CAPITULO 10
REGALAME ESTA NOCHE
Candice sonriente bajo para unirse en un fuerte abrazo con Frank quien también se encontraba muy emocionado por el suceso que implicaba salir bien de ese desfile.
Estuviste genial Candy Red.-dijo emocionado mientras se miraban a los ojos.
Gracias a ti por el apoyo y a ustedes por estar en mi equipo.-comento con lágrimas de emoción la rubia feliz de saber que ahora mismo estaba regresando a ser la mejor.
La verdad es que tú eres la mejor de todas.-dijo emocionado Armand mientras Rene asintió.
Bueno, pues es hora de ir a festejar.-comento Frank mientras seguían cada uno con lo suyo.
Candice se miró al espejo y suspiro hondamente, la verdad es que la vida le estaba dando una gran oportunidad ahora mismo.
A su vida había llegado un hombre que ahora mismo le mantenía en verdad expectante, habían respetado esa relación sin incluir solo sexo.
Eran muchos los meses que estaban en esa relación y la verdad es que ella deseaba dar un paso más allá, tenía miedo era claro pero sabía que Albert tampoco era hierro.-Espero que las cosas salgan bien.- se dijo así misma.
Albert miraba la algarabía de modelos caminando del brazo de varios artistas, empresarios, deportistas digamos la crema y nata New York.
La verdad es que estaba impaciente por tener a la rubia a su lado y al mismo tiempo nervioso.-Hola.-saludo ella sonriente
Te ves hermosa cariño.-dijo el rubio mirándole con un precioso vestido color negro ceñido de finos hilos…cabello lacio y labios cereza.
Gracias, también te ves apuesto.-comento ella sonriente mientras Albert le besaba en los labios.
La verdad quede gratamente sorprendido, fue como una ensoñación mirarte caminar en esa pasarela.-ella le miro con atención, deseaba verse reflejada en sus preciosos ojos azules.-Mi confesión tal vez suene fuera de lugar pero, deseaba bajarte de la pasarela tomarte entre mis brazos y hacerte el amor.
Ambos se miraron anhelantes y la verdad es que todo radicaba en una solo instante entre ellos para que se volviera magia.
Candice se ruborizo levente y le miro con sinceridad.-Yo también desee eso.-sin afán de protagonismo se besaron sin importarles nada más.
Archievald miraba en Hotaru una nueva oportunidad para recuperar el estatus que el mismo necesitaba, estaba por más decir que Candice pues ella era otro nivel.
Suspiro hondamente y trato de sonreír, lo mejor de todo eso es que no renovaría su representación con Chantal, así que estaba por hacer más cambios.
Los medios captaron lo más que pudieron de la pareja que la verdad no ocultaba lo que pasaba entre ellos dos, trataban de vivir su vida sin importar nada más.
Llegaron al After party donde se reunieron todas las guapas chicas para posar ante las cámaras de los medios y después cada una a festejar.
Albert estaba en verdad intrigado al mirar a su hermana del brazo de su mejor amigo.-¿Qué sucede aquí?.-pregunto un tanto sorprendido.
Nada en si hermano, felicidades la verdad es que Candice se ha reposicionado nuevamente y me ha gustado el cambio que tuvo contigo Frank.-el peliplata sonrio.
Gracias, pero ella sola es su propia producción.-el rubio asintió.
Me perdí de algo, Pauna pensé que no vendrías.-soltó Candice mientras se unían en un abrazo.
Así que me siento perdido entre estas dos, George me podrías explicar.-dijo Albert contrariado.
Lo cierto es que los invite al desfile y a que festejaran con nosotros una gran noticia.-comento la rubia, pues Albert no sabía sobre la relación que ambas tenían.
Vamos hay que sentarnos.-dijo Armand mientras tomaban una mesa, sirvieron las copas de fino Champagne.
Pauna omitió la copa cosa que no percibió el rubio.-Así que ustedes nuevamente están juntos.
Así es amigo, tu hermana me ha dado la oportunidad que yo necesitaba.-contesto el pelinegro sonriente.
Forman una linda pareja.-confeso Armand sonriente.
Eso es verdad, creo que es siempre bueno está enamorado es como si de pronto rejuvenecieras.-dijo Frank, el rubio solo les miraba como raros.
