Bueno después de hacerlos esperar un poco aquí esta el nuevo capítulo, quiero agradecer a Bisojo Hentai, serenity princess, Cam Lupin, por leer mi fic, y a todos los que lo leen y que no dejan reviews también, muchas gracias a todos por leer, espero que lo estén disfrutando mucho.
Diclaimer: Ya saben todos los personajes de HP son de JK Rowling y las fuentes de Jusenkyo de Rumiko Takahashi
CAPITULO X
Conspiraciones y Pociones
(parte I)
Hailey caminaba por los pasillos de la escuela rumbo a su habitación, en la mano llevaba la invitación de los Malfoy, por momentos observaba el pergamino con la marca de la serpiente y entonces dejaba escapar un pequeño suspiro ; por un lado sabía que era su gran oportunidad de terminar de una vez por todas con la misión que lo tenía atrapado en el cuerpo de una chica y así poder regresar a su vida normal; por otro lado, pensar que tendría a los Malfoy cerca durante varios días le hacía sentir escalofríos.
Al dar la vuelta a la esquina se puso blanca como la nieve, justo frente a ella se encontraba Snape, estaba tan preocupada por la invitación que se había olvidado completamente de evitar al profesor de pociones.
—Srita. Black, precisamente estaba buscándola, necesito hablar con usted—
El profesor se dio la vuelta, su capa hizo un ligero siseo mientras caminaba seguido de la muchacha de cabello de color de fuego, pocos minutos después entró en su oficina y se sentó tras su escritorio, Hailey se sentó frente a él.
—Supongo que recibiste la invitación de los Malfoy?—
—Si profesor— contestó mientras su vista estaba clavada sobre el piso
—Bien. Como su tutor necesito saber que decisión a tomado al respecto?—
Intentando poner toda su atención en una pequeña araña que pasaba bajo el escritorio contestó —He decidido aceptar la invitación—
Hailey podía sentir claramente la mirada penetrante de Snape sobre ella, pedía que la pequeña araña le subiera por el pantalón y lo picara con la esperanza que se olvidara de ella por un momento, pero para su mala suerte la arañita siguió su camino hacía un rincón.
—¿Es su decisión final?— dijo el profesor, su voz sonaba algo molesta
—Si— dijo Hailey deseando desesperadamente que alguien entrara y distrajera esa mirada que sentía que la estaba fulminando
—Es todo puede retirarse—
Tan pronto oyó esto, la chica salió como estampida de la oficina del profesor sin siquiera voltear atrás, el profesor sólo la vio salir, no podía evitar que la chica lo hiciera sentir curiosidad en su comportamiento, más de lo que el mismo profesor pudiera admitir.
Hailey no se detuvo hasta llegara su habitación, cerró la puerta tras de si y se tiro en la cama, estaba a salvo por fin. Cuando recupero el aliento levantó su mano derecha para ver el pedazo de pergamino que llevaba y pensó que estas serían las peores vacaciones que jamás hubiera tenido en su vida.
Los días pasaron y las vacaciones de invierno se acercaban, lo que hacía que la chica se pusiera más y más nerviosa, además que el evitar a Malfoy y a Snape se había convertido casi en un deporte, despertar temprano, salir antes de que el profesor la viera, evitar seguir las mismas rutas porque Malfoy hacía hasta lo imposible para encontrarla "casualmente", se escondía por aquí, se ocultaba por allá, era la última en entrar a clase de pociones y la primera en salir, sin embargo, todo ese esfuerzo era contraproducente, en lugar de desanimar a Malfoy lo estimulaba más, y a Snape lo intrigaba cada vez más la actitud de la muchacha.
