Capítulo IX
Despues de la pelea_[The principle of the end]
Finalmente había abierto los ojos. Lo primero que vio fue la luz blanquecina de las lámparas en el techo de aquella habitación. Lentamente bajó la mirada, notándose recostada en una camilla de hospital. Tenía conectados al brazo derecho que tenía vendado, un par de catéteres y varios cables unidos a equipos de monitoreo de signos vitales, mientras que, en el brazo izquierdo, sienes y pecho tenía más cables unidos a una máquina que la chica no pudo identificar.
—¿Dón… dónde estoy? — Misaka Mikoto articuló con dificultad. Sentía su cuerpo pesado y una molestia la recorría cada vez que hacía un intento de mover cualquier parte de su ser.
—En el hospital, donde debe de ser —La voz de un doctor al que Mikoto asoció con gekota fue la que le respondió afablemente; el doctor se encontraba tomando nota de los signos vitales de la electromaster — No por ser nivel 5 significa que todos ustedes son intocables o que sus actos no tendrán consecuencias… aunque de los 7, a la última que esperaría aquí eres tú. Estuviste a punto de morir, por suerte fuiste traída a tiempo por tus amigas. Ellas en este momento están afuera esperando para poder pasar a visitarte, aunque no estoy seguro de dejarlas pasar en este momento, la seguridad de mis pacientes es lo más importante.
—No podría estar en mejores manos que en las de ellas—Susurró Mikoto, observando lo que el doctor se disponía a hacer en ese momento.
— Si tú lo dices entonces no tengo ningún inconveniente; no te quitaré mucho tiempo, solamente te voy a hacer una revisión de rutina —El doctor se colocó su estetoscopio, puso el frío metal del instrumento en el pecho de la chica que se estremeció por un momento, mostrándose aliviado al término de la revisión —Finalmente estás recuperándote y eso es una buena noticia, en medio mes estarás fuera del hospital, justo el mismo tiempo que va a estar internado mi paciente favorito, al cual debo de ir a checar enseguida —Heaven Canceller mencionó casual, dándole una última mirada a Mikoto —Espero que se lleven bien y no destruyan el equipo médico como suele pasar cuando se encuentran—Esas palabras sonaron más como regaño, provocando pena en Mikoto que se sonrojó en el momento; mientras, el doctor cara de rana se dirigió hacia la puerta, y justo antes de abrirla, volteo a ver una vez más a la chica —Electromaster es una habilidad bastante sorprendente y poderosa una vez que alcanzan el nivel 4, sin embargo, hay ciertas cosas que no deberías de hacer sin estar consciente de lo que puede pasar, justo como lo que le hiciste a tu cuerpo. Sé más consiente para la próxima para que puedas evitar que esos científicos quieran tomar todas las lecturas posibles de tu cuerpo, al final de cuentas, que un nivel 5 llegue al hospital en la condición en la que te encontrabas no es algo que se vea todos los días. —El doctor giró el pomo de la puerta, y salió dispuesto a encontrarse con su paciente favorito.
Por su parte, Mikoto hizo el intento por levantarse sin lograrlo. Era evidente que su cuerpo apenas estaba comenzando a recuperarse y que estaría en ese lugar una temporada. Suspiró, cerrando los ojos lentamente, recordando las escenas de aquella noche sin lograr entenderlo todo. Había salido para encontrar a sus amigas, encontrándose con enemigos con extraños poderes que lograron herirla a pesar de contar con la ayuda de Touma y Sogiita, y finalmente estaba Saten que estaba utilizando un poder similar al de los enemigos combinado con un electromaster que le parecía demasiado familiar, como si se tratara de su propio poder. Y estaba Kuroko, no olvidaba que ella también estaba utilizando un poder aunque no igual que el de Saten, igual de extraño y a la vez familiar. —"¿Explosiones? Y no solo eso, parecía poder teletransportar energía, fue como si en ese momento ella fuera un nivel 5" —Suspiró con pesadez, cerrando finalmente sus ojos. No podía recordar que fue lo que pasó después de derrotar a ese enemigo, todo había sido dolor hasta finalmente perder el conocimiento. Desde ese momento, no sabía cuánto tiempo había pasado inconciente, pero suponía que al menos un par de días. Ya les preguntaría a sus amigas que fue lo que ocurrió.
—Creo que no se puede evitar —Esbozó una ligera sonrisa de felicidad apenas perceptible. Estaba consciente de que las demás harían exactamente lo mismo si estuvieran en su lugar. –No podría mejores amigas que ellas.
De pronto se escuchó un tímido golpeteo en la puerta, y una voz familiar al otro lado.
—¿Podemos pasar? —Saten habló mientras abría la puerta. Mikoto asintió ligeramente, abriendo nuevamente los ojos. Ahí vio a Uiharu, Kuroko y Saten que le llevaban unos cuantos regalos.
—Adelante, chicas —Intento esbozar una sonrisa, apenas podía hacerlo y se sorprendía que pudiera hablar más o menos bien. Sentía una fatiga extrema en todos sus musculos.
—Estábamos preocupadas por ti —Comenzó Saten, acercándose a ella con algo de pena, sintiéndose culpable de que su amiga hubiera sido herida de esa manera. —Lo sentimos, Misaka-san, por nuestra culpa fuiste herida.
—Onee-sama —Kuroko bajó la mirada, sintiéndose de la misma manera que Saten.
—Descuiden chicas, lo importante es que todas están a salvo —Dijo la electromaster con sinceridad —Por cierto, ¿dónde están Sogiita y… el idiota? —No importaba si estuviera herida, Mikoto siempre mantendría su lado tsundere
—Bueno… —Saten y Kuroko miraron a Uiharu, esta última dio un paso hacia atrás nerviosa.
—Emh…, Misaka-san, Sogiita-san está bien, solo tuvo un par de heridas que ya fueron atendidas y fue dado de alta al día siguiente, o más bien él se dio de alta, pero Kamjou-san es otra historia…
— ¿¡Está bien!? —Mikoto hizo el intento de levantarse, pero el dolor se hizo presente una vez más demostrándolo con una mueca y obligándola a permanecer lo más quieta posible.
—Onee-sama, no debes de hacer movimientos tan bruscos —Kuroko apareció a lado de su amada tratando de recostarla, preocupada —Y no deberías de preocuparte tanto por ese simio, él está bien. —la voz de la chica se notó una ligera molestia misma que Mikoto ignoró.
