Ahora si he vuelto. Vale, ya se que es poco, pero no se desesperen que ya vamos para la mejor parte.

¿Se habían olvidado ya de mi? No crean que yo me olvide de ustedes, simplemente me agarro una depresión terrible y no pude escribir más. Me disculpo, pero bueno, los leo abajo. Ciao.


Ahora Alice tenía su inocencia activada, con espada en mano y una mirada que parecería que mataría a cualquiera.

¿Ella sabía de la inocencia? ¿Sabía usarla? ¿Cómo la había activado si no tenía memorias? ¿Cómo supo desenvainar su espada? Tantas preguntas respondidas con una simple mirada; solo me basto observar su piel para darme cuenta de cómo su pálida tez se transformaba en un color oscuro tal y como la de los enemigos.

...

¿Enemigos? ¿Acaso era ella un enemigo? Y entonces todo lo que estos degenerados me habían dicho comenzó a tener sentido. Yo confiaba en ella, pasaron tantas cosas desde que la conocí por primera vez que no había tenido en cuenta todo lo que había ocurrido en distintas ocasiones.

Incluso la be... La be... La besé.

Limpié mi mente e intente atacar con todo lo que tenía, ignore a la chica a mi lado y simplemente logre hacer reír a Road.

-Lo siento Bakanda- Me dijo al oído Alice cuando se acercó a mí. No había podido notar aquella cercanía hasta que ya había sido demasiado tarde.

¿Bakanda? ... ¡¿Qué?! No podía ser que ella, por, sobre todo, comenzará a llamarme justo como me llamaba antes de perder la memoria.

Y luego... Una explosión.

Su inocencia me había protegido de aquello, ambos estábamos envueltos en aquellas alas blancas de felpa que siempre estaban junto a ella cuando usaba su nueva inocencia tiempo atrás.

Una máscara le ocultaba su rostro, pero no sus lágrimas.

Segundos después ella se desmayó... Regresó a su forma original, a aquella misma que estaba conmigo teniendo una apacible comida, la misma a la que le había cepillado el cabello, la misma a la que había comenzado a querer.

Los brazos de esta chica rodeaban mi cuello en su inconsciencia; yo la tomaba de la cabeza, peinando levemente aquellos cabellos blancos.

Algo estaba tras de ella sonriendo maliciosamente, y luego me percaté de lo que hacía. La mano de Tyki estaba tocando su espalda baja, y cuando intente moverme él simplemente la perforó... No solo a ella, pero también a mí. La sentía moverse dentro mío, era algo asqueroso, pero para nada doloroso.

Mis fuerzas estaban terminándose, pero algo era seguro, no pensaba soltarla. Tenía a Alice abrazada mientras que yo estaba de pie, ese maldito estaba haciendo algo dentro de ambos, moviendo su mano de maneras extrañas. No pude más, algo me arrastró a la inconsciencia.


Me desperté con un mareo increíble, estaba en una habitación.

- ¿Fue un sueño? -. Me pregunte sin esperar respuesta. Me traté de incorporar en la cama, pero sentí algo en ella.

Quité lentamente las sabanas que me cubrían y ahí pude verla. Hermosa como siempre, con los ojos cerrados y su cicatriz que la hacía única. Sus labios rosados naturalmente y su pálida piel que contrastaba mucho con ellos. Estaba en una posición la cual hacía difícil mi movimiento, completamente abrazada a mí. Intenté salir de la cama, pero simplemente parecía imposible, no quería despertarla.

-Veo que despertaste tú, esperaba poder hablar con Alleneah primero- soltó un suspiro exasperado -Tendré que conformarme contigo por ahora.

- ¿Alleneah? - Lo cuestioné, no sabía si quería conocer la respuesta de eso...

- ¿Porque mejor no se lo preguntas a ella? - Tikky volteó la vista y bajo la mirada, estaba tan seguro de que la miraba a ella que no quise seguirle los ojos - ¡Despierta de una maldita vez Neah!

El grito me saco completamente de mis pensamientos, ya no sabía cómo llamar a esa persona frente a mí... Allen, Alice, Neah o ¿Alleneah? No tenía ni idea que las cosas solamente se complicarían cada vez más.