Hay algo que me ocultan.-Candy sonrió y Pauna suspiro hondo, lo cierto es que a pesar de que William aceptara la relación de su hermana menor con su mejor amigo él era celoso.
Nada en especial, salvo que serás tío y me casare con este gran hombre.-soltó Pauna mientras le sonreía, el rubio solo sonrió y beso la mejilla de Candy.
De pronto miro a George con cara de pocos amigos.-Tu !.-el pelinegro sonrió nervioso.-haz embarazado a mi hermanita
Vamos cálmate Will.-dijo Pauna mientras el rubio parecía ponerse algo molesto.
Te di la confianza y ahora…-Candy se estreso un poco, pues lejos de esperar que el peleara con su cuñado se imaginó alegría.
Vamos William Albert Andrew, soy una adulta amo a este hombre y nos casaremos.-todos se miraron con sorpresa ante el impulso de Pauna.
Lo lamento, solo me ofusque un poco.-confeso el rubio apenado mientras la rubia le sonrió.-vamos a brindar por la buena nueva.
No te preocupes William, sabes que amo a tu hermana y estoy feliz de que ella acepta mi proposición, al fin seremos una familia.-dijo George orgulloso.
Es hermoso.-comento Armand mientras miraba el anillo de compromiso que portaba Pauna.
Si es precioso.-contesto sonriente la rubia mientras suspiraba hondo, pues su arrebato le valió una promesa de amor eterno.
¿Te sientes mejor?.- dijo Candy preocupada pues el arrebato que había tenido, pronto el rubio oculto su rostro en el hueco de su cuello cálido.
Son buenas noticias, pero deseo que nos vayamos…Regálame esta noche Candice.-dijo tersa voz mientras la rubia sentía que su corazón corría aceleradamente.
Lo hare.-confeso la rubia mientras Albert sonreía gustoso ante la declaración.
Que tanto cuchichean.-soltó Pauna sonriente.
¿Cuándo se casaran?.-pregunto Albert ya más tranquilo y pronto pensó en su mama.- mi madre lo sabe.
La rubia asintió.-Nos casaremos en Junio y mi madre está feliz con la esperanza de su primer nieto.
¿Y ustedes para cuándo?.-pregunto George ante la mirada de sorpresa de Candice, mientras que el rubio suspiraba hondo pues todo mundo asumía que al vivir juntos más pronto podrían formalizar su relación.
Albert miro a la rubia sonrojada.-Aun no tenemos la fecha, pero créeme que si por mi fuera hoy mismo.
Armand sonrió y Frank aplaudió emocionado, mientras Candice se escondía en el cuello del rubio.-Brindemos bien por el amor…-Chocaron sus copas alegres.
Archievald estaba sentado junto con Annie disfrutando de la noche, la verdad es que el aun no superaba su relación con la rubia tal vez fugaz pero…dolía.-¿Nos podríamos ir?.-
Te sientes mal querida.-ella negó.
Es solo que me siento un tanto agotada y mañana tengo que volar.-contesto sonriente mientras salían del lugar.
Terrence estaba con ellos pero al mismo tiempo era ausente de todo, varias chicas compartían su mesa mientras trataban de darse a notar y la verdad es que no le interesaba ninguna.-Creo que también me retirare temprano.
Nos vemos.-dijo Albert tomando a la rubia de la mano mientras se despedían con un simple adiós, todos se quedaron con cara de what ante la partida inminente.
Están enamorados.-soltó Armand mientras todos sonreían.
Terrence esperaba su auto y tomo asiento, pronto se percató de la presencia de los rubios quienes ajenos a todos se besaban.
Candice hundía su cabeza en el cuello de Albert quien atinaba aprisionarla entre sus brazos, era como un dejavu en vivo.
Darse cuenta que pierdes lo que quieres no es fácil, ahora mismo el seria quien estuviera abrazándola y tal vez esa historia triste de novios y amantes tendría otro final.
Un mejor final o un trágico final, al mismo que llevo a Karen, cerró los ojos y a pesar de que la seguía queriendo pues él debía de tomar el camino hacia el olvido.
Subieron al deportivo del rubio, la verdad es que se palpaba una tensión entre ambos…el rubio freno en seco en un semáforo en rojo y se acercó a ella para besarla.
