Una Apuesta

By : Askarsha

Capítulo 10 : "El día después"

Ese primero de noviembre se despertó muy temprano, cuando apenas el sol llevaba un rato asomándose por el horizonte. Miró el reloj y se dio cuenta que no había dormido más que un par de horas. Se vistió y enrolló una bufanda al cuello, la mañana estaba siendo muy helada, sin duda el aviso del otoño de su llegada. Camino silenciosamente por el pasillo de su casa, su hermano roncaba en su pieza y su hermana tenia puesto el cartelito de "Genia pensando", aún era muy temprano para que se levantaran, después de todo, era domingo.

Abrió la puerta de entrada y eligió un camino al azar, comenzando a caminar sin destino definido. El aire frio mañanero le llenaba los pulmones trayendo calma, limpieza, renovación, y alivio al dolor. Sonrió triste bajo su bufanda.

Se había ilusionado de forma burda, debió haberse fijado mejor en las señales, Naruto en ningún momento le demostró algún tipo de interés, él solo se creó la esperanza de que quizás con un poco de insistencia e interés el rubio podría llegar a gustarle él. Si lo pensaba bien los abrazos que le dio Naruto eran los mismo que se daba con Kiba o Hinata, pero sin embargo él vio algo más en ese toque inocente.

Se sentía tonto, ingenuo y con un peso de culpa por haber colocado al rubio en tan difícil posición.

Se colocó una mano en el pecho y suspiro abatido, su corazón palpitaba intranquilo, si tan solo se hubiera dado cuenta de todo antes, si tan solo hubiera dejado de lado la emoción del reto que le dejo Sasuke al prohibirle que se acercara al rubio cuando conversaron en la cafetería, si tan solo se hubiera dado cuenta de lo valioso que se había convertido su amistad con Naruto. No hubiera arriesgado nada de manera tan estúpida, hasta podía entenderlo si es que no deseaba volver a hablarle.

Alzo la vista al cielo y suspiro, tratando de tranquilizarse y calmar su mente de tantos pensamientos, miró a su alrededor, estaba en el mismo mirador en el que había estado con Naruto hace una semanas. "justo lo que necesito", pensó irónico.

- Esto es magnifico

Giro su cabeza hacia todas partes buscando al dueño de la voz y lo encontró, sentado en el pasto un poco mas allá de donde se encontraba, mirando el amanecer sobre la ciudad en todo su esplendor. Se acercó un poco por curiosidad, y grande fue su sorpresa al darse cuenta que era el amigo pelinegro de Naruto, el que anoche era un peso muerto en la fiesta.

-despertaste temprano, pelirrojo- lo miro fijo, no podía verle la boca porque estaba utilizando una bufanda gris- ¿qué haces?

-caminando- respondió- ¿y tú?

-capturo fotografías con mi lápiz- le dijo jovial meneando su lápiz en el aire. Se acercó un poco mas y pudo apreciar lo que había dibujado en el block que tenia el otro entre las piernas reposando, era el mismo paisaje que se apreciaba desde donde estaban, era impresionante la calidad del dibujo y los detalles. En verdad era una fotografía.

-dibujas bien- le halagó impresionado

-lo sé, pelirrojo- respondió soberbio el moreno elevando su mentón con orgullo, pero con una sonrisa satisfecha por la apreciación escondida entre sus labios. Una sonrisa tan sutil, tan suave, tan inocente, totalmente diferente a todas las que le había visto hasta ese entonces, completamente distinto a la imagen que daba día a día.

-Sobaku no Gaara- le dijo acomodándose en el pasto a su lado, Sai enarco una ceja cuestionándolo- dime Gaara

-está bien, Gaara- conturreo su nombre- y tú puedes llamarme Sai.

