Lo que sucede cuando la nerd apuesta a seducir al delincuente
Sinopsis: Desde inicio de la preparatoria Hinata era atacada por los constantes abusos de Sakura e Ino, cuando divertidas ellas le ofrecieron una apuesta de seducir al delincuente más sexy de la escuela fue obligada a aceptar, meses después acabó enamorada y Sasuke descubrió sobre la apuesta, ¿Qué hará ahora Hinata?
Advertencia: Sakura e Ino Ooc.
Género: Romance; Escolar; Humor
Edad: Hinata 15; Sasuke 15.
- Dices que no me quieres cerca, pero ahora dímelo mirando directamente a mis ojos.
Sus zapatos chillaban contra el suelo encerado mientras corría lo más rápido que sus piernas poco atléticas alcanzaban.
" - Vete. No quiero volver a verte."
Las palabras golpeaban su mente cómo recuerdos vívidos y ella se pegaba mentalmente al recordar que fue tan sólo ayer que esas palabras le fueron dichas. La forma que le dio la espalda y apretó los puños agachando la cabeza le dieron a Hinata la impresión de un chico vulnerable, nada de acuerdo a la imagen que tenía de él semanas atrás, de un chico peligroso y fuerte cómo el hierro.
Pero tenía sentido, lo había defraudado.
Hasta el hombre más fuerte tiene su debilidad.
Las emociones y la confianza pueden ser capaces de romper cualquier cosa, infelizmente le había tocado a ella descubrirlo.
Podría culpar a Sakura, por haber entrado en aquel momento tan íntimo, que Hinata sabía que no podían hacer ahí pero que no pudo resistirse una vez estando solos en la sala de la radio escolar el delincuente más temido de toda la escuela la besó con una dulzura y delicadeza que la embriagó y la dejó incapaz de rechazar aquella manos masculinas traviesas explorando bajo su camisa, infelizmente Sakura había interrumpido con sus palabras ácidas y una foto que sacó con su celular.
" - ¿Pero quien lo diría, Hinata? Así que en verdad lograste completar nuestra apuesta, jamás pensé que lograrías seducir a Sasuke-kun, pero con esto ya tengo la prueba. Has ganado Hinata-chan, te dejaremos en paz por el resto del año.''
Todo parecía haber sido un plan meticuloso de Sakura e Ino, que al principio no creían que Hinata sería capaz de seducir a Sasuke y que se reirían en su cara cómo venían haciendo desde el inicio del curso escolar, pero una vez se dieron cuenta de que el chico que todas creían gay por rechazar alas mas despampanantes mujeres en realidad estaba enamorado de la torpe rarita nerd no evitaron sentir envidia y no se resistieron en hacer que Sasuke la odiaría.
Una vez Sasuke descubrió que él se trataba de una apuesta se negó a mirarla a la cara y la obligó a desaparecer de su vida.
Quería culpar a Sakura y a Ino por todo lo que ocurría pero seguía en el fondo pensando que todo era culpa de su propia falta de valentía, si hubiera tenido el coraje de hacerles frente desde el principio jamás hubiera tenido que recurrir a una apuesta para que la dejarán en paz, jamás hubiera tenido que acercarse a Sasuke Uchiha y jamás hubiera terminado enamorada de él, quien ahora siquiera quería verla aunque estuviera con una fantasía de tomate gigante.
Ahora parte de la culpa de que le faltará el aliento no sólo se debía a Sasuke, corría porque Karin la había alentado, o más bien advertido que era mejor que resolver las cosas con Sasuke o la haría arrepentirse. Siempre le tuvo cierto temor a la pelirroja ya que era la única mujer que pertenecía al grupo Taka tenía una fama que la hacía merecer su puesto. Y aunque ella podía ser peligrosa pero tenía su amabilidad reservada para quienes lo merecían sólo tenía una forma inusual de demostrarlo.
" - Escúchame bien porque no volveré a repetírtelo, ¡es mejor que vayas y arregles las cosas con Sasuke-kun! No me interesan tus excusas, él es orgulloso para admitirlo pero nosotros lo conocemos bien...¡Le gustas desde el inicio de la preparatoria! ¡No sabes lo feliz que estaba cuando te sentaste a su lado para ofrecerle bolas de arroz! ¡Tu lo arruinaste todo, ahora lo arreglas!"
