Hola!! Y aquí estoy con capitulo nuevo. Un beso para todas y gracias por el apoyo!!!

Ah!!, las cosas se ponen un poco mejor a partir de este capítulo. Espero lo disfruten!!!

Disclaimer: los personajes pertenecen a la brillante mente de J. K. Rowling. Las situaciones y diálogos, son parte de mi imaginación.

Cap. 10: Con un poco de ayuda…

Hermione se sentía un poco mas aliviada de vuelta en su casa. Como había añorado poder estar de nuevo en su hogar. Aquella habitación en el hospital, a los dos días de estar allí, la había hecho extrañar como nunca antes cada rincón de su casa; como deseaba estar de nuevo en su habitación…en su cama. Ya llevaba una semana en su casa desde que el doctor le diera de alta; estaba feliz de estar de regreso, pero las cosas definitivamente no eran como antes: no podía caminar, por lo que moverse libremente era, por el momento, casi un sueño, pese a llevar tan poco tiempo en aquella condición. No era libre para hacer lo que quisiese; su madre debía estar con ella para ayudarla en prácticamente todo. Y aquello como la frustraba. Se sentía más inútil que nunca. "Creo que los libros esta vez no me serán de mucha ayuda", pensaba de vez en cuando. Pero algo si se había propuesto: no se quedaría así para siempre. Si el doctor consideraba que su pronóstico era bueno, ella pondría de su parte para lograrlo: volvería a caminar. Aunque en más de una oportunidad pasaban por su mente, sensaciones de angustia, temor, duda y hasta de derrota. "NO", se reprochaba inmediatamente después.

Además de la semana que llevaba en su casa, también había comenzado con el tratamiento que le había designado el doctor. Debía volver al hospital, cuatro veces a la semana, para realizar rutinas de ejercicios, con el fin de que sus piernas no perdieran flexibilidad, algo vital para su recuperación, pues como le había dicho el doctor, el tipo de inmovilidad que presentaba, tenía más que ver con que su cerebro bloqueaba los estímulos de debía recibir sus piernas para moverlas. Junto con esto, también debía aprender a usar su silla de ruedas, a vestirse sola….intentando así ser lo más independiente posible, dentro de lo que se podía.

Lo que iba corrido de la semana, llevaba precisamente cuatro sesiones del tratamiento….y fue allí donde pudo evidenciar que su nivel de tolerancia al fracaso era mínimo; o quizás tenía que ver con lo deseosa que estaba de volver a caminar cuanto antes. El doctor, en aquellas sesiones, le había pedido paciencia. Que si bien es cierto tenía un buen pronóstico, no podía olvidar que una lesión como la que había sufrido, no sanaba tan rápidamente.

Todo aquello pasaba por su mente mientras la tarde de un día sábado, se encontraba en su habitación, junto a una de las ventanas de esta. Movió un poco su silla para poder mirar mejor había el exterior. Un par de niños jugaban en un pequeño parque que había cerca de su casa; un grupo de chicas sentadas en la hierba, reían de algo que contaba una de ellas; una pareja que iba tomada de la mano, se detuvo en una esquina y se besaron. Un profundo suspiro surgió de la castaña; como le gustaría poder ser parte de alguna de las escenas que veía desde su ventana. Suspiro de nuevo. Prefirió quitar la mirada de aquellos personajes y giró sus ojos hacia el cielo.

Ya pronto se pondría en sol y unas nubes amenazantes comenzaban a cubrir el cielo. Junto a ello, una tibia brisa comenzó a correr en el ambiente. "Parece que lloverá", pensó Hermione, apoyando su codo en la orilla de la ventana para así cargar su cabeza en la mano. Se quedó mirando hacia un punto cualquiera del paisaje, pensando en lo deprimente que podía ser la lluvia…en especial, sentada en una silla de ruedas.

Por primera vez, deseaba saltar sobre las posas de agua. Ahora no el importaba terminar toda mojada. Pensó un poco más aquello y decidió hacerse una promesa: si volvía a caminar, la primera oportunidad de lluvia que se diera, saldría a la calle a disfrutar de tan simple momento de la naturaleza.

Estaba en ello, cuando giro su cabeza para mirar hacia otro punto cualquiera y se concentro en algo. Dos puntos oscuros se movían y al parecer se estaban acercando. Intentó agudizar más la vista para identificar aquellos puntos, pero aun se encontraban lejos. Luego de un momento, descubrió que eran aquellos puntos oscuros; se trataba de un par de lechuzas y se acercaban para llegar hasta su ventana.

