¡Hola a todos! ¡Ya está aquí el capítulo 10! La historia, como ya sabéis, pertenece a chaton weasley y los personajes a J. K. Rowling. ¡Disfrutad del cap!

Capítulo 10: El crimen de Draco

Ginny fue directamente a casa. Nada más llegar, Hermione la vio y sonrió.

- Bueno, señora Malfoy, ¿qué tal la noche? Draco ni siquiera…

Sin embargo Hermione no pudo acabar la frase, porque enseguida observó que las lágrimas rodaban por el rostro de su amiga.

- ¡Ginny! ¿Qué ha pasado?- preguntó tendiéndole la mano a la pelirroja, pero la joven no hizo caso.

- ¡Todo esto es por tu culpa!- la gritó a la cara, antes de encerrarse en su habitación.

Por su parte, Draco se despertó en la habitación del hotel. Miró la hora: las 10 de la mañana. Aquel día el juez Malfoy llegaría tarde al trabajo, pero le daba igual; acababa de conquistar a su esposa. Entonces se giró para despertar a su mujer, pero no estaba. Se fijó un poco más, pero tampoco encontró su ropa ni escuchó el posible ruido de la ducha. Sin embargo, se cercioró igualmente, descubriendo que no había rastro de Ginny. ¿Dónde podía estar? El rubio se vistió con rapidez y volvió a su casa, con el objetivo de saber el paradero de la pelirroja.

Draco entró en casa sin ni siquiera esperar a que el elfo lo recibiera.

- Draco, ¿qué haces aquí?

- Déjame en paz- sentenció él mientras se dirigía al dormitorio de Ginny.

Entonces Hermione comprendió que la situación había empeorado notablemente desde la víspera. Según su ama, la culpa era suya, así que Hermione se retiró para castigarse.

Draco entró en la habitación de Ginny sin llamar, completamente furioso.

- ¿Qué estás haciendo aquí, Draco? No te he dado permiso para entrar y, según lo que me prometiste, esta habitación es sólo mía- dijo ella fríamente, mirando por la ventana.

- Yo podría preguntarte lo mismo. ¿Por qué no estabas en la habitación cuando me he despertado?

- Tenía cosas que hacer.

Draco se aproximó a ella y la cogió del brazo.

- ¡¿Qué tenías cosas que hacer?! ¡¿Me tomas por imbécil o qué?! ¡¿Por primera vez pasamos la noche juntos y a la mañana siguiente tienes cosas mejores que hacer que despertarte a mi lado?!

- ¿No me digas que siempre has esperado a que se despertaran todas a las que te has tirado?

- ¡¿Qué?! ¡¿Te das cuenta de cómo estás hablando de nosotros, de nuestra primera vez… de tu primera vez?!

- ¡Sí, y no entiendo por qué debería de habar de otro modo!- bufó una altanera Ginny, tratando de contener las lágrimas que amenazaban con salir por las palabras de su marido.

- Creía que esta noche había sido tan importante para ti como lo ha sido para mí… que marcaría el comienzo de un verdadero matrimonio con amor.

- ¡¿Amor?! ¡¿Acaso te crees que podría querer a alguien como tú?!

- Tampoco te importaba mucho que fuera "un hombre como yo"- continuó Draco- cuando venías todas las noches a dormir en mi cama ni ayer, cuando hicimos el amor.

- Ha sido un error.

- ¡¿Un error?! ¡¿Y por qué has perdido tu virginidad conmigo y no con Potter?! ¡Porque me quieres, me lo dijiste ayer y estoy seguro de que así lo sientes!

- Eso era antes.

- ¿Antes?

- Antes de recordar tu crimen- dijo Ginny antes de intentar irse de su habitación, aunque su marido se lo impidió.

- ¿De qué crimen me estás hablando?

- ¿De qué crimen te estoy hablando? ¡¿Te burlas de mí?!- dijo la chica, antes de encaminarse al vestíbulo.

- ¡¿Qué crimen?!- gritó Draco- ¡¿De qué coño me estás hablando?!

Ginny lo escuchó en las escaleras.

- ¡¿Que de qué estoy hablando?! ¡Espero que estés de broma! ¡¿Ni siquiera te acuerdas?!- preguntó la chica, llorando- ¡¿Ni siquiera te das cuenta de tu error?!