Un par de días antes de las vacaciones los nervios de la muchacha estaban llegando al límite cuando se encontró con la profesora McGonagal
—Srita. Black, el director quiere verla en su oficina—
La chica la siguió en silencio, al entrar a la oficina de Dumbledore, el director la esperaba frente al escritorio, la profesora hizo entrar a la chica y después cerró la puerta dejándola a solas con el anciano mago
—Siéntate Hailey—
la chica obedeció
—He visto que has estado muy nerviosa estos días—
Hailey bajo la vista
—Lo siento profesor, es sólo que...—
—No te disculpes, comprendo que lo estés, tomando en cuenta lo que estas por enfrentar, necesitas tomar un descanso, tal vez visitar Hogsmade con tus amigos—
los ojos azules de la chica se iluminaron
—¿De verdad?—
—Remus estará mañana en la puerta de Honeyducks en punto de las 11 de la mañana, y Harry Potter vendrá a visitar a sus amigos, tu por tu parte estarás en detención todo el día con la profesora McGonagal entendido—
La chica entendió perfectamente el plan y sonrió ampliamente
—Muchas gracias profesor—
se levantó y estaba a punto de salir de la oficina cuando se detuvo
—Eh... profesor—
—si Hailey?—
—¿Por qué motivo me van a castigar?—
el director sonrió —por golpear a Ron Weasley con tu libro de pociones con el pretexto de que te estaba viendo en clase de transfiguración—
—ah... gracias— dijo y se marcho
A la mañana siguiente estaba más que lista y contenta, salió de su habitación con una gran sonrisa y ni siquiera le importó que Snape la viera, en el camino a clase se encontró con Malfoy a quien saludo sonrientemente, dejando al muchacho rubio totalmente desconcertado. Entró a clase de transfiguración y se aseguro de tomar el mejor lugar desde donde pudiera tener a Ron en la mira, sacó su libro de pociones y lo ocultó bajó sus apuntes. Pasó el tiempo lentamente, miró su reloj y pudo ver que eran 10:30, era ahora o nunca, justo cuando vio que McGonagal miraba lanzó un hechizo contra su libro que salió disparado justo directamente a la cabeza de Ron, que lo esperaba y se agacho a tiempo, sin embargo no se agacho lo suficiente y el libro le dio en la coronilla
—Srita. Black, porque ha hecho eso—
Hailey había pensado muy bien que decir para justificar un castigo de todo el día incomunicada
—Porque odio que ese amigo de sangre sucia me mire, además ese libro no me interesa, no quiero estudiar pociones nunca mas— dijo con el mejor tono arrogante que pudo encontrar
—¡ Srita. Black, que deplorable comportamiento es ese, 15 puntos menos a Slytherin y se quedará en detención todo el día, vaya a mi oficina y espéreme ahí¡—
la chica salió del salón con la mejor postura de arrogancia que pudo copíar de Malfoy, se dirigio a la oficina de la profesora y cuando estuvo segura de que nadie la veía corrio hacia la estatua de la bruja jorobada, abrió el pasadizo y entro por el. En su interior encontró un recipiente con agua caliente, su capa de invisibilidad y ropa de hombre. Se quitó sus ropas para evitar mojarlas, se vació el agua caliente sobre la cabeza, se vistió con rapidez y recorrió el pasaje secreto. En poco tiempo llegó a su destino, se puso la capa invisible y salió de la trampilla del piso, había estado ahí antes, asi que no le fue difícil salir del sotano y llegar hasta la calle, en especial ese día que no había mucha gente en el establecimiento. Busco a Lupin por todos lados entonces pudo verlo acercarse por un pequeño callejón cercano, se apresuró a ir con él y le toco el hombro para informarle que ya había llegado. El licantropo miró hacia todos lados, por la actitud era seguro que otros miembros de la orden estaban cerca para ayudarlos, después de unos momentos dijo en voz baja
—Puedes salir, rápido—
El chico se quito la capa y la guardo dentro de su túnica
—Es un placer verte Lupin— dijo el muchacho contento de oir su voz de nuevo después de tanto tiempo
—Lo mismo digo Harry, vamos, tus amigos llegaran pronto, esperémoslos en las tres escobas—
Harry disfruto el tiempo con Lupin, sin embargo estaba desesperado por ver a sus amigos, algunas horas mas tarde, Ron y Hermione entraron como torbellino, la chica de pelo castaño se abalanzó sobre él y lo abrazó
—Harry te he extrañado mucho—
Ron se acercó también y aunque quería darle un abrazo a su mejor amigo era algo difícil con Hermione pegada a él. Después de un rato de emoción se sentaron con el y tomaron cerveza de mantequilla mientras Lupin hablaba con Madame Rosmerta
