Los dos herejes
Heartsweet despertó luego de un sueño pesado, sintió sus parpados irritados como si hubiera llorado toda la noche. Su cuerpo se sentía frío tanto como el pesar de sus recuerdos, pero ya no le importaba. Se sentía muy sola, sentía que todo había muerto para ella.
Sus oídos retumbaron al oír un ruido producido en algún lugar del castillo, de todas maneras que le importaba a ella si ocurría algo a ellos, pero realmente esa era su decisión desde que no podía saber que debería hacer. Heartsweet había abandonado dos caminos y se encontraba sola en un sendero sin luz.
Sus ojos estaban clavados en el techo de su recamara, solo una decoración pedregosa de un cristal púrpura, no podía retirar esa mirada toda su atención en un punto vacío. Nuevamente sentía su cuerpo despertar de aquellas sombras oscuras del recordar y el olvidar. Pensó que los días anteriores era tan solo ilusiones o una imaginación suya, que nunca había llegado a Ponyville.
…nuevamente en su mente se escucho una pequeña voz atrapada… "¿Qué debo hacer?"
Si, ella era muy indecisa, no podía confiar en nada porque nada existió para ella. Chrysalis era como una madre para ella pero sabía que no lo era o más aún que solo era objeto de su mente perversa. Sabía que ya no era ella, desde muy pequeña recordaba que aquella ponzoñosa reina solía ser muy maternal. Si ella ya no era quien era entonces todo había muerto para ella, era como su única familia, pero que había… de aquel nuevo amigo que se hizo al llegar otra vez a Ponyville…
Ya estaba condenada a ser el vocero de una gran calamidad que desataría la reina Chrysalis, ya sabía que iba a ser aquel mensajero de la muerte…
Sus pensamientos nuevamente la atormentaban…
"¿Heartsweet?"
Una voz fue aquella luz que la libero de las sombras
-¿Estás ahí?- dijo Spike tocando la puerta levemente
-…si… ¿Qué sucede?- respondió ella tratando de darle calidad a su voz
-Oh nada, bueno, solo que ya es medio día pensé que ya te habías ido
-Solo me quede durmiendo ...
Se escuchó algunos pasos en dirección a la puerta. Spike trataba de desviar la mirada pero sin poder lograrlo pudo ver aquellos ojos tan luminosos y llamativos. La pony trató de sonreír, mejor dicho, trató de doblegar su tristeza.
-No es nada para preocuparse si parece, pero…- respondió ella
-Bien, entonces lista para continuar el recorrido por todo Ponyville
Spike se inclinó en señal de dejar pasar a una reina, algo usual en el.
- ...
-Vamos, que aún es temprano, bueno no tanto
-Spike…lo siento, pero debo irme
-¿Qué?
-Sí, debo irme…agradezco por toda la hospitalidad, incluso en darme un lugar para pasar la noche pero tengo que arreglar algunos asuntos
-Eh…espero que no sea nada malo, entonces es un hasta luego
-No, no es eso, quizá tampoco regrese
... "Ella no va a regresar"
El dragón sintió un leve dolor en su ser, como si una herida del pasado había logrado renacer. Parecía que todo había terminado en tan solo unos segundos, simplemente recordó aquellos días donde su enamoramiento por Rarity era todo para él. Sin embargo como iba pensar algo así, a Heartsweet recién la conocía y lo peor pensar que él sentía algo por ella. Y ese algo se hacía a cada momento más intenso, si se parecía tanto a su amor anterior. Nuevamente pensó que de repente ella no pensaba igual, que no sentía nada por él. Esa idea le resultaba fastidiosa pero temía que fuera cierto.
Trato de soltar algunas palabras…
-En ese caso…que te vaya bien
-Sí, solo que no quiero decir adiós…agradezco por todo
-Acaso…estás llorando
-No es nada, en serio, debo irme… ¡Adiós Spike!
