Hola chicas!!!

Primero, tengo que decir que siento el retraso, pero no he tenido oportunidad de actualizar estas Navidades... espero que hayáis disfrutado mucho de las fiestas, con vuestra familia y seres queridos... y que hayáis recibido muchos regalos y poco carbón, jeje!

También tengo que deciros que, sintiéndolo mucho, creo que las actualizaciones a partir de ahora van a ir bastante lentas, porque voy a empezar con los exámenes de la universidad (seguro que podéis compadecerme, estoy estresadísima! :S) y no voy a tener tiempo para seguir escribiendo al mismo ritmo. Intentare seguir actualizando pero, hasta que termine los exámenes (en febrero) no creo que pueda ser muy a menudo... lo siento mucho, chicas!

Y poco más, que espero que disfrutéis con este nuevo capitulo... y muchas gracias por seguir ahí.

Disclaimer: nada es mío, sino de Rowling, hecho universalmente conocido... y solo hago esto para divertirme y entreteneros un rato, nada de animo de lucro y esas cosas....


Capítulo 10:

Cuando Sophie entra, los chicos se apartan ligeramente de la chimenea, y se quedan en la sala común, en silencio, mientras la chica se acerca a las llamas con ansiedad.

Sólo tiene que esperar unos minutos a que aparezca el rostro de su amigo entre las llamas.

Sophie sonríe, entre contenta y aliviada, pero enseguida frunce el ceño.

- Diosmío, Dave, ¡qué mal aspecto tienes!

El chico tiene cara de cansancio, ojeras marcadas y una tristeza impalpable que se esconde en sus ojos, pero su expresión se suaviza al ver a su amiga.

- vaya, gracias por el recibimiento, Soph.

La chica se muerde la lengua, maldiciéndose por ser tan impulsiva, pero la preocupación no se borra de su semblante aunque fuerza una sonrisa.

- lo siento, Dave, imagino lo duro que tiene que resultar todo esto para ti...

- ahora menos, Soph. No sabes cuanto tiempo hace que no veo una cara amiga -suspira el chico.

- ¿cómo te encuentras? -pregunta la chica en voz baja.

- mejor, creo. ¿Sabes?, me cuesta hacerme a la idea de que no van a volver. A veces me levanto y creo que mi madre va a estar en la cocina, regañándome por dormir tanto mientras mi padre lee el periódico y protesta porque manipulan la información. -el chico sonríe, la primera sonrisa sincera que Sophie le ha visto, pero tan triste que la chica siente ganas de llorar.

- Pero no te preocupes, lo estoy superando. Estáis resultando un gran apoyo, tú y John, aunque, como él sigue en la India, sus lechuzas tardan bastante más que las tuyas…

- ¿John? -Sophie sabe que el nombre le suena, y entonces cae en la cuenta- ¿John Baltimore? ¿trabaja para el C.M.I.H.M.?

- sí -David asiente, sorprendido- ¿lo conoces?

- es el hermano mayor de mi amiga Sarah -exclama Sophie.

- ¡qué casualidad! -sonríe David.

- pero, ¿y Christine? -pregunta Sophie, casi con miedo. David presenta una sonrisa siniestra, que hace que Sophie se arrepienta de su pregunta.

- se fue, Soph. En cuanto supo lo del ataque, desapareció. Supongo que tiene miedo, como todos.

- ¡¿Qué?! ¡no puede ser! -protesta la chica, aunque en su mente, sabe que todo encaja. Nunca le gustó esa rubia engreída, que parecía más interesada en las fiestas y las joyas que en su novio.

David se ríe de forma siniestra, sin ninguna alegría.

- ¿tanto te extraña? Nunca os llevasteis bien… -Sophie se queda sorprendida de que él lo sepa, pero David cambia de tema- me alegro de haber descubierto cómo es ella en realidad antes de dar el paso definitivo… realmente, me ha hecho un favor. Estaba a punto de pedirle que se casara conmigo, ¿sabes? Pero cuando le dije lo del robo, y le dije que el anillo había desaparecido, se puso echa una furia y desapareció ella también.

- Dave, yo… lo siento mucho… ¡Christine es una idiota!

El chico mueve la cabeza, aún con una sonrisa siniestra, que parece burlarse de sí mismo.

- no te preocupes, Soph. Yo ya lo he olvidado. Con todo lo que ha ocurrido, lo último que puede preocuparme es Christine y sus caprichos.

- pero Dave, ¿de qué robo hablas? ¿Es que los… encapuchados… se llevaron algo?

Si Sophie se sentía intimidada por la sonrisa siniestra de David, no es nada en comparación con la risa que el chico suelta ahora, una risa amarga, fría, sin ningún humor.

- llámalos mortífagos, Sophie, y acabamos antes -dice el chico con voz dura. Sophie baja la vista, preocupada por el rencor que destila.

- sí, se llevaron bastantes cosas… mi madre tenía una caja con joyas antiguas, ya sabes, herencia familiar… decía que algunas cosas habían pertenecido incluso a los fundadores de Hogwarts, ya sabes cómo era ella… -la voz se le quiebra, pero enseguida la recupera.- se llevaron esa caja, y las copas antiguas que mi madre coleccionaba…

- ¿y algo más?

