Capítulo 10

Cuando Shaoran despertó, lo primero que captó fue el dulce aroma floral del pelo de Sakura. Alzó el rostro y le acarició suavemente la mejilla mientras la miraba. Dormía plácidamente y se veía hermosa. Todas las emociones del día anterior debían de haberla dejado completamente exhausta. Al recordar lo que había sucedido antes de que cayeran dormidos sintió que una sensación cálida le invadía el cuerpo. Giró el rostro hacia la mesita de noche y abrió los ojos como platos cuando vio la hora en el reloj digital. Dios, en circunstancias normales, a esas horas, ambos estarían tonteando en la cocina preparando la merienda. Besó la mejilla de Sakura y salió de la cama cuidadosamente. Diez minutos después, estaba duchado, afeitado y vestido. Fue a la cocina y preparó café. Al no encontrar dulces en la nevera se molestó un poco. No obstante, siempre podría tomarse cinco minutos para ir a comprarlos a la tienda de la esquina, pensó.

_Shaoran…

El sonido de aquella dulce voz lo atrajo como un imán y cuando giró el rostro y vio a Sakura apoyada sobre el umbral de la puerta, vestida con su camiseta negra, su pelo revuelto y sus finas piernas al aire, casi le da un ataque cardíaco. La camiseta le quedaba tan grande que le llegaba hasta un poco más debajo de los muslos, y a él le encantaba verla con ropa suya. Le parecía muy sexy.

Se apoyó sobre la encimera y le abrió los brazos, sonriéndole dulcemente. A los pocos segundos, Sakura estaba entre sus brazos, rodeándole la cintura. Buscó sus labios y le acarició la espalda y el pelo. La lujuria se apoderó de él cuando descubrió que no llevaba sujetador.

Sakura le devolvió el beso y casi se desmaya de excitación al captar el aroma a jabón y la loción para después del afeitado.

_Hola.

_Hola.

_ ¿Cómo te sientes, mi cielo?_ le susurró besándole la frente.

_Muchísimo mejor.

_Y…_ se puso serio y su voz se volvió amarga_ Los brazos…

_Ni siquiera me duelen_ le dijo amablemente_ Ya olvídalo ¿de acuerdo?

Él le remangó las mangas de la camiseta. Las señales de las marcas ya no eran tan palpables, pero aún así, el remordimiento se apoderó de él y bajó la cabeza avergonzado.

_Esta vez, he ido demasiado lejos. Sakura, yo…

Ella fue consciente de que le estaba volviendo a rogar perdón a través de la mirada. Alzó una mano y le acarició el rostro.

_ No te disculpes, Shaoran. Todo está bien. Yo ya te dije que no tenía nada que perdonarte. Sé que tú no eres así. Tú nunca me harías daño…

_No. Jamás. Nunca, mi amor_ dijo firmemente antes de darle otro beso en los labios.

_Y bueno, estabas muy alterado, por eso…

Él la calló colocando un dedo sobre sus labios.

_ Gracias cariño, pero no trates de justificarme. Ni siquiera eso es excusa_ replicó dolido_ No debí tratarte así, a pesar de todo. Pero perdí el control y mira lo que te hice…Aunque no lo creas, yo te juro que lo único que pretendía hacer era reclamarte y decirte un par de cosas, pero sin llegar a la violencia física. Yo no quería…

Ahora fue ella la que le puso un dedo en su boca.

_Lo se, lo se. Te creo. No te preocupes_ dijo, y luego le acarició el pelo.

Se miraron a los ojos y ella le tomó el rostro entre sus manos antes de ponerse de puntillas y besarlo. Shaoran le saboreó los labios antes de introducir su lengua en su boca. Sus lenguas hicieron el amor, reconciliándose, explorándose mutuamente en sus respectivas cavidades bucales. Minutos después, Shaoran rompió suavemente el beso y suspiró.

_Tenemos que hablar, Sakura.

Esas palabras la pusieron tensa.

_Sí…

_ ¿Quieres un café?

Sakura vaciló un momento y de repente sintió náuseas por pensar en el café.

_No, gracias.

Shaoran la llevó hacia la mesa comedor y se sentaron. Intentó no sonar duro.

_Me debes muchas explicaciones. Cuéntamelo todo, Sakura.

Ella suspiró.

_Si …aunque, no se por donde empezar.

_ ¿Qué tal por el principio?_ murmuró algo irónico.

Ella asintió.

