!QUE ONDA COMUNIDAD FANFICTION, AQUI ALteregoDOs REPORTANDOSE¡, primero que nada quiero agradecerles por seguir mi fic, la verdad lo aprecio un chorro, y segundo, quiero darles una disculpa por la tardanza, tube varios problemas familiares, de trabajo, de escuela, personales, etc etc etc... pero eso es hasta cierto punto cosa mia, asi que no los aburrire con mi historia personal, en fin... sin mas que decir, aqui esta el siguiente capitulo de !SINFONÍA DEL CAOS¡
10.- etapas de duelo 3
Nuestro intrépido y muy aburrido amigo Athan se encontraba caminando en las calles mercantes y algo rutinarias de Ponyville, volteando a ver a su alrededores a todos los ponys que lo veían con desconfianza y miedo, solo esos sentimientos, ya que, en momentos como estos, era dudoso que alguien le mirara con curiosidad o alguna otra intención; con algunos pensamientos en la cabeza, Athan comenzaba a creer que el azar ya no le iba a traer más cosas para atrapar su atención, cuando de repente el humano voltea a ver hacia uno de los puestos y vio que tenían bolsas de ricas y jugosas fresas, entonces decidió acercarse al puesto haciendo que el dueño del mismo quedara muy asustado, pero en momentos, esto cambio un poco ya que Athan tomo una de las bolsas para luego retirarse sin inmutarse, a lo cual el vendedor se dio cuenta y reclamó, o si así se le puede llamar.
–D-disculpe señor... Son 5 bits por esa bolsa– alego de manera cuidadosa en caso de la posible arrepentida que se pueda dar, haciendo que el humano volteo a ver al vendedor confundido.
–¿Bits? ¿Qué es eso? – Preguntó dudoso pensando que era algún tipo de favor o moneda la que tendría que darle.
–Es la moneda de aquí– le dijo el pony vendedor, al parecer sus dudas eran ciertas.
–Oh... Amm... Mira... Como veras no soy de aquí y no tengo de esos... Blitz o beats de los que tú hablas pero... ¿te sirve esto? – Hizo aparecer un lingote de oro que cayó con algo de rudeza en su mostrador estremeciéndolo todo y asustando al poni mientras Athan seguía comiendo una de las fresas.
El pony miro atentamente el mineral que tenía enfrente de él y lo empezó a examinar, lo levanto y se dio cuenta que era un material pesado, lo mordió para saber la dureza del mismo pero casi revienta sus dientes, cosa que le causo gracia a Athan, al ver que casi queda chimuelo saco un martillo y le dio con toda su fuerza haciendo que el martillo misteriosamente se doblase y con eso dando fin al estudio del lingote.
–¿Esto es oro puro? – Preguntó asombrado sobándose las sienes con uno de sus cascos.
–Así es, ¿eso paga estas fresas o no? – Dijo algo fastidiado ya que se había tardado demasiado en darse cuenta de ello.
–Ammm... Si señor... Pero... – intento decir algo, pero el humano al escuchar que con eso completaba su pago, se retiró sin más caminando hasta que vio que se paró en seco y se empezó a regresar, entonces el pony se armo de valor y se disponía a decirle que había pagado más de lo que costaba el producto, pero en eso…
–Oye... ¿Sabes dónde puedo encontrar a una Pegaso de color Gris con los ojos desorbitados? – Pregunto Athan.
–¿una pegaso gris?... Oh ya, te refieres a Derpy Hooves ¿verdad? Ammm... Hoy no la eh visto pero ella trabaja en la central de correspondencia, ella suele volar por toda la ciudad entregando cartas, o bien en algunos casos estrellándose con algunos buzones o residencias, incluso uno que otro puesto– dijo seguro mientras a eso ultimo le causo un sentimiento.
–Ya veo... Bien, iré a buscarla... – dijo algo fastidiado mientras se retiraba con algo de prisa pues sabía que sería algo difícil encontrarla
–Pero... Señor... – intento hablarle pero fue en vano ya que se encontraba algo lejos del lugar. Pero de momento, solo que quedo pensativo viendo el extraño lingote.
Tras haber conseguido las fresas y disfrutar de algo dulce mientras se encontraba en la búsqueda de la pegaso, pudo visualizar a lo lejos a 2 ponys muy peculiares, un pegaso y un unicornio, la particularidad de estos es que el pegaso que poseía una tez de color naranja con la crin y cola de color naranja mas obscuro, se podía notar que tenía una personalidad animada mientras que a diferencia del unicornio, el cual teniendo una tez de colorazul aqua con crin y cola color gris claro, podía notarse que tenía una actitud más serena y pacifica lo cual era todo lo contrario al pegaso, cosa que hizo que el humano al verlos sintió que podría encontrar un poco de diversión en ese intrépido par por requisito de al menos un rato o algún momento.