- el anillo de compromiso deChristine. Era también una herencia familiar, mis padres, mis abuelos y mis bisabuelos se casaron con él… supuestamente perteneció en su día a Helga Hufflepuff… -dice con escepticismo- estaba en mi habitación, en una cajita. Es bastante valioso, creo, igual que todas esas joyas.

- ¿y qué piensas hacer?

- ¿yo? Nada en absoluto, Soph. ¿De qué me sirven las joyas y los recuerdos cuando mis padres ya no están? Ni siquiera me importa que se las hayan llevado. Sólo son cosas.

- Dave, tienes razón, yo… lo siento mucho

- tengo que irme ya, Soph, gracias por todo -el chico se despide con cierta urgencia, y Sophie sospecha que es porque está a punto de venirse abajo y no quiere que ella lo vea.

- seguiremos en contacto, Dave, ¿quieres que nos veamos en la próxima salida a Hosmeade? -propone Sophie.

- me lo pensaré, Soph, ya te escribiré, ¿de acuerdo? Gracias por todo, hasta pronto.

- hasta pronto -susurra ella, mientras la figura del chico se desvanece de la chimenea.

Sophie se queda pensativa, mirando las llamas, hasta que siente una mano sobre su hombro. James está a su lado, y los merodeadores también se acercan, seguidos de Lily y Sarah.

- ¿estás bien, cielo? -pregunta la pelirroja en un susurro. Sophie asiente.

- sigo preocupada por él, pero ahora al menos sé que va a salir adelante.

Lily le sonríe, y Remus se sienta a su lado, dirigiéndole una mirada de apoyo.

- sabemos bastante más -interviene Sarah, que parece incapaz de estar en silencio un minuto más.- ¡qué casualidad que sea amigo de mi hermano! De eso me sonaba su cara… ha estado un par de veces en mi casa, visitando a John…

- y también sabemos lo que esos desgraciados iban buscando-dice Sirius con voz sombría- joyas.

- ¿qué creéis, que las quieren para financiar su "trabajo"? -se pregunta Sarah, pensativa. Pero Lily niega con la cabeza inmediatamente, y James y Remus parecen de la misma opinión que la pelirroja.

- imposible. Piensa que todos esos "sangrelimpia" son de familias nobles, muy ricas. No necesitan dinero. -apunta Lily con desprecio.- Más bien creo… que deben estar buscando algo en concreto. -dice lentamente.- Algún objeto mágico.

- Las joyas de las que hablaba David eran muy valiosas, pero también eran mágicas, y seguramente tenían poderes especiales, sobre todo si pertenecieron a los fundadores de Hogwarts… -opina Remus.

Sarah y Sirius los miran fijamente, y Sophie asiente.

- sí, la madre de Dave estaba convencida de que eran especialmente poderosas. Me acuerdo de que solía sacarles brillo, y nos las enseñaba, contándonos cómo habían pasado de generación en generación, y los poderes que se suponía que tenían… -sonríe con nostalgia.- Dave odiaba esas historias. A él nunca le interesaron las joyas ni los recuerdos familiares.

Sophie se queda pensativa y James le pasa un brazo por encima de los hombros, para confortarla.

- bien, tenemos que averiguar qué joyas se llevaron, y para qué las quieren–dice Sirius con decisión.

- de acuerdo, sacaremos los libros de la biblioteca, Sophie, ¿podrás reconocer las joyas? –pregunta Remus con suavidad. La chica asiente.

&&&

Los chicos se pasan los siguientes días encerrados en la biblioteca, después de informar a Danny, Ingrid, Alice y Robert, buscando libros sobre joyas antiguas y mágicas.

Sophie las identifica, con la ayuda ocasional de James, que también las ha visto en casa de los Fleetwood, y Remus, Lily y Danny se encargan de buscar libros y más libros con información.

Mientras, Sirius sigue haciendo planes para destrozar la fiesta de los Slytherins con entusiasmo, ayudado principalmente por Peter, porque Remus y James se dedican a ayudara Lily y Danny con la investigación.

&&&

Una tarde están todos juntos en la biblioteca, excepto los ravens que tienen entrenamiento, Alice, Sophie y Danny. Los demás siguen investigando sobre las joyas que mencionó David. Robert, Sirius y Peter escogen libros que tratan sobre joyas mágicas, Lily, Ingrid y Remus los estudian, separando los que son útiles de los que no, y James y Sarah se dedican a mirar las joyas, para ver si las reconocen, sin mucho éxito.

Cuando está anocheciendo Alice, Sophie y Danny vuelven del entrenamiento. Saludan y se sientan con sus amigos, que ocupan tres mesas enteras con sus libros y sus pergaminos con anotaciones.

- ¿qué tal el entrenamiento? –pregunta Ingrid en susurros, mientras Robert se escabulle con Alice tras una estantería solitaria.

- bien, vamos mejorando –responde simplemente Danny, porque Sophie se encoge de hombros, y se acerca a mirar el libro que tiene James.

- ¡ey, ese anillo me suena! Es el anillo de compromiso de la madre de Dave, el mismo que él iba a darle a Christine…

Lily se acerca con rapidez, mientras Remus apunta el libro en su lista. Apenas si han conseguido identificar diez objetos, y ninguno parece lo bastante excepcional para justificar el interés de los mortífagos. Aún así, ninguno de ellos piensa darse por vencido, aunque Sarah y Sirius comienzan a protestar por las infructuosas e interminables horas de biblioteca, y proponen buscar otro plan de acción, "que tenga algo de acción" dice Sirius con ironía.

