Capitulo 10
LUFFY
No podía dormir, me puse sobre mi costado y miré como Nami y Livie dormian profundamente, decidí decirle Livie cariñosamente, a Nami le gusto asi que ahora la llamamos asi. Las miré, se veían preciosas. Le dije a Nami que me quedaría aqui...aunque en realidad lo dije solo para complacerla, se que me va a resultar dificil acostumbrarme a esta vida pero lo haré por ellas. Entiendo muy bien porque ella no quiere volver a la cuidad, muchas cosas malas nos han pasado allí y ella no quiere revivirlas, no le queda nada allí, aqui es feliz y yo no voy a quitarle eso, trataré de arreglar lo más que pueda pero habrá algunas cosas que no podré resolver, solo espero que no sean muchas.
Mi movil comenzó a sonar y atendí rapidamente, no quería despertar a mis dos amores. Me levanté y me alejé de la cama.
— ¿Si? — Oí como alguien gritaba en el fondo. — ¿Hola?
— Luffy... — Dijo Makino agitada.
— Makino ¿qué pasa?
— La niña Bonney se ha p..puesto de parto y hay...hay que llevarla al hospita. — Se oía como si hubiera corrido una maratón.
— ¡MALDITA SEAA, ME DUELE! — Escucho que grita Bonney.
— Voy para allá. — Digo y corto. Corro a ponerme unos vaqueros y una remera. Me acercó a Nami y le susurro.
— ¿Que pasa? — Dice dormida.
— Me tengo que ir, Bonney se ha puesto de parto y tengo que llevarlas al hospital. — Ella abré los ojos de golpe y se levanta de la cama.
— Te acompaño. — Niego y miro a Livie quien duerme placidamente en la cama.
— No, quedate con Livie, te llamaré para que no te preocupes. — Ella asiente y me da un corto beso. — Ya me voy.
— Bien, avisame como va todo. — Asiento, tomo las llaves del auto y salgo corriendo de casa.
Bonney y Makino estan viviendo a dos casas de distancia asi que llego en un minuto, entro y veo com Bonney le grita a Makino desesperada.
— ¡¿Donde demonios está?!, ¡Me duele maldtia sea! — "Qué pulmones tiene mi hermanita" pienso llevando una mano a mi oído.
— Aqui estoy. — Digo. Ella levanta la mirada y me mira furiosa, en cambio Makino parece aliviada.
— ¡¿Porqué demorastes tanto?!, no importa, llevame al hospital ahora mismo si no quieres que tu sobrino nasca aqui en la sala. — Me rio y la ayudo a levantarse, la llevé al auto , Makino venía detrás nuestro con el boslo de Bonney y del bebé.
— Duele demasiado. — Dice mi hermana llorando.
— Tranquila, solo respira.
— ¡NO ME DIGAS QUE RESPIRE MALDITA SEA!, ¡TIENES SUERTE DE TENER UNA POLLA, MALDITO! — La miré sin saber que decir. — ¡ARRANCA EL COCHE! — Gritó, volví en si y prendí el auto, Makino se sentó con la "Madrezilla" detrás.
Conduje lo más rapido que pude, como era tarde no demoramos mucho, en diez minutos estabamos ahí, Bonney solamente me gritaba y lloraba, la tomé en brazos y la llevé dentro, Makino iba detras nuestro cargando con todo. Entramos a la emergencia y un enfermero vino corriendo.
— Esta de parto. — Digo, el muchacho asiente y trae una silla de ruedas, escucho como Bonney solo gruñe y llora. — Calmate Bonney, no te hace bien que te pongas asi. — Ella me mira furiosa.
— ¡¿Y COMO MIERDA QUIERES QUE ME PONGA CUANDO UN NIÑO VA A SALIR DE MI MALDITA VAGINA?! — Abro la boca para decir algo pero ella me interrumpio. — ¡Mejor callate si quieres mantener tus preciadas bolas en su lugar!
— Ok, me callo. — Ella me lanza una mirada furiosa y se agarra el vientre cuando otra contracción viene.
— ¡Mierda! — Grita. Comenzé a hacerle aire con las manos, de verdad parecía que le dolía mucho. Unas puertas dobles se abrieron y salio Law vestido con un uniforme verde. Bonney levantó la mirada y lo vió. — ¡YA ERA HORA! — Law me miró y yo solo me encogí de hombros. Él sontó una carcajada y se acercó a mi hermana.