–Interesante pareja viene en esa dirección, veamos qué podemos hacer con este dúo de idiotas jejeje– rio de manera suave y con intenciones un tanto malas mientras aventaba la bolsa la cual al caer colisionaba contra un árbol y explotaba dejándolo completamente destruido, mientras el resto de las fresas funcionaban igualmente como una metralla explosiva causando más destrozos y agujerando una casa cercana, mientras que eso pasaba, el desaparecía con una sonrisa burlona.
Con los 2 ponys
–Allan, Te digo que necesitamos encontrar un lugar donde quedarnos he ir planeando como vamos a llevarlo de regreso– decía el unicornio.
–Pues si Renard tienes razón, ¿pero no te interesa aventurarte un poco? Es un lugar que no conocemos, ¡y me gustaría saber que tan cómodas son las nubes de aquí! – Decía el Pegaso mientras despegaba del suelo y se elevaba rápidamente haciendo que el unicornio hiciera un facehoof y usara su magia para traerlo de nuevo al piso.
–No tenemos tiempo de aventurarnos Allan, recuerda que tenemos una misión que cumplir, y ella prometió cambiar nuestras vidas– dijo de manera seria, mostrando la determinación que tenía por lo que le prometieron.
–Owww... Eres un aguafiestas... ¿Lo sabias?... – comento el pegaso mientras fruncía el ceño con un puchero en su boca, lo cual hizo que Renard volteara a verlo de reojo y sonriese un poco por su acción.
Tras un rato caminando se encontraron en el suelo un pequeño payaso de juguete el cual estaba elaborado con el cuerpo hecho de tela de cortinas pasadas de moda mientras que la cabeza estaba hecha de porcelana y eso llamo la curiosidad de ambos, aunque más la del Pegaso que al verlo poso una enorme sonrisa en su rostro y se disponía a levantarlo de manera desesperada.
–Mira Renard, ¡un payaso de juguete! – Dijo entusiasmado Allan mientras lo levantaba del piso y lo observaba sonriente.
–Allan, no levantes cosas sucias del piso que no sabes ni donde han estado, además de que ese payaso me da mala espina– lo observaba cuidadoso y con algo de precaución.
–Es que no puedo evitarlo, tuve uno de estos cuando era pequeño, ¿no te acuerdas? Íbamos caminando por la avenida principal y los vendían en ese extraño puesto oscuro en un callejón sin salida con extrañas bolsitas, y te insistí tanto en que me lo comprases– lo volteo a ver esperando ver cuál era su reacción.
–Si... Y hasta la fecha sigo odiando ese cochino payaso... – dijo poniendo un rostro de desprecio mientras veía el muñeco.
–Si, aun no recuerdo porque no te agradaba ese muñeco, pero por lo demás, que buenos recuerdos– Allan sostenía el muñeco con sus cascos mientras volteaba a ver hacia el cielo con los ojos brillosos como recordando su infancia.
Renard se acerco y empezó a mover su casco frente a los ojos de Allan hasta que este reacciono por medio instinto y volteo a verlo
–Lo odiaba por el hecho de que me solía dar sustos al aparecer y desaparecer. Pero Bueno… otra cosa, ¿no es extraño que este muñeco sea diferente? – empieza a buscar por todos lados para ver si a lo lejos se encontraba el dueño pero se da cuenta que no hay nadie más que sus propias sombras.
–Pues se le pudo haber caído a alguien, podemos ir a devolverlo a su propietario de paso, a fin de cuentas, ¿que podría salir mal? Tenemos todo a nuestro favor– preguntó mientras volteaba a ver al unicornio.
Renard al escuchar esas palabras se exalto un poco y empezó a voltear a todos lados como esperando que pasara algo, pero nada sucedía, entonces su rostro cambio a uno de confusión
–¿Pero qué demonios? no ha pasado nada... ¿Sera posible?, ¡sí!, finalmente a sucedido, esto hay que celebrarlo, ¡ya no volveremos a sufrir más de esa maldición!– decía Renard mientras elevaba sus brazos al cielo como dando gracias por haber sido finalmente escuchado.
–Ammm... Renard... ¿De que estas hablando y de que maldición hablas? – Allan lo veía confundido hasta que de pronto sintió que el muñeco el cual tenía pegado a su cuerpo a la altura de su pecho se moviese un poco haciendo que este voltease a verlo.
Tras un momento de seguir haciendo fanfarrias sobre el asunto, el unicornio volteo a ver a su compañero el cual tenía una mirada de intriga mientras veía al muñeco.
–¿Estás bien? – Le dijo el preocupado.
–Ah... Es solo que sentí que el muñeco se movió– le dijo aun viendo fijamente al payaso.
–Allan, es un muñeco hecho de tela vieja y porcelana barata relleno de algodón áspero o de lo que sea que este relleno, no se puede mover porque no tiene vida– le dijo en tono irónico.
