Hola como andan todos? Nuevo Capítulo siiii... se que tarde bastante pero, creo que lo puedo compenzar con este capitulo 3:) ... El capitulo más largo que he publicado hasta ahora, mas de 4800 palabras... Espero que les guste

Tengo que darle las gracias a Miriam-OQiEC por su GRAAAAAN AYUDA, haciendo este capitulo, muchisimas Gracias (No se olviden de pasar por su perfil)

Tambien no se olviden de decirme que les pareció y si quieren ver algo más, Escuchen la cancion "Mi Princesa" de David Bisbal, que ya la deben conocer, y sin más... el capitulo...


Que milagro tiene que pasar para que me ames,

Que estrella del cielo a de caer para poderte convencer,

Que no sienta mi alma sola.

Quiero escarparme de este eterno anochecer.


"Sabes, una vez le dije que la amaba", dijo David, mirando sus manos. Estaban sentados afuera de Granny's en una de las mesas que estaban cerca de la entrada. "Y ella como reacciono?" le pregunto Emma a su padre, era raro estar hablando de esto con él, pero necesitaba entender "Se volvió loca, fue un mes antes de que la maldición se rompiera, estábamos en una noche de películas" dijo el príncipe con una sonrisa en su rostro al recordar esa noche…

"Qué película elegiste?" pregunto la morocha entregándole el bowl con pochoclos al rubio, luego de sacarse los zapatos y acurrucarse en el sillón bajo una manta "Estoy seguro que te va a encantar" dijo el rubio con una risa maléfica que hizo encender la curiosidad de la reina, poniendo la película en el DVD para que comenzara "Mucho cuidado, Señor Nolan" dijo Regina tomando una mano llena de pochoclos y lanzándoselos al rubio. La risa de la alcalde podía escucharse por toda la casa, hacía mucho tiempo que no se reía así, "Voy a dejar pasar esta, Señora Mills, pero se la voy a devolver" dijo el rubio sacándose los últimos pochoclos que quedaban en su pelo "Blanca Nieves y los 7 enanitos? Enserio? David" dijo la morocha mirando al príncipe sin poder creerlo, la volvía loca como Disney se había equivocado tanto con su historia, "Que? Acaso la Señorita Mills, está asustada por una película de niños?" preguntó el rubio con un tono desafiante, sabía que con eso Regina no se podía resistir, jamás dejaba de lado un reto "Esta bien Señor Nolan, pero me la voy a cobrar" dijo la reina preparándose para ver una película para niños que hablaba acerca de ella, pero que contaba toda su historia mal.

La película estaba empezando y los nervios de la reina se intensificaban. Quien iba a decir que un día iba a estar mirando esa película con nada más y nada menos que con Charming, Dios, si se lo hubieran dicho jamás lo hubiera creído, bueno tampoco si le hubieran dicho que iba a ser su amante y que iba ser su mejor amigo.


No puedo colmarte ni de joyas ni dinero,

Pero puedo darte un corazón que es verdadero

Mis alas en el viento necesitan de tus besos

Acompáñame en el viaje que volar solo no puedo...

Y sabes que eres la princesa de mis sueños encantados

Cuantas guerras he librado por tenerte aquí a mi lado

No me canso de buscarte, no me importara arriesgarte

Si al final de esta aventura yo lograra conquistarte


David no dejaba de mirarla sin que ella se diera cuenta, estaba tan nerviosa, jugaba con sus manos y se acomodaba el pelo cada dos por tres, no podía estar tan nerviosa por una película? O si? Tal vez la película le traía malos recuerdos de su infancia? Le tendría que preguntar pero ese no era el momento, tenía que centrarse en la película.

"En serio? Tenía miedo de que la belleza de Blanca Nieves sobre pasara la suya? La castigaba por eso? Hay cosas peores, Por Dios" dijo Regina irritada tirándole pochoclos a la pantalla del televisor, cuan errada estaba esa película. "Es solo una película Regina" dijo David agarrándole la mano y trayéndola hacia él. La reina lo miro, si el solo supiera, pero se acomodó contra él.

