3 meses después
Kanda como todos loa meses viajaba hasta un pequeño pueblo, con un gran embarcadero que se encontraba al oeste de Nottingham, con un ramo de rosas rojas ya que eran las favoritas de su difunta prometida, las arrojaba al mar, se quedaba unos segundos y se iba de nuevo hacia la orden oscura, pero, este mes iba a ser diferente ya que cuando se iba se encontró con una joven damisela de dorados cabellos largos lisos y unos grandes ojos rojos. La joven llevaba un vestido blanco perla y unos zapatos rojos. Kanda al principio no se sorprendió pensando que era una alucinación, pero luego, vio que era real.
-Señor, no debería arrojar tan hermosas rosas al agua.-dijo la joven.
-Brote de trigo, ¿eres tú?- dijo Kanda.
-¿Brote de trigo?-¿Quién es ese?- preguntó la joven.
-Me refiero a ti.- ¿Qué se supone que haces aquí?- dijo Kanda.
-No sé a lo que te refieres, yo no te conozco.- dijo la joven un poco asustada.- vete por favor.
-No me iré sin ti.- reclamó Kanda.
-Amanda, ¿Qué pasa aquí?-dijo un campesino.
-No, nada.- Es que este chico dice que me conoce y que me valla con él.
-Vaya, así que por fin vienen a buscarte, pero no iras a ningún sitio.- dijo el campesino.
-Tsk, ¿así que la manteníais oculta aquí?-dijo Kanda en tono burlón.- Pero ha llegado el momento de que me la lleve.
Alrededor de ellos aparecieron cientos de akumas y Amanda se quedó sorprendida al ver como todo el poblado se convertía en horrendos monstruos que atacaban lo que para ella era un delicado muchacho.
-NOOOOOOOOOOOOOOOO- gritó Amanda mientras que de su cuerpo emanaba una luz de inocencia que hizo que todos los akumas se destruyeran. En ese momento Kanda se dio cuenta que en estos 6 meses desde su "muerte" sus poderes habían aumentado puede que incluso más que los de Allen.
Después de eso Alice, que ya había recuperado trozos de su pasado, y Kanda volvieron a la orden. Kanda habló con Komui antes para avisarle, pero, gracias a eso se corrió el rumor de que una nueva exorcista venia de camino y todos estaban entusiasmados. Habían preparado hasta una fiesta.
Primero entró Kanda con su típica mirada de disgusto ya que no le gustaba la gente ruidosa, y, luego entró Alice muy pegada a la espalda de Kanda. La gente se quedó en silencio ya que no podían verla muy bien y se iban acercando más y más, pero, como estaba Kanda tenían que tener mucho cuidado porque este podría haberlos pateado a todos en un segundo.
-Venga no te quedes allí.- le dijo Kanda- tenemos que ver a Komui.
Kanda se fue primero dejando a la pobre indefensa rodeada de buscadores y científicos que no tenían otra cosa que hacer más que acechar a la pobre y ya que Kanda se había ido ya no había nada que los parase, ellos querían preguntarle tantas cosas, pero, cuando se acercaron mas a ella una especie de escudo, como el que aparece cuando canta una canción de defensa, apareció y les electrocutó a todos dejándoles inconscientes. Aunque la pobre les había advertido era tanto el ruido que hacía que ninguno a parte de Kanda la había escuchado.
-Lo…siento- dijo Alice por lo bajo.
Kanda, que estaba a unos pocos metros de ella, se sentía un poco aliviado ya que no tuvo que intervenir. Al llegar al despacho de Komui este empezó a hacer preguntas:
-Vaya, el parecido es asombroso al de Alice.- dice Komui.
-Komui, soy yo Alice Walker.-dice la joven.
-Eso no puede ser, Alice Walker murió a manos del Conde del Milenio.
-Eso no es verdad, puede que recibí un golpe poderoso del Conde y que me mandó a las profundidades del océano, pero, no morí lo que pasó fue que la presión del agua era tan grande que utilice todos mis poderes de Noé y al final conseguí salir a la superficie, después todo lo tengo borroso, hasta que desperté en una cama.- explicó la joven.
-Eso tuvo que ser muy doloroso.
-Lo fue, incluso ahora recuerdo la presión del agua que no me dejaba salir a la superficie y ver la luz del día.
- Entiendo Alice, pero de todos modos tengo que llevarte con Heblaska para ver en qué estado están tus inocencias.
Mientras iban por los pasillos hasta Heblaska, Komui me hacía preguntas sobre lo que recordaba y yo le contestaba con toda sinceridad.
-Dime Alice, ¿has recuperado todos tus recuerdos ya?
-De hecho no, recuerdo gran parte pero todavía tengo trozos en blanco, como por ejemplo: no sé nada de mi familia, no me acuerdo de todos los exorcistas y ni siquiera sé como era antes, Kanda me ha dicho que yo era muy atrevida y alocada y que hacia todo lo que quería, y, que siempre conseguía todo lo que quería de todos menos de él. También me dijo que me llevaba muy bien con un chico llamado Moyashi.-cuenta Alice.
