Capitulo 10 Trágico accidente
Byakuya amaneció radiante y feliz, se duchó y se dirigió a desayunar al comedor, sin darse cuenta estaba sonriendo y cuando se encontró a Rukia desayunando, intento reprimir su felicidad… pero ese pequeño detalle no se le escapo a su hermana.
Rukia estaba sorprendida por la sonrisa de su nii-sama, y se sintió feliz por su hermano; y le dijo:
- Nii-sama se te ve feliz y he de reconocer que te favorece enormemente una sonrisa en los labios… ¿A caso paso algo?- con una sonrisa pícara y con ganas de saber el porqué de su felicidad…
-Byakuya intento disimular… y dijo: eh bueno… sí… ayer vi a Marian.
- ¿A sí? ¿Y qué pasó para tanta felicidad en tu rostro?
- Byakuya se sonrojo de golpe al recordar ese dulce beso que se dieron en la oscuridad de la noche… pero simplemente dijo: no, nada, nada.
Rukia había acabado de desayunar y después de despedirse de su nii-sama, salió del comedor con una pequeña risita por la cara de sonrojo de su hermano.
De repente, Senbonzakura se materializó al lado de su amo y le dijo:
- Qué… ¿fue bonito el reencuentro con su querida joven?
- Byakuya sonrojado solo alcanzo a decir: fue increíble. Pero recordó en unos segundos, los golpes que había recibido por proteger a los tres pequeños… Y le dijo:
-Senbonzakura he de pedirte algo.
- Usted dirá amo… contestó con incertidumbre.
- Tendrás que vigilar y proteger si fuese necesario a Marian y a esos tres pequeños.
- ¡De acuerdo amo!, ¿pero es que a caso paso algo? dijo Senbonzakura por la cara de enfado y rabia que veía en su amo.
- Bueno sí, ayer cuando fui a ver a Marian había sido golpeada por varios hombres por proteger a los tres pequeños; y no quiero que eso vuelva a suceder…
- ¿Qué? ¿Pero está bien?... ¡desgraciados! Yo me ocuparé amo.
- Ahora ya está bien, la cure anoche con mi poder… ah! por cierto llévales algo para que desayunen.
- Menos mal que pudo sanarla…No se preocupe amo enseguida les llevaré algo de comer, y tenga por supuesto que la protegeré.
- A otra cosa Senbonzakura, en cuanto les lleves el desayunado necesito que te ocupes de un pequeño asunto en el mundo humano, aunque no te llevará mucho tiempo.
- De acuerdo amo.
Byakuya se dispuso a ir a su despacho a hacer el papeleo que le correspondía, pero esa mañana iba feliz con la imagen de Marian en la cabeza, y unas ganas locas de volverla a ver, pensó para a sí mismo haber si esta noche puedo volverme a escapar y verla un rato…
Por otro lado, Marian y los pequeños aún dormían plácidamente… Senbonzakura se acercó con sigilo para dejarles el desayuno a su lado, pero Marian justo despertaba y vio aquel hombre con una enorme armadura dejándoles una bandeja con comida ya dispuesto a irse rápidamente, pero una voz muy dulce le dijo:
- Espere por favor, quiero agradecerle… tenía muchas ganas de saber quién nos traiga comida todos los días… - ¿Eh?... o no me vio -pensó. Bueno señorita me he de ir…
- Espere no se vaya, muchas gracias por la comida… ¿pero quién es usted? ¿Y por qué nos ayuda?
- Bueno yo… ¿eh? Solo cumplo órdenes… ya se iba a marchar cuando Marian le cogió el brazo con suavidad para que no se fuera.
- ¿Y de quién proceden esas órdenes?... por favor contésteme.
- Mmm… susurraba mientras pensaba si decírselo o no… al final dijo: Son órdenes del capitán Byakuya Kuchiki, él me pidió que lo hiciera y que cuide de usted por si algo le pasara.
- Ahora lo entiendo, des del principio quien nos ayudo fue Byakuya… ohhh nunca sabré como agradecerle esto… ¿puede decirme su nombre?
