El Arte de la seducción.

-------- Capitulo 10 -------

Ya había transcurrido un día completo desde que el Ainu había quedado inconsciente, ya todos habían desayunado, y en estos momentos se encontraban realizando sus tareas diarias, Yoh corría por los alrededores de la pensión, Lyserg y Hao trataban de terminar un trabajo de matemáticas, estaban un poco atrasados debido a los últimos incidentes, así que no habían asistido a clases, además que volvían a clases terminando el fin de semana, Pilika conversaba animadamente con Tamao, Ryuu había salido a realizar las compras junto con Chocolove, Anna miraba una de sus tantas novelas, mientras que Ren vigilaba a Yoh por orden de Anna, Saya estaba en esos momentos limpiando su habitación.

- ¿Cuánto falta Ren? – preguntó Yoh quien corría sin parar.

- 20 vueltas – exclamó.

- tanto – dijo con cascadas en los ojos.

- animo amo Yoh – exclamó Amidamaru.

- tengo hambre – lloriqueo el menor de los Asakura.

- ¿oye y Manta? – le preguntó Ren.

- esta ocupado con algunos asuntos familiares –

- vaya –

- Ren ¿puedes venir un poco? – lo llamó Pilika, el Tao se puso de pie, sin antes advertirle a Yoh que no dejara su entrenamiento.

- Dime Pilika –

- Jun te llama por teléfono –

- Gracias – y Ren se encaminó al teléfono, hace 2 días que Jun había comenzado a vivir en su nuevo departamento.

- ¿Aló? –

- Ren, hola hermanito ¿cómo está todo por aya?

- Jun, estuviste aquí ayer –

- es verdad jejeje

- para que me llamabas –

- te llamaba para informarte que tu departamento ya esta decorado y amueblado

- ya te dije que no tengo planes de vivir ahí –

- pero querrán tener su nidito de amor cuando Horo-Horo recupere su memoria – ese comentario hizo que el Tao se sonrojara.

- ¡Jun! – alegó Ren.

- jijiji eres muy vergonzoso hermanito

- agradece que eres mi hermana… -

- ¿ya despertó? – el tono de Jun había cambiado drásticamente a uno serio.

- aún no –

- ¿yque harás?

- Ya tengo algo en mente –

- que bien

- ¿solo para eso llamabas? –

- si, es que quería probar el teléfono de mi nuevo departamento

- nunca cambias – dijo en un suspiro el ojidorado

- jiji me tengo que ir

- bien, cuídate –

- tu igual y suerte – Ren colgó el teléfono, el chino se dirigió a donde Yoh debería estar entrenando, pero lo encontró sentado en el pasto bajo la sombra de un árbol.

- Yoh – el mencionado se sobresaltó.

- jiji hola, volviste pronto –

- Anna se va a enojar –

- solo si se entera –

- ¿crees que seré tu cómplice? –

- si –

- no cambiaras ¿cierto? – dijo en un suspiro.

- ¿Por qué tendría que hacerlo? –

- Es verdad –

- ¿eh? – exclamó el Asakura mientras se ladeaba un poco para poder mira algo.

- ¿qué miras? –

- jiji, creo que el entrenamiento terminó – e Yoh se puso de pie y apunto al interior de la casa, Ren se volteó a mirar, ahí, por el pasillo, iba Horo-Horo con una mano en su cabeza, al parecer aún no se sentía muy bien.

- si, el entrenamiento terminó –

- jijiji –

Mientras tanto el Ainu había ido al comedor para ver si encontraba a alguien, llevaba puesto un pantalón café con varios bolsillo y una polera negra manga corta, una pañoleta blanca en su frente y unas muñequeras del mismo color de la polera, en el comedor encontró a Pilika y a Tamao quienes conversaban casi en susurros.

- Hola Pili, Hola Tamao – saludo alegre.

- Hola hermano –

- bue-buenos días joven Horo-Horo –

- oye Tamao ¿ya desayunaron? –

- le guarde su parte –

- gracias, tu siempre tan amable –

- ¿ya recordaste a Tamao? – exclamó alegre Pilika

- ¿eh? – Y el Ainu medito un poco – es verdad, ya la recuerdo – dijo alegre.

- jajaja que bueno –

- Hola que hacen jijiji – Yoh y Ren entraron al corredor.

- hola – saludo el Ainu bajando la vista, al percatarse de la presencia de Ren.

- Yoh, Horo recordó a Tami – exclamó Pilika contenta.

- esa es una buena noticia –

- permiso – y Horo-Horo salió del lugar, a lo cual Ren sonrió.

