N/A: Última actualización del año :D ya volveremos con más…
Muchísimas gracias por leernos.
Feliz Año Nuevo 2010 :D
Disclaimer: Si, TODO pertenece a FOX, menos nuestra imaginación
Cap 10
Debido al caso, el FBI les había conseguido una caravana para infiltrarse en el circo. Buck y Wanda. Un famoso número de lanzamiento de cuchillos. Todo era fenomenal, parecía realmente interesante.
Pero una vez dentro de la caravana quedaron un poco sorprendidos, aunque ninguno de los dos dijo nada: aquel lugar era más que pequeño, reducido; una cama para dos… no… no una cama, ¡una mini cama! ¡Aquello parecía la casa de los pin y pon!
Después de pasar la tarde interrogando a algunos de los sospechosos, volvieron a la caravana para ponerse en contacto con el Jeffersonian. Tenían nuevas noticias.
-Y bien cerebritos… ¿Qué hay de nuevo?- preguntó Booth mientras le daba un mordisco a su durazno.
-Nada nuevo- contestó Ángela- ¿Cómo van a dormir?- preguntó de la nada con una pícara sonrisa.
-Ehh…- Brennan miró hacia la cama- Como normalmente se hace, Angie.-
-¿Y cómo se hace normalmente en una "cama" como esa?-
-Pues… yo puedo dormir en el piso o sentado en este mismo "sillón"- dijo Booth indicando a Brennan.
-¿Por qué, Booth?- ella lo miraba- No ocupo demasiado espacio, seguro cabemos los dos.- después miró a la pantalla del portátil- ¿Te llamo mañana por si tenéis algo nuevo, Angie?-
-Eso Booth, seguro encuentran una posición en la que estén los dos muuuy bien- sonrió- Si llámame mañana, o cuando puedas- le guiñó un ojo antes de cortar la conexión.
Temperance se dio la vuelta, encontrándose con el cuerpo de su compañero justo delante.
-Tengo que… tengo que cambiarme. ¿Te importa mirar hacia otra dirección?-
-No… no, claro que no… si quieres puedo ir a dar una vuelta por ahí, para que estés más cómoda-
-Booth, tan sólo cúbrete los ojos.- y movió las manos de Seeley frente a su rostro. Después sonrió.
No había en el vehículo ningún lugar dónde poder pasar desapercibido. Una vez con el pijama, se colocó al lado de Booth, quien también se cambió de prenda: sólo llevaba unos pantalones deportivos que solía utilizar para dormir. Fue difícil para ella. Bueno, para los dos. Intentó no ocupar demasiado espacio mientras se cubría con la sábana y se acercaba a la pared de la caravana. Booth, en cambio, hacía lo posible por no tocarla, ni siquiera rozarla, para no incomodar más la situación.
-Si te alejas tanto vas a caerte al suelo, Booth…-
-Tienes razón…- se acercó un poco a ella- ¿Es mi idea o hace un poco de calor aquí?-
-Puede que haga calor.- cerró ojos. Él la miraba. Sería más fácil si le diera la espalda, o quizás no.
Un mechón de pelo deslizó sobre su rostro. Booth dudó, pero el impulso fue más fuerte; volvió a colocárselo en su sitio con una caricia. Ella sonrió.
-Gracias.- dijo en un susurro.
-De nada…- sonrió él.
Brennan cerró los ojos fuertemente con tal de quedarse dormida rápidamente, pero no lo logró, no conseguía quitarse a Booth de la mente, mucho menos con el mismísimo implicado recostado a solo centímetros de ella.
Booth, por otra parte, tampoco lograba conciliar el sueño, miraba el techo y de vez en cuando cerraba los ojos pero le era imposible pensar en dormir cuando sentía la suave respiración de Brennan en su cuello.
Ninguno de los dos supo cuanto tiempo después el cansancio se apoderó de ellos y terminaron durmiéndose, tampoco supieron en qué momento de la noche sus cuerpos, como dos imanes, se juntaron en medio de la pequeñísima cama, estaban tan juntos que al despertar Brennan estaba casi literalmente encima de Booth, con su cara hundida en el cuello de él, mientras este la abrazaba amorosa pero fuertemente.