—También está hospitalizado —Agregó Uiharu. Mikoto recordó que el doctor había mencionado que se llevara bien con su paciente favorito, y supuso que dicho paciente es nada más y nada menos que SU idiota.
—Pero como fue que… —Hasta donde recordaba, Touma se encontraba bien en el momento que finalmente se encontraron.
—Él nos protegió en ese momento –Mencionó Saten, recordando el preciso instante —Aquel enemigo que enfrentábamos terminó siendo usado como una marioneta, una muy poderosa que resistió el puño de Kamijou-kun, el puño increíble de Sogiita-kun, tus explosiones y mi railgun; habíamos bajado la guardia en el momento que comenzaste a gritar de dolor y fue en ese instante en el que se había vuelto a alzar el enemigo empuñando una espada hacia nosotras, ninguna logró reaccionar a tiempo a excepción de Sogiita y Kamijou. Kamijou-kun recibió un golpe el cual, según Emi, ningún humano podría haber sobrevivido, sin embargo, él lo hizo gracias a la intervención de Sogiita-kun, y no solo eso, fueron capaces de derrotar esa marioneta gracias a que un hada apareciera y le susurrara algo a Kamijou-kun en ese momento critico.
Mikoto y Uiharu no entendieron a qué se refería Saten cuando mencionó "un hada", Kuroko apenas si lo podía cree por haberlo visto ella misma y Saten, bueno, ella ya había aprendido a aceptar toda clase de cosas extrañas.
Saten lo recordaba muy bien desde el momento en el que recuperó la conciencia en el plano terrenal. Frente a ella, se encontraba el alma de Imouto, tendiéndole la mano y dispuesta a ayudar a su amiga.
—Misaka se alegra de que hayas regresado, y estaba preocupada de que tardaste demasiado en despertar después de que Kuroko lo haya hecho, dice Misaka mostrando su preocupación.
—¿Cuánto tiempo ha pasado? —Logró decir Ruiko con dificultad después de toser y sacar de sus pulmones ese líquido naranja que había mantenido con vida su cuerpo durante todo el tiempo que estuvo en el más allá.
—Como 15 minutos desde que regresó Kuroko, expresa Misaka alerta de que pueda aparecer algún enemigo dispuesto a atacar.
—No fue mucho tiempo, ¿Dónde está Shirai-san?
—Encargándose de los enemigos. Ella me pidió que te dijera que te adelantaras, que tiene un mal presentimiento y que tal vez onee-sama esté en peligro.
Las palabras de la sister fueron suficientes para hacer que la determinación de Ruiko saliera a flote.
—Entonces, ¡vamos! —Caminó decidida hacia el exterior, pidiéndole a Imouto que la siguiera; esta por su parte quiso decirle a Ruiko que estaba desnuda, pero al final, la shamán le dijo —Esto es algo nuevo, pero sé que funcionará: una posesión tipo armadura.
Sin perder el tiempo realizó esa posesión utilizando el aire como médium, dándole forma de un traje de poder mecanizado que había visto en una revista de leyendas urbanas. El brillo sólido de la armadura fue suficiente para ocultar su desnudez y a su vez, hacerla parecer que es parte de alguno de esos grupo de élite clandestinos de Ciudad Academia.
El resto de los hechos sucedieron tal como Mikoto lo recordaba; había aparecido frente a ellos portando con orgullo su habilidad recién dominada, y junto a Kuroko, Touma y Sogiita, habían logrado derrotar a su enemigo. Pero aquello aún no había terminado. Después de que Emi pusiera en un profundo estado de sueño a Mikoto que finalmente resintió todas esas heridas visibles (y no visibles), una curiosa persona apareció frente a ellos. Con 15 centímetros de altura, una chica con ropas que no cubren mucho de su cuerpo y sombrero de bruja había emergido del bolsillo del abrigo de Touma, tomando por sorpresa a todos. Lo primero que pensó fue que se trataba de una especie de hada, pero fue Touma quien desveló su nombre al decirlo con total sorpresa.
—¿O… Othinus? ¿Qué es lo que haces aquí?
La pequeña chica comenzó a trepar por los pliegues del abrigo del chico hasta llegar a su hombro, en donde se sentó, mirando con curiosidad a todos los ahí presentes, pero sobre todo a Ruiko y a Kuroko.
—Así que eres tu —Othinus miró con determinación a Saten —aquella chica por la que Hao Asakura ha mostrado gran interés. —Se sintió sorprendida al ver la habilidad con la que Ruiko controlaba esa posesión de objetos que cubría todo su cuerpo —Vaya que eres fuerte, pero aún te falta mucho por recorrer —Esbozó una pequeña sonrisa, dirigiéndose ahora a Kuroko, quien al parecer no tenía nada en especial, sin embargo, solamente Emi, Ruiko y la propia Othinus podían verlo: la posesión de almas y al espíritu de la chica rubia que estaba dentro de su cuerpo —y supongo que tú eres la segunda que mencionó Hao…
—¡Espera un momento! ¿Cómo es que conoces a Hao? —Emi dijo sorprendida, sintiendo un ligero temblor en su cuerpo por culpa de las heridas que sufrió que, aunque la mayoría no son físicas, le han causado mucho daño a su cuerpo.
Othinus miró de soslayo a Emi, como considerando si debía de decir alguna palabra o no. Pero, ¿no se supone que estaba ahí para hablar? Por lo menos esa había sido su determinación desde el momento que Touma fue arrastrado por Gunha fuera de su dormitorio, sin embrago, no estaba del todo segura de decirlo por ser asuntos relacionados con los dioses. Kamijou notó la inseguridad de Othinus, y miró de reojo a la mini-diosa, sonriéndole, dándole a entender que todo estaría bien.
—Es sencillo de responder —Othinus se animó a hablar, tomando un poco de su arrogancia como ex-diosa que era —Hao se quiso interponer en mis planes así que lo tuve que quitar del camino —Habló con seguridad, sin que nadie ahí pudiera entender del todo sus palabras. Ruiko y Kuroko solo se quedaron en silencio, mientras que Emi comenzó a balbucear y Touma miró acusativamente a Othinus.
—¿Qué quieres decir con quitar del camino? ¿Quién es ese tal Hao? ¿se interpuso en tus planes cuando tratarse de conseguir la lanza de Gungnir? —Preguntó Touma a Othinus, pero fue Emi quien le respondió, sin llegar a creer las palabras de la mini-Othinus.
