Perdon por la demora! He estado ocupada con unos examenes en mi colegio lo que me ha impedido actualizar, espero este capitulo les agrade.

Me encantan sus reviews y tan pronto pueda responderé.

Bueno sin mas el capitulo, que lo disfruten!


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Capitulo 9: Mi novio Blaine

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No se sentía bien.

¿Cómo iba a sentirse bien después de haber dejado las cosas así?

No estaba tranquilo.

No, no lo estaba.

Ahora su cerebro funcionaba a gran velocidad buscando intensamente la solución para la situación tan inesperada que surgió hace unas horas.

Cogió fuertemente las sábanas de la suave cama donde se encontraba acostado sin nadie a su lado.

Sí, el lado opuesto de la cama estaba vacío, el lugar estaba frío, y esa frialdad le dolía en lo más profundo de su pecho.

Le dolía el no sentirse capaz de hallar una forma de solucionar el problema.

Porque sí había un problema.

Y era que Blaine había decidido estar despierto aun en el gran sofá de su pequeña sala y que Kurt durmiera en su habitación, alegando que necesitaba trabajar un poco ya que no tenía sueño y era mejor que el sí descansara después de todo lo ocurrido ese día.

-Blaine...

Furioso consigo mismo se echó boca abajo tapando su rostro con la blanca almohada y dejó que sus pensamientos fueran a todo lo acontecido hasta ese día.


FlashBack

-Te espero el sábado Kurt.

Con esas palabras el martes en su oficina dentro de la Academia para varones Dalton, el profesor de Historia Musical le comunicaba a su novio que no podrían verse hasta el día de sus clases privadas.

Así es.

Kurt tendría que esperar unos días para verse de nuevo con el Anderson.

-Demonios! Hay demasiado trabajo en el teatro, ni siquiera Rachel es capaz de ayudarme, para variar.

Rió por su último comentario

-No hay problema cariño, nos vemos el sábad...-Unos impacientes labios lo detuvieron mientras trataba inútilmente de respirar. Sus besos le quitaban todo el aire.

Y como siempre, no podía negarse a esos besos tan demandantes por parte de él. Por lo que esperó, hasta el díasábado.

-Ok, no hay ponerse nervioso.

Kurt trataba, frente a la puerta del apartamento de su querido novio, calmar sus nervios. Era la primera clase de actuación que tendría, así que...los nervios eran justificables.

Tocó el timbre. Y escuchó como pasos se acercaban a la puerta. Se detuvieron de forma lenta y aquel pedazo de madera fue abierto y...

Sin lugar a dudas estaba muerto, porque el paraíso estaba más cerca de lo que pensaba.

El hombre que lo recibió traía puestos unos pantalones negros que le quedaban perfectos; no tenía ninguna camisa puesta por lo que su torso musculoso saltaba a la vista; un pequeña toalla se encontraba alrededor de su cuello, mientras que desde su cabello de un negro profundo caían gotas de agua, dándole un aire sumamente tentador, demasiado sexy para la salud del pobre castaño; su rostro tenía una expresión inescrutable, sin embargo al ver de quien se trataba sus ojos brillaron como nunca los había visto antes.

Definitivamente era la perfección en persona.

-Bla… Blaine- dijo suspirando

Atontado. Esa era la palabra para describir el estado en como lo había dejado el Anderson con su grandiosa presencia.

-Hmm…, te esperaba Kurt. Pasa.

Una cálida sonrisa, como al castaño siempre le gustaba, apareció en su rostro pálido.

-Gracias...-entró con bastante timidez hacía su apartamento-Esto, no te interrumpí ¿cierto?

-¿Hn? Claro que no, había terminado de tomar una ducha.

¡Dios, por eso tenía el cabello húmedo! Sí hubiera llegado unos minutos antes... se habría topado con toda la majestuosidad del cuerpo del moreno.

Qué manera de empezar las clases: Ruborizándose con pensamientos indecentes que cruzaban traviesos su cabeza.

