Muchas cosas que uno nunca debe olvidar cuando tiene un novio o novia, es su cumpleaños (créanme, yo se de que hablo), y en esta ocasión Ulrich y Sasuke deben esmerarse para conseguirles a Odd y Naruto el mejor regalo de todos, sin saber que un viejo conocido de Isaías los hará unirse a un traidor.
Escuadrón X
Capitulo 10: Cumpleaños y Recuerdos
9 de Octubre, un día antes del cumpleaños de Odd y de Naruto, y un grave problema para Ulrich y Sasuke, quienes no podían pensar en que cosa regalarles al niño minino y al ilusionista rubio.
Ya que no podían regalarles las cosas básicas que un chico le regala a su pareja: ¿flores? Naruto era alérgico, ¿chocolates? Odd estaba a dieta, ¿joyas? Vamos, como si pudieran costearse un anillo de unos 300 euros, aun entre los dos.
Ambos necesitaban algo bueno para sus chicos, algo que enserio les gustara al par rubio, el problema era que no sabían que podía ser, teniendo poco dinero y sabiendo lo que no les gustaba a sus novios.
Y lejos de los problemas del par de enamorados, Isaías se dirigía a la oficina de la señorita Frost, quien lo había mandado llamar esa misma mañana.
-¿Quería verme, señorita Frost?-pregunto algo cohibido el chlorokinético, ya que nunca había sido mandado llamar a la oficina de la directora.
-Si, Isaías-le dijo la rubia al joven-por favor, toma asiento-le dijo, aunque sonaba más como una orden.
El chico vudú obedeció, la maestra se levanto de su escritorio y se dirigió hacia la ventana, con los brazos detrás del cuerpo con cierta expresión que Isaías no pudo distinguir si era de seriedad o de nostalgia.
-Isaías-le dijo la mujer de Boston al joven estudiante-¿recuerdas que día será mañana?-le pregunto con algo de curiosidad.
-Si, el cumpleaños de Odd y de Naruto-contesto Isaías- ya tenemos todo listo para la fiesta y…-.
-Además de eso-le detuvo- me refiero a algo que paso este día, hace seis años, ¿lo recuerdas ya?-pregunto nuevamente, haciendo suspirar y esbozar una sonrisa al menor.
-¿Como olvidarlo, señorita?-dijo el chico planta- y dudo que Marcelo lo haya olvidado-agrego, mientras sacaba una foto en la que salía con el ex-estudiante, junto con otros cinco chicos y chicas, obviamente todos mutantes, posando su mano libre en la imagen de una chica de pelo negro, ojos rojizos y piel blanca, en la cual destacaban un gran par de alas negras-Tamara- soltó inconcientemente.
Mientras tanto, el par de cumpleañeros estaba en los jardines, charlando sobre lo mucho que les gustaba esto de cumplir años, más a Naruto ya que OFICIALMENTE tenía 16 años, y Odd tenía 14 años.
-Que padre es cumplir 16 años finalmente, de veras- dijo el rubio con una sonrisa zurrona (N/a: No sería Naruto sin su frase característica, ¿o si?).
-Tienes razón, Naru-dijo Odd-solo espero que los chicos no planeen nada extravagante para celebrarlo-agrego.
-Conociendo a Sasuke y a Ulrich, lo dudo muchísimo- soltó el mayor, haciendo que ambos empezaran a reír, cuando Odd de pronto se detuvo.
-Oigo algo-dijo-NARUTO, AL SUELO-dijo de pronto, mientras empujaba al rubio mayor.
-Oye, ¿Qué te pasa, Odd?-le pregunto intrigado, antes de ver el por que: unas extrañas plumas negras, clavadas en el banco en que estaban sentados como si fueran puñales.
-¿Qué demonios?-dijo Naruto, quien al intentar pararse fue detenido por Odd, quien estaba olisqueando por todos lados-¿Qué sucede, Odd-chan?-le pregunto extrañado (N/a: respecto al "chan", oh vamos, Naruto es japonés y ambos son ukes, adivinen ustedes mismos).
-Detecto un olor-dijo el menor-sea quien sea, sigue aquí-agrego.
Justo en ese momento, recibieron otro disparo de plumas, el cual además de esquivar a tiempo, les dejo ver quien era el chico malo: una chica de pelo negro, ojos rojos y piel blanca, la cual llevaba puesto un vestido de espalda descubierta totalmente negro de estilo gótico. Pero lo que destacaba en ella, era el par de alas negras que ostentaba en la espalda.