Todo en esa película estaba mal, no se necesitaba tanto ritual para hablar con Sidney, él estaba siempre ahí esperando por ella. Lo único bien que había era la estúpida Blanca Nieves y sus ganas de cantar y de hablar con los pájaros "Y ahí viene el príncipe, Ay Dios Mío, como puedo estar viendo esta película" dijo Regina en un suspiro, David la miro y no pudo aguantar la risa que se le escapo "Estoy hablando en serio" dijo la morocha, David sabía que lo estaba haciendo eso le causaba aún más risa, trajo a la morocha aún más cerca suyo, casi en su falda, callándola, por un rato por lo menos. "Por Dios, Canción de Amor? La acaba de conocer, como es eso posible" dijo la reina, nunca había entendido como esos dos pudieron haberse enamorado tan rápido, amor? Eran solo niños jugando con lo desconocido, refiriéndose a los verdaderos príncipe y princesa.

Bueno había otra cosa en la película que estaba bien, ella le había pedido a Graham que matara a Snow, y él tampoco lo hizo, aunque ella no lo mato por eso. A veces se preguntaba qué hubiera pasado si ella le hubiera devuelto su corazón, tal vez era hora de que lo hiciera. Las carcajadas de David la sacaron de sus pensamientos "Un poco asustadiza la chica, son un poco dramáticos" y se volvió a reír, la morocha no pudo más que devolverle la risa.


Y sabes que eres la princesa de mis sueños encantados

Cuantas guerras he librado por tenerte aquí a mi lado

No me canso de buscarte, no me importara arriesgarte

Si al final de esta aventura yo lograra conquistarte

Y he pintado a mi princesa en un cuadro imaginario

Le cantaba en el oído susurrando muy despacio

Tanto tiempo he naufragado y yo sé que no fue en vano

No he dejado de intentarlo, porque creo en los milagros.


Escucharla reír era algo que le encantaba y hacía que su corazón se llenara de sentimientos por ella, era tan hermosa, tan inteligente, le encantaba pasar tiempo con ella, tal vez era el momento de decirle todo lo que sentía por ella. "Y otra vez la cancioncita, David? Porque quieres mirar esta película?, de verdad?" dijo Regina con una sonrisa en su rostro pero mirándolo seria "No lo sé, me pareció divertido, es gracioso Regina" dijo David con una sonrisa de oreja a oreja, tenía que reconocerlo animales limpiando, barriendo, lavando era un poco gracioso y una risa se le escapo sin quererlo "Esta bien" dijo la morena acomodándose sobre el príncipe y apoyando su espalda al frente del rubio.

"No me puedo imaginar a Regina mirando una película sobre sí misma" dijo Emma riéndose a carcajadas "Bueno, lo hizo, estuvo gruñendo y comentando toda la película, nunca tuve la oportunidad de saber si la película tenía alguna parte que fuera verdad, Regina no odiaba a tu madre por la belleza, eso era obvio" dijo el rubio moviendo la cabeza de un lado a otro "Sí, bueno no se lo digas a Mamá pero es verdad, no podría ser Regina es mucho más bella… y sexy" dijo Emma riéndose aún más cuando vio la cara de su padre cuando dijo la última parte "Es tu cuñada Emma, y la madre de tus hermanos, perdiste tu oportunidad" dijo David riéndose aún más "Luego me sigues contando la historia, me tengo que reunir con Neal para almorzar" dijo la rubia levantándose de la mesa dándole un beso en la mejilla al rubio y dejándolo sumergido en los recuerdos de aquella noche.

"La reina no era muy inteligente si un cazador pudo engañarla" dijo David moviendo la cabeza de una lado a otro "Bueno si a mí me preguntas no creo que la historia sea así" dijo Regina, al rubio le dio curiosidad. Se estiro para agarrar el control remoto, sin soltar a Regina, y paró la película "Que quieres decir?" pregunto David, de pronto la conversación se había tornado seria. "Bueno, primero no creo que la reina odie a la princesa porque es más bella, si la historia fuera de verdad… No me hagas caso David" dijo la reina y salió de la falda del príncipe, sentándose a su lado y buscando el control, poniendo la película en marcha otra vez. La reina en la película estaba con el espejo mágico enterándose que la princesa seguía viva.

