¿Feliz lunes?, este capítulo va temporalmente hablando después de el 7, por fin sabremos lo que decidió Ace(?) y lo que responderá Sabo... y lo que hará Luffy... y bueno ya mejor no les quito el tiempo y los veo en las notas finales XD disfruten.
Advertencias: Lemon, incesto.
Capitulo 10
Confesiones
El silencio sepulcral ante la pregunta del rubio se hacía cada vez más pesado ¿Lo había dicho enserio? Si, ¿Era algo dicho en el calor del momento? También, pero no por ello había sido una mentira, por el contrario, se había hallado disfrutando a tal grado de follarse al ojiazul que se le había escapado aquella incomoda verdad, aun después de tantos años y de toda la negación y de todo el desfogue le amaba como a ningún otro, antes o después, pero ¿Se lo diría? esa era la verdadera pregunta en realidad.
El sonido del celular había sido tan repentino que por unos segundos ninguno de los dos había reaccionado, pero tras el segundo tono el rubio se había apresurado a contestar, la melodía que tenía programada específicamente para el menor de los D le había robado toda la tensión al momento pues había programado para este la cancioncilla del camión de los helados.- Lu…- Ace no podía escuchar a la persona al otro lado de la línea pero era obvio que era su hermano, se preguntaba si tendría alguna clase de sensor o radar para detectar cuando hacia algo importante con el rubio precisamente.- si, si, lo siento... no, no nos olvidamos de ti, estamos atrapados en la escuela... ah, ya te explicare después, ¿Podrías llamar a la vicerrectoría para que venga alguien a sacarnos? Estamos en el laboratorio de química, si, el del primer piso, ¿Tienes el numero de vicerrectoría? ok, gracias, si...- el leve sonrojo que se dibujara en el rostro del rubio tras la leve pausa no había pasado desapercibido para el pecoso pero se había abstenido a preguntar.- también yo.- le escucho decir un poco más bajo y aquello no le había gustado en lo absoluto.
-¿Que fue lo que te dijo?-
-Nada- aquella parecía ser una respuesta demasiado común últimamente.- alguien vendrá a sacarnos en un rato.-
Ninguno de los dos había vuelto a decir palabra alguna después de aquello, la duda aun estaba en el aire pero el momento había pasado, cuando el conserje había llegado y el regaño fuera dado los chicos se habían ido cada uno con los pensamientos en cada cosa que no se habían hablado hasta llegar a casa, eh incluso en esta no se habían dirigido la palabra realmente, el mantener contacto visual resultaba difícil y cuando el pequeño monito que los esperaba impaciente les saltara encima a su llegada Sabo no había podido contener un ligero gemidito de dolor, se había estado conteniendo todo el camino bastante bien pero el tener el peso del otro directamente sobre el suyo casi le había hecho caer, de no haber sido por los fuertes brazos del pecoso rodeándole la cintura en un santiamén probablemente hubiera caído.
- Sabo...- la mirada de preocupación del pequeño había pasado en un segundo de consternación a duda y después a enojo, pasando del rubio al moreno en un instante antes de regresar al primero, percatándose de las notorias marcas en el cuello de aquel realmente no había necesitado demasiadas explicaciones.- ...no puedo creerlo.- la expresión en el rostro del menor era casi ilegible, pero había enojo, mucho enojo en ella.
El rubio no había tomado en consideración la naturaleza celosa del menor, o si lo había hecho había pasado por alto esta respecto al pecoso por algún motivo, pero ahora veía que aquello había un grave error, o al menos eso pensaba, ya se estaba preparando mentalmente para la escena cuando el monito abrió la boca nuevamente -¡Ace! ¿Cómo pudiste?- bueno, eso no era precisamente lo que esperaba.- Realmente no sabes cuidar los juguetes, no pienso prestarte a Sabo de nuevo.- dijo el menor jalando al mencionado para alejarle del pecoso que le miraba tan sorprendido como el rubio ¿Juguete? ¿Prestarlo? aquello era tan repentino que ni siquiera habían tenido tiempo a indignarse.- Sabo no es una cosa que se pueda remplazar, Ace, ¿Qué piensas hacer si se rompe?- claro que el menor de los D no esperaba respuesta, pero aun así la discrepancia entre una cosa que decía y la siguiente resultaba verdaderamente inmensa.
