Capítulo 10:

Todo estaba muy oscuro, no sabía dónde estaba y todo era muy confuso… de repente una vio una luz que lo cegó momentáneamente hasta que sus ojos se habituaron a ella. Siguió la luz para averiguar que había tras ella, quizá así se aclararan sus pensamientos; no recordaba muy bien lo que le había pasado ni como había llegado ahí. La luz le guió hacia una sala llena de lo que parecían ser plásticos que colgaban desde algún lugar del techo y que le impedían ver cómo era la nueva habitación y que era lo que guardaba en su interior para poder situarse. Entró lentamente en la habitación, no sabía porqué pero su instinto le avisaba de que en ese lugar había algo malo; se acercó al primer plástico y lo apartó con suavidad para ver que había tras el…pero nada más plásticos que le impedían ver más allá. Siguió su recorrido apartando plásticos y más plásticos a su paso, parecía que era lo único que había en toda la habitación pero no lo era… lo que vio acercándose a él lo dejó sin respiración, era como si lo hubiesen sacado de una de sus pesadillas. Su cuerpo quedó paralizado momentáneamente para tras unos segundos dejar paso a sus instintos y echar a correr lo más rápido que sus piernas y la habitación le dejaban.

Brennan: Falta mucho? Tenemos que darnos prisa Booth puede morir, si muriera nunca me perdonaría no haber llegado a tiempo para salvarlo… Amun dile que vaya más rápido-dijo con urgencia.

Amun: Ya casi estamos Dra., dos minutos y llegamos.

El taxi los dejó en una especie de montaña a las afueras de la ciudad pero no parecía que hubiera cuevas en ella. Era un lugar desolado y siniestro que no invitaba a adentrarse en el. Aun así Brennan no lo pensó ni un segundo y sin esperar instrucciones de su intérprete y ahora guía se dirigió derecha hacia el lugar.

Amun: Espere Dra.! Es por aquí-dijo adelantándola y dirigiéndola hacia un estrecho camino de la montaña.

Brennan: Bien guíame hacia él.

Después de un rato andando, que a Brennan se le hizo eterno, divisaron la entrada a una cueva que parecía ser bastante estrecha.

Brennan: Es aquí?

Amun: Sí-dijo sacando una linterna de su bolsillo-creo que la necesitaremos.

Sus aterrorizados pasos se veían entorpecidos por los múltiples plásticos de la habitación, estaba desesperado por escapar de allí; nunca había pasado tanto miedo, él siempre había sido un hombre muy valiente pero desde su infancia tenía un miedo irracional al ser que le perseguía. Unas burlonas risas se oían por toda la habitación, el ser que perseguía a Booth parecía divertido ante su terror y avanzaba hacia él con gran rapidez. Booth giró una vez más su cabeza para ver lo cerca que estaba de él y para verificar que lo que estaba viendo era real y que pretendía acabar con él; al girar su vista desgraciadamente vio que no podía ser un producto de su mente, un siniestro y horrible payaso con una perversa sonrisa dibujada en la cara se dirigía hacia él con un cuchillo ensangrentado en la mano; de pronto tropezó al no mirar por donde iba y cayó estrepitosamente al suelo. Rápidamente se giró aun en el suelo para comprobar horrorizado al ser parado enfrente suyo y a tan sólo un metro de su cuerpo.

Estuvieron andando unos 15min iluminando su camino tan sólo con una linterna y parecía que la cueva no llegaba a ningún sitio pero vieron una luz a lo lejos que les decía que no se habían equivocado de lugar y que posiblemente no tardarían en tener problemas.

Amun: Ahí están, preparada?

Brennan: Sí, vamos no perdamos tiempo.

Amun: Vaya! Su marido es muy afortunado por tener una esposa que lo quiera tanto y que arriesgue su propia vida por salvar la suya.

Brennan: Sí…yo haría cualquier cosa por él al igual que él siempre ha estado ahí para protegerme.

Amun: Tienen suerte de tenerse el uno al otro-dijo mientras hacia una seña a Brennan para que lo siguiera.

El espacio que se habría ante ellos era abrumador, parecía imposible que la diminuta cueva pudiera desembocar en una sala tan enorme. Conforme se acercaban oían una serie de cánticos provenientes del centro de la sala; debía haber unas 90 personas cubiertas con una especie de túnica negra agachadas con sus cabezas tocando el suelo en forma de reverencia hacia la persona que se alzaba ante ellos sentada en una especie de altar. Era un hombre de más o menos 1.80 de altura vestido con una túnica mucho más elegante y llamativa que la del resto denotando su superioridad sobre los que parecían ser sus fieles vasallos. Al mirar al lado del hombre vieron una enorme pared con unas gruesas cadenas en las zonas superior e inferior de la pared, que sin lugar a dudas eran para mantener quietas a sus víctimas; por lo menos no vio a Booth colgado de las cadenas y con el pecho abierto y vacío. Amun le susurró que lo siguiera por una zona más oscura y segura para comenzar a buscar al agente y ella aprovechó para sacar su enorme revólver preparándose para cualquier cosa.

Booth: Déjame, no me hagas nada!-dijo con terror.

Pero lo que vio lo desconcertó, el payaso parecía haberle hecho caso porque soltó ruidosamente el cuchillo y se quedó parado ante él. Aunque su alivio no duró demasiado ya que el ser dobló un poco sus rodillas preparándose para saltar hacia Booth.

Booth: Nooooooo!!!-gritó mientras alzaba sus manos instintivamente para defenderse de su atacante.

Pero lejos de ser atacado físicamente por éste Booth descubrió horrorizado como el payaso había desaparecido en su interior; se había metido en su cuerpo, era como si lo hubiera poseído y no podía dejar que lo controlara ni que estuviese en su interior.

Booth: Sal de dentro de mí!!!-gritó furioso-sino lo haces tú lo tendré que hacer yo. No vas a estar más dentro de mí- dijo mientras cogía el cuchillo que había soltado el payaso y cogía impulso para clavarlo directamente en su pecho…

Continuará