Disclaimer: The Penguins of Madagascar no me pertenece ni sus personajes

Lo siento chicos, me tardé un poco ¿uh? Olvidé por completo el fic hehe en fin ya no los aburro mas y les dejo leer.

La Isla de los Osos Polares

Capítulo X: La Pesadilla de Todos

De pronto Skipper estaba en un terreno nevoso viendo las espaldas de Rico y Cabo cubriendo algo, sollozando. A lado suyo estaban los lémures con rostro consternado, viendo lo que el par de pingüinos ocultaban. Era de noche, Skipper dio unos pasos tartamudeando hasta llegar con sus compañeros quienes no le prestaron atención. El viento soplaba y el líder pudo ver lo que Rico y Cabo cubrían. Sus ojos se abrieron con sorpresa, no sabía si su expresión era de impacto u horror; allí, casi enterrado y solo con su cara y una aleta descubiertas, yacía Kowalski inerte.

-Ch-chicos... -logró articular Skipper.- ¿Qué es esto...?

Cabo se echó a llorar de repente antes que nadie pudiera escuchar a Skipper, mientras Rico le daba unas palmadas en la cabeza en consolación; el joven se obligó a parar.

-Lo siento, Skipper... -se disculpó Cabo por sus lágrimas, el líder no entendía nada. Sin embargo en su cabeza revoloteaba una frase, como si el mismo la hubiera dicho tiempo atrás: "No lloren".- No pude contenerme...Kowalski era...

-Kowalski, -pudo balbucear Rico mientras gimoteaba, tal vez con eso quiso decir algo en honor al teniente.

La cabeza de Skipper no asimilaba nada. ¿Su mente había sido borrada? No entendía nada, él era totalmente ajeno a la situación. Tartamudeó varias veces antes de decir algo, pero logró hacerlo antes que Rico cubriera con nieve el rostro de Kowalski.

-No, no...él no está...Kowalski aun no moría, estábamos haciendo que su corazón latiera...aun no, tenemos que...

-Ya no tiene caso, Skipper, -intervino Cabo con gimoteos.- Ya no tiene...

-¡N-no! No comprenden aun podemos, podemos... -su mente estaba en blanco, ¿qué podían hacer?, ¿acaso podían hacer algo? Al parecer la respuesta a esta última respuesta era un rotundo NO. Rico comenzó a juntar nieve mientras a Skipper la voz se le partía.- ¡No lo hagas Rico! ¿No íbamos a salir todos juntos...? ¡Cabo, él aun puede...! puede hacerlo...

Las aletas de Skipper sujetaban con fuerza al joven Cabo, quien dolido, retrocedió y se echó a llorar entre gritos. Skipper volvió la vista hacia la tumba, y Rico arrojó la nieve enterrando el rostro de Kowalski. Skipper ahogó un grito de terror.


-¡Skipper, reacciona! -al son de las palabras de Cabo, Maurice arrojó agua a la cara de Skipper, sacándolo de su trance.

Con temor y vacilante, el líder dirigió su vista hacia Kowalski quien respiraba entrecortadamente gracias a Rico que le había aplicado RCP. Intentó decir algo pero no supo que, así que solo retrocedió; le parecía que aun era ajeno a todo lo que pasaba. Quiso salir corriendo pero de pronto la aleta de Cabo sujetó la suya, deteniéndolo.

-¿Estás bien, Skipper?

-Cabo... -resolló Skipper con su voz partida.- Kowalski aun está vivo...aun puede, ¡aun puede hacerlo! -Cabo le sonrió con ternura intentando comprender lo que decía.

-Por supuesto que si.

Skipper sonrió aliviado aunque decepcionado, sus pensamientos jugaban con él, eso no debía pasarle a un líder. Volvió a sonreírle a su amigo y atravesó la cortina más tranquilo; estaba cansado de todo lo que había sucedido, si tan solo pudiera cerrar sus ojos un corto momento sin que los sueños o pesadillas lo atormentaran.

Pero aun sabiendo esto, se permitió recostarse notando como no podía con sus parpados y los dejó caer con pereza. Pasaron las horas, las que a Skipper le parecieron un minuto y volvió a abrir los ojos con lentitud, lo primero que vio fue a Cabo durmiendo de pie a la entrada de la cueva; al parecer él vigilaba o algo así. De pronto pudo escuchar su voz. Se acercó a él, esforzándose para escuchar el bajo tono en el que hablaba.

-Skipper, Rico...Kowalski... ¡no, no, no, no, no! -Cabo se cayó de lado retorciéndose violentamente.- Chicos... -el joven se veía nervioso, Skipper le colocó una aleta en el hombro para calmarlo; funcionó y Cabo siguió durmiendo plácidamente.

Lo siguiente que Skipper vio fue a Rico que tambien dormía, abrazado a una linterna, el líder se aproximó a él para tomarla y cuando lo hizo lo escuchó balbucear incoherencias. Por su tono de voz y su expresión, supo que tambien tenía una pesadilla. Finalmente terminó con su lengua colgando de su pico, Skipper tomó la linterna y colocó una de sus aletas en la cabeza de Rico, haciéndolo tranquilizar.

