Palabras de Solución.

Aquellos mocosos estaban a punto de darle a Linka y a Lukas la paliza de sus vidas, quedarían con moretones, calzones chinos y lo peor, meados con esos globos de agua.

Cerraron los ojos para no tener que ver lo que les iban a hacer, y fue cuando vieron una luz fuerte de un vehículo, dejando ver a una mujer de pelo negro con camisa blanca debajo de una blusa, falda y medias color negro, y junto a ella, una castaña con anteojos, suéter verde oscuro y una bata de científico, 2 de las amables señoras que vieron en el parque, sumado a la primera que vieron en la biblioteca, volvían a aparecer para defenderlos, a estas alturas los mellizos ya sentían una especie de "conexión" con ellas, no sabían como, pero al igual que su padre, se sentían seguros con ellas de alguna manera.

-Son esas señoras de nuevo, bueno 2 de ellas.

-Más les vale bajar sus globos y no ponerles ni un solo dedo a los infantes de pelo color blanco en este instante.-Ordenó Lisa en un tono autoritario.-Sabrán que no nos cuesta nada tener que llamar a vuestros padres o a la policía para que se vayan a un reformatorio.

-¿Quien las invitó?

-Cuida tu tono, niñato.-Dijo Lucy, nadie la había oído molesta, y eso con su aspecto y persona, era realmente aterrador verla así, hasta a Lisa se le heló la sangre.-Créeme que no quieres vértelas conmigo, ¡Metes a todos en un abismo de miseria para hacerte el importante, llamas la atención como esas niñas estereotipo de ricachonas para alcanzar tus fines! Pero no eres más que un mocos envuelto en el infierno negro de la soledad, oyendo voces que te susurran para despertarte y ver que no eres más que un ermitaño que no tiene amigos y vive bajo la sombra de tus padres y de tus iguales, aprovechándote de los débiles para sentirte poderoso, pero la verdad es una: solo eres un chico superficial que cuando se de cuenta, verá su único destino que le depara: LA SOLEDAD.

Verla con la expresión mostrando los dientes apretados fue suficiente para que varios de los chicos de Curt, incluso su hermano, mojaran sus pantalones, para luego huir con gritos afeminados.

Lucy suspiró calmada y mostró una ligera sonrisa, una amistosa hacia su hermana menor, indicando que debían preocuparse de Linka y Lukas, quienes fueron testigos de todo.

Al acercarse, los mellizos retrocedieron, con eso, Lucy entendió que también los había asustado a ellos, así que se arrodillo en una pierna y les mostró un tono amigable.

-¿Están bien?-Preguntó en su tono clásico, pero amigable.

Ninguno de ellos respondió.

-Hermana mayor, tu método de intimidación hizo que los pequeños Linka y Lukas también se asustaran, es normal que no contesten a la primera.-Comentó Lisa.

-Suspiro, Tienes razón.-Replicó sintiéndose responsable.-Niños, no teman, por favor, no fue mi intención asustarlos, solo que no podíamos dejar que les hicieran daño.-Dijo en un tono cálido, bastante impropio de su persona, pero que hizo que ellos se acercaran un poco.-Lamento mucho asustarlos, no fue mi intención, lo siento mucho.

-¿Que hacen aquí? ¿Que quieren? ¿como saben como nos llamamos?

Las preguntas de Linka hicieron que ambas hermanas se miraran mutuamente cuando Lisa ya estaba al lado de Lucy.

-B...bueno, solo estábamos...andando mi hermana y yo por ahí.-Se excusó Lisa.-Iba a llevarme a casa después del trabajo...

-Y los vimos con esos matones.-Agregó Lucy.-No podíamos quedarnos allí mientras se aprovechaban de unos niños pequeños.

-Oiga, no somos pequeños, ¡tenemos seis!-Se quejó Linka con un puchero.-Somos MUY grandes, y ya los teníamos en las palmas de nuestras manos.

-Si!-Apoyó Lukas.-Pero muchas gracias por ayudarnos...es que ya los teníamos suplicando, no eran rivales para nosotros.