—Hace poco tiempo, fue quien se alzó con el poder de los Grandes Espíritus, en pocas palabras, él se convirtió en un dios, el dios shamán que es capaz de destruir este mundo y volverlo a recrear. Pero él es un dios, su poder es algo que un humano no sería capaz de obtener en al menos 500 años, y aparte de él, hay otros 7 dioses shamán que serían capaces de rivalizar con él, pero no lo harían sin destruir el mundo en el proceso.
—Eso que dices es cierto, de hecho, la simple presencia de un dios en este mundo sería suficiente para desestabilizar por no decir destruir el mundo accidentalmente, ¡imaginate si se enfrentan dos dioses! la destrucción sería tal que no quedaría nada de esta existencia, sin embargo, ¿si ya no hubiera existencia alguna? Los dioses se podrían enfrentar, y para que lo sepas, los dioses shaman no son los únicos seres omnipotentes que hay; cuando los magos llegan a reunir ciertas condiciones extraordinarias de acuerdo a la mitología que utilizan en su magia, también pueden ascender a ese dominio, esos son los dioses mágicos, y yo fui una de ellos —Othinus sonrió orgullosa —Y también puede que existan una tercera clase de dioses aunque de ellos solo puedo hacer suposiciones, y es aquí en donde entran en juego ustedes dos —Señaló a Saten y a Kuroko.
—A que te refieres —dijo Kuroko un poco molesta de no entender de que estaba hablando la mini-chica.
—Creo que me hago una idea —Mencionó Saten —La finalidad del experimento al que se sometió Accelerator: el nivel 6
—No están tan mal informadas por lo que veo —Agregó Othinus —Así es, el nivel 6 podría ser la tercera clase de dios, pero de eso no estoy del todo segura ya que nunca en la historia ha pasado debido a las propias limitaciones que poseen los gemestones, los espers naturales, los cuales difícilmente logran pasar del nivel 3 y pocos alcanzan el nivel 4 aunque aquí hay una excepción a esa regla —miró a Gunha—, sin embargo, puedo decir ustedes dos tienen ese potencial, aunque la que tiene mayor probabilidad eres tu —Señaló a Saten —si utilizas tus poderes espirituales en conjunto claro está. Hao también sabe de esto y también lo cree, y te había estado vigilando hasta hace poco tiempo, por fortuna el lazo que había creado para vigilarte fue roto y ya me imagino quien pudo haberlo hecho —Miró a Touma —Ya sin ser suficiente, dejó salir unos cuantos rumores sobre tu peligrosidad para que otros shamanes fueran tras de ti, esperando que esos encuentros te volvieran fuerte, y por lo que veo, lo logró.
—Así que esa es la razón por la que la Asamblea fue detrás de ellas… —Susurró Emi —¿Y cómo es que lo sabes?
—Me lo dijo él mismo esta noche, hace un par de horas; por lo que noté está satisfecho porque ahora comenzara la próxima pelea de shamanes, y al parecer tiene planes para ustedes dos —Mencionó con seriedad Othinus —Si mal no recuerdo, Hao me comentó que tenía una nueva oportunidad de comenzar, por lo que asumo que volverá a participar en el torneo, pero eso me deja con una pregunta, ¿Por qué incrementar los poderes de una chica que podría volverse una amenaza para él, si simplemente puede quitarla del camino para evitarlo?
Saten se había quedado pensando en las palabras de la pequeña hada, sintiéndose un poco asustada. No solamente debía de buscar una forma de lidiar contra lo que probablemente le tuviera preparado Ciudad Academia, sino que ahora también debía de preocuparse por un shaman que al parecer había sido el responsable de que hubiera sido puesta en la mira para ser quitada del camino.
Pero ya tendría tiempo de pensar en eso después.
En ese momento, en el cielo brilló una luz que por unos momentos deslumbró a todos, apareciendo justo por detrás de un cometa por el cual hubo mucho revuelo las últimas semanas en la ciudad: El cometa Punta de Flecha. Emi miró maravillada aquella señal que pensó que nunca vería, pero a la vez, recordó las palabras que intercambió con Aleister Crowley, el director general de Ciudad Academia aquella ocasión que lo visitó para aclarar lo de la inscripción de Ruiko en Tokiwadai.
—Tenía razón Aleister… esa es la Estrella del Destino… entonces, lo que dijiste, pequeña hada, ¿también es verdad?
—Por supuesto que si…
Sin previo aviso, y como si aquella señal hubiera sido el único detonante que esperaba, aquel shaman enemigo conocido como Ejecutor se volvió a levantar de una manera tan rápida que tomó por sorpresa a la mayoría, excepto a Gunha que siempre se mantenía alerta. El ejecutor avanzó con una velocidad que incluso sorprendió al número 7, avanzando con una sólida posesión de objetos que simulaba una armadura samurái, blandiendo una espada envuelta en ese mismo brillo de color carmesí, dispuesto a atravesar sin misericordia a Saten y de paso a Touma que estaba delante de la chica
—¡Super puño increíble! —Gritó Gunha, golpeando esa espada espiritual a puño limpio. Pero esta vez el poder del nivel 5 apenas si fue suficiente para desviar el ataque y de paso, recibió una herida que atravesó todo su brazo, dislocándole el hombro. Hizo una ligera mueca de dolor, aunque de inmediato sonrió satisfecho de haber logrado evitar una desgracia. Y es aquí donde entra el experto en desgracias. Othinus le susurró algo, y Touma, sin dudarlo, se precipitó hacia ese hombre, golpeándolo con su mano derecha en la boca del estómago, logrando desaparecer esa posesión de objetos por escasos segundo, y a continuación, puso su mano derecha sobre la nuca, logrando romper con eso alguna especie de conexión que se había formado y volver a dejarlo inconsciente. Pero no todo fue tan sencillo. En el último momento antes de que perdiera el conocimiento, el Ejecutor volvió a formar su posesión de objetos, intentando golpear a Touma con todo su poder, pero no lo logró al interponer Gunha su mano izquierda en medio del ataque en un movimiento que no le tomó mas de medio segunda. El resultado fue que Gunha terminó con su otro brazo muy malherido al desgarrársele los músculos (aunque tuvo suerte de que no terminara con los huesos rotos), y Touma no salió invicto porque gran parte de esa inmensa energía que Gunha no logró detener había logrado alcanzarlo, lastimándolo seriamente por dentro, aunque de haber recibido ese golpe directamente seguro estaría muerto. Othinus había saltado en el último momento, siendo detenida en medio del aire por una corriente de viento generada por la propia Saten, quien estaba muy asustada por aquel repentino ataque.