Se había sorprendido con la confesión, recordaba ese día en que se había animado a ofrecerle su almuerzo a Sasuke en la cafetería, fue una enorme lucha interna lograr acercarse y estar bajo la mirada atenta del grupo Taka que estaba sentada frente a él en esa enorme mesa. Aquel día se había acercado con la excusa de que era un agradecimiento por haberla ayudado la última vez pero era en realidad el día que había aceptado la apuesta y empezaba a utilizar una excusa para acercarse, sólo se había acercado con sucias intenciones de las cuales no se enorgullecía y que pensó que sería imposible de cumplir al ver cómo el tomaba las bolas de arroz y volteaba el rostro cómo si no deseará verla, fue Karin que después de un ligero codazo en Juugo y una mirada maliciosa hacia Sasuke la invitó a sentar a la mesa. Hinata jamás supo razón de la mirada de Karin o ese codazo cómplice que le dio a Juugo, tampoco porque mantuvo alejado de ella a Suigetsu durante todo el almuerzo, acababa de descubrir hace unos minutos que se debía a que el grupo entero sabía lo que Sasuke sentía, y que Karin quería evitar que Suigetsu se pasará de listo y tratará de provocar celos en el Uchiha.
Así que, más que culpar a Karin, le agradecía por darle la valentía que necesitaba, las fuerzas que la impulsaron a estar corriendo lo más que podía en estos momentos porque aunque sabía que no era necesario correr -Sasuke seguiría en la escuela después de clases por el club de Kendo-, sentía que si no lo hacía ahora, no podría hacerlo nunca.
Siquiera se detuvo para recuperar el aliento una vez llegó a la puerta de la sala de radio, donde sabía que Sasuke estaría cómo habitualmente ayudando a arreglar los cables y controles para que Karin empezará su hora vespertina de chismeos por la radio, simplemente abrió la puerta de golpe y vio la silueta de Sasuke dándose vuelta con el ceño fruncido, seguramente para insultar a la persona que entró tan bruscamente, pero no le dio tiempo siquiera de asombrarse por verla ahí solamente se lanzó hacía él haciendo que ambos cayeran al piso.
Sasuke cayó sentado soltando un quejido de dolor al chocar contra el suelo y sentir a Hinata golpear contra su torso, cayendo a horcadas sobre él. Hinata siquiera proceso el dolor de sus rodillas y las palmas de sus manos que se estrellaron contra el piso.
- ¿¡Estás loca!? ¿¡Qué te pasa, Hyuga!? - gruñó exaltado, el uso formal y distante de su apellido la hería pero decidió no titubear.
- ¡Te amo! - confesó, sus ojos cristalinos delataban que a cualquier momento podría empezar a llorar y sus labios tan temblorosos cómo el resto de su cuerpo mostraban lo mucho que le costó confesarse, Sasuke ensanchó los ojo, jadeó al procesar las palabras y se tensó al sentir el micrófono en su mano.
- Espera, Hyu...- trató de advertir pero fue interrumpido
- Déjame terminar, por favor - suplicó viendo su propia imagen reflejada en las orbes oscuras del Uchiha.
- No, espera. No entiendes...- esta vez fue ignorado.
- ¡Al principio fue una apuesta! - las palabras lo callaron, congelando al pelinegro al hacerlo recordar lo sucedido - No tengo porque defenderme y decir que no quería hacerlo y que fui obligada, ¡aun así lo hice y eso estuvo mal! Pero pensé que eras gay y que ¡jamás funcionaría! - cómo flechas las palabras atravesaron su orgullo masculino, petrificándolo - Pero mientras Sakura e Ino se mantuvieran alejadas no me importo usarte. Estaba tan enojada de que siempre fuera yo a la que usarán...- murmuró agachando la cabeza, las palabras le costaron en salir y su cuerpo se estremecía de dolor - Sé que eso no justifica nada y realmente no te conocía a fondo, sólo sabía que eras peligroso pero conmigo siempre eras muy amable, aunque jamás sonreías jamás fuiste malo...Cuando tuve la oportunidad de ir conociéndote a fondo incluso me olvide de la apuesta, estaba lista para entregarme a ti Sasuke-kun, ¡no lo iba a hacer por una tonta apuesta! - confesó asombrando al Uchiha al punto que ese rostro siempre ilegible demostraba sorpresa - Realmente me he enamorado de ti. Te lo imploro, ¿me darías la oportunidad de arreglarlo Sasuke-kun? Déjame mostrarte cómo soy realmente...- pidió con notable sinceridad.
Sasuke guardó silencio creando la expectación el Hinata que ya temía recibir una negativa.
- El micrófono está encendido - murmuró.
- ¿Eh? - Hinata lo encaró con confusión por el cambio repentino de asunto. Sasuke con el rostro volteado hacía otro lado, ocultando el rubor de su mejilla.
