CAPITULO 10: LA PIRÁMIDE DE LA LUNA

Ciudad de Puebla, México

4:00 p.m.

Los chicos volvieron a la ciudad. El tiempo se les estaba acabando.

-¿La máscara de Pacal y los Ojos de Agua?- dijo Tonatzin, y todos asintieron- pues es difícil...-

-¿Dónde los conseguiremos?- preguntó Josué.

-¿Y en tan poco tiempo?- añadió Dimitri.

-Paciencia, hijitos- dijo doña Cuca- sé donde se encuentran ambas cosas... pero no son difíciles de traer...-

Todos la miraron expectantes.

-La máscara de Pacal está en una pirámide en Chiapas, en la frontera con Guatemala- dijo Tonatzin- es un museo, así que no creo que los dejen tomarla...-

-Es eso o salvar el mundo- dijo Kiki-¿y los ojos de agua?-

-En Monterrey- dijo doña Cuca- los ojos de agua son rocas de las cuales emerge agua. Son muy raros, e imposibles de transportar...-

-Tal vez se refería al agua del manantial- sugirió Dimitri.

-Puede ser- dijo doña Cuca- sin embargo, no estamos del todo seguros...-

-¿Nos dividiremos de nuevo?- preguntó Mandy. Antes de que Kiki respondiera, doña Cuca sacudió la cabeza.

-No será necesario- dijo doña Cuca- los dioses están con nosotros en esta batalla...- se acercó a la ventana- Tlaloc, dios de la lluvia, tráenos agua fresca del manantial del Norte... Ehecatl, dios del viento, tráenos la máscara del gran Pacal...-

Segundos después de que la abuela pronunciara esas palabras, comenzó a soplar un fuerte viento proveniente del sur, al mismo tiempo que las nubes de lluvia provenientes del norte cubrían toda la ciudad. Una máscara de jade cayó a los pies de doña Cuca. En ese momento comenzó a llover.

-Pronto, niños, traigan una botella- dijo la abuela. Luigi aún tenía la botella de la poción de la bruja Xoco, así que la enjuagó y se la dio a Tonatzin, quien la llenó de agua de lluvia- perfecto...-

-¿Eso fue todo?- dijo Kiki.

-Así es- dijo Tonatzin, entregándole la botella y la máscara a Kiki- corran a la pirámide de la Luna y detengan a Coyolxauhqui antes de que le quite la vida a Ana y se apodere del mundo...-

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Santuario de Atena, Atenas, Grecia

Templo del Patriarca

1:00 am

Shion aún no se iba a dormir. Estaba en su escritorio, revisando algunos libros viejos. Arelí llevaba ya varias horas dormida. Shion suspiró. No dormiría tan tranquila si supiera a donde había enviado a los chicos aprendices. En ese momento alguien llamó a la puerta de su estudio. Tal vez sería ella, preguntándole porqué no se había ido a dormir aún.

-Pasen...- dijo Shion en voz baja.

No era Arelí, sino Mu.

-Ah, buenas noches, Mu- dijo el Patriarca, volviendo su vista de la puerta a sus libros de nuevo.

-Buenas noches, maestro- dijo Mu- ¿de...pura casualidad sabe donde están Kiki y los gemelos? Kari dijo algo sobre una misión-

-En efecto- dijo Shion- fueron requeridos para completar la misión de México-

-Pero...- dijo Mu, dudoso- creí que ya había terminado ese asunto...-

-Yo también- dijo Shion- pero por desgracia nos equivocamos, y están ocupados en ella-

-Ya veo- dijo Mu- en ese caso, me retiro, maestro-

-Que descanses, Mu- dijo Shion antes de que éste cerrara la puerta. Shion se sintió un poco mal por no decirle la verdad entera sobre la misión de Kiki y sus hijos, pero también sabía no había razón para preocuparse.

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Ciudad de México, México

Pirámide de la Luna

6:30 p.m.

-¿Esta es la entrada?- preguntó Dimitri al ver una enorme puerta de piedra.

-Debe ser- dijo Kiki.

-¿Y cómo se abre?- preguntó Luigi.

-La vieja bruja dijo algo sobre el agua y la máscara- dijo Kiki, pasando sus dedos por la puerta tallada- tal vez haya... alguna...- en ese momento, sus dedos sintieron algo- aquí...-

-¿Qué hay ahí?- preguntó Teseo- ¿una ranura?-

-Sí, de forma ovalada- dijo Kiki- la máscara puede entrar aquí...-

Mandy le alcanzó la máscara, y Kiki la acomodó. Encajaba perfectamente, pero la puerta no se abría.

-¿Qué sucede?- preguntó Josué- ¿porqué no se abre?-

-¿No necesitas... empujarla?- preguntó Mandy y, diciendo eso, le dio un leve empujón a la máscara, haciendo que se hundiera un poco más. Todos sintieron una sacudida en el suelo, y la puerta se abrió pesadamente, haciendo un fuerte ruido.