- Senbonzakura contestó.
- Encantada ¿Senbonzakura?... ¿lo pronuncie bien? ¿Y de donde viene usted?
- Sí lo ha pronunciado muy bien. Bueno yo… como explicarle soy la zampakotou materializada de Byakuya Kuchiki.
- ¡Anda! Eso no me lo había explicado Byakuya, es alucinante y tiene una apariencia que seguro demuestra lo gran guerrero que es usted y Byakuya. Senbonzakura ¿podría pedirle algo?
- Sí claro, usted dirá.
- Por favor no vuelva a dejar la comida estando escondido, me gustaría poder verle cuando venga. Ah! Y por favor llámeme Marian, sin formalidades, me hace sentirme muy mayor si me llaman de usted.
- Pero sería una falta de respeto muy grande. - No es ninguna falta de respeto si le pedido yo que lo haga, ¿no cree?
- Está bien, Marian. Bueno he de marcharme ya… tengo otro asunto urgente que tratar…
Marian se despidió inclinándose, y se acercó a los pequeños para despertarlos, desayunaron y jugaron un rato…
De repente, empezaron a sentir como unos terremotos y una especie de gritos, se giró y vio allí a esos malditos monstruos habían muchos, y había como unos ocho gigantescos, serían los Menos Grandes de los que le había hablado Byakuya. No sabía cómo pero tenían que salir de allí y esconderse, se puso la mochila en la espalda, cogió a You en un brazo y en el otro a Miaka y les dijo que se agarraran lo más fuerte posible a ella; le dijo al más grande que tenían que correr todo lo que pudieran. Se pusieron a correr todo lo que sus corazones y pulmones les permitieron y a lo lejos vio una especie de caseta, pero el dueño de la tienda no quiso quedarse con los pequeños para esconderlos, así que los dejó detrás y le dijo al mayor Toya cuida de Miaka y de You, y sobre todo no salgáis de aquí detrás hasta que todo pase de acuerdo.
- Toya con los ojos llorosos le dijo que sí… estaba muy asustado.
- Todo saldrá bien ¿vale?, toma Toya, y le dio el dinero que les quedaba, cuidaros todo el tiempo que podáis con esto si algo pasara y sobretodo no te preocupes… abrazó a los tres niños y se fue corriendo, dejando allí a los niños.
- Toya gritando le dijo ¿A dónde vas?
- Ha intentar alejar de aquí a todos los que pueda. Adiós pequeños.
En el Seireitei, se escuchaba por las mariposas de la muerte: ¡Atención atención, alerta por Hollows y Menos grandes en el Distrito de Rukongai!… vayan todos los que puedan a eliminarlos.
- Byakuya nada más lo escucho, salió corriendo del despacho muy preocupado de que algo le pudiera pasar a Marian y a los pequeños.
Marian veía el caos y el miedo en los rostros de todo el mundo… Marian pensaba que puedo hacer… ya estaba muy cerca de ellos, y solo se le ocurrió empezar a chillar para llamar su atención, y a tirarles todo lo que encontraba por el suelo, casi todos los monstruos y los gigantes la escucharon y se dirigieron hacia ella para atacarla, matarla y después devorarla… Marian comenzó a correr todo lo que pudo y casi todos los monstruos iban tras ella… en unos minutos se vio totalmente rodeada por ellos… ahora ¿Qué podía hacer?.
En ese momento, apareció Byakuya, matando a muchos Hollows con un solo golpe de espada, pero Byakuya no dejaba de pensar en que necesitaba a Senbonzakura para eliminar a la mayoría y evitar así muchas muertes del Distrito de Rukongai… pero estaba en el mundo de los vivos. En un descuido Byakuya fue herido gravemente por varios Hollows que le atravesaron el cuerpo.
- Marian gritó: ¡noooooooooooooo!¡Byakuyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!. Mientras corría intentando alcanzarlo…
En ese momento se iluminó el brazalete y las estrellas dibujadas parpadeaban en una luz muy blanca… sintió en su cabeza como si alguien le hablara, y esa voz repetía una y otra vez esas palabras: sanación, ataque, defensa, barrera, sanación y defensa, ataque defensa y sanación, ataque y barrera...