Candice cerró los ojos y se dejó llevar, sintió su lengua resbalarse en sus labios, lentamente, succionando mientras ella sentía que las piernas le temblaba…era como si ese momento fuera superado por una intimidad no vivida.
Un claxon los saco de su ensoñación mientras se miraban acalorados y el rubio aceleraba el auto para llegar con ansias al departamento que estaba compartiendo con la rubia.
Bajaron del auto en completo silencio, el rubio la tomo de la mano y caminaron hasta el elevador que cuando se cerró ante la vista de los mirones, terminaron por unir sus labios de manera apasionada.
Albert no se contuvo y levanto en brazos a la rubia quien enredo sus piernas en él, dejándose llevar por un beso apasionado, el aprisionaba su cuerpo al de ella, sintiendo como ambos transmitían calor intenso.
Los besos que Albert le daba eran para hacer desfallecerla ahí mismo de placer, su lengua saboreaba cada recóndito lugar en su boca que se mezclaba con el dulce sabor al champagne.
Albert tomaba con firmeza su dulce trasero, exploraba ese bello lugar donde tenía un deseo acumulado de hundirse hasta el fondo, duro e inflexible, derramando toda su semilla en ella.
El ascensor se detuvo y las puertas se abrieron, camino con ella aun en esa posición era un deleite tocar sus suaves nalgas.
Abrió como pudo la puerta cerrándola de inmediato mientras aprisionaba la menuda espalda contra la puerta de la entrada, Candice solo dejaba llevar sentía que la sangre le hervia de deseo.
Albert la miro a los ojos y expreso lo que pasaba.-Te deseo.-dijo a su oído.
Yo también.-contesto ella mientras siguió psalaor la penumbra del pasillo hasta llegar a su cuarto donde la recostó en la cama.
Yo no quiero forzarte a nada.-logro hilar entre susurros el rubio mientras Candy le miraba con ternura.
Te amo Albert.-dijo ella en un suspiro.-Te necesito Albert.- aquella declaración le hizo al rubio parar un segundo para grabar en su memoria esas palabras dulces como ella.
Se posiciono sobre ella y beso con fiereza sus dulces labios color cereza mientras comenzó a deslizarse con suaves labios por su piel nívea.
Beso tras beso para deslizar con sus manos lentamente ese vestido que se dejó llevar con las caricias pronto sus redondos pechos quedaron solo cubiertos por un bustier negro.
La visión de esa sensual prenda hizo al rubio encender aún más, un leve pezón se asomaba travieso por las respiraciones agitadas de Candice White ante la expectativa de Albert.
Sin tanto afán su boca de apodero de este rosado montículo mientras su mano se deslizaba al otro pecho para sacarlo de su guarida.
Candice gimió ante el contacto y cerró los ojos para vivir el momento, la lengua del rubio y la succión de sus labios le hizo sentir un deseo que nunca antes vivió.
Era como si de pronto todo el cuerpo se le enchinara y ella sentía flotar, el corazón le corría presuroso y la razón le hacía desvariar…era como si todo el mundo podría terminar y ella solo deseara que él estuviera a su lado.
Pronto sus manos apretaron ambos pechos desnudos para que este llevara sus labios húmedos a sus pezones erectos, dispuestos para que fueran suyos tan suyos como ella misma.
Albert sentía que su corazón corría a prisa nunca antes deseo a ninguna mujer como a ella y tampoco nunca tuvo el temor de no ser lo suficiente para ella.
Sus besos húmedos comenzaron a recorrer su cuerpo erizado ante su contacto, llego a su breve cintura con la sangre agazapándose en su cabeza.
Beso lentamente mientras ella apretaba su estómago por el roce de sus labios, era suave como el mismo algodón y su aroma a rosas le gustaba mucho.
Pronto sus manos cobraron vida acaricio sus suaves y tersos muslos mientras comenzaba a besar con lentitud recorriendo la larga pierna…Candice se sintió en verdad conmovida.
Sintió como pronto solo quedo con un bustier mal puesto y desnuda de abajo…las manos de Albert tomaron con suavidad su pie mientras lo besaba y ella reía.
