Capitulo 9- Impredecible

Y llegaste a tu departamento, si, finalmente. Vale aclarar que diste más de diez vueltas con el auto antes de llegar, no querías enfrentarte a lo que estaba por ocurrir, pero… era inevitable ¿No?

Tocas el timbre una, dos veces y no hay respuesta, ya de bastante mal humor sacas la llaves de tu portafolios.

Al ingresar hueles el aroma de algo en el horno, era señal de que finalmente Quinn estaba preparando algo casero, pero la música a todo lo que da era la otra señal del porque no te había escuchado.

-¿Quinn? Cariño llegue.- Gritas desde la puerta arrojando las cosas a un costado

Continúas caminando hasta el living y escuchas unas risas que provienen de tu cuarto
Vas acercándote, y un escalofrió recorre tu espalda cuando entras y ves a Santana muy tranquila ayudando a tu novia a abrochar su sujetador. Ambas se percatan de tu presencia y te miran con una sonrisa.

-Rach!.- Te dice de pronto Quinn sorprendida. –No te escuchamos entrar.- Agrega como disculpándose. -San vino más temprano a ayudarme con la cena.- Comienza a dar explicaciones

-Veo, veo que está ayudándote.- Le contestas algo irónica

-Si Rachel, no vayas a pensar mal, estábamos cocinando, ella se ensucio, vinimos aquí y se cambió de ropa.- Te interrumpió la morena recostándose contra la pared cruzada de brazos

-Yo no pienso nada.- Dices con una falsa sonrisa. –No pienso pero si huelo, y lo que sea que este en el horno, se está quemando.- Agregas mirando a Quinn

-Diablos olvide la carne.- Contesta tu novia mientras sale corriendo hacia la cocina

-¿Qué demonios fue eso Santana?- Le dices cuando por fin se quedan solas

La ves acercarse hasta donde estabas, te da un sentido beso en la mejilla y contesta.

-Ya te lo he dicho, solo… la ayudaba a vestirse.- Termina mirándote a los ojos mientras sonríe, abre la boca para decir algo mas pero el timbre de tu hogar vuelve a sonar.- Esa debe ser Bella.- Dice y la pierdes de vista

¿Bella? ¿Quién era Bella?

Decides ponerte algo mas comodo, juntas todo el valor moral y te dirigis nuevamente al comedor y si, allí estaban. Miras rápidamente el detalle, estaban tomadas de la mano.

Respiras hondo y te acercas a saludarla. Extiendes tu mano pero ella rápidamente te besa en la mejilla.

-Mucho gusto, yo soy Anabella, la novia de San.- Dice con una sonrisa y un balde de agua fría cae sobre tus hombros.

Esperen un minuto. ¿Novia? ¿Ella había dicho novia?

Aun no sales del impacto que aquello te produjo y la muchacha vuelve a hablar

-Santana me ha hablado tanto de ustedes, que es como si las conociera de toda la vida.- Agrega caminando hacia donde esta Quinn. Era de una estatura promedio, tenia el cabello oscuro y suelto, una figura bastante armoniosa y unos bonitos ojos cafes.

-Con que te ha hablado de nosotras... espero que hayan sido buenas cosas.- Rie Quinn mientras nos va guiando a la mesa

-Claro que si.- Contesta con una sonrisa.- Y por supuesto que hoy nos cantaras algo ¿No?.- Dice mirándome ahora fijamente

-Yo solo canto en la ducha.- Dices excusándote

-Por favor Rach ¿Puedo decirte Rach, verdad?.- Pregunta sin timidez.- Por cierto, tienes muy buen gusto, es decir comparto el aprecio por las rubias, aunque las morenas...- Agrega dándole una mirada complice a Santana

Y eso fue lo que necesitabas, estabas a punto de asesinarla pero Quinn llego a salvarla trayendo la cena.

-Siento si no salió sabrosa, tuve un predicamento con mi ropa y creo que se me ha pasado.- Aclara tu novia sentándose a la mesa.