¿Qué diantres era esa voz y esas palabras? De todas maneras probó a decir una de ellas… y gritó:
- Sanación, ataque y defensa… y una enorme luz blanca iluminó a Byakuya, dejándolo encerrado como si estuviese dentro de una burbuja, ya nadie podría herirle de nuevo.
Byakuya casi inconsciente la miraba con los ojos casi cerrados, pero los abrió de par en par cuando vio como dos Hollows la atacaban uno por delante y otro por detrás haciéndole dos enormes brechas, como si de un espadazo en diagonal se tratase, cayó al suelo boca arriba -susurrando Bya-ku-ya- no muy lejos de él, la hierba se volvió roja, un enorme charco de sangre se creó alrededor de ella y sangre salió de su boca.
- Mariaaaaaaaaaaaaannnnnnnnnnn nnn! - gritó Byakuya, intentando salir de esa burbuja que le impedía acercarse a Marian. Byakuya empezó a ver que había muchos shinigamis luchando, capitanes, tenientes, pero habían muchos Hollows…y demasiados Menos Grandes…
- En un último esfuerzo Marian vio como su brazalete seguía iluminado y parpadeaba aún más rápido, y gritó con la voz que le quedaba: Ataque y barreraaaaaaaaaaa! Una gran barrera de protección se creó ocupando una longitud y altura indescriptibles, y cualquier contacto de los monstruos con la barrera era repelida y recibían un ataque con la misma fuerza con la que la golpeaban, la mayoría fueron eliminados gracias al ataque de Marian y de los demás se encargaron el resto de shinigamis.
- Byakuya… dijo Marian con la voz que le quedaba aunque entrecortada… te quiero y estoy profundamente enamorada de ti… aunque no creo que pueda demostrártelo… Adiós y gracias por todo dijo en un susurró… volviendo a salir sangre de su boca… y sus ojos se cerraron lentamente…
- No, no, no Marian abre los ojos por favor… en breve la burbuja se rompió. Byakuya mientras se acercaba a ella con un paso flash se había dado cuenta que sus heridas habían desaparecido y no sentía dolor alguno.
- Byakuya cogió el cuerpo de Marian y miró sus heridas, eran muy profundas y seguían sangrando… la abrazó fuertemente contra su cuerpo repitiendo su nombre agitadamente una y otra vez… Byakuya empezó a llorar… y dijo para sí mismo: otra vez no, no quiero volver a perder a la mujer que amo, no otra vez… ¡¿qué estoy destinado a estar solo o qué?! De repente escucho muy débilmente que su corazón, aún latía pero muy lentamente, la estiró en el suelo y empezó a pedir ayuda, colocó sus manos encima de ella y empezó a intentar sanarla con su kido… pronto apareció Ukitake-taicho y Rukia… que vieron el estado de la chica aterrados y el estado en que se encontraba Byakuya con toda su ropa empapada de sangre…
Rukia supuso al ver el estado de nerviosismo en el que se encontraba su nii-sama que esa debía ser la joven de la que se había enamorado… Ukitake y Rukia también intentaron sanarla, como hacía Byakuya.
Pronto llegó Unohana y vio sorprendida la agitación de Byakuya, eso no era normal en él… y se fijó como los tres estaban intentando sanarla con gran preocupación…
- Byakuya ¿tú estás bien? -preguntó Unohana.
- Yo sí, no sé cómo lo hizo pero ella me salvó, me envolvió en una burbuja de luz blanca y me curo. Pero ella, ella por favor Unohana sálvala, ¡tienes que salvarla!
- Haré lo que pueda ahora apartaros, necesito espacio para trabajar, está muy grave y muy débil…
- Marian susurró muy bajo en su estado de inconsciencia: los pequeños, los pequeñ…
- Byakuya le dijo: yo buscaré a los 3 pequeños por ti pero no hables más… por favor… - Unohana le dijo a Ukitake y Rukia que se llevarán a Byakuya que estaba demasiado alterado.