- ¡No!- respondió el chico, sinceramente.

Al momento, Ginny se aproximó a su marido, llena de ira.

- ¿No recuerdas haber matado a mi madre?

- ¡¿Qué?! ¿De qué estás hablando?

- Te vi luchando en la batalla final. Te vi lanzándole la maldición letal.

- No estaba.

- Creo que necesitas ir a un especialista, porque estás perdiendo la memoria, Malfoy.

Draco se dispuso a replicar, pero la elfina apareció.

- Amo- lo llamó, con miedo.

- ¡¿Qué?!- contestaron tanto el rubio como la pelirroja, a coro.

Winzy dio dos pasos hacia atrás, temiendo la reprimenda.

- Es Hermione… ha ido demasiado lejos en su castigo…

- ¡Hermione!- chilló Ginny, antes de dirigirse a las cocinas junto con el elfo.

Nada más llegar a la zona reservada para los esclavos y sirvientes, Ginny encontró a Hemrione envuelta en un mar de sangre.

- ¡Hermione, ¿qué has hecho?!

- Sólo tengo lo que me merezco.

- Hermione- continuó Ginny, cogiendo el paño que le ofrecía Winzy- ¡Te prohíbo que hagas esto, ¿me oyes?! ¡Te lo prohíbo!

- Pero los amos estaban disgustados conmigo, tenía que hacerlo…- se explicó la esclava entre lágrimas, mientras Ginny la cogía en brazos.

- Se acabó, amiga, se acabó. No es tu culpa, sólo es un problema entra Draco y yo.

- Fui yo quien te convenció para pasar la noche con él.

Cuando Ginny iba a responder, el joven rubio apareció.

- He llamado a un medimago. Está de camino.

Ginny se separó de Hermione, pero seguía vigilando que Winzy apretara bien el paño alrededor de la muñeca de la castaña.

- ¿Qué te crees que estás haciendo? Esto no te incumbe.

- Me incumbe tanto como a ti.

- Es mi esclava y te prohíbo que te acerques a ella. Si está sufriendo es por tu culpa. En realidad, lo único que saber hacer es causar daño a los que te rodean.

Draco prefirió no contestar por miedo a arrepentirse de sus palabras y prefirió irse de allí. Tenía que pedir explicaciones.

- ¡¿Se puede saber qué es este circo?!- preguntó Draco, entrando en el despacho de su padre.

Lucius, que estaba en una cita, se despidió de sus invitados.

- ¿De qué hablas, Draco?

- ¡¿Que de qué hablo?! ¡Hablo de que mi esposa me vio en la batalla final!

Lucius no contestó.

- Veo que no estás diciendo nada.

- ¿Qué quieres que diga? ¿Por qué supuestamente estaba ahí cuando, en realidad, estaba junto a madre?

- No creerías de verdad que iba a poder mantener mi reputación con tus… ideales- Draco estaba confuso- Básicamente, pedí a alguien que te sustituyera.

- ¿Y ese alguien aceptó sin problemas?

- ¿Por quién me tomas, Draco? ¿De verdad crees que necesito pedir ayuda para obtener lo que quiero? Me basto y me sobro yo solo.

- ¿Quién?

- Si lo supieras…

- ¡¿Quién?!

El medimago salió de la habitación de Hermione.

- ¿Y bien?

- Todo va bien, señora Malfoy. Le he dado una poción de energía sanguínea. Mañana por la mañana estará como siempre.

- Muchas gracias. Por cierto, en lo que respecta a que es mi esclava…

- No se preocupe, señora Malfoy; no diré nada sobre el trato que le da. El secreto profesional me impide hacerlo.

- Muchas gracias otra vez. Le acompaño.

- No importa. Estoy seguro que prefiere estar junto a ella.

Ginny sonrió y regresó a la habitación de Hermione. Cogió una silla sobre la que se sentó, junto a la cama de su amiga.

- Duerme. Tienes que descansar.

- Fue… por mi culpa…- murmuró la esclava.

- No, no fue culpa tuya- contestó Ginny, besándola en la frente.

