10. Smile Like You Mean It

La cena en la casa Fabray no presento mayores contratiempos, Judy quedo encantada con los modales y la fluidez de Rachel para variar entre distintos temas de conversación. La mayor parte de la cena paso con Charlotte destacando lo talentosa que es su novia, Rachel sonrojada diciendo que no era para tanto, Judy divirtiéndose al ver como el comportamiento de su hija cambiaba dejando atrás su ironía y mal genio cuando estaba junto a la morena y Quinn mirando las interacciones en silencio sin mayor participación.

-Muchas gracias por esta grata velada señora Fabray-

-Ha sido un gusto conocerte al fin querida- Exclamo Judy con una sonrisa cordial.

-Buenas noches Rachel- Quinn se despidió.

Rachel sentía la intensa mirada que la rubia animadora dirigía sobre ella y respondió con un dubitativo -Buenas noches-

Algo en el tono de su voz, su semblante, incluso en su lenguaje corporal era diferente y para Rachel no paso desapercibido, notaba que algo estaba ocurriendo con Quinn, era como si su comportamiento en torno a ella hubiese cambiado drásticamente, cada discusión que habían tenido en los pasillos, cada vez que la llamo por algún sobrenombre, Rachel podía sentir que todas las palabras hirientes que la capitana de Cheerios le lanzaba venían acompañadas de tanta rabia, era tan palpable la ira, pero ahora era como si todo ese rencor de pronto hubiese desaparecido, ahora cuando Quinn le hablaba ya no detectaba ni un ápice de enojo, por el contrario el matiz de su voz, las miradas, todo iba dirigido con algo parecido al anhelo y la melancolía.

Rachel intento dejar de pensar, en más de dos años nunca había entendido la razón por la cual Quinn parecía odiarla, por lo que era claro que en una sola noche tampoco podría entender la razón por la cual parecía que mágicamente había dejado de hacerlo.

Además cuando Charlotte tomo su mano para acompañarla hasta su automóvil y le susurro -Esta noche te ves tan hermosa, bueno en realidad siempre luces como una princesa para mí- Rachel sonrió tímidamente y cualquier otro pensamiento coherente en su mente se esfumo.

...-...

La relación entre Rachel y Charlotte se fortalecía cada día más y es que se complementaban absolutamente. Charlotte le entregaba la estabilidad que ella necesitaba y Rachel a cambio la inundaba de energía.

Rachel tendía a pensar que solo las cosas majestuosas como la voz de Barbra durante My Man o la magia que trasmite una puesta en escena como la del musical Wicked, podían darle felicidad, hasta que conoció a Charlotte y se dio cuenta que las cosas simples también pueden resultar memorables.

No necesitaba viajar a Paris o Venecia para tener la cita de sus sueños, el patio trasero de la residencia Berry era más que suficiente, Rachel estaba recostada con su espalda apoyada en el alerce que sus papás plantaron apenas compraron esta casa y su novia recostada con su cabeza sobre su regazo. Charlotte tomo con delicadeza una frutilla del recipiente que estaba a su lado y se la dio a Rachel en la boca.

¿Es absurdo sentirse atraída por la forma en que alguien come una fruta? Posiblemente si, quizás suena hasta un poco extraño pero Charlotte no podía evitarlo, la forma en que su novia delicadamente muerde un pequeño trozo y el posterior movimiento de sus labios, todo eso le parece a la rubia muy sensual, pero lo que más la cautiva es que Rachel sea inconscientemente así, a diferencia de las otras chicas con las que Charlotte ha estado que ponían su máximo empeño en coquetear y parecer provocativas, en el fondo tanta intencionalidad le resultaba vulgar más que atractiva. Rachel no es así, por el contrario ella tiene un atractivo natural, no se esfuerza en aparentar nada, siendo esa es una de las tantas características que hacen que la rubia adore a su novia.

Charlotte no lo soporta más y antes incluso que Rachel termine de comer la diminuta fruta, la rubia se levanta para alcanzar sus labios y la besa.

Comparten un beso apasionado con gusto a frutilla.

...-...

Lunes en la mañana. Quinn abre su casillero, se mira en el pequeño espejo adherido en la taquilla para comprobar su maquillaje, saca su libro de Historia y camina por el pasillo con su desplante de costumbre, que tiene el efecto de costumbre, gente separándose, nadie se atreve a interponerse en su camino.

-Hola Q- Saluda efusivamente Brittany lanzándose en un abrazo.

Santana por su parte hace un pequeño movimiento de cabeza en señal de saludo.