—Realmente los extrañaba chicos— dijo el ojiverde
—Yo te extrañaba hermano— dijo Ron, aun se veía adolorido por el golpe
—Dumbledore nos dijo que no estarás en la madriguera, pensé que pasarías la navidad ahí o tal vez en la escuela— Hermione lo veía preocupada
—No, el director ha decidido que estaré mas seguro en "otro lugar"— Harry vio insistentemente a los ojos a la chica —por cierto, oi en algun lado que Malfoy hará una gran fiesta y que invitó a personas importantes, y que tal vez amigos de Draco se queden en la mansión durante las vacaciones—
la chica de ojos castaños se quedo estupefacta —pero tu... auch— Ron acababa de darle un pisotón
—Yo seguramente estaré aburriéndome en algún lugar— Harry la vio inquisitivamente obligándola a callar, pero ella tenía una pregunta más
—Snape ira a la fiesta?—
La cara de Harry se puso pálida, no había pensado en eso, pero Hermione lo interpreto erróneamente, pensando que era resultado de otra cosa
—No lo se, supongo que recibió invitación, es el maestro favorito de Draco—Harry esperaba que Snape no fuera, aun le daba algo de nauseas pensar en el profesor cargándolo a su cama—pero olvidémonos de eso, cuéntenme que planean hacer en navidad— dijo para cambiar de tema
El resto de la tarde se la pasaron divirtiéndose y riendo, disfrutando de su amistad nuevamente. Sin embargo Hermione planeaba algo, no dejaría que su amigo fuera seducido por un hombre, en especial por Snape, así que había estado haciendo una poción especial para que "Hailey" se alejara de cualquier hombre que intentara acercársele, había estado planeando como dársela a su amigo y esta era la oportunidad perfecta. La última ronda de cerveza de mantequilla estaba lista en la barra, madame Rosmerta estaba algo apurada y Hermione aprovecho, se acercó, sacó un frasquito, lo vació en una de las botellas, agregó un último ingrediente, para retardar el efecto de la poción durante un par de días y a partir de ahí su efecto iría aumentando progresivamente. El plan perfecto si no hubiera otros con sus propios planes. Harry tomó la cerveza sin sospechar nada y Hermione no podía quitar esa expresión de triunfo en su cara.
Se despidieron efusivamente, Harry debía regresar a su puesto antes de que alguien sospechara, así que se despidió de sus amigos y regresó al castillo. Volvió a hacer el cambio, salió de su escondite, supuso que debía esconderse así que no se quitó la capa, se dirigió con rapidez a la oficina de McGonagal, al dar la vuelta para llegar vio un problema. Snape estaba discutiendo con McGonagal
—Exijo que me dejes verla Minerva, la has tenido en detención todo el día—
—Pues creo que la falta que cometió es lo bastante grave como para ameritar este castigo, no puedes abogar por ella Severus—
Hailey pudo ver que la profesora había dejado la puerta entreabierta, sólo el suficiente espacio para que la chica pudiera entrar, con toda su habilidad camino de puntillas se escurrió detrás de la profesora que pudo sentir cuando entró
—Lo siento Severus, pero debe cumplir con su castigo—
—Ya es tarde y necesita descansar, soy su tutor y es mi responsabilidad—
Severus casi empuja a McGonagal cuando irrumpió en la oficina, el profesor de pociones encontró su objetivo sentada frente al escritorio de la profesora con una pluma y escribiendo sobre un pedazo de pergamino, la chica parecía cansada, somnolienta y sus mejillas estaban rojas como si tuviera fiebre
—Srita. Black, creo que es hora que regrese a sus habitaciones—
la chica miró a la profesora, quien asintió con la cabeza
—Sin embargo Severus creo que has sobrepasado los límites— dijo con seriedad la bruja
—Querida Minerva, creo que la que sobre paso los límites fue usted— el profesor de pociones salió de la oficina siguiendo a la chica. Pocos minutos después la adelanto y la detuvo
—¿Se siente bien Srita Black?—
—si profesor, estoy bien— dijo la chica que empezaba a sentir sueño
Snape se negaba a sentir ternura por la joven pero con la apariencia que tenía en ese momento, el mismo diablo la hubiera sentido
—Es mejor que descanse, vamos—
Siguieron su camino en silencio, Snape la dejó en la puerta de su habitación, la vio desaparecer mientras la puerta se cerraba. No quería admitirlo, pero le preocupaba que ella se quedara en la Mansión de los Malfoy. El debía asegurarse de que ella estuviera a salvo en todo momento.