Cuando Booth abrió los ojos a la mañana siguiente, se encontró con el cuerpo de Brennan pegado totalmente al suyo; sensual, provocativo, impresionante. No sabía qué hacer, cómo reaccionar… ¿tenía que despertarla? ¿Hacía mal disfrutando de su cercanía de esa forma? Tocó su pelo con delicadeza y sonrió. Estaba tan hermosa…
Los ojos de Temperance se abrieron poco a poco. Encontrar a su compañero justo debajo no la sorprendió, no hasta pasados unos minutos, cuando se apartó quedando arrodillada sobre la cama.
-¡Booth! Lo siento, lo siento… no… perdóname…no me di cuenta….-
-No te preocupes, no ha sido tu culpa- le sonrió.
-Pero… yo no quería… siento…- qué complicadas le resultaban las disculpas cuando realmente deseaba seguir así, junto a él.
-Aww huesos, ven acá- le indico la cama- Aun tenemos una hora antes de que tengamos que levantarnos-
-¿Ah sí?- preguntó, recostándose a su lado tímidamente.
-Sí- asintió con la cabeza, cerrando los ojos.
-¿De qué me vas a hablar desde aquí, Booth?- sonrió.
-De lo que quieras…-
-¿Hay algo que eches de menos ahora? ¿Alguien?-
-Solo a Parker… me correspondía con él esta semana- suspiró- Todo lo que podría desear lo tengo aquí, menos a él.-
-¿Te refieres a…trabajar en el circo y vivir en una caravana de cinco metros cuadrados?-
-No- le miró fijamente- Me refiero a otra cosa…-
Se quedaron mirando sin decir nada, como muchas otras veces. Sólo que en esta ocasión el teléfono de Brennan comenzó a sonar.
-Oh…- pasó cuidadosamente por encima de Booth para bajar de la cama. Después miró la ID.- Es Angie.-
-Ohh ok, habla tranquila…- se cubrió la cabeza con la almohada.
-Brennan.- respondió al teléfono mientras observaba a Seeley.
-Cuéntamelo todo-
-Eh…¿qué?- recorría con la mirada el cuerpo de su compañero, sin prestar demasiada atención a la llamada de su mejor amiga.
-Qué me cuentes como dormiste anoche, ¿Ha pasado algo interesante?-
-Pues… lo cierto es que…- no podía dejar de mirarle. Comenzó a andar hacia atrás, entonces se golpeó con la mesa.- ¡Ahh! ¡En esta caravana no hay espacio para respirar!- se quejó, molesta.
-Huesos… ¿Estás bien?- preguntó él.
-Veo que has despertado al que no te deja respirar, no le eches la culpa a la caravana- rió Ángela.
-No. Quiero decir, sí.- le hablaba a Booth- Este reducido espacio tiene la culpa, Ángela. Tengo que dejarte. Va…vamos a… a desayunar con el circo….-
-Ok, solo por esta vez te escaparás de contármelo todo, pero prepárate, que para la próxima tendrás que soltar cada mínimo detalle.- le dijo con evidente felicidad- Salúdame a Booth… y disfruta de la caravana.-
-Huesoooos… aún es temprano para desayunar, vuelve a la cama-
Volvió a atravesar el corto espacio rozando su piel con la de él, hasta alcanzar el otro lado. Se quedó sentada, mirándole. No sabía qué decir. Era complicado entablar una conversación con un hombre semidesnudo tan cerca, y más aún si ese hombre provocaba en ella ciertos sentimientos que pensó que jamás tendría. Movió la cabeza y recuperó las ideas.
-¿Quién crees que mató a las gemelas?-
-No seas aguafiestas- rió- ¿Hablas siempre de trabajo cuando estás en la cama con alguien?-
-No suelo estar en la cama con un compañero de trabajo. No sé qué tengo que decir.-
-Pensé que éramos algo más que compañeros de trabajo…- volvió a cubrirse con la almohada.
Ella se acercó. Le apartó aquello que impedía poder mirarle a los ojos y le sonrió.
-Eres mi mejor amigo.-
-Lo sé- le sonrió seductoramente antes cogerla por la cintura dejándola encima de él para luego rodar en la cama aprisionándola entre su cuerpo y el colchón.- Tú eres mi mejor amiga también…-
-Eh…sí…claro.- sonrió nerviosa mientras miraba sus labios- Booth, ¿qué estás haciendo?- sujetó el rostro de él entre sus manos.
-¿Yo?... nada- susurró- ¿Qué estás haciendo tú?-
-Intento seguirte, aunque no sé cómo.- se mordió el labio inferior.
-Yo si sé cómo…-
Unos golpes en la puerta interrumpieron el momento. Temperance frunció el ceño y acarició la mejilla de Seeley, después sonrió.