-Bien, Mandy- dijo Kiki- ahora, vamos dentro-

Los chicos entraron a un largo corredor. No podían ver nada en la oscuridad, así que la iluminaron un poco con sus cosmos. Teseo notó que, a pesar de lo bien que peleó la anterior batalla, Lucía caminaba cabizbaja y triste.

-Oye, ¿qué tienes?- dijo Teseo. Lucía no alzó la mirada.

-Yo...lo siento, Teseo- dijo Lucía- no era yo misma... y casi provoco que esa bruja loca mate a mi hermano...-

-No digas eso, Lucy- dijo Teseo- Luigi eligió tomar tu lugar. Y no fue tu culpa, como dijiste, no eras tú misma. Ese maldito Jake te estaba controlando...-

-Pero...- comenzó ella.

-Pero nada- dijo Teseo- nada de esto fue tu culpa. No vale la pena que siguas preocupándote por eso. Además, ya pasó, ya están los dos a salvo y eso es lo que importa-

Lucía no respondió. Se limitó a sonreírle y siguió caminando con el resto. Al final del corredor, se encontraron con una segunda puerta de piedra.

-Bueno, ahora no tengo idea de cómo abrir esta puerta- dijo Kiki.

-El agua puede ser la llave- dijo Josué.

-Eso lo sabemos- dijo Kiki- pero no sabemos como usarla para abrir la puerta...-

Los chicos inspeccionaron la puerta. Mandy alcanzó a ver una manija, pero no pudieron hacerla girar.

-Es inútil- murmuró Dimitri.

-¿Qué es esto?- preguntó Lucía, mostrándoles una pequeña vitrina de cristal en una de las paredes del corredor. Dentro de la vitrina había una pequeña rueda escalonada, como la de los molinos. En la parte superior había una pequeña ranura en forma de un embudo.

-¡Lo tengo!- exclamó Dimitri de pronto- al verter el agua en este mecanismo podremos girar la palanca-

-Vale la pena intentarlo- dijo Jonathan.

-¿Estás seguro?- dijo Kiki- es muy poco agua, no podemos equivocarnos...-

-Solo hazlo- dijo Luigi, quien comenzaba a sentirse fastidiado de ese sitio.

Kiki hizo lo que dijo Dimitri. El agua quedó atrapada en la parte superior.

-¿Y ahora qué?- preguntó Lucía.

-Girar la manija- dijo Mandy, y la giró en sentido contrario a las manecillas del reloj. El agua cayó y el mecanismo se activó. Por unos segundos no ocurrió nada, pero en seguida se abrió una trampilla en el suelo, y todos cayeron por ella.

-Oh, excelente- dijo Josué de mal humor- estamos atrapados...-

-No lo creo, hermanito- dijo Teseo, señalando una luz al final del corredor al que habían caído.

-Vamos- dijo Kiki, y todos se dirigieron hacia ese sitio.

El corredor llevaba a un enorme salón, muy parecido a aquel ubicado dentro del volcán, pero mucho más grande y más adornado. Había jaguares y quetzales tallados por todo el templo, los cuales estaban iluminados por varias antorchas.

En el centro del enorme salón había un enorme altar de piedra tallado. En uno de los extremos del salón había un trono dorado. En él estaba sentada una mujer muy parecida a Artemisa, cuya belleza solo podía compararse con su maldad. A sus lados estaban dos hombres que parecían más bien monstruos. Miraban a la mujer con un miedo indescriptible. En el altar, recostada e inmóvil, se encontraba Ana. Kiki la miró, asustado. Estaba reviviendo su sueño.

-Por los dioses...- dijo Kiki. No pudo decir más, pues la mujer se levantó de su trono y caminó furiosa hacia el altar.

-¡Maldita sea esa bruja Xoco!- exclamó con voz potente-¿qué tan difícil es atravesar el corazón de una niña cualquiera?-

Todos temblaron de pies a cabeza. Se dieron cuenta de que era Coyolxauhqui en persona.

-Pero señora Coyolxauhqui- dijo uno de los dos hombres, vestido de azul-¿no será mejor que...?-

-¡No!- dijo ella- queda poco tiempo para la media noche, Ollín. No hay tiempo de salir a buscar un gemelo. Lo haremos sin ese paso, y mañana comenzaremos la búsqueda de más niños gemelos para aumentar mi poder...-

-Yo podría hacerlo esta noche, señora- dijo el otro, vestido de verde- sabe que puedo traer la muerte a quien yo quiera...-

-No hay gemelos cerca, Miquiztli- dijo Coyolxauhqui- y aunque los hubiera, Xoco tiene la poción necesaria...-

Al escuchar eso, Kiki se volvió hacia Luigi y Lucía.

-Los dos, salgan de aquí en este instante- dijo Kiki en voz baja.

-Pero no puede hacernos daño- dijo Luigi.

-No me interesa- dijo Kiki- tú bebiste esa poción, eres vulnerable... y aún así, no quiero que Lucía se quede tampoco, los dos están en igual peligro...-

-Pero Kiki...- comenzó Luigi.

-Kiki tiene razón- dijo Teseo.