-Hey, no ah pasado nada, estoy bien...- intento decir el rubio solo para ser acallado por la intensa eh imponente mirada que le dedicase el azabache de la cicatriz bajo el ojo, aferrándose a unos de sus brazos de manera posesiva.- Ha pasado algo y NO estás bien. - dijo el chico en un tono que no aceptaba discusión, cuando aquel niño lo deseaba podía llegar a ser sumamente intimidante.- Sabo es mío.- continuo Luffy regresando su atención al pecoso.- si no sabes comportarte no dejare que lo toques mas.- dijo ahora enfocado completamente en su hermano que aun estaba un tanto desorientado ante aquel desplate del pequeño y no atinaba a que palabras utilizar exactamente, o a que se suponía que debía sentir.
El rubio se sonrojaba como una doncella, su hermano menor reclamaba al chico al que acababa de confesársele como suyo y encima le prohibía volver a tocarle como si tuviera alguna clase de derecho sobre él, para cuando reaccionara Luffy ya se encontraba jalando al ojiazul hacia lo que podía presumir como su habitación, apenas si había alcanzado a tomar el brazo contrario del rubio para detenerles.- Ace...- la voz de su amigo sonaba ligeramente apagada, la duda más que evidente en ella, pero tras un segundo aquella duda se había esfumado.- Lo siento.- la pequeña sonrisa de disculpa antes de que sintiera al otro zafarse de su agarre le había acabado por hacer perder la poca fuerza con la que sostenía el brazo de su amigo... ¿Qué era lo que estaba sucediendo? Su corazón se negaba a aceptar lo que su mente le decía claramente, ¿Acaso su hermano menor acababa de hacer, frente a sus narices, todas aquellas cosas que siempre le había dicho que no hiciera y además le había regañado y robado al rubio? No podía ser.
.
.
.
.
.
-¿Estás bien Sabo?- ahora que estaban en la habitación del mencionado con las puertas cerradas y a solas el semblante del moreno volvía a ser de pura preocupación, no querría haberse comportado así con su hermano pero este realmente le había hecho enojar y se lo merecía.
-uhum.- con un asentimiento de cabeza el rubio había ido a tirarse a la cama, las cosas se estaban sucediendo demasiado a prisa y se encontraba mental y físicamente extenuado, sabía que todo eso iba a explotarle en la cara, solo no esperaba que tan a prisa.
-¿Que es lo que sucedió?-
-ya sabes lo que sucedió.-
-y tu sabes que es lo que te estoy preguntando.- el pequeño pelinegro exigía respuestas mientras ya se encontraba quitándole la ropa, desabotonando su camisa había podido observar todo aquel galor de marcas rojas en el pecho ajeno y aunque estas le hacían sentir celos no era eso lo que quería ver realmente.- Quítatela Sabo, quiero verlas.- el rubio había bufado antes de sentarse en la cama, quitándose la camisa por completo para revelar el tapiz de verde y purpura que las marcas de los dientes ajenos habían dejado en su espalda, en ciertas partes incluso podía observarse un poco de tejido desgarrado y sangre seca, mas parecía que hubiera sido mordido por alguna especie de animal salvaje que por una personas.
- No es nada realmente, ya se quitaran, las eh tenido peores.- era verdad, la marca en su rostro y algunas otras quemaduras que se extendían por parte de su cuerpo eran prueba de ello, y aun así aquello no era excusa.