–Si no me crees, ven a verlo tú mismo– le dijo serio lo cual sorprendió al unicornio ya que solo cuando es algo importante suele ser de esa manera.
–Bien... Vamos a ver– dijo mientras se acercaba y ambos veían al muñeco con detenimiento a cualquier "movimiento".
Tras verlo un momento el muñeco que se encontraba con la cabeza gacha la cual parecía pesarle y el cuerpo flojo, de repente movió la cabeza volteando a ver al pegaso y al unicornio, cosa que sorprendió a ambos.
–¡AH! – Grito el payaso con una voz muy aguda e irritante a la cara de ambos ponys haciendo que los 2 se sobresaltasen y en especial Allan, quien era el que lo cargaba lo mandara a volar –¡HOLA AMIGUIIIIIIITTTTOOOOOSSS! – seguía gritando mientras se iba retirando más y más en los aires hasta que cayó en un arbusto que se encontraba a una distancia muy lejana a ellos.
– ¿Qué demonios pasa con ese muñeco? – comento Renard con los ojos muy abiertos y muy sorprendido.
–No lo sé... Pero que yo recuerde... ¡Esos muñecos no tenían vida propia! – dijo Allan mientras se encontraba igual de sorprendido que el unicornio.
De pronto del arbusto en el que callo el payaso salió el mismo poniéndose de pie y sacudiéndose su cuerpo quitando algo de basura, el cual tenía varias hojas pegadas, al terminar de hacer eso el payaso empezó a voltear a todos lados hasta que pudo visualizar a los ponis a lo lejos y salto un brinco de alegría y fue corriendo hacia ambos de una manera cómica hasta que ya se encontraba enfrente de ambos.
–¡HOLA AMIGUITOS! – Dijo el payaso mientras los veía atentamente –¡orales!... una gallina– volteo a ver a Allan.
–¡Hey! – Alego el Pegaso mientras fruncía el ceño.
–Y, y, y un burro con cuerno– volteo a ver al unicornio quien solo lo miraba fijamente mientras trataba de no enojarse por ese comentario –mi nombre es Colorín y es un placer conocerlos– les dijo mientras ponía sus brazos en alto, su cuerpo algo inclinado, una de sus piernas estirada hacia un lado y la otra apoyando su peso.
Los 2 ponis se vieron entre sí para volver a ver de nuevo al payaso.
–Renard… ¿Por qué ese payaso puede moverse y hablar solo? – Le susurraba al unicornio sin dejar de ver el juguete.
–Ah claro… yo se la respuesta, de hecho yo soy el que lo estoy moviendo y estoy usando mi boca para hacer que hable– le dice de manera irónica y con un sarcasmo marcado.
–¿Enserio tú lo estas moviendo? ¿y donde aprendiste a hacer eso?, estaría bien que me dieras clase de eso, hiciste que me sorprendiese mucho y casi lo rompo por eso, habrías dejado a una pequeña sin su juguete... ¡Ouch! – Se quejó después de recibir un golpe en la cabeza por parte del unicornio – ¿qué demonios...? ¿Porque me pegas? – Pregunto mientras se sobaba la cabeza mientras una pequeña lagrimilla se veía que estaba casi a punto de caer.
–Allan, está claro que yo no soy el que mueve a este payaso, y si yo fuera el que lo estuviese controlando, definitivamente no tendría esa irritante voz chillona, y otra cosa, eso no parece magia común y corriente– comento mientras veía al muñeco, el cual solo reía y daba constantes vueltas y quedando mareado hasta caer al suelo.
–Entonces si no estás moviéndolo Tu... ¿quién lo está moviendo? – Pregunto Allan curioso.
–A simple vista parece ser una magia que da vida a los objetos inanimados, aunque yo pensé que no era posible pero creo que me equivoque– dijo Renard poniendo su casco en su mentón.
–Pues bien que mal es interesante y divertido Este payaso– dijo el Pegaso viendo a Renard.
–¿Qué están haciendo burros? – Dijo curioso colorín mientras se ponía de pie después de tantas vueltas.
–Estamos pensando cómo es que estas moviéndote y... Espera, ¿Por qué te estamos diciendo que hacemos?... ¿y a quién le dijiste burro, tu payaso endemoniado satánico? – Dijo Renard enojado
–Les voy a contar un chiste jujuju– dijo mientras se preparaba a contarlo.
–Oye... Responde mi pregunta payaso chin... – reclamo Renard antes de ser interrumpido
–Wuuu, un chiste, me gustan los chistes– dijo Allan emocionado de lo que estaría por ocurrir.
–Si un ciempiés tiene 100 pies, ¿un piojo tiene 3.1416 ojos? – Empezó a reír y saltar colorín de una forma ciertamente cómica.