- ¿estás segura de que ése es el anillo? Aquí dice que perteneció a los descendientes de Helga Hufflepuf… -dice Lily leyendo el libro con interés.

- ¡vaya, vaya, Ingrid Leslie y Sophie Blythe juntas, cómo no! –Jenny Anderson, la Huffie a la que hechizaron en la última fiesta, se asoma por el pasillo con cara burlona. Remus cierra el libro de golpe y los chicos se ponen delante de forma automática, para taparlo.

- ¿qué, planeando alguna nueva "maldad"? no os preocupéis, con la del otro día vais a tener suficiente hasta final de curso… - Jenny parece muy contenta, con ese aire de suficiencia, y Sophie e Ingrid se miran, preocupadas.

- si tienes algo que decir, dilo ya, y si no, ¡lárgate de una vez! –le dice Sarah, mirándola amenazante, pero la chica no se deja intimidar.

- por casualidad, ¿sabéis dónde puedo encontrar a vuestros compañeros, Thomas Wright y Jack Spencer? –pregunta, sonriendoaún más. Sophie se muerde el labio, mientras Ingrid traga saliva.

- porque tengo que decirles que el profesor Flitwick los espera en su despacho… ¡ah, y también a vosotras! –se ríe con maldad.- me temo que vais a estar castigados hasta Navidad, no sé cómo lo va a hacer vuestra capitana para entrenar… ¡y el partido contra Hufflepuf es dentro de nada!

Sophie la mira con alarma, más preocupada aún. Ingrid frunce el ceño.

- ¡culebra venenosa! –Sarah hace ademán de abalanzarse sobre Jenny, pero Lily la agarra, y Remus se pone delante.

- ¡lárgate de una vez! –le dice James, mirándola con mala cara. La chica suelta una última risotada antes de irse.

&&&

- creo que nos hemos metido en un lío… -dice Ingrid, muy preocupada.

- no os preocupéis chicas, lo mejor es que vayáis ya al despacho de Flitwick, si queréis os acompaño -propone Danny.

- pero alguien tiene que avisar a Jack y Thomas… -protesta Sophie.- mejor los buscamos y vamos los cuatro juntos…

- seguro que están en la sala común -opina Danny.- vamos hacia allá, más vale que no os retraséis mucho…

Ingrid asiente, nerviosa, y se dirige a la puerta de la biblioteca. Danny la acompaña rápidamente. Sophie se despide de sus amigos sin mucho ánimo y James, al verla preocupada, le pasa un brazo por los hombros.

- no te preocupes, primita, ya veras como no es para tanto…

- si, los castigos son parte de la broma -interviene Sirius- aunque claro, pierde toda la gracia cuando Filch te tiene ordenando archivos durante días hasta que las manos no te responden, o cuando tienes que limpiar los baños al modo muggle, o cuando te mandan ayudar a Hagrid en el Bosque Prohibido…

Sarah le dirige una mirada exasperada.

- tú sigue animándola -le dice, sarcástica.- eres todo un genio para hacer que la gente se sienta mejor.

- bueno, cielo, no te agobies, a lo mejor no os castigan… -dice Lily con suavidad, antes de que Sirius pueda protestar- y, si os castigan, seguro que James tiene razón y no es para tanto.

Sophie se encoge de hombros.

- lo que más me preocupa es que Ingrid también reciba castigo… ¡y lo que va a decir Norah cuando se entere!

James desvía la vista, porque tiene claro lo que opinaría el si alguno de sus jugadores estuviera castigado dos semanas antes de un partido.

- ¡ah, Soph, sigues aquí! -Danny acaba de entrar en la biblioteca con Thomas y los dos se acercan rápidamente al grupo.

- parece que Jenny se ha chivado de la bromita del otro día, ¿eh? ¡que chica más rencorosa! -dice Thomas con desdén, y Sophie sonríe al ver que el chico no está preocupado en absoluto.

- Jack e Ingrid ya van hacia el despacho de Flitwick, será mejor que los alcancéis -dice Danny, con gesto muy serio. Sophie y Thomas asienten y se despiden, antes de salir corriendo.

Los demás se quedan callados un momento, pero enseguida se ponen nuevamente a seguir buscando pistas en las propiedades mágicas de las pocas joyas que han conseguido identificar.

&&&

Ingrid y Sophie vuelven caminando a su sala común, después de la bronca y el previsible castigo que Flitwick les ha puesto a los cuatro. Jack y Thomas se han despedido de ellas en el vestíbulo, porque van a salir a visitar a Hagrid.

- Ingrid, lo siento muchísimo… tú ni siquiera querías hacerle una broma a Jenny y ahora estás castigada por nuestra culpa… -Sophie se muerde el labio, con expresión culpable. Pero Ingrid sonríe y se encoge de hombros, totalmente despreocupada.

- No te preocupes, Soph… ¡vamos a compartir un castigo con los merodeadores! –se ríe, muy contenta.- con Sirius… creo que eso compensa.

Sophie la mira sorprendida, pero enseguida se echa a reír con ella. El profesor Flitwick les ha ordenado que cumplan su castigo con los merodeadores, ordenando viejos expedientes con la supervisión de Filch.