Sus pasos lo llevaron a atravesar la cortina donde todo se nubló, la oscuridad reinaba por lo que tuvo que encender la linterna; iluminó una de las paredes y luego la pasó por el lugar hasta dejar la luz sobre Kowalski, por primera vez desde hace tres días escuchó unos quejidos por parte de este. Se acercó.

Se dio cuenta que no era quejidos, si no balbuceos; hablaba dormido.

-Aja...ya puedo verla... -susurró Kowalski, en cuyo rostro, solo por un momento, Skipper pudo ver el fantasma de una sonrisa.- Cinco metros...

-Hmm, al menos alguien duerme por aquí, -murmuró Skipper iluminando las heridas de su compañero en busca de cualquier peculiaridad. Pronto se dio cuenta que el feliz sueño de Kowalski solo había sido el comienzo de la pesadilla; cuando él comenzó a sacudirse asustado.

-No, no...aléjense, es una trampa... -su débil sonrisa se desvaneció para dar paso a un ceño fruncido que reflejaba su miedo.- Cabo, Rico...Skip...resistan...

Parecía estar reprimiendo un grito, sus pies corrían en el aire casi pateando a Skipper, quien tuvo que retroceder un paso. Colocó sus aletas sobre los hombros de su teniente sin conseguir que se calmara. Su cabeza seguía negando lo que su sueño le mostraba.

-Aah, tú tambien tienes un mal sueño. Tranquilo, todos estamos bien, -logró que Kowalski dejara de patalear, pero su cabeza aun se sacudía. Le colocó una aleta en el pecho y pudo sentir su corazón acelerado.

-Skipper, despierta... -balbuceó Kowalski deteniéndose poco a poco.

-Aquí estoy, aquí. Cabo tambien, y Rico, -el pico de Skipper esbozó una cálida sonrisa. Finalmente la respiración de Kowalski volvió a la normalidad con un carraspeo.

El líder se separó de él y tomó asiento a su lado. Mientras lo veía dormir, él tambien cayó dormido. Fue una noche larga y sin sueños. Al amanecer despertó realmente descansado, apagó la linterna al ver que los rayos de un falso sol ya iluminaban la cueva, no podía ver tras la cortina, pero por el silencio que había - exceptuando los ronquidos - supo que los lémures y sus compañeros aun dormían.

Comenzó a frotar sus ojos para despertar por completo.

-¿Soy el primero en despertar, eh? -concluyó extrañado.

-El segundo, -corrigió una voz, Skipper descubrió sus ojos y observó hacia su compañero; Kowalski. Seguía acostado en la cama, pero despierto.- Llevo unas horas despierto, no puedo dormir.

-Ha, has estado durmiendo por cuatro días seguidos.

-¿Cuatro? -repitió sintiendo su cabeza punzar.- La semana ya pasó.

-Si...creo que tendremos que esperar un poco más.

El teniente trató de incorporarse sobre su aleta derecha, siempre pensando en dejar descansar la izquierda. Hasta el momento, no había evaluado con precisión la seriedad de sus heridas. Le tomó casi un minuto, pero lo logró luego de un par de gemidos, y entonces pudo ver claramente la expresión en la cara de su líder; estaba a punto de hablar pero se dio cuenta que no podía con el dolor. Volvió a recostarse.

-Te estás desesperando, ¿eh? -adivinó Kowalski con un tono gracioso. Skipper se avergonzó de lo transparente que estaba resultando ser.

-Si, algo así... -contestó sonriendo apenas.

-No puedes con el nuevo Skipper sobreprotector y paciente, cierto? -el líder se sobresaltó un poco; su teniente lo estaba leyendo como un libro abierto.

-Supongo que lo estoy...llevando un poco lejos, -rió.

Ambos rieron, y en ese instante Skipper pudo ver en los ojos de Kowalski lo que quería, sin necesidad de palabras. No estaba seguro. Pero se puso en pie lentamente y fue donde el costal, de él sacó la libreta y lápiz de su compañero. Sus ojos brillaron al ver las hojas arrancadas en la libreta, caminó hasta Kowalski nuevamente, y antes de colocar el lápiz en su aleta lo sentó apoyándolo contra la pared. Kowalski le sonrió en agradecimiento y tomó el lápiz con su aleta derecha.

Skipper levantó la libreta en una hoja en blanco, sosteniéndola frente a Kowalski, y él empezó a garabatear en ella.

Continuará...

Gracias por sus reviews. ¡Mañana es el día antes de año nuevo! wooo! Que se la pasen bien, ¿se pasaron bien su navidad? Yo si hehe, en fin, nos leemos.

¡FELIZ AÑO NUEVO ADELANTADO! (tengan cuidado de no pasarlo en una caja, eso trae mala suerte).