_Bueno. Poco después de que tú te fueras a la oficina…

Y así, lentamente, le contó todo lo que pasó en la consulta del médico, y lo duro que fue recibir la noticia. Shaoran se mostró triste y dolido, le tomó la mano y la hizo levantarse de la silla para sentarla sobre sus rodillas y abrazarla. Las lágrimas acudieron a los ojos de Sakura, pero logró retenerlas. Respiró hondo y le contó lo ocurrido en la casa de su padre.

Entonces le tocó el turno de hablar a Shaoran.

_Tu hermano me llamó a la oficina diciéndome que estabas perdida por la ciudad.

_ ¿Touya…te llamó?_ preguntó incrédula.

_Si. Me dijo que estabas sufriendo porque te habías enterado de cosas hirientes. Así que salí en tu busca. Cuando salí a la calle y vi el mal tiempo que hacía casi me vuelvo loco de la desesperación. Mi novia andaba desaparecida, y además, con ese temporal_ dijo, sacudiendo la cabeza.

La culpa golpeó a Sakura.

_Lo siento. No pretendía preocuparte…

_Pues lo hiciste_ replicó_ Y cuando te encontré en el parque, tras recorrer varios kilómetros, lo primero que quería hacer era zarandearte hasta dejarte sin razón. Lo que hiciste fue una estupidez.

_Yo...yo necesitaba estar sola_ se defendió ella_ Y fui al parque para pensar. Necesitaba asimilar lo que me había dicho mi padre, y todo lo que me estaba pasando en esos momentos. Cuando me di cuenta de que estaba lloviendo ya estaba empapada y fui a refugiarme bajo el tobogán.

_ Podrías haber cogido una neumonía_ la regañó.

Ella se encogió de hombros.

_De todos modos ya estaba enferma del dolor_ dijo con voz apagada.

_Sakura, cariño…

_Sentía que toda mi felicidad se había desvanecido por completo_ continuó_ Y lo peor es que todo me vino de golpe y seguido: descubrí que nunca podré tener hijos y que mi familia lo sabía y me ocultó la verdad durante todos estos años. Mi propia familia me dio una apuñalada por la espalda_ sollozó_ Y yo…Ay, Shaoran.

Él la estrechó entre sus brazos y la meció con ternura. Sakura lloró desconsoladamente empapando con sus lágrimas el jersey rojo de Shaoran. Al rato, cuando se calmó, Shaoran le levantó el rostro con una mano, obligándola a mirarlo.

_ ¿Por qué no me lo quisiste contar, Sakura? _preguntó herido_ ¿Por qué en vez de contarme la verdad me dijiste que no querías casarte conmigo?

Dios, ahora venía lo difícil, pensó Sakura poniéndose tensa y sintiendo miedo.

_Shaoran…_murmuró conteniendo el llanto_ Yo…yo no pretendía hacerte ningún daño, mi amor, pero es que…

_Pues eso es lo que lograste, Sakura_ la interrumpió con voz rota_ En cuanto me dijiste que no ibas a casarte conmigo y no me quisiste decir por qué, mi primer impulso fue ahogarte con mis propias manos dentro de la bañera.

Ella palideció.

_ Y en vez de ello, me contuve y lo único que hice fue acusarte de bromista. Dios, ¿Tienes idea del golpe tan duro que supuso para mí esa declaración tuya?

_Shaoran…_lloró_ Yo sólo quería decirte que teníamos que cancelar la boda, pero estaba tan mal, tan afectada que no me salían las palabras. Decirle a la persona que amas y con la que tenías intención de casarte que no puedes seguir adelante con los planes nupciales no es algo que se explica como si fuera lo más normal del mundo.

_Tienes razón. Perdóname.

_ Está bien.

_Pero debiste contármelo todo antes de tomar decisiones precipitadas. Se trataba de nuestra boda Sakura, por el amor de Dios.

_No quería que sufrieras por culpa de la verdad. Sé cuanto deseas tener hijos, y si te contaba todo esto, ibas a sufrir un verdadero golpe de dolor. Y lo último que quería era lastimarte, Shaoran. Te amo demasiado para hacerte eso.

_Pues me lastimaste, Sakura. Mucho más de lo que te puedas imaginar. Me dijiste que no ibas a casarte conmigo, ni más ni menos. Peor golpe no pudiste haberme dado.

_ ¿Ni siquiera que te dijera que no puedo darte hijos nunca?_ replicó llorando aún más.

Su rostro quedó empapado en lágrimas. Él la abrazó fuertemente y le acarició el pelo.

_No te voy a negar que me duele profundamente que tú no puedas darme hijos_ susurró limpiándole las lágrimas con la manga del jersey_ Pero más me dolió que me dijeras que no ibas a casarte conmigo.