-¿Por qué le dejaste hacerlo?-
mmm... culpa supongo.- la mirada que le había dedicado al rubio cuando dijera aquello había hecho a este sonrojar ligeramente.- Vio la marca de tus uñas en mi espalda mientras... bueno, supongo que no necesitas que te lo diga.-
-hum... lo siento supongo. - no sabía bien si el pelinegro se disculpaba sinceramente o si aquello era sarcasmo, aunque el menor nunca había sido muy bueno para el sarcasmo.
-Lo siento también.- dijo Sabo decidiendo que no importaba realmente, podía sentir los dedos del menor de manera delicada sobre su espalda, acariciando cada marca de esta.
-En verdad dejarías a Ace hacerte cualquier cosa...- no era una pregunta, aquella vez los celos habían sido más que obvios, el rubio no había podido evitar sonreír, volteándose para encarar al pequeño.
-Nada que no te dejaría hacer a ti.- murmuro acariciando el rostro sonrosado del menor que además de apenado parecía un poco molesto
-Yo no te haría algo así.-
-Lo sé.-susurro el mayor antes de rosar los labios del pequeño con ternura, amaba a aquel chiquillo tanto o más que al pecoso, la sola sensación de aquella boca correspondiendo el tranquilo contacto de manera abierta y dispuesta le hacía sentir pleno, como un mar en calma después de toda aquella tormenta.
-¿Aun lo amas no?- pregunto el azabache tras separarse un poco, el rubio asintió mordiéndose el interior de la mejilla, no valía la pena mentir en aquel punto, si el menor se molestaba por aquello asumiría las consecuencias.
-Un sentimiento no va desaparecer así como así.- murmuro de manera decidida, decía la verdad.
-No debería.- contesto el menor sonriendo ampliamente, tranquilo, como si ya hubiera esperado esa respuesta y estuviera feliz de escucharla al fin.
El rubio ladeo la cabeza, no esperaba realmente aquello y menos aun la sonrisa un poco cómplice que el otro le dedicaba en aquel momento, ya sabía, desde mucho antes que aquel monito siempre había considerado a ambos chicos como suyos, quizá solo había sido negación pero ahora estaba seguro que al enamorarse del chico ya había sido arrastrado dentro de una especie de desastre natural, el que los besos de aquel le tranquilizaran tanto no era porque la calma hubiera vuelto, muy por el contrario solo se encontraba en el ojo de la tormenta.
-¿Crees que podamos jugar esta noche? te eh extrañado todo el día, también a Ace... - aquella tierna voz le había hecho estremecer, sabia más o menos a lo que el otro se refería, o al menos le intuía, la mano jugueteando por sus hombros era más que clara.
-Quizá, aunque yo no podre hacer mucho por hoy...-
-Está bien, yo hare el trabajo pesado.-
.
.
.
.
.
Tres personas en una cama individual era probablemente mala idea, claro que no era en eso en lo que habían pensado inicialmente, pero al final habían decidido que un ataque frontal no funcionaria, sería mucho más efectivo pues atacar por sorpresa, así pues en las primeras horas de la madrugada habían entrado a hurtadillas al cuarto de los D, lo más difícil había sido acomodarse en la cama sin despertar al pecoso (pues no estaban seguros que tan profundo era su sueño en aquel momento), después de todo no le querían despierto aun y tenía la mala costumbre de solo despertar cuando era más inoportuno.
Al quitarle de encima las sabanas al pecoso este se había removido un poco pero no había despertado, Sabo y Luffy habían intercambiado miradas por un instante antes de proceder con aquello que habían acordado; lenta y suavemente sus manos y sus labios habían comenzado a pasearse por la piel ajena, buscando comenzar a despertarle en más de un sentido.
