Capítulo 10
Pasado el mediodía, mientras bebía té en la estancia intento ordenar sus pensamientos, los días siguientes a la llegada de Juugo por más que intento no pudo salir sola, Elba o Sasuke estaban junto a ella, casi custodiándola. Su paciente estaba mucho mejor, ya podía mantener pequeñas charlas sin agotarse por completo, estaba satisfecha con ello, podía ver que hizo un buen trabajo, sin embargo aún estaba la cuestión de su huida, pasaban los días y se estaba acostumbrando demasiado a dormir acompañada, esta noche simplemente se alejaría del Uchiha y por la mañana iría directo al puerto.
- Sakura, quieres acompañarme al mercado? Hay algunas cosas que necesito comprar- las voz de Elba la saco de sus pensamientos –Desde luego- intento no mostrarse ansiosa pero esta sería una buena oportunidad para conocer el camino que tomaría.
El cielo estaba despejado y el día era agradable, la brisa marina siempre ha sido una debilidad. - Sasuke dijo que regresaría a media tarde a… - La vos de Elba era solo un susurro que se dispersaba, no la escuchaba realmente, el mercado era bastante pequeño comparado con la cantidad de navíos que habían en el puerto, aun así era un lindo paisaje.
Respiraba profundamente, tenía un sentimiento de plenitud extraño parecía todo más ameno esa tarde, hasta que sintió un golpe en el brazo – Se supone que es una conversación no un monologo Sakura – Pestaño varias veces sin poder ocultar su confusión mientras tomaba el brazo que fue agredido – No es que solo estoy hablando yo cariño, sino que además no estas prestando atención – Elba parecía entre divertida y molesta, Sakura volteo su vista atrás y entendió el porqué de su actitud, habían pasado por mucho el mercado de alimentos y no lo había notado.
Comenzó a reír y disculparse no pretendía ignorarla solo se dejó llevar. – Deberías buscar ropa más agradable de la que llevas, el viaje de mañana será largo y no muy cómodo para ti – La cara de Sakura se desfiguro, ni siquiera a trazado una ruta de escape y ya planeaban cambiar el escenario –Cariño, sucede algo?... creí que Sasuke te lo había comentado, llevo todo este rato hablando sobre eso- Sus pensamientos volaron buscando el momento en que el Uchiha le dijese que la estadía en el pueblo llegaba a su fin y nada, las únicas veces que estaba con él solo recibía un par de monosílabos como respuesta a sus preguntas pero ningún comentario respecto a un viaje salió de él.
Decidió que el enojo y frustración que sentía serían liberados en la noche cuando comenzara a reclamarle al Uchiha el que no contemple su opinión al momento de tomar decisiones que le competen a ambos, por el momento seguiría el consejo de Elba, correr con vestido no era muy fácil y correr lejos del Uchiha era lo que pretendía hacer.
Entraron a una pequeña tiende con un peculiar y agradable aroma, busco la procedencia y vio encendido un palito de incienso, sonrió con nostalgia, su hermana utilizaba distintos aromas de incienso dependiendo de qué tan molesta estaba.
Se probó algunas piezas de ropa y termino comprando unos pantalones y blusas a juego, escucho las recomendaciones de la vendedora y Elba quienes parecían saber mucho de comodidad y durabilidad de una tela.
Rieron juntas y disfrutaron de una tarde de compras con bocadillos, Sakura estaba lo bastante feliz como para olvidar que debía llegar a la casa de huéspedes enojada con el Uchiha. Dejo las cosas en su habitación para bajar a cenar, luego de eso se dirigiría a comprobar el estado de su paciente.
- Como te has sentido el día de hoy? – Juugo le agradeció su ayuda como lo venía haciendo desde que despertó, reviso el estado de sus heridas, aplico ungüentos cicatrizantes para luego reemplazar algunos vendajes, mientras él hablaba de lo agradecido que estaba. - Sasuke… dijo que partiríamos durante la mañ… auch! – Sakura se disculpó por el repentino cambio de presión al tratar la herida, el Uchiha había hablado con todos sobre el viaje de mañana menos con ella, que pasaría si ella hubiese preparado su viaje hoy?, y sí mañana cuando él abra los ojos ella no esté a su lado, que pasaría si dijese que no quiere ir?
Esas y otras interrogantes pasaban por su mente mientras subía las escaleras y se dirigía al cuarto, estaba segura de que estaría ahí, siempre iba a la cama a la misma hora, ya tenía planeado que le diría exactamente, sentía la rabia subiendo por su garganta, y cada paso que daba la indignaba aún más, como se atrevía a depender de ella a su antojo?
Abrió la puerta dispuesta a cantarle sus cuantas verdades – Quien crees que…?- Vacía, la habitación estaba vacía, era un lugar pequeño y aun así lo busco, recorrió con la mirada el recinto, entro al cuarto de baño, absurdamente miro bajo la cama y no nada – Maldita sea… - entonces recordó que estaba planeando un viaje mañana, de seguro estaría coordinando la dichosa partida, eso le daba tiempo para tomar un baño y bajar a comer algo.