La pony se retiró lo más rápido que pudo, sus lágrimas cubrían sus mejillas. De un momento a otro solo cerró los ojos y dejo de llorar. Su corazón aún seguía tan frío pero no duro por mucho, nuevamente sus ojos llenaron de lágrimas y no tuvo de otra que experimentar aquel dolor de su existencia. Spike solo se quedo petrificado bajo la vista de una ilusión, hasta verla desaparecer. Bajo la cabeza tratando de pensar algo y solo sintió enojo, una rabia que había estado oculta en su ser…no pudo soportarlo. De un golpe mando a volar a lo lejos una pequeña lámpara que se encontraba cerca a él. Acaso tanto dolor le ocasiono el rechazo, solo fue una decepción amorosa con la yegua de sus sueños que simplemente cambio todo su ser. El dragón pensó en lo más profundo de su mente que aquella pony que había conocido quizá pueda reemplazar una parte de su corazón que fue enterrado en el desprecio.
..."Spike"...
Una voz llamó detrás de él
Cuando había terminado la guerra de los Dioses destructores y creadores, se había creado grupos rebeldes que se imponían a la voluntad de los Dioses mayores. Aquellos formaron extrañas sectas en todo el universo, merodeando de un lugar a otro causando incontrolable caos, ya sea destruyendo mundos o creando. Estas sectas se consideraban totalmente contra la ley divina de los Dioses mayores, todo aquel que era perteneciente a estos grupos era condenado a la muerte.
Solo una secta buscaba el despertar de su líder, aquellos que se hacían llamar "Los caídos". Todos ellos fracasaron en su cometido pero solo dos de ellos lograron sobrevivir. Todo ellos eran cazados por Themaron y sus hermano tras el permiso de Xaviam por lo que sabían que si liberaban al gran Ragnarok la venganza sería inevitable.
Solo había que buscar a la criatura que pudiera emanar una gran energía lo suficiente para liberarlo de su prisión. No podían usar a algún Dios menor porque sería la última cosa que podían hacer si se les descubrían y peor aún entrar a otros mundos con todos los guardianes que los vigilaban. Tenían que confiar en la suerte de encontrar a alguien en Equestria, lo suficientemente fuerte en esencia vital y mente… y lo hallaron
Hace muchos años…antes de que la Reyna Chrysalis atacará Canterlot
En medio de un grupo de simuladores, la reina Chrysalis había atrapado a dos intrusos que habían atentado contra su vida, ambos se encontraban sostenidos en el aire por medio de la magia funesta de la reina, lentamente los estrujaba como un par de insectos.
¡Perdóname la vida, te lo imploró!
Un grito de lamento y dolor sucumbía en todo el bosque oscuro
!Piedad!
Aquellos lamentos provenían de dos ponies, uno un unicornio y el otro Pegaso. Ambos parecían ser hermanos por lo similar de su color de pelaje y ojos. Similares a los guardias de la Princesa Luna pero sin colmillos.
-¡Piedad, mi reina!- pidió uno de ellos
-No los entiendo, vienen hacia mi reino tan solo a tratar de atacarme sin motivo y cuando ya los tengo atrapados tratan de pedir misericordia, que cobardes
-Solo son ordenes, que más podíamos hacer, estábamos obligados o perderíamos la cabeza
-Acaso los mando "Celestia", si es así no me lo puedo creer, siempre supe que estaba loca pero para decapitar a alguien no me lo creo en lo absoluto
-No…no venimos de ella, de nadie más
-No son de por aquí, verdad… vienen más allá del "límite"
-…si- ambos respondieron como si se encontraran más nerviosos
-Interesante, tal vez ustedes sean útiles. Me he dado cuenta de que no son ponies, y pueden cambiar de forma como nosotros pero tampoco son simuladores ¿Quiénes son?
Sus miradas se cruzaron como si compartían algunas palabras, ambos supuestos ponies sonrieron lentamente.
Sí, podemos cambiar la forma porque somos "Astríades"
-Acaso es alguna broma de mal gusto, nunca he oído hablar de algo así fuera del límite
-Somos una especie casi extinta
-Veo que aún siguen de mentirosos, creo que aún necesitan un poco más de castigo o mejor podrirse en mi calabozo
Ella nuevamente comenzó a estrujarlos con su magia soltando algunos gritos de dolor
-Espere…es la verdad, no tratamos de mentirle
-Y si fuera así, como iba a perdonarlos si trataron de matarme… ¿Eh? Par de idiotas
-Es que era la única forma de llamar su atención- dijo uno de ellos, el otro tan solo sonrío
-¿Mi atención?