La mano del rubio había sido la primera en ir descaradamente a masajear el miembro ajeno por encima de los bóxers del pecoso, logrando que aquella hombría fuera despertando mucho antes que su dueño, el ver aquel acto había hecho de alguna forma que el menor se sonrojase, si bien no era precisamente inocente tampoco estaba acostumbrado a aquello con alguien que no fuera el otro moreno, y aunque nervioso debía admitir que el ver al ojiazul atendiendo a su hermano de aquella manera le estaba poniendo bastante a tono, el otro siempre era tan dulce que verle haciendo aquella clase de cosas pervertidas era más que morboso, sería la primera vez, además, (si todo salía bien) que podría probar aquello con su hermano.- mhh... Ace, te estás poniendo bastante apetecible y eso que aun no "despiertas" del todo.- escucho susurrar al ojiazul de forma algo áspera al oído de su hermano mientras le continuaba atendiendo y a Luffy le estaba costando bastante trabajo concentrarse en lo que él tenía que hacer y no distraerse en ver lo que el otro hacia.
-nhh...- los suaves gemidos ya iban escapando de la garganta del pecoso con aquellas atenciones que le tenían semierecto por debajo de la ropa, el menor de los D colando su mano bajo aquella prenda comenzó por fin a ayudar al otro con esa labor mientras que el rubio relegado de aquella tarea había bajado la ropa interior del mayor de los D para dejar su miembro expuesto, aquel cada vez se removía mas entre sueños y había acabado por despertar por completo al sentir algo húmedo y cálido envolver la cabeza de su miembro por completo. -Ahh...- el ronco jadeo mientras aun algo adormilado abría los ojos para contemplar aquella escena se le murió en la boca mientras observaba al rubio y a su hermano completamente desnudos en su cama, atendiéndole de aquella manera, aquello en definitiva debía ser un sueño, y uno muy bueno a eso.
- ¿Por fin despertaste?- la sonriente mueca de aquel rubio que con ligero hilo de lo que no sabía si era saliva o preseminal conectándole con su miembro mientras le miraba de manera lujuriosa había acabado por empalmarle por completo, no solo aquello, apenas unos segundos después aquel había extendido su mano hacia su pequeño hermanito para guiar a este a la misma zona de su cuerpo, lamiendo ahora ambos la punta de su falo de manera que sus lenguas rosasen mientras le atendían en una erótica imagen.
-mierda... - no podía separar sus ojos de aquello, mientras uno bajaba por toda la extensión de su hombría el otro volvía a tomar la punta de esta entre sus labios, succionando, besando, llenando la habitación con aquellos deliciosos sonidos de ese húmedo acto, mientras el moreno le seguía atendiendo el rubio subía hasta sus labios, acallando cualquier posible queja en un lento y lascivo beso.
-¿lo disfrutas cariño?- el pecoso no había podido más que asentir como un bobo ante aquella pregunta, la sonrisa un poco torcida en aquel bello rostro causándole un leve escalofrió.-Bien, estas a punto de disfrutarlo aun mas.-
Tomando una de las manos del menor de los D entre las suyas el rubio la llevo a sus labios para besarla suavemente antes de guiarle hasta colocarse a horcajadas sobre el cuerpo de su hermano, le había preparado antes de que se presentasen a aquel lugar pero no estaba seguro que el pequeño fuera a soportarlo, después de todo apenas si tenía experiencia, pero este había insistido tanto y de forma tan deliciosa que hubiera sido un crimen el negarle cualquier cosa.
Luffy se dejo orquestar hasta sentir el miembro de su hermano en su entrada, la mirada embelesada de este le había hecho sonrojarse ligeramente, era como si fuera la primera vez que se vieran, todo aquello resultaba tan familiar y tan desconocido a la vez que casi podía sentir que fuera la primera vez que el pecoso le tocase, cuando sintiera la mano de Ace en su mentón forzándole a mantener la mirada en el mientras el rubio le guiaba a penetrarse con el grueso y largo falo del pecoso pudo sentir la pasión y la lujuria que antes escasearan emanar en abundancia, aquello no era puro ni hermoso, era sucio y carnal, se habían convertido en almas fragmentadas que intentaban encajar.