— Bien, traigamos a ese bebé. — Dijo y empujo la silla de Bonney. Me miró. — ¿Tú vas a ser el acompañante? — Preguntó.
— Si. — No se muy bien a que se refería pero asentí igual.
— Bueno vayamos a tu cuarto. — Bonney suspiró un poco aliviada.
Law nos llevó al cuarto que mi hermana había pagado, era bastante grande, cuando entramos la ayudé a levantarse y la llevé a la cama. El doctorsito dijo que volvía en un momento, Makino abrió el bolso de Bonney y sacó un camisón premamá.
— Luffy, ¿puedes salir mientras la ayudo a cambiarse? — Me giro y salgo del cuarto.
Cinco minutos más tarde sale Makino para decirme que ya podia entrar. Bonney estaba recostada en la cama gimiendo de dolor. Saqué el movil y llamé a Nami. A los tres tonos contestó.
— ¿Cómo está? — Preguntó, sonreí.
— Ella esta relativamente bien, ya tengo una advertencia de perder mis bolas y un centenar de amenazas de muerte. — Nami rió.
— Me lo imagino. — Dijo riendo. — Koala acaba de llegar y se esta arreglando asi que supongo que en una media hora estará allí.
— De acuerdo. ¿Tú y Livie están bien?
— Si, nuestra hija esta comiendo ahora mismo, y bueno yo estaba algo preocupada pero se que todo saldrá bien. Iremos en la mañana a verlos, Livie esta impaciente por conocer a su primo.
— Yo tambien, de seguro se parece a mi. — Digo, Bonney y Makino me miran.
— ¡Por Dios no digas eso! — Dice Bonney, rió y Nami tambien.
— Veo que tu hermana no está del todo de acuerdo. — Dice ella riendo.
— Pues tendrá que resignarse. — Bonney gritó al sentir otra contracción. — Nami tengo que dejarte, te amo nena.
— Yo también mi vida, avisame cuando nazca mi sobrino.
— Por supuesto, adios nena.
— Adios. — Colgué, en ese momento entró Law al cuarto.
— Bien, veamos cuan dilatada estas. — Él se acerco una butaca a los pies de la cama y le pidió a Bonney que levantara las piernas, ella lo hizo, él puso una sabana sobre sus piernas y ví desaparecer su mano entre las piernas de mi hermana, hice una mueca de asco y Makino rio.
— Es normal, tiene que saber cuantos centimetros ha dilatado, y la única manera de saberlo es esa. — Dijo señalando la escena frente a mi.
— Tienes tres centimetros. — Dijo Law, Bonney gruño.
— ¿Solo eso? — Preguntó ella.
— Si, aún tienes que dilatar tres más para poder darte la epidural. — "Wow, la cara de Bonney se transformó. Dios, el doctorsito provocó a la fiera." Pienso riendo.
— ¡ES UNA MALDTIA BROMA ¿ACASO NO SE DA CUENTA DE QUE ME DUELE?! — Su cara se puso roja de furia.
— Lo se pero no puedo hacer nada hasta que dilates más. — Law le hablaba con mucha paciencia, sabía que cuando Bonney estaba molesta eso era lo peor que podías hacer, la volvía loca.
— ¡NO ME DIGA ESO!, ¡DEME OTRA COSA, COMO MORFINA, LO QUE SEA PERO SAQUEME EL DOLOR! — Gritó.
— No puedo hacer nada. — Me acerco a ella para calmara ya que parece que en cualquier momento salta de la cama y le arranca los ojos al doctoristo.
— ¡¿QUÉ CLASE DE MEDICUCHO ES?!, ¡VAYASE, SI LO VEO UN SEGUNDO MÁS LE JURO QUE ME LEVANTO Y LE ARRANCO SUS PRECIADAS BOLAS, ESTUPIDO. LARGO, FUERA! — Law sonrie, ¿cómo es que sonreía cuando mi hermana lo amenazaba asi?, yo definitivamente saldría corriendo.
— Lo dice en serio. — Dije tratando de advertirlo.
— Estoy acostumbrado, creanme, lo vivo todos los días, me han dicho cosas peores. — Bonney gruño cuando otra contracción vino.