_Lo siento. Lo siento, Shaoran_ sollozó ella escondiendo su rostro en su cuello.

_Esta bien, cariño_ susurró besándole la frente.

Ella tan sólo suspiró. Se sentía cansada de nuevo a pesar de todas las horas de sueño.

_Hay algo que no entiendo_ dijo de repente Shaoran.

_ ¿Qué?

_ Se supone que no puedes quedar embarazada ¿no? entonces, ¿cómo es que ayer amaneciste con náuseas, mareos y vómitos? Si no me equivoco, esos son clarísimos síntomas de embarazo. Y si te soy completamente franco, llegue a tener esa sospecha en cuanto me paré a pensarlo un poco. Creo que por eso insistí tanto cuando quise llevarte al médico, aunque también me preocupaba tu salud, claro. Pensaba comentártelo por la tarde, en cuando saliera de la oficina, y también iba a proponerte que visitáramos a un medico para que te hicieran una prueba de embarazo.

_Oh, bueno. Pues no es necesario. Ese pequeño misterio también fue resuelto ayer cuando visité al médico.

_ ¿A qué te refieres?

Ella puso una expresión de decepción.

_Después de que el doctor me hablara de mi..."problema"…me acordé rápidamente de todos esos males matutinos que tuve y se los comenté. Yo también llegué a sospechar por un momento que podría estar embarazada, la verdad. Pero no te dije nada porque primero quería estar completamente segura_ hizo una pausa antes de continuar_ Y si te soy sincera, después de haber oído al médico decir todo eso sobre mi matriz y mi imposibilidad para tener hijos, deseé con todas mis fuerzas que me dijera que estaba embaraza y se diera el resultado de que mis exámenes estaban errados.

_Te entiendo, cariño_ susurró dulcemente. Luego suspiró_ Y evidentemente, no fue eso lo que ocurrió ¿verdad?

Ella negó con la cabeza.

_Todas mis esperanzas murieron en cuanto me hicieron saber el verdadero motivo de mi mal estado. Yo tenía razón cuando te dije que algo que cené la noche anterior me había sentado mal. Me diagnosticaron una leve gastroenteritis.

_Comprendo. Por eso no quisiste café antes.

_Si.

_ ¿Y no has comido nada desde ayer?_preguntó Shaoran entre sorprendido y molesto.

_Si. Anoche mientras estuviste fuera, cené un bol de fideos.

_ Ah, ¿Y has vuelto a vomitar, cariño?

_Anoche. Antes de cenar, pero porque me estaba afectando el estómago vacío. Después de ello, sólo he tenido náuseas y muy poco apetito.

_Pobrecita mía. ¿Por qué no me lo dijiste? _ la regañó_ Me habría quedado a cuidarte.

_Tú te fuiste mientras yo dormía_ acusó.

_ Porque necesitaba saber la razón de tu extraño comportamiento_ replicó_ Tú no quisiste hablar conmigo, así que decidí enterarme por mi cuenta. Pero si hubiera sabido que estabas enferma no me habría ido y te hubiera cuidado hasta que te pusieras mejor.

_Bueno, ya no importa. Ya estoy mejor_ se acurrucó contra él.

Él suspiró.

Permanecieron un buen rato así, abrazados. Hasta que Shaoran, rompió el silencio tras suspirar otra vez, y habló con voz muy firme.

_No vamos a cancelar la boda.

Sakura lo miró, estupefacta.

_ ¿Qué?

_Nuestro compromiso no se cancela, Sakura. Tú y yo nos vamos a casar tal y como planeamos.

Ella apretó la mandíbula, se levantó de su regazo y le dio la espalda.

_No_ dijo con voz dura.

_ ¿Cómo que no?_ masculló él poniéndose en pie.

_No_ repitió.

Shaoran achicó los ojos y suspiró irritado.

_Sakura…

_No, Shaoran. Esto tiene que acabar. Tú y yo no nos podemos casar.

_Maldita sea, Sakura ¿Por qué no?

_Oh Shaoran, por favor ¿tú qué crees?

_ No lo sé, demonios. Dímelo tú ¿Por qué no nos vamos a casar? ¿Dónde está el maldito problema, Sakura?

Cuenta hasta diez, se dijo. Trató de mantener la calma y suspiró de resignación.

_No puedo darte hijos_ dijo apesadumbrada.

_ ¡¿Y qué?_ exclamó irritado.

_ ¡Qué no podremos formar una familia, Shaoran!_ explotó ella encarándolo_ Tú deseas tener hijos y conmigo no lo lograrás nunca. Debemos cancelar nuestra boda para tú puedas ser libre y te cases con otra mujer que sí pueda darte los hijos que yo no te daré nunca.