—¡Kamijou-kun! —Gritó Ruiko, corriendo hacia donde quedó Touma, tirado en el suelo escupiendo sangre, sin poder hacer realmente nada al respecto, sintiéndose impotente de ver que la vida de ese chico se iba poco a poco. Othinus también estaba aterrada, olvidándose por completo de la forma en que lo llama usualmente.
—Touma, ¡por favor, resiste! —La pequeña chica se puso sobre el pecho del chico, hincándose y murmurando alguna especie de conjuro en nórdico antiguo. Quizá ya no tuviera su poder omnipotente de antaño, y apenas si es capaz de refinar magia, pero podía hacer lo suficiente para evitar que le chico tuviera un trágico final, pero ¿Por cuánto tiempo?
Afortunadamente la ambulancia que había pedido Touma momentos antes llegó a los cinco minutos, llevándose a Touma, a Gunha y a Mikoto de urgencia para una intervención de emergencia en el hospital.
De regreso al presente, Saten le terminó de explicar todos los detalles a su amiga, o por lo menos aquellos que explicaban como habían terminado en el hospital aquellos chicos.
—Después lo he de ir a visitar —Mikoto se sonrojó, intentando evitar la mirada de sus amigas mientras pensaba en que haría eso en el momento en el que se pudiera mover un poco. No podía creer que Touma estuviera herido una vez más por culpa suya, y no solo él, también Gunha salió lastimado, así que pensó que lo menos que pudría hacer sería agradecerles por su ayuda y pedirles una disculpa a ambos —Pero antes de eso —Mikoto intentó moverse una vez más, pero el dolor se lo impidió, provocándole una mueca de dolor misma que sus amigas les costó trabajo ver; las tres solían ver en Mikoto a una figura de seguridad y confianza, terca, impulsiva y obstinada, quizá algo infantil, a la que nada era capaz de ponérsele en su camino, y verla en ese estado les parecía algo irreal, sin embargo, entendían que también es humana y puede ser herida.
—Antes de ir con el idiota, me gustaría que ustedes dos me dieran una explicación… ¡me… nos tuvieron muy preocupadas a Uiharu-san y a mí! —Alcanzó a fruncir el ceño y a levantar un poco la voz. Las chicas lo notaron, dando un paso hacia atrás, temerosas de lo que pudiera hacer la electromaster. Para su suerte no podía hacer mucho salvo hablar.
—Ellas todavía no me han dado muchos detalles, pero lo que me han dicho… —Uiharu tuvo el valor de hablar primero, pero fue interrumpida por Kuroko cuando esta le puso la mano en el hombro.
—Sabes que a mí más que a nadie le duele verte en este estado onee-sama, y me siento muy mal porque por culpa mía estés en ese estado, pero en este momento es más importante que te recuperes, así que las explicaciones tendrán que esperar
—Shirai-san tiene razón, Misaka-san. También me siento mal porque fue nuestra culpa que quedaras tan herida. Ahora nos toca a nosotras cuidarte hasta que mejores, ¿no es así, chicas? —Saten volteó a ver a Kuroko y a Uiharu, ambas chicas asintieron.
Mikoto únicamente pudo dedicarles una sonrisa.
En otra parte cercana al Distrito 23, Emi Asakura se encontraba sentada en la banca de una parada de autobús. A su lado, su espíritu acompañante la escoltaba, mirando ambos hacia el horizonte en donde los aviones iban y venían del exterior, pero no miraban precisamente las maquinas voladoras, más bien miraban una luz en el horizonte la cual, a pesar de ser aún de día, era visible para sus ojos y le daba un mensaje claro y conciso no solo a ella, también a cualquiera que fuera como ellos.
—La Estrella del Destino. En verdad que los apaches, y sobretodo Aleister ya sabían sobre esto. Se me hacía extraño que hubiera a haber una nueva pelea de shamanes a 14 años después de que Hao lograra convertirse en el dios shamán, sin embargo, si lo que aquella pequeña hada dijo es verdad…
—Entonces quiere decir que el mundo es más complejo de lo que creía mi señora —Le respondió el espíritu medieval
—Siempre he pensado que lo único que puede oponerse a un dios shaman es otro dios shaman, se supone que no debe de haber ningún ser más poderoso que Hao Asakura, y si él entrara en combate con otro ser de igual condición, el mundo sería destruido en el proceso. —Emi bajó la mirada, con una expresión pensativa —Pero saber que él ha sido derrotado y despojado de su condición como dios, me hace sentir muy intranquila, ¿acaso existen más personas con la capacidad de alcanzar el territorio de dios?
—Por lo que pude entender de la conversación de la noche pasada, la única existencia que tuvo esa oportunidad y lo logró fue la otrora diosa mágica Othinus
—Así es… solo un dios mágico tendría esa posibilidad, y esa pequeña hada que apareció clamó haber sido Othinus, la diosa mágica que una vez destruyó el mundo y que incluso derrotó a Hao Asakura. No logro concebir que Hao pueda ser derrotado, ni siquiera logro terminar de creer que exista algo como un dios mágico capaz de derrotar al shaman King capaz de dar forma al mundo, pero si ese fue el caso, entonces la aparición de la Estrella del Destino no debería ser tan extraño… de no ser porque tiene que aparecer cada 500 años como un aviso de los Grandes Espíritus de que un nuevo Shaman King será elegido. Incluso Othinus no le encuentra explicación lógica para la aparición de dicha señal, ya que, según lo que nos platicó ella justo después de que la ambulancia se llevara a Mikoto, Touma y Gunha, reconstruyó el mundo tal cual era antes de destruirlo, por lo que solo podemos hacer especulaciones de que alguna clase de fuerza superior está arreglando las cosas para que sucedan de esta manera.
—¿cree que algún otro dios shamán haya podido interferir en la reconstrucción del mundo?
—Probablemente… tal vez sea obra de Yabisu, el dios que precedió a Hao y que dio forma al mundo tal cual conocemos, o tal vez el responsable sea otro dios mágico; sea como sea, las cosas ya están tomando su rumbo, y solo nos queda presenciarlo.
—¿Y entonces que es lo que sigue, mi señora?