"No, Regina quiero saber qué es lo que piensas" dijo el rubio tomando el control de las manos de la morocha y parando la película otra vez "Los malos no son malos porque sí, David, hay cosas que les pasan a la gente que los convierte en lo que son, y no creo que sea por simple celos de quien es más bella" los ojos de la morocha estaban empezando a brillar con lágrimas, miro hacia otro lado para poder esconderlas del rubio "Hay veces que a la gente no les importa lo que les haya pasado, solo miran que la gente es mala o buena, pero jamás el por qué" su voz era entrecortada y sus lágrimas caían libremente ahora.

El corazón del príncipe se partió en mil pedazos al ver las lágrimas de la morocha frente a él, ya no estaban hablando sobre la película, eso era obvio, que le había pasado en su vida para que se sintiera así?. "Tú no eres mala, Regina" dijo David tomando el rostro de la morena entre sus manos y secando las lágrimas que caían con sus pulgares "Como puedes decir eso?, mi propio hijo lo cree, cree que soy malvada, me odia, no sabes las cosas que he hecho, no sabes nada de mi pasado… soy-soy un MONSTRUO" se levantó y se alejó de él, poniendo sus brazos alrededor de sí misma buscando un poco de soporte "Regina, él no te odia, solo está confundido, y NO eres malvada, eres la mejor madre que conozco" trato de acercarse a ella pero cada paso que daba hacia delante, ella daba uno hacia atrás "No sabes nada de mí!, ni a todas las personas que he dañado, soy un MONSTRUO!, mi hijo no me ama, nadie podría amarme" David no podía creer lo que Regina estaba diciendo, tal vez sí no sabía mucho de su pasado, pero JAMAS podría ser un monstruo y mucho menos alguien a quien no se la podía amar, él lo hacía "YO te amo" dijo el rubio, "QUÉ? Por dios David no sabes lo que estás diciendo" dijo la reina abrazándose aún más fuerte, David se acercó y esta vez ella no se alejó "Se perfectamente lo que digo, Regina tú no eres solo sexo en mi vida, eres mi mejor amiga, eres… Eres bella, inteligente, la MEJOR madre, eres dulce, me encanta tu sonrisa y tu forma de ser, me encanta todo de ti, lo cabeza dura que eres incluso" dijo David tomando el rostro de la morena entre sus manos, ella no podía dejar de llorar "David, crees que me conoces, que sabes quién soy, como soy, pero no tienes idea de los fantasmas que me rondan cada noche, o de porque me despierto tan alterada después de una pesadilla, me lo has preguntado, y creo que es hora de que lo sepas, y sé que después de que te lo diga, no vas a seguir amándome, o lo que sea que crees que sientes por mi"- dijo la reina sin poder creer lo que estaba a punto de hacer, contarle sus más oscuros secretos al príncipe, un príncipe que no le pertenecía y que clamaba que la amaba.

David la dejo hablar, no dijo nada, sabía que lo que Regina fuera a decirle era importante y que si la interrumpía tal vez jamás se animaría a decirlo otra vez, asique no dijo nada solo la dirigió hacia el sillón, donde habían estado sentados antes mirando la película y le tomo las manos.

No había vuelta atrás, David tenía que saber la verdad "Amo los caballos, creo que eso ya lo sabes, son una de mis cosas favoritas en el mundo, mi madre no lo aprobaba pero lo permitió, una tarde cuando yo estaba con…" -se paró en seco, no era el momento de decirle de Daniel y a la vez de Leopold- "El muchacho de los establos en un campo abierto, cuando escuchamos que alguien se aproximaba, alguien gritaba, alguien necesitaba ayuda"-

Hasta ahora todo iba bien, David no entendía nada que tenía que ver todo eso con el ser un 'Monstruo' como ella se había llamado?- "Era una niña, de 10 años, yo tenía 18 en ese entonces, no dude en salir corriendo, en agarrar mi caballo y salir detrás de ella, la salvé, sí, salve la vida de esa pequeña,"- las lágrimas de la reina caían libremente y no se atrevía a mirar a David a los ojos.