- ¡No me grites, idiota! - La chica que estaba recostada sobre mí se levantó rápidamente y miro al Noah enfrente de nosotros, su piel era completamente oscura, sus ojos dorados y sus labios mostraban una mueca de desprecio, mueca que no estaba dirigida a mí -Estoy despierta.

-Ya lo sabía, mocosa inútil.

-Inútil eres tú, arruinaste todo.

-Solo dije la verdad.

- ¿Bajo qué costos? No pienses que esto ha terminado.

-Yo digo que apenas va comenzando- Sonrío de una manera que me dio asco, seguro tenía algo entre manos por lo confiado que se le notaba.

- ¿Pero qué demonios te propones hac-

No termino de articular la palabra, Alice se tomó fuertemente el vientre, parecía dolerle.

-Justamente eso...

- ¿Qué le hiciste? - No podía verla sufrir.

-Querrás decir ¿Qué le hiciste tú?

- ¿Dime de una maldita vez que está pasando aquí? - Ya no podía con la duda y el misterio que se estaba formando en el ambiente. Giré mi mirada a ella, su piel estaba regresando a ser la de siempre, pálida y blanca, su mirada se volvía menos violenta y sus ojos volvieron al color de siempre. Tomó mi mano con fuerza, estaba llorando.

-En verdad lo siento- Su cabello le cubría el rostro, levanté mi mano libre y le despejé aquellos ojos plateados que habían comenzado a gustarme tanto -Te mentí, a ti y a todos... Pero no era mi intención hacerlo, no sabía que estaba sucediendo en realidad.

Limpié cada una de sus lágrimas mientras descendían por sus mejillas, pero aun así sentía que algo no estaba bien ahí, ese silencio que se había formado estaba dañando mis pensamientos de a poco.

- ¿Podrías contarme la verdad? - Rompí el silencio con un susurro -Todo sobre ti, sobre tu pasado y tú presente, sobre... Nosotros.

Ella dudo tanto en responder que simplemente me aterraba cada segundo en el que permanecía en silencio.

-Te contaré lo que sé, pero en realidad no es mucho- Se sentó en la orilla de la cama, dándome la espalda por completo, su cabello claro brillaba con el tacto del sol que entraba por la ventana, pero ella no lo hacía, -Mi nombre real es Alleneah, y soy parte de la familia Noah, para ser precisa, soy la catorceava memoria. Para ser honesta yo…

Pero dejó de hablar en un segundo, sus manos abrazaban su vientre con tanta fuerza que parecía que su fino cuerpo se rompería y al noah frente a nosotros parecía hacerle mucha gracia.

- ¿De qué te estas riendo? - Intenté aventarle una almohada, pero esta simplemente lo atravesó, como si no hubiera nada ahí. Tikky se levantó sin dejar de mirarnos mientras que una sonrisa aún más siniestra se formaba sobre su rostro.

-El plan ha comenzado- Dijo por lo bajo.

- ¿Plan?... ¡¿Cuál plan?!

-Digamos que un plan con resultados que les cambiara la vida a ambos, más que plan podríamos llamarlo "experimento", ya que no estoy completamente seguro si lo que sucederá a continuación funcione- Se acercó a la almohada que estaba tras él y la dejo en la cama, -Es posible que la necesites.

Tikky salió de la habitación, dejando atrás todas mis dudas al aire, sin ser contestadas. Pero ya podría preocuparme por eso después, ahora tenía que cuidarla.

- ¿Te encuentras bien? - Le dije mientras la acostaba en la cama, usé la almohada que el noah había dejado cerca para acomodar su espalda -Si necesitas algo no dudes en decírmelo.

Ella no parecía poder responder, su voz no salía, pero sus manos no se despegaban de su vientre. Logré recostarla, aunque parecía seguir doliéndole. No pude hacer más que ponerle algo caliente para aligerar el dolor. Una vez que se volvió a quedar dormida me atreví a mirar su estómago. Y entonces palidecí, muy levemente se podía notar que bajo su piel algo comenzaba a crecer.


Ahora si, ya no les diré mis excusas. Solamente pido entendimiento por estos momentos que estoy pasando. Y bueno... ¿Qué tal el regreso del fanfic? ¿Que piensan que está sucediendo? Para ser sincera el fic ha estado completo en mi mente desde hace mucho, así que espero poder expresar lo que quiero con mayor facilidad.

Los leo en los reviews. ¡Un beso, y gracias por su paciencia!