-Bien- Respiro profundo y puso firme las manos sobre su cintura. – Baño primero, comida después y lo último serán los regaños – Con eso en mente estiró su cuerpo y se dirigió al cuarto de baño.
Sasuke mordía una manzana en la cocina con una toalla colgada en su cuello. – Te ves demasiado relajado para lo que te espera – Su expresión no cambio al escuchar la voz de Elba – Debiste decirle, estaba muy molesta, quizás ella quería pasar más tiempo en este lugar… -
Lo que ella quería era tener tiempo de salir huyendo, y eso era algo que él no podía permitir, por eso no le dijo antes, la hubiese puesto sobre aviso – No necesitaba saber – Elba lo miraba con disgusto – Tu esposa parece ser muy tímida pero su mirada demuestra un fuerte carácter, será mejor que no la provoques- Termino su fruta y sonrió, había notado la determinación que refleja su mirada, fastidiarla hasta volver a ver esa mirada era algo que no pretendía evitar – Ya lo veremos –
Terminaba de secar su cabello a regañadientes, daba vueltas por la habitación murmurando y maldiciendo su extraña suerte, le haría saber lo que pensaba, no se quedaría quieta, no permitiría que pasara de ella como si fuera parte del equipaje, eso no era justo para ella, paso por mucho para llegar hasta ahí y no dejaría que un sujeto de muy mal carácter simplemente cortara su alas, se detuvo frente a la chimenea del cuarto y comenzó a atizar el fuego – Está completamente equivocado si cree que puede usarme… - Quedó perdida en sus pensamientos viendo el fuego consumirse frente a ella.
Se detuvo en el umbral de la puerta, Sakura obviamente no lo escucho entrar, se veía demasiado concentrada en lo que sea que el fuego le estuviese mostrando, se permitió observarla desde donde se encontraba, la luz se proyectaba en su rostro formando un juego de sombras que la hacía lucir demasiado tentadora, su cabello suelto colgaba por su hombro izquierdo dejando la base de su cuello desnuda, tenía el fuerte deseo de besar aquella sección de blanca piel justo en ese momento, saboreó la sensación un momento y suspiro, mientras menos se involucre con ella menos lo odiara cuando la entregue a su padre nuevamente.
Obligar a su cuerpo a dirigirse directo a la cama fue lo más difícil que haya hecho en mucho tiempo, se quitó la camisa que llevaba, quedando solo en pantalones, se arrojó sobre la cama con el único fin de hacer ruido y ver la reacción que tendría la pelirosa, pero solo la vio tensar la espalda en la posición que se encontraba, suspiro decepcionado, una cosa era que él evitara acercarse a la joven y otra muy distinta era que ella se acerque a él, esa era una opción que no estaba dispuesto a rechazar, si era ella quien lo buscaba no sería su culpa, no estaría él intentando seducirla sino ella, él ya había caído en eso una vez solo tenía ella que volver a intentarlo.
Respiro profundo varias veces atizando el fuego con fuerza por si el Uchiha llegaba a escuchar su respiración, pensó en un sinfín de insultos, repasando en su mente todo lo que planeaba decirle y resulta que apenas y noto cuando él entro a la habitación, hasta hace un momento aun sentía la mirada fija en su espalda como una aguja perforando su nuca, todo el valor y la rabia que había acumulado se vieron evaporadas por la necesidad de tenerlo cerca, cerró los ojos y respiro nuevamente, no entendía cómo lograba ese efecto en ella, pero no estaba dispuesta a dejarlo ganar, tomo valor nuevamente dispuesta a dejar todo en claro de una vez.
Su determinación duro el tiempo que le tomo ponerse de pie y girar su vista a la cama, mordió su labio y su expresión parecía contrariada, como se supone que estaría molesta con un hombre que estaba dormido sobre su cama con las manos descansando sobre un abdomen bien trabajado y el cuerpo ligeramente inclinado al centro del colchón, suspiro abatida, se supone que estaría enojada con él le recriminaría nuevamente que no le diga las cosas pero no, parecía hacerlo a propósito, quien se duerme sin camisa sobre la cama en una pose tan provocativa? Era una de las interrogantes que más le molestaba.
Medito por un momento si despertarlo y discutir con él o meterse a la cama y esperar a mañana. Siguió el subir y bajar de su pecho que en algún momento comenzó a tenerla hipnotizada, no se movió de su posición disfrutando de la vista, hasta que un ruido fuera de la residencia la puso en alerta, regreso la vista al Uchiha viendo como este se sentaba en la cama, se había despertado fijando su ojos oscuros en los claros de ella, se quedó de pie observándolo un momento, escuchaba un susurro de su mente, una especie de alerta que simplemente ignoró.
Ninguna palabra salió de la boca de él pero sus ojos la estaban llamando, no se detuvo a pensar en lo siguiente que haría, simplemente se acercó a él hasta tocar su rostro con las manos, era absurdo, lo vio esta mañana, durmieron juntos anoche, hasta hace un rato lo estaba maldiciendo y aun así… sentir su piel provoco añoranza en su corazón, solo tocarlo la hizo notar cuanto lo había extrañado, rió por el pensamiento. – Absurdo… - Acerco su boca a la de él y como la última vez fue bien recibida.