-Llévenme con Hierbajo y Mist-reclamo la mutante.
-¿De quien habla la tipa?- pregunto Naruto por debajo.
-No se-dijo Odd-no se de quienes hablas, pero te nos vas ahora mismo-le ordeno a la extraña, quien frunció el ceño, antes de ondear una de sus negras alas, lanzando sus filosas plumas contra los dos estudiantes, las cuales esquivaron en habilidad.
Casi inmediatamente, Naruto uso sus poderes ilusorios, haciendo "aparecer" un pequeño ejercito de clones de si mismo.
-Veamos si nos encuentras con esto, bruja-dijeron todos al mismo tiempo, ostentando una sonrisa.
Pero la misteriosa enemiga se lanzo en picado y, sorpresivamente, tomo a los dos rubios por el cuello, alejándolos por muchos metros del suelo.
-Buen intento, niño-felicito el "ángel" a Naruto- tu único error fue pensar que eso funcionaría conmigo-dijo, antes de envolver a Odd y a Naruto con sus alas, y desaparecer, dejando caer una especie de mancha blanca.
La desaparición de los dos rubios no fue algo que paso desapercibido, rápidamente todos los estudiantes y maestros estaban buscando a sus compañeros desaparecidos.
Casi inmediatamente, Logan llamo a todos al jardín, donde había encontrado un extraño papel.
-Aquí siento más fuerte los olores de Felino y Kitzune, creo que Wilmer puede coincidir conmigo-dijo el maestro de defensa, con un tono bastante serio, mientras entregaba el papel a Ororo.
-Pero también hay un olor extraño-le secundo el chico peruano-uno que no había olido antes-confeso-
-Así que no fueron los de la Hermandad-reconoció Ulrich.
-Pero, ¿Quién se llevaría a Odd y a Naruto?, no tiene sentido-dijo Júbilo preocupada.
-Tal vez esta nota pueda decirnos algo-dijo la maestra de Ciencias Naturales, antes de leer en voz alta:
Hierbajo y Mist
Tengo a los jóvenes mutantes, si ustedes desean verlos nuevamente con vida, vayan a donde alguna vez estuvo la Academia, cuidado de intentar emboscarme.
Firmado Ángel Caído
Apenas había mencionado el nombre, se oyó un sonido sordo, y al darse vuelta, se dieron cuenta que Isaías se había desmayado.
Pasado un rato, el mexicano finalmente se recupero, y apenas lo hizo, fue rodeado con preguntas sobre porque se había desmayado, a lo cual la señorita Frost decidió contar la razón.
-Hierbajo y Mist-empezó a narrar la rubia telépata-eran los sobrenombres de Isaías y Marcelo cuando estudiaban en la Academia de Massachusetts-.
-¿Bloodrose y Poof fueron estudiantes de la Academia?-pregunto Aurora sorprendida, a lo que Frost asintió.
-¿Qué es la Academia de Massachusetts?-pregunto Aelita.
-Era una escuela que intentaba copiar los a Charles Xavier y su instituto-dijo Logan con cierto desprecio-pero eso lo sabrás tu, ¿no, Frost?-dijo dirigiéndose con desagrado a la maestra.
-No sabia que el Profesor tenía el monopolio de ayudar a los mutantes-se defendió la telépata.
-Tu no los ayudaste, los hiciste monstruos-le escupió el de las garras de Adamantium.
-¿Usted enseño allí, señorita Frost?-pregunto Yumi con asombro.
-Si-respondió esta-no es una época de mi vida de la que me sienta muy orgullosa, así como Isaías tampoco lo esta-agrego.
-Pero la señorita Frost técnicamente no nos enseño a nosotros-dijo Isaías de pronto.
-¿A que te refieres, Izzy?-dijo Peter-o mejor dicho, ¿a "quienes"?-agrego.
-Yo era la mentora de los Infernales, un equipo de mutantes enemigo de los Hombres X-explico Frost.
-Pero Poof y yo pertenecíamos a otro equipo bajo la protección del Hellfire Club, tutelados por el Alfil Negro-explico el chlorokinético-nos habíamos llamar El Aquelarre-explico (N/a: Harold Leland, alias Alfil Negro, era un mutante miembro del Hellfire Club, el cual podía aumentar la masa geométrica de los objetos a su alrededor).
