Capitulo 10...

El lunes por la mañana, todos los alumnos bajaron a desayunar. Pocos minutos después, el correo de la mañana llegó, y lechuzas entregaron sobres rojos a todos los alumnos de sexto. Venían del Ministerio. Al abrir Hermione su carta, gritó de emoción y abrazó a Harry, a Ron, a Neville y a Paulina; todos la vieron como si algo malo le pasara.

-Vamos, ábranlas, ¡son los resultados de los TIMOS! – A esto, Harry y Ron pusieron cara preocupada y abrieron sus sobres, segundos después, los 2 sonrieron y se felicitaron mutuamente.- Podré trabajar en el Ministerio, en la Comisión de Uso Incorrecto de la Magia.

-¡Genial, tenemos los TIMOS necesarios para ser aurores! Incluso salimos bien en Pociones...- le dijo Harry a Hermione con la mayor sonrisa del mundo en su cara.

-Suerte para ustedes,- le dijo Neville con tristeza en los ojos- reprobé, tengo los TIMOS para ser vendedor...

-Lo siento mucho Neville, -le dijo Paulina- pero puedes trabajar con Fred y George en su tienda de bromas

-¿Y tus resultados?- le preguntó a Harry – también hiciste TIMOS en España, ¿cierto?

-Sí, los tuve...y pasé para ser auror, así q creo q creo q trabajaremos juntos, Harry.

-Harry, esto significa algo más, ¿no te das cuenta?- le preguntó Ron con un brillo inusual en sus ojos

-¿Qué?

-¡Podemos dejar Adivinación!- le dijo Ron emocionado.

-Algo q debieron de haber hecho desde tercer año- le dijo Hermione con una sonrisa en la cara.- ahora solo tenemos q tomar Transformaciones, Pociones, Encantamientos y Defensa Contra las Artes Oscuras, y seguro q nos darán nuevo horario...- en cuanto Hermione terminó de decir esto, la profesora McGonagall entregaba horarios a los alumnos de sexto año, felicitó a los chicos, y siguió su camino. Todos veían su nuevo horario, cuando Hermione notó el nombre del maestro de DCAO- Harry, ¡Lupin regresó! Nos dará clases de nuevo.

-Me pregunto como hizo Dumbledore para q regresara y los padres aceptaran q estuviera de nuevo aquí.- les dijo Ron a todos los demás, un poco confundido.

-Bueno, digamos q un alumno convenció a Dumbledore y a los padres, de q el profesor Lupin estaría en un lugar seguro durante las lunas llenas.- dijo Paulina con un poco de misterio y una sonrisa que trataba de decirles algo.

-¿Tú lo convenciste?- le preguntó Harry un poco admirado.

-Se podría decir que sí. Dumbledore confía mucho en Lupin, igual q en Snape, y en todos nosotros. Y sabía q Lupin estaría encantado de regresar, ya q aprendieron tanto de él en tercer año, y es el más adecuado para el trabajo. Además, con la poción q el profesor Snape puede hacer, los síntomas se calmarán y probablemente Lupin no tendrá que faltar a clases en Luna Llena. Además, es el mejor maestro que han tenido en estos 5 años de Hogwarts, era lógico que alguien pidiera que regresara.

-Eres increíble... de verdad. Es que nadie ha podido convencer a la mesa de padres de que dejen regresar a Lupin como maestro. Todos los padres tenían miedo al ser Lupin un licántropo. No puedo creer que vaya a regresar...- Ron estaba completamente impresionado, no dejaba de ver el nombre de su antigua maestro en el horario.

Minutos después, Ana se acercó a la mesa de Gryffindor, con miradas de algunos Slytherins en su espalda, y le tocó el hombro a su hermana. Ella se volteó y la miró con una sonrisa un poco falsa.

-¿Qué pasa? Normalmente no hablas conmigo, tus amigas serpientes te criticarían.- le dijo con un poco de burla.

-Tenemos que hablar, ahora.

-Estoy ocupada.

-De verdad, tenemos que hablar.- Ana hablaba con una seriedad rara en ella. Paulina suspiró, se levantó de la mesa y salió del Gran Comedor con su hermana detrás de ella.

Caminaron hacia el lago, y se sentaron bajo un árbol que les daba la sombra suficiente para poder platicar tranquilamente sin que algún alumno los molestara.

-¿Qué pasa, Ana? Sé que no me hablarías a menos de que fuera algo importante... o que se tratara sobre mi tio...

-Deja de hablar. Esto es serio,- una muestra de temor se veia por sus ojos, algo completamente inusual en ella.- estas en peligro.

-Ana, por favor. Te conozco, aunque estuviera la muerte detrás de mí, nunca me advertirías. Eres demasiado egoísta para preocuparte por los demás.

-No bromeo... Él está detrás de ti, eres su próximo objetivo.

-No juegues con eso, por favor. No tienes idea de lo que estás diciendo.- ahora, la voz de Paulina se oía preocupada, temblaba un poco y el miedo se veía en sus ojos. Todos sabían que si él se ponía un objetivo, siempre lo cumplía, no importaba si era familia. Y eso ya lo había demostrado.- No juegues con eso, Ana, te lo suplico.

-No estoy jugando, Paulina. Eres mi hermana, y tengo que protegerte. Sólo hay una manera en la que puedes salvarte...- tomó la cara de su hermana, quien ahora estaba mirando el pasto con lágrimas cayendo por sus ojos, por el mentón y la miró directamente a los ojos.- Tienes que matarlo, tienes que hacer lo que él te diga.

-No, no lo haré. No dejaré que muera. Prefiero morir yo, a que muera él.

-Por favor, Paulina. Hazme caso, es la única manera de salvarte, y salvar nuestra herencia.

-¡Por Dios Ana! Sólo piensas en las riquezas que esto puede traer. ¿Y qué hay de toda la gente que morirá si no es destruido? ¿Qué hay sobre ellos? ¡Todos los magos y muggles que morirán!

-¿Por qué? Sólo dime, ¿por qué no lo quieres hacer?

-Porque quiero que los magos sigan existiendo, no que sólo vivan en la imaginación de los muggles. Y porque creó que ese alguien que quieres que mate, nos salve a todos. Prefiero morir yo, a ver morir todo lo que me importa y todo lo que amo.- se limpió las lágrimas con la manga de la túnica, y se levantó. Empezó a caminar de vuelta hacia el castillo, cuando oyó la voz de su hermana diciéndole: "De cualquier manera, ¡lo lograrán matar!"

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Lo siento, lo siento, de verdad lo siento. Sé que prometí actualizar antes, pero me encontraba fuera de la ciudad, después regresé a la escuela y las tareas eran agobiantes, y empecé exámenes, y después, bloqueo de escritora (un mal que no le deseo a nadie). Prometo actualizar lo más rápido que pueda en los capítulos que faltan (que no creo que sean muchos). Y de una vez les quiero advertir, que no pronostico un final muy feliz. En fin, gracias por seguir leyendo esta historia. Y de nuevo, mil disculpas por la tardanza.

Atte.

Amarië, magical elf.