Y no eran para más, ya que ahora que lo recordaba hizo jurar a Jeff y a sus amigos que guardarían el secreto sobre la identidad de su novio.


-¡KURT! ¡CUÉNTAME! ¿QUE PASÓ?

-Eh? ¿A qué te refieres..?

-Ohh, ¡vamos! El día del maestro estuviste con el profesor Anderson ¿no es cierto?

Estaba más rojo que un tomate obviamente por la pregunta tan directa de su amigo Jeff, que junto a Nick y Wes esperaban expectantes su respuesta, cada uno a su manera.

-Bueno...este...sí.

-¡LO SABÍA! ¡USTEDES ESTÁN JUNTOS!

Esa noche Jeff y compañía la bombardearon con preguntas respecto a esa noche en la que se quedó a dormir en casa de Blaine.

Y el más interesado fue el rubio que poco a poco indagaba más ante los "Ohh" de Nick y el mutismo de Wes


Ahora se encontraba de nuevo en su apartamento, sin saber exactamente cómo actuar delante de él, sin saber que decirle, simplemente con sus libros de música en su bolso y...

-Lindo pantalón.

Volteó al sentir su voz tras de el.

-Me gusta.

-¿En serio?-habló titubeando y con las mejillas enrojecidas.

-Sí...te ves muy bien. De hecho creo que te quedan muy ajustados- y sin precio aviso pasó su mano por el trasero del castaño haciendo que este gimiera.

Y... tenía ese pantalón.

Era sencillo. Pero ajustado y atrevido. Nick si que era un experto al elegir la ropa adecuada para el momento indicado.

Era de un color totalmente negro que se moldeaba perfectamente con sus largas piernas apretando su trasero haciendo ver más….provocativo.

Sin dudas se veía muy bien con ellos.

Y pareciera que a Blaine le gustaba mucho más.

-Gra… gracias Blaine- sus mejillas se enrojecieron mucho dándole un aspecto inocentón...el toque final.

Nuevamente una de sus sonrisas encantadoras asomó por su rostro sacándole más de un suspiro al castaño.

-Será mejor aprovechar el tiempo...

-¿Mm?

-Aprovechar el tiempo fuera.

-¿Fuera?

-Si, ¿Quieres pasear un rato Kurt?

Sus cielos se abrieron de par en par mostrando más entusiasmo de lo habitual.

-¡Sí!


Kurt caminaba de lo más feliz junto a su querido novio cogidos de la mano.

Sí. Por fin podían caminar así por la calle.

¿Y la razón?

Simple. Fueron en auto hasta una ciudad cercana, demorándose no menos de una hora de viaje.

Nadie los conocía y eso era perfecto. Ahora podían hacer miles de cosas como una pareja de novios.

- ¡Blaine, mira!

El castaño veía totalmente emocionado como las olas del mar cristalino chocaban contra la blanca arena. Un paisaje inolvidable.

-Es hermoso...

-Ah?.

Alzó su rostro confuso por su respuesta.

- ¿Sucede algo?

Él seguía viendo el horizonte. Su mirada era inescrutable.

-Demasiada paz...

- ¿Te aburre?

Sus ojos viajaron a su rostro observando como ellos se entristecían por su respuesta.

-No me malinterpretes, rara vez puedo ver un paisaje así...

-Hmm, ya veo.

Lo siguió observando hasta que de improviso una tímida sonrisa surcó su sonrosado rostro. El apretó ligeramente la mano de Blaine entre la suya.

-Trataremos de pasear más a menudo ¿no crees, cariño?

Una pequeña pero sincera sonrisa fue la respuesta del pelinegro.

-Las veces que tú quieras.


Después de pasear un rato por la pequeña ciudad y caminar mucho por las tiendas, comieron algo y decidieron regresar a casa. Sin lugar a dudas ese paseíto fue una sorpresa para el muchacho.

Sin embargo, la primera clase no se dio. Kurt quería aprovechar un poco para preguntar algunas dudas referentes al curso.