Sin previo aviso le abrió las piernas para hundir su cara entre sus suaves muslos blancos y tersos para aspirar su aroma.
Algo tan íntimo que no supo interpretar Candice pero sintió con delicia la lengua sobre su punto medio y carnozo que estaba asiduo de gratitud.
Albert se sintió dichoso de ser quien ahora mismo le hiciera sentirse mujer, succiono, amaso, degusto cada centímetro de su femeneidad.
La rubia gemía con afán sentía que el aire que entraba a sus pulmones ardían en su garganta, dios era como el mismo cielo no se explicaba como era que todo esto sucedia.
Pronto ella se apretó y Albert supo que tocaría las estrellas, levanto sus piernas para hundir su lengua en ella mientras un ronco gemido salió desde adentro de su ser.
Candice sintió que todo aquello que conocía no tenía comparación, el corazón le corría, la piel se le erizaba y su cabeza escuchaba palabras dulces...de amor…amor.
Albert no paro en su trabajo y siguió relamiendo con su suave lengua a Candice, quien gritaba de placer, su segundo orgasmo fue lleno de contrastes.
Ya no era solo que la pasión estuviera en esa parte, parecía que algo más acompasaba la línea que entre ambos se había formado.
El rubio se levantó sobre ella para besarla profundamente mientras su sabor se mezclaba con la champagne, el almizclado sabor de su sexo y el fuego que los estaba consumiendo.
El rubio estaba listo y no podría esperar más, saco su miembro para hundirse lentamente en ella…fue como tocar el cielo con las manos.
Estaba estrecha, cálida y húmeda por completo para él, dispuesta a todas aquellas sensaciones que él podría darle y eso era lo más apremiante de esa noche.
Candice gimió un poco ante la intromisión, la verdad es que ese hombre era algo que nunca antes experimento y no pudo evitar no morder su labio ante la calidez de su cuerpo sobre el suyo.
Candice se veía hermosa ante los ojos de William Andrew, era una belleza de ojos verdes como las praderas y unos labios rojos deseosos de ser devorados.
El rubio se hundió lo más que pudo mientras sus cuerpos se frotaban con delicadeza y lentitud, saborear cada minuto era preciado.
Pronto las estocadas en ella comenzaron a hacer más intensas y pronto el rubio deseo que ella le montara…se giró con cuidado de no lastimarla y ella lo supo.
Lo miro con deseo y amor, mientras sus manos comenzaron a guiarla con ritmo…-dios.- dijo entre dientes Albert mientras miraba los pechos de Candice mecerse con parsimonia.
Ambos tenían pasados a cuestas, no había mentiras en esa relación mucho menos secretos virginales por ello es que atesorar cada momento era lo mejor.
Candice tomo el ritmo y Albert solo se dejó llevar, lo más gracioso fue cuando ella con premura literalmente jalo la fina camisa logrando que los botones salieran esparcidos en la cama.
Albert se encendía aún más cuando sintió los pechos desnudos de Candice en su torso dorado…pronto ella gimió en su oído y con sus manos tomo sus suaves nalgas para moverse con más rapidez.
Un perlado sudor les cubrió mientras él se apoderaba de sus labios y ella lo abrazaba, era perfecto…el momento perfecto, la mujer perfecta y la noche perfecta.
El ritmo subió un poco más y Albert se supo por completo rendido ante esa mujer, era una diosa sobre el con sus pecadores labios rojos, sus verdes ojos y su cabello que se rizaba sin mucho esfuerzo.
Gimió sin poder contenerse ni muchos desearlo todo era natural entre ellos y sin más alcanzo la cima con ella encima…se corrió cuando ella le apretó con fuerza hundiéndose con fuerza para perderse en ese placer.
Candice dormía plácidamente, la noche era una bruma cargada de muchos sentimientos y más cuando escucho las palabras que ella pronuncio.
Un simple te amo puede desquiciar a un hombre y él estaba rendido con esa batalla, pronto pensó en lo que ya sabia y esto era fácil.
El deseaba a esa mujer para toda la vida y lo que necesitaba era tan simple, cerró los ojos y la atrajo a su pecho para vencerse a los brazos de Morfeo.
