Manicero: Persona de pequeños genitales.

Cagarse hasta las patas: estar asustado.

Baranda: mal olor.

N/A: Ohayo! Muy buenas tardes. Lamento demorar tanto tiempo. TTwTT Muchas gracias por leer…

Capítulo N 10: Craig el manicero*.

El castillo era impresionante. Superaba todas sus expectativas.

A Kyle se le salía la baba por tener la boca atan abierta.

-¿Alguien tiene una toalla? – preguntó limpiándose con la manga de su camiseta.

-Apuesto que hay muchas cosas valiosas… como un pancho con mayonesa y ketchup. – dijo el hambriento Kenny.

-¿Es que no podés pensar con tu cabezota en lugar de tu panzota. – se quejó el pelirrojo.

-Yo me conformo con unas pitusas y una manaos bien fría. – afirmó Butters.

-Hay olor a asado. – olfateó Kyle. Soy judío no puedo comer chorizos. – se lamentó.

-Juasjuasjuasjuaas. – rió fuerte el rubio de parka naranja.

-No se vale.

-Seguro que hay algo que puedas comer también.

Los tres pendejos se acercaron al edificio.

-¡Me estoy meando! – dijo Butters. – También me estoy cagando encima.

-Gracias por la imagen mental. – le agradeció con ironía Kyle.

-Vamos a preguntar por su baño.

-Toquemos el timbre y digamos que vendemos galletitas… - sugirió Kenny

-¿Galletitas? – desconfiado el ojiverde.

-Claro. A todo el mundo le gustan las galletitas. – dijo confiado.

-Que buena idea. – asintió Butters.

-¿Y de donde las sacamos? – dijo sin convercerse.

Caminaron hasta la enorme entrada.

Kenny tocó el timbre porque los otros dos estaban cagados hasta las patas*

-¡Hola! ¿Hay alguien acá?

-¿Quién se atreve a despertarme tan temprano? – dijo una voz de ultratumba.

-Pero son las tres de la tarde. – dijo Kyle mirando su reloj

-¡Silencio! – ordeno la voz.

-Butters y el pelirrojo se abrazaron como maricas.

-Bueno, creo que vos sos el gigante que vive aca. Mi amigo necesita ir a cagar… ¿Le prestás tu baño? – dijo sutil como siempre Kenny.

-¿Baño? – repitió la voz.

-Si. Butters ¿verdad que necesitas ir a cagar?

-Ya no. – dijo avergonzado.

-¡Qué cochino! Putas madres que baranda* ¿Qué comiste? ¿Bife de momia? – se quejó el pelirrojo hincha pelotas.

-Te dije que era una emergencia.

-No presto mi baño al primero que me lo pide.

-En realidad necesito algo de ropa limpia. – sollozó el rubio cagado.

-¿Me viste cara de vendedor de ropa?

-Por favor… - juntó sus manos en forma de petición

-No creo que su ropa te quede. – dijo Kyle.

-Así es. Yo soy un gigante. Y uno muy gruñón, - se justificó el dueño del castillo.

-El ojiverde lo miró con atención. -¿Por qué no sales de la oscuridad?

-No tengo que obedecer a un pendejo.

-¡Seguro que tenes unos granotes! ¡O una cara de culo! – rió Kyle.

-El extraño se quedó en silencio.

-Si no te mostras como sos por las buenas…yo mismo lo voy a hacer… -se abalanzó el judío contra la figura siniestra.

Forcejearon y finalmente el supuesto gigante fue descubierto.

-¿Qué putas madres? – gritó el ojiverde.

El dueño de casa no era más que un chico como de su edad. De cabello negro y sombrero azul.

-¿El gigante es este pendejo? – dijo Kenny.

-¿Por qué construiste este castillo tan grande? – preguntó Butters.

-Es para compensar mi sensación de pequeñez

-Apuesto a que tiene un arroz entre las piernas. – rió el rubio mayor.

-Es un manicero. – bromeó Kyle.

-Tu ropa si me queda entonces… - dijo esperanzado Butters, ya que todavía estaba cagado.

Suspiró y resignado fue a su habitación y volvió con ropa para él.

-¿Cómo te llamás? – pregunto Kenny.

-Soy Craig. –dijo solamente, mientras lo insultaba mostrándole el dedo medio.

-¿Cómo es posible que hayas construido este castillo?- preguntó Kyle.

-Tengo una fuente monetaríamente infinita.

-¿En serio? ¿Cuál es esa? - curioso el pelirrojo,

-El pelinegro sonrió socarrón e hizo un gesto.

-¿Nos muestras?

-En realidad es algo confidencial.

De repente un voz fue escuchada.

-¡Craig! ¿Dónde estás?

-¿Y el quien es? – preguntó el rubio.

-Carajos Tweek… ¿Qué carajos querés? – contestó enojado.

-Ya puse cuatro huevos… estoy muy cansado. Contestó un chico que se veía muy nervioso.

-¿Quién este pibe? – al unísono el judío y rubio.

-¡Volvé allá! Poné tres huevos más o no hay cena para vos.

-¿Este chico pone huevos? Que flasehro.

-No son huevos comunes y corrientes… son huevos de oro.

-¿Caga huevos de oro? ¿Y no le duele el culo? – preguntó con sabiduría el judío.

-Apuesto a que el es el ingreso perpetuo que sustenta este castillo.

-¿Y ustedes de donde vienen? – preguntó serio.

-Estamos en busca del Mago PreCoZ. – contestó Kyle.

-¿Al Mago PrecOZ? Es verdad que puede hacer cualquier cosa realidad? – dijo interesado el pelinegro.

-Si. Así es. –asintió.

-También tengo que pedirle un deseo…

-¿Querés venir con nosotros? – invitó Butters que salía del baño.

-¿Tienen idea de donde puede estar? – dijo Craig.

-Oye. ¿Qué deseo q uieres que te conceda el Mago PrecOz?

-Bueno…

-Apuesto a que pedirá un pene extralarge y unas bolas del tamaño de una bola de boliche. – se rió a carcajadas el ojiverde.

El pelinegro se sonrojó y le levantó su dedo medio.

-Vamos todos a bajar de aquí. – dijo Kenny.- Todavía tenemos mucho que recorrer. – sonrió y miró hacia sus compañeros.

A/N: Muchas gracias por leer! Les agradezco mucho! Si les gustó por favor… dejenme un review. Les agradeceríaa mucho jejej

Nos vemos en el siguiente chap!