º-º-º-º-º-º-º

Ese día Sasuke despertó feliz, empujo las sabanas hacia abajo con sus pies y de un salto se levantó sin importarle o sentir el frio que hacia esa mañana. Se desemperezó lentamente, hizo unas flexiones matutinas, canto mientras se duchaba y se vistió al ritmo de la música que salía de su celular. Bajo la mitad de las escaleras y la otra mitad la bajo deslizándose por la barandilla, dio un brinco llegando abajo y entro con una sonrisa de oreja a oreja al desayunador, llamando la atención de toda su familia.

Fugaku alzo una ceja extrañado por el comportamiento tan eufórico de su, regularmente serio, hijo menor, Mikoto se rio suavemente cuando Sasuke le beso la mejilla al pasar por su lado e Itachi lo miró de reojo analizándolo cuando tomó asiento frente a él.

-despertaste de buen humor, Sasuke-chan – comentó su madre sirviendo el té- ¿paso algo bueno anoche?

-nada en especial- y de un gran bocado se metió una pelota de arroz a la boca. Fugaku lo miraba por sobre su taza de té.

-come con más cuidado, hijo- amonesto su padre, al ver como el menor se metía a la boca bocado tras bocado sin masticar de forma apropiada.

-sí, perdón padre- agarro la taza de té y de un solo sorbo se lo bebió todo- adiós- se despidió rápidamente, besando a su madre en la mejilla camino a la salida de la cocina.

-yo también me iré- Itachi depositó sus platos vacíos en el fregadero con la tranquilidad propia de él, y con una suave reverencia se despidió de sus padre antes de retirarse.

-pero qué agitado estaba Sasuke-chan hoy ¿qué le habrá pasado?- se cuestionó Mikoto en voz alta, golpeando suavemente contra sus labios los palillos

-se está comportando exactamente igual que Itachi cuando comenzó a salir con ese chico rubio

-es verdad, Ita-chan se comportaba así cuando conoció a Dei-chan- Mikoto dio un gritito que hizo que a su marido por poco se le cayera el té encima- quizás Sasu-chan conoció a un chico, uuuhhhhh….. espero que sea una chica, quisiera tener por lo menos una yerna con la que ir a comprar vestidos, y poder comentar cosas de mujeres. Aunque si el niño es lindo quizás logre que me deje vestirlo como niña, solo para ver…..

Fugaku cerró los ojos y se dedicó a beber y saborear su té, ignorando olímpicamente los parloteos de su adorada esposa.

º-º-º-º-º-º-º

La puerta del auto se cerró y una mano se apoyó en la ventana impidiendo volver a abrirla.

-¿qué quieres aniki?- preguntó el moreno dándose vuelta y encarando a su hermano

-solo quiero hablar algo contigo- se cruzó de brazos y esperó a que el mayor hablara- no vuelvas a dañar a Naruto-kun – quedo helado, y hasta pudo jurar que su cara había adquirido un tono mas blanco de lo normal.

-no sé de qué hablas- dijo entre dientes, mirando fijo con su oscura mirada a los ojos de su hermano. Se giró y trate de abrir la puerta del auto, pero Itachi se lo impidió tomándolo por el codo y haciendo que le encare.

-a mi no me mientas Sasuke, sé todo lo que paso- dijo serio- aun no sé qué paso por tu cabeza para haber hecho eso, pero no dejaré que lo vuelvas a hacer, no te permitiré hacerle daño.

-¿y a ti qué te importa lo que yo haga o lo que le pase a Namikaze?- cuestiono furioso soltándose del agarre en su codo- tu estas con el otro rubio- le espetó de forma despectiva.

-no hables así de Deidara- le amenazo con un tono peligroso- y me importa lo que le pase a Naruto-kun, es una buena persona que no se merece que le hagan sufrir así.

-metete en tus asuntos- le escupió volviendo a tratar de abrir la puerta del auto. La mano de Itachi sobre el vidrio se cerró en un puño.

-no entiendo por qué te comportas así con él, te vuelves inestable, temperamental y llevas todas las emociones a flor de piel.

-yo no tengo emociones así como lo dices- murmuro en tono venenoso. Itachi tras él suspiró.