- Estamos al aire Hinata - confesó, la mencionada siquiera se dio cuenta de que dijo nombre está vez.
- ¿Eh? ¿Desde cuando? - preguntó aturdida cómo si aun no comprendiera completamente.
- Desde que me tiraste al suelo...- contestó aun sin mirarla, iba a decir desde que dijiste ''Te amo" pero su propio rostro se sentía aun más acalorado que antes con sólo recordar las palabras, decirlas en voz alta sólo empeoraría la situación.
Tomó un largo tiempo para que Hinata procesará la información recibida, pacientemente Sasuke guardó silencio y esperó a que reaccionará. Cuando Sasuke la vio de reojo pudo ver su rostro delicado completamente incendiado, juraría que el humo le salía por las orejas .
El manojo de nervios que Hinata se convertía ahora sólo había dos formas de acabar, la primera era que ella se desmayará de inmediato, la segunda que se desmayará lentamente. Sasuke suspiró volteando el rostro que volvía a su natural pálido hacía ella y decidió no dejar que ninguna de las dos pasará así que para sacarla de su caos interior le picó la frente.
Hinata parpadeó confundida.
Y ambos guardaron las palabras cuando sus ojos se cruzaron, incapaces de romper ese magnetismo tenían sus miradas de colores opuestos.
El sonido fuerte de silbidos y gritos sobresaltó a los dos cómo si una clase de burbuja que los aislaba del resto ahora se explotará.
Rápidamente aun sin salir de la posición en que se encontraban ambos voltearon a ver a la puerta de la sala que se mantenía abierta y mostraba a los chicos y chicas que minutos atrás oyeron todo por la radio, amontonando ahora el pasillo e impidiendo el paso para demás estudiantes que ignoraban lo sucedido.
- ¡Ella confesó que quiere tu cuerpo desnudo!
- ¡Tobi quiere ver beso!
- ¡Di que sí mocoso! Así finalmente dejarás de ser un virgen amargado, ¡Hn!
- Si no la aceptas ahora te costará mucho dinero en regalos para volver a conquistarla después.
- Hinata ¿qué haces? ¡Tienes mejores opciones que él!
- Ambos ya han conocido el dolor ahora deben reconocer al amor que hay entre ustedes.
- ¡Acéptala! ¡Acéptala! ¡Acéptala! ¡Acéptala! - los gritos persistían.
Hinata y Sasuke ensancharon los ojos sonrojándose hasta la punta de los cabellos y apenado con una mezcla de ira Sasuke tomó el microfono en manos y lo lanzó en dirección a la puerta abierta con el fin de acertar a alguno de ellos y dejarlo inconsciente pero todos se tensaron al ver el micrófono volando hacia ellos, se dividieron hacía los costados, algunos a la derecha y otros a la izquierda, excepto Tobi, el pobre se había quedado indeciso por cual lado ir y al final no tuvo tiempo de decirse, tampoco de esquivar el micrófono directo en su cabeza.
- Les daré privacidad - dijo Konan cerrando la puerta antes que Sasuke encontrará otra cosa que lanzar, atrás Deidara trataba de despertar a Tobi en el suelo con unas fuertes palmadas en el rostro .
- Despierta marrano, ¡eso te pasa por estúpido!
- Tobi ve pajaritos ~
Con la piel aun enrojecida ambos miraban la puerta cerrada, Sasuke con represión y vergüenza Hinata a penas pidiendo que un hueco se abriera para que la tierra la tragara y que fuera de inmediato.
Después de esa embarazosa situación y de un largo e incómodo silencio Sasuke empezó a reír, asustada por el repentino sonido tan similar a una música afrodisíaca Hinata lo miró con asombro, cuando reía se veía relajado y hacía que su corazón latiera desembocado pero contagiada por tan maravilloso sonido y el ambiente ligero.
Una vez la risa gradualmente cesó, Sasuke la miró con serenidad.
- Tendrás que hacer más que una simple disculpa y un discurso cursi Hinata...- advirtió con una sonrisa de lado estremeciendo a la ojiperla por el toque suave que le daba al acariciar su mejilla hasta detener los dedos tras su oreja, enredando las yemas en su cabello azulado.
Hinata no pudo disimular su expectación.
- ¿¡Eso quiere decir que me darás la oportunidad!? - cuestionó con inocente ilusión que provocó un ligero e imperceptible rubor en el rostro de Sasuke.
- ¿Tu que crees? - preguntó sin darle tiempo a contestar porque cuando entreabrió sus labios rosados él encajó los suyos haciendo que su corazón fallará y su rostro calentará.
Pobre de Tobi que pidió beso y no pudo verlo.