-¿Abres, por favor? Tú que estás encima…-
-¿ah?... sí, claro- se levantó lentamente de la cama y pasó una mano por su cabello, revolviéndolo aun más mientras caminaba hacia la puerta.
Tras la puerta se encontraba una de las chicas acróbatas. No llamaba con ningún interés particular, pero al ver a Booth su rostro cambió radicalmente.
-Ey…- se acercó a él- Buenos días...-
-Buenos días.- sonrió él, por educación- ¿Puedo ayudarte en algo?-
-Creo que debo acompañarte, el jefe quiere hablar de vuestro número.- se apoyó en el marco de la puerta, sonriente.
-Puedo ir yo, ¿verdad?- preguntó Brennan, levantándose y colocándose junto a su compañero.
-Cualquiera…- no apartaba la vista de Seeley.
-Entonces puedo ir yo.- murmuró, pasando por detrás de Booth a la vez que le tocaba la espalda. Él la miró.
-Te esperaré ahí fuera.-
-Oh, claro que lo harás.- aseguró, cerrando la puerta.
-Huesos…mmhh ¿Qué ha sido eso exactamente?- la miro con una maravillosa sonrisa.
-No sé de qué me hablas…- rió, buscando algo que ponerse en la maleta.
-Aww huesos, no te hagas- se acercó lentamente a ella- ¿Celosa?-
-Un poco.- miró hacia el suelo con una tímida sonrisa- No… no te atrevas a burlarte, ¿me oyes?-
-Ohh no te preocupes- se acercó aun más- Ella no es ni la mitad de bonita que tú- sonrió.
-No debería ponerme así, ¿verdad?- dijo inocente- No lo volveré a hacer.-
-No creo que puedas resistirlo- la cogió de la cintura.
-Tú tampoco…- susurró muy cerca de sus labios, con clara intención de besarle.
De nuevo, golpes en la puerta.
-¡Sigo esperando! ¡¡Venga, date prisa!!- gritó la chica desde el exterior.
Brennan sonrió, apartándose de Booth.
-Voy a cambiarme.- se encogió de hombros.
El día transcurría lento, entre el circo y la investigación no dejaban de lanzarse miraditas provocativas o sonrisas seductoras, cada vez que intentaban estar solos, la chica acróbata se las ingeniaba en aparecer "supervisando el acto" decía, en la investigación, claro estaba, debían enfocarse en lo que hacían por lo que trataban de comportarse de la forma más profesional posible.
Los interrogatorios con la gente del circo les habían llevado a ciertas conclusiones que apuntaban al doctor "nosequé" como el principal sospechoso del asesinato de las gemelas.
Luego de interrogarlo, debían volver lo más rápido posible a la caravana, era su noche debut en el circo y tenían que prepararlo todo, ambos estaban bastante nerviosos, por lo que la conversación era escaza, cuando Brennan por fin se decidió a hablar el móvil de Booth comenzó a sonar, por lo que ella amablemente decidió cogerlo, el estaba manejando, claramente no podía hacerlo.
-Huesos- bromeó mientras ella hurgaba entre sus pantalones- Si querías toquetearme de esa manera te podrías haber esperado a que estuviéramos en un lugar más privado ¿No?-
-Es que no consigo alcanzarlo…- seguía buscándolo- Pero muchas gracias por el consejo. Lo tendré en cuenta más tarde.- sonrió.
-¿Cómo?- preguntó tratando de controlar el "vehículo", aquella declaración lo había puesto nervioso.
-Tranquilo, Booth- rió- Era una broma. No… no voy a acosarte.-
El solo se limitó a sonreír mientras ella contestaba su móvil.
Durante el resto del día, todo salió fenomenal. Su actuación había tenido éxito y muchas felicitaciones. Incluso habían resuelto el caso: todo resultó ser un accidente que el circo cubrió por miedo a una denuncia que les hiciera desaparecer. Seeley y Temperance tuvieron que quedarse allí, pues estaban a bastantes kilómetros de Washington. Volvieron a la caravana a media noche. Brennan ni siquiera encendió el portátil para contactar con su trabajo. Se apoyó sobre la "mini mesa" mientras miraba a su compañero con una sonrisa.
-Eres verdaderamente bueno lanzando cuchillos, Booth…-
-Gracias…- le sonrió mientras cogía una fruta y la mordía- Pero no vuelvas a arriesgarte así ¿Me oíste?, no sé que hubiese hecho si algo salía mal-
-Confío en ti. Nada puede salir mal si estás conmigo.-
-Yo no estaría tan seguro…- suspiró.