Ninguno de los gemelos parecía dispuesto a retirarse, y Kiki suspiró.

-No planean irse de aquí, ¿verdad?- dijo Kiki, y ambos asintieron- bien, quédense, pero procuren no entrar a la pelea, y si lo hacen, que esa loca no se de cuenta de que son gemelos o que tú bebiste la poción, Luigi, ¿entendido?-

-Sí, Kiki, lo que digas- dijo Luigi- Lucy Lu y no nos moveremos de aquí a menos de que sea necesario-

-Así me gusta- dijo Kiki- ahora, los demás...-

Pero no terminó de hablar. Coyolxauhqui ya había comenzado a aproximarse al altar de piedra, con su cuchillo de oro en alto.

-Eres una lástima, pequeña- dijo Coyolxauhqui- lo único bueno de tu miserable vida es que al quitártela devolverás al poder a la gran Coyolxauhqui y a sus cuatrocientos Centozonhuiznahua...-

Ana se movió levemente, tratando sin éxito de soltarse de las cuerdas que la mantenían atada al altar. Coyolxauhqui rió con tanta fuerza que las paredes de la sala se sacudieron. Ollín y Miquiztli se miraron entre sí y temblaron.

-Vamos, no te pongas así- dijo Coyolxauhqui burlonamente- si no es tan doloroso que te saquen el corazón... tu padre Quetzalcoatl y tu tío, cuando me desterraron, me hicieron lo mismo...- volvió a reír- es hora de pagarles su amabilidad...-

-No...- dijo Ana con debilidad.

-No más pausas- dijo Coyolxauhqui, alzando el cuchillo- ¡hasta nunca, Xochitl!- y bajó el cuchillo.

-¡STARDUST REVOLUTION!-

Pero el cuchillo nunca tocó a Ana. Coyolxauhqui recibió de lleno el ataque de Kiki, y la obligó a dar un par de pasos atrás y dejar caer el cuchillo al suelo.

-¿Quién osa interferir?- dijo Coyolxauhqui con una potente voz que hizo temblar todo el salón.

-Nosotros- dijo Kiki, apareciendo. Tras él entraron Mandy, Teseo, Josué, Elisa, Dimitri y Jonathan.

-¿Quién rayos son ustedes?- dijo Coyolxauhqui.

-Parece que por estos rumbos no nos conocen- dijo Teseo- somos caballeros de Atena-

-¿Caballeros de Atena?- dijo Coyolxauhqui- ustedes no son rival para mí. ¿Cómo se atreven a desafiar a una diosa?-

-Ya lo hemos hecho muchas veces- dijo Kiki- y nunca hemos perdido-

-Entonces será la primera vez que pierdan- dijo Coyolxauhqui- más no la primera vez que yo aplaste a mis enemigos...-

-En tus sueños- dijo Kiki- libera a Ana y ríndete-

-Jamás- dijo Coyolxauhqui, encendiendo su cosmo. Las paredes y el techo del salón se volvieron negras como el cielo nocturno, con cientos de estrellas brillando sobre ellas- Ollín, Miquiztli, destrúyanlos-

-Enseguida, señora- dijo Ollín. Golpeó el suelo con su talón, y descargó tanta energía que el suelo se partió en dos, creando una grieta que los separaba del altar, y casi hizo caer a los caballeros ahí. Miquiztli, por su parte, llenó la grieta con una alta columna de fuego, que los fue cerrando cada vez más.

-Hasta nunca, caballeros de Atena- dijo Coyolxauhqui.

-¡Dimitri, haz algo!- dijo Josué. El hijo de Camus y Milekha encendió su cosmo.

-¡POLVO DE DIAMANTE!- exclamó Dimitri. El hielo se derritió por acción del calor y el agua apagó el fuego.

Ollín y Miquiztli no se rindieron. Con su cosmo encendido, se multiplicaron por tres cada uno.

-¡LOS CIEN DRAGONES DE ROZAN!-exclamó Mandy.

-¡EXPLOSIÓN DE GALAXIAS!- exclamaron Teseo y Josué.

-¡EXCALIBUR!- atacó Jonathan.

-¡AGUJA ESCARLATA!- exclamó Elisa.

Tanto las copias como los originales Ollín y Miquiztli fueron vencidos. Ya solo quedaba Coyolxauhqui.

-¿Creen que esto es sabio, niños?- dijo la diosa- ¿pelear contra la gran Coyolxauhqui?-

Los chicos no respondieron.

-Bien, prepárense para perecer- dijo Coyolxauhqui- ¡llamo hacia mí a los cuatrocientos Centozonhuiznahua!-

Los caballeros miraron la escena, asombrados. Cuatrocientas sombras aparecieron entre ellos y el altar.

-Veremos si pueden vencer a cuatrocientos dioses al mismo tiempo...- dijo Coyolxauhqui, tomando el cuchillo de nuevo y dirigiéndose hacia Ana.

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CONTINUARÁ...

El siguiente capítulo es el final. Espero que les esté gustando hasta ahora. Muchas gracias por sus reviews.

Abby L. / Nona