Allan estaba riéndose con el payaso mientras que Renard solo hacia un facehoof por el pésimo chiste del payaso mientras que este se detenía un poco para contar un segundo chiste.
–Llega un vagabundo con otro y le pega con un pedazo de cartón y este le pregunta enojado, "¿porque me pegas?" A lo que el otro le responde, "pelea de almohadas" jajajajajaja– volvió a reír y saltar nuevamente para al último, dar vueltas sobre su cabeza.
–Jajaja pelea de almohadas jajaja– el Pegaso reía incansable hasta que de repente dejo de reír y volteo a ver a Renard quien solo lo veía con ojos irónicos y empezó a reír de nuevo.
–Te voy a golpear si te sigues riendo por lo que paso ese día Allan, que hasta eso di que fui piadoso contigo, pero si quieres podemos retomar la situación de una forma más dolorosa y agonizante posible– le dijo de manera amenazante conteniendo algo de fuerza.
Allan al ver lo que le había dicho, se estremeció, y aún más cuando vio que Renard se empezó a tronar los cascos mientras tenía una sonrisa malévola en su rostro y el pegaso al ver su reacción ceso con la risa y se quedo callado mientras tragaba saliva con algo de fuerza.
–Bueno payaso, llevamos un poco de prisa con esto del mundo y demás, así que si no te molesta nos vamos– le dijo de manera formal el unicornio.
Al ver que ambos retomaban su camino uno con la cabeza levantada y el otro solamente callado, se puso a pensar el cómo retomar su atención, cuando se estaban comenzando a alejar demasiado, comenzó a ponerse nervioso, ya que aún no ideaba el cómo hacer que ellos 2 no se fueran aun, así que mientras planeaba algo, llamo la atención del Pegaso.
–Oye burro con alas, ¿qué tan bueno eres con las adivinanzas? – Le pregunto el payaso teniendo ya algo planeado.
–Pues no soy muy bueno… pero me gustan los retos– dijo mientras volteaba y se regresaba con el payaso mientras que Renard solo suspiraba de cansancio y molestia, mientras venía a paso lento y pesado de regreso –bien, dime tu adivinanza– le dijo decidido.
–¿En que se parece tu amigo a los delfines? – Le pregunto.
–Mmm... No sé... – pensó por un momento hasta que encogió los hombros confundido.
–Se Cree que son inteligentes pero nadie lo ha demostrado aun jajajaja– respondió mientras reía.
El pegaso empezó a reír mientras que el unicornio se veía que intentaba mantener la calma hacia ese chiste en ámbito de insultarlo, mientras tanto el muñeco se preparaba para decir otro.
–¿en que se parece el unicornio a una botella de sidra? – Cuestiono nuevamente ladeando ligeramente la cabeza.
Allan empezó a imaginar una botella mientras veía a Renard tratando de averiguar la respuesta, trataba de contornear la misma forma de una botella con Renard, mientras que el unicornio lo veía intrigado, un momento después de pensarlo el pegaso volteo hacia el payaso y encogió nuevamente los hombros.
–En que del cuello para arriba están vacíos jujujujuju– reía mientras saltaba nuevamente sin preocupación alguna.
El pegaso reía con el payaso mientras que a Renard se le hacía más difícil controlarse así que respiro profundo y volteo a ver a Allan quien aun reía y le dio un golpe en la cabeza para que se detuviese.
–¿Porque me pegaste? – Cuestiono el Pegaso.
–Vámonos– le dijo tranquilo con un aire algo inquietante, con una sonrisa forzada y ojos cerrados con cierta fuerza hasta que se dio la vuelta y empezó a caminar.
–Renard... pero... – intento hablar pero el unicornio volteo y lo vio amenazante y con un rostro de pocos amigos y Allan se resignó con un fuerte suspiro –está bien, vámonos– le dijo molesto y comenzó a caminar.
El muñeco no quería desaprovechar la diversión que estaba obteniendo con ellos, aún era muy sustancioso lo que podría obtener, así que empezó a pensar en una forma de como detenerlos, hasta que una idea llego a su pensamiento y estaba dispuesto a ponerla en acción.
–Esperen... Me acabo de acordar de algo muy importante, no les he agradecido como es debido– volteo a verlo el Pegaso.
–¿agradecernos de que? – Pregunto extrañado el Pegaso.
–Allan, sigue caminando– dijo Renard apresurando el paso sin voltear para atrás.
–Pero tiene algo más que decir y puede que sea algo importante, talvez sin querer hicimos algo bueno por él y nos quiere agradecer por ello– le dijo tratando de hacer que el unicornio fuera un poco más comprensivo con lo que podría decirles el pequeño muñeco.
–*suspiro* puede que tengas razón, le daré una última oportunidad, pero al primer chiste malo nos vamos, ¿entendiste? – Le dijo Renard con marcado fastidio.
