Perdón por el retrazo!!, en serio, con la semana del tokka todo se me olvido XD. Que bien, espero que no se pierdan el maratón de avatar, va a estar buenísimo!. Gracias mil por todo, no tengo palabras para agradecer…pero en fin….. ok, comencemos ;)

Las Cosas Cambian

Por: Chris Mc.Raven

No respondió, ¿Qué podía decir?. Otra vez la confusión se apodero de el, ¿Por qué actuaba así?, ¿Acaso estaba jugando?. Ella era tan rara, con el poder de destruir y crear.

-Entonces, ¿Por que te separaste de mí?- La sorpresa de la joven fue indescriptible, pero para su suerte no podía ser vista por Sokka, ya que continuaba escondida entre las telas azules. Se dejó ver lentamente, ya su faz no dibujaba ese gesto de tranquilidad, sino uno de desconcierto. El monosílabo "Que" fue lo que pudo articular.

-Si Toph, ¿Por qué te separaste de mi?- reiteró.

-¿Yo?, yo no fui la que se metió en el primer iglú que encontró y no se dejo ver nunca mas en El Reino Tierra- asevero sarcástica.

-¡Yo no hice eso!-

-¡¿No?!, entonces como se llama a no visitar a tu "mejor amiga" por años-

-Estaba ocupado, ¡sabes!, las cosas no han estado fáciles por aquí- Indignada se separo de el dándole un empujón. Lucía iracunda y asqueada, a ella no le cabía en mente como alguien podía ser tan sinvergüenza.

-¡Disculpe mi osadía Sr. Demaciado-ocupado-como-para-tomar-2-segundos-de-mi-perfecta-vida-y-gastarlos-en-alguien-mas!. Se me olvido por un momento que era mi deber tener tiempo para cruzar un océano para ir a visitarte, que era mi deber pasar por el calvario de luchar con mis papás ó huir de casa para tomar el barco que iría a la Tribu Agua del Sur, que era mi deber pasar por la pena de buscar a alguien para pedirle que escribiese una carta para poder enviarla, y que era mi deber sentarme a esperar a que vinieras por todos estos años. Y el día que regresas, el día que vienes a MI casa, a comer y beber de MI mesa, a dormir en MIS habitaciones y a pasear por MIS jardines, ese maldito día, no llegaste a verme a MI, sino a tratar TUS estúpidos negocio con mi padre. Perdón Sokka, no quise ser tan egoísta, tienes toda la razón- decía con ademanes despectivos y gestos llenos de rabia.

-!!Y miren quien habla!!- argumento de regreso. Claro, ella no entendía, ella estaba equivocada, pero era demasiado testaruda para dar el brazo a torcer – la señorita Soy-demaciado-noble–como-para-juntarme-con-el-come-pinguinos-sin-apellido-que-no-vale-la-pena-recordar; porque que interesan los que viven en la nieve cuando tienes al Señor del Fuego como tu perro fiel, ¿No es así?. Además si no recuerda la Señorita Bei Fong,- levanto las manos de manera afeminada y continuo- fuiste TU la que me trato como basura al llegar a TU casa. Sabes que Toph, no es mi culpa que toda tu vida la hayas vivido bajo los pies de tus papas, no te desquites con migo todas tus frustraciones. Y búscate una excusa mejor para justificar que simplemente odias a cualquiera que no tenga sangre milenaria en las venas-

-Creo que tienes razón- objeto enojada con las manos en la cintura- bien me lo decía mi madre, todos los campesinos son unos salvajes sin educación ni respeto a sus superiores, pero, que puedo esperar de alguien que come carne seca de desayuno-

-¡¿Yo sin educación?!, ¿Y quien es la que se escarba la nariz cada vez que la voluntad se lo dicta, en frente de cualquiera que tenga la desdicha de estar ahí?-

-Ni siquiera me conoces. Hace años que no hago eso, si no me crees pregúntaselo al "Tio" o a…-

-¿Zuko?- cortó la frase en el acto, estaba cansado de ese nombre; y aunque El Señor del Fuego era uno de sus mas grandes amigos, por algún hecho aparente, oírlo en los labios de Toph hacia que le dieran ganas de sacarse el hígado con una espada.

-Si a Zuko. ¿Algún problema?-

-No ninguno, es que ya se me había olvidado el nombre del nuevo dictador de tu voluntad-

-Eres un campesino patético, seguro tanta nieve te congelo el cerebro que ya no sabes ni lo que dices-

-Se perfectamente lo que digo- señalo pedante- cuando Zuko esta con tigo, tu sigues sus ordenes al pie de la letra. Talvez no es tan distinto a su padre, solo que él busca otros territorios para conquistar. Como dije antes, no tienes vida propia, vives en una jaula de oro-

-¡Cállate!- vocifero iracunda, conteniéndose a si misma para no matar al Representante de las Tribus Agua del Norte y del Sur –No te permito que hables así de él. Ten un poco de respeto. Zuko no tiene nada que ver en este asunto-

-¿Acaso no te gusta que hable así de tu prometido?. Acéptalo Toph, haces todo lo que el dice-

-Por lo menos el no se olvido de mi por un par de piernas largas y un abanico de metal- dijo asqueada y seria. Era oficial, lo odiaba, lo odiaba a más no poder, maldito el día en que puso un pie en ese lugar.