Más al final, disfrutó mucho más la salida con su novio que las clases en sí.

Eso era lo que el necesitaba, especialmente Blaine. Pues se notaba que desde hace mucho tiempo él urgía de una salida para despejar su mente de las tantas responsabilidades que su trabajo acarreaba.

Kurt lo sintió mientras caminaban estaba bastante ido, como si su mente estuviera en otra cosa, a pesar de haber sido él el de la idea del paseo.

Una tristeza muy bien escondida en lo más profundo de su rostro fue percibida por el. Es como si fuera capaz de sentirlo. Era algo inexplicable, pero cierto. Una angustia muy grande perturbaba al moreno y eso le dolía más que ninguna otra cosa.

Kurt daría lo que fuera por saber que lo apenaba.

...lo que fuera por ser el quien menguara su dolor.

Ser el la razón de su alegría.

¡Cómo quisiera el hacerlo sentir feliz de cualquier forma!

-Descansa Kurt, mañana debes ir a Dalton.

- Es mentira mañana es domingo y no tengo sueño...- Mintió al querer quedarse más tiempo con él, pero un bostezo delató su cansancio.

-Pues tu cuerpo te pide lo contrario.

Se sonrojó al ver a Blaine sonreír.

-Kurt?

-dime…

-Como me encontraste ese dia en el departamento de Rachel?

-ah, bueno pues yo…


-Vamos Kurt quédate un rato mas!

-No Jeff, ya es tarde y debo regresar al hotel, de seguro mis padres deben estar ahí- mintió

-Oh, esta bien pero al menos déjanos que te llevemos

-No te preocupes, iré solo no es que quede lejos… Además creo que tú y Nick necesitan estar solos verdad?- dijo viéndolo pícaramente

-Oh cierto! Entonces nos vemos Kurt!

-Nos vemos!

Así era, después de la celebración del día del maestro tenían permitido irse a sus casas con la condición de regresar al día siguiente, con esta noticia los chicos después de un sermón por parte de la rectora decidieron ir a la casa de Jeff a pasar el rato.

Cantaron, bailaron, comieron y jugaron, cuando el reloj dio cerca de las 9, Kurt se retiro del lugar, caminaba con dirección al hotel estaba sumiso en sus pensamientos el hecho de que Blaine no fuera al dichoso evento le quitaba un peso de encima, pues así no tendría que darle el dichoso "regalo".

De un momento a otro sus pensamientos fueron cortados por la voz de una mujer, esa voz le pareció muy conocida así que sin pensarlo dos veces se acercó a donde provenía el sonido y fue ahí cuando los vio….


-Y eso fue lo que paso, yo no sabia que estabas ahí

-Oh… yo pensé…

-Que sabia donde estabas?

-Mmm….- se sonrojó

-Te quiero, pero no soy un acosador- dijo riendo- creo que me iré a cambiar

-Toma esto.

Blaine le pasó otra de sus camisas para que la use de pijama.

-Gracias.

El castaño empezó a quitarse su chaleco pero se detuvo al ver que el cierre de éste no cedía.

-Necesitas ayuda...

El hombre se acercó de forma rápida y silenciosa detrás del muchacho. Su cálido efluvio chocó contra la suave piel de su nuca. Sus labios rozaron sobre esa zona estremeciéndolo de repente.

-Mmm… Blaine….

El sonido del cierre rompió la atmosfera cargada de pasión y un deseo lo inundó. Era sumamente placentero sentirlo así, el roce de las yemas de sus dedos, su casi acompasada respiración...

Y estaba seguro de que no había temores.

Esas tontas preguntas que lo abordaron esa vez desaparecieron. Sí, tontas preguntas. Porque en ese preciso momento la parte más racional de su cerebro fue remplazada por una sensación desbordante, llena de pasión y... ¿lujuria?

¿Desde cuándo se sentía así?

-Blaine... - giró su rostro para así llegar a sus deseados labios.

Pero...

-Termina de cambiarte.

