obsesión con sus libros… y también se de las veces que no dormiste esperando que te llegara el libro que habías encargado… y de las horas interminables que esperabas para que te firmara… aunque él no lo sepa…
-Si…- dijo sacudiendo la cabeza con nerviosismo.
-Pero ahora no te veo bien… ¿cuál es el problema?
-Ninguno…
-Kate… te guste o no, te conozco…
-Tengo dudas… él quiere estar conmigo… me lo ha demostrado… pero yo tengo miedo… él está siempre rodeado de mujeres y eso… a mi me molesta…
-No seas tonta, Kate… tú sabes que él no me gusta demasiado… pero puedo asegurarte que si tuviese que elegir, te elegiría a ti…
Kate sonrió genuinamente por primera vez. Will la acompañó a su casa y se despidió en forma cordial.
Cuando Kate entró a su casa sintió el sonido de su celular.
-Beckett…- contestó sin mirar.
-Hey, Kate…- dijo él del otro lado.
-Hey… Castle…- contestó ella y otra vez, el nudo en la garganta volvió.
-Escucha… lamento no haber ido hoy a trabajar… es que…
-No importa…- dijo ella.
-No, no… - dijo él- yo hubiese querido ir, pero me entretuve…
-Si, lo sé… bajo las sábanas con Meredith…- dijo y se mordió el labio, era un comentario desafortunado.
Hubo una pausa. Kate sintió que el corazón se le aceleraba, no estaba segura de estar preparada para la confirmación de que eso había sucedido.
-No me acosté con ella…- dijo él en voz baja.
-No me importa…- dijo Kate con los dientes apretados.
-Sí… te importa… estás celosa, Kate… y te juro que a pesar de tu sufrimiento, me siento feliz de que así sea…
-No estoy celosa, Castle… no inventes…- dijo con la mejor voz de ironía que le salió.
-Como digas… pero no me acosté con ella, porque yo sigo esperándote… aunque tú te distraigas sonriendo, besando y tomando café con tu agente del FBI…- dijo él.
-Ah… ¿y ahora quién es el celoso?- dijo ella y una sonrisa se le dibujó en la cara.
-Sí… estoy celoso… yo lo admito…
-Bien… espera un momento… ¿cómo sabes que fui a tomar un café con él?- preguntó Kate achicando los ojos.
-Solo… lo sé…- dijo él.
-¿Me seguiste?
-Te extrañaba…- le dijo él.
-¿Con qué derecho?- dijo ella tratando de controlar los latidos de su corazón.
-No tengo derecho… por ahora… pero créeme… cuento los segundos para cuando así sea…- le dijo él.
-Castle… ¿dónde estás?
-¿Importa?
-Quizás si…- dijo ella y sonrió.
-¿Por qué?- quiso saber él.
-Porque quizás te necesite… - se arriesgó ella.
-¿Ahora mismo?- dijo él con nerviosismo.
-Ahora…- aseguró ella.
-Pues… si te asomas por la ventana, te estaré saludando…
Kate corrió hacia la ventana y la abrió. Rick la saludó desde enfrente, sonriendo.
-¿Piensas quedarte ahí toda la noche?- preguntó.
-¿Acaso no estás acompañada?
-Sabes que no…
-Pero podrías estar esperando a alguien…
-Bueno… de hecho si… él es alto, apuesto… tiene unos increíbles ojos azules y escribe unas historias fascinantes…- dijo y rió.
-Bien… estás ocupada…- dijo él bromeando.
-Pero tienes cinco minutos para darme un abrazo… y después te vas…
No pasaron cinco minutos y él tocaba el timbre en el departamento de ella. Kate abrió la puerta y contrariamente a lo que pensaba, no se arrojó en sus brazos. Ambos se miraron largamente y él fue quien se acercó primero…
-Lamento haberte hecho sufrir… la verdad es que yo también estaba enojado y no creí que te molestara tanto lo de Meredith…
-¿Es una broma?- dijo ella algo enojada- la última vez que la viste te pasaste toda una mañana en la cama con ella y lo confesaste como si nada… y encima tuvo la osadía de venir a marcar territorio a mi lugar de trabajo…
-Escucha, Kate… si esa vez volví a enredarme con ella fue porque pensé que contigo las cosas no sucederían nunca… si hubiese tenido el menor indicio de que esto podía pasar, no lo hubiese hecho… es como le dijiste a Sorenson… fue bueno, pero ya pasó…- dijo y sonrió.
-¿Acaso le dijiste algo?
-No hizo falta… ella se dio cuenta…
-¿Y qué te dijo? Tu gusto va empeorando, gatito…- dijo Kate imitando a Meredith.
-En realidad me dijo que no pensó que yo te gustara…
-¿Eso dijo?- preguntó Kate- ¿y tú le crees?
-No… por supuesto que no…- dijo y la tomó de la cintura, atrayéndola a su cuerpo.
-¿Y por qué estás tan seguro?- insistió ella.
-¿De verdad tienes ganas de seguir hablando, detective?- le dijo acercando su boca a la de ella.
-¿Por qué lo preguntas, gatito?- le dijo ella y sonrió.
-¿Sabes?- dijo él hablándole de cerca- cuando lo dices tú suena extremadamente sexy…
-¿Ah si? Sin embargo me hiciste prometer que no lo repetiría…
-Es cierto… pero fue porque tenía miedo de no poder controlarme… incluso ahora… me está costando mucho hacerlo…
-Hagamos algo…- dijo ella y él la miró y achicó los ojos, intentando descifrarla- ¿qué tal si salimos a cenar mañana? Digamos… una cita… quiero verme linda para ti…
-Siempre estás linda…
-Bueno… pero quiero arreglarme… y también quiero que hablemos de nosotros, de una vez por todas…- le dijo y sonrió con timidez.
-Bien… tenemos una cita… ¿dónde quieres ir?- preguntó él interesado.
-No lo se… no importa… solo importamos nosotros…
-¿Y si… preparo algo de cenar para nosotros en casa?- le preguntó con tacto.
-Pero… ¿podremos hablar? Quiero decir… si están tu mamá y Alexis…
-Mi madre siempre tiene algo que hacer… y Alexis se está quedando en el hotel con su mamá…
-¿Ella… ella todavía está en la ciudad?
-Se quedará un tiempo… parece que el instinto maternal afloró…
-Me alegro por Alexis…
-Yo no estaría tan seguro…- dijo él y sonrió, todavía la tenía abrazada y hablaban bajo, muy cerca uno del otro.
-Bien…
-Bien… ¿mañana en casa?
-Está bien…- dijo ella y besó suavemente sus labios.
Rick sintió que el contacto entre ambos era eléctrico, pero sin embargo, decidió esperar, era mejor, lo disfrutaría mucho más dentro de unas horas…
Antes de irse, Rick la apretó entre sus brazos y luego besó su frente. Kate suspiró y sonrió cuando la puerta se cerró tras él. Ahora tenía que juntar fuerzas para dar ese paso y aceptar tener una relación adulta con él… de una vez por todas…
Vamos mejorando, ¿no? ¡Espero que les siga gustando! ¡Gracias otra vez por seguirla!