–De acuerdo– le respondió Allan mientras se acercaba al payaso –y dinos... ¿Porque nos quieres agradecer? ¿en qué te pudimos ayudar en este corto momento, pequeño payaso? – le dice poniéndose a su altura.
–Enserio fue algo muy importante para mi– le dijo el payasito el cual se veía apenado.
–¿y eso fue? – Pregunto serio el unicornio.
–Es que... –
–Ajam– dijo el Pegaso.
–Ustedes... –
–Nosotros... – comento el Pegaso completando.
–Hicieron que a mí... –
–Si... – comento el Pegaso cada vez más interesado en que culminaría.
Pero en cambio, Renard ya estaba fastidiado que se tardaba mucho en decir que era lo que trataba de decir.
–¿Podrías terminar con esto ya por favor payaso? Tenemos algo de prisa– reclamo Renard quien cada vez tenía menos paciencia.
–Es que ustedes... – empezó a soltar varias lágrimas lo cual hizo sentir un poco mal a Renard y a Allan haciendo que volteara a ver con enojo al unicornio. Extraño que tenga lagrimas un ser de porcelana y algodón.
–¿Ya vez lo que provocas con tu impaciencia? – Le alego Allan a Renard –ya, ya, tranquilo pequeño... Todo está bien– el pegaso lo cargo e intento calmarlo un poco– tu desahógate, cuando estés listo tu di lo que pese en tu pequeña alma–
Después de un momento el pequeño payaso le pidió que lo bajara y este empezó a limpiarse los ojos y se empezó a preparar para decir lo que tenía pendiente.
–¿ya estas mejor? – Le pregunto Allan.
–Si, ya estoy mejor *sniff*– dijo el muñeco.
–¿entonces ya puedes hablar? – Le pregunto Renard ahora de manera más tranquila y comprensiva.
–Si– afirmo el payaso –lo que quería decirles es que quería agradecerles…–
–Que nos quieres agradecer pequeño– dijo con una pequeña pero sincera sonrisa el Pegaso.
–Quiero agradecerles... De que me hayan quitado el hipo, porque la verdad es que están bien feos ajajajajajaja– empezó a reír al grado que se cayó en el piso mientras que la sonrisa del Pegaso desapareció y Renard se veía bastante enojado mientras se acercaba al payaso – ¿porque me estás viendo así burrito cuer...? *crack*– alcanzo a decir antes de que el unicornio aplastara su cabeza con su casco.
Allan quien estaba algo decepcionado por lo que había pasado vio a Renard romper la cabeza del muñeco y se asombro al verlo todo destruido, entonces se acerco a los restos del muñeco y lo levanto un poco
–¿P-p-porque le hiciste eso? sus chistes fueron malos, lo sé pero... ¿Era necesario destruirlo?, tenia aspiraciones y terminaste con su vida sin motivo alguno– le dijo Allan y algo entristecido por su destino y enojado por lo sucedido con Renard.
–Porque él se lo busco, además fue más rápido que con el anterior– le dijo Renard mirando a otro lado y con voz baja.
–pues sí pero... Espera... ¿cual anterior? – Cuestiono curioso el Pegaso alzando una ceja.
–Eh... Ammm... – balbuceaba nervioso mientras trastocaba más sus propias palabras y veía hacia todos lados, hasta que vio un cartel en donde indicaba donde estaba la posada más cercana– Mira Allan, por allá podremos encontrar una posada donde hospedarnos, vamos... – dijo Renard apresurado mientras caminaba y dejaba al Pegaso atrás.
–Renard... ¿de qué otro estás hablando? ¡Renaaard! – Le gritaba constantemente pero sin que el unicornio voltease así que se resignó y se dispuso a alcanzarlo.
Con Athan
Tras haber visto todo lo sucedido y ver que los ponis se habían retirado del lugar, el humano se dispuso a acercarse a donde estaba el pequeño cuerpo del muñeco.
Una vez teniendo al payaso en sus pies volteo a verlo un momento y después volteo a ver a los ponis y empezó a reír pues lo que sucedió anteriormente, pues le había parecido muy divertido, y no iba a dejar pasar esa fuente de diversión se perdiera así como así, se agacho lentamente y levanto el muñeco del suelo, lo miro con detenimiento unos momentos y comenzó a envolver las piezas en un aura blanca muy suave, lo devolvió a la vida, lo reconstruyo volviéndolo a la forma en la que se encontraba y con su característica forma de ser.
Una vez con vida este sobo su cabeza y la agito un poco antes de ver quien lo estaba levantando, después de percatarse de quien lo sostenía, sonrió alegremente con una muy amplia cara.