- no lo había pensado así… supongo que tendremos que hacer "bromas" más a menudo –se burla. Ingrid asiente con entusiasmo.

- aunque Norah nos va a matar –se lamenta Sophie, frunciendo el ceño.- no sé cómo van a entrenar sin golpeadores y con una cazadora menos…

- no te preocupes, Soph, nos las arreglaremos. Pero habrá que buscar el momento adecuado para decírselo –Danny acaba de alcanzarlas.- ¿os han castigado durante mucho tiempo?

- ¡¡¿os han castigado?!! –Norah aparece detrás de Danny. Sophie traga saliva, preocupada.

- dos semanas de castigo –dice, en voz baja.

- ¡¡¡¡¡¡¡¿¿dos semanas??!!!!!! –chilla Norah, histérica.- ¡¡¡en dos semanas y media tenemos el partido!!

- tranquila, Norah, nos las arreglaremos –repite Danny con tono suave, persuasivo.

Norah lo mira y asiente, lentamente, y Sophie deja escapar un suspiro de alivio.

- supongo que podremos programar los entrenamientos para que no te coincidan con el castigo –miraa Sophie con enfado.- podemos entrenar con un jugador menos, no es para tanto… supongo –murmura, con voz de no creérselo.

Sophie se encoge y mira a Danny, que niega con la cabeza, asustado. Sophie le hace gestos histéricos por detrás de la capitana, y Norah pilla a Danny agitando los brazos y vocalizando "¡No, díselo tú!".

- ¿qué pasa? –pregunta la chica, alarmada, y mira a Danny con los ojos entrecerrados.

- ¡¡¡no me dirás que tú también estás castigado!!! –grita un instante después, furiosa.

- ¡¡nooo!! –niega Danny inmediatamente. Sophie le da un codazo, mientras Norah suspira, aliviada.

- pero Jack y Thomas sí –dice finalmente el chico, en voz baja.

- ¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿QUÉÉÉ????!!!!!!!!

&&&

Alice va caminando hacia la clase de Historia de la Magia con su amiga Mary McDonald cuando se encuentrancon Kayla y Samuel, los otros cazadores del equipo de Gryffindor.

- menos mal que compartimos esta clase con vosotros,¡no habría soportado otra clase más con los Huffies! estoy harta de escuchara Jenny burlándose de nuestro equipo de Quiddicht -dice Alice con amargura.

- no le hagas caso. Ya se arrepentirá cuando les ganéis el partido -la anima Kayla, sonriendo. Pero Alice sacude la cabeza, desanimada.

- el caso es que tiene razón… ¡es imposible entrenar sin golpeadores! Norah está cada vez más desquiciada, y tampoco es para menos… ¡el entrenamiento de ayer fue una tortura! Las bludgers nos derribaron a todos antes de que consiguiéramos marcar un solo punto… y la pobre de Ashley acabó en la enfermería… ¡no sé cómo nos las vamos a arreglar!

- venga, no te preocupes, lleváis entrenando meses, por un par de semanas no vais a perder el partido-dice Mary con una sonrisa cálida.

- además, no podéis ponérnoslo tan fácil -bromea Samuel- sois el único equipo que puede plantarnos cara… no, la verdad es que ni siquiera, somos imparables -los tres cazadores gryffies sonríen con arrogancia.

- vaya, una victoria de nada frente a los slys y ya os creéis unos héroes… ¡vamos a tener que bajaros los humos! -se burla Alice.- como el año pasado, ¿no, Sam?

Samuel traga saliva y mira al suelo, porque aún le duele la derrota del último partido Gryffindor vs. Ravenclaw, en el que perdieron la Copa de Quiddicht.

- me temo que este año no vais a ser rivales para nosotros -contesta en cambio Mary, sin perder la sonrisa. Alice suspira.

- como esto siga así, me parece que vas a tener razón -murmura.

Entran los cuatro juntos a clase, y Alice y Mary van a sentarse en segunda fila, su sitio habitual, cuando una chica morena tropieza con Alice, haciendo que se le caiga la mochila y se le salgan todos los libros, desparramándose por el suelo de la clase. Sin embargo, la chica no se para ni pide perdón, sino que sale corriendo del aula. Detrás de ella aparece otra chica, rubia, que se detiene junto a Alice y le ayuda a recoger sus libros.

- perdona a Laura, es que acaba de recibir la peor noticia…

Alice palidece por el tono serio de la chica, y mira a los alumnos de Griffindor, que se han reunido en un círculo y miran algo con mucho interés, cuchicheando en voz baja. Mary ya se ha acercado a ellos, y Alice mira a la chica que está ayudándola a recoger sus libros.

- los mortífagos han atacado a su familia -le susurra la chica.

&&&

Cuando Alice y Mary llegan al Gran Comedor, no se habla de otra cosa. Cinco familias muggles con hijos en Hogwarts han sido atacadas. Dos gryffindors, dos hufflepuf y una ravenclaw que están ahora en el despacho de Dumbledore.

Mary se sienta con Kayla y Samuel, mientras Alice se acerca a Robert, que está sentando con Lily, Sarah y los merodeadores en un extremo de la mesa de Gryffindor.

- ¡no es justo! -grita Sarah- ¡esos malditos mortífagos!