"Regina, no entiendo, salvaste la vida de esa pequeña, esa niña ahora es una mujer gracias a ti, eso es maravilloso, porque lloras?"- pregunto David desconcertado- "Porque al salvar la vida de esa pequeña… Asegure algo mucho peor que la muerte para la mía"- dijo Regina con toda la voz quebrada- "Luego de una semana de haber salvado a la niña, el padre vino a vernos a mí y a mis padres, creí que venía a darme las gracias por haber salvado a su hija… pero se ve que la forma en la que él da las gracias era una forma totalmente diferente a la mía"- dijo la morena con una risa agridulce.

A David no le gustaba para nada a donde iba todo esto, y que Regina estuviera llorando así, no lo tranquilizaba para nada, lo único que podía hacer era escucharla. "Él era un hombre muy poderoso, era el más poderoso de la región, eso le encantaba a mi madre, por fin en toda mi vida, yo había hecho algo bien, salvar a esa niña. Él era un hombre mucho mayor que yo, incluso era mayor que mi padre, su esposa había muerto, y buscaba una nueva, asique me propuso matrimonio, mi madre dijo que sí".

"Por favor, Regina no digas más"- David no podía soportar escuchar lo que seguía, él sabía lo que seguía. Como se atrevía un hombre tan mayor?, pedirle matrimonio a una muchacha de solo 18 años?, lo que menos entendía era porque ELLA justamente ella decía que era un Monstruo, ÉL era el monstruo. "Yo no podía creerlo, mi madre había aceptado, mi padre no dijo nada, solo se quedó ahí parado, él era buenísimo, era el mejor padre del mundo, pero, le tenía miedo a mi madre, asique no dijo nada".- solo siguió con su historia, el príncipe tenía que saber la verdad, sabría de una vez quien era, y la dejaría para siempre, como todos lo hacían- "Yo no lo amaba, JAMAS podría hacerlo. Se decían tantas cosas de él, tantas cosas, TODAS buenas, se decía que él era bueno, que jamás lastimaría a nadie, que era honorable y respetuoso, eso me calmó, tal vez él solo quería una madre para su hija, y eso yo lo podía aceptar"- Regina tenía que concentrarse, dejar de lado todo los detalles que pudieran delatar su pasado y su antigua vida, pero con todos los sentimientos encontrados, eso era difícil-

"TODO, era una mentira, ese hombre… Ese Hombre, era un monstruo, no le importaba nada ni nadie, ni que yo fuera prácticamente una niña, NADA, solo le importaba él mismo. Cuando llegó la noche de bodas me quise como morir, luego de esa noche, finalmente lo estaba, MUERTA, esa muchacha que era feliz, que pensaba en los demás y que… Estaba MUERTA, y JAMÁS volvería. Cada noche era peor que la anterior, cada noche esperaba que se cansara de mí, que no me quisiera más que dejara de ver lo que sea que veía en mí, durante años, rogué que alguien hiciera algo, pero jamás paso nada, 6 años estuve casada con él… Hasta qué…"- la morena soltó las manos del rubio y se alejó del sofá.

Era horrible, todo lo que Regina le contaba era horrible, vivir 6 años así, que nadie la ayudara, y en sima ser la madrastra de una pequeña. Como su madre le pudo haber hecho eso?, sabía que la mujer era una perra… pero, hacerle eso a una hija? Y que su padre no haya dicho nada? DIOS, como pudo haber aguantado tanto tiempo? Y que sea esta mujer maravillosa que se encontraba delante suyo, no lo entendía, sabía que había tenido una vida difícil, pero esto?. 'Hasta que?' cuales serían las siguientes palabras de su morena?