–¡Amo, muchas gracias por revivirme! – Le dijo alegre mientras levantaba las manos de felicidad –disculpe amo, ¿podría bajarme? es que le temo a las alturas– dijo mientras volteaba hacia el suelo y la altura y empezaba a temblar un poco y extrañamente se cubría por una ligera capa de hielo.
–Jajaja tu no le tienes miedo a las alturas, ¿es que acaso bromeas conmigo? – Rio mientras lo bajaba al suelo con cuidado.
–Jeje es que me gusta verlo feliz amo, y dígame, ¿lo hice bien con esos 2? – Pregunto preocupado colorín.
–Lo hiciste muy bien mi estimado, y por eso quiero asignarte una tarea especial– rio malévolamente – quiero que sigas a esos 2 y continúes haciendo lo mismo que hiciste hace un momento, haz tu magia que te caracteriza como mi creación, y en ciertos momentos me pondré en contacto contigo para saber por lo que pasaste y lugares a los que fuiste, ya que es un mundo que me gustaría investigar a fondo, pero principalmente haz lo primero– le dijo mientras estaba posado en una rodilla frente a él.
–Claro que si mi amo, lo que usted ordene– le dijo algo preocupado colorín –pero tengo un problema... –
–Es acaso que no quieres hacer lo que te pido– le dijo curveando una ceja y mirándolo algo enojado y con algo de consternación.
–No es eso mi amo, yo haría lo que sea que usted me pida pero... Ya ve lo que me hizo ese unicornio, no es que tenga miedo de morir pero si me destruye de nuevo no podre seguir continuando con su orden y eso me pone muy triste– agacho la cabeza con su rostro a punto de soltar una lagrima.
–Oh... ¿Con que era eso?, no te preocupes... *snap*– Athan chasqueo los dedos y el cuerpo de colorín soltó un pequeño destello de si– listo, ahora cada vez que tu cuerpo sea destruido, este se volverá a regenerar de nuevo, solamente yo puedo destruirte sin que tengas la posibilidad de revivir–
–Muchas gracias amo querido, cuente conmigo, no le voy a fallar– le dijo haciendo pose militar y saliendo corriendo hacia el rumbo contrario al de los ponis.
–¡Colorín! – Le hablo Athan viéndolo algo divertido de sus acciones.
–¿Si amo? – Cuestionó colorín mientras se detenía en seco y volteaba hacia Athan de forma alegre.
–Creo que te falto algo mas... *snap*, ahora eres capaz de saber en dónde están esos 2 para que no los pierdas de vista o de vida, ahora sí, ve tras ellos– dijo sonriéndole –cuento contigo–
–Si, amo– volvió a hacer el saludo militar y se fue corriendo ahora rumbo a la dirección correcta.
Athan solo vio como colorín se iba alejando rumbo al atardecer hasta que lo perdió de vista, se levantó del suelo, se sacudió la rodilla y se disponía a continuar con su búsqueda de la pegaso gris, pero una extraña voz lo distrajo.
–Vaya, vaya, veo que a cierto mono sin pelo también le gusta jugar de titiritero jeje– dijo una voz misteriosa pero en cierta forma, ya oída.
–Jejeje, digamos que es algo muy divertido de hacer, y tú estás de acuerdo conmigo, ¿no es así serpiente mutante? – Dijo Athan mientras cruzaba los brazos
Después de decir esas palabras, detrás del humano empezó a emerger el draconecuus con el cual había peleado anteriormente, a lo cual el humano teniendo la misma pose giro sobre si y lo veía atentamente con una ligera sonrisa.
–Si, es algo que no puedo negar juju, suele traer una gran satisfacción después de ver la reacción de los ponys alrededor, todavía recuerdo el día que salí de mi prisión de piedra jajajaja, debiste haber visto la expresión de esas 6 ponys al ver todo el desastre y el caos que hice en tan solo unas horas jajaja– empezó a reír mientras secaba las lágrimas de risa –uff... Que buenos tiempos–
– ¿y que paso ese día? – pregunto curioso Athan mientras curveo su ceja.
–¿Qué más pude haber hecho?, cree caos por supuesto, este lugar tan pacifico fue la capital del caos, ¡mi propia tierra!, fue glorioso, y con respecto a las 6– hizo aparecer pequeñas miniaturas de ellas en su mano con la forma de cada poni y eran de color correspondiente a su parecido –a cada una le hice pasar un momento tan cruel y les hice dudar con respecto a su elemento haciendo que cada una perdiera su color y su propósito– las ponis en su mano empezaron a ponerse de un tono de gris claro– y mientras más actuaban en forma contraria a su elemento, más grises se volvían– las estatuillas se volvían en un tono cada vez más oscuro.
–¿Y porque desapareció todo eso? ¿es acaso que este mundo no es tan entretenido como parece ser? – Cuestiono algo desilusionado por su "ídolo".