- ¿Qué le paso? – preguntó Yoh.

- quien sabe – dijo Ren.

- ¡Hao! – se escuchó un fuerte grito.

- ¿qué le hizo ahora Hao a Lyserg? – exclamó Yoh, pronto vieron al pelilargo entrar al comedor con un Horo-Horo a rastras.

- Hao suéltame –

-no, ayúdame o el verde me matara – exclamó mientras buscaba donde esconderse.

- métete ahí – y Horo-Horo lo empujó al armario de aseo, pronto se vio la figura de Lyserg aparecer en el comedor todo mojado.

- ¿Qué te sucedió? – preguntó Pilika.

- estaba en las termas y el tonto de Hao se le ocurrió la genial idea de empujarme con todo y ropa –

- pero no es tan malo o si – dijo Yoh –

- no es la primera vez – dijo en Lyserg enojado – Morphin posesiona mi péndulo – y así fue, pronto apuntó donde estaba Horo-Horo tratando de ocultar la puerta – te encontré –

- mejor apártate, es por tu bien – le dijo Ren al Ainu quien salió del camino del Ingles, éste abrió la puerta encontrando al Asakura de rodillas, mientras se tapaba la cabeza con las manos, como si algo le fuera a caer… y era así, la venganza del Ingles caería sobre él.

- verde, esto… no fue mi intensión –

- demasiado tarde – y sin más miramientos, Lyserg ató a Hao con su péndulo llevándoselo a rastras del comedor, el Asakura lo único que hizo fue derramar lagrimas e Yoh lo despedía con cascadas bajo sus ojos.

- adiós hermano, te llevare flores a tu tumbita –

- cállate Yoh – se oyó el gritó de Hao, mientras que el Ainu ahogaba una carcajada.

- pobre Hao – dijo Pilita.

- se lo merece – sentenció Ren saliendo del comedor.

- ¿A dónde vas? – le preguntó Yoh

- a tomar un baño –

- oye Horo-Horo ayúdame a arreglar mi cuarto – exclamó la Ainu mientras arrastraba a su hermano.

- pero tengo hambre –

- ahora te aguantas –

- Siiii T-T –

La mañana siguió con normalidad, Lyserg obligó a Hao a hacer toda su parte en la limpieza, mientras que el Asakura se defendía diciendo que aquella era tiranía, pero eso a Lyserg poco le importaba, en cierto modo disfrutaba mucho ver a Hao trabajando y refunfuñando.

Mientras tanto Yoh estaba en el patio bajo la sombra de un árbol mientras se comía una naranja, Anna seguía viendo sus novelas, Tamao preparaba la comida, Chocolove y Ryuu aún no regresaban y Horo-Horo por fin había terminado de ayudar a Pilika.

- ya terminamos – exclamó la Ainu mientras cerraba la puerta de su habitación, Horo-Horo la estaba esperando en el pasillo.

- que desastre tenías ahí –

- ¿y que? La tuya esta peor –

- eso es mentira, la ordene el otro día –

- es verdad –

- ya vamos – y el Ainu se acercó a las escaleras, pero aún miraba a su hermana, Pilika se percató de ellos y se dio cuenta de que Ren se encaminaba hacía donde ellos estaban y pronto se le ocurrió una idea.

- hermano –

- dime – y Pilika se acercó a su hermano.

- luego te sigo, acabo de acordarme de algo – y le dio un golpe en la espalda, como "despedida", pero por esto perdió el equilibrio y Horo-Horo cayó, para su sorpresa no le dolió tanto como pensó.

- ¡Ouch! – escuchó bajo él.

Abrió los ojos, solo para que casi le diera un ataque, sin querer había caído sobre Ren, quien lo miraba con aquellos ojos que tanto lo hipnotizaban, tenia sus manos a cada lado de la cabeza del Tao y sus piernas aún lado de las caderas del Chino, Ren por otra parte hace algunos momentos que había terminado de bañarse, llevaba puesto un pantalón negro y una camisa de ceda azul marino la cual estaba abierta en su totalidad dejando al descubierto su pecho, una vista gloriosa para Horo-Horo, pero que en esta situación no era muy recomendable, además que en la posición en la que se encontraban no dejaba mucho para la imaginación.

Horo-Horo se había quedado sin palabras y a eso se le sumaba el fiero sonrojo que se había instalado en sus mejillas, mostrando así lo nervioso y avergonzado que estaba por la situación, por otro lado Ren estaba dispuesto a aprovechar la oportunidad que tan generosamente le habían dado, era una oportunidad perfecta para seducir al Ainu, si era necesario se volvería un experto en el arte de la seducción.