Y de lo rápido que estuvo a su lado, así desapareció.

-Pero...

-Duerme en la cama, yo estaré en el sofá trabajando un poco.

- ¡¿Eh?! Pero yo pensé que ibas a dormir conmigo - está última frase lo dijo en un susurro. La pasión que su cuerpo destilaba se iba esfumando lentamente.

-Es mejor que descanses.

Y con una pequeña pero no tan sincera sonrisa, Blaine se dirigió al gran sofá negro donde lo esperaba su laptop lista para seguir con su trabajo.

Fin FlashBack


Esto último sucedió hace una hora donde el pobre castaño no podía dormir. Quería que su novio lo acompañara y así compartir su calor. Lo necesitaba.

Así que se levantó de improviso, listo para hacerlo cambiar de opinión.

Caminó hasta la sala y lo encontró apoyado contra el respaldo del sofá con uno de sus brazos tapando sus ojos.

Aprovechó el momento y de puntillas se acercó apagando la laptop.

-¿Hmm? Kurt...

-Dime.

-¿Qué estás haciendo?

El ágilmente se había sentado encima de sus piernas, apoyando la cabeza en su pecho.

-¿Te molesto?

-No es eso, solo que deberías descansar.

-Yo quiero estar contigo. Me quedo aquí - susurró con suavidad en su oído.

-Kurt... - reprochó él.

-Blaine...

El pelinegro bajó la vista hacía el pequeño rostro del jovencito mirando como sus cielos brillaban de forma encantadora y mortalmente seductora.

Qué sensual se veía...

-Dormiré contigo porque eso es lo que más deseo...

Sus rosados labios callaron toda réplica, cualquier excusa por parte de Blaine.

Esto lo dejó más sorprendido de lo que esperaba, por lo que sin dejar de besarlo lo sostuvo entre sus brazos llevándolo a su cuarto.

¡Vamos! El chico le había pedido que durmiera con él, y no se negaría en absoluto a su petición.

Las sábanas blancas chocaron contra su espalda. Sus ojos miel mostraban un color más profundo de lo habitual y el beso se volvió más intenso.

Sus manos cobraron vida y se empezaron a deslizar por toda la piel de su pequeño cuerpo. Un gemido se escapó de sus labios justo cuando él se dedicaba a deleitarse con la piel de su blanquecino cuello.

Y no paró ante esto, no, sino que incrementó aun más sus caricias en cierto punto de su anatomía que adoraba: sus piernas.

Largas, tersas y simplemente suyas.

Observó sus ojos azules oscurecidos solo por unos instantes cargados de deseo y tiró atrás cualquier duda que haya tenido hace unas horas.

No soportaría un "espera Blaine".

Abrió en parpadeo de ojos la camisa que el traía puesto. Al ver su pecho blanco y torneado paso totalmente su lengua en el, el castaño gimió cuando sintió los labios del moreno en sus pezones, y gimió aun mas al sentir la erección del mismo chocar contra su pierna desnuda.

Cohibido y totalmente del color de la grana vio como la mirada de su querido novio no era del todo santa.

Sus melodiosos gemidos lo excitaban de una manera inimaginable, por lo que continúo aquel delicioso camino de besos de su pecho hasta su abdomen para así llegar a su bajo vientre. Se detuvo al sentir la ropa interior del muchacho pero esto no impidió que en un ágil movimiento se la quitara.

Kurt, sin dejar de acariciar sea de paso los risos revoltosos del Anderson, sintió su cálido aliento cerca de su miembro. ¡Dios!

¡¿Qué estaba pensando Blaine?!

Iba a reclamarle por su tan avezada acción, pero fue callado improvistamente.

¿Y cómo?

Buena pregunta.

-Bla… Blaine - gimió desde lo más profundo de su ser.

Aquella fuerte, inesperada y placentera sensación, que por primera vez en su corta vida estaba experimentando lo llenó por completo.

