Capitulo 10

Cuando naruto regresó a casa después de haber dejado a Mizuki con el hokage e ir a la enfermería para una revisión de rutina por orden del hokage, al abrir la puerta vio como una figura negra se abalanzaba contra él sin dejarle tiempo de ver quien era haciéndolo caer al suelo.

- ha, pero qué… - mientras se sobaba la parte de atrás de la cabeza, abría lentamente los ojos para notar a una anko un poco más encima de él de lo normal – anko-nechan, por qué te me aventaste de ese modo – el rubio vio como los ojos de la hermosa kunoichi comenzaban a opacarse dando a entender que en pocos momentos comenzaría a llorar.

- ¡eres un idiota! – el grito de la kunoichi se había escuchado por toda la casa haciendo que tanto shizune como los otros dos sanin que ya se encontraban dormidos interrumpieran su sueño pero segundos después volvieron a cerrar los ojos ya que tenían previsto que algo como esto pasaría – cómo te atreviste a hacer algo como eso – anko ya había comenzado a llorar en el pecho del rubio haciéndole sentir mal a este ya que al parecer él tenía la culpa de todo.

- shhhhh – naruto comenzó a acariciar el cabello de anko – te prometo que no volveré a hacer nada sin avisarte antes – el rubio comprendía que anko lo quería como a un hermano, para ella él era la única familia que tenía y temía perderle como había perdido a su hermano durante la batalla contra kyubi.

El hermano de anko era uno de los tantos que murieron cuando el kyubi llegó a la aldea, la kunoichi al principio se había rehusado a cuidar a naruto cuando el hokage se lo pedía pero poco después le tomó un cariño enorme y aceptó que él no había matado a su hermano sino lo que el rubio tenía encerrado en su interior.

- que te parece – anko al fin se había calmado después de unas cuantas caricias del rubio – si nos damos un baño juntos, esta noche – la kunoichi le sonrió al rubio y le miró un poco raro, una mirada que nunca había visto en su hermana y que en vez de asustarlo lo ponía nervioso.

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- naruto-kun espero que te encuentres bien – Hinata se encontraba recostada en su cama con su mirada fija al techo de su cuarto – no dejes que te pase nada – la ojiblanca se encontraba preocupada por su amigo. Sin querer había escuchado la conversación que su padre había tenido con un ambu hace un par de horas atrás.

- hiashi-sama – el líder del clan hyuga se encontraba sentado en la mesa cenando con sus hijas cuando uno de sus sirvientes se había acercado a él – un ambu viene a verlo – hiashi se levantó de su asiento, no sin antes despedirse de sus hijas ya que él ya había terminado con la cena que Hinata había preparado con tanto esmero para ellos.

Después de que su padre se fue, Hinata llevó a su pequeña hermana a su habitación y luego de darle las buenas noches con un beso en la frente incluido, tal y como lo hacia su mamá con ella cuando aun estaba viva se dirigió a su habitación, por el trayecto no pudo evitar pasar por la oficina de su padre en donde este se encontraba hablando o más bien escuchando con un miembro ambu. A la chica esto no le hubiera importado de no ser que en el preciso momento en que iba pasando por la puerta escuchó el nombre de naruto, así que sin importarle que se quedó apoyada contra la pared al lado izquierdo de la puerta para escuchar la conversación que se tenía adentro.

Pudo escuchar como el ambu relataba los planes que había hecho naruto, cómo había engañado a todos menos al hokage para delatar y capturar al verdadero traidor, y aunque hiashi ya sabía de esto, era mejor aparentar que no lo sabia sorprendiéndose cuando el ambu le relató que técnica utilizó el rubio para derrotar al chunin. Luego de esto el miembro del escuadrón de asesinos se desvaneció en una nube de humo. Hinata trató de huir lo más rápido posible del lugar pero no pudo ya que cuando se disponía a irse su padre le sujeto del hombro, la chica temiéndose lo peor cerró los ojos pero segundos después los volvió a abrir para ver muy sorprendida la sonrisa que le dedicaba su padre.