Ambas al oír esto no pudieron evitar reírse un poco.

-¡No se rían!-Dijeron ambos haciendo pucheros, cosa que a la vista de Lisa y Lucy los hacía ver más adorables.

-Je je, esta bien.-Dijo Lisa.-Si ustedes lo dicen. Bueno, veo que podrían estar perdidos, y, ¿donde está su padre?

-¿Como sabe que vivimos con nuestro padre?-Preguntó Lukas.

-Ah bueno...Es que...Ustedes son albinos y...de vez en cuando...vimos también a un hombre con el mismo color de pelo, debemos suponer que efectivamente era su padre.

-Si.-Dijeron ambos.

-Bueno, Podemos dejarlos en su casa si quieren.-Propuso Lucy.-¿Saben el número de dirección?

-Yo si.-Dijo Linka levantando la mano.

La pequeña les dijo la dirección, subieron al auto y Lucy los fue llevando a su casa, aunque en el camino, las chicas aprovecharon para intentar acercarse a sus sobrinos.

-Niños, ¿ya le dijeron a su padre acerca de esto?-Preguntó Lisa.-Si alguien los molesta tienen que decirle a alguien mayor para que los ayude.

-No.-Respondieron los mellizos.

-Es que no queremos preocupar a papá.-Respondió Linka.

-Si, ya tiene mucho que hacer, no queremos que se esfuerce tanto.

-¿No debería haber alguien más que pudiera ayudarlos?-Preguntó Lucy.

-Deberíamos tener una mamá como todos.-Dijo Lukas.

-Si, pero...nosotros no tenemos mamá.-Agregó Linka.-Vinimos al mundo sin una mamá.

Lisa y Lucy no podían creer lo que oyeron, la gótica, aunque estaba conduciendo, al igual que su hermana, prestó mucha atención a lo que dijeron.

-¿Como?

-Mamá murió cuando nacimos.-Dijo Linka algo triste.-Estaba enferma y...no pudieron hacer nada...

Obviamente Lincoln no sería alguien capaz de mentirles, lo conocían tan bien para saber que el no lo haría de esa forma, quizás les dijo solo una parte de la historia, porque no quería que se sintieran culpables de la muerte de su madre, a su edad, ellos aún no comprendían mucho de su alrededor, sumado a que fácilmente podrían ser afectados emocionalmente muy fuertes, Solo eran unos niños de 6 años, aún necesitaban crecer y comprender mejor la situación de como se dan las cosas.

-Esta bien, Niños.-Dijo Lucy, apuntando el espejo de visión frontal hacia los mellizos.-No se preocupen...lo sentimos...mucho, en verdad.

-Señora Loud, muchas gracias por traernos a casa.-Agradeció Lukas.-De verdad les damos las gracias.

-No es molestia, pequeños.-Dijo Lisa acomodando sus lentes y acariciando su espalda.-Estoy segura que cualquiera podría haber hecho lo mismo por ustedes al defenderlos de esos cobardes malcriados.

-Gracias, adiós.-Se despidió Linka y Lukas.

-Ah, quizás el fin de semana iremos nuevamente a la biblioteca, bueno, papá dice que leer es bueno para nuestra mente, quizás podríamos verla a usted, señora Loud.

-Eso suena espléndido.-Dijo Lucy.-Y su padre está totalmente en lo cierto, será un placer si nos vemos, hasta pronto, niños.

El auto se fue y los Niños regresaron a su casa, fueron a bañarse para quitarse la orina de encima, pero tenían que turnarse, así que decidieron solucionarlo de la forma en que los mellizos Linka y Lukas sabían hacerlo.

-¡Piedra, Papel o Tijeras!-Dijeron los mellizos moviendo los manos, ganaría el que lograra 3 victorias, hicieron empate de piedra.

-¡Piedra, Papel o Tijeras!-Repitieron su jugada, esta vez Linka hizo piedra y Lukas papel.

-Ha! El papel cubre la piedra.