"No aguante más, no pude más, fueron 6 AÑOS, 6 AÑOS aguantando, 6 años de tortura, de golpes y cicatrices, No pude más, lo maté, David, lo maté"- dijo Regina, ella sabía que lo que había hecho era lo mejor para ella, pero aun así David no iba a estar de acuerdo, iba a ver el monstruo en ella, que todos veían, que hasta su propio hijo veía, y se marcharía.

Lo que hizo David a continuación la sorprendió. Él puso sus brazos alrededor de ella, y la sostuvo con toda la fuerza que pudo, con todo el amor que sentía por ella. Ahora menos que nunca la dejaría sola.

"Por favor Regina, déjame amarte"

Acercó sus labios a los de ella y lentamente la besó. Por fin había confesado ese secreto que no hacía otra cosa que quemarle el pecho cada vez que tenía a su amiga cerca, y ella también había confesado los suyos, y eso estaba perfectamente bien. Ella estaba sorprendida con aquella confesión y pensó que quizá había ido demasiado lejos, cuando lanzó la maldición oscura, nunca estuvo en sus planes que David se enamorara de ella y mucho menos ella de él; pues aunque la razón le decía que esto era un absurdo y que todo podría acabar cuando aquella rubia impertinente rompiera la maldición, su corazón había latido mucho más rápido de lo normal a medida que el beso se intensificaba, cada vez que tenían sexo, cuando estaba junto a él y más aún cuando David le confesó que la amaba. Ella había estado enamorada una sola vez en la vida, de Daniel, y sabía reconocer muy bien el amor, pero ella era cabeza dura y se negaba a aceptar que alguien podía amarla y mucho menos después de haberle confesado todo.

David separó sus labios de los de ella y la observó, la conocía tan bien que sabía que estaba asustada y angustiada luego de aquella confesión, pero él le demostraría que no había nada que temer si estaban juntos, él cuidaría de ella, de su alma y su corazón.

Él se acercó nuevamente a ella y le secó las lágrimas con los pulgares.

"Te amo, Regina"

Abrazó suavemente su cintura mientras la besaba de nuevo, era maravilloso sentir sus labios junto a los de ella, lentamente sus manos empezaron a recorrer su espalda sobre la blusa para luego posarse en sus caderas, buscó el comienzo de su blusa la cual se encontraba dentro de la falda y la sacó, para luego acariciar su piel debajo de la prenda, ella cerró los ojos y se dejó llevar por lo que David empezaba a hacerle sentir, mientras llevaba sus manos hasta los fuertes brazos del rubio y acariciaba maravillada cada músculo sobre la camisa.

El rubio detuvo el beso de nuevo, y la guio hasta el sofá, para continuar con suaves besos por el rostro de su reina, quien buscaba desesperadamente los labios del rubio para sentirse en calma, cuando por fin él la besó la tranquilidad volvió, era increíble como en sus besos encontraba la paz.

Pero David quería más, quería sentirla por completo, quería sentir la suavidad de su piel bajo sus manos y lentamente empezó a desabotonar la ajustada blusa, mientras sus labios comenzaban un lento y torturante camino por el cuello de Regina, la sintió estremecerse y sonrió sobre su piel. Su tibio aliento y su respiración junto a su oído eran el combustible que prendía el fuego del rubio, cuando terminó con los botones de la blusa se separó de ella un momento para arrojar la prenda en algún canto de la sala, luego la observó por un breve momento, llevaba un sujetador de encaje negro el cual cubría sus pechos de una forma sexy y delicada.

"Hermosa"- susurró, y pasó a quitarse la camisa la cual impedía el contacto piel con piel.

La morena respiraba pesadamente con las mejillas en un tono rojizo debido al calor del momento, ella había tenido intimidad con David anteriormente, pero esta vez era diferente, esta vez era luego de una confesión de amor, de la cual ella aún no estaba muy segura. Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando vio a David ponerse de pie y arrojar su camisa de franela en algún canto, los músculos de sus brazos y abdomen se marcaron más cuando se agachó hasta los pies de Regina para quitarle los caros tacones negros, mientras la miraba a los ojos. Una vez terminado subió sus piernas al Sofá y llevó sus manos a su espalda para desabrochar el sujetador, cuyos tirantes resbalaron lentamente por los hombros de la morena.

