Era hora del entrenamiento. Hikari se alistó sin ganas para irse.

-¡One-chan iré a verte!

-Lo que tú quieras.

-One-chan ... - dijo la menor después de que su hermana saliese de casa.

Ryu subió las escaleras para cambiarse. Se puso un jersey blanco de manga larga que ponía Marry Me, unos pantalones largos y ajustados negros con un estampado de flores rosas y unos zapatos marrones. Hizo la comida a su hermano y salió de casa rápidamente. Conocía a su hermana, ella no es así. Nunca le diría que hiciese lo que le de la gana. Cuando llegó a la cancha de fútbol del instituto se encontraba su One-chan.

-¡Hola Ryu-san!-dijo Aoi alegremente.

-Hola Aoi-chan.

-¿Qué ocurre?

-¿Eh? Nada nada ^^U.

Todos estaban entrenando menos la castaña. Todavía seguía ausente. De repente alguien se fijó en eso. Fueron todos. De repente un balón va directamente hacia la de orbes marrones haciendo que esta cayese al suelo. Nadie chutó hacia ella. Entonces fijaron su mirada hacia la chica nueva. Lilian Black. Vestía con un jersey blanco, unos pantalones cortos vaqueros claros y unos zapatos blancos.

-¿Qué ocurre? ¿Es que no piensas jugar como tú haces? ¿Acaso me he trasladado para nada?- decía la peli-roja.

Hikari apretaba sus puños con fuerza mientras su rostro estaba sombrío. Entonces salió corriendo de la cancha hacia los vesturarios de chicas.

-¡One-chan!

-Se suspende el entrenamiento.- dijo el entrenador Kidou.

-S-sí.-dijeron todos.

La oji-castaña se encontraba encerrada en uno de los baños ya que las chicas entraron a cambiarse. Cuando decidió salir se oyó la puerta del vestuario abrirse.

-¿Hikari?- dijo una voz masculina.

Esta no quería responder. Sabía quien era. Minamisawa Atsushi. Sabía perfectamente como este chico se las apañaba con las mujeres. Por eso no iba a salir de su escondrijo. Y algo inesperado ocurrió. Hipo. No paraba de hacer ese ruido molesto.

-Así hip me pillará.

-Ya lo he hecho.

-... ¿¡Ahora te vas hipo!?

-Etto ...

-Lárgate.

-Pero ...

-¡Lárgate!

Sin mas empezó a llorar.

-''Seguramente parezco estúpida y ridícula''-pensaba ella entre lágrimas que se derramaban sin control alguno mientras mantenía su cabeza agachada para que el mayor no le viese.

Esta decidió salir del baño cuando el mayor la agarró de la muñeca. La estiró fuertemente hasta dejarla contra la pared y él tenía ambas manos apoyadas para que la de los rizos no escapase. Hikari tragó saliva como pudo mientras un rubor se adueñaba de sus mejillas. Estar tan cerca de un chico la ponía nerviosa, demasiado.

-¿Me vas a decir de una vez que te pasa?- dijo el también algo ruborizado.

Nunca actuaba de esta manera con una chica. Y sin mas posó sus labios sobre los de ella. Ni siquiera se acordaba cuando el del cabello morado introdució su lengua. Ella no sabía que hacer. Solo le empujó bruscamente haciendo que al separarse se encontrase un hilo brillante de saliva. No podía estar mas ruborizada. Las mejillas le ardían de sobremanera a ambos. Esta salió corriendo del baño con sus pertenencias. Miles de preguntas pasaron por la cabeza de la joven. ¿Por qué lo ha hecho? ¿Será una broma de mal gusto? Encontró los primeros baños públicos y se vistió con el típico chandal del Raimon. Aún no podía parar de pensar en eso. De repente se paró enfrente de una librería. Entró para ojear algun libro y si le gustaba se lo compraría ya que llevaba dinero. Y así se distraería. Empezó a mirar. Parecía una típica librería inglesa. Montañas de estanterías con millones de libros que parecían que iban a caerse. Una chica de unos 16 años pasaba por ahí. Medía aproximadamente un 1.60 m, su pelo era tan negro como la noche. Le llegaba hasta el busto en puntas y su flequillo era blanco. Siempre lo mantenía suelto. Sus ojos son de un color celeste como un cielo despejado después de la tempestad, piel un poco morena y cuerpo bien desarrollado por la edad. Esta chica es estrovertida, muy directa en cuanto al comportamiento o vestimenta, excepto en el amor, se pone tímida y empieza a tartamudear. Es alegre con los conocidos, y a veces malpensada y pícara cuando lo amerita la ocasión, es terca de vez en cuando y se distrae fácilmente. Llevaba una camiseta blanca de tirantes en la que ponía WILD KISSES y el dibujo de unos labios en leopardo, una chaqueta vaquera clara, unos pantalones largos burdeos y unas deportivas negras hasta el tobillo. Iba con una montaña de libros sobre sus manos, pero como iba distraída mirando a un chico de cabello azul, ojos anaranjados, de piel blanca y que tenía un lunar debajo de su boca chocó con la también distraída de Hikari que estaba mirando al techo aún sonrojada pero no como antes.