- ¿estas… bien? – preguntó Ren en un tono suave.

- ¿eh?... yo… esto… - el ainu no lograba coordinar sus pensamientos con sus acciones, demasiado turbado por la situación.

- ¿qué¿Te comió la lengua un ratón o fue un "gato"? – lo de gato lo decía por cuando el Ainu sin querer le había dicho que parecía un gato.

- yo… lo… - comenzó a tartamudear, estaba demasiado ocupado tratando de reprimir sus impulsos, aquellos que le decían que besara al joven que en esos mementos estaba bajo su cuerpo.

- ¿no vas a decir nada? – preguntó divertido Ren.

- … - más Horo-Horo no dijo nada, por fin había conseguido tranquilizarse un poco y estaba dispuesto a ocupar ello para ponerse de pie, pero al parecer Ren no tenía los mismos planes que él.

- veo que no, si es así haremos otra cosa – y de forma tentadora este colocó su mano tras la nuca del peliceleste, a quien todo eso lo tomó por sorpresa, para luego acercarlo a él y besarlo, Horo-Horo quien se quedo sorprendido no supo que hacer, una parte de el le decía que se alejara, que no estaba bien, que no sabía nada de el, mientras que la otra, anhelaba ese contacto, como si tratase de recuperar el tiempo, como si aquel acto fuera en si algo especial… pero su cabeza estaba hecha un nudo, ni cuenta se dio cuando comenzó a corresponder el ansioso beso.

Por otro lado Ren sabía muy bien por la confusión por la cual estaba pasando el norteño, pero no podía dejar todo así, la misma Mine le había dicho que lo reconquistara, y esa era su forma de hacerlo…

Horo-Horo había cerrado sus ojos entregándose al beso, este se profundizo cuando el Ainu abrió un poco sus labios dejando entrar a una intrusa, esto hizo que un fuerte escalofrío recorriera el cuerpo de ambos…

Ren muy bien sabía que Horo-Horo en el fondo aún lo quería, los sentimientos no pueden olvidarse a pesar de todo, algo tan fuerte no se va tan fácilmente.

Horo-Horo rompió el beso al darse cuenta de lo que hacía, se separo de Ren rápidamente y se metió al baño dando un fuerte portazo, por otra parte Ren solo embozo una sonrisa, a pesar que no quería romper aquello. Luego se acordó que tenía que acompañar a Yoshua vaya a saber donde, no quería ir, solo lo hacía por obligación, lo pensó un momento para luego decidir que no se iba a mover de la pensión, ahora lo más importante era que permaneciera junto al peliazul, quizás así podría recuperarlo… quizás así todo sería como antes…

Un deje de triste apareció en el rostro del Tao¿por qué debía pasar todo eso?... ¿por que? cuando por fin podía ser feliz, borraron todo recuerdo de el del ser que tanto quería… y ahora era tratado como un extraño… pero lo recuperaría, un Tao nunca se rinde y el no sería el primero…

Mientras tanto el ojinegro se encontraba abajo la regadera, había abierto la llave del agua fría y se había ganado bajo esta, a pesar que estaba todo mojado en sus mejillas aún se mantenía el sonrojo ganado por lo ocurrido anteriormente, no comprendía por que había hecho aquello, pero lo que más le complicaba era la actitud que tenía el ojidorado ¿Por qué lo besaba?... pero la mejor pregunta a responder era… ¿Por qué había respondido aquel beso? acaso… ellos eran algo antes de perder sus recuerdos, era posible, pero… no le molestaba el hecho de estar con otro chico, nunca había tenido esa clase de perjuicios, pero aquel chico, parecía tener un carácter totalmente opuesto al suyo… ¿cómo era posible?

- ¿qué sentía yo por él antes? - se preguntó casi en un susurro, sus ojos estaban bajo la sombra creada por su banda, pronto salió del agua y se gano frente al lavamanos, se percató que su cinta estaba apunto de caerse, se la quito, pero al verse, algo llamó su atención de sobremanera, la imagen de su sello no estaba y hace bastante tiempo que no ocupaba su poder espiritual… ¿por qué no estaba?

Toc-Toc-Toc

- Hori ¿estas ahí? - se oyó la voz de Hao.

- si-

- vamos, tenemos trabajo -

- ¿eh¿Trabajo? -

- si, la genérala… quiero decir, Anna nos envió a reparar el techo -

- ¿no comprendo? - y abrió la puerta del baño

- ¿Qué te paso?... peleaste con la ducha… o que - le molesto el Asakura viendo el estaba en el cual estaba.