— ¡MALDITO...ESTUPIDO...IMBÉCIL...MAMÓN! — Gritó.
Todos reimos y ella pareció colapsar, Makino se fue a buscar algo de comer, Law también con la excusa de traerle una pelota para que el canal de parto se dilatara más rápido, la verdad no entiendo como es que una pelota puede hacer eso pero allá él.
— Hablame. — Dijo Bonney.
— ¿Qué quieres que te diga? — Ella gruño.
— Cualquier cosa, solo distraeme. — Pues ¿de qué hablan las mujeres?
— No se me ocurre nada. — Bonney me apreto el brazo.
— Solo dime cualquier cosa, no importa. — Dijo, gotas de sudor se arremolinaban en su frente.
— Bueno...con Nami pensamos decirle a Olivia, Livie, cariñosamente.
— Ohhh que tiernos, aunque en realidad la abreviatura de Olivia es Liv, pero Livie queda bien igual.
— Si, bueno cuando sea mas grande le diremos Liv. — Ella asintió y volvió a gritar.
Law entro con una enorme pelota de pilates en sus brazos, la dejo en el suelo y se sentó sobre ella, comenzo a ¿montar? creo encima de la pelota. Bonney lo miraba tan sorprendida como lo estaba yo.
— Esto es lo que debes hacer. — Dijo y se levantó. Bonney miro horrorizada la pelota en el piso.
— ¿Me esta diciendo que tengo que montar esa cosa?, ¿qué parte de "me duele" no entendiste todavía?, si quieres te lo hago más claro, tu solo acércate. — Gruñe ella, suelto una carcajada.
— Me gusta donde estoy. Se que te duele pero esto ayudara a que dilates más rápido. — Ella se levanta de la cama, se sienta en la pelota y comienza a moverse.
Me reí al verla, se veía muy graciosa, ella levantó la vista y me asesinó con la mirada, deje de reirme y me puse a mirar cualquier otro cosa interesante en el cuarto. Por otro lado Makino dijo que iba buscar algo de comida pero nunca volvió. Seguramente este disfrutando de un momento a solas, la pobre a tenido que aguantar a Bonney y sus hormonas, sonrio al pensarlo.
Una hora después Bonney había dilatado los seis centimetros, no olvidaré su cara de felicidad cuando le inyectaron la epidural, después de la inyección se quedó tranquila, no gritaba ni me amenazaba cada tres minutos. Una hora y media después de eso entro Law nuevamente al cuarto y reviso a mi hermana otra vez.
— Muy bien Bonney, tienes diez centimetros, vamos a sacara a ese bebé. — Ella aplaudió como niña en navidad.
— ¡Por fin! — Dijo Aliviada.
Cuarenta minutos más tarde mi hermana tenía en sus brazos al bebé más hermoso del mundo, además de mi hija claro, el pequeño Noah pesó tres kilos y docientos gramos. Era precioso y a decir verdad se parecía algo a mi. Cuando le dije esto a Bonney soltó una carcajada, su mal humor se había ido por completo y en su lugar estaba la felicidad que sentía al tener por fin a su pequeño.
Llamé a Nami para contarle la noticia, ella grito, rió y lloró un poco, le dije que mañana dejarían pasar a las visitas, ella estuvo un poco molesta por no poder estar ahí pero Olivia era muy pequeña todavía. Koala estaba que no cabía en si misma de la emoción, no olvidaré la expresión de Law al verla entrar en medio del parto, por lo que entendí ella había pedido "amablemente" que la dejaran pasar pero el enfermero a cargo no se lo permitió asi que mi querida amiga decidió hacer un escandalo, el cual al final terminó ganando, Makino estaba en la sala de espera, aguantando las ganas de entrar, solamente podían ingresar de a uno a la habitación, Koala se metió a prepo, asi que decidí salir para dejarlas hablar un poco. La pediatra se llevó a Noah para limpiarlo y vestirlo, con Makino nos acercamos a la sección de neonatales y nos quedamos embobados viendo al nuevo integrante de la familia.
Continuara...
Por hoy eso es todo... puedo ver que la situacion actual puede dejar tranquilo a uno al igual que matarse de risa...aunque el futuro es incierto... proximos dos capitulos: lunes y martes... nos vemos ;) :)