Cuando sintió al otro llenarle por completo soltó el aire que no había notado estaba conteniendo, la pesada exhalación viéndose coronada por la sensación de los labios del rubio en su cuello y las manos de este jugueteando con sus pezones, no podía verlo pero notaba que la mirada de su hermano ya no estaba solamente en el, por primera vez aquello no le molestaba.
Para cuando la conciencia le había regresado por completo Ace ya estaba demasiado dentro de aquel juego, apenas comenzar a sentir la estrechez y el calor del cuerpo de su hermanito había comenzado a enloquecer, aquello estaba terriblemente mal en más de un aspecto pero los ojos azules que le miraban desde detrás de su pequeño ángel eran la encarnación de todo pecado y le estaba incitando a este, el rubio era Lucifer corrompiéndole, y como estaba disfrutando con aquella corrupción.
Los dulces jadeos de su hermanito nunca habían sido tan fuertes, tan placenteros, tan llenos de deseo, cuando le sintió comenzar a moverse sus propias caderas se habían movido a aquel ritmo lento y tortuoso que no sabía si era impuesto por el menor o por el demonio tras este, con esfuerzo logro sentarse en la cama sin separar el cuerpo del más pequeño del suyo, sintiendo uno de sus brazos menudos enredársele en el cuello mientras le veía contorsionarse contra el cuerpo del rubio de manera más que seductora, arqueando su espalda de forma que esta quedara por completo apoyada en el pecho del chico tras él, su cabeza echada hacia atrás en extremo placer dando una mirada invitadora de su cuello que gritaba por ser marcado ¿Y quién era él para negarle cualquier petición en aquel momento?
Aquello era éxtasis, Luffy apenas y podía con todo lo que estaba sintiendo, la mano del rubio había comenzado a atenderle mientras su hermano llegaba cada vez más profundo dentro del, su cuerpo ya no era suyo, a pesar del leve dolor por el enorme intruso dentro cada estocada más fuerte y más rápida le hacía llegar más cerca de la gloria, el miembro también duro y palpitante del rubio frotándose entre sus glúteos y acariciándole con cada movimiento le hacía desearle también, aunque sabía que su cuerpo no le soportaría, apenas si podía soportar al de su propio hermano después de todo.-nhhh... Ace... mas...- el tono suplicante en su voz había hecho al pecoso sonreír de manera que no lo había visto nunca, sereno a pesar de la lujuria, sugerente, le había hecho temblar solo de verle, pronto había sentido los labios de este en su cuello al lado opuesto de donde Sabo le besaba.
El escuchar a su hermanito pedir por mas había sido el acabose, en su mente no había ya otra cosa que no fuera la de saciar todos aquellos instintos reprimidos durante tanto tiempo.- Ustedes dos ...- susurro pesado contra el cuello del menor mientras tomaba las caderas de este para hacerle detener todo movimiento antes de comenzar a salir de él, tirándole a la cama con poca delicadeza sobre el rubio.- malditos sean...- dándole la vuelta al pequeño le había hecho levantar sus caderas hasta que su pecho quedase bien apegado al de Sabo, dejándole penetrar de manera mas rápida y violenta al más pequeño, se sentía tan jodidamente bien tener a ambos chicos gimiendo debajo suyo, haciendo que los miembros de aquellos se frotasen con cada embestida.
Aquello era demasiado, sentir la manera como el pecoso prácticamente violaba a su hermanito sobre él lejos de molestarle tenía a Sabo demasiado excitado para decir algo, la cara de placer en primer plano de Luffy y el rose de su cuerpo contra el propio le estaba volviendo loco, con sus manos acariciaba las piernas del menor y las manos del pecoso, de vez en cuando intercambiando algún fugaz beso húmedo y caótico con el menor, deseaba hacer tantas cosas mas… y las hubiera hecho de no encontrarse ya casi en su límite.- Mmm... Sa... Sabo... me... me vengo...- escucho al pequeño sobre el murmurar de manera apenas audible y clavando sus manos en los glúteos ajenos les había separado para que el mayor de los pelinegros que le envestía pudiera empalarlo hasta lo más profundo, la semilla del menor derramándose sobre su abdomen caliente y abundante mientras le sentía tensarse por el dolor de apresar el miembro ajeno en su interior.