-¿qué te hizo Naruto-kun para que lo trates así? ¿Para qué te conviertas en un completo imbécil?

-nada, solo lo odio- por fin abrió la puerta del vehículo y se metió dentro

-pues parecías demasiado contento porque rechazó a Gaara- Itachi le miro tras el vidrio y le arqueo suavemente una ceja- ¿seguro que lo odias?

No le contesto ni espero que otra palabra saliera de la boca de su hermano, hizo contacto y arrancó el vehículo a gran velocidad haciendo rechinar las ruedas contra el asfalto. Por el retrovisor vio la figura de su hermano que se asomó la calle.

-estúpido aniki- masculló entre dientes- estúpido Naruto.

º-º-º-º-º-º-º

-¿quieres hacer algo hoy?

-saldré con Itachi- dio un enorme bostezo- si es que me saca de la cama- tomo las mantas y se giró acurrucándose con una almohada- ¿vas a dejar la tele en algún canal?

-creo que el noticiero estará bien- dejo el control remoto sobre el velador y se acomodó en el colchón- ¿crees que me puedas prestar ropa? Solo tengo el disfraz y no quiero ir vestido de zorro por las calles

-no he lavado, pero creo que hay un pantalón en el cajón de arriba- Naruto se levantó de la cama y abrió el cajón que le indico Deidara- puedas sacar una playera de la pieza de Sai

Salió de la habitación y abrió la puerta de Sai suavemente, tratando de no hacer ni el más mínimo ruido para no despertar a su amigo, hasta que se dio cuenta que no estaba. Abrió el cajón del armario y saco la playera más holgada que encontró, y no tan llamativa, y volvió a vestirse a la pieza de Deidara.

-Sai no estaba en la pieza- le comentó subiéndose los pantalones.

-tuvo que haber salido a pintar- el rubio se encogió de hombros – siempre lo hace cuando se siente mal.

No pregunto más y en silencio se terminó de vestir, se colocó la chaqueta que había llevado a la fiesta y por ultimo le saco a Deidara un juego de bufanda y gorro, la mañana aparentaba ser muy helada desde la ventana del apartamento.

Dejó a su amigo acurrucado y bien tapado en su cama y salió por su cuenta del apartamento. La mañana estaba clara, pero el sol calentaba muy poco. Vio la hora en su celular, eran casi las diez de la mañana.

-creo que iré al parque a desayunar – murmuro contento para sí, imaginándose el enorme vaso de chocolate caliente con crema que se compraría- ¿será muy temprano para comer ramen?

º-º-º-º-º-º-º

-¿te desperté?

-para nada, Lee está haciendo el desayuno- su amiga se corrió para darle espacio para que entrara. La chica lo guio hacia la cocina americana que estaba junto a la sala del departamento, Sakura llevaba un poleron muy ancho que le cubría hasta los muslos junto a unas calzas negras, su pelo estaba tomado en una coleta y aun su cara tenia rastro del maquillaje de la noche anterior.

-buenos días Sasuke-kun - le saludo Lee, también vestido con ropa holgada- ¿quieres desayunar con nosotros?

-no gracias, ya lo hice- se sentó frente al mesón junto a Sakura, Lee lanzó el hot cake al aire y este volvió a caer perfectamente en la sartén- cocina bien- comentó.

-exquisito- Sakura bostezó- lo que está preparado es para mi mama- alzó una ceja- se lo va a llevar a la oficina.

-¿mi querido yerno tiene listo mi obento?- preguntó una mujer de cabello castaño arreglada perfectamente con un traje de oficina de dos piezas color crema.

-si Mebuki-san, aquí tiene su comida- El chico le entrego una cajita, dándole una pequeña reverencia- espero que sea de su agrado

-de seguro lo será cariño- rio la mujer apretándole la mejilla- Sasuke- exclamo al verlo- que bueno verte tan temprano, ¿dormiste acá?- preguntó, mientras acomodaba la caja en su bolso.