David estaba extasiado al ver la desnudez de la mujer que amaba, se acercó a ella y la besó nuevamente sintiendo el contacto de su pecho y los tibios senos. Un pequeño gemido escapó de los labios de la reina cuando sintió el contacto, llevó sus manos a la espalda del rubio, mientras el beso se intensificaba y la temperatura aumentaba. Él descendió sus labios hasta llegar a los pechos de su amada, dio un beso a cada uno venerando su belleza, y pasó a acariciarlos mientras ella se estremecía con cada toque.

"Necesito de ti, Regina".

Confesó mientras la acostaba lentamente sobre el sillón y la besaba intensamente parando solamente cuando el aire era necesario.

"Yo también"

Fue todo lo que pudo decir la morena, con la voz entrecortada por el deseo. Mientras David acariciaba su pierna hasta llegar a sus glúteos encontrando el cierre de la falda, levantó un poco el cuerpo de la morena y deslizó la prenda por sus piernas.

Él era dulce, cada beso suyo hacia a Regina ir al cielo y regresar a la tierra en segundos, no había prisa para ninguno.

Regina llevó una mano hasta la cintura del príncipe, tratando de encontrar la cremallera del pantalón, cuando la encontró lo deslizó por sus caderas, en minutos ambos estaban en ropa interior y en segundos completamente desnudos

El hombre la tocaba con mucha delicadeza como si quisiera recordar ese momento por el resto de sus días y ella lo miraba encantada haciendo que tal vez, sólo tal vez sus sentimientos por él se afirmaran.

Sus dedos recorrían cada centímetro del cuerpo de Regina con satisfacción. Era perfecta, su alma, su corazón. Toda ella era perfecta.

Él se colocó sobre ella, sin dejar que su peso la molestase y distribuyó varios besos por su cuello intercalando con leves mordidas que la hacían gemir una y otra vez.

Notando los labios de David en su abdomen y percibiendo sus intenciones, ella abrió sus piernas dándole libre acceso.

"Eres preciosa, cada parte tuya es increíble"

Acercó sus labios al punto de placer de la reina y depositó un beso, lo cual hizo temblar a Regina. Ella sintió la lengua de él rozar su piel en llamas y gimió más alto. Las invasiones con su lengua experta no se hicieron esperar y ella no pudo evitar llevar su mano a los cabellos del príncipe y gritar de placer. Cuando él sintió que las piernas de la morena empezaban a temblar, colocó dos dedos en ella y comenzó a moverlos.

"Ven, mi amor, ven".

Dijo lambiendo su punto de placer y eso fue el fin para ella, un orgasmo la atacó de tal manera que la hizo gritar el nombre del rubio. Él subió nuevamente hasta sus labios y la besó.

"Te necesito dentro de mí"

Dijo la morena mordiendo el lóbulo de la oreja de David dejándolo más excitado de lo que ya estaba. Él sonrió, se encajó entre las piernas de ella y la penetró con cuidado. Ambos gimieron al instante.

"Mírame a los ojos, mi amor".

Dijo, haciendo a Regina abrir sus ojos que se encontraban cerrados debido a tanto placer,

Mientras él empujaba dentro de ella lentamente y la miraba a los ojos, algunas lágrimas cayeron de los ojos de Regina y David paró las embestidas.

"Regina, cariño ¿Qué pasó? ¿Te hice daño?"

Preguntó preocupado. Ella no respondió y él intentó salir de ella, pero la morena no lo permitió al sostenerlo de los hombros y esconder su rostro entre el cuello y el hombro de David.

"No, David!" dijo en un sollozo.

"No quiero que hagas esto si no quieres, preciosa". – dijo el rubio intentando nuevamente salir de Regina.

"David" – susurró, aún con el rostro escondido y abrazando fuertemente al rubio – "De verdad… ¿De verdad me amas?" – descubrió su rostro y miró los ojos azules, esperando una respuesta.