Este seria un día como cualquier otro con la salvedad de que por primera vez en lo que pareciera ser bastante tiempo, Quinn se siente relativamente bien consigo misma, ser consciente de sus sentimientos reprimidos le da una sensación de apreciada libertad que antes no tenia, incluso cuando frente a ella pasan caminando su hermana y Rachel de la mano, por primera vez la capitana de Cheerios no tiene ganas de golpear un casillero cuando las ve caminar juntas y por el contrario se asoma una enigmática sonrisa en su rostro que no pasa desapercibida por Santana.

-Parece que tienes muchas confianza- Comenta divertida la latina.

-Supongo que ya quiero empezar a competir porque se que voy a ganar- Quinn responde con presunción después de todo siempre a conseguido lo que se a propuesto ¿Por que Rachel iba a ser la excepción?

-¿De qué competencia hablas Q, es de baile? ¿Yo también puedo participar?-

-¡Nunca lo permitiría!- Santana inmediatamente afirma con el ceño fruncido producto de los celos, aunque Brittany ni siquiera entienda de que va todo el asunto.

-Lo siento Britt el requisito para participar es tener Fabray por apellido-

-¡Buuuuh! yo quería participar- Brittany se queja haciendo infantiles pucheros.

-Eso es un alivio B porque créeme el premio final es horrible, además yo tengo un premio mucho mejor para ti- La latina levanta las cejas en un gesto descaradamente sugerente haciendo que la animadora alta sonría alegre.

-Damelo San por fis. ¿Donde esta mi premio?- Emocionada pregunta Brittany dando brincos.

-En el armario del conserje-

-San vamos a buscarlo ahora, ¡Si! ¡Ahora! ¡Ahora!- Insiste entrelazando su meñique con el de Santana para apurarla.

-Me voy a clases- Quinn agrega rápidamente dejando atrás a sus amigas, conociéndolas sabia que llegarían tarde o que de plano se saltarían totalmente la clase de Historia.

...-...

El primer paso siempre es trascendental, Quinn era consciente que todas sus posibilidades dependían de este primer intento de acercamiento, por lo que el nerviosismo se apodero completamente de ella, por más que en la mañana la inundaba una actitud ganadora, a medida que pasaban los minutos se fue esfumando y siendo reemplazada por la ansiedad y su miedo al rechazo. La rubia animadora no había dejado ningún detalle al azar sabia que en el periodo después de Álgebra II, Rachel tenia una hora libre, además era fácil encontrarla ya que solo hay tres lugares en los que la pequeña morena podía estar: En la biblioteca, el salón del Glee club o en el auditorio. Opto por partir buscándola en el auditorio, que para su suerte y aumento de su nerviosismo efectivamente Rachel se encontraba ahí ensayando sus escalas.

Camino despacio acercándose al piano, Quinn sentía como su corazón latía un poco más fuerte por cada paso que daba. -Hola Rachel- Saludo con un tono de voz que delataba su creciente inseguridad.

Rachel despego su vista de las teclas del piano para contemplar unos segundos el semblante intranquilo de Quinn, realmente parecía que algo había cambiado en ella pero por más que la miraba no podía precisar que era o la razón de fondo de ese cambio.

-Buenos días Quinn- Respondió finalmente, pasaron unos cuantos segundos en silencio, Rachel espero a que la rubia dijera algo más, pero Quinn no apartaba la vista de sus propias manos, por lo que agrego -Bueno mi ensayo de escalas tuvo una duración más que prudente, por lo que me retiro para que puedas utilizar cómodamente estas dependencias-

La morena se levanto del banquillo y cuando estaba dando un par de pasos hacia la salida, Quinn reacciono -¡Espera Rachel no te vayas necesito hablar contigo!-

"Mierda" Pensó Quinn, consciente de lo desesperada que se escucho cuando la llamo.

-Claro no hay problema, podemos conversar- Rachel dijo cortésmente

Estaban paradas a unos cuantos centímetros de distancia pero Quinn sentía como si fueran kilómetros, era complicado no sabia exactamente como empezar, que decir, era casi irónico lo fácil que se le daba ser enemiga de Rachel, burlarse de ella, en esos momentos de confrontación era como si las palabras fluían fácilmente, pero ahora que por fin había conciliado consigo misma esta atracción irrefutable que sentía por la morena, era como si las palabras se atascaran en su garganta.

Si aceptar que tenia verdaderos sentimientos por ella fue complicado para Quinn, actuar de acuerdo a esos sentimientos definitivamente no estaba siendo más fácil. Y el hecho de que Rachel la mirara con una expresión tranquila, paciente, con esos cálidos y expresivos ojos marrones, no estaba ayudando tampoco, Quinn aparto la vista de los ojos chocolate para intentar concentrarse, pero inevitablemente su mirada cayo directamente sobre su boca.

