5 de julio 1997
Hoy es sábado, como Serena cumplió años el lunes decidimos el grupo completo ir a un complejo recreativo que queda en el distrito de Chiba, está a hora y media de Azuba. Ese tiempo conviviría en el carro de Kunzite (contra mi voluntad) junto a él, Lita y Nephrite; intentaba entablar alguna conversación con los dos últimos, pero cada vez que volteaba notaba que estaban dándose cariños y mimos. De las parejas que se habían formado, ellos son los más demostrativos de su amor, siempre tienen detalles y gestos para el otro, muy bonitos, como ellos dicen: "amamos nuestro amor"; como era de esperar Amy era algo tímida en público, cuando Zoisite se acercaba a ella, hasta para abrazarla, terminaba algo sonrojada y muy roja en el momento que el chico le robaba un beso; Rei y Jadeite solían ser apasionados por momentos y en otros tenían una clase de choque de personalidades que terminaba en la etapa anterior, muy intensos. Serena y Darién no han cambiado mucho, aunque él es un poco más demostrativo de sus sentimientos desde el ataque de Galaxia, todas sabemos que su muestra de amor es más íntima y a mi amiga le encanta.
-Mina-la varonil voz de Kunzite me recordó donde estaba, el peliplateado me observó algo preocupado-¿Cómo has estado?-era la primera vez que convivíamos en un espacio reducido.
-Bien, Kunzite, ¿y tú?-volteé a ver a la única pareja sentimental en el carro.
-Están dormidos-comentó, al tiempo que notaba esta realidad en la parte posterior del vehículo-Bien… Extrañándote, si soy sincero-hace más de cuatro meses habíamos decidido culminar nuestra "no relación" también lo extrañaba…
-No, Kunzite. Pedí un poco de espacio-…pero jamás lo admitiría-No comiences, por favor-dije observando la calle, evitando la conversación.
A los pocos minutos llegamos, me dediqué a despertar a los chicos y bajé para seguir a Kunzite hasta el recibidor donde estaban los otros seis miembros del grupo, los cuales saludé. Las chicas y yo decidimos conocer un poco el lugar; llegamos a la piscina y nos sentamos en una de las mesas, muy pintoresco todo el ambiente. Unos instantes después llegaron los chicos contentos con las llaves en las manos… Esperen... Cada uno tiene una llave.
-Chicas...-llamé la atención de todas-¿Por qué cada chico tiene una llave? Pensaba que íbamos a compartir habitación…-ninguna respondió, empezaron a mirar a cualquier dirección-Creo que ya sabían sobre esto…-comenté empezando a molestarme.
-Mina-empezó Amy- Discúlpanos, pero sabíamos que si te comentábamos que cada una dormiría con su pareja y que tendrías que… pues… dormir…-empezó a titubar la peliazul.
-Dormir con…- observé al más alto de todos.
-Mina, eres mi compañera de cuarto-comentó el peliplateado mostrándome la llave en su mano. Colmando mi paciencia, me levanté, agarré el objeto que me enseñaba y me dirigí a la recepción, sabía que era seguida por Kunzite y una preocupada Serena.
-Buenas tardes, joven-dije observando al chico del otro lado del mesón, él respondió mi saludo-No existe la pequeña posibilidad-dije algo coqueta-de que me cambien a una habitación sola, para tener mayor… privacidad-continué guiñando un ojo.
-Lo lamento mucho, señorita. Pero cualquier cambio debe notificarse una semana antes de la fecha de hospedaje, igualmente, espero que tenga una buena estadía-ofreciéndome una cálida sonrisa, yo agradecí y me devolví.
-Iba a detenerte-dijo Kunzite-Pero te conozco y no me ibas a creer…-solamente le dediqué una expresión poco amigable.