Recibe varias miradas escandalizadas de los estudiantes de otras mesas, porque muy pocos se atreven a decirlo en voz alta. Desde la mesa de Slytherin, varios alumnos de séptimo curso la miran con mala cara, y Sarah les devuelve una mirada desafiante.
Al parecer, en El Profeta lo describen como un desgraciado accidente, obra de magos perturbados, y no nombran en ningún momento a Voldemort y a sus secuaces, como les explica Lily en voz baja, que está leyendo y releyendo todos los artículos.

Alice se sienta juntoa Robert, que la abraza con fuerza.

- ¿Cómo estás, preciosa? -le pregunta en un susurro, con la boca pegada a su oído. Alice se encoge de hombros, sin saber qué contestar. Mientras, Remus, trata de tranquilizara Sarah, que está a punto de levantarse.

- Sarah, tranquila… lo que quieren es precisamente eso, volvernos locos, enfadarnos y asustarnos, ¡no lo podemos permitir! -le dice, en un susurro urgente. La rubia traga aire con lentitud y asiente, sombría.

- ¡basura! -exclama Lily de pronto, tirando el periódico con rabia.- ni una palabra sobre Voldemort, ¡nada! ¡serán cobardes!

James le pone una mano en el hombro y le acaricia suavemente el brazo, intentando reconfortarla porque la pelirroja, a pesar de su furia, parece a punto de echarse a llorar.

- tenemos que hacer algo -interviene Sirius, con voz sombría. James y Remus lo miran con pesar y Peter se encoge en su asiento. Alice y Lily están perplejas, pero Sarah asiente con energía.

- ¡sí!

- ¿tenemos que hacer algo? -pregunta James, despacio, mirando a su mejor amigo a los ojos. La expresión deSirius no cambia ni un ápice. James sabe que está decidido, pero no entiende a qué se refiere.

- ¿qué podemos hacer nosotros? -pregunta, con un punto de desesperación en la voz. Porque, aunque lo que más le gustaría es poder hacer algo, cualquier cosa, para plantarles cara a los mortifagos, para impedir que sigan atacando a muggles y a inocentes, sabe que no puede. Sólo son estudiantes de sexto curso, ¿qué pueden hacer ellos contra la magia negra?

- tenemos que hacer algo, lo que sea -repite Sirius.

- está muy bien decir eso, Sirius, pero la verdad es que nosotros no podemos hacer nada. -contesta Lily con voz dura.- hasta que seamos mayores de edad y terminemos el colegio no vamos a poder plantarles cara, y a lo mejor, ni siquiera entonces -termina con amargura, apretando los dientes. Aunque sabe que lo que acaba de decir es cierto, también sabe que ella está dispuesta a hacer cualquier cosa para hacerles frente a esos asesinos.

- está Dumbledore y su Orden del Fénix -interviene Sarah, pensativa, pero Remus niega con la cabeza.

- mientras seamos menores de edad, Dumbledore no va a dejarnos participar -sentencia. Tiene razón y todos lo saben.

- ¡pues yo no pienso quedarme quieto mirando! -ruge Sirius, furioso.

- ¿y qué hay del anillo, o lo que fuera que buscaban los mortífagos? -pregunta Alice lentamente.- si conseguimos averiguar qué es y para qué lo quieren, quizá consigamos frenarlos…

- tienes razón -asiente Robert. Remus y James intercambian una mirada y también asienten. Peter sonríe, aliviado al ver que no han tomado ninguna decisión muy arriesgada, de momento, al menos.

En cambio, Sirius no parece satisfecho. James sabe que él prefiere la acción, que se refería a actuar de verdad, a participar en la lucha si fuera necesario. Pero también sabe que esto es mejor que nada. Sirius lo comprende y suspira, rindiéndose.

- de acuerdo, entonces. Averigüemos de una maldita vez qué hace ese anillo y para qué lo quieren. Pero sigo pensando que deberíamos buscar otras opciones, por si acaso.

&&&

- Soph, ¡¡esos podrían haber sido mis padres!! -chilla Ingrid, con una nota de histeria en la voz. Ingrid y Sophie no han bajado a comer, sino que están solas en su dormitorio, sentadas sobre la cama de Ingrid. Desde que se han enterado del ataque, Ingrid no ha dejado de llorar, muerta de miedo. Sus padres son muggles, como los de Lily.

- tranquila, respira. No lo son, Ingrid, tus padres están bien -susurra Sophie con tono suave y tranquilizador, abrazando a su amiga con fuerza.

- pero podrían haberlo sido… -dice la morena con un sollozo, aunque está un poco más calmada.- ¡tienen que salir del país inmediatamente! -de nuevo aparece el tinte de histeria en su voz. Sophie suspira.

- no puedo hacer que esperen, ¡tenemos que irnos ya! -sigue gritando la morena, asustando a Sophie, que está al tanto de los planes de su amiga de irse a vivir fuera con su familia en cuanto acabe los estudios. No piensa quedarse si hay una guerra entre los magos, y Sophie no puede culparla. Pero no quiere que su amiga se vaya ya, dejando el colegio y el curso, y trata de hacerla razonar.

- pero Ingrid, no puedes irte, aún te quedan dos años en Hogwarts…

- no quiero irme, Soph, pero cada vez es más peligroso… ya no sé qué hacer… ¡tengo tanto miedo! -murmura Ingrid, angustiada.