"¿Como sera besar esos perfectos labios?" La rubia animadora trago saliva perdiéndose en sus pensamientos.

-¿Quinn?- Rachel pronuncio el nombre de la rubia animadora sacándola de su lapsus de ensoñación.

-Yo necesito disculparme contigo por la forma en que me he comportado todo este tiempo- Quinn declaro con dolorosa honestidad sin atreverse a hacer contacto visual.

Rachel la miro con extrañeza, incrédula, realmente estaba ocurriendo esto ¿Quinn Fabray se esta disculpando con ella?

-Se que es imposible justificarme, pero estoy sinceramente arrepentida por haber actuado así y te prometo que jamás te tratare de esa forma nuevamente.

El silencio de desplegaba por todo el auditorio, el corazón de Quinn latía tan fuerte, que cerro los ojos en un intento vano para serenarse. Rachel observaba con atención los perfectos rasgos de la rubia, en todo el tiempo que se conocían nunca antes la había visto tan frágil, era como si ella fuera un libro abierto, donde podía leer fácilmente todas las emociones que cruzaban por su rostro desde el nerviosismo hasta la preocupación.

Y fue en ese preciso momento al ver a Quinn tan vulnerable, que Rachel dimensiono el asombroso parecido físico que tenia con Charlotte, osea era obvio porque son hermanas gemelas y para cualquier persona que las conociera diría que son idénticas pero para Rachel nunca fue así, al contrario ella podía diferenciarlas perfectamente, excepto ahora que Quinn parecía estar tan nerviosa que mordía ligeramente su labio inferior, de la misma forma en que Charlotte lo hace cuando esta nerviosa.

El gesto le pareció tan entrañable que la morena sin pensarlo más respondió. -Esta bien, acepto tu disculpa-

-¿Eso significa que me perdonas?- Pregunto esperanzada.

Rachel asintió y agrego -Creo en la veracidad de tu arrepentimiento, por otra parte en cierta forma entiendo la enemistad que constantemente es dirigida hacia mi persona, soy consciente que mi personalidad estridente y destacado talento pueden resultar molestos o derechamente intimidantes para el resto y por tanto la mayoría del plantel estudiantil en su inmadurez adolescente expresan su desagrado con actos que caen claramente en la categoría de crueles, no es que este justificando sus erróneos comportamientos es solo que soy comprensiva ante la...-

La morena dejo de hablar al ver como una pequeña sonrisa aparecía en el rostro de Quinn.

-Empece a divagar, supongo que ahora soy yo quien tiene que pedir disculpas por eso- Rachel acomodo un mechón de su pelo detrás de su oreja en un gesto tímido.

-No me molesta, en realidad creo que es lindo- Quinn confeso.

El rubor se apodero de las mejillas de la morena que respondió con un vacilante -Agradezco tu observación positiva-

-Se que esto es demasiado apresurado como para pedirlo, pero espero que consideres la posibilidad de que podamos llegar a ser amigas-

-A mí me gustaría mucho poder establecer un lazo de amistad contigo Quinn-

¿Efectivamente estaba sucediendo esto; La capitana de Cheerios, su verdugo por años, aparte de disculparse, le hizo un halago y ahora le acaba de ofrecer su amistad?.

Quizás si Rachel fuera una persona más desconfiada, hubiese puesto en duda todo esto y pensaría que no es más que un horripilante plan de la rubia animadora para humillarla una vez más, pero su optimismo a toda prueba y creencia de que es posible encontrar algo de bondad en el interior de todas las personas, hacia que no pusiera en duda las intenciones de la rubia.

-Me gustaría que pudiéramos empezar de nuevo- Quinn declaro casi en un susurro.

Rachel la quedo mirando detenidamente unos segundos como si intentara captar el nivel de verdad en esos ojos avellana que la miraban expectantes, hasta que una traviesa sonrisa apareció en los labios de la morena antes de estirar su mano en señal de saludo -Buenos días, me presento soy Rachel Berry, encantada de conocerla ¿Señorita...?-

-Quinn Fabray- Respondió divertida estrechando la mano de Rachel con la suya al captar inmediatamente el juego que estaba haciendo la morena, era una verdadera tontería pero a Quinn le pareció tierno.

-Es un gusto- Agrego Rachel deslizando suavemente su mano antes de apartarla por completo.

-El gusto es mio- Respondió la rubia extrañando inmediatamente la reconfortante sensación de calidez que experimento al sostener su mano un breve instante.