"Con todo mi corazón. Créeme mi amor"

Ella lo miró por unos segundos y luego asintió, David le limpió las lágrimas con el dorso de la mano y la besó tiernamente, mientras ella se relajaba nuevamente en sus brazos.

Regina inspiró profundamente y fue en búsqueda de lo que quería, empujando sus caderas en dirección al rubio. Él entendió y empezó a moverse nuevamente, sus cuerpos se encajaban perfectamente como las piezas de un rompecabezas.

Regina mordió el hombro de David que empezó a asumir un ritmo constante penetrándola. Así que la morena se familiarizó con los movimientos de David empezó a ayudarlo y ambos empezaron a ir uno en dirección de otro, liberando gemidos excitantes y llenos de placer mientras el sudor comenzaba a cubrir sus pieles.

Regina acariciaba y arañaba la espalda de David, con cada embestida que el rubio daba.

David no podía describir el tamaño de placer que sentía, al estar ahí junto a la mujer de quien estaba perdidamente enamorado. Los movimientos de los dos se hicieron más rápidos y en cada embestida Regina podía sentirlo llegar cada vez más hondo, colocó sus piernas alrededor de las caderas del príncipe y buscó su boca para un beso más.

"Ahh" -Gimió la morena, sintiendo que cada vez estaba más cerca de su segundo orgasmo de la noche.

"Más, más rápido David".

El concedió su deseo sintiendo su propio precipicio acercarse. No demoró mucho y Regina sintió su cuerpo desfallecer.

"Da-David - Te – te amooo"

Dijo la morena sintiendo el placer dominar su cuerpo e invadirla por completo mientras temblaba y respiraba entrecortadamente bajo el cuerpo de David

Él sonrió feliz, embistió una o dos veces más hasta sentir su propia liberación, dejando su cuerpo caer sobre su amada.

"Te amo, Regina, Te amo, no lo dudes nunca".

Dijo tratando de recuperar el aliento y besando el cuello de la morena quien lo abrazaba fuertemente mientras intentaba restablecer el ritmo normal de su respiración. David trató de salir de ella pero ella no se lo permitió.

"Te quiero, aquí, conmigo David".- Ella susurró con ternura- "Siempre"- David respondió, besándola delicadamente.

Él sonrió mordió el labio de ella levemente y ella se contrajo, recordándole que él aún estaba dentro de ella. David entre abrió los labios dejando el aire escapar.

No demoró mucho para que otro orgasmo siguiese y después otro.

Hicieron el amor varias veces durante la noche, hasta que exhausta Regina durmió en los brazos de su príncipe. Mientras él permaneció observándola dormir.

Y recordando cada momento vivido hasta entonces.

"David, estas bien?"- pregunto la morena al acercarse al rubio- "Lo siento, no quise asustarte, pero no te ves bien" – y era cierto, el rubio no se veía bien, pero al ver a su morena otra vez enfrente suyo, todo mejoro- "Sí, si, solo pensando, necesitabas algo?"

"Bueno… de hecho sí, quiero hacer una cena, como una fiesta mañana a la noche, y me preguntaba si querías venir, con toda tu familia, tú, Henry, los padres de Henry, quien quieras. Hicieron tanto por mi hermana mientras estaba acá, y quisiera agradecérselos" – dijo la morena, quería que el rubio aceptara- "Me encantaría, estoy seguro que a Henry le va a encantar"- le encantaba la idea, cena con Regina y su familia en la mansión, como antes- "Y si conoces a alguno de los amigos de la dueña de la mansión, también me gustaría que los invitaras"- dijo la morena, David asintió, era una gran idea, no podía esperar la hora que fuera 'mañana'- "Nos vemos mañana entonces"- dijo la reina con una sonrisa mientras entraba a Granny's para buscar el almuerzo de su familia.


Proximo capitulo la fiestaaaa... sorpresas... y más...Espero que les haya gustado... Con todo lo de Leopold y de más, espero que les haya gustado, Nos Vemos pronto.