-no, acabo de llegar- contestó respetuosamente.

-pero que niño tan madrugador- le beso la coronilla a Sakura- bueno niños, cuiden mi departamento, mamá se va a trabajar.

Se calzó los zapatos en la entrada y con un gesto de mano se despidió con voz cantarina.

-tu madre está muy feliz –comentó, Sakura sirvió dos tazas con agua y le entrego el pote con café, él se sirvió.

-al parecer, es por un compañero de trabajo- Sakura bebió de su café lentamente- no me ha querido decir mucho, pero la ha venido a dejar varias veces.

-es bueno que Mebuki-san aún tengo esa llama de la juventud dentro de si- agregó Lee levantando la espátula- ojala que Gaara-kun pueda hacer lo mismo.

A pesar de que el tono de Lee fue dicho sin segundas intenciones, pudo notar el breve intercambio de miradas entre él y Sakura, y le quedo confirmado con ese brillo en los ojos con que lo miro la chica de reojo por un breve segundo. Miró a Lee, "mangoneado", pensó.

-¿cómo crees que esté Gaara?

-no lo sé- le respondió a su amiga bebiendo de su café.

-¿y tú cómo estás?- preguntó mirándolo, Lee por su parte tarareaba mientras batía algo en un bol.

-bien, ¿habría de pasarme algo?

-estas aquí tan temprano- bebió otro sorbo- y tienes una sonrisilla desde que llegaste

-es mentira- contradijo frunciendo el ceño- yo no tengo ni una sola "sonrisilla" como tú dices, ¿por qué habría de tenerla? ¿por Namikaze?

En el momento que salió eso último de sus labios supo que la había cagado. Sakura y Lee se miraron por un segundo antes de que la pelirrosa continuara.

-hablando de Naruto, anoche me disculpé con él- Sakura agarro la taza con ambas manos, pero ni siquiera tuvo la intención de llevársela a los labios- me perdono, incluso me abrazo- se recogió un mechón tras la oreja y lo miró triste- fue tan fácil, no que me queje, pero no sé, creo que me perdonó con mucha facilidad para todo lo que le hice. Me tuvo que haber hecho sufrir un poco. A pesar de todo es muy humilde.

Se quedaron en silencio un rato, ambos bebiendo de su café, Lee seguía cocinando.

-pero la sensación que tengo en el pecho- continuo la chica- aquí justo aquí- puso su mano sobre su pecho- es indescriptible, es como si hubiera llevado plomo durante años, y ahora simplemente no está.

-¡el desayuno está listo!- exclamo Lee, le entrego un plato a Sakura y, aunque Sasuke se negó un poco, le entrego un plato con una pequeña porción de hot cake, él tomo una silla y se acomodó frente a ellos, al otro lado del mesón.

-está muy rico mi amor- le halago Sakura, haciendo que el pelinegro se sonrojara hasta las orejas y que su sonrisa fuera más grande que su cara.

-¡todo lo mejor para mi hermosa Flor!

Comieron unos momentos en silencio, disfrutando de la comida preparada por Lee, y aunque Sasuke no tenía mucha hambre debía admitir que estaba delicioso.

-Entonces ¿harás algo?- pregunto su amiga

-¿Con respecto a qué?

-con Naruto, ahora que Gaara quedo fuera supongo que harás algo- tuvo que golpearse el pecho un par de veces para lograr pasar el trozo de comida que se le quedó atorado en la garganta- ¿qué te pasó?

-qué te pasa a ti- le espeto- ¿por qué debería hacer algo?

-por qué te gusta, Dhaa- fulmino a la chica con la mirada y acepto el vaso de jugo que le ofreció Lee, carraspeo un par de veces aclarándose por fin la garganta.

-a mí no me gusta nadie

-¿en serio?- pregunto Sakura meneando el tenedor en el aire- ¿entonces por qué estás aquí?