-¡Piedra, Papel o Tijeras!-Repitieron su jugada, esta vez Linka hizo papel y Lukas tijeras.

-Papel cubre la piedra, hermano.-Presumió.

-Muy lista, pero no soy un hueso duro de roer, y lo sabes.-Respondió Lukas.

-¡Piedra, Papel o Tijeras!-Repitieron los mellizos y volvieron a hacer su jugada, esta vez Linka hizo tijeras, y Lukas nuevamente papel.

-Las tijeras cortan el papel.-Dijo Linka.

-¡Piedra, Papel o Tijeras!-Repitieron, esta vez ambos haciendo papel.

-¡Piedra, Papel o Tijeras!-Volvieron a hacer la jugada, esta vez Linka hizo tijeras y Lukas piedra.

-La piedra rompe la tijera.

-Oh, jo! No, voy a ganar esta, no me vencerás tan fácilmente.-Dijo Linka sudando una pequeña gota.

-¡PIEDRA PAPEL O TIJERAS!-Exclamaron los Mellizos, cerraron los ojos e hicieron su jugada.

Pasó un poco y ambos procedieron a abrir los ojos, quien ganó se alzó a la victoria.

-¡He ganado, el Papel cubre la piedra!

-¡Rayos, por eso odio este juego!

El vencedor siguió riendo, aunque el derrotado llegó a olerse así mismo, recordando lo que pasaba si alguno de los 2 ganaba.

-Si, si, como sea, ¿recuerdas por que estábamos haciendo este juego?

-Pues para ir a tomar un baño.

-Pues ya ganaste, Lukas.-Respondió.-No pierdas más tiempo, que yo tampoco quiero seguir apestando.

-Seguro.

-¡Niños, Ya llegué!

-Ay, no, es papá.-Dijo Lukas.-Mejor busquemos ropa Limpia y toallas para ir al baño antes de que nos vea.

Los mellizos corrieron a su armario y tomaron su ropa Limpia con un par de toallas para cada uno.

-Niños.-Llamó Lincoln nuevamente.-¿Están ahí? he vuelto...Snif...Snif...¿pero que ese olor?-Se preguntó tapándose la nariz.-Apesta a...¡EEEEWW! ¿Que murió aquí?

El hombre de pelo blanco procedió a subir las escaleras, siguiendo el rastro del olor, justo hasta la habitación de sus hijos, quienes rápidamente se escondieron en la cama.

-¿Linka, Lukas?

Lincoln siguió el olor y se acercó a la cama de Linka, asomándose por el lado derecho de la cama mientra que los mellizos se apresuraban a salir por el lado opuesto, justo hacia la puerta, menos mal para ellos que estaba abierta y no hicieron ningún ruido al ir con su ropa y toallas, dejando la ropa sucia en el ducto de lavandería, tuvieron que bañarse juntos, aunque no era tan vergonzoso para ellos teniendo solo 6.

Luego del baño, se vistieron, con blusa y camisa naranja respectivamente, falda y pantalón también, Linka y Lukas salieron del baño, y al bajar al primer piso, su padre atrás de ellos con brazos cruzados los miraba.

-Ejem.-Gestó el hombre albino detrás de sus hijos, quienes voltearon con sonrisas nerviosas.-Niños.

-Ehhh...je je je,uh...h-hola, papí.-Dijo Linka.-Vo...volviste.

-Estábamos...dándonos un baño...pa...para que no te molestaras en recordádnoslo, ¡Si! eso, nosotros ya sabemos bañarnos solos.-Excusó Lukas sonriendo nerviosamente al igual que Linka.

Lincoln solo miraba atentamente con una cara muy seria y pateando el suelo levemente con su pie, si decir ninguna palabra.

-Y...emm, volviste más temprano, vaya...ehh...¿que tal estuvo el trabajo, papá?-Añadió Linka mientras sudaba igual que su hermano.

Entonces se mostró a Lincoln abriendo el ducto de lavandería que estaba a su derecha y al abrirlo aparecieron las ropas de los mellizos meadas.