—La elección de los shamanes para la próxima pelea que ocurrirá. Lo más probable es que los oficiales del torneo vengan a hacerles la prueba a Ruiko-chan y Kuroko-chan, y entonces comiencen las preliminares, las cuales deberían de tener fáciles. Después del entrenamiento que tuvieron en el más allá, sus poderes se incrementaron dramáticamente, debo decir que en este momento las dos son más fuertes que yo y, por lo que supe, los poderes de ambas ya se pueden considerar de nivel 5 según los estándares de Ciudad Academia… el siguiente paso sería el hipotético nivel 6.
—¿Y el temor que tiene la Asamblea sobre Ruiko?
—Es precisamente ese, que es capaz de alcanzar el nivel 6 utilizando sus poderes espirituales y sus poderes esper, lo que quiere decir que estaría a un paso de alcanzar el territorio de los dioses. Sin embargo, que Kuroko también haya logrado la misma hazaña puede dar lugar que tarde o temprano los científicos intenten crear espers capaces de utilizar poderes espirituales. Y mientras más espers con poderes espirituales existan, el equilibrio del mundo podría inclinarse al ya favorecido lado de la ciencia.
—Pero, aunque lo lograran, podría ser que no sean más fuertes que un shamán común, además, les hacen falta todos esos conocimientos sobre espiritismo que poseen los shamanes de familias antiguas.
—Ruiko-chan y Kuroko-chan podrían conseguir ese conocimiento —dijo en voz baja, llevándose la mano al mentón, pensativa, con semblante serio —Ambas vienen de familias de shamanes antiguas, no sé qué es lo que pudieran saber los miembros de la familia Saten, pero la familia Shirai son conocidos por haber hecho muchas investigaciones en el pasado… —suspiró— bueno, eso termina sin importar si ellas no quieren participar, aunque pensando en como piensan esas dos, probablemente lo harán. Pero antes de eso, debo de hablarles y explicarles mejor de que se trata todo este asunto de la pelea de shamanes, sobre lo que esperan obtener y lo que deben de arriesgar...
El atardecer ya comenzaba a teñir el cielo con sus colores ocres al ir desapareciendo poco a poco el sol en el horizonte. Recargada en el marco de la ventana del cuarto de hospital, Othinus miraba con mucha atención la Estrella del Destino, una señal que no debería de aparecer hasta el año 2500. Como la ex-diosa responsable de destruir el mundo una vez, derrotar a Hao Asakura en aquel vacío existencial y volver a reconstruir el mundo usando como punto de restauración el Imagine Breaker del chico que reposa tranquilamente en la camilla que está a lado de la ventana, Othinus se encontraba muy preocupada. La posibilidad de que alguien hubiera intervenido durante la reconstrucción del mundo y agregar o alterar alguna de las capas que lo constituían eran altas, aunque ella no se imagina exactamente quién sería el culpable. Al menos para ella, los responsables podrían tratarse de los otros dioses mágicos, pero no podía asegurarlo con certeza. Incluso que Hao lo hubiera hecho con lo último que le quedaba de su poder como dios shaman tampoco le sonaba descabellado, sin embargo, las palabras que ese mismo chico le dijera la noche anterior hacía que esa teoría fuera descartada.
—Hao pensó que había sido yo la que modificó la fecha de aparición de la Estrella para hacerla aparecer en estas fechas —La chica apartó la vista de la Estrella para mirar con atención a Kamijou Touma que dormía profundamente —A partir de este momento, no estoy segura si jugarás un papel importante en esto o no, Touma; pero eres tan obstinado que si te piden ayuda con este asunto con seguridad ayudaras, ¿no es así? —Esbozó una pequeña sonrisa sincera —Así es como eres, humano, y lo que sea que pueda decir no te detendrá.
De pronto escuchó pasos afuera de la habitación, poniendo a la pequeña chica en alerta cuando sonaron dos ligeros golpeteos en la puerta seguida de una voz familiar.
—Kamijou-kun, ¿puedo pasar? —Del otro lado de la puerta, Saten Ruiko esperó respuesta, creyendo que el chico se ha de encontrar despierto. Pero no hubo una respuesta inmediata.
Afuera, Ruiko llevaba una pequeña bolsa de papel en la que seguramente llevaría algunas galletas; esa era su forma de agradecerle por apoyar a Mikoto y haberlas salvado de aquel shamán la noche anterior. Esperó un momento, pero siguió sin obtener respuesta, por lo que supuso que debía de estar dormido el chico. Suspiró con pesar, dispuesta a visitar a Mikoto antes de regresar a su dormitorio, pero una voz femenina le respondió del otro lado de la puerta.
—Adelante, humana.
Ruiko se extrañó por la forma en la que le hablaron, pero aun así entró a la habitación del chico, la cual se encontraba en penumbra únicamente iluminada por las luces artificiales que entraban por la ventana provenientes de los edificios del exterior, la luna y unas cuantas de las más brillantes estrellas incluida la Estrella del Destino. Y sentada sobre el alfeizar de la ventana se encontraba Othinus, quien miraba a Ruiko inquisitivamente.
—Eres una esper, y también una shaman… —fue lo primero que le dijera Othinus en un tono casi monótono —Algunos pudieran pensar que eso no es posible, pero eso es únicamente porque nunca antes se había visto algo así, ni siquiera los dioses sabíamos que era lo que podía pasar, personalmente creía y ahora confirmo que el conjunto de leyes espirituales no son tan rígidos como lo son los de la magia y la ciencia; yo misma pude utilizar esos poderes con la ayuda de Accelerator, Kakine Teitoku y de Misaka Mikoto en uno de tantos mundos que creé para poder destruir la voluntad de este chico —señaló a Touma que seguía dormido —Puedo decir que fue muy estimulante mi encuentro con el dios shaman, otro ser supremo con el cual utilicé esos poderes. Tanto él como yo supimos en ese momento el enorme potencial que podría tener un esper con tus características… alcanzar nuestro territorio, el dominio de los dioses…
—El nivel 6, ¿no es así? —Saten había ido escuchando con paciencia las palabras de la pequeña chica, sin llegar a comprender del todo lo que decía.
—Exactamente, el nivel 6, supongo que estás familiarizada con el término, ¿no es así? Y supongo que esa chica que está detrás de ti es todavía más consiente que tu sobre lo que implica llegar al nivel 6 —Othinus señaló sin miramientos a la sister que se encontraba detrás de Saten —Su vida fue sacrificada en pos de llegar a nuestro territorio.