-quería verte- respondió resuelto

-que tierno, pero no me lo creo- arrugo el ceño, tal vez venir a ver a Sakura no había sido buena idea- no sé por qué te molestas, siempre te ha gustado que te diga las cosas como son, por eso somos mejores amigos

-Sasuke-kun – le llamo Lee- no deberías por qué avergonzarte de esos sentimientos tan bellos, esos son los que enaltecen el alma y hacen aflorar la máxima plenitud del fuego de la juventud

Bufó una vez, dos veces, y finalmente giró los ojos irritado. ¿Es que hoy era el día para molestarlo?

-a mí no me gusta nadie y punto- se metió el último bocado de desayuno a la boca, dando así la discusión por terminada.

-pues eso no es lo que opina Itachi- se giró tan rápido hacia su amiga que casi sintió tronar su cuello. ¿Por qué Sakura hablaba con su hermano? ¿Por qué Itachi pensaba eso? ¿Por qué no tenían vida propia y se metían en la de ellos? ¡¿Y cuándo fue que hablaron de eso!?. Estuvo tentado a preguntar, pero la sonrisa mal disimulada de Sakura le aseguraba que ella quería que él le preguntara. "Ni de joda".

-gracias por el desayuno Lee, estuvo delicioso- tomo su chaqueta del sillón y se la puso camino a la puerta, cuando estaba por salir oyó por última vez a su amiga:

-cuando te des cuenta y quieras hablar aquí estaré- Cerró la puerta mas fuerte de lo necesario y se dirigió al ascensor.

"Estúpida Sakura…. Y mangoneado Lee"

º-º-º-º-º-º-º

-gracias por su compra- Naruto le sonrió a la chica que le entregó un vaso mega grande del más rico y cremoso chocolate caliente. Salió con su vaso del local y cruzó la calle al parque central, le gustaba, le traía buenos recuerdos de cuando era pequeño y su padre lo traía a jugar, o cuando Iruka jugaba con él. Rio para sus adentros sentándose en una banca, inclusive una vez le había pedido matrimonia a Iruka en ese mismo parque.

Bebió con cuidado su chocolate y se acomodó para relajarse. A pesar de lo que había bebido anoche no tenía resaca y se sentía relativamente bien. A su mente llego el recuerdo de la disculpa de Sakura y una leve sonrisa se asomó a sus labios.

Cuando les contara a Deidara y Sai de seguro lo retarían por haberla perdonado así como así, pero quizás nadie lograría entender, que durante los cinco años que paso fuera de la ciudad, o aun incluso cuando aún estaba en el instituto, lo único que su mente y corazón deseaba era que un día sus matones llegaran y le pidieran disculpas por todos los malos ratos.

Quizás lo podían tachar de ingenuo, débil, pero en su ser no estaba el guardar rencor, puede que algún tiempo lo tuvo, y a grandes cantidades dentro de su corazón, pero ello dañaba su esencia y lo único que lograba era amargase su vida y que el dolor estuviera presente día a día.

Bebió otro sorbo con los ojos cerrados y recordó los ojos acuosos y llenos de arrepentimiento de Sakura. Que sus amigos dijeran lo que quisieran, se sentía feliz, hasta aliviado podría decirse, era increíble como una disculpa, un par de frases, podía ayudar a sanar tu alma.

-¿pero qué…?- tuvo que a sujetar su preciado vaso antes de que quedara desparramado por el suelo, miro hacia abajo y entre sus piernas había un perrito que se estaba acomodando en ellas, un perro muy familiar- ¿pakkun?

-¡Pakkun, no molestes a la gente!- de lejos, corriendo junto a otros siete perros, venia un moreno que él bien conocía- ¡Naruto!- exclamó cuando llegó a su lado

-Iruka, buenos días- le saludo, el moreno le sonrió y se sentó a su lado, los perros comenzaron a olfatear en dirección a su vaso.