-Mina, en verdad lo lamentamos-empezó a disculparse Serena, en ese momento Kunzite se retiró dándonos más espacio-Nosotras queríamos pasar un fin de semana con nuestras parejas. Yo soy afortunada porque mi Darién tiene hogar propio, Lita también pero sabes que no le gusta que sus vecinos hagan comentarios… Entiende a las pobres de Amy, Lita y Rei que son pocas las veces que pueden compartir a solas con sus parejas…
-¡Serena! Tengo la solución-comenté esperanzada-Puedes dormir conmigo y Darién con Kunzite en la misma habitación-observé a mi amiga rubia.
-No lo creo… Verás… Yo también… Quiero pues…
-Entiendo-dije, mientras observaba a las otras tres chicas acercarse a nosotras-Está bien, soy la diosa del amor y debo permitir que el amor fluya-dije sonriendo, luego volvimos con los chicos.
-¿Todo bajo control?-preguntó Jadeite, quien fue codeado por Rei.
-Tranquila, Rei. Sí, Jadeite, todo bajo control-después de esto pasó todo con normalidad, busqué la toalla en mi bolso y la extendí para tomar un poco de sol, retiré mi vestido playero quedando solo en mi bikini naranja con morado y me acosté boca arriba sobre mis codos, haciendo el efecto deseado: llamando la atención de chicos a mínimo diez metros a la redonda. Hasta que una sombra me tapó, volteé y aun cuando el sol no me dejaba observar bien, noté al mayor del grupo.
-Deberías usar esto-dijo pasando mis lentes de sol, lo cual agradecí y los coloqué en su lugar-También esto, linda-me mostró una botella de protector.
-Gracias, pero no me cuides tanto por favor… Haces que disminuyan mis posibilidades.
-Sigo siendo tu amigo…-yo le sonreí-¿Puedo…?-comentó mostrándome el frasco.
-Prefiero que alguna chica se encargue, gracias-dije extendiendo la mano para que pudiera darme el envase.
Finalmente, Lita me ayudó a untar la crema en la piel de mi espalda, luego entró junto a Nephrite en la piscina; Serena y Rei me acompañaron a tomar sol; mientras Amy leía un libro al igual que Zoisite a su lado; Jadeite, Darién y Kunzite conversaban protegidos en la sombrilla de la otra mesa contigua a los intelectuales.
-Chicas-comenté después de casi 45 minutos de luz del astro-Me encanta broncearme con ustedes, pero ya está pasando las diez y estos rayos ultravioletas no son buenos para nuestra joven piel.
-¡Oh, no!-comentó Rei sacando un pergamino ofuda de su cartera y lazándolo contra mi frente-Sal de ahí espíritu de Amy.
-Muy graciosa-dije quitando el papel-Cualquier chica que quiera conservar su belleza sabe eso… Más aun la diosa de la belleza-dije exagerando un poco la situación, luego me acerqué a la mesa junto a los chicos-Hola, guapos-dije llegando con ellos.
-Hola, guapa-comentó Jadeite, de los chicos tenía una personalidad parecida a la mía-¿Cómo te trataba el sol?
-Excelente pero ya se acabó esa actividad, descansaré un poco-dije sentándome al lado del rubio, a los pocos minutos se reunieron mis otras dos amigas, Serena y Rei, e inmediatamente se fueron a la piscina con sus parejas; quedando Kunzite y yo en la mesa-Permiso-dije para dirigirme a la mesa de mi amiga peliazul.
-No tienes que irte, podemos estar en la misma mesa, podemos hasta conversar…-me paré decidida.
-Es muy reciente, Kunzite…
-Mina, pero podemos en verdad conversar tranquilos-dijo agarrando mi muñeca, para evitar que me alejara
-Kunzite-dije volviendo a observarlo-Quiero tener este viaje tranquila, pienso que ambos merecemos que nuestras vidas continúen, como te lo pedí aquella vez, nuestras vidas no deben estar unidas por nuestro pasado…-en ese momento su mirada se desvió de la mía y empezó a seguir el movimiento de una persona-Kunzite…-intenté, en vano, llamar su atención-…Parece que viste un muerto-en ese momento volteé para observar una hermosa mujer, fácilmente podría pasar por modelo de la nueva marca de lencería Victoria's Secret, además del cuerpo bien formado que poseía, tenía una cara encantadora, el cabello pelirrojo en ondas suaves que caían hasta los hombros y, por alguna razón, se acercaba a nosotros.