-¡L-lo siento!- decían ambas a la vez mientras recogían los libros.

-Iba dis ... traí ... da.-decía la mayor mientras seguía mirando a aquel chico.

Hikari siguió la mirada de aquella chica hasta encontrarse con aquel chico.

-Es guapo.-dijo la castaña sin pensar y en voz alta, haciendo referencia al único chico que se encontraba en la librería.

-¡Pero cállate! ... Jaja ... Lo siento.

-No pasa nada.-dijo ese chico con una sonrisa suave mientras caminaba hacia ambas chicas.- Me gustaría llevarme este libro.

-S-sí.

Cuando pagó a aquel chico este se marchó sonriendo a la del pelo azabache.

-Perdona, me gustaría comprar este libro.-le dijo la castaña.

-Claro.

-Por cierto, ¿cómo te llamas?

-Zukky Tanimoto. ¿Y tú?

-Hikari Adachi. Es un placer conocerte. Siento lo de los libros.

-No importa. Oye, estás algo roja. ¿Te ocurre algo?- le preguntó la mayor algo preocupada.

-No nada.-dijo la de los ojos marrones intentando excusarse.

-Te daré un vaso de agua. Que parece que te va a dar algo. Espera un momento.

La del flequillo blanco llegó con un vaso de agua para la de los rizos. Esta última se lo bebió de un trago.

-Creo que me voy. Vives cerca de mi casa. Podemos ser amigas.

-¿Eh? ¡Claro!- dijo Zukky con una sonrisa sincera.

-¡Adiós!

-Hasta mañana.

Hikari llegó a casa y saludó a todos sus hermanos. Se metió en la bañera de agua caliente mientras pensaba en lo sucedido con Minamisawa en los vestuarios. Cuando terminó de bañarse se vistió con un pijama que consistía en una camiseta blanca de tirantes con el dibujo de un corazón rosa, unos shorts blancos con lunares negros y unas zapatillas grises. Hizo los deberes, bajó a cenar y subió a su cuarto. No quería hablar con nadie. Abrió la puerta de su habitación y se tumbó en la cama. Cada vez que pensaba en lo sucedido se sonrojaba. Así se fue quedando dormida.

A las cuatro de la mañana ...

El móvil de María empezó a sonar con la canción Attack de 30 Seconds To Mars. Esta llevaba un pijama que consistía en una camiseta de tirantes blanca con el dibujo de un perro, unos pantalones hasta las rodillas grises y unas zapatillas grises.

-¿Quién será?- dijo mientras descolgaba.-¿Diga?

-María, soy Hikari. ¿Podemos quedar en el parque en el que hay una gran fuente? Bueno el único que tiene una fuente.

-Sí. Ahí estaré.

María se cambió poniendose una camiseta coral de tirantes, una chaqueta blanca, unos pantalones largos vaqueros claros y unos zapatos coral. Bajó las escaleras haciendo el menor ruido posible, abrió la puerta de la calle despacio y la cerró de la misma manera. La peli-roja corrió hacia aquel parque. Cuando llegó, esperó unos cinco minutos hasta que vio a su amiga. Esta llevaba una camisa de manga larga rosa claro, unos pantalones largos verde militar y unas botas con cordones marrones.

-Hikari que ocurre.

-¿Enserio no te importa tener a una amiga llorona y estúpida?

-Así que te enteraste de lo que dijo. Maldito desgraciado. ¡Y claro que no me importa tener a una amiga así! ¡Porque eres mi amiga y mi hermana!- dijo la oji-verde llorando, al igual que la de los rizos.

Las dos se abrazaron fuertemente.

-¿Te puedo contar otra cosa?-dijo la oji-marrón secandose las lágrimas mientras un rubor aparecía en sus mejillas.

-Claro. Confía en mí.

-¿Qué hago si un chico me ha besado?

-Etto ... ¿quién es?

- ...

-Vamos Hikari. Puedes confiar en mí.

-D-de acuerdo. Es Minamisawa Atsushi.

-La verdad ... no se como puedo ayudarte. A mí si me hubiese gustado el beso es porque me gusta él. Que no es que me guste él sino Ki ... nadie ^^U.

-Ah ... Pero no sé si me ha gustado o no. Fue muy rápido. Y no podré mirarle a la cara.

-Primero: mañana actua con normalidad. Segundo: si mañana te vuelve a besar intenta saber si te ha gustado su beso o no.

-Prefiero que no me vuelva a besar. Tengo sueño. Gracias María-chan.

-De nada Hikari-san. Mañana nos vemos en el insti.

-Sí. ¡Adiós!

Cada una partió por su camino para poder descansar lo que quedaba de madrugada

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:- :-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:- :-:-:-:-:

Creadora:-Ya está hecho! Porfis dejad reviews que ahora las chicas están intentando mediar con Hikari que se ha comprado un cohete y se quiere ir de la Tierra porque un chico la ha besado. Adiós y gracias por pasar ^^.