- nada importante - dijo nervioso mientras miraba en otra dirección.

- Mmm… no te creo -

- ¿qué es eso de genérala? - preguntó Horo-Horo tratando de cambiar el tema.

- ¡Ah! Es verdad, tenemos que ir a reparar el techo -

- ¿por qué?-

- si no quieres morir -

- no tengo por que obedecerla -

- ¡Oh si! Claro que tienes, si es que no quieres sufrir una muerte lenta y dolorosa - se oyó la voz de Anna.

- A-Anna - exclamó Hao.

- si no quieres morir has lo que te digo - la mirada que le había dedicado Anna hizo que a Horo-Horo se le colocara la piel de gallina.

- yo… -

- obedece -

- si… - exclamó el asustado - que miedo… mejor obedezco - pensó contrariado el ainu, pero de la nada sintió una horrible puntada en su cabeza la cual fue seguida por otras, debido a esto detuvo su caminar…¿que es esto?… ¿por qué actúa así?... yo, en realidad que siento…

Obediencia…

respeto…

Una voz resonó en su interior, al momento que dejo de escucharla sintió un horrible dolor en su cabeza, se colocó ambas manos en esta, cerró los ojos con fuerza… todo se volvía a repetir…

- ¿Hori? - dijo extrañado Hao.

- no, otra vez no - exclamó adolorido el peliazul.

- ¿Horo-Horo? - dijo preocupada Anna.

Como un flash una gran cantidad de imágenes abordaron la conciencia del Ainu, no reconocía el lugar de donde provenían la mayoría de estas, de la nada cayó inconsciente, Hao y Anna se alarmaron, pronto sintieron unos pasos, Chocolove apareció con el rosario en sus manos.

- órale pué, el brodi ya recordó otra vez - exclamó elevando el objeto.

- ¿Qué esfera cambió de color? -

- la negra - dijo con simpleza.

- ¿me recordó? - dijo Anna extrañada.

- eso parece -

- será mejor que lo subamos pué -

- si - apoyó Hao.

- ¿por qué está todo mojado? - preguntó Anna

- ni idea - fue la simple respuesta del moreno.

La tarde llegó y la mayoría sabía que el ainu había recordado a uno de sus amigos¿cómo?... nuevamente no lo sabían, ya que no podían definir que sentimiento representaba cada uno, pero el que poseía la aproximación más cercana era Fausto.

- analicémoslo de esta manera - dijo mientras miraba al grupo, ahora todos estaban reunidos en el comedor.

- ¿de que forma? - exclamó Hao.

- pues, en el caso de Doña Anna ¿qué creen que hace Horo-Horo cuando esta cerca de ella? -

- temerle - exclamó Pilika

- pero el temor no a sido lo más fuerte que le a expresado Doña Anna -

- él la obedece - exclamó Yoh.

- correcto - dijo Fausto - quizás Doña Anna le hizo entender el significado de la obediencia - dijo Fausto.

- ya veo - exclamó Hao.

- menos más que ese inútil aprendiera algo - alegó Anna.

- Annita no seas malita - le dijo Yoh con una sonrisa.

- no lo soy -

- ¿y en caso de Tami? - preguntó la Ainu.

- la timidez - exclamó Fausto.

- Aaaah - exclamación general.

- y Fausto ¿cómo deducirías el de los demás? -

- Fácil, el joven Yoh pudo haber sido la amistad, ya que ayudo al joven Horo-Horo en momentos difíciles y viceversa, el señor Hao la confianza, a pesar del pasado el confió en el y Hao le dio motivos para aquello… -

- vaya no lo pensé así - exclamó Manta.

- el joven Chocolove a pesar de sus malos chistes le enseño lo que la alegría significaba -

- órale pué -

- el señor Lyserg quizás fue el significado de la soledad, por todos esos años solo en busca de la venganza por la muerte de sus padres -

- ¿eh¿Sus padres? - exclamó Hao - ¿tus padres fueron asesinados? - preguntó Hao.

- ah… bueno yo… - dijo dudoso, no quería decirle nada, su relación estaba bien como estaba.

- sufrieron un accidente - contestó Anna.

- ya veo - honestamente no se tragaba esa respuesta, pero no diría nada.

- ¿y el resto? - le preguntó Pilika al rubio.