Shaoran masculló una blasfemia en chino.

_ ¡ESA ES LA COSA MÁS ESTÚPIDA QUE HE OÍDO EN TODA MI VIDA!_ rugió echo una furia_ ¿PERO CÓMO DEMONIOS ME DICES ESO, SAKURA?

Ella trató de hablar calmadamente.

_Es lo mejor, Shaoran. Lo hago por ti.

_ ¿Por mí?_ no disimuló para nada su falta de comprensión_ ¿Qué denomios estás haciendo por mí rompiendo nuestros planes de boda?

_Liberarte de un compromiso con una mujer incapacitada para darte los hijos que tú deseas tener.

_Qué tontería_ masculló_ Esa no es la solución, Sakura.

_Shaoran…

_ ¡No Sakura! No se cancela la boda.

_ ¡¿Es que estás loco?

_ Aquí la única que está loca eres tú si piensas que te voy a permitir que me dejes. Ya puedes ir quitándote esa idea de la cabeza.

_ No lo dices en serio_ dijo Sakura sin salir de su asombro_ Por Dios, Shaoran. Tú quieres casarte y formar una familia. Es tu deseo. Conmigo no podrás lograr ese propósito.

_Pero yo te quiero, Sakura_ dijo como si eso lo arreglara todo_ Y tú me quieres a mí. Yo deseo casarme contigo. Y tú también. Demonios, ¿acaso crees que eso no cuenta? ¿Te has atrevido a pensar que iba a poner mi amor ti por debajo de mi deseo de tener hijos? ¿Qué clase de hombre crees que soy?

_No es eso, Shaoran. Simplemente no quería que te quedaras conmigo sabiendo que no puedo darte hijos. No puedo obligarte a hacer algo semejante.

_Tú no me estás obligando a nada, Sakura. A pesar de saber que no puedes darme hijos, me niego a cancelar nuestros planes de boda. Te quiero y deseo casarme contigo.

Ella lo miró apesadumbrada.

_No pienso casarme contigo para luego esperar el momento en que me odies y me recrimines por no poder darte los hijos que tú tanto deseas.

_ ¿Es eso lo que piensas?_ preguntó completamente incrédulo_ ¿Qué en el futuro voy a odiarte y menospreciarte debido a que no podrás darme hijos? ¿PERO QUÉ DEMONIOS HE HECHO PARA QUE PIENSES ASI DE MI? ¿DE DÓNDE SACAS LA CONCLUSIÓN DE QUE SOY DE ESE TIPO DE HOMBRE?

_No es que piense que seas así, Shaoran_ dijo Sakura dolida_ Te creo cuando me dices que me quieres y que deseas casarte conmigo. Pero, ¿Cuánto durará? Más adelante cuando quieras tener hijos y recuerdes que te has casado con una mujer que no puede dártelos te llenarás de dolor y de frustración y te desquitarás conmigo.

Shaoran soltó un juramento.

_Te equivocas, Sakura. No lo haré. Yo sería incapaz de hacer algo así._ dijo ofendido_ Por Dios, te oigo y me da la sensación de que a pesar de todo el tiempo que llevamos juntos no me conoces en absoluto.

_Hago todo esto también porque te quiero, Shaoran_ dijo Sakura al borde del llanto_ Y por que te quiero, te dejo marchar para que puedas ser feliz. Tú te mereces ser feliz junto una mujer que te ame y pueda darte los hijos que tú deseas. Yo no soy esa mujer, Shaoran. Porque no puedo darte lo que más deseas.

Shaoran comenzó a acercarse a ella.

_Sakura, yo te quiero a ti. ¿No lo entiendes? ¡No quiero a otra mujer! Tú eres la mujer que amo y con la que deseo casarme. El hecho de que no puedas darme hijos no impide que nos casemos y seamos felices.

Quedó a pocos centímetros de ella y le tomó el rostro entre sus manos.

_Quítate esa ridícula idea de la cabeza, Sakura. Si no te tengo a ti nunca seré feliz. Si de verdad me quieres y deseas que yo sea feliz entonces no me abandones, mi amor.

_ Shaoran…_lloró_ Tú me dices eso, pero yo pienso igual. Aunque te casaras conmigo, yo no sería feliz. En ningún momento olvidaría que no puedo darte hijos, y aunque lo disimularas muy bien e incluso me lo negaras, yo sabría que en el fondo no estarías feliz conmigo porque pensarías todo el tiempo que nunca tendrás hijos por mi culpa.