--Flash Back with narration--
En una escuela completamente blanca con techos de color rojo fuerte, se encontraba un niño de pelo negro lacio, y uno de pelo rubio esponjado: Eran Isaías y Poof cuando tenían 10 y 9 años. Estaban acompañados por un chico de pelo corto púrpura y ojos amatista, otra que era completamente agua y tenía el cabello largo, un chico que parecía combinación de hombre y lagarto, un chico de pelo negro lacio y ojos ámbar, y una chica de pelo negro, ojos rojizos y que tenía alas negras. Todos conversaban u reían mientras la de alas negras le hacia cosquillas al niño Isaías.
"El Aquelarre estaba formado por mi y Poof, en aquel entonces llamados Hierbajo y Mist, además de Choque, AquaMaría, Gatorjaw, FireGhost y Ángel Caído"
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En una sala de entrenamiento, parecido al Salón de Peligro, el de pelo púrpura creaba de su mano una especie de esfera color lila, y al arrojar la esfera estallo, causando una especie de explosión sónica.
"Desmond Hunt, alias Choque, creaba una especie de "bombas sónicas" las cuales generaban una onda de choque de al menos 15 metros de rango"
Un robot se abalanzo sobre la chica de agua, quien inmediatamente se convirtió en una ola gigante, destruyendo al robot.
"María Argüella, alias AquaMaría, existía en un estado liquido permanente, lo que le permitía controlar la forma de su cuerpo"
El chico lagarto se saltaba sobre un grupo de robots, haciendo uso de sus fauces y fuerza bruta para hacerlos pedazos.
"Mathew Mansew, alias Gatorjaw, era mitad humano mitad cocodrilo, sus fauces y músculos tenían la fuerza equivalente a la de 10 hombres"
El chico de pelo negro era acosado por láseres, pero de pronto se convirtió en un ente hecho completamente de fuego, el cual empezó a disparar bolas de fuego.
"Samson Kull, alias FireGhost, podía crear y controlar el fuego, llegando a usarlo para cubrir su cuerpo entero, además era inmune al calor"
La chica de alas negras revoloteaba por la habitación, lanzando sus plumas hacia las maquinas, causándoles graves daños.
"Tamara Jameson, alias Ángel Caído, poseía alas que le concedían vuelo, cuyas plumas le servían de armas pues básicamente estaban hechas de materia oscura, y era inmune a las ilusiones mentales"
El niño Poof, convertido en vapor de las piernas para abajo, echaba sobre las maquinas chorros de vapor, derritiéndolas completamente.
"Marcelo Pedrosa, alias Mist,… bueno, su poder ustedes ya lo conocen"
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-Esos eran buenos tiempos-dijo el pelinegro, teniendo una sonrisa en su rostro-lo curioso era que yo nunca entrenaba en la sala de entrenamiento, si no que lo hacía en un terreno en los jardines, hecho especialmente para mi-explico.
-Pero, ¿Qué paso?-pregunto Kitty.
-Bueno-empezó a contar el Isaías-todo se dio en la última pelea de los Hombres X contra el Hellfire Club-explico.
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Mientras los Infernales peleaban contra Guepardo, Jean Grey, Cíclope, Rogue, Nightcrawler y otros Hombres X, El Aquelarre se enfrentaba contra in sub-grupo de Hombres X, los X-Static.
Los jóvenes mutantes al servicio del Club, entre los cuales se hallaban Isaías y un Marcelo de 13 años y 12 años, se defendían ferozmente contra Orphan, Anarquista, Chica Muerta, Venus Dee Milo, Doop, El Guapo y Phat, los cuales también mostraban ser buenos peleadores.
"De pronto, mientras peleábamos con ellos, hubo una tremenda explosión, y todo el salón empezó a derrumbarse"
Los pedazos de escombro empezaron a caer, el pequeño Hierbajo intentaba parar el derrumbe creando vainas para que detuvieran el techo, pero no funcionaba.
"Los X-Static salieron huyendo apenas el edificio cedió y se empezó a colapsar, nosotros, al menos los demás, no corrieron con tanta suerte"
Finalmente, de la nada apareció la Reina Blanca, tomo a Hierbajo y Mist y se fue del lugar, antes de que todo colapsara sobre el resto del Aquelarre.