Hermione retrocedió un poco de la ventana, moviendo torpemente las ruedas de su silla. Unos segundos después, las aves llegaron a su destino, posándose en el marco de la ventana. La castaña miró a las recién llegadas y observó lo que llevaban en sus picos. Cada una traía una carta. Hermione se acercó nuevamente a la ventana y retiró las cartas que llevaba cada ave. Una de ellas, venía de parte de Ginny, lo que no la sorprendió tanto, pues había estado recibiendo seguidamente otras cartas de la pelirroja.

Pero la segunda carta hizo que su corazón se acelerar un poco mas….era de Ron.

Minutos después que Hermione recibiera aquellas cartas y lejos de allí, Ginny corría escaleras arriba, tirando a Harry del brazo.

-Ginny, por favor, ¿Por qué tanta prisa?- preguntó Harry, llegando al último peldaño de la escalera.

-Porque no hay tiempo que perder. Acabo de mandarle a Hermione las cartas y no tarda en mandar la respuesta.- contestó Ginny, sonriéndole a Harry.

-Pero ¿Qué tal si dice que no?- preguntó nuevamente Harry.

-Estoy segura que dirá que sí. Por lo tanto, debemos hablar con Ron de inmediato.- contestó Ginny, tomando ahora la mano de Harry, para volver a tirarlo hacia delante.

-Está bien, está bien.- dijo Harry, resignado y dejándose arrastrar por su novia.

Ginny y Harry llegaron frente a la puerta de la habitación de Ron. La pelirroja golpeó y escuchó que desde adentro Ron decía "pase". Ginny abrió la puerta y entró seguida de Harry.

-Ron, ya envié la carta.- dijo Ginny, sin detenerse a esperar que Harry cerrara la puerta tras si.

-Ok. Ginny. Gracias.- dijo Ron, mientras se alejaba de la ventana de su habitación. Luego, se acercó a una orilla de su cama y se sentó en ella.

-¿Qué sucede Ron?- preguntó Ginny, acercándose hasta su hermano.

-Nada, ¿Por qué?.- contestó Ron.

-Por la cara que tienes…¿estás nervioso?- preguntó Ginny, sentándose ahora junto a Ron. Este se quedó callado un momento. Luego dijo:

-Mmm…si, tal vez un poco.- dijo finalmente Ron, mirando sus manos.

-¿Estas dudando?.- preguntó Harry.- Porque de ser así, no tengo problema en recordarte todo lo que te dije el día…-

-No Harry, no tiene que ver con eso. Yo estoy más seguro que nunca.- saltó Ron, interrumpiendo a Harry.

-¿Entonces por qué?.- preguntó Harry

-No lo sé. Puede que sea ansiedad…no lo sé.- contestó Ron, moviendo su cabeza de un lado para otro.

-Tranquilo Ron. Pienso que es normal, considerando que iras a ver a Hermione mañana en la tarde.- dijo Ginny, animando a su hermano.

-Eso aún no lo sabemos, Ginny. Hay que esperar su respuesta. ¿Y saben qué?. Creo que estoy nervioso por eso. Si. Por saber la respuesta de Hermione.- dijo Ron, sonando más como si quisiera auto convencerse.

-Puede ser. Pero no debes preocuparte. Hermione aceptara que vayas a visitarla.- dijo Ginny.

-¿Y por qué tan segura?- preguntó Ron, esta vez, mirando a su hermana.

-Mmm…instinto femenino.- contestó Ginny, esbozando una pequeña sonrisa.

-Entonces Ron, pensando que Hermione acepte que la visites, ¿mañana sería…el gran día?.- preguntó Harry, sonriendo.

-Sí. No puede pasar de mañana. Ya que no pude hablar con ella en el hospital, se lo diré…en su casa.- contestó Ron.

-Así se habla, Ron.- dijo Ginny. Luego agregó.- Y por favor, no vayas a arruinarlo, ¿está bien?

-Ja, ja, que graciosa. Claro que no, Ginny.- dijo Ron, simulando que el comentario de Ginny lo divertía.

-Bien, ahora, ¿tienes claro cómo vas a llegar a casa de Hermione?- preguntó Ginny

-Ee…si. Harry me va a acompañar.- contestó Ron, mirando a Harry, que para entonces se encontraba cerca de la ventana.

-Así es Ginny. Nos vamos a aparecer en un callejón cerca de la casa de Hermione. Le indico la casa y…- alcanzó a decir Harry.

-…me aproximo a la casa y toco la puerta.- terminó la frase Ron, como repasando un plan.

-Y ni se te ocurra tocar el timbre, Ron, que no sabes usarlo. Recuerda que vas por primera vez a casa de Hermione y debes causar una buena impresión.- dijo Ginny, decidida.

-Sí, sí Ginny. Esa parte ya me la has repetido cientos de veces.- dijo Ron, fastidiado.

-Ya lo sé. Y si es necesario, te lo repito cien veces más, cabeza dura.- dijo Ginny, acercando su mano a la cabeza de Ron, para luego darle unos leves golpes.