_Tú no tienes la culpa de que no puedas tener hijos, Sakura. No eres la única mujer en el mundo que tiene esa desgracia. El que no puedas dar a luz a un niño no te hace un fracaso como mujer si es eso lo que piensas. Para ser madre no es obligatorio engendrar un niño.

_Shaoran, yo…

_ ¡No Sakura!_ explotó_ Diablos. Escúchame un momento. A ver si con esto me comprendes.

Ella apretó los labios y suspiró.

_De acuerdo, te escucho.

Él asintió, la soltó y comenzó a pasearse por la cocina como un león enjaulado.

_Te voy a aclarar algunas cosas, Sakura Kinomoto. Supongamos que yo te hubiera dicho anoche que tenía un problema que me impediría darte un hijo o una hija, ¿habrías roto conmigo por esa razón?

_ ¡Por supuesto que no!_contestó ella sin pensárselo.

_Bien, y ahora dime: si, por alguna razón, quisiera adoptar un niño, ¿hubieras tenido algún inconveniente?

_No, tampoco.

_Bien –fue hacia ella, le puso las manos en las caderas y la miró a los ojos-. Entonces, ¿cuál es tu maldito problema? -dijo casi gritándole-. ¿Qué tipo de hombre crees que soy para esperar más de ti de lo que estoy dispuesto a ofrecer yo mismo? Igual que no esperaría que me dejaras si no pudiera tener hijos, pensaría que tendrías la decencia de no esperar lo mismo de mí. ¿Pero lo has hecho? Por supuesto que no. Sakura, hay montones de bebés por ahí que necesitan un hogar, un hogar que nosotros podemos ofrecerles. Creo que es una vergüenza que me tengas en tan baja estima.

_Shaoran -dijo casi en un susurro-. No es que te tenga en baja estima. Al contrario. Es precisamente porque te tengo en tan alta estima que quiero lo mejor para ti. Te amo. Tú eres mi vida. Te quiero tanto que me duele, y saber que no puedo darte lo que algún día querrás me mata.

Shaoran aspiró lenta y profundamente, asimilando sus palabras de amor.

-Si me quieres tanto como dices, entonces escucha un momento lo que quiero, Sakura. Te quiero a ti. A esta dulce y cariñosa mujer que me enseñó lo que es amor verdadero. Te lo dije una vez y te lo digo ahora una vez más: Tú me complementas. Contigo soy feliz, soy un mejor hombre. Contigo siempre tendré el abrazo perfecto. ¿Recuerdas ese gran lazo que te mencioné la última vez? Sigue ahí, mi cerezo. Y siempre lo estará. Y nunca se romperá. Confina en mí, mi amor. Si jamás pudiera tener hijos, no me importaría, siempre y cuando te tuviera a ti. Te amo y eso es todo lo que importa. El resto lo resolveremos cuando llegue el momento. No quiero perderte, mi cerezo. Quiero que estés conmigo cuando te necesite, que me abraces en mitad de la noche, que me hagas el amor y que te despiertes a mi lado cada mañana. A ser posible, siempre con una sonrisa en los labios. Puesto que te gustan los niños, y a mí también, puedo plantearme el futuro con un bebé adoptado, un bebé que haremos nuestro y que veremos crecer con nuestro amor. Y seremos felices, mi amor, porque, para empezar estaremos juntos, y siempre lo estaremos.

Antes de que pudiera continuar, Sakura se echó a sus brazos y lo besó. Un beso lleno de amor, pasión y devoción, en el que le entregaba no sólo su corazón, sino también su cuerpo y su alma. Shaoran no pudo resistirlo y le devolvió el beso, dejando que sus emociones salieran a la luz. Sus lágrimas se mezclaron, y ambos acabaron con el rostro húmedo.

El sonido del timbre hizo que se separaran.

PUFFF MADRE MÍA. ESTO ME HA COSTADO BASTANTE. HE TENIDO UNA PEQUEÑA CRISIS Y NO HE SABIDO CONTINUARLA, POR ESO E TARDADO MÁS QUE OTRAS VECES. PERO POR FIN LO CONSEGUI. COMO LA COSA SE VA COMPLICANDO ME ESTA COSTANDO TRABAJO HASTA A MI JEJEJE. SE QUE ES MUCHO PEDIR PERO ¿PODRIAN SER BUENAS Y DEJARME UN BUEN REVIEW? ME ANIMARA BASTANTE^^ ESPERO QUE LES GUSTEN. Y OJALA QUE NO VUELVA A BLOQUEARME PORQUE DE LO CONTRARIO HABRÁ QUE DESPEDIRSE D LA HISTORIA =S