-no hagan eso- les reto el moreno, saco una pelota de su bolsillo y la lanzo lejos, el único que no corrió fue Pakkun que ya parecía estar durmiendo en las piernas del rubio- ¿qué haces aquí tan temprano?

-pasear- le dio otro sorbo a su vaso antes de ofrecerle a Iruka el cual lo rechazo meneando la cabeza- ¿y Kakashi?

-durmiendo, anoche fue de cuidador a la fiesta de la Universidad

-¿en serio? No lo vi

-lo tuvieron que traer en brazos- ambos se rieron, ese Kakashi nunca cambiaria- ¿Cómo van tus estudios?

-bastante bien, el lunes junto a mis compañeros vamos a ayudar en la exposición de la universidad

-verdad que el lunes es el Bunka no Hi (1)– le sonrió de lado- ojala que un día algún proyecto tuyo se exhiba.

-no lo creo- le dijo un tanto sonrojado- me gusta lo que estoy estudiando, pero no como para estar trabajando en ellos toda la vida.

-¿Entonces tienes planeado cambiarte de carrera?

-quizás- le dio otro sorbo al chocolate- estaba pensando que tal vez enfermería, así trabajaría junto a Ino, y podría ayudar a mi padre, o tal vez agronomía y así poder cuidar del campo de mis abuelos.

-eres un buen niño- miro al mayor confundido- siempre piensas en cómo ayudar a los demás, eres único Naruto.

Iruka poso su mano sobre el gorro que llevaba y se acercó para besarle suavemente la frente, para luego rodear sus hombros con su brazo y atraerlo a su cuerpo. Sonrió complacido y apoyó su cabeza sobre el pecho del mayor. Le gustaba el olor de Iruka, era muy relajante.

De pronto sintió una corriente eléctrica recorrer su cuerpo mandándole escalofríos hasta el último rincón de su cuerpo, lentamente levantó la cabeza, y a eso de unos cincuenta metros estaba Sasuke Uchiha con una mirada de querer descuartizarlo pieza por pieza.

"¿pero qué le pasa?" pensó con miedo. Y tan rápido como apareció, desapareció entre la gente con un aura maligna y oscura.

-¿podrías ir a cenar con nosotros mañana? Por supuesto que tu padre está invitado.

-le preguntare y les aviso hoy en la noche.

-perfecto- Iruka le sonrió y volvió a abrazarlo cariñosamente.

º-º-º-º-º-º-º

-¡qué bueno que viniste Dei-chan! Hace tiempo que no te veíamos.

-sí, perdón, pero es que la universidad me tenía muy ocupado.

-lo puedo entender, cariño, por favor toma asiento.

Fugaku, sentado en la cabecera de la mesa, sólo asintió cordialmente mientras su hijo mayor y su novio se sentaban con ellos para almorzar. Su mujer, Mikoto, revoloteaba alrededor del rubio halagándolo por su hermoso cabello y cuestionándolo cada cinco segundos si quería algo para beber o si estaba cómodo en la silla.

De pronto se escuchó un portazo y unos pasos por el pasillo.

-sasu-chan ¿eres tú?- preguntó la mujer llevando la comida a la mesa. La figura de su hijo menor se asomó por el marco de la puerta, tenía la cabeza gacha y el aura que portaba le hizo a Fugaku ponerle mayor atención- ¿vas a comer con nosotros, hijo?

-no, gracias madre- el tono forzado desconcertó a Mikoto, pero Sasuke no dio tiempo a que le preguntara otra cosa y rápidamente se escabulló a su habitación, el portazo proveniente del segundo piso hizo reaccionar a todos.

-¿pero qué le habrá pasado?- se cuestionó Mikoto en voz alta, tanto Itachi como Deidara se encogieron de hombros, mientras que él, simplemente ignoro dicho comportamiento.

"debe estar enamorado" pensó para sus adentros, sólo eso explicaba tal conducta bipolar.

º-º-º-º-º-º-º

-¡Naruto-kun!

-¡Hina-chan!

