Espero que os halla gustado el capitulo anterior. Como hemos visto Niki tiene viciones. Pero... ¿Por qué las tiene? ¿Y en qué momentos? Bueno espero que mañana tenga hueco y suba otro capitulo. Espero que os guste. Dentro de poco empiezo las clases y voy a buscar tiempo para escribir, al menos dos capitulos por semanas.
Quite la mano y miré a Harry con cara de asombro. Eso lo había vivido antes, bueno, lo había soñado.
-Ha…Harry. Es horrible.-dije y la voz empezó a entrecortarse.
-No te he dicho nada.-dijo.
-Yo… Bueno…-empecé a decir. Luego me quité el pañuelo que llevaba en mi cuello para que pudiera ver la cicatriz de mi cuello.
-¿También estabas ahí? Conmigo, digo.
-Si.-dije.-Podría decir que estaba en el lugar y en el momento menos adecuado.
-Pero… ¿Cómo?
-Lo único que sé por ahora es que mis padres eran los mejores amigos de tus padres y que mi madre jugaba al Quidich con tu padre. Por cierto qué es el Quidich.-después de una breve explicación de lo que era Quidich, le dije que había tenido un sueño así, con una especie de serpiente la cual nunca veía sus ojos.
-Yo estaba ahí, casi muero. Tom Ridle, es decir, Voldemort la mandó a matarme.-dijo y tragué saliva.- En estos años innumerables veces he tenido que enfrentarme a lo que queda de él.
-Harry, pero… ¿Por qué he visto cosas que tú has visto?
-No lo sé… El único que te lo podría decir es Dumbeldor…
-¿Dumbeldore? ¿El director?
-Si. Pero no sé Niki, yo no se lo preguntaría… Ahora no.-dijo y luego miró hacia el reloj.- Me voy… tengo que enfrentarme a la profesora Umbridge.
-Buena suerte.-dije sonriendo.
Harry se fue hacia el despacho mientras yo me quedé hasta que lo perdí de vista. Fui hacia el despacho del director, para preguntarle lo que tantas dudas me traían, ¿Por qué veía cuando Harry estaba en peligro? Cuando llegué la puerta estaba cerrada, pero luego se abrió. Enré. Ahí solo se encontraba su precioso fénix y un montón de directores en las paredes de aquel despacho.
-¿Qué haces aquí?-dijo una voz
Me giré, pero no vi a nadie. Me di cuenta que era un cuadro quien hablaba.
-Oh, disculpe. La puerta estaba abierta y… pensé que estaría dentro el director. Lo estaba buscaba.
-Insensata. Bueno, él ya sabía que vendrías. Siempre lo sabe todo.
-Ah.-solo supe decir.- Y… ¿Cuál es su nombre?
-Phineas Nigellus, antiguo director de Howarts. ¡Cómo no saber mi nombre!
-Lo… lo siento. Pero soy nueva.
-Si, ya lo sé. Él ha hablado muy bien de ti.
-¿Él? ¿Quién es él?
-Si. El señor Dumbeldore. La verdad es que te pareces mucho a tu padre.
-Mi… ¿mi padre? ¿Sabe quien es?
-Pues claro. Pero no te lo voy a decir.
-¿Niki?-dijo alguien a lo lejos. Miré a todos lados, pero era demasiado tarde, ya había entrado. Era Lewis.- ¿Qué haces aquí? Te vas a meter en un buen lío.
-Es que yo… Vine a preguntarle algo a Dumbeldore y la puerta estaba abierta. Bueno, se abrió y entré.
-Vamos venga.