A la mañana siguiente Candice se despertó sin muchas ganas de nada, sentía que su cuerpo dolía tan solo moverse un poquito.-abrió los ojos para darse cuenta de que no estaba en su habitación y pronto las imágenes de una noche perfecta aparecieron en su mente.
Sonrió y se sentó, cierta parte de su femenina anatomía se sentía un poco inflamadita, se sonrojo al pensar en cuantas veces lo habían hecho como conejos en primavera.
Albert entro a la habitación con una bandeja y el desayuno listo para ella.- Buen día amor, ¿ Cómo durmió mi princesa? .-preguntaba con ternura el rubio.
Abrázame.-Este puso la bandeja en la pequeña mesilla de centro de su cuarto y se fundió en un abrazo con Candy...era tan cómodo estar así... en paz...-fueron unos minutos de silencio.
Sabes creo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, tuve mucho miedo de perderme la oportunidad de conocerte y saber que hubiera sido un error no haberme arriesgado a estar a tu lado.-el rubio se sintió orgulloso de escuchar esas palabras.-Ahora sé que valió la pena.
Yo tan bien me siento tan feliz con esta relación, que no deseo perder ni un minuto más de mi vida sin tenerte en ella y que con tu presencia inundes los lugares más importantes de mi vida.-la rubia se quedó sin aliento.-Te amo Candice Marie White Redford.
Ella estaba impávida por esa declaración un te amo...en los labios de la persona que ella sabía que era el único hombre que había aprendido a amar.
Sé que no es el mejor momento, pero la verdad es que no creo que sea el peor, porque anoche nos unimos los dos en señal de amor.
Bien esto me ha costado mucho para pensar en cómo pedirlo...pero bien...-William se daba apoyo moral mentalmente, pues jamás en la vida 1 había tenido una novia formal, 2 jamás se había enamorado profundamente de una mujer y 3 nunca le había pedido matrimonio a nadie.
EL rubio la jalo del brazo para que ella se levantara de la cama, así con el rímel corrido, los labios hinchados, el cabello revuelto y el cuerpo dolorido.
Pronto se quedó helada al ver que ese hombre con los ojos más azules que había visto se arrodillaba frente a ella.-Candice White, eres la mujer que ha llegado a mi vida como una ráfaga de viento, desde el primer día que vi tus ojos me enamore y solo quiero decirte que anhelo que aceptes ser mi esposa...te amo...- Albert tomaba la mano de Candy y la miraba con infinito amor.
Dios.-dijo en un suspiro la rubia mientras se acomodaba el cabello, se tapaba la boca y sonreía como boba.-Nunca pensé que esto fuera posible y claro que acepto casarme contigo Albert.- El rubio atino a levantarla en brazos mientras ella lloraba de felicidad.
Te amo.-dijo Candice, mientras se daba un beso simbólico, él se sentó en la cama con ella en sus piernas y le colocaba el anillo de compromiso.
Luce perfecto en ti.-dijo el rubio mientras besaba su mano y ella simplemente se limpiaba las lágrimas.
Me siento tan contenta Albert, jamás me imagine poder ser tan feliz contigo.-menciono con la voz entrecortada por las lágrimas.-no sé si lo merezco.
Lo mereces y lo merezco.-el suspiro hondo mientras le daba aliento.-tenemos que avisarle a tus padres y a mi familia, quiero que te encargues de organizar la boda en un par de meses.
En serio, no crees que es demasiado pronto.-respondió con sorpresa Candice.
No, yo necesito que estemos casados y no deseo separarme más de ti…-el rubio deseaba hacer las cosas bien.-Eres la mujer que amo y deseo hacer todo como mereces.
Gracias.-dijo ella sonriente.
A ti.-contesto el rubio mientras reían y miraban su mano con ese precioso anillo que anunciaba un futuro inmediato juntos.
Hola chicas pues me encuentro en la recta ya final de esta historia, lo cierto es que creo que anexare un capitulo nuevo y bueno espero poder subirlo.
Lo cierto es que por el momento me es difícil enfocarme en estar con una nueva historia porque estoy a prueba con el trabajo y me traen azada ósea en joda, ya saben cómo son los tiempos.
Por eso es que me atraso con las historias y siendo lectora pues es medio frustrante en verdad, bueno mil gracias por seguirme con Red Girl, como con otras historias de las cuales también leo sus reviews, les quiero.
