Los personajes pertenecen a MAPPA y sus creadores. Nombres de personas y lugares; unos son invención mía, otros son originales. Recordatorio: ¡OC's presentes!

Narradora

Ya eran pasadas las 2:45 pm, en el cuarto piso, Yuuri estaba emocionado por estar en su primera clase de música, junto con su violín, al que llamó "Vito" hacía 3 años; un violín cuatro cuartos (4/4), la medida perfecta para sus naturalmente bronceados brazos, dedos finos y largos que recorrían el diapasón de Vito de escala en escala, bemoles y sostenidos, en la clave de Sol, interpretando un minueto de Bach.

-Yuuri, recuerda que al ser un allegretto, debes de enmarcar los acentos bajo las negras, ¿de acuerdo?

-Claro que sí señorita Nikolayevna.

-Puedes llamarme con el -senpai si gustas Yuuri.

-C-claro, Valeria-senpai.- el jovencito acomodó sus lentes de nuevo empujándolos por el puente, mientras acataba lo que su profesora acababa de indicarle, y él siente que han sido las mejores dos horas y media de clase de su vida.

Mientras, en el primer piso...

-¡Viktor Nikiforov! ¡¿Qué te he dicho de las corcheas?! ¡No puedes alargarlas!

-Ay Yakov no te esponjes, vamos, apuesto a que piensas que se oyen bien así.- contestó el peliplata a su profesor y director de la academia, Yakov Feltsman.

-No se trata de lo que se oiga bien, es que lo hagas correcto para poder graduarte y entrar al conservatorio Vitya. Alguien que no sigue el orden del pentagrama no puede estar en la sinfónica.

-Pronto te quedarás calvo si sigues pensando en eso.

-...¡Viktor!

-¡Ay ya ya, valí madre ya está bien! Cómo molestas... kuso. (mierda en japonés)- murmuró Viktor, Yakov hizo el que no escuchó nada.

-Desde arriba, en la redonda.

-¿En el Si de nuevo? ¡Pero si iba bien!

-Hasta que alargaste las corcheas. Vamos o no te dejaré ir al conjunto hoy.

-Hum, me necesitan ahí, sin mis dedos no hay pentagrama completo. Un pentagrama incompleto es--

-Es un músico sin propósito de vivir, ya lo sé. Ahora, hazlo bien.

-Yakov, te adoro.- dijo Viktor con una amplia sonrisa en su rostro, volviendo a iniciar el tema en cuestión.

En los primeros acordes, tocaba porque las notas estaban ahí escritas, y trataba de hacerse el que leía, pues tocar de oído tenía sus ventajas y desventajas, más esa pieza era para interpretarla por un piano, un chello, un bajo (chello pero más grande y más grave) un sintetizador, y un violín. Tenía el instrumental puesto para dejarse llevar, pero sabía que tocaba de memoria por conocer de antemano lo que venía después.

-¿Tan apacible melodía no tiene a quien justificarse?- pensaba Viktor. Sus dedos iban recorriendo poco a poco, miraba el pentagrama en el atril del piano, hasta que su vista periférica notó un cabello azabache asomar por el cristal de la puerta del salón; en efecto era Yuuri esperando por él afuera, pero el nipón no se percató de que Viktor le observaba.

-Espera, al menos yo sí tengo a quién justificar lo que interpreto. Es suave, tímido pero dejando entrever que antes de él, todo era un dolor indescriptible como músico, pues me sentía vacío. Yuuri Katsuki, eres diferente...- pensó Viktor, mientras sonreía al tocar.

-Vitya, no vas nada mal, ¿ves? Sólo debías ponerle cariño a la interpretación. Deberías buscar algo quete inspire, una musa.

-Creo que ya la tengo. Claro Yakov.- Viktor siguió tocando.

-¿Quién está afuera?- el profesor se dirijió a la puerta y encontrándose con Yuuri, lo invitó a pasar. Y Viktor de nuevo, se hizo el que no lo vió.

-Está concentrado muchacho, ya mismo estará contigo.- le dijo el hombre a Yuuri, quien se sentó casi detrás de Viktor, pero en una posición donde podía verle el rostro, su cabello atado caía por sobre su hombro derecho, parecía que danzaba.

Cuando la interpretación acabó, se volteó para salir del piano, encontrándose con Yuuri, sonreía tierno con sus mejillas pinceladas con carmesí de su sangre.

-Eso fue precioso Viktor. Ese instrumental es de los favoritos de mi papá, adoraba que yo se los interpretara.

-Y aún puedes hacerlo, ¿no?

-Bueno sí, pero es que estoy tan lejos de casa...

-Ya ya, nada de tristezas.- luego el peliplata se puso a pensar, ya tenían a todos los músicos excepto al violinísta, así que pensó en Yuuri. -Oye, te propongo algo.

-Dime.

-Ayúdame con esto, y ya verás que podrás tocar para que tus papás te escuchen y te vean más pronto de lo que crees.- le extendió las hojas de la partitura de la canción, las partes del violín, y Yuuri las tomó nervioso.

-V-Viktor... no creo poder tocar esto.- mentira, él podía, Viktor lo ponía de nervios.

-Sí puedes, llévalas a tu maestra mañana y que te ayude a empezar si quieres.

-Vitya, hay que audicionar para poder tener al intérprete.- cortó el ambiente Yakov.

-Vamos, él toca excelente, deberías oírlo.