Nunca había sentido algo así: El movimiento circular de su, oh Dios mío, de su...lengua; la sensación de humedad total en su pene, la erótica vista del acto en sí...una lista muy larga de tantas sensaciones maravillosas.

Kurt cogía fuertemente las sábanas. No aguantaría más tiempo, y sabía que cada segundo que pasaba entre aquellas caricias la estaban matando de un placer exquisito.

Solo faltaba poco...y su novio continuaría susurrando su nombre sin descanso.

Sus manos traviesas acariciaron sus nalgas y uno de sus dedos rozó su entrada, percibiendo que pronto llegaría. Inmovilizó sus caderas que el desesperado empezaba a mover al compás de su juguetón juego.

Y fue cuando finalmente pudo llegar, ya sin aliento, con la garganta un poco seca y excitado aun por lo sucedido. Veía como su pecho subía con sus manos a cada lado de su cabeza, con una fina capa de sudor en su frente y sus ojos azules entrecerrados. Se notaba indiscutiblemente que había tenido un orgasmo.

Se lamió los labios cuando sintió que el castaño se corría en su boca, aquel exquisito manjar de su sexo.

Mierda, sabía más que delicioso.

-Kurt...

No podía responderle. Su rostro estaba a menos de centímetro del suyo.

-Eres delicioso.

Se sonrojó aun más si eso era posible mientras que Blaine se dedicaba a deleitarse con sus hinchados labios.

Kurt sentía como su cuerpo se amoldaba perfectamente al de él. Cada parte, cada uno de sus músculos, su piel caliente y sus deseos de tenerlo así de cerca se acrecentaron hasta límites insospechados.

De forma rápida ante la mirada nerviosa aún del joven se empezó a quitar lo último que le quedaba de ropa.

Su cinturón, los pantalones y...

No pudo ver más. Ladeó su rostro avergonzado al ver la desnudez completa de aquel hombre que era la debilidad de cualquiera.

Mostró aquella sonrisa arrogante con aire de petulancia sumamente sexy.

¡Porqué tenía que tener aquella reacción tan tonta aun después de todo!

Acercó su mano a la mesita de noche sacando de ella un pequeño sobrecito de color plata y un potecito de lubricante. El moreno sea acomodó entre sus piernas, sin perder el contacto visual, colocó un poco de lubricante en sus dedos y introdujo uno. El castaño se tensó. Blaine espero a que se acostumbrara a la incomodidad y después siguió con un vaivén, Kurt grito al sentir un segundo dedo dentro de el, pero de inmediato comenzó a mover sus caderas, el placer aumentó cuando sintió tres dedos dentro del el…

-Ahh… Bla…Blaine ya… ya no puedo… mas… hazlo..a…ahora l

El mencionado sonrió al ver que era él quien provocaba esto en el castaño así que colocó la protección en el lugar indicado y sorprendió a el castaño justo cuando sintió su intromisión de forma imprevista.

Dolía. Dolía más de lo que esperaba.

Lágrimas cayeron por sus mejillas, mordiéndose los labios con fuerza tratando de acallar los alaridos que deseaba soltar. ¡El dolor era insoportable!

-Relájate.

Aquel susurro, aquellos labios, sus manos fueron suficientes para aplacar el dolor. Sin lugar a dudas Blaine estaba siendo lo más cuidadoso posible con el.

Sin embargo el dolor fue cambiando. Sí, ya no dolía tanto, fue transformándose en algo más fuerte. Más demandante.

Movió ligeramente su cadera, abrazando fuertemente la espalda de Blaine. Él notó el cambio por lo que comenzó a moverse primero de forma lenta y acompasada. El ritmo le gustó a Kurt, y siguió disfrutando ahora de aquella deliciosa sensación.

Fuertes y profundas.

Así eran sus embestidas y el no se oponía a eso.

Estaba llegando otra vez, lo sentía. Acariciar su próstata de aquella forma lo estaba matando y Blaine sufría de la misma forma. No faltaría mucho para que él se corriera.