-Esta increible Quinn, te dije que debiamos agregarle mas sal.- Injiere la morena y la miras algo desconfiada, aun no te olvidas lo que viste en la habitacion

Luego de algunos minutos Bella vuelve a hablar

-Amo la decoración de la casa, tienen muy buen gusto.- Dice de pronto mirando alrededor.- Y tu Quinn ¿Qué me dices de ti? San me ha dicho que eres una excelente fotógrafa.- Pregunta tomando una copa de vino

-Creo que ha exagerado, pero sí, me dedico a ello.- Contesta ruborizándose. -Trabajo para una empresa que cubre diferente tipos de eventos sociales, aunque lo que más disfruto hacer son mis fotografías independientes

-Eso es increíble, yo no tengo nada que ver con eso, pero siempre he adorado la fotografía, me encantaría poder ver algo de lo que tu hayas hecho en algún momento, si no te molesta claro.- Injiere nuevamente la muchacha

Esto te exasperaba, era demasiado amable y Santana parecía mirarla algo atontada. Podría ser cierto que… ¿Finalmente ella se haya enamorado? De un momento a otro sentiste que ya no aguantabas más la situación. Pediste disculpas y te dirigiste al baño

Cierras la puerta tras de ti y te apoyas contra ella.

¿Cómo podía estar pasándote esto? ¿Cómo podías estar sintiendo tantas cosas por esta mujer?

Estabas cansada de replantearte que no podía ser, que estabas con Quinn, pero ahora… Ahora la veías con ella y, te morías de celos.

Los minutos pasaban y aun no salías del pequeño cuarto. Te acercaste al espejo y abres el grifo dejando el agua correr. De pronto la puerta se abre y Santana aparece.

-¿Qué haces aquí?.- Preguntas sorprendida mientras detienes el curso del agua

-Vine por ti, ¿Qué más?.- Contesta encogiéndose de hombros

-Creo que conozco el camino de regreso en mi propia casa.- Le dices cruzándote de brazos algo enfadada

-Lo sé, pero llevas media hora aquí dentro, pensamos que te había tragado el excusado o algo asi.- Te dice riéndose, aunque te mira más fijamente y ve tu semblante serio, entonces vuelve a preguntar.-De acuerdo, ¿Qué te sucede?

-Nada, ¿Porque habría de pasarme algo?.- Le repreguntas.-Además no sé qué haces aquí, dejaste a tu novia sola.- Agregas formando una falsa sonrisa

-Se ha quedado con Quinn eligiendo que película ver.- Dice rápidamente.- Y te equivocas, no es mi novia.- Aclara acercándose

-Oh no, claro que no.- Dices mirando hacia un costado.- Ella misma lo ha dicho Santana.- Vuelves a decirle mirándola fijamente

-Sí, sé que lo ha dicho, pero bueno, tu sabes Rach, la gente suele confundirse conmigo, te lo he dicho una y mil veces, yo solo tengo citas.- Te dice y golpea tu nariz con su dedo

-Citas, ella parece mucho más que eso, se nota como la miras.- Dices ahora algo triste, te muerdes el labio y miras lentamente hacia abajo

-No, ¿De verdad la piensas?.- Te pregunta. -No sé si te lo he dicho, pero me gustan las castañas, más bajas que yo y casualmente con unos labios como los tuyos, que por cierto me dejan tonta.- Dice tomando tu barbilla y obligándote a mirarla

Suspiras y vuelves a morder tu boca, es entonces que ella vuelve a hablar

-¿Te puedo pedir un favor?.- Pregunta con una sonrisa y tu asientes. -Deja de morderte el labio, me dan unas ganas increíbles de besarte y no creo que sea conveniente

Si, tus impulsos y tu conciencia estaban teniendo una batalla épica en ese momento. Y si, querías arrinconarla contra esa maldita puerta y hacerle el amor ahí mismo si era posible

Tomaste la compostura una vez más.

-Imagino, imagino las muchas ganas que tienes, ¿Y Quinn? ¿No tienes que ayudarla a vestirla? ¿Y Bella? ¿Ella besa bien?.- Dices alejándote en dirección a la puerta

Escuchas que Santana suspira algo harta, pero antes de salir toma tu brazo y es ella la que cumple tu fantasía, te arrincona y susurrando sobre tus labios vuelve a hablarte

-No, no creo que en este momento tu novia necesite de mi ayuda, aunqe sí, Bella besa increíble, ¿Pero sabes qué?.- Pregunta intercalando su mirada entre tus ojos y tu boca

-¿Qué?.- Contestas algo agitada por la cercanía de su rostro

-Yo te quiero a ti.- Su mano izquierda cubrió la parte trasera de tu cuello y simplemente te beso. De una manera desesperada, con tantas ganas acumuladas, las mismas que tenías tu

Santana giraba e inclinaba su rostros de una lado hacia el otro de vez en cuando, buscando el ángulo perfecto, mientras que tus manos habían adquirido el valor necesario para perderse en su cabello

Alguna de las dos dejó escapar un gemido, no estaban seguras de quien había sido, pero no importaba, lo único que realmente necesitaban era encontrar la manera de que durara para siempre. Pero dicen que el para siempre no existe, rompiste el beso de una manera muy discreta en busca de aire, la latina sonrió sobre tus labios y mordió fuertemente tu boca.