–Créeme que es más interesante de lo que crees, es solo que un ligero detalle se puso en mi camino a último momento– la figura de twilight cambio de gris a su color original –parece ser que ella de algún modo retomo su color y ella le devolvió el suyo a las demás, y usaron los elementos de la armonía contra mí y me volvieron a dejar atrapado en esa prisión de roca nuevamente– hizo desaparecer las figuras de su mano
–Pero ahora eres libre y sabes cómo corromperlas a ellas, ¿por qué no vuelves a crear caos como se debe? – le pregunto Athan curioso
–No lo hago por una minúscula razón– la figurilla de una Pegaso amarilla de crin y cola rosa volvió a aparecer en la mano de Discord.
– ¿Ella es la razón de que tu no crees caos nuevamente? – Se notaba algo confundido y algo molesto – ¿qué tiene ella de especial como para no poseerlo todo y hacer aquello que amas y te define como existencia? –
–Responderé tu pregunta con otra pregunta– hizo aparecer una taza de y le dio un sorbo mientras tenía los ojos cerrados, tras terminar el sorbo, abrió uno de sus ojos mientras veía atento al humano –has estado solo estos últimos años sin encontrar alguien que trate de comprenderte o tan siquiera que esté interesado de estar contigo sin buscar algún beneficio de ti según entendí ¿no es cierto? – Pregunto Discord con una sonrisa
–¿y que si digo que sí? – Cuestiono algo molesto ya que sabía que eso era más que verdad dolorosa.
–jujuju... – rio el draconequus con calma.
Athan al percibir la acción de burla de Discord se empezó a molestar y uso su poder para acercarlo más hacia él, haciendo que la taza de té se le callera, hasta que lo tenía frente a frente, el lo veía con una mirada seria mientras que el draconequus seguía manteniendo su sonrisa y lo miraba fijamente.
– ¿Dime que es lo que te causa tanta gracia? Y más vale que respondas rápido ya que mi paciencia se está acabando– amenazó el humano.
–Jajajajaja... Eres tan interesante como espere que lo serias– contesto Discord mientras desaparecía para volver a aparecer detrás de Athan y acercaba su cara por un costado de el –ella me dio lo que por tantos años tanto tu como yo hemos estado buscando pero que no hemos tenido éxito en encontrarlo... y eso es la amistad y un lugar al que bien se le puede llamar hogar– le dijo mientras veía con afecto la estatuilla de la pony.
El humano vio como Discord observaba la estatuilla así que él se acercó a la misma y la tomo en su mano para verla detenidamente mientras recordaba todo lo que ella le había comentado cuando la tenia sosteniendo en sus brazos "la amistad es la mejor magia que existe", la confusión invadía cada vez más su mente, el recordar un cruel pasado y estar sobre un presente en el que el futuro es incierto lo hacía dudar, provocando que un sentimiento de tristeza se llevase a cabo en el interior de su pecho.
–Sabes... eso de la amistad es muy confuso jeje... ella me dijo que es la mejor magia que existe, pero esa "magia" no ha hecho nada más que confundirme y traerme un sentimiento de tristeza, dolor y confusión que creí que no regresaría jamás en todos estos años– dijo algo cabizbajo.
–Te entiendo humano, yo pase por lo mismo pero no es tan malo como parece ni tampoco difícil de entender cuando ya tienes a alguien que está ahí para pasar el rato y sin preocupaciones, créeme *snap*– le dijo Discord antes de chasquear sus dedos y desaparecer.
El humano se percató que Discord ya no se encontraba cerca y se puso a pensar en todo lo que había pasado en ese poco tiempo que tenía en ese mundo, de que aun siendo diferente, unos pocos no le tuvieron miedo y estaban dispuestos a ser sus amigos sin condición, así que levanto la mirada y empezó a caminar muy lentamente.
–jeje... parece que aún tengo mucho que aprender... – rio de modo triste y se dijo a sí mismo.
Depresión
Tras un rato de estar caminando sin rumbo y pensando cual podría ser el resultado de todo ese asunto de la amistad, termino en un pequeño lago a las afueras de Ponyville.
Mientras que caminaba distraído, tropezó con la raíz de un árbol haciendo que callera directamente al suelo estampándose perfectamente en él y quedándose acostado sobre el pasto hasta que una voz familiar le quitaba la concentración.
–Disculpa... ¿estás bien querido? – Se escuchó una voz femenina que era un tanto refinada.
Momento después el humano levanto la mirada y vio a una poni color blanco con una crin morada y unos enormes ojos azules, la observo por un momento a los ojos y volvió a poner el rostro sobre el césped.
–¿Quién, yo…? claro que estoy bien, ahorita ando aquí recostado porque pensaba que el césped estaba muy cómodo y esa rama que esta atrás de mi me ayudo a tenerlo más cerca de mi rostro– dijo Athan de manera sutilmente sarcástica.