-Venimos realmente a liberar al Rey Sombra, pero necesitábamos de alguien muy fuerte
-Y por eso quieren mi ayuda luego de atentar contra mi vida
-Como quería que tratáramos de comunicarnos contigo,mi reina, si solo sus simuladores nos atacan
-Eso es cierto, pero es su trabajo- sonrió la reina Chrysalis –Liberar al Rey Sombra… interesante
-Sí, yo soy Fobos y él es Deimos, nosotros buscamos el renace de nuestro Rey
La reina Chrysalis los dejó libres y camino alrededor de ellos como si sospechará de algo. Llego un momento que se detuvo y miró a todos su simuladores reunidos.
-Regresen a la colmena- ordenó ella
Todos los simuladores comenzaron a retirarse hasta dejar sola a la misma reina y a los dos "Astríades"
Los supuestos ponies sonreían sin protestar hasta mirarse uno al otro como si trataban de decirse que todo salía como ellos habían acordado. Pronto esa pequeña alegría fue arrebata por dolor puro cuando la reina los sostuvo en el aire.
-¡Digan realmente quienes son!
-Ya… se los dijimos somos Astríades
-No son lo que dicen, creen que soy estúpida…siento su esencia, es diferente a todo lo que hay en Equestria o fuera del límite
- ...
-No quieren hablar, los haré hablar…
La princesa siguió estrujando los dos cuerpos de los supuestos ponies hasta oír el ruido de los huesos quebrados, los soltó de inmediato.
-Creo que me propase- dijo la reina mirando los dos cuerpos sin vida
Ella se retiró con pasos temblorosos con la idea de poder regresar al cuidado de su hija adoptiva Heartsweet.
Escuchó un extraño ruido, ella regreso sus pasos cuando observo dos masas luminosas que salían de los cuerpos de los Astríades. Ambas luces tomaban una forma extraña como si se trataran de seres que emanaban una fuerte luz naranja y roja conformados de pequeñas estrellas como pequeñas flamas doradas.
Chrysalis sintió algo de pánico cuando presencio lo que ocurría y peor aún cuando sentía como su cuerpo era arrebatado por una energia que se adentraba a su ser. poco a poco la sensación era sofocante hasta el punto que la reina intento gritar o pedir ayuda a sus simuladores, su voz estaba silenciada. Quedó inconsciente pero se sostenía con las últimas fuerzas que tenía, poco a poco dejaba de ser ella. Lamentablemente al intervenir en un mundo habían quebrado una de las leyes divinas mas importantes de que ningún Dios menor puede interferir en la creación, no era algún problema para ellos que ya eran perseguidos pero había otra razón que destacar...parecía como si los Dioses Mayores deseaban que se liberara aquel Dios de la destrucción.
-Ya es nuestra- dijo Deimos
-Fue muy fácil, fingir nuestras muertes era lo último que pensé que haríamos pero resulto muy bien- chifló Fobos riéndose a carcajadas roncas
-Ahora que estás bajo nuestro control, levántate…Chrysalis
La reina Chrysalis se levantó desde su inconsciencia. Su mirada estaba perdida y muerta, era tan fría que parecía lastimar a lo lejos. Todo su ser fue alterado hasta lo más perverso que se podía imaginar, solo era cuestión de tiempo esperar esa evolución tan deprimente.
Los dos herejes habían completado los primeros pasos para el despertar de su señor, lentamente seguían riéndose mientras sucumbían el cuerpo de la reina Chrysalis a su voluntad y más que nada al descubrir el potencial de Heartsweet, quien se resistía al control de ellos señalando que tenía un poder muy superior al de los dos herejes, tanto que discutían que si no se trataba de un Dios menor. Esta razón los ponía nervioso a ambos caídos, por lo que tuvieron que borrarle parte de la memoria a la pequeña Heartsweet hasta sellar todo su potencial dentro de ella misma, pero no pera para desesperarse...su gran señor Ragnarok era cientos de veces superior a un Dios menor e incluso al mismo Themaron que se hacía llamar señor de los Dioses de la creación.
Aún falta darle algunos detalles pero he publicado una parte del verdadero noveno capítulo. Nuevamente no entiendo porque se me siguen cambiando las palabras al momento de editar, es un problema acaso de Chrome