-Viktor, el señor Feltsman tiene razón, mejor audiciono como todos los demás.

-Llévatela, y la practicas entonces para que la toques a la perfección en la audición.- sonrió el ruso.

-C-claro, Viktor. Me invitaron al conjunto.

-Oye, yo soy el pianista del conjunto. Podemos ir juntos.

-Ah, seguro. Nos vemos entonces señor director.

-Nos vemos Yuuri japonés.

-¿Uhm?

-Ah, es que recuerda que mi primo es Yuri también, por eso Yakov te dice así, no le late decirle "Yurio".

-Claro... Nos vemos.

4:00 pm, anfiteatro

-Como quisiera que alguno de mis profesores de Hasetsu estuviesen aquí.

-Yuuri, te va a ir bien.

Entraban por las puertas del gran lugar, Yuuri temblaba como vara de guayabo con Vito en su estuche, estaba aterrado por saber si encajaba en esa perfección.

-Escuché que hay una nueva profesora, estudió todo nuestro repertorio para éste semestre.

-Pues debe de ser muy buena, porque--

-¡Yuuri!- el aludido conoció esa voz.

-M-¡Minako-senpai!- Yuuri corrió hasta donde la mujer he hizo reverencia para saludarle, la misma correspondió igual.

- Qué bueno que estés bien Yuuri.

- ¿Así que usted fue la profesora de ballet de Yuuri?

- No puedo creerlo, tú eres Viktor Nikiforov, el gran Viktor Nikiforov.- Minako reconoció al joven ruso de ese modo.

-Así es, en carne y hueso.

-Yuuri, tienes la dicha de tener un as del piano como amigo.

-Gracias Minako-senpai- dijo Yuuri sonriendo.

-Pero tú no te quedas atrás Yuuri. Vamos, que empezaremos tarde, tendremos tiempo de hablar luego. Por cierto, llama a tus padres, los dejaste esperando llamada anoche.

-Ah, claro lo siento. El cambio de horario y establecerme no fue fácil.

-Somos compañeros de dormitorio, mi deber era ayudarlo pero en vez de eso, anduve entreteniéndolo. Es mi culpa.

-No Viktor, es mía por dejarme distraer.- rió Yuuri.

-Bueno ya. A sus posiciones.

-Hai senpai!

-Da.

Todo el mundo se acomodó, Yuuri en la segunda fila de los violínes primeros, Viktor en el piano, Yurio estaba en los violínes segundos, Chris en el arpa y Sara en el coro.

La melodía que tocaban hablaba de una pareja, que luego de viajar por tantos mundos, al final se reencuentran y hacen un baile que los une para siempre. Luego de ensayarla varias veces, cuando acabó la clase, todo el mundo fue a prepararse para La Bienvenida, pues estaban en enero y habia ingresos nuevos de estudiantes.

Viktor y Yuuri estaban en su dormitorio, pues Chris andaba de parrandero como siempre.

-No sé que tocar para esa actividad. Le tengo miedo a fallar.

-Tienes que mantenerte tranquilo, déjame ayudarte.

-No tengo ni siquiera un tema.

-Pues... Uhm, ¿qué sientes cuando tocas tu violín?

-Eh, bueno, al tocar a Vito siento que me lleno de amor, pero me transforma, es como si estuviera dividido; una parte de mi demuestra el amor hermoso que le tengo a mi instrumento, la otra es un amor pasional, quiero que todos vean lo sensual que puede ser mi sonido.- y tan pronto Yuuri dejó de hablar y analizó lo que dijo, se coloreó rojo hasta las orejas.

-¡Eso es perfecto! Ahora, ¿porqué "Vito"?

-Siempre me gustó ese nombre...

-Bien, te ayudaré con la ropa.- Viktor fue a su armario y sacó dos atuendos, el negro con piedras preciosas que bajaban del hombro derecho a la cintura y la rodeaba, una pequeña tela sobresalía de la cadera derecha hasta más arriba del muslo. El otro era blanco y gris, simulando un hermoso ángel, con detalles negros y blancos en el vientre.

-No sé... No me veo como un seductor del todo.

-Verás, ellos son Eros y Agape. El amor pasional que dices es expresado con Eros, el amor hermoso e incondicional es de Agape. A mí me gustaría que hagas de Eros.

-No lo sé, yo--

-Al menos intenta. Ten- le tendió su iPod -escucha la música, las partituras están en tu escritorio y ya sabrás qué hacer.

-¿Tenías todo ya premeditado?- rió Yuuri.

-Algo así, la música se llama Ai ni suite:Eros.

De acuerdo. Oye hoy cenaré aquí, busca a mis amigos y espérenme en el comedor.

-Claro, si tienes dudas no vaciles en llamarme antes.

-De acuerdo Viktor. Gracias.

-No hay problema.

Viktor sonrió, y se marchó, dejando a Yuuri con un gran dilema; quería que Viktor viera que su ayuda daba frutos, así que usara todo el Eros que hubiese dentro de sí...

¡Beshoooo! Subí éste capi antes de quedarme sin servicio, waaaaa ¡llorareeee! xD nuestro OTP está enlazándose rápido hehehe. ¡Besos!

¡Davai!

(La música interpretada por Viktor es The Great and Terrible 10 de Mike Mogis y Nathaniel Walcott. La música interpretada por el conjunto es Love Dance de Rene Dupre.)