El rubio se acercó a abrazar a su amiga, a pesar de la desconfianza que le daba su primo parado al lado de ella. Sin embargo trato de ser cordial, y le sonrió dándole una reverencia a la cual fue correspondido. "Bien" pensó "no hay nada de malo"

-¿qué haces aquí, Naruto-kun?- le pregunto Hinata posicionándose de nuevo al lado de su primo

-pues había venido a desayunar al parque- sonrió sonrojándose- y me topé con un amigo así que le estuve haciendo compañía, pero ya se fue.

-¿quieres acompañarnos? Íbamos a almorzar- le ofreció la chica, Neji a su lado cabeceo como reafirmando lo que decía.

-no, gracias, mi padre me debe de estar esperando para comer juntos- se disculpó, y no era mentira, los sábados y domingos su padre pedía toda la tarde libre para comer y compartir como padre e hijo.

-que pena- se lamentó la chica cabizbaja.

-será en otra ocasión- intervino Neji- sería un agrado que almorzaras con nosotros un día

-claro- se sentía nervioso de que el castaño lo invitara como si fueran amigos, pero a pesar de que miró fijamente su cara, no había rastro de malicia. El chico se giró hacia la pelinegra y tomo su mano.

-debemos irnos ya o perderemos la reservación- le dijo, Hinata asintió feliz y le dio un fugaz beso en los labios. Su mundo se dio vuelta

-¡¿heee?!- no pudo evitar que su trastorno saliera por la boca, y fue en ese momento que Hinata reacciono sorprendida y Neji sonrió divertido

-¡oh! Es verdad, no te he contado, cuanto lo siento- le dijo la chica apenada- veras Neji-niisan y yo…

-somos novios desde hace dos años- termino Neji sonriendo con orgullo y tomando con más fuerza la mano de Hinata.

-¡vaya!- exclamó sorprendido, no se hubiera esperado eso ni en un millón de años. Bueno, puede que en el instituto le sorprendiera un poco la actitud sobreprotectora y complaciente que tenía Neji por su prima, pero nunca se imaginó eso- pues.. ¡Felicidades!

-arigato- dijeron ambos a coro dándole una reverencia al unísono.

Cuando se despidió de la pareja y cada cual tomó su camino, un gritó le hizo detenerse, Neji se acercaba a grandes zancadas hacia él mientras que podía ver a Hinata mucho atrás parada sin moverse.

-Naruto- le dijo cuándo le alcanzó- quisiera poder hablar algo breve contigo.

-eehh…. Desde luego- metió sus manos en sus bolsillos y espero pacientemente a que el chico que se removía nervioso frente a él hablara.

-yo quisiera- tomo una gran inhalación como si le costara mucho decir lo que venía- pedirte disculpas por todo lo ocurrido en el instituto. Sé que no merezco que me perdones, pero a pesar de ello quiero que tengas presente de que me arrepiento por mis acciones pasadas.

Bueno, no sabía que pensar, tenía recientemente la disculpa de Sakura, la cual estuvo lleno de lágrimas y emociones flotando en el ambiente, y ahora ésta, tan formal y…. Fría.

-pues… yo no sé qué decir- dijo, y de verdad no sabía que decir. Neji lo miro con un tono afligido

-lo entiendo- suspiro, sus hombros cayeron hacia adelante, derrotado.

-sólo- continuo al ver ese gesto, algo había hecho clic en su mente- cuida de Hinata, ¿ya?

-por supuesto que si- le ofreció la mano y el castaño la estrechó sin dudarlo

-quizás, podríamos empezar desde cero- ofreció, aun con las manos tomadas

-me encantaría. Eso haría muy feliz a Hinata- ambos se sonrieron con complicidad y con un último apretón se despidieron. Vio como Neji alcanzaba a Hinata y la besaba suavemente antes de que siguieran su camino tomados de la mano.