Les contesto los reviews del 8-9 y saludos:
CandyFan72.-Creo que este cuarteto tiene que caminar por la misma línea llamada decisión y tomar lo que dios les da por el momento, establecer una relación y amarse sin reservas. En cuanto a Chantal andaba perdida y perdida se quedara ya sin el apoyo de Archie ahora sí que tendrá lo que merece por burra, en fin espero que este te guste porque al parecer los rubios ya cocían habas por demostrarse su amor y bueno un abrazo para ti también.
PaulayJoaqui.-Si hay que empezar de poco a poquito para que les funcione su relación, porque si no estarán destinados al fracaso. Ahora si con el regreso de ella y con las verdades dichas creo que no hay más tiempo para perder cuando existe el amor entre ambos y bueno el tiempo le da a la gente lo que merece…Terrence solo, Archievald medio llevándola y Chantal bye bye…saludos linda.
Tania Lizbeth.-Terry la perdió en un pequeño trance de estupidez pero a madurar para disfrutar y bueno los rubios con ansias de más que solo amigos. Ya se creó que Candice también está muy contenta y es que cuando se te declara el chico que te gusta pues caminas sobre nubes de algodón…que linda pareja y veremos pronto más sucesos de amor…saludos.
Anmoncer1708.-Andale haz de cuenta regreso a pisar cucarachas y a decirles quien manda, me reí mucho con tu comentario, Pauna a buscar a su media naranja que andaba ya rodando por otros huertos y bueno gracias por las flores…Al parecer el desfile despertó la necesidad de varios caballeros pero solo uno pudo jactarse de tener el amor de esa bella mujer, ya sabes uno de ojos de cielo y rubio, los castaños nomas milando como los chinitos y pues bueno que puedo decirte si lo que se ve no se calla…urge la entrega en esto dos y para siempre…gracias por las flores linda y un abrazo.
Yuleni paredes.-Espero que te hubiesen gustado los dos capítulos, ojala que pudiera editarlos más rápido saludos linda.
Stormaw.-El sacrificio en ocasiones no quiere decir que tenga éxito, creo que en cuestiones del corazón es mejor arriesgar que mirar a la distancia en otra ocasión para Archivald y Candice a colocarse en la cima. Asi es vuelve al cause esta chica como debía de ser cada uno con lo suyo y bueno el premio es que alguien le espera con los brazos abiertos…que suerte Candy…saludos.
Yusmariz.-Así es, el tiempo lo sana mientras uno se lo proponga y si vale la pena el amor que tienes enfrente con cautela sabe mejor…a gozarlo.
Sol.-Bendiciones para ti también linda, la verdad es que Candy regreso con ganas de ser la reyna eso si dejando atrás a los castaños para mirar de frente con un hombre de esos que nacen uno cada cien años…Albert.-
Candy777.-No te preocupes, la verdad es que cerrar círculos es lo mejor para caminar con nueva energía y claro conseguir todo aquello que nos merecemos y ellos merecen ser felices…Pauna tenía que sucumbir ante George y bueno pues Albert con Candice esa es una historia muy fuerte de otro siglo.
Glenda.-Besos a ti también, si Terrence paso de rebelde a remenso ya la perdió y ni modo a superarlo, mientras que unos cálidos brazos esperan con ansias a una guapa rubia de pasarela. Que linda por el comentario y bueno los castaños atrás se quedaran, Candice obtendrá un gran premio con ese magnífico hombre que nos hace suspirar así alto ojos azules y príncipe…jajaja…un abrazo a la distancia linda.
Loren ríos.-Que padre saber de ti linda me da mucho gusto que sigas esta historia, espero que con los capítulos siguientes te resuelvas algunas dudas y otras más que apenas están por salir…espero que Carl sea feliz con ver a su hija ya realizada como mujer con un gran hombre como Albert. Así es una pasarela directa a otro lugar y más privado, espero que te guste el capítulo linda…saludos.
Amy C.L.-Que linda con las flores y pues espero que este capítulo también sea de tu agrado, un abrazo a la distancia.
Paty a.-Gracias a ti por leerlo y comentarme, saludos.
Jenny.-Listo, espero que te guste…saluditos.