-Blai...ne

Exploto entre ambos vientres mientras que ese gemido no hizo otra cosa que ayudar al deseo de aumentar las estocadas. El se movía de a su ritmo y le gustaba.

Faltaba poco, muy poco y...

El orgasmo llegó.

Seguido de la corrida de Blaine que fue mucho mejor de lo que el llegó a pensar.

El moreno respiraba entrecortadamente, pero no más que el joven.

Se retiró y se echó a su lado atrayéndolo hacía él.

Kurt dejó que el sueño se apoderara de su cuerpo. Se sentía más que bien en sus brazos protectores.

Y ahora no estaba más ligado a él que en ese momento. Era suyo y le pertenecía al igual que a él a el. Lo quería. Lo quería de una forma tan distinta y tan fuerte que no habría nadie que se interpusiera entre ellos.

Y con esa idea quedó dormido con la cabeza en su pecho.

Blaine lo observó unos instantes, aun recuperándose de la más maravillosa experiencia que había tenido en todo su vida.

¿Cómo Kurt le daba tanta felicidad?

Sin duda hacer el amor con el fue lo mejor que pudo sucederle. Y estaba seguro que lo harían mucho más a menudo.

La idea le gustó y una de esas sonrisas llenas de autosuficiencia surcó su rostro.

Oh sí Kurt, verás lo que realmente es tener de novio a Blaine Anderson.


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Que fantástica sensación...

Dormido en su cama junto a él después de haber tenido... un encuentro amoroso ¿candente?

Inconscientemente sus mejillas se sonrojaron. Es que en realidad fue mejor de lo pudo haber soñado.

El olor de su cuerpo aun lo tenía en la memoria, el olor de...¿nicotina?

Frunció el ceño ante el desagradable olor que lo producía los malditos cigarrillos.

Abrió los ojos con pereza y vio pues el responsable de aquel olor tan fuerte.

Blaine fumando.

El pelinegro ladeó su rostro observando la mirada aun molesta de su novio. Se veía gracioso así con las mejillas encendidas.

-Blaine... - comenzó diciendo con la cara enrojecida

-¿Te desperté? Lo siento.

¿Por qué estaba sonrojado aun?

No estaba molesto, bueno un poco, lo que sucedía es que levantarte después de lo sucedido la noche anterior y ver como tu sexy profesor, estaba sentado con la cabeza apoyada en la cabecera y con un cigarrillo entre sus labios

¡Era demasiada tentación para comenzar así la mañana!

Apagó el dichoso cigarrillo y se volvió así el, mostrándole una encantadora sonrisa.

-No lo vuelvas a hacer por favor.

-¿Te refieres a fumar?

-Claro.

-Bueno, lo puedo intentar - sonrió de nuevo haciéndolo enojar nuevamente. Como le fascinaba molestarlo.

-Blaine hablo enserio - le reprochó.

-Te pareces a Rachel. Los dos siempre me dicen lo que tengo que hacer.

-¡Blaine Anderson! Solo lo hago por tu bien.

-¿Estás seguro? - se acercó teniendo su rostro a escasos centímetros - ¿O es que no soportas el olor? Tu cara lo dice todo.

Se sonrojó por ello.

-Cl-claro que no, es que...

-Kurt, si no te gusta no lo voy a volver a hacer.

Volvió sus ojos a los hazel de él y pudo cerciorarse de que sus palabras eran sinceras.

-Gracias.

-No hay problema.

Mientras hablaba, con un ágil movimiento se colocó encima de su pequeño cuerpo.

-Pero con una condición.

-¿Con-condición? - tartamudeó por su cercanía.

-Sí, quiero volver a repetir lo de lo anoche.

-¡¿Eh?!

Ahí lo tenía nuevamente, como si fuera una presa indefensa sin salida. Su ojos miel hipnotizaron los suyos comenzando a besar sus mejillas para así bajar lentamente por su cuello.

-Bla… Blai…. Blaine

-¿Mmm?