Se giró en dirección a su casa. Neji no era emotivo, no era de los que rieran a carcajadas y tampoco de quienes se dejaban guiar ciegamente por sus emociones, era serio, y si recordaba bien, siempre era la mente del grupo, el que pensaba, nunca el que realizara la acción. Por ello su disculpa había sido así, por qué él era así, no porque lo estuviera haciendo de mentiras.

Miro el cielo y sonrió.

-noviembre, que buen mes estas siendo

º-º-º-º-º-º-º

La noche estaba cayendo en la ciudad y el frio volvía a hacerse igual de presente que en la mañana, pero eso no le molestaba en lo más mínimo. Se acomodó al hombro la mochila donde cargaba su block y su caja de lápices y aceptó gustoso el vaso de café caliente que se le ofrecía.

-gracias- dijo dando un sorbo con cuidado- está delicioso

-es café de vainilla- el pelirrojo al lado suyo también le dio un sorbo a su vaso de papel- se está haciendo tarde

-si- miro el cielo negro y se preguntó si Deidara se estaría preocupando por él. Miró su celular y vio el mensaje que su amigo le había mandado en la tarde "Solo sé tú, no hagas caso de idiotas" para él era fácil decirlo, había conseguido un buen novio, en cambio él iba de idiota a bastardo y de vuelta a idiota.

-¿quieres que te acompañe a tu casa?- Gaara lo sacó de sus pensamientos, los ojos agua marina lo miraron fijamente, esperando su respuesta.

-claro, así me proteges de los maleantes- ambos rieron y se encaminaron hacia su departamento.

Habían estado todo el día juntos, y para ser francos, ni se había dado cuenta de lo rápido que había pasado el tiempo, todo había sido risas, anécdotas, largas charlas sobre los cuadros que había pintado. Y lo más encantador fue cuando lo invitó a comer y él se aprovechó pidiendo lo más caro, ¡ni siquiera se había molestado! Sólo le había dicho "¡Vaya! pareces que tienes exquisito gusto en todo".

Lo miro de reojo; atento, amable, guapo, con efectivo e inteligente. Le daba pena que Naruto lo haya rechazado, estaba seguro que su amigo hubiera podido ser feliz con él, pero lo que más le sorprendió fue cuando Gaara expresó que no le molestaba el rechazo del rubio, si no que agradecía aun poder tener su amistad. Sin duda un buen hombre, no como los idiotas con los que había salido antes.

-muchas gracias por todo- le dijo cuando llegaron a la puerta de su apartamento. Se paró un rato incomodo, estaba habituado a dejar pasar a los hombres que lo acompañaban a su casa, pero esto no era una cita, aunque el pelirrojo fue amable, ¿quizás quería un plato secundario ya que no tuvo el principal?

-no fue nada, me gusto hablar contigo- el pelirrojo cortó sus pensamientos- podríamos juntarnos otro día, si te parece- le ofreció

-he sí, me gustaría- respondió suave, nunca había vivido algo así.

-bueno, entonces hasta la próxima, Sai- Gaara le sonrió amablemente y levanto una mano en forma de despedida, yéndose por el pasillo dejando a un moreno sorprendido en la entrada.

-adiós- musito mientras lo veía perderse por las escaleras. Llevó su mano a su pecho y noto que su ritmo estaba levemente acelerado- se siente bien- cerró los ojos, entró a su departamento sin despegar la mano de su pecho, sintiendo el extraño ritmo que había adquirido su corazón.

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(1) Bunka no Hi : Día de la cultura de Japón, se celebra el 3 de noviembre.

Hola a todos! ¿me demoré mucho? pero no sufran más que aquí está la continuación que tanto deseaban ajajja ahora me encantaría saber si les gusto el capitulo, por lo menos una carita feliz como esta =)

Espero que hayan disfrutado el capitulo y sigan leyendo mi historia, que de verdad me ilusiona estar escribiendo y que alguna persona a parte de mi le guste.

Un saludo grande a todos y nos vemos en el próximo cap =)