- Byakuya dijo que no pensaba moverse de allí, no antes de saber que no corría peligro. - Unohana le dijo que no se preocupase que la llevaría al cuarto escuadrón, haciéndole ese favor.
Aunque a Rukia y Ukitake les costó muchísimo convencerlo, acabo asintiendo y se fue a su mansión… No sin antes pedirle a Unohana que hiciese todo la posible para salvarla.
Cuando se fue, Unohana le preguntó a Rukia y a Ukitake que le pasaba a Byakuya y porque estaba tan alterado, que eso no era propio de él. Rukia y Ukitake se miraron y asintieron a la vez y acabaron confesándole que Byakuya se había enamorado de ella pero que eso no podía saberlo nadie más… que tenía que quedar entre ellos tres y Byakuya.
- Unohana se lo prometió. Ahora entendía perfectamente la alteración y preocupación que mostraba su rostro y sus gestos.
- Rukia casi en un susurró dijo: debe de estar muy preocupado y confuso, cualquiera diría que pareciera que el destino quiera dejarle solo… debe de estar muy abatido y triste…
- Ukitake y Unohana asintieron entristecidos…
- Y Ukitake-taicho dijo de repente: esta joven es muy fuerte y tiene un gran valor y simpatía seguro que se repondrá.
Unohana dijo: conseguí que dejará de sangrar, y parece que el corazón empiece a latir de forma normal aunque muy débilmente todavía; debemos llevarla rápido al cuarto escuadrón, allí tengo más material, podré limpiar sus heridas y acabar de curarla mejor ahora que dejó de sangrar.
Byakuya se había duchado mientras lloraba y se desahogaba, ya se había cambiado de ropa, y caminaba de un lado al otro del salón recordando las palabras de Marian "te quiero y estoy profundamente enamorada de ti… aunque no creo que pueda demostrártelo… Adiós y gracias por todo", y rogaba al cielo por que se recuperase y no muriera… Marian yo también te quiero… dijo en un susurró… ojalá pudiera decírtelo, y ver ese hermoso rostro y esa sonrisa que me deja cautivado al igual que cuando miro esos enormes ojos color café…
En ese momento Senbonzakura entro por la puerta, viendo la mirada perdida y desencajada de su amo, y le dijo:
- Amo ¿está bien? ¿Ocurrió algo en mi ausencia?
- ¿Qué si ocurrió algo, que si ocurrió algo? ¿Cómo tardaste tanto en regresar? Marian esta como está porque no te tenía para ayudarla y protegerla mejor.
- Disculpe amo, no sé de qué me está hablando… Tarde tanto en regresar, porque después de recoger las tijeras y la guitarra de la joven Marian de su casa, tal y como me ordenó; se abrió una brecha enorme en el cielo y empezaron a salir muchos Hollows, no podía regresar dejando ese gran peligro en el mundo humano. ¿Le ha pasado algo a la joven Marian?.
Byakuya le explicó lo ocurrido… con la cabeza agachada y con una gran tristeza en sus ojos y en su mirada…
- Lo lamento mucho amo… siento haber tardado tanto y no haber podido estar aquí para protegerles y ayudarles.
- Ya no importa, entiendo la situación que explicaste… Voy a acercarme a ver si encuentro a los pequeños ella me lo pidió…
Después de un rato de búsqueda, solo encontró parte de sus ropas en el suelo… debían de haber sido devorados por los malditos Hollows, aún se entristeció más al saber que tampoco los había podido proteger.
- Maldita sea! - dijo en voz alta y se dirigió al cuarto escuadrón para ver cómo estaba su amada Marian.
Que le ocurrirá a Marian! Un capitulo con acción y drama... como habréis leído, he utilizado los poderes que tiene en la serie Orihime, para la protagonista, pero con mucho más poder...
Sus poderes provienen de cuando Byakuya le toca el brazalete a Marian en el primer capitulo... y aún se han vuelto más poderosos por el amor que siente hacía Byakuya...
Espero les haya gustado este capitulo tanto como a mí. Saludos!