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Naruto se encontraba con una sonrisa dibujada en su rostro, el baño había sido tan reconfortante, aunque, no pudo evitar que su amigo se despertara al ver el hermoso cuerpo desnudo de anko haciendo que esta se riera de la situación en la que se encontraba el rubio. Volteo su cabeza a su lado derecho para ver a una anko sumamente dormida y sólo cubierta por la ropa interior negra que se había puesto después del baño, ¡diablos, por qué tenía que estar tan buena!. Sin embargo, era su hermana y tenia que respetarla además de que estaba comprometido con su amiga Hinata aunque de nada valía el compromiso si ella no se enamoraba de él, ya que por su parte desde que volvió a ver a su amiga de ojos blancos, había sentido algo nuevo, algo que no había sentido por ninguna otra mujer.

Luego de checar de nuevo que anko se encontrara bien, recorrió la sabana blanca para tapar el cuerpo de su hermana, esa noche comenzaba a volverse un poco más fría, y si no cuidaba a la kunoichi esta podría enfermar, además estaba el hecho de que jiraya se encontraba durmiendo en aquella mansión y conociendo las mañas del sanin sabia de ante mano que quería ver a anko como sólo el rubio la había visto.

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La mañana siguiente todo había pasado normal para nuestro amigo, bueno casi normal si no fuera por el beso que le dio anko en la boca alegando esta que era una recompensa por no haber intentado aprovecharse de ella durante la noche, pues según ella, nadie se podría resistir al cuerpo de toda una mujer, hecha y derecha.

Naruto ya se disponía a irse cuando es detenido por la mano de anko – naruto-kun podremos ir al lago cuando regreses de la academia – el rubio negó con la cabeza ante la sorpresa de la kunoichi – pero, ¿por qué no?...

- pues porque hoy Hinata-chan y yo saldremos a comer y luego pues vendremos a casa para entrenar juntos – anko bajó la cabeza deprimida y sin ganas soltó del brazo a naruto, este al ver como su hermana se había entristecido decidió levantar su rostro para verla a los ojos – pero si quieres mañana podemos quedarnos hasta tarde platicando de todas las cosas que has hecho y que he hecho durante los siente años que no estuve en konoha – la kunoichi sonrió ante esto y asintió con la cabeza. Naruto se alejo de la puerta con kino a su lado aunque después la gata se canso de caminar y de un salto se poso sobre la cabeza del rubio y descansar un poco.

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- ino cerda yo llegué primero – sakura se encontraba peleando con su eterna rival en el amor por el lugar que se encontraba vació al lado de sasuke.

- frontuda, yo puse el pie primero dentro del salón – mientras las dos niñas seguían peleando por el asiento, más alejados de ellos se encontraba kiba tratando de sacarle platica a su compañera Hinata.

- hey Hinata, ya pensaste en lo que te dije hace un mes – la hyuga alzo una ceja al no entender lo que su compañero le decía.

- a que te refieres kiba-kun – kiba-kun, le había llamado con el kun, seguro y ya la tenía a sus pies, bueno eso fue lo que pensó el inuzuka aunque este no recordaba que a shino y a él, además de naruto era a quienes les hablaba con la terminación kun.

- pues yo… pues ya sabes – Hinata estaba más confundida ahora, por qué kiba comenzaba a tartamudear al hablarle sobre aquello, parecía muy importante y probablemente vergonzoso para kiba – si quieres salir conmigo, como en una cita…

Hinata se quedó pasmada ante tal pregunta, no quería herir a kiba, pero tenía que dejarle las cosas claras, ella no podía salir con nadie más y no era porque estaba comprometida, bueno tal vez pero una razón más fuerte era que estaba enamorada, sí, estaba enamorada de naruto, y aunque este no lo amara – que equivocada estaba. Ella no saldría con nadie que no fuese su naruto-kun.

- lo siento kiba-kun, pero no puedo – Hinata aparto la mirada de su compañero, prefirió no ver la reacción de este, se sentía muy mal, sí, pero era necesario que lo comprendiera.

- pero… por qué Hinata, dime – el inuzuka no podía comprender como es que ella lo había rechazado, él desde hace tiempo que se había fijado en ella, sin embargo al parecer ella no tenia ni el más mínimo interés en darle una oportunidad – dime por qué no me quieres dar una oportunidad, por qué no quieres salir conmigo…

- porque ella está comprometida – esa voz, no, no podía ser él, Hinata volteo la vista y al fin lo vio, aquel por el que se estuvo preocupando toda la noche, aquel por el que sólo durmió un par de horas, aquel al que tanto amaba, su prometido.