-¿Kunzite?-preguntó la chica cuando estuvo a mi lado.
-Muresaki…-comentó Kunzite; sabía quién era, claro que lo sabía, la primera novia que tuvo, la primera en TODO, alguien sumamente importante, pero que por razones del Negaverso se habían separado y él no intentó buscarla, aun con la insistencia de su madre, pensando que ya su vida estaría hecha. Sabía, además, que era hermosa, pero nunca que era la top model del siglo. En mí despertó algo de celos, solo un poco.
-¿Cómo estás?... Sabía que estabas vivo- se hizo un incómodo silencio- Que casualidad… Hace días le pedí a tu madre tu número para vernos y nos encontramos aquí, el destino-me sentía algo incómoda estando entre ambos iba a retirarme cuando sentí la mano de Kunzite apretando la mía, ahora estaba completamente incómoda, pero no tuve la fuerza para dejar al chico solo con esta situación.
-Muy bien, Muresaki. Mis padres no detuvieron la búsqueda hasta hallarme, les estoy muy agradecido- ella asintió-Por cierto, te presento a mi novia, Mina-ocasión ofrecí un cordial saludo.
-Me alegra mucho que continuaras tu vida…-dijo Muresaki, con sinceridad, mientras observaba nuestras manos unidas-¿Te importa si te lo quito por un momento?-me preguntó quitando los lentes de sol que llevaba puesto, mostrando unos hermosos ojos color verde. Yo observé al chico a mi lado y él me dedicó una sonrisa confiada-Tranquila estoy casada-dijo mostrando su dedo anular derecho, donde reposaba un anillo dorado.
-Claro, nos vemos-dije, mientras que, por algún impulso, besaba los labios de Kunzite.
Quedé sola en la mesa, observando como poco a poco la pareja se dirigí al bar; lugar donde no podría acompañar al general por ser menor de edad; cuando desaparecieron de mi vista decidí leer una revista. Con el tiempo llegó la hora del almuerzo, momento en que los chicos notaron la ausencia del mayor.
-Vino una chica llamada Muresaki, su ex, le dijo que quería hablar y se lo llevo al bar-comenté intentando sonar casual, como si hablara del clima. Todos se sorprendieron de la situación, pero no hicieron mayor comentario. Pedimos la comida y luego reposamos un rato jugando cartas, otros durmieron, pero no había señal de Kunzite; Nephrite y Zoisite entraron al bar para ver si todo estaba bien con su amigo, al volver me dijeron que seguía adentro con la chica, además de que pidió que no nos preocupáramos, que dentro de un rato viene.
Un rato pasó a ser horas; las cuales aproveché para entrar en la piscina, jugué voleibol y conocí un chico algo fastidioso e intenso; evité su invitación a una salida nocturna porque "mi novio" llegaría en la noche, dejando muy claro que "mi novio" mide un metro con noventa y siete, sabe defensa personal y es muy guapo; debía aprovechar que Kunzite me utilizó para algo parecido. Pero "mi novio" no había regresado de su cita con su amiga, ya era de noche y yo estaba en la cama matrimonial de la habitación esperando que regresara. Sé que ambos son adultos para tomar decisiones y que Kunzite es bastante maduro, además de no tener mayor compromiso conmigo, es mi amigo.
Nota mental: somos amigos… Kunzite es mi amigo… Kunzite es mi…
Muchas gracias por sus Review, esperando que este capítulo sea del agrado de mis lectores n.n además debo informar que falta la parte dos del mismo :D Así es sabremos que pasó con Muresaki y Kunzite. Nos leemos mañana ;)