-Creo que es hora de que volvamos, ¿No crees?.- Pregunto aun con la respiración entrecortada

-Sí, comenzaran a preguntar porque tardamos tanto.- Le contestas sin poder ocultar tu sonrisa

Ambas salen risueñas del cuarto y llegan al living. Muy amenamente Quinn y Bella miraban varios libros de fotos que tu novia poseía, al parecer ya habían elegido que película ver.

-Nos cansamos de esperarlas.- Dijo de pronto Bella.-Hemos elegido una comedia romántica

-Bueno, no me parece un mal plan.- Le contestas de pronto y sonries, realmente no puedes parar de hacerlo

-Esperen.- Te interrumpe Santana.-Creo que podríamos ver otra cosa

-Vamos San, no me digas que también la has traído aquí.- Se queja Bella algo molesta

-¿Qué? ¿Qué tiene de malo?.- Le pregunta inocente mientras va en busca de su bolso

-Ya no eres una niña para seguir viendo esa clase de cosas, además la has visto millones de veces.- Vuelve a decirle cruzándose de brazos

-¿De que hablan?.- Les pregunta Quinn acomodándose en el sofá

Rápidamente ves como la morena regresa con un video en su mano.

-Debemos ver Peter Pan.- Exclama

-¿Peter Pan? Nunca la he visto.- Le dices y no puedes evitar sentir ternura, ella parecía una pequeña

-No, de ninguna manera, ya hemos elegido.- Habla un tanto indignada Quinn.- Si no se hubieran quedado a vivir en el baño, tal vez podrían haber dado su voto, pero ya es tarde

-Anda Rach, diles.- Te pide suplicante Santana.- Por favor.- Continua haciendo ese puchero que es jodidamente irresistible

-Creo que, volver a la niñez solo por una noche no tiene nada de malo.- Dices mirando a las demás

-De acuerdo, por mi parte está bien, pero a cambio tú cantaras Rachel.- Agrega de pronto Bella recostándose al lado de tu novia

Luego de lanzarle una rápida mirada cómplice a la morena contestas. –Acepto, ¿No harán palomitas?.- Preguntas

-No te hará daño si las haces tú.- Te dice aun enojada Quinn desde el sillón.

-Qué carácter el de mi novia, como ordenen, las hare yo.- Dices y te diriges rápidamente a la cocina

Escuchas pasos y sabes que es ella, sientes sus manos en tu cintura y como su boca va acercándose lentamente a tu oído

-Gracias.- Susurra

Te giras sobre ti y la miras a los ojos.-No fue nada, además, nunca he visto al famoso Peter.- Agregas comiendo una de las palomitas

-Eso es inhumano.- Se aleja de pronto y se cruza de brazos

-Bueno, no tuve una infancia tan cinematográfica como la tuya.- Le contestas riendo

-Puedes no ver muchas películas, pero Peter es un clásico, no te lo perdonare.- Te dice mientras coloca uno de tus mechones tras tu oreja

-¿Que podre hacer para que me perdones?.- Preguntas y ves como eleva una ceja

-Piensa mucho en ello, tal vez encuentres respuesta.- Contesta.- Nos vemos en la sala.- Te dice mientras comienza a salir del lugar.-Y… Rachel

-¿Si?.- La miras y una pequeña sonrisa comienza a asomar en su rostro

-Nada, solo… eres muy bella.- Dice y desaparece. Estabas segura de que queria decirte algo mas

Vuelves a la sala y todo estaba listo. Para tu mala suerte esta vez Santana estaba al otro lado de donde te encontrabas.

Y si bien viste la película con suma atención, te era imposible no ver la ilusión en sus ojos, sus sonrisas tímidas y hasta sus susurros repitiendo en silencio cada uno de los diálogos

Esa mujer estaba volviéndote loca, pero era una locura linda, era algo hermoso, eso por más raro que fuera, eso era amor