-Booth…- se puso frente a él, colocando la mano sobre su hombro- Créeme.- sonrió.
-Ok…- cerró los ojos- Te creo…-
-Bien…- sujetó su rostro con ambas manos y le dio un fuerte beso en la mejilla.- ¿Me ayudas a desabrochar este corsé? Es un poco difícil…-
-Con gusto te ayudo- se puso detrás de ella y comenzó a deshacer las amarras lentamente.
-Muchas gracias, Booth- susurró pícara, dándose la vuelta antes de que él terminase- No sé si tú necesitas mi ayuda para algo…- hizo deslizar su chaleco hasta el suelo.
-Tal vez…- le volvió a coger su fruta de la mesita donde la había dejado y la mordió mientras sonreía.
-Tal vez…- asentía con la cabeza, un poco más cerca, mordiendo también un trozo de la fruta de Seeley. La saboreó.- Mmm… lo más cerca que he estado de tu boca… sabe bien…-
-Sabe mejor si te acercas un poco más…-
-¿Cómo, así?- dio un paso más, hasta juntar ambas frentes. Se miraron a los ojos.
-No…- le sonrió- Así- la cogió de la cintura y le besó.
Después de ese beso llegó otro, y otro, y otro más. Tanto tiempo sin probar sus bocas provocaba un ligero desenfreno por continuar lo que habían estado deseando. Brennan empujó a Seeley hacia la cama, como no, entre varios besos. Sus manos se deshacían con caricias de la ropa de su compañero. Él tampoco esperaba y hacia esfuerzos por terminar de desabrocharle aquel difícil corsé. El móvil de la doctora comenzó a sonar, ella miró donde estaba y negó con la cabeza. Seeley la tumbó entonces sobre la cama, besándole el cuello, el pecho…todo lo que poco a poco iba dejando desnudo.
-Ey… igualmente no iba a cogerlo.- sonrió- Sé quién es.-
-¿Ángela?- preguntó- Quizás deberías contestarle, no creo que deje de llamar hasta que consiga hablar contigo.-
Temperance besó a Booth una vez más.
-No puedo hablar con ella ahora mismo…-
-Pues… entonces… apágalo-
Booth se estiró lo que más pudo para coger el teléfono, cosa que Temperance se lo ponía bastante difícil al recorrer cada milímetro de su torso con sus manos hasta llegar a su cinturón y quitárselo en menos de lo que se tardó en pestañear, una vez que lo tuvo en la mano rápidamente le dio al botoncito de apagar, ahora nada los interrumpiría.
Cuando menos se lo esperaban, de nuevo, llamaron a la puerta. Brennan rodeó a Booth con sus manos.
-No se te ocurra abrir...-
-Pero…- le besó apasionadamente unos minutos- Si no abro no nos dejaran tranquilos…-
-Y si lo haces quizás tampoco.- extendió los brazos y suspiró- Haz lo que quieras, Booth…-
-Aww huesos, no te pongas así…- la aprisionó aun más contra el colchón y comenzó a morderle suavemente el cuello.
-Abre, tranquilo. No importa.- sonrió- Siempre y cuando me prometas continuar…-
-Luego me vas a rogar que me detenga- rió y la beso por última vez antes de arreglarse los pantalones y dirigirse hacia la puerta.
Y tras la puerta, alguien que no esperaban, que no querían esperar.
-Hola, Buck… venía a despedirme…-
-Ohh Hola- trato de sonreír- ¿A despedirte? ¿Se van?-
-Sí, marchamos en una hora. ¿Te apetece salir a dar una vuelta por aquí?-
-Verás… estoy cansado y…-
-Y yo estoy aquí- dijo Brennan, incorporándose- También estoy cansada, pero cansada de tanta interrupción. ¿Por qué no te despides con un abrazo, como todo el mundo?-
-Vaya, no sabía que ella…- señaló a la doctora.
-Creo que es más que obvio…-
-Será mejor que me vaya, entonces.- sonrió.
-Ok… como quieras- le sonrió.- Que tengan buen viaje.-
Se dio la vuelta hacia Temperance y le sonrió. ¿Esperar? Ya era imposible. Se lanzó sobre ella y continuó lo que había empezado. Esta vez, nada en el mundo se atrevería a molestarles.
*
N/A: les gusto? Siempre pensé que podría haber pasado algo así en el cap, con eso de que al final a Brennan le falta un arete :P…