- ¡¿q… qué dijiste?! – el grito de kiba resonó por todo el salón llamando la atención de aquellos que se encontraban ahí, la mayoría se sorprendieron por ver a naruto frente a kiba y a una Hinata muy sonrojada. Sasuke se aunque no lo quería demostrar se encontraba confundido, cómo es que ese sujeto se encontraba en el lugar si sólo los que pasaron el examen deberían de estar en esa habitación.

- naruto-kun – Hinata se paró y sin importarle que todos les quedaban viendo, se abalanzó contra el rubio y lo aprisionó con un fuerte pero a la vez cariños abrazo – estaba preocupada por ti, oí lo que hiciste, me tenía preocupada – naruto sólo alcanzó a sonreír ante su prometida, aunque en esos momentos Hinata se encontraba fuera de sí, al estar su cabeza pegada al pecho del rubio, podía escuchar los acelerados latidos de su corazón, acaso podía significar eso lo que pensaba, acaso él también sentía lo mismo por ella, entonces por qué no se lo decía… estaba decidida, esa misma tarde mientras comieran, se lo diría, le diría lo que siente por él.

- hey tú – kiba se encontraba sumamente molesto al ver como Hinata y Naruto se encontraban abrazados, sakura e ino miraban la escena sonrojadas e imaginaban cómo sería cuando sasuke les tratara así, shino al fin confirmaba sus sospechas sobre sus dos amigos, shikamaru pues a él le aburría pensar en esas cosas y Chouji comenzaba a comer más rápidamente sus papitas.

- qué quieres decir con que Hinata está comprometida, y con quién – naruto arqueo las cejas ante la primera pregunta del inuzuka, acaso no podía ser más… mejor ni lo pensaba. Y por la segunda pues…

- ella está comprometida conmigo – el silencio se hizo más pesado en la habitación, incluso podían oírse los insectos que se encontraban fuera de ella. Sakura e ino se encontraban pasmadas ante lo que había dicho naruto, kiba, pues él se encontraba petrificado, primero, había impedido hace un mes que Hinata y él salieran, y ahora salía con que estaban comprometidos. Tenia que darle una paliza, sí, eso es lo que haría, al diablo con todo, no lo soportaría más…

- ¡siéntense todos! – el grito había surgido desde la puerta de la habitación, todos voltearon y vieron que iruka había llegado al fin pero no venia sólo, habían otras cinco personas con él.

- vaya, hace tiempo que no te veía mocoso – naruto enarcó las ceja de nuevo, quien era aquella mujer. La persona que le había hablado, vertía una especie de uniforme que en vez de parecer un vestido muy ajustado que más bien parecía que sólo utilizó vendas para cubrirse su cuerpo, poseía una larga y oscura cabellera, además de unos hermosos ojos rojos – acaso no me recuerdas – sí, de hecho eso era lo que pasaba – mira asuma, el pequeño naruto se olvidó de mí, todos los hombres son iguales…

Un hombre con barba y cabellera oscura al igual que aquella mujer dio un paso al frente con una gran sonrisa, en su boca tenía aprisionado un cigarrillo, se encontraba vestido con el chaleco verde oscuro que caracterizaba a los jounin y se diferencia del de los chunin que era un poco más pálido, y lo demás pues era lo normal para los shinobis, su traje negro, sandalias negras aunque naruto se sorprendió al ver un pequeño pañuelo blanco en su cintura, el pañuelo tenia un circulo rojo y dentro tenía un kanji, al parecer aquel hombre era uno de los protectores del señor feudal del país del fuego.

- así parece kurenai, cuanto tiempo naruto – asuma se quito el cigarrillo de la boca para exhalar el humo del tabaco.

- "kurenai… asuma… un momento"… asuma-nichan, kurenai-nechan, ¿son ustedes? – los mencionados saludaron al rubio con una sonrisa – sin querer naruto había empujado a Hinata y comenzó a caminar hacia donde se encontraban sus dos amigos.

- "naruto-kun" - kino se escuchaba un poco preocupada – "naruto-kun" – sin embargo el rubio no decía nada – "¡naruto-kun!" – ante el grito en su mente de kino, el rubio volteo y lo que vio le heló la sangre, todos sus compañeros excepto sasuke, shino y shikamaru, se encontraban asustados por lo que pasaba, incluso kiba el que presumía no espantarse nunca se encontraba bajo un pupitre.

Hinata estaba que ardía, sus ojos tenían una extraña llama, sus pasos se escuchaban como si estuvieran golpeando con fuerza el piso a pesar de que ella no hacia el más mínimo esfuerzo. Naruto se encontraba asustado, no se dio cuenta que al empujar a Hinata hizo que esta se diera de nalgas con el piso, grave error y ahora tenía que pagar.