El pecoso y el rubio no había tardado en seguirle, uno en su interior y el otro entre sus vientres para mezclar sus esencias entre ambos cuerpos con el sudor que les empañaba a los tres después de aquello.
Tres personas en una cama individual no era la mejor de las ideas, pero ninguno había querido dormir en otro sitio y así, sudados, apretujados y sucios habían caído rendidos los tres juntos.
.
.
.
.
.
.
Las esperanzas de que aquello hubiera sido un muy buen sueño se habían desvanecido junto con las ultimas horas de la madrugada, si los chicos que ahora reposaban sobre su pecho (aunque fuera uno) hubieran vuelto cada cual a su propia cama probablemente Ace hubiera descartado la noche anterior como una alocada fantasía, algo que en ningún momento hubiera imaginado como posible fuera de su retorcida mente, pero así como estaba, con el entumecimiento causado por el peso muerto de los otros dos babeándole todo el pecho y los tres completamente desnudos era muy difícil negar cualquier cosa, ni siquiera hubiera podido culpar al alcohol, los tres habían estado completamente sobrios.
El pecoso no sabía si sentirse molesto o feliz con lo que había sucedido, aun pensaba en aquello cuando el sonido del despertador le había hecho sobresaltarse, el primero en reaccionar siendo el rubio que removiéndose sobre su pecho había soltado un sonidillo de queja bastante adorable, al parecer no quería despertar.
- ¿Que día es hoy?- pregunto Sabo moviéndose con los ojos apenas entreabiertos para quitarle la alarma al celular de su amigo, estaba casi seguro que en su propio cuarto la suya estaría sonando desde hacia media hora pero poco le importaba.
- Día de clases.- contesto el pecoso aun un tanto inseguro de cómo actuar.
- ugh... odio ese día.- murmuro el ojiazul tirándose sobre el pecho de su amigo nuevamente, con claras intenciones de quedarse ahí.
-Sabo...-
-¿Mmm?- el rubio parecía más dormido que despierto, no se había molestado en voltear a verle o abrir los ojos y se movía frotando su cuerpo contra el propio intentando acomodarse de nuevo en el apretado espacio de aquella pequeña cama, si aquello seguía así Ace acabaría más preocupado por otras cosas que aclarar la situación, atender la erección matutina que no cedía entre los roces de la piel desnuda del otro y el muslo de su hermanito peligrosamente cerca de su miembro por ejemplo.
-¿Que se supone que sucedió anoche?-
El rubio abrió los ojos pero no contesto por un momento, con una de sus manos trazando de manera errática el pecho del pecoso mientras observaba el rostro del menor de los morenos cerca de él, sobre aquel mismo pecho, no parecía que Luffy fuera a despertar en cualquier momento pronto, le hubiera gustado no tener que enfrentar aquello él solo, pero igualmente ya sabía lo que diría el menor, no tenía por qué ser tan difícil, ¿o sí? Ya lo habían hablado y el no había sido el único en disfrutar la noche anterior después de todo.
-¿Qué piensas que sucedió?- pregunto el ojiazul por fin incorporándose lo suficiente para perder su mirada en los negros ojos de aquel azabache.
-Nosotros...- intento Ace, su rostro estaba bastante rojo, se notaba su nerviosismo, el otro simplemente le sonreía, como si lo que acabasen de hacer fuera lo más natural del mundo.
-Nosotros hicimos el amor.- le ayudo a completar el rubio con una sonrisa entre boba y apenada.