-Linka, Lukas, ¿pueden explicarme esto?-Dijo muy serio, pero su tono indicaba que los mellizos estaban en graves problemas.

-Podemos sentarnos y hablarlo de forma civilizada.-Propuso Lukas.

-No, explíquenme por que sus ropas están sucias a baño público.-Quiso saber Lincoln.-Y espero que no mientan, ¿si?

Linka y Lukas suspiraron derrotados, tuvieron que contarle lo que había pasado con Curt, sumado a que no era ni la segunda vez que lo hacía, confesaron que varias veces el y sus amigos intentaban o hacerles calzón chino, humillarlos, o lanzarles globos meados, esto último lo habían logrado hacer hasta 7 veces con ellos, 2 en la escuela, y el resto en la calle, Lincoln no los hizo esperar. Curt solía molestarlos desde inicios del primer trimestre.

-¿¡Están haciéndoles Bullyng en la escuela y ni siquiera me lo dijeron desde que empezaron el año!?-Preguntó incrédulo y molesto, además de preocupado, ¿que padre o madre no reaccionaría así?.

-Papá, por favor no te enojes.-Pidió Linka mientras ella y Lukas se abrazaban temerosos.

-No me pidas eso, hija, esto es inconcebible.-Respondió molesto, pero sin gritar.-Niños, no pueden dejarse ser sacos de boxeo o tiro al blanco de alguien más, tuvieron que decírmelo a mi, o a los inspectores o a los maestros.

-No queríamos preocuparte, papá.-Dijo Lukas cabizbajo.-Tienes mucho trabajo, llegas cansado, y aún así nos das tiempo...

-Pero varias veces te falta aire, te caes o necesitas respirar.-Agregó Linka con la misma expresión.-No queríamos que algo te pasara por exceso de "trabajo" pues, solo te tenemos a ti, papi.

Los niños tenían la cabeza baja cuando sintieron a su padre levantarlos y sentándolos en su regazo mientras el se sentaba en el sofá.

-Niños.-Dijo en un tono tranquilo.-No tienen que preocuparse por mi, si hago esto, es porque los amo, no es ninguna molestia querer pasar tiempo con las 2 personas más importantes de mi vida, pero tenían que decirme esto desde el principio, o al menos a algún maestro o inspector.

-Pero si lo decíamos, nos golpearían más, igual si llegábamos a llorar.-Dijo Linka.

-Esa es mayor razón para decírselo a alguien.-Respondió Lincoln.-Niños, no pueden dejarse golpear por alguien más solo por ser mayor que ustedes, ustedes merecen ser felices, crecer, jugar y aprender, ¿saben como afecta en ustedes los golpes? de formas muy malas.

-Pero papá, nos van a...

-Tranquilo, Lukas, eso no pasará.-Dijo Lincoln.-Yo estaré ahí para protegerlos, pero vamos a ir a su escuela y notificarle al director de este asunto, ¿de acuerdo?

-De acuerdo.-Dijeron al unísono.

Lincoln sonrió al oír eso.


(Viernes)

Fin de semana, y los mellizos terminaron su jornada escolar, podían seguir con el sábado y el domingo para jugar, correr, entre otras cosas que los niños de su edad suelen hacer.

Por otro lado, a Leni ya le habían dado de alta, aunque el doctor aconsejó a las chicas de pasar tiempo con la modista para subir sus ánimos, aunque Leni dijo que se sentía mejor y prometió no volver a hacerlo nunca más.

Sumado a ello, la mujer no podía quitarse de la cabeza al hermano de su vecina Natasha, aquel chico de pelo plateado y ojos rojos, estuvo al borde de la muerte por el tiempo que estuvo perdiendo sangre, por poco y Alexander hubiera sido la última persona que hubiera visto antes de morir.

Leni decidió acompañar a Lucy a la biblioteca, además de que aprovecharía de buscar algún libro con el que pasar el rato, además para calmar su mente en caso de una recaída.

Mientras tanto, Lucy estaba acomodando los Libros de la biblioteca de la ciudad, moviendo el carrito con los libros, cada uno debía ser puesto en su sección correspondiente, terminaría pronto.