—Sé que hay muchas cosas retorcidas en esta ciudad, y no quisiera que nadie más sufra por las razons egoístas que tienen los altos mandos, por eso lucharé para lograr eliminar eso, aunque sepa que tal vez eso no sea posible… —Saten bajó la voz conforme hablaba, dándose cuenta de que en realidad ella misma tenía sus dudas, ¿cómo iba a lograr derribar ella sola a todo el sistema?
—Si, tal vez sea imposible para ti —Othinus se puso de pie de un solo salto, dándole la espalda a Ruiko para poder contemplar una vez más aquel juego de luces artificiales de Ciudad Academia y el tenue brillo de las estrellas —Sin embargo, si alcanzaras el terreno que alguna vez pise, tal vez… no, más bien con seguridad, podrás hacer eso y mucho más, ¿saben a qué me refiero? —Llevó ambas manos hacia atrás, mirando a Ruiko y a Imouto de reojo; Saten seguía sin comprender a que se refería con todo eso, y, de acuerdo a lo que podía entender, esa chica hablaba y se refería a sí misma como si alguna vez ella hubiera sido alguna clase de diosa que todo lo sabía.
—Te refieres al evento que iniciará con la aparición de la Estrella del Destino, pregunta Misaka atreviéndose a participar en esta conversación —La voz baja e imperturbable de la sister llamó la atención de Othinus y de la propia Saten, quienes notaron el deseo de la fantasma por participar.
—Aún no hemos hablado a fondo Shirai-san y yo con Emi-san sobre este tema, aunque se lo suficiente para entender lo que implica. —Finalmente habló Saten, igual en voz baja.
—Así es —Asintió la chica de 15 cm de altura —Esa Estrella aparece junto con la llega de un cometa, en este caso, el cometa Punta de Flecha… muchos shamanes deben de estar consternados por eso, algunos ya se han de estar emocionando por las posibilidades de participar en ese encuentro en el cual, los Grandes Espíritus elegirán a aquel que guiará a la humanidad por los próximos 500 años, y sin embargo, deberán de responderse esta pregunta, ¿qué fue lo que pasó con el dios que fue elegido hace 14 años? Todos ellos no lo imaginan, y, sin embargo, se los diré a ambas nuevamente, de cualquier manera, tarde o temprano tu maestra les explicará de una mejor manera las repercusiones que eso puede haber traído al mundo: yo lo derroté y le arrebaté sus poderes —Mencionó con orgullo —Eso demuestra que los dioses shaman no son invencibles, ni tampoco nosotros, los dioses mágicos… si, también fui derrotada, y ¡no creerás con qué método lo hicieron! Con un simple hechizo de hadas, por esa razón tengo esta forma limitada —sonrió maliciosamente —si llegas hasta ese nivel, recuerda que incluso el simple hechizo de hadas puede destruirte… pero ese no es el punto. La idea aquí es que, si llegas a convertirte en la elegida por los Grandes Espíritus, podrás eliminar todas esas cosas que no te agradan de la ciudad, sin embargo, para llegar hasta ahí, deberás de pasar las pruebas que te pongan aquellos que se encargan de organizarlo todo. Como shamanes, tu amiga y tu serán puestas a prueba pronto, así que, prepárense.
Conforme Saten escuchaba las palabras de la exdiosa, algo comenzaba a crecer dentro de ella. No podía decir que fuera emoción, ni tampoco miedo, sino una mezcla de esos y más sentimientos los cuales sencillamente no podía identificar con certeza —Te refieres al torneo de shamanes que mencionaste aquella noche cuando apareció ese hombre que Emi llamó Ejecutor y que nos quiso matar, ¿no es así?
—Han pasado 14 años desde el ultimo, y nadie esperaba que pasara de nuevo, así que no han de estar suficientemente preparados, sin embargo, cómo pudiste darte cuenta, hay shamanes lo suficientemente poderosos para poder participar, así que prepárate. —Othinus terminó la frase de una manera que dio a entender que era todo lo que tenía que decir; Ruiko e Imouto solo la observaron por un breve momento antes de que la sister volviera a tomar la palabra.
—¿Por qué nos dices todo esto?, Pregunta Misaka sin entender tus razones
—Ni yo sé porque lo estoy diciendo, tal vez sea porque ya me afecto de alguna manera el vivir con este humano, y también… porque en parte es mi culpa que todo esté pasando de esta manera. Ese dios que derroté logró sobrevivir de una forma limitada igual que yo, y aprovechó esa forma para acercarse a los líderes de la Asamblea y decirle una mentira sobre tu peligrosidad, y estos actuaron en respuesta sin saber si era cierto o no. Todo eso desencadenó toda la serie de acontecimientos que nos llevaron a este punto.
—Ya veo —Saten respondió con pesar.
—Entonces, ¿Qué harás? —La pequeña chica volvió a sentarse, mirando a los ojos a Saten
—No lo sé, pero si todo eso que dices es cierto, entonces participaré en ese evento
—¿Aun sabiendo que podrías morir? O peor aún, ¿Qué tu misma esencia sea borrada de esta existencia?
Esas palabras hicieron parar en seco a Ruiko que ya iba a responder. Sabía que, si moría, existía aún la vida después de la muerte, pero no era capaz de concebir que incluso en ese estado dejaría de existir si algo pasada
—Le hice una promesa a Imouto-chan, así que la cumpliré sin importar que. Ya no soy tan indefensa como antes, puedo controlar mucho mejor mis habilidades como shaman e incluso finalmente pude despertar mi propio poder esper —Saten extendió su mano derecha, la miró y entonces una ligera corriente de aire se arremolinó sobre esta. Aún no podía creer que pudiera ser capaz de hacer eso sin haber recurrido a cosas como el Level Up o una posesión de almas. Extendió la mano hacia el frente, enviando esa ligera corriente hacia Othinus que sintió un ligero viento que amenazó con llevarse el sombrero de su traje.
—Aerohand nivel 3, averigüé como despertar y dominar mi poder esper cuando fui sometida a ese entrenamiento de hace unos días. Fue muy peligroso, pero lo pude lograr, además, está también mi poder espiritual, sin duda también fue incrementado, ¿Qué tanto? No lo sé, pero todo eso me hace sentir muy confiada de poder lograr superar esta prueba.
—No te confíes demasiado, allá afuera hay personas iguales o incluso más fuertes que tú.