Un camino húmedo de besos marcaron el blanco manjar de su cuello, descendiendo por su pecho hacia lo que más le gustaría degustar...

Sin embargo, para suerte de Kurt y desgracia de Blaine su celular empezó a sonar.

-Cariño, tu celular.

-¡Hmm! No importa.

-Pero, seguro es importante - trató de terminar la frase lo mejor que pudo sintiendo los besos del Anderson por sus clavículas.

-¡Ugh!

Bastante molesto por la interrupción cogió el celular de la mesita de noche,y se echó al lado de Kurt y vio de quien se trataba.

-¿Qué quieres? -contestó cortante

-Vayaaa, ¿de mal genio te levantaste Blainers?

-Hn.

-Oye, te llamó para avisarte que necesito esos papales para mañana lunes a primera hora, ¿entendiste?

-Como sea.

-Hey, espera ¿éstas son horas de levantarte? ¡Doce del mediodía!

-¿Cuál es tu problema? Es domingo.

-Pues que te conozco muy bien y sé que tú te levantas a las cuatro de la mañana y no tan tarde. A no ser que tú estés con...¡ALGUIEN!

-Hn...

-¡Entonces es cierto! ¡Oye, Blaine con quien te acostaste ahora!

-Rachel...

-¡Nada de Rachel!

La mujer empezó a hablar más fuerte por el celular No necesitaba altavoz para que Kurt escuchara.

El vio como su novio movía la cabeza negativamente y con los ojos cerrados en signo de no saber qué demonios hacer con la bullera de su amiga. El castaño rió por eso.

-Mira idiota si estas con uno de esos putos no te lo perdonaré. ¡No engañes a Kurt, idiota! ¡Te agarraré a patadas si se que te has acostado con un cualquiera!

-¿Terminaste Rachel? - preguntó muy tranquilo el Anderson - Porque Kurt está realmente asustado.

-¡¿Qué?! ¡No bromees Blaine!

-Hn. Te lo paso.

El castaño cogió el móvil.

-Hola Srta. Rachel

-¿KU-KURT?

-Sí.

-Dios, disculpa. Este... ¿escuchaste todo lo que dije?

-Bueno...si.

-Lo siento, este no es un comportamiento adecuado. Pero quiero que sepas que Blainers me saca de mis casillas a veces.

Kurt rio nerviosamente.

-En fin quería pedirte que le recordarás que no se olvide de entregarme los benditos informes ya listos.

-No hay problema, Srta. Rachel Gracias más bien por ser tan amiga de Blaine.

El mencionado sonrió al ver de reojo a su novio.

-No sabes lo trabajoso que es - río ligeramente - Bueno, cuídate, no quisiera interrumpir su momento íntimo.

Se sonrojó por el comentario tan acertado de la morena.

Acercó el celular a su novio después de despedirse de Rachel.

-Berry te pediría que no vuelvas a interrumpirme. Estaba muy ocupado.

Con su mano libre cogió la desnuda cintura de Kurt para así acercarlo a su pecho cálido en signo de posesión.

El no hizo más que ruborizarse si eso era posible.

-Sí, ya me imagino. Solo te advierto que no le hagas daño. Nos vemos.

-Hn.

Colgó el celular y lo apagó inmediatamente. Dejándolo en el velador y acerándose peligrosamente a su novio.

-Muy bien Kurt ¿dónde nos quedamos?

-Que yo haría el desayuno y tú tomarías un baño.

Sorprendido vio como el chico saltaba fuera de la cama y cogía la camisa del Anderson para taparse.

Él solo sonrió complacido por tener un novio tan hermoso, y tan inocente que combinaba con la sensualidad que inconscientemente irradiaba, pero sobre todo muy diferente a los demás chicos.

El era distinto y solamente suyo.


Espero les haya gustado tanto como a mi escribirlo!

Fans de la historia de un Taxi mañana esta listo su cap!

Dejenmé sus reviews diciendo cual fue su parte favorita de este capitulo!

:)

Nunca dejen de leer e imaginar

-Arii