- primero tienes que tranquilizarte, no puedes tomar ninguna decisión tan nerviosa… Ingrid, Hogwarts es seguro, Dumbledore está aquí -la morena asiente, sabe que su amiga tiene razón. Todos dicen que Voldemort teme demasiado a Dumbledore como para atreverse a acercarsea Hogwarts.

- y tus padres, ¿no iban a visitar a tu familia en España estas vacaciones? Diles que adelanten el viaje, que se queden allí hasta que se calme todo y puedan atrapar a los responsables… -sugiere Sophie. Ingrid asiente, más tranquila. La idea de Sophie mantiene a sus padres fuera de peligro y, a la vez, le da un poco más de tiempo para pensar en la decisión que aún no se atreve a tomar.

Así que las chicas le envían una lechuza a los padres de Ingrid, para pedirles que adelanten su viaje. Sophie les escribe un pequeño párrafo al final de la carta, asegurándoles que Ingrid estará perfectamente y que su familia se hará cargo de cualquier cosa que necesite.

- gracias, Soph- sonríe la morena, aunque sigue muy asustada. La castaña la abraza, contenta.

- de nada -dice, con una sonrisa enorme.- y, ahora, ¿Qué tal si vamos a comer algo? ¡seguro que un buen plato de comida caliente te anima!

- ¡lo que pasa es que te mueres de hambre! -la interrumpe Ingrid, riéndose.

&&&

La semana pasa lentamente y, poco a poco, la tensión y los nervios por el ataque se van calmando.

El sábado, Sophie se levanta temprano, porque tiene entrenamiento, y se reúne en la Sala Común con el resto del equipo.

Finalmente, Norah ha conseguido ablandar a Flitwick, que pospone el castigo de los chicos para los dos fines de semana siguientes al partido. Ingrid está bastante resentida con la chica, porque ya sólo va a compartir dos días de castigo con Sirius, en vez de cuatro, pero no protesta. Así que el equipo de Ravenclaw sigue con los entrenamientos normales, y Norah parece bastante satisfecha.

Desayunan rápidamente y bajan al campo de quiddicht. Alice va animando a Ashley, la buscadora, que está bastante triste desde el ataque de los mortífagos. La chica de Ravenclaw que perdió a su familia, Rebecca McKinnon, es su mejor amiga, y Ashley conocía a sus padres. Ahora, a Rebecca sólo le queda su hermana, Marlene, que tiene 10 años más que ella y está en la Orden del Fénix. Ashley está convencida de que los mortífagos los atacaron porque Marlene apoya a Dumbledore, y está asustada, porque su hermano mayor también está en la Orden del Fénix.

- no te preocupes, Dumbledore se encargará de que estéis todos a salvo… -le dice Alice por enésima vez. La pequeña buscadora traga saliva y asiente.

- yo también entraré a la Orden del Fénix cuando cumpla los 17 -afirma en voz baja.

- esperemos que, para entonces, no haga falta -susurra Alice.

- tú dices eso porque los cumples el año que viene, enseguida podrás hacer algo para defender a tu familia…

Mi familia no necesita que la defienda, piensa Alice, pero no dice nada, aunque no puede dejar de preguntarse de qué lado estarían sus padres si tuvieran que escoger. Puede que sean un poco estirados con la limpieza de sangre, pero de ahí a asesinar a los muggles y a los magos que no son sangrelimpia, hay un gran paso, piensa la chica.

- venga, vamos a volar un rato, a ver si nos olvidamos de todo lo malo -propone Alice con una sonrisa, antes de montar en su escoba y elevarse rápidamente. El viento en la cara la relaja, y sonríe, olvidando todas las noticias y el horror de los últimos días.

&&&

Se acerca Halloween. Mientras tanto, la normalidad ha vuelto a Hogwarts y ya apenas se oyen cuchicheos sobre los ataques; los alumnos no se lanzan sobre el periódico con ansiedad, aunque dos de los alumnos que perdieron a sus familias en el ataque han abandonado Hogwarts. Brian Hallway, el chico de Hufflepuf, se ha ido a vivir a América con sus tíos; y Eleanor Crown, una pequeña gryffindor de segundo año, también ha salido del país. Los otros tres, Laura Harris, Rebecca Mckinnon y Martin Fellow siguen en Hogwarts, aunque apenas salen de sus salas comunes y pasan el tiempo rodeados por sus amigos.

Sin embargo, el ambiente festivo embarga poco a poco al resto de estudiantes. Las Navidades se acercan, y también la esperada fiesta de Halloween.

Dos días antes, los merodeadores ya tienen lista su "travesura", pero no le han contado a nadie en qué consiste, a pesar de que Sophie y Sarah han intentado averiguarlo por todos los medios.

Mientras, Lily sigue esforzándose por encontrar alguna información útil en la biblioteca, aunque los demás parecen bastante desanimados. Sirius consigue escaquearse, llevándose a James y Peter para preparar la "broma"; los ravens tienen demasiados entrenamientos como para poder dedicarse a algo más aparte de los deberes que les mandan los profesores, que cada vez son más porque se acercan los exámenes de diciembre; y Sarah e Ingrid también han perdido el interés.
Sarah está convencida de que no van a conseguir nada por más libros que lean y trata de convencer a Lily, pero la pelirroja no le hace caso. Sirius, que está de acuerdo con Sarah, aunque le cuesta admitirlo, no deja de proponer que investiguen escapándose de Hogwarts para ir a Godric´s Hollow, o bien que torturen a los slytherins hasta que alguno confiese, "o cualquier otro plan que rompa unas cien normas del colegio y, si hay suerte, también varias de las leyes mágicas" bufa Lily.