"Cuando volvimos en si, nos dieron la noticia de que el Aquelarre había muerto sepultado bajo los escombros, cosa que nos dejo a Marcelo y a mi destrozados, pero la señorita Frost hizo un trato con alguien que luego nos quiso presentar"
Un hombre de calvo, de traje, el cual estaba en silla de ruedas entro en la habitación del hospital: era Charles Xavier. Se acerco a Isaías y Marcelo, los cuales vestían bata de hospital y vendajes en brazos, piernas y cabeza.
-Isaías y Marcelo-empezó a decir el profesor-lamento mucho su perdida, la cual se que es dolorosa-les dijo con tono de arrepentimiento-se que no podremos nunca reemplazarlos, pero les pido que acepten ser parte de nuestra familia-les ofreció, abriéndoles los brazos.
Isaías y Marcelo, quienes ya no podían soportar el dolor de perder a sus amigos, su familia, su hogar, se lanzaron a los brazos del Profesor y rompieron a llorar.
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Regresando a la realidad, Isaías, a quien le dolió el reabrir aquellas viejas heridas, sin poder contenerse, rompió a llorar.
-Lo siento-se disculpo Isaías-todavía hoy es muy doloroso recordar eso-agrego.
-No es tu culpa, tesoro-le tranquilizo Tormenta, mientras se sentaba junto a el y le abrazaba por los hombros.
-Estudiamos, y vivimos, tres años en el instituto Xavier de Boston-confeso el mexicano-finalmente, nos avisaron que nos mandarían a Francia junto con dos chicos de…-no supo como terminar.
-Instituto Xavier de San Francisco-termino Joana.
-Instituto Xavier de Chicago-agrego Wilmer.
-Pero no todo salio como lo pensaste, ¿no?-pregunto Sasuke con indiferencia, a lo que el mexicano negó con la cabeza.
-Pero, ¿Por qué secuestrar a Odd y Naruto?-pregunto Inez.
-Por que sabe que iré a salvarlos-aclaro el pelinegro-es lo que ella quiere-agrego.
Pasado un rato, todos los estudiantes y los maestros se encontraban en el Cuarto de Guerra, planeando como rescatar a sus compañeros secuestrados, sin darse cuenta de que había un estudiante menos de los que debería haber.
Mientras los demás se encontraban planeando como rescatar a Odd y a Naruto, Isaías había ido a la cochera, tomado la motocicleta de Logan y puesto en camino.
Sabía a donde se dirigía, pero antes debía ir por otro lugar, ya que necesitaba una pequeña "reunión de ex-alumnos".
Llego a un hotel abandonado, aunque sabía que era el lugar apropiado.
-Marcelo, sal de una vez-dijo en voz alta, antes de verse envuelto en una densa nube de niebla, la cual se materializo como su ex-compañero de equipo.
-¿Qué haces aquí, Bloodrose?-pregunto con desagrado el mutante delincuente.
-Ángel Caído-dijo simplemente, haciendo que los ojos de Poof se abrieran enormemente- aun te suena ese nombre, ¿no?-pregunto de forma irónica.
-Lo que dices es imposible-dijo el chileno-Tamara murió con los demás cuando la Academia se derrumbó- le recordó al mexicano.
-Yo también creía eso, pero sobrevivió, seguramente usando sus alas de materia oscura-dijo este con preocupación-y secuestro a Odd y a uno de los nuevos, Kitzune-le menciono.
-Y, ¿Qué tiene que ver conmigo?-le pregunto con desprecio.
-Eso tu lo sabes-dijo Isaías, frunciendo el ceño, antes de que Poof se diera media vuelta- te lo pido, ayúdame-le pidió-si no lo harás por Odd y Naruto, solo por que son Hombres X, hazlo por mi, que también fui del Aquelarre-le dijo, haciendo que Poof soltara un suspiro.
-De acuerdo, lo haré-dijo simplemente.
Inmediatamente, Poof y Bloodrose se dirigieron a un aeropuerto abandonado, tomaron un aeroplano en buen estado y rápidamente se pusieron en camino hasta Boston.
Rápidamente vislumbraron las ruinas de donde alguna vez estuvo su antigua escuela, la Academia de Massachusetts.
No tuvieron que esperar mucho, en unos minutos apareció Ángel Caído, quien vio con sumo desprecio a sus antiguos compañeros de equipo.
-Hierbajo, Mist-dijo con indeferencia- ha pasado mucho tiempo-agrego.
-Tres años para ser exactos-menciono Poof.
-Tres años, creyéndote muerta, vieja amiga-agrego Bloodrose.