-Ron, ¿qué pasa si mañana llueve? Por lo que se ve, es lo más probable.- dijo Harry, quien miraba el cielo.

-Tal como te dije hace unas semanas atrás, voy de todas maneras.- dijo Ron, con el mismo tono de seguridad que uso la mañana en que fueron a visitar a Hermione por primera vez, luego de conocer su diagnóstico.

Harry continuo mirando el cielo, mientras ahora Ginny le daba consejos a Ron de cómo debía ir vestido. Ron la miraba, aparentando estar interesado en lo que decía, pero sabía que al final, no le haría caso y se vestiría como él quisiera.

-Chicos…- dijo de pronto Harry. Ron y Ginny lo miraron.- Creo que allí viene tu respuesta Ron. Y Ginny, también…- alcanzó a decir Harry, pues sintió que alguien le estrujaba uno de sus brazos. Era Ginny, que rápidamente se había puesto de pie, para ubicarse detrás de su novio. Harry la miró y se calló. Al parecer nuevamente iba a decir algo que no debía.

-¿Qué sucede Harry?.- preguntó Ron, al percatarse del silencio de su amigo.

-Nada, Ron. ¡Hey!, será mejor que bajes a ver la respuesta.- dijo Harry, alentando a su amigo a bajar.

-Sí, Ron, ve. Nosotros vamos enseguida.- dijo Ginny, soltando rápidamente el brazo de Harry, para que Ron no se diera cuenta de aquel movimiento.

-Mmm…pero no se demoren. No me parece bien que se queden solos….en una habitación.- dijo Ron, entre serio y nervioso.

-¡Ay! Ron, no te pongas pesado. Vamos enseguida.- dijo Ginny, indicándole con las manos para que saliera.

-Más les vale.- dijo serio Ron, caminando hacia la puerta de su habitación. Una vez allí, la abrió y salio.

-Ginny, ¿Qué fue eso?.- preguntó Harry, sobándose el brazo.

-Segunda vez Harry, segunda que estas a punto de abrir de más la boca.- contestó Ginny, mirando a Harry con los ojos muy abiertos.

-Está bien. La primera vez tal vez me lo merecía, pero ahora, ¿Por qué?.- preguntó Harry, alejándose un poco de la ventana.

-Porque Ron piensa que use solo una lechuza para enviar su carta a Hermione. Pero yo le volví a escribir a Hermione, pese a haberlo hecho esta mañana, como siempre. Si Ron sabe que mande una carta junto a la suya, puede creer que le estoy contando a Hermione de sus intenciones. Y bueno… tan lejos de eso no estaría.- dijo Ginny, mirando a Harry con expresión de haber hecho una travesura.

-¿Qué hiciste, Ginny?.- preguntó Harry, con un tono entre serio y divertido, mientras se acercaba a la pelirroja.

-No me regañes todavía. No le conté nada a Hermione de lo que quiere hablar Ron con ella.- contestó Ginny, caminando de nuevo hacia la cama de Ron, para luego sentarse en esta.

-¿Entonces?.- preguntó Harry, buscando con la mirada, una respuesta de la pelirroja.

-Solo la alenté a que accediera a la petición de Ron de ir a visitarla. Y…que Ron necesitaba hablar con ella…de…algo que yo no tenía la más remota idea. Así, creo haber sembrado la duda en Hermione…por lo que también creo que su respuesta va a ser….- se interrumpió cuando de golpe se abrió la puerta de la habitación.

-¡Hermione contestó….y dijo que sii !!.- dijo Ron emocionado, llevando en una de sus manos, la carta de Hermione .

-¿Ves?. Mi instinto no falla.- dijo Ginny, con una sonrisa de oreja a oreja.

-Que buen instinto el tuyo, ¿no?.- dijo Harry, mirando a Ginny con los ojos bien abiertos, mientras cruzaba sus brazos.

-Iré a decirle a mamá que mañana saldré para casa de Hermione.- dijo Ron, sin perder ni un poco de la emoción que recorría su cuerpo. Salió de la habitación, sin siquiera molestarse en repetirles nuevamente a su hermana y a su mejor amigo, que no estaba bien que se quedaran solos…en una habitación.

-Y bien, ¿me vas a regañar?- preguntó Ginny, poniendo cara de niña buena.

-Te has salvado, Ginny Weasley.- dijo Harry, ofreciéndole una mano para que se pusiera de pie.

-No pasa nada Harry. Solo fue un… empujoncito para estos dos.- dijo Ginny, tomando la mano que le ofrecía Harry.

-Vamos, "Cupido". Bajemos a ver a Ron.- dijo Harry, tirando a Ginny hacia delante. Una vez de pie la pelirroja, salieron juntos de la habitación de Ron.