Así que una de esas tardes están únicamente Lily y Remus en la biblioteca, porque Sirius se ha escabullido con James y Peter para "ultimar detalles" de su travesura, mientras que Robert y Sarah se han excusado diciendo que tenían que terminar una redacción de Transformaciones para el día siguiente. Así que Lily y Remus se han quedado solos. Pasan la tarde buscando información, pero no encuentran nada útil, y salen a la hora de cenar bastante desanimados. Caminan en silencio hacia el Gran Comedor.

- oye Lily… ¿tienes un momento? –pregunta de pronto Remus con ansiedad. Lily ha notado que lleva toda la tarde nervioso, y se pregunta si irá a contarle la razón.

- claro, Remus –contesta, un poco extrañada, y se para en mitad del pasillo, apoyándose en la pared.- dime. –le dice, al ver que el chico no se decide a hablar.

Remus mira a ambos lados, para asegurarse de que no hay nadie cerca. Se aproxima un poco más a Lily, y su voz es un susurro.

- verás Lily… yo quería contarte algo… últimamente le he estado dando muchas vueltas y necesito un consejo… pero…

Lily espera a que el chico continúe, pero parece que Remus no es capaz. Traga saliva varias veces, y mira al suelo, a la pared, al techo y al suelo de nuevo. A cualquier sitio, menos a Lily. La pelirroja se pone nerviosa. Debe ser algo importante si le preocupa tanto. Y una sospecha se abre paso en su mente.

- bueno Lily, yo… esto… yo no soy… -se detiene de nuevo, y niega con la cabeza, con un suspiro. De pronto, se escuchan pasos y voces que se acercan, y Remus pega un respingo. Dirige una mirada nerviosa al pasillo y mira a Lily con una sonrisa un poco desquiciada.

- bueno, realmente no es nada importante, mañana nos vemos, Lily, tengo que ir a la biblioteca. –dice, antes de desaparecer a toda velocidad, en dirección contraria a la biblioteca, por cierto. Lily se queda quieta, perpleja.

No lo entiendo. ¿Qué querría decirme? Ha dicho que quería un consejo, ¿será sobre Sarah?

Pero, aunque esa parece la opción más probable, Lily siente que no es eso. Está claro que a Remus le atrae Sarah, pero también es bastante evidente que la chica está interesada en él. Lily recuerda la expresión torturada de los ojos de Remus, la indecisión, el miedo, incluso. Y la pelirroja sabe que se trata de algo más, algo que no tiene que ver con su amiga, algo que hace a Remus sentirse infeliz. Y recuerda de nuevo sus sospechas, sobre las salidas de los chicos, siempre una al mes… siempre en luna llena; el cansancio de Remus, incluso antes de la salida, sus ojeras… y mueve la cabeza. No, se dice a sí misma, no pienses eso, es tu amigo. Pero, aunque lo intenta, no consigue apartar la idea de su cabeza.

&&&

La noche siguiente, Lily ve a los merodeadores preparándose para una de sus habituales "salidas". Pese a que está prohibido salir del Colegio, y más en estos tiempos, los chicos llevan escapándose una vez al mes desde el año pasado. Y no hacen nada por esconderlo, sino todo lo contrario.

Lily siempre ha pensado que les encanta alardear, hacerse los importantes y que todos los admiren, y que tienen tanto afán de protagonismo que no pueden evitar hacerse notar con cualquier excusa. Sin embargo, esta noche le parece todo un poco falso. El entusiasmo de los chicos no es fingido, desde luego, pero las voces suenan demasiado fuertes, las frases demasiado artificiales, como si quisieran que todos se enteraran de que salen de fiesta… Lily se encoge de hombros con enfado.

Seguramente es lo que quieren, que todos lo sepan. Porque ahora James me caiga bien no voy a dejar de pensar que es tan creído como está demostrando. ¿Por qué iba a tener otra razón para hacer tanto alboroto, excepto llamar la atención para que le admiren?

Sarah tampoco parece muy feliz con la salida de los chicos, y mira a Remus con mala cara. El chico se acerca a ella con una sonrisa dulce, pero cansada.

- no te preocupes, sólo vamos a tomarnos unas copas, ya sabes…

- y a ligar con todas las tías que se os pongan por delante –contesta ella, enfadada. Remus niega con la cabeza.

- ¡por supuesto que sí, rubia! Pero no te preocupes, que mañana te devolvemos a Moony enterito, si acaso con algún mordisquito o algún chupetón nuevo, pero nada grave… -interviene Sirius con una sonrisa maligna.

Sarah lo mira con furia, pero se cruza de hombros, intentado hacerse la indiferente. Sirius se ríe mientras se aleja.

- no le hagas caso, a Sirius le encanta alardear, pero no vamos a buscar chicas… y tampoco creo que las encontráramos aunque quisiéramos –añade Remus con una pizca de humor.