-Basta de hablar-dijo la mutante de alas negras, antes de abalanzarse sobre los dos.
Como un reflejo, Poof le lanzo un fuerte soplido de su vapor ácido, pero Ángel Caído se envolvió en sus alas y desapareció, reapareciendo más alto y disparándoles sus plumas.
Ambos mutantes esquivaron el ataque, pero sabían que eso no iba a durar.
-Creo saber como vencerla-le dijo el chlorokinético al vaporizer(N/a: Al menos es como creo que se les dice a los que se pueden convertir en vapor)-pero necesito que la entretengas-le menciono.
-¿Qué planeas hacer, Izzy?-le pregunto.
-Un pequeño truco que aprendí con la anciana que Bangster asesino- le confeso.
Rápidamente, Poof salio disparado contra Ángel Caído, pero se daban una buena pelea al poder esquivar los ataques del oponente.
Pero se dieron tiempo fuera al ver algo extraño en Isaías: la extraña aura roja que de pronto lo empezó a envolver, y como sus ojos adquirían ese mismo color de sangre.
-Lo siento, Tamara, pero no me dejas otra opción-dijo, mientras una lágrima escapaba de sus ojos-POR EL PODER DEL PANTEÓN VUDÚ, INVOCO AL BARON SAMADI, PATRON DEL CEMENTERIO-dijo en voz alta, mientras que de aquella aura surgía un espíritu con forma de esqueleto, vestido con un elegante traje y sombrero de copa rojos, quien se acerco hacia Ángel Caído-SUEÑO ETERNO-grito, mientras aquel esqueleto atrapaba a la mutante entre sus manos.
Poof miro atónito como de las cerradas y huesudas manos del esqueleto se despedía un resplandor rojo, y al desaparecer este su antigua amiga caía al suelo, siendo detenida por una mano de enredaderas creada por su "compañero".
-¿Qué le hiciste?-le pregunto entre extrañado y asustado.
-Un poderoso conjuro vudú- dijo el mexicano con voz cansada-es como si estuviera en coma, la mande al Limbo Astral-le explico.
Pasado un tiempo, llegaron los del Escuadrón…justo a tiempo para ver que habían llegado tarde a la pelea.
Pero Isaías no se dio de rogar para explicarles como había sido todo, desde la pelea contra su ex-compañera hasta lo del conjuro para tener que confinarla al Limbo Astral, cosa que se noto le dolió mucho tener que hacer.
Pero cuando este busco a Marcelo para agradecerle por haberlo ayudado, cayo en cuenta que la motocicleta, la cual habían subido al aeroplano, estaba sola, sin rastros del aeroplano ni del vaporizer.
Ya con todo listo, abordaron el Ave Negra, claro que Isaías y la señorita Frost primero pasaron por el cementerio, para visitar al fallecido alumnado de la Academia que yacía en ese camposanto.
Apenas llegaron a Saint Michelle dejaron, de forma anónima, a Tamara en el Hospital de Saint Collette (N/a: Se pronuncia Colet, no Coyete), construido para recibir y atender tanto a humanos como a mutantes.
-Veo que tomaste mi motocicleta-le dijo Logan a Isaías una vez regresados al instituto.
-Si-dijo el menor algo ruborizado- es que era la única forma de llegar rápido-se excuso.
-Me impresionas, la condujiste 142 kilómetros y ni un solo rasguño-le dijo con sorpresa fingida- tal vez te deje conducirla un día de estos-le dijo a su alumno-tal vez-enfatizo.
Y a la mañana siguiente, Ulrich y Sasuke salieron a la ciudad poco después del desayuno, diciendo que volverían en un rato.
Y cuando regresaron, llevaba cada uno una caja grande, diciendo que era algo muy especial para Odd y para Naruto.
-¿Qué es? ¿Qué es?-preguntaban impacientes y al unísono el par de lindos rubios, a la vez extrañados de los hoyos que tenían las cajas por todos lados.
-Ábranlas y verán-dijo Sasuke, con una sonrisa en su rostro.
Y cuando Odd y Naruto abrieron las cajas, todos se tuvieron que tapar los oídos para soportar el fuerte grito que soltaron los dos al ver sus regalos: para Naruto, un cachorro de zorro de pelaje dorado rojizo, y para Odd, un cachorro de whippet.
-Son hermosos-dijeron los dos.
-Sabíamos que les gustarían-dijo Ulrich-los vimos hace unos días, y supimos que serían perfectos para ustedes-agrego.