-Jajaja, ¿te refieres a Allen Walker?- preguntó Komui.
-Sí, Allen Walker, no recuerdo nada de él, es como si me hubieran borrado esos recuerdos a conciencia.
-Eso es extraño.
Heblaska me cogió con sus brazos y empezó la sincronización.
-8…16….35….58….64….72….81….95….más de 100.- Su inocencia ha llegado a la altura del de un general y pronto será mucho más poderosa y no solo eso sus dos inocencias se han unido en una sola.
- Omedeto pronto serás un general.-agregó komui.
-Gracias, pero creo que fue gracias al Conde que logré sincronizarme tanto con la inocencia, si no fuera porque me mandó al fondo del océano seguiría con mi 89% de sincronización.
-(¿En que estaba pensando el Conde cuando lo hizo?)-pensó Komui.
-Pr cierto, donde esta Allen, no le he visto todavía.
-Después de la lucha contra el Conde, en donde el Noé de Allen estuvo a punto de despertar, Leverrier lo encadenó junto a Timcampy con una celda.-explicó Komui.
-Tengo que ir a verlo, cuanto más estoy sin volver s ver su cara más me olvido de él.- dijo Alice preocupada.
-Por cierto Alice, ¿Cuándo le vas a decir a Kanda lo del bebé?- se insinuó Komui con entusiasmo.
-¿Qué?, ¡¿Cuándo te has dado cuenta? ¡
-Nada más ver como tu inocencia te protegía sola gracias a que esperas que una nueva vida nazca.
-Por favor no se lo cuentes a Yuu.- Quiero decírselo yo misma.
-No se lo diré pero tienes que decírselo cuanto antes, ya que desde que desapareciste en el fondo del océano él se ha vuelto más bruto y arrogante.- Espero que esta noticia le alegre un poco, y, seguro que tu regreso también.
-Estoy muy feliz de haber vuelto, os echaba tanto de menos.- dijo Alice entre lágrimas.
Después de eso Alice se fue en busca de Kanda para darle la buena noticia, pero mientras iba camino de la habitación del espadachín un montón de perdonas iban dándole la enhorabuena como si todos hubiesen escuchado la conversación que tuvieron Alice y Komui.
-(¿Por qué me felicitaran todos?- Sera que ya lo saben todos, si apenas han pasado unos minutos desde que hablé con Komui. - ¿No será que ese bocazas se lo habrá contado a todo el que pasaba por delante de él?- como sea así tendré que matarle a él y a todos los que lo saben para que no se lo digan a Kanda, bueno matarles no, solo encerarles para que me den tiempo a que yo se lo diga.)- todos estos pensamientos pasaban por la cabeza de Alice mientras se acercaba mas a la habitación de Kanda.
Toc, toc se escucha en la puerta de su amor mientras que su corazón se aceleraba cada vez más poniéndose más nerviosa y subiéndole la temperatura. Ella entró de forma silenciosa casi con timidez, pero, no había nadie la habitación estaba vacía solo adornada con una flor de loto a la que se le iban cayendo los pétalos, Kanda se encontraba en la ducha se oía el agua correr, pero, Alice no quiso interrumpirlo y se tumbó en la cama a esperarle. Al cabo de media hora él salió del baño cubierto solo por la toalla, y, observó la imagen una joven doncella que parecía haber descendido del cielo solo para dormir en su cama. Nada mas vestirse se fue en dirección al despacho de Komui para una nueva misión.
-Enhorabuena Kanda.
-¿A que te refieres Komui?- ¿Y que hace Lavi aquí? - ¿No se supone que ya que está de vuelta el brote de trigo iría con ella?
-No, necesito que ella descanse por un largo tiempo.
-Entonces prefiero ir solo.- (¿A que se referirá con un largo tiempo de descanso?)- pensó él.
-No seas así Kanda, tienes que ser más positivo ya que dentro de nada habrá algo que celebrar.- dijo Lavi.
-¿A qué te refieres bakkausagi?
-Nada, nada son cosas mias.
Mientras tanto en la habitación de Kanda:
-¿Yu-kun?- Vaya parece que no esta que.- se dice para sí misma.
Omake
-Lenalee, tu sabes muy bien que estoy esperando un hijo, pero, todavía no se qué nombre ponerle.
-No sé, eso lo tendrás que discutir con Kanda.
-Si, pero seguro que para él cualquier nombre le vale y yo quiero un nombre bonito.
-Bueno, si es chico por qué no lo llamas como Kanda, y, si es niña pues podrías llamarla Yukiko o como su tía Lena.
-A Kanda no le haría gracia oír todos los días su nombre aunque se refiriesen a chico, y Lena, si tanto quieres que alguien más tenga tu nombre porque no empiezas por decirle a Komui que estas saliendo con Allen.
-Lenalee está saliendo con quien.- interrumpe Komui con cara diabólica.
-No, nada Komui no te preocupes.
Fin del omake