Ginny permaneció junto a su amiga durante todo el día. Cuando Draco volvió a casa, fue directamente a preguntar por el estado de la joven.

- ¿Cómo está?- murmuró a Ginny.

La pelirroja no quiso despertar a Hermione, así que salió del cuarto, seguida de Draco.

- ¿Y bien? ¿Cómo está?

Ginny, tratando de evitar otra discusión, respondió.

- Se pondrá bien. El medimago le ha dado una poción energética. Mañana estará mucho mejor.

- Menos mal. Sobre lo de…

- No hablemos más de eso, será lo mejor- sentenció Ginny, mientras volvía a su dormitorio.

Draco la atrapó.

- Ginny, te juro que no fui yo. Fue otra persona bajo el efecto de la maldición imperius.

- ¡¿Entonces quién?!- preguntó Ginny, con un atisbo de esperanza.

- No puedo decírtelo.

- No puedes decírmelo- repitió, divertida- seguro que no, porque en realidad sólo dices una mentira tras otra.

- Ginny…

- No, no hay "Ginny" que valga. O me dices lo que sabes o no eres más que un mentiroso. ¿Y bien?

Draco reflexionó sobre la mejor respuesta que podía dar a su mujer.

- ¡¿Y bien?!- repitió ella.

- Y bien… fui yo… quien mató a tu madre- dijo entre lágrimas- ¿Me perdonarás?

- No… no creo que lo haga…- contestó ella igual de afectada, antes de ocultarse en su habitación. Una vez allí, dejó salir su tristeza por completo.

Draco dejó resbalarse a lo largo del muro, sentándose en el suelo y pensado. Iba a perderla, pero sería peor si supiese la verdad… pasado un rato, decidió acostarse.

Tres horas después, Draco salió de su cuarto porque no conseguía dormirse. Primero fue a cerciorarse de que Hermione estaba bien, comprobando que Winzy estaba durmiendo al pie de su cama. Divertido por la situación, salió y cerró la puerta. A continuación, se encaminó a la habitación de su mujer y entró.

- Ya sé que no puedo entrar aquí sin tu permiso- se disculpó, observando que su esposa dormía- No puedo dormirme- continuó con la voz entrecortada- Bueno, en realidad no puedo dormirme sin ti; ya me he acostumbrado a tu olor, a tu presencia- finalizó con una sonrisa.

Entonces empezaron a escucharse sus pasos encaminándose a la cama.

- No te pido que me quieras- continuó- ni que me perdones, ni siquiera que intentes comprenderme… sólo que me dejes dormir contigo.

Ginny, que seguía fingiendo dormir, se recostó sobre un lado dejando espacio a su marido quien, rápidamente, se metió bajo las sábanas. El joven rubio también se tumbó de lado, pudiendo así mirar a su esposa.

- No fui yo quien lo hizo, Ginny- confesó- pero tampoco puedo decirte quién fue.

Entonces, la pelirroja se lanzó a los brazos de su marido a quien le gustó la iniciativa, aunque su esposa lo hiciera inconscientemente puesto que, en teoría, estaba durmiendo.

Draco se levantó al alba para evitar que Ginny se lo encontrara junto a ella. Antes de irse, el rubio la besó en la frente.

- Buenos días, mi amor. Hasta esta noche, espero.

Ginny esperó a que Draco se fuera para levantarse. Al hacerlo, se dirigió a la habitación de Hermione, que también empezaba a despertarse.

- Buenos días.

Al ver a Ginny tan triste, Hermione se preocupó.

- ¿Qué te pasa?

Ginny se abalanzó sobre los brazos de su amiga.

- ¿Quieres que hablemos?

- No hay nada de lo que hablar- respondió Ginny- Draco no puede hacerme feliz. Me ha hecho demasiado daño.

- ¿Qué te ha hecho?

- A mí personalmente no… pero fue él quien mató a mi madre.

Aquello fue un duro golpe para Hermione, dado que había sido ella la que había empujado a la pelirroja a los brazos del asesino de su madre.

- Lo siento… lo siento mucho.

- ¿Por qué?

- Por haber hecho que te enamores de él.

Ginny sonrió.

- No te disculpes. Además, no me arrepiento en absoluto de la noche que pasé con él- dijo Ginny, mostrando una tímida sonrisa.