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- ¡no Hinata no! – el sandaime podía escuchar los gritos de terror que pegaba naruto.

- "que habrá hecho esta vez" – pensaba mientras tomaba un sorbo de té – "sabe que no debe de hacer de enojar a Hinata-san"…

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- te encuentras bien naruto-kun – la radiante sonrisa que le dedicaba la chica que hasta momentos antes le había golpeado le aminoraba el dolor que sentía.

- sí Hinata-chan, estoy bien – si claro, si con un ojo morado y la cara toda hinchada le llamas estar bien pues estás bien.

- iruka-sensei me puede decir como es que el rubio tonto está en este lugar, se supone que sólo deberíamos de estar los que pasaron el examen – Hinata, kurenai, asuma e iruka se molestaron por la forma en la que se dirigió kiba hacia naruto aunque a este ni siquiera pareció importarle.

- él pasó el examen – todos se sorprendieron – no el que ustedes hicieron porque era demasiado sencillo, y no, no les puedo decir cómo fue su examen, sólo les diré que para él usó el kage bushin no jutsu – muchos no sabían que técnica era esa, en realidad nadie de los que estaban excepto, iruka, los jounin y naruto lo sabían – una técnica aprendida exclusivamente por los shinobis de nivel jounin – sorpresas y más sorpresas traía naruto la villa y aun faltaban más.

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Ahora nos encontramos en el techo de algún lugar, naruto había sido asignado al equipo número 7 conformado aparte de él por sakura y sasuke-teme como sensei el jounin kakashi a quien ya conocía muy bien y decidió jugarle una broma, pero no le salió ya que al que le pegó el borrador fue a él, cómo pues trucos ninjas.

- muy bien chicos, primero nos conoceremos mejor, díganme sus nombres, díganme que les gusta y que no, sus pasatiempos y cosas así, sus sueños a futuro – dado que todos bueno sakura se encontraba confusa con lo que quiso decir kakashi pues le pidió que él empezara – bueno pues me gusta… no me gusta… mis pasatiempos… pues no tengo que decirles…

- "si no nos dijo nada" shanaroo, dale, dale, como se atreve a burlarse así de nosotras - la inner de sakura al fin había salido a flote después de esto, kakashi la sacó de sus pensamientos y le pidió que continuara - pues mi nombre es haruno sakura, me gusta – volteo a ver a sasuke (n/a: como me castra esta parte, sin ofender a los del fc de sakura) – no me gusta ino cerda – mis pasatiempos – volteo a ver a sasuke – y mis sueños – de nuevo vio a sasuke.

Bueno la cosa prosiguió, el siguiente fue sasuke quien dijo que su mayor sueño no su ambición era matar a alguien y restaurar su clan. Con naruto todo fue normal, hasta que – y mi sueño, es reunir al mayor ejercito que se haya visto sobre la tierra y así ayudar a mi madre con la guerra – la tranquilidad con la que el rubio dijo esto mientras acariciaba el pelaje plateado de su gata kino había asombrado a sakura y sasuke, pero el uchiha se dio cuenta que kakashi no lo estaba, al contrario al parecer él ya estaba enterado de esto, estaba claro, tenía que saber más sobre Uzumaki Naruto.

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Después de que su encuentro con su equipo y que kakashi les dijera que se encontraran al día siguiente muy temprano por la mañana en el área de entrenamiento número 7, naruto se dirigió a donde se encontraba Hinata entrenando con su equipo o más bien donde habían entrenado porque ahora estaba sentada platicando muy amenamente con shino; bueno en realidad este no hablaba, kiba y kurenai. Kiba al ver que naruto llegaba se acercó más a Hinata y pasó su brazo por el hombro de la chica, a ella no le molestó por el hecho de que después de aclararle las cosas a kiba según él, al fin comprendió que no podría salir con él además de que Hinata les confesó a él, shino y su maestra kurenai que estaba enamorada de naruto.

- estás lista Hinata-chan – la tensión se podía sentir en el aire, Hinata se dio cuenta de lo que trataba de hacer kiba, poner celoso a naruto y rápidamente le quitó su brazo y se levantó con una cara enojada – bueno nos vemos luego – con esa despedida naruto tomó la mano de Hinata y juntos se dirigieron a lo que sería una gran cita.