Se aseguró que cada uno no tuviera polvo, si había un poco encima, ella simplemente lo limpiaba con su mano, o bien, con un paño seco, luego de eso, los ponía en su lugar.

Luego de terminar, fue a una sala de estar con un Libro, su vieja Novela que leía cuando solo tenía 8, hacía tiempo que no lo leía, así que decidió sacarlo nuevamente y empezar a leerlo, y al llegar a la sala, vio a 2 cabecitas blancas con un libro de cuentos que al ver a la gótica, saludaron con sus manos y con un par de adorables sonrisas, ella también sonrió levemente al verles.

-Hola, Señora Loud.-Dijeron al unísono.

-Linka, Lukas, que alegría verlos de nuevo.-Dijo Lucy.-¿Leyendo cuentos otra vez?

-Si, señorita.-Dijo Linka.

-Nos gustan las recopilaciones de cuentos clásicos.-Agregó Lukas.-Nuestro favorito es la caperucita roja.

-Oh, ya veo.-Contestó.-Si, es una historia...bastante popular.

-Esta bien?-Preguntó Lukas.

-Ah, si, si...Estoy bien.-Dijo Lucy.

-Se ve deprimida.-Comentó Linka.-Realmente más de lo que se muestra, Señora Loud.

Lucy solo seguía contemplando los rostros de los pequeños mellizos, la nostalgia se hizo presente en su corazón, recordó cuando ella era una niña, a sus 3 años recordaba cuando Lincoln tomaba su mano y ella miraba su rostro, esa sonrisa que mostraba su amor, cariño, que no dejaría que nada malo le pasara, una mirada que un hermano mayor podía solo el otorgar, ¿como no se la daría a una niña tan dulce como ella, sin importar sus gustos?

Ahora veía como era ese sentimiento que Lincoln experimentó al verla nacer, ese sentimiento de ver a un pequeño indefenso, tan adorable, tan puro, del cual ella tenía que proteger, un deber de familia que ahora veía, sintió lo que era estar en los ojos de su hermano en aquellos tiempos de antaño, pero siendo ella hacia los mellizos, sus sobrinos.

-¿Le pasó algo?-Preguntó Lukas.-Si quiere puede decirnos, papá dice que a veces es necesario decirlo para sentirse mejor...

La mujer gótica observó con atención a los pequeños, ¿debería decirles? debería decirles lo que le afectaba a ella y al resto de sus hermanas, aunque fueran niños ¿podría al menos sentirse mejor a pesar de decirlo a quienes podrían saber de quien se trataría a pesar de su temprana edad?

Lucy...simplemente no sabía que pensar.

-Suspiro...

Inserte Imagen de Dragón Protoss con la frase "He regresado"

Así es, damas y caballeros, he vuelto, me siento mucho mejor ahora, listo para exprimir mi cerebro aún más para ustedes (pero absteniéndome de tocar ciertos temas que ya podrán hacerse una idea de a que me refiero)

Quiero decirles esto, En serio, chicos, Muchas, Miles, y centenares de Gracias por leer esta historia, que les guste la trama, y la forma en que me manejo en el Headcon o como sea que le digan, gracias, tanto para mis seguidores en Wattpad como en Fanfiction, y quiero también dedicar este capítulo a los Guatemaltecos, que con la noticia del volcán de fuego, ha afectado mucho a la gente de allá. Ojalá Dios quiera que esa tragedia finalmente termine, en serio.

También hay dedicación de parte de esta historia a Alejinx, pues sus historias de "El Primer Loud" y "El Desconocido" me inspiraron a hacer esta historia, en serio, narras de una forma espectacular, de la misma forma con tu arte, tienes MUCHO talento.

En fin, me alegra que les guste mi historia, lo mismo con este nuevo capítulo que también espero que les haya gustado, ya estaría cerca de empezar la recta final de esta historia, no se preocupen, las partes me aseguraré de hacerlas largas, pero como dice el refrán "Más vale tarde", hasta entonces...

Hasta la próxima.