- ¿La señora Malfoy no habrá hecho cosas indecentes antes de ayer, verdad?- preguntó Hermione, divertida.

- Hum, hum- asintió Ginny, mordiéndose el labio.

- ¡No!

- Sí…

- ¿Y es verdad lo de la reputación que tenía en Hogwarts?

- Sí: es un auténtico dios del sexo.

- ¡¿En serio?!

- Oh, sí- afirmó Ginny, haciendo que las chicas se echaran a reír.

En ese momento llegó Winzy.

- ¿Hermione y la señora ya se han levantado?

- Sí, Winzy.

- ¿La señora quiere tomar el desayuno?

- Sí, Winzy. ¿Puedes traérnoslo aquí?

- Sí, señora.

La elfina se retiró pero, antes de hacerlo, Ginny lo paró.

- Winzy, vas a traer tres desayunos y los tomaremos las tres juntas.

La sirvienta enrojeció por la propuesta y fue directa a preparar los desayunos. Sin embargo aquello no fue todo, puesto que Hermione y Ginny estuvieron largo rato hablando de las proezas sexuales de Draco, lo que enervó increíblemente a Winzy.

- Winzy, ¿estás bien?

- Winzy no debe saber esas cosas sobre su amo.

- Perdónanos- dijo Hermione.

La elfina se levantó.

- Winzy no tiene derecho a desayunar con sus amos. Winzy ha sobrepasado sus funciones. Winzy va a castigarse.

Cuando se dirigía hacia la puerta, Ginny la cogió, frenándola.

- Cálmate, Winzy. No quiero que te castigues; Hermione y tú tenéis derecho a hacer lo que queráis en esta casa y aunque cometas errores no quiero que te castigues. Después de todo, todo el mundo se equivoca.

- La señora es demasiado buena.

- No, tan sólo quiero que todos seamos iguales en esta casa.

La elfina se retiró en silencio a su habitación, para llorar. Sus amos eran demasiado buenos con ella.

Próximo capítulo: Una sorpresa para Draco

Vaya, vaya con el capitulito XD. Bueno, menos mal que el buenazo de Draco no era el asesino de Molly, pero ¿quién será? ¡Y menuda conversación final, delante de la elfina nada menos! Se ve que la fama de Draco le precede (¿alguien ha dudado alguna vez que fuera malo en... ese tema? XD). Espero no tardar con el siguiente capítulo. besos!

Anilec: ¡Hola! Bueno, parece que Draco no se tomó muy bien la huida de Ginny, pero es normal, ¿no? Aiss qué celosón se ha puesto XD. Bueno, ya tendremos más escenitas de éstas, seguro que sí. gracias por los saludos. besines!

Princebe: ¡gracias por tu comentario! Me alegra mucho que te guste Draco; la verdad es que es un encanto, no sé cómo lo ha hecho la autora, pero le ha dado un encanto "distinto", personal XD. Pues el fic se llega por el capítulo 39, a puntito de acabar (quedarán unos pocos capítulos). Espero que sigas disfrutando de la historia. besos!

Sheba7: ¡síiiiiiiii! ¡Por fin! XDXD. Parece que todas lo estábamos deseando (qué pervertidas somos XDXD). La reacción de Draco era un poco previsible, no? Pero bueno, parece que las cosas se han solucionado (bueno, no del todo ). muchos besos!!

lara evans: hola de nuevo! ya era hora de que "consumaran el matrimonio" XD. Aunque con la que se ha montado en este capítulo no sé yo cómo acabarán. bueno, ya sabemos que Draco no mató a Molly y eso ya es un punto XD. En fin, espero ke te siga gustando la historia; fijo ke se vuelve más interesante! besines!

Yuuki Pan: hola y gracias de nuevo! pues sí, Ginny sigue en su línea y ahora más con todo lo de su madre (aunque la conversación del final parece que la ha relajado un poco XD). a ver si consiguen arreglarse por fin. besines!!

Luna Farién: ¡espero que hayas pillado este capítulo únicamente también! XDXD. Bueno, si no da lo mismo. Gracias por los ánimos, aunke vosotras también hacéis mucho mandándome todos estos reviews. gracias de nuevo y besines!