- ¡claro! –murmura Sarah con sarcasmo.- y yo me lo creo…

- es verdad, Sarah, sólo vamos a emborracharnos a uno de esos bares de muggles, -interviene James- de esos en los que sólo hay "comineros"…

- camioneros –corrige Remus a su amigo. James se encoge de hombros. Sarah lo mira con una ceja levantada y Lily, que está sentada junto a ella, suelta una risita.

- ¡venga chicos, que se hace tarde! –Peter se acerca a Remus y James y tira de ellos. Se despiden con un gesto de las dos chicas y sacan a Sirius del grupo de niñas que lo rodea. Enseguida salen los cuatro por el retrato, despidiéndose y alardeando.

Sarah mira a Lily en cuanto salen.

- Lils, ¿tú crees que Remus…? –se detiene, enfadada consigo misma, porque se da cuenta de que la sola idea le hace volverse loca de rabia.

- no –responde Lily con total seguridad.- ya conoces a Sirius, lo diría para provocarte. Además, no sé cuántas chicas van a poder encontrar por ahí, aunque quisieran. Nadie se atreve a salir de su casa y mucho menos de noche –termina, con voz sombría. Sarah se muerde el labio, entre aliviada y preocupada.

- pero no les va a pasar nada; son sangrelimpia, ¿no? Y seguramente sólo irán a Hosmeade, que es un pueblo mágico, es bastante seguro… irán al Cabeza de Puerco o a Las Tres Escobas… y tienes razón, ¡no van a encontrar a ninguna chica! –termina, con una sonrisa satisfecha. Lily se la devuelve.

&&&

Sophie sale de la clase de Transformaciones con Danny, porque Ingrid se ha quedado bromeando con Jack.

Caminan con rapidez hasta la sala común, porque tienen entrenamiento, y recogen rápidamente las escobas. Se reúnen con Alice y Thomas y bajan los cuatro juntos al campo de quiddicht.

- ¿dónde está Jack? -preguntaAlice con curiosidad. Es raro ver a Thomas sin su inseparable amigo.

- estaba en la clase aún, creo que iba a acompañar a Ingrid a la lechucería o algo así… -contesta Thomas, con una sonrisa divertida.

- pues va a llegar tarde al entrenamiento, y seguro que a Norah no le va a hacer ninguna gracia. -dice Danny. Su tono refleja desaprobación.

Thomas se encoge de hombros.

- eso es cosa suya. Aunque imagino que le compensará… -sonríe. Danny se pone aún más serio.

- pues Norah le va a echar una bronca de campeonato -comenta Sophie.- y ya está bastante molesta por lo del castigo…

Danny frunce el ceño y Alice lo mira con curiosidad. Después mira a Sophie y sonríe de repente.

- ¡Misterio resuelto! -susurra y le guiña un ojo a Sophie, que se echa a reír.

&&&

Cuando terminan el entrenamiento, después de que Jack llegue un cuarto de hora tarde y del previsible cabreo de Norah, Alice y Sophie se quedan solas en el vestuario. Ashley, la pequeña buscadora, ha salido corriendo porque tiene una cita con Noel Hills, el cazador estrella del equipo de Hufflepuf.

A Norah no le hace ninguna gracia que su buscadora "confraternice con el equipo enemigo", así que Ashley no le ha dicho nada, asustada por la bronca que le echó el viernes anterior cuando la vio con él, sino que se ha esperado a que la capitana haya salido del vestuario, volviendo al castillo con Danny, para salir ella a buscar a Noel. Alice y Sophie le han deseado buena suerte con una sonrisa.

- sabes, Soph, creo que ya sé quién es la misteriosa chica de Danny -dice Alice muy alegre, mientras las dos chicas salen del vestuario. Sophie se muerde el labio.

- oye, Alice, mejor olvídate de eso, no debería haberte dicho nada… -contesta con aire culpable. Pero eso no disminuye el entusiasmo de la rubia.

- ¡no te preocupes, Soph! Es tan evidente que lo difícil es no darse cuenta, lo habría notado aunque no me hubieras dicho nada… aunque la verdad es que soy bastante observadora… -Alice sonríe muy satisfecha de sí misma.


Y esto es todo!!! Seguro que os habéis quedado con las ganas de saber quién es la misteriosa chica de Danny... o es q sois tan observadoras como Alice, y ya os habéis dado cuenta?? Soy mala, lo sé... muajajaja!! Un poco de intriga siempre viene bien...

Y, a todo esto, yo estoy intrigadísima por sabe que os ha parecido el capi, así que por qué no os animáis a dejarme un REVIEW??? pliiiis??!

Me queda dar un millón de gracias por vuestros RR, que me animan un montón!!
Saiyuri11, gracias por ser tan incondicional, jeje! has visto como Sophie ha conseguido "sonsacar" a Dave? ;P
Cariito, muchas gracias por tus ánimos!!! Intentaré seguirlo lo antes posible, prometido!!
Bella caroliina, me alegro mucho de que te gustara el capitulo anterior... a ver que te parece éste! muchas gracias por comentarme! :D
Popis, muchísimas gracias por tu RR! Me encanta que te guste la historia, me pongo súper feliz cada vez que alguien me dice eso!!! Espero que tb disfrutes este capi!

Muchos besitos para todos, y tb mil gracias para los que ponen alertas o favoritos, q me hacen mucha ilusión!!! :D y gracias a todos los que leen, por su tiempo!

Sam.