—Lo entiendo —Respondió Saten, que finalmente se atrevió a avanzar hacia el interior de la habitación para poner la bolsa de galletas sobre la cómoda que está en la cabecera de la cama de Kamijou. —Pero no dejaré que eso me afecte —La joven sonrió mostrándose segura de si misma. —En fin, tengo que irme, aún estoy a tiempo de llegar a mi dormitorio, no quisiera que la supervisora de dormitorios me volviera a dejar inconsciente, mi cuello aún no se repone de la última vez —llevó su mano derecha hacia su cuello, haciendo un gesto de dolor — si despierta Kamijou-kun, quisiera que le des las gracias de mi parte, y que pronto vendré a visitarlo.
Saten e Imouto se dieron la vuelta para salir de la habitación, y una vez que atravesaron el umbral de la misma, Othinus suspiró pesadamente.
—Admiro su optimismo, pero eso no le bastará para lo que viene…
En ese mismo momento, cerca del School Garden, Shirai Kuroko caminaba con un semblante serio. Detrás de ella, el alma de Frenda Sveilun la seguía a poca distancia, también poniendo cara de seriedad. Cada una cargaba con sus propios pensamientos y, sobretodo, temores sobre su porvenir. Ninguna de las dos sabía exactamente en que se acababan de involucrar, pero sabían que de ahora en adelante todo comenzaría a cambiar, y la más clara evidencia de eso es la Estrella del Destino que se encuentra sobre sus cabezas, brillando con una luz espectral que pareciera que sólo ellas dos son capaces de ver.
—Onee-sama —Kuroko susurró. A ella más que a nadie le pesaba que Mikoto estuviera herida de gravedad en el hospital por culpa suya y de Saten. Pero más que eso, sentía preocupación porque ella se volviera a involucrar en algo tan peligroso por culpa de ambas.
—Juro que haré todo lo posible por protegerte y no dejaré que te veas involucrada nuevamente en estos asuntos que van más allá de tu comprensión… —guardó silencio por un momento, pensativa, mirando hacia el cielo en donde la Estrella indicaba el principio del fin —Incluso esto ni yo misma lo puedo entender a la perfección, sin embargo, no hay marcha atrás.
La chica de coletas recordaba a la perfección lo que pasó la noche anterior.
Había sido la primera en despertar, o sería, mejor dicho, en volver al plano terrenal. Le había costado un poco respirar por culpa de aquel líquido en el que se encontraba suspendida, y lo siguiente que le costó fue volver a acostumbrarse a su cuerpo. Tropezó un par de veces antes de darse cuenta de que no se encontraba sola en aquel lugar. Frente a ella, se encontraba el alma de una chica rubia: Frenda. Con una actitud tsundere, Frenda le tendió la mano a Kuroko, la cual aceptó su ayuda.
—Estoy en deuda contigo por lo de la última vez, cuando aquella daga espiritual me paralizó —La rubia hizo pucheros —Además, quisiera que me permitieras ayudar a ella —Señaló hacia donde se encontraba Saten aún inconsciente. A Kuroko se le hizo muy extraña la petición de la fantasma.
—Porque tendrías interés en ayudar a Saten-san —Mencionó con desconfianza. Frenda se sorprendió e incluso se ruborizó, luchando con sus sentimientos encontrados, pero finalmente lo pudo decir.
—Se podría decir que ella fue una amiga mía… aunque la conocí una semana antes de que yo fuera asesinada, así que no puedes pensar que hayamos afianzado una buena amistad, además, eso no hubiera sido posible, ella y yo nos movíamos por mundos diferentes —Frenda bajó la vista —Ella lo supo en el momento en el que alguien del lado oscuro se fijó en ella y la quisieron atrapar, ¿la razón? Hasta este momento no lo sé, pero si de algo estoy segura, es que Saten tiene una facilidad de meterse en cosas que no debe.
—Ni que lo digas, Saten-san siempre ha tenido esa facilidad de meterse en problemas —Respondió cansinamente Kuroko.
—Es por eso que me gustaría ayudarla, ¡total! Ya no tengo nada más que perder; acepto que ya estoy muerta y no poder regresar a la vida, pero mientras sepa que aún conservo mi propia existencia, ¡podré hacer lo que quiera!
—Mientras no quieras hacer nada que afecte a otros, como los desastres que estabas causando aquella noche, no tengo ningún problema con tu petición.
—Eso no lo estaba haciendo estando consiente, es más, parecía que alguien estaba manipulando de alguna manera mis más profundos sentimientos para hacerme actuar de esa manera.
—Algo así dijeron las chicas que estaba pensando, pero eso será algo de lo cual nos preocuparemos después, ahora lo que más importa es salir a despejar la zona, seguramente esos shamanes de la tal Asamblea estarán buscándonos, así que, ¡manos a la obra!
De regreso a la realidad, Kuroko se detuvo al darse cuenta que se había adentrado en un parque que no le es muy familiar, pero que se encuentra ya muy cerca del School Garden.
—Aún estamos a tiempo de llegar —Mencionó con confianza una vez que miró la hora en su celular.
—Cierto… que ustedes en Tokiwadai tienen un toque de queda muy estricto —Frenda se quedó pensativa —Pero al final, la railgun podía saltárselos sin ninguna represalia, lo digo porque ella fue la culpable de destruir decenas de laboratorios de investigación e incluso enfrentarme a mí en aquella instalación farmacéutica…
—No tengo los detalles exactos de lo que hacía onee-sama durante aquellos días —La interrumpió abruptamente Kuroko, dándole a entender que no debía de seguir hablando de un tema que aún la incómoda demasiado — Únicamente me dediqué a cuidar que la supervisora de dormitorios no se diera cuenta de su ausencia, pero ahora no hay nadie que nos cuidé la espalda, así que apurémonos en regresar
Ambas chicas se iban a dar la media vuelta para volver a la calle cuando se dieron cuenta de unas extrañas presencias en la cercanía. La primera en darse cuenta fue Frenda que rápidamente volteó a ver hacia una farola en medio del parque. No podía ver nada, pero gracias a todo el tiempo que estuvo involucrada con el lado oscuro de la ciudad había aprendido a detectar la hostilidad de las personas.
—Kuroko…
—También me percaté —Respondió la aludida, poniéndose seria —Una presencia espiritual, aunque por un momento la confundí con la un esper con una habilidad relacionada a las nuestras, pero eso no puede ser posible… las únicas espers que poseemos poderes espirituales somos Saten-san y yo.