–Ammm… está bien cariño… te dejo para que sigas… ejem… disfrutando del césped– le dijo ella tranquila mientras daba media vuelta y empezaba a caminar.
–No lo entiendo…– comento el humano con la voz apagada.
–¿Disculpa? – dijo Rarity tras detener su caminar y voltear a verlo.
–Que no lo entiendo…– empezó a levantarse del suelo –todo lo que eh escuchado todo este tiempo es la palabra amistad y que es lo mejor que existe… y ahora mismo no entiendo esas palabras, ¿Por qué es tan difícil de entender? – se sostuvo la cabeza y direcciono su rostro al cielo tronándose ligeramente a espalda.
–Ohhh… con que era eso, no te preocupes tanto por el significado cariño, pues no es la definición, si no el hecho que representa ser amigo de alguien… al menos aquí en Equestria– dijo ella de manera amigable.
–¿Y a qué le llamas tú "el hecho"? – cuestiono dudoso el humano.
–Es la acción y el sentimiento de tranquilidad que sientes cuando estas con alguien, es con quien sabes que estás a gusto de compartir buenos momentos y que te apoya en los malos momentos sin pensar en lo que eres capaz para sacarle provecho de tu habilidad– contesto Rarity tranquilamente
– ¿Con que un sentimiento, eh? – Se rasco la barbilla – ¿es como cuando me divierto viendo el caos en la gente? – pregunto Athan a la pony con algo de entusiasmo pensando que había encontrado la respuesta de su travesía.
–Ammm… no exactamente…– se rasco la cabeza mientras veía como el humano volvía a deprimirse un poco –a diferencia de ese tipo de sentimiento que te hace sentir… bien…, la amistad hace que sientas cálido el corazón así como tu ser interior– le sonrió ella
–Un sentimiento cálido…– el humano se puso a pensar en algún recuerdo en el que él hubiera sentido un sentimiento parecido y recordó que en su llegada Equestria en más de una ocasión se topó con ese sentir, así que se dispuso a preguntarle a la pony –¿de qué maneras puedes hacer que una pers… ejem… pony… pueda experimentar ese sentir? – Cuestiono mientras se agachaba un poco y se ponía cerca de la poni y muy atento a la respuesta, lo cual hizo que ella se pusiera nerviosa y diera un paso atrás pero sin perder la postura.
–En primer lugar agradecería que no volvieras hacer eso de acercarte tanto a mi espacio personal si eres tan amable, y en segundo lugar… veamos… puede ser con un abrazo– el humano recordó cuando Derpy lo abrazo y el extraño sentir que tuvo en ese momento y abrió un poco los ojos de sorpresa –o bien el simple hecho de que te guste la forma de ser de algún otro poni– tras esas palabras, el recordó como las reacciones de Pinkie lo habían hecho sentir una experiencia diferente a las ya vividas con la demás gente.
–¡Con que eso es! – se levantó rápidamente lo cual sorprendió a Rarity –ahora lo entiendo, esos extraños sentimientos que sentí con la poni gris y la poni rosa, no eran nada más y nada menos que la amistad como la mencionas– decía mientras caminaba de un lado a otro
–¿hablas de Derpy y Pinkie? – Dijo dudosa, ya que pudo haber conocido en un rato los muchos ponis que suelen deambular por el pueblo que vienen desde otros lugares.
–Así es, de ellas 2 hablo… espera…– volteo a ver a la poni –ahora que recuerdo, Pinkie me pidió ser su amigo pero le dije que lo iba a pensar, pero creo que ahora si he tomado mi decisión, así que si me disculpas tengo que ir a responderle– se giró en su propio eje y se dispuso a empezar a correr pero antes de eso hizo aparecer un ramo de flores y se los entrego a la poni –gracias por ayudarme a entender– le sonrió haciendo que ella se sonrojase y volvió a tomar la misma posición de salir corriendo y con un pequeño destello desapareció del lugar.
–¡Espera!, Pinkie esta en…- intento decirle ella pero ya había desaparecido –sugar cube corner…- termino la frase para después reír un poco- jeje pronto se dará cuenta–
…
…
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bueno pues, aqui termina el cap, espero que alla sido de su agrado
ahora respuestas a los lectores que amablemente dejaron sus reviews:
MeganBrony: increible pero cierto, mas... este fic aun no acaba asi que todo puede suceder jujuju
Nemesis175: mi mas grande agradecimiento hacia ti (y a todos los que se toman la libertad de leerlo y dejar reviews (y a los que solo leen tambien)) por tus buenas palabras hacia mi fic, espero que este cap tambien ala sido de tu agrado =D
bueno... aqui acaban las contestaciones, asi que solo me queda agradecer a mephis nuevamente por su ayuda con los detalles del mismo, y sin mas que decir, me retiro...
ALteregoDOs fuera...