- de Manta no lo sé, quizás su conocimiento, Jun quizás la sinceridad, el sincero cariño que le demuestra a Ren a pesar de sus costumbres, en el caso de Ryuu sería la lealtad, ya que a pesar de todo siempre apoyo de manera incondicional a Don Yoh. Yo tal vez haya sido la fidelidad, el amor fiel que le mostraba a mi querida Eliza… - pronto todas las miradas se centraron en Ren.

- ¿Qué? - dijo molesto.

- ¿y Ren? - preguntó Jun esta vez.

- el resultado de su cariño como pareja, en otras palabras… Amor…. - al oír eso Ren se sonrojo de sobremanera.

- Que tierno - dijo toda alegre la Peliazul.

- entonces debemos hacerle experimentar aquello - medito Hao.

- lo de nosotros no es tan complicado… pero el de Ren… - dijo serio Yoh.

- … - el ojidorado solo suspiro, ahora entendía el mensaje de Mine.

La noche no tardo en llegar, trayendo como consecuencia a las estrellas y que la hora de dormir llegara, honestamente nadie quería sumirse en el mundo de Morfeo, pero el cuerpo lo necesitaba y sus mentes igual, habían estado todo el rato tratando de buscar la mejor solución para todo.

Por otro lado en las áreas del jardín, una figura deambulaba por ahí, su vista estaba posada en las hermosas estrellas, mientras que su mente vagaba por los rincones de sus recuerdos… ¿Cuándo todo había comenzado a cambiar?... ¿Cuándo sus sentimientos hacia aquel peliazul habían cambiado y crecido?... el de los ojos dorados solo suspiro al tiempo que sus ojos se cerraban… sumergiendo su mente en recuerdos donde aquel mismo muchacho de los ojos negros le sonreía con infinita ternura… ¿Cuándo el Amor había comenzado a ser tan complicado?... sonrió ante esta pregunta… ¿desde cuando el amor no lo era?...

Una pequeña brisa comenzó a mecer sus morados cabellos, al tiempo que el viento le traía consigo un susurro…

Te amo Ren…

El de los ojos miel levanto la vista y busco el origen de aquel susurro, aquella voz la conocía… cómo no hacerlo, si es la que lo hace suspirar día con día… pero allí no había nadie… derrotado entro a la pensión, al parecer pensar demasiado había dañado sus sentidos…

Más sin embargo, por aquello no pudo contemplar la silueta de un joven de cabellos azules como el cielo y ojos negros como la noche… los cuales miraban un punto indefinido, al tiempo que en su frente el dibujo de un Dragón en tribal resplandecía… detrás de él, la silueta de una joven miraba todo con extremada tristeza… a pesar de que para salvar la vida del ojinegro necesitaba aquellos recuerdos… no podía dejar de culparse por crear aquel vació que tanto lastimaba a aquellos jóvenes…

Amor verdadero… aquel que nunca experimento… pero que ahora se le era mostrado… y que ahora ella se empeñaba en proteger…

El joven regreso sin darse cuenta hacia el lugar de donde venia…. La pensión… nadie noto su ausencia y nadie lo haría nunca, por que aquel momento solo le pertenecería al viento… éste sería el único testigo de aquel pequeño quiebre en la memoria bloqueada del peliazul.

Antes de que el amor toque tu corazón
Debes estar preparado para dejarlo…
¿Pero puede uno seguir ese designio?

Pregúntaselo mejor a tu corazón….

Continuara….


Lo diré con sutiles palabras... no tengo perdón T-T lo sé, lo sé... apesar de tanto trabajo y cosas en el cole no merecian una desaparición así... Gomen!!! pero no me llegaba la inspiración... y al parecer mi imaginación se fue para otra parte... tengo dos historias nuevas, pero son de diferentes animes... por lo cual me era más dificil concentrarme T-T... sumando además que para las otras historias el tiempo y el cole no me dejan escribir mucho en ellas...

Quiero darle las gracias a todas las personas que leían y que a lo mejor con un milagro seguiran leyendo esta historia, por que apesar de todo el tiempo que tarde (y que ahora prometo no será tanto como ahora) terminare esta y todas las historias que tengo

informo también que mi estilo de narración a dado un gira de 180º por lo cual de ahora en adelante cambie en poco las cosas en la hsitoria, si quieren ver la nueva Yo XD lean "The Angel from Nightmares" el cual es un fic de Naruto XD (Shounen-ai también XP)...

Saludos a todos los que me dejaron reviews y de nuevo Gomen!!! ahora se toca actualizar "Atras hace 500 años" y luego "3 milenios en espera de un amor" y sere feliz como una lombris XD

Nos vemos se cuidan y Tomen leche!!!!

Atentamente: KikyUsui