-Y, ¿Cómo los llamaran?-pregunto Júbilo con curiosidad, poniendo a pensar a los dos rubios.
-Manchas y Spot- sugirió Inez.
-Lucky y Rollie-menciono Timmy
-Cosita y…otra cosita-sugirió Kyle.
Todos, hasta los profesores, se pusieron a sugerir como debían llamar Naruto y Odd a sus nuevas mascotas, hasta que a los dos finalmente se les prendió el foco, tenían los nombres perfectos.
-Mi zorrito se llamara Kyuubi- dijo Naruto emocionado.
-Y mi perrito se llamara Kiwi-decidió Odd (N/a: Ay, no me vayan a salir con que no se lo esperaban, ¿acaso creen que dejaría a Odd sin su perro?).
-Me parecen buenos nombres-dijo la señorita Frost con una sonrisa en su rostro.
Justo en ese momento, Kitty se dio cuenta de que algo, o mejor dicho alguien no estaba.
-Oigan-les dijo a los demás-¿A dónde fue Izzy?-les pregunto, haciéndoles notar a los otros que precisamente el chlorokinético no estaba por ningún lado.
-¿No esta?-pregunto Wilmer extrañado.
-¿A dónde se fue?-le secundo Ben.
-Ay, no-dijo Inez-otra vez se volvió a fugar-agrego, haciendo reír a Tormenta.
-No, querida-le dijo-el dijo que saldría por un rato, pero regresaría a tiempo para la fiesta- explico.
-Ahora que lo pienso-menciono Hombre de Hielo- no vi la moto de Logan por ningún lado-confeso.
-Si-dijo el regenerativo- se la preste para que fuera a dar su paseo-reconoció.
Mientras tanto, en el hospital Saint Collette, Izzy posaba su mano en el hombro de Tamara, mientras veía como esta permanecía inerte en aquella cama.
Justo en ese momento, una enfermera pasaba por allí, y se dio cuenta de la presencia del joven visitante.
-Disculpe, joven-le dijo, llamando su atención-pero no es hora de visitas-le menciono.
-Descuide, señorita-le dijo Isaías a la enfermera-solo venía de paso, ya me iba-agrego.
-¿Conoce usted a nuestra misteriosa paciente?-le pregunto curiosa la mujer de blanco.
-Su nombre es Tamara Jameson-le dijo el mexicano a la enfermera-ella y yo fuimos…muy buenos amigos-agrego, mientras unas lágrimas escapaban por sus ojos, antes de abandonar la habitación, sin darse cuenta de la sonrisa que se había formado en el rostro de Ángel Caído.
Sin más contratiempos regreso al Instituto, y allí se dispuso a festejar junto a sus amigos el cumpleaños del encantador par de rubios, tomando refresco, comiendo pastel, todos riendo y divirtiéndose, y al mismo tiempo recordándole a Bloodrose que ahora tenía una nueva segunda familia: la familia del Escuadrón X.
A la mañana siguiente, la señorita Frost estaba en su oficina, degustando el trozo de pastel que resto de la fiesta de anoche, cuando el teléfono sonó.
-¿Diga?-pregunto la telépata al contestar el teléfono.
-Ha pasado mucho tiempo, ¿no, Emma?-pregunto una voz masculina al otro lado de la línea, exaltando a la directora del Instituto.
-¿Cómo conseguiste este número?-le pregunto la rubia.
-¿Así me tratas luego de todo este tiempo?, me siento herido-dijo el hombre-solo llame para preguntar por el-agrego.
-Esta bien, gracias-dijo la Reina Blanca-en especial desde que dejaste de estar cerca de el-agrego con desden.
-Un padre debe estar siempre cerca de su hijo, ¿no?-le pregunto la voz con burla-solo quiero que sepas que planeo recuperarlo, ya que después de todo, sigue siendo sangre de mi sangre-dijo antes de colgar.
Casi inconcientemente, Emma tomo una foto que tenía en su escritorio, una foto del Escuadrón X el día en que llegaron a Xavier, y paso sus dedos por la imagen.
-Isaías-dijo en un susurro, soltando una lágrima-no temas, no dejare que te ponga un dedo encima-le prometió mientras se limpiaba la lágrima-sea tu padre o no…-.
Continuara…
Ojala les haya gustado este episodio, y si así fue, solo diganmelo de una forma: MUXOS REVIEWS HASTA LA PROXIMA XD