-Explícate-

-¡¿Explicarme?!, ¿Qué hay que explicar?. ¿No fuiste tu el que se olvido de mi cuando apareció Suki, cuando se hicieron novios y eso?. Claro, una niña infantil como yo ya no cabía en el maduro mundo de Sokka, ¿No?. Zuko fue el único que estuvo ahí cuando lo necesite, cuando ocupaba un amigo. El venía a visitarme sin que yo se lo pidiese y si se lo pedía también. Me aconsejó, me dio apoyo, y cuando no podía mas, las palabras que oía no eran las tuyas, eran las de él. Te lo pido por favor Sokka, no lo insultes, no insultes a Zuko por que no tienes el derecho de hacerlo-

-¿Matarías por el no?-

- si- dijo inmediatamente

-¿Estas aquí por el cierto?

-si- esas repuestas sin pensar le hervían la sangre.

-¿Cantarías para el?-

-si el así lo desea-

-…canta para mí-

-¿Que?-

-Canta para mi, como cantarías para el-

Silencio, volteo su rostro e intento dar una respuesta hiriente y sarcástica, pero no pudo, lo intento, los espíritus saben que lo intento, pero no pudo. Se quedo fría, no sabía como reaccionar; eso el lo notó. Era evidente la confusión en sus opacos ojos, jamás se imagino tal petición, incluso, ni en sus mas locas pesadillas o sueños él le hubiese pedido tal cosa a Toph, pero al ver la seguridad en su rostro de porcelana, como defendía a capa y espada el nombre del Señor del Fuego, decidió poner algo a prueba.

-¿Cantarás?- dijo sin emoción, guardando para si la esperanza de una respuesta afirmativa.

-…Lo siento Sokka-

-…no, no lo creo-

No necesitaba más, no quería mas, no resistiría ni un momento más de esto. No era mas que una tonta sin remedio. Si tanto le gustaba estar con "La Familia Real", pues entonces que se la tragaran viva si era posible.

Dio media vuelta y se alejo de ella, dejándola a su suerte, como ella lo hizo con el.

- Bien Sokka, vete- escucho a Toph a la distancia – vete a vivir tu perfecta vida, con tu perfecta Suki- Le ardían sus palabras, se controlo a si mismo para no responderle, no quería empeorar las cosas, si eso era posible.

Se puso las manos en el pecho y se repetía a si misma lo estúpida que había sido, las cosas no cambian, las cosas no debían cambiar, ahora era demasiado tarde para hacerlo. Araño las telas de su traje para contener su ira, para no declararle la guerra a La Tribu Agua del Sur.

Con el seño fruncido bajaba las gradas de hielo, las que lo guiaron a aquel kiosco, nunca debió ir ahí. Con cada paso que daba la ira lo invadía un poco, y tuvo que mantenerse totalmente centrado en sus ideas, y en las advertencias de Pakku acerca de "La buena conducta", al ver al Señor del Fuego Zuko subir por la misma estructura helada.

Sus miradas se cruzaron, estaban lejos de ser amigos, no emitieron sonido, cada quien sabía que no era el momento adecuado. El encaramiento duro segundos, pero el sintió como si fuesen horas enteras. Bien era conocida la frialdad del rostro de Zuko, y como lucía aun mas cruel a causa de esa cicatriz.

Siguieron su camino, uno ascendente y el otro descendentemente. El no estaba equivocado, no, ¡Eso jamás!, solo que la chiquilla ingrata era inmaleable como los metales que controlaba.

Se alejo de ahí, hasta llegar a un puente de hielo, pero otra vez eso lo detuvo, el sonido. Miro hacia atrás y deseó jamás haberlo hecho. Era ella, cantando para él entre sus brazos, aferrándose a el, yaciendo en el, escondiendo su cara en él, en Zuko.

El guerrero levanto el rostro orgulloso, no permitiría una derrota más, sin importar que, el ex-príncipe, estuviese mirándolo desafiante a la distancia, lleno de ira, sin basilar ni un segundo mientras continuaba protegiendo a la joven noble cerca de él. Sokka dio media vuelta, y de una u otra forma, pensaba que lo habían vencido. Vendita la luna por su consuelo.

Gracias infinitas por su tiempo; espero que se la hayan pasado bien, y haber que se me ocurre para la prox. Besos!!

soldado dragon: ay soldado!!, que te pareció este cap, jajajaj!!, no se, como que soy mala y tu eres medio adivino, XP , pero en fin, ahí van, jajajaja!!, me alegro mucho leer tu fic, es muy lindo, y no tienes nada que agradecer. Sigue en pie de lucha, defiéndenos, soldado dragon!