Lo que habían hecho la noche anterior había sido todo menor hacer el amor, había sido pasional, sucio, pervertido, obsceno, había sido sexo delicioso, rico y puro, carne contra carne y fluidos, nada cursi, y aun así al escuchar esas palabras el pecoso no habría podido describirlo de ninguna otra manera, porque sin importar lo que habían hecho o el cómo aquello había sido hacer el amor por el simple hecho de que lo había hecho con las personas que amaba.
-Te amo Sabo.- el leve sonrojo que aquellas palabras provocasen en su querido amigo no había hecho disminuir aquella radiante sonrisa que el otro le regalaba, si acaso le había hecho aun más hermosa.
-Y yo te amo a ti.- murmuro el aludido antes de rosar los labios contrarios de manera suave y cariñosa - ¿Sabes? se siente bien, despertar así, deberíamos comprar una matrimonial...- murmuro frotándose cariñosamente contra el pecho del moreno, le agradaba la sensación de despertar en la misma cama que la persona con la que había dormido la noche anterior, le agradaba la sensación de estar con sus seres amados; acariciando la mejilla de el menor de los D acomodo un poco su cabello haciendo que aquel se removiera ligeramente.- ¿Que les gustaría desayunar?- Sabia que aquella era la forma más eficaz de despertar a cualquiera de los dos hermanos, dicho y hecho, apenas unos segundos después de aquella pregunta el monito había abierto los ojos un poco.
-¿Carne...?- Murmuro un tanto adormilado el chico de la cicatriz bajo el ojo, dando un pequeño bostezo.
-Puedo hacerte tocino.- Contesto Sabo, no iba a ponerse a preparar carne a esa hora, el menor asintió conforme aun algo adormilado y el rubio dirigió su atención a el mayor de los D.- ¿Alguna petición especial?-
Por algunos segundos el pecoso aun dudo ligeramente, eso parecía haber quedado resuelto demasiado rápido, casi dado por alto, pero como todo lo importante entre ellos no habían sido necesarias las palabras serias o las conversaciones intensas, el acuerdo silencioso y absoluto al que llegaban por la profunda comprensión mutua siempre resultaba más fuerte, y ahora que sabían sus sentimientos mutuos realmente no había necesidad de más.- Hotcakes, me gustarían hotcakes.- El rubio sonrió antes de ponerse en pie, a Ace el suave beso en sus labios no le había sorprendido, tampoco el de su hermano exigiendo el suyo antes de volver a dormir, no se levantaría ni por un terremoto antes de que el desayuno estuviera listo, menos estando calientito en cama con su hermano, aquellos dos parecían como si desde siempre hubieran sabido que las cosas acabarían así, en cuanto a él... bueno, el pecoso estaba seguro que no le costaría demasiado trabajo acostumbrarse a aquello.
.
.
.
.
Fin (¿?)
Pues ese sería el final oficial, pero aun subiré un capitulo extra a manera de epilogo con algunas cosillas que quedaron pendientes, muchas gracias por leer y comentar a todos los que siguieron esta historia hasta ahora, si tienen tiempo pueden pasarse por alguna de las otras (?) quizá alguna sea de su agrado :)
s/11417328/1/Desde-siempre Desde siempre... Acelu, AU escolar, romance.
s/11386439/1/La-vida-sin-ti-Segundo-acto La vida sin ti... MarcoAce, Acelu, Marcolu, Zolu (hasta ahora, después habrá masxlu) Au, drama-angustia y muerte (?)
s/11379420/1/Los-novios-de-mi-hermano-menor Los novios de mi hermano menor...TodosxLuffyxTodos y SaboAce Au, comedia.
Un día me voy a escribir una que no sea AU (?) aunque técnicamente ya tengo una... bueno da igual, de nuevo gracias por leer y los comentarios son apreciados, ¡nos vemos en el epilogo!