En otra parte no muy lejos de ahí, Charlotte golpeaba con su lápiz la mesa, hastiada mientras el profesor Clemens seguía explicando la asignación.

-¿Alguna duda?- Pregunto el anciano profesor mirando a todos los estudiantes

Finn levanto la mano, a lo que Clemens le hizo una seña para que hablara.

-¿Es un trabajo obligatorio? ¿Si no lo entrego podría reprobar el ramo?-

-Si señor Hudson-

-¿Cual de las dos cosas es si, que si es obligatorio o que si podría reprobar?-

Clemens resoplo con molestia. -Efectivamente es una tarea obligatoria y no realizarla le da altas probabilidades de reprobar esta asignatura-

El alto chico dejo caer su cabeza contra la mesa al oír la respuesta del profesor. Recibiendo un golpe en el hombre de Puck en señal de animo, porque compartía con él su molestia osea quien podría estar contento de tener que hacer un ensayo y posterior exposición sobre un libro de casi cuatrocientas paginas.

-¿Alguna otra duda?- El profesor volvió a interrogar, al ver que ningún estudiante replicaba, agrego -Correcto, clase pueden retirarse-

-¡Al fin!- Exclamo Charlotte por lo bajo, se supone que hace más de veinte minutos se encontraría con Rachel en el auditorio, pero Clemens cuando estaba prácticamente finalizando la hora recién empezó a explicar en que consistía el dichoso trabajo.

Quinn se sentía feliz jamás imagino que tener una conversación agradable con Rachel fuera posible, pero ahora estaban aquí hablando cómodamente, de pronto los ojos marrones de la morena adquirieron un brillo especial y una expresiva sonrisa aparecía en su rostro.

La rubia animadora tardo un par de segundos en captar que definitivamente ella no era la causante de eso, sino que por el contrario Rachel estaba mirando a alguien detrás de ella, se dio vuelta para comprobar de quien se trataba.

-¡Hola tú!- Saludo Charlotte juguetona abriendo los brazos.

Rachel corrió hasta donde se encontraba su novia, siendo recibida por la rubia que la estrecho en un cariñoso y contenedor abrazo.

-Disculpa mi tardanza pero no fue mi culpa sino la del viejo inútil de Clemens-

En otra instancia posiblemente la morena le hubiese llamado la atención a su novia por hablar de esa manera tan irrespetuosa sobre un profesor, pero en esta ocasión solo quería contarle lo antes posible lo acontecido.

-No te preocupes por eso, ademas con Quinn te tenemos una sorpresa- Rachel exclamo entusiasta.

Caminaron ambas hasta el piano donde la rubia animadora las observaba con sus puños fuertemente apretados producto de los celos, pero sabia que no podía demostrar la rabia que la carcomía porque eso podía significar perder todo lo que había logrado avanzar con Rachel, así que puso su expresión más indiferente adornada con la más magnifica y falsa sonrisa de la que fue capaz.

-Con Quinn ahora nosotras vamos a ser amigas ¿Cierto?- Rachel pregunto esperanzada en que la rubia animadora confirmara sus palabras y no se retractara de todo lo que habían conversado.

Charlotte al notar el emergente atisbo de duda en el rostro de su hermana, puso su brazo sobre los hombros de Rachel en forma protectora y miro a Quinn con una expresión clara de "Ni se te ocurra decirle algo hiriente a mi novia, porque voy hacer que te arrepientas".

Por su parte, Quinn luchaba contra las ganas de decir "Rachel la verdad es que para mi una amistad no es suficiente, yo quiero que la dejes y estés conmigo, solo conmigo" pero en cambio volvió a sonreír falsamente y contesto. -Claro con Rachel ahora somos amigas-

-Eso es genial- Charlotte dijo más relajada, realmente contenta de que por fin su novia y hermana empiecen a estar en buenos términos.

-Bueno las dejo- Quinn se despidió, ya que por más que estaba controlando sus celos mejor que antes, la imagen de "pareja feliz" que irradiaban Rachel y Charlotte le provocaba malestar.

-Nos vemos en el Glee club- La morena se apresuro a decir.

-Si, en el Glee club- Quinn respondió sin voltearse saliendo rápidamente.

Charlotte giro a Rachel tomando por la cintura. -¿Y como va tu ensayo de escalas?- Pregunto en un tono juguetón antes de depositar un beso en su frente, a la rubia le encantaba la diferencia de altura que tenia con la morena, era sencillamente perfecta.

-Excelente pero creo que ahora preferiría ensayar otra cosa- Rachel susurro a centímetros de los labios de su novia.

-Ensayo de besos mi favorito- Charlotte hablo igual de bajo antes de acortar la distancia y besarla apasionadamente.