—Rápido, hay que hacerlo… la posesión de almas —Frenda era consciente de que debían de obtener una ventaja estratégica ante un inminente ataque, así que, sin perder tiempo, Kuroko se fusionó con el alma de Frenda, cambiando ligeramente la expresión en su rostro como señal de que ahora eran dos almas en un cuerpo. Para Kuroko aún le era extraña esa sensación, ya que debía de sincronizar sus acciones, emociones y sentidos con los de la fantasma para evitar perder el control. No lograba entender cómo es que Saten podía hacer eso con mucha facilidad.
—¿Puedes sentirlo? Esas intenciones asesinas, en cualquier momento atacará eso que está sobre la farola, así que…
—Sí, hay que hacerlo antes de que pueda atacarnos —Sin preámbulos, Kuroko tomó una de las agujas que siempre carga en el muslo, y lo teletransportó hacia donde ambas suponían que estaba la presencia. Para sorpresa de ambas, dicha presencia desapareció sin más, no sin antes crear una perturbación en el espacio-tiempo que ambas sintieron gracias a sus poderes esper.
—Que habrá sido esa cosa? —La voz de Frenda resonó dentro de la mente de Kuroko
—No tengo la menor idea, pero es mejor que se halla marchado, no sabemos exactamente a que nos enfrentamos y… —Guardó silencio al verse atraída por el brillo metálico de la aguja que había utilizado y que ahora está clavada en el suelo, a escasos 30 centimetros a la izquierda de ella. Se quedó helada al considerar la posibilidad de que su propia arma la hubiera herido o incluso asesinado.
—Eso fue… ¿teleporter? —Habló Kuroko a duras penas
—Puede ser, aunque no estoy segura… —Ahora Fue Frenda quien guardó silencio, no tan asustada como Kuroko, sino más bien sonriente —Sea lo que haya sido, lograste herir a esa presencia, ¿ves la sangre? Por lo que puedo deducir que apenas si tuvo tiempo de redirigir esa aguja, si hubieras sido más rápida en tus cálculos…
Kuroko comprobó que las palabras de Frenda eran ciertas. Ahí, en la base de la aguja, había unas gotas de sangre. El resultado de ese peculiar encuentro la dejó muy preocupada. ¿Acaso había shamanes además de ella y de Ruiko capaces de manejar algún poder esper? ¿Algún shaman de la asamblea que aún estén esperando la oportunidad de asesinarlas? O quizá ¿algún nuevo enemigo? ¿O ese tal Hao? Esperaba que Saten se encontrara bien, aunque debía de estarlo, ella se encontraba en el hospital en ese momento visitando a su onee-sama y al simio.
—Debemos de investigar esto más a fondo, pero hoy no, debemos de llegar a los dormitorios y… —volvió a consultar su reloj, ya pasaban más de diez minutos del toque de queda, lo que hizo que se volviera a poner pálida —¡rápido! Hay que llegar lo más rápido posible y esquivar a la supervisora —Sin demora, la chica se teletransportó, avanzando 50 metros cada 3 segundos hasta que unos cuantos minutos llegaron a la entrada de Tokiwadai. Al no ver a nadie, la joven hizo una última teletransporación para aparecer dentro del campus.
—¡Lo logramos! Y esa señora amargada ni siquiera se dará cuenta de que llegué tarde —Habló sintiéndose aliviada. Pero ese sentimiento no le duró nada. Una mano pesada cayó sobre su cuello, sintiendo que la vida se le iba de las manos en medio de un sudor frío que recorría su espalda. Lentamente y con pánico, Kuroko volteó hacia atrás, sintiendo que la presión sobre su cuello aumentaba con ello.
—¿A qué señora amargada te refieres? Shirai-san —La voz madura y fría de la supervisora hizo que incluso Frenda se alejara unos cuantos pasos lejos de ellas —Seguramente te estarás preguntando, ¿Cómo lo supo? Bien, no es difícil de adivinar después de atrapar a tu compañera de andanzas —la mujer se acomodó las gafas y después señaló el cuerpo de Ruiko que se encontraba en calidad de bulto a un lado de ella. —Ignoro en que estarán metidas ustedes dos y de las circunstancias que las rodean para poder faltar tanto tiempo a la escuela, pero hoy tenían que regresar de nuevo y con eso, deben de respetar las reglas… —una sonrisa sádica se dibujó en el rostro de la supervisora —¿Algún último deseo?
Kuroko miró con temor a su superior, con los ojos acuosos, mirándola casi suplicante sabiendo que es imposible escapar de su destino inminente. Negó con la cabeza, y cuando menos se lo esperó, el agarre que sentía en su cuello se hizo férreo —One-samaaaaaaa —Gritó Kuroko mientras su cuello era torcido y antes de quedar inconsciente sobre el suelo.
—Que escándalo, pero servirá como recordatorio para las demás que seguramente han de haber visto a través de las ventanas de sus dormitorios lo que pasa si infringen las reglas —Mencionó con fastidio, cargando el cuerpo de las dos chicas sobre sus hombros —Que molestia… —Se volteó a ver de reojo, aparentemente sin ver a nada en específico. —Procuren llegar más temprano para la próxima —Fue todo lo que dijo, enfilándose hacia los dormitorios para dejar a esas chicas en sus respectivos dormitorios.
Quietas en su lugar, Frenda e Imouto (que despues de haber presenciado el castigo que sufrió Saten, había buscado refugio detrás de Frenda en el momento en e que la vio aparecer con Kuroko) se quedaron sorprendidas no solo por la forma tan inmisericorde con el que le torció el cuello a Kuroko, sino también porque les dio la sensación de que la mirada penetrante de la supervisora podía infringirles algún daño.
—Oye… crees que ella —Frenda tenía un nudo en la garganta
—Probablemente, responde Misaka sorprendida y asustada al igual que tú.
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Nota Final: Ha pasado un tiempo desde la ultima actualización pero aún sigo en pie. Pido un poco de paciencia, ya que por asuntos de trabajo me es díficil actualizar con la regularidad que quisiera, pero quiero señalar que no voy a abandonar este proyecto, incluso me encariñé un poco con él.
Aprovechando que ya estoy cerca de terminar este primer... llamémosle "arco" que comprende desde que Saten descubre que es una shamán hasta la resolucion del ultimo caso de actividad paranormal en el Distrito 23 (spoiler del siguiente capitulo), me gustaría saber que piensan sobre lo que he escrito hasta ahora, según desde mi punto de vista aún debo de mejorar y espero hacerlo con cada capitulo que vaya escribiendo xD.
Por el momento me despido, esperando subir pronto un nuevo capítulo (el siguiente ya se está cocinando)
