Hola, mis queridos lectores. He venido con un capítulo nuevo de esta hermosa historia. Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.

Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y

Espero que la lectura sea de su total agrado.

Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.


Capítulo 10.

Quizás si las circunstancias hubieran sido otras, probablemente amaría a Ino por organizar ese encuentro con Sasuke después de casi dos meses sin verse a la cara. Pero la verdad es que ella sólo quería que la tierra se abriera en dos, se la tragara y arrastrar a la rubia consigo para poder estrangularla luego.

Ella y Sasuke tenían alrededor de diez minutos mirándose fijamente, abriendo y cerrando la boca, buscando las palabras adecuadas para dirigirse al otro, pero éstas simplemente no salían.

Sakura fue la primera en reaccionar, se dio la vuelta y huyó del lugar. Él salió detrás de ella sin dudarlo, ya estaba cansado de esa situación. Ella estaba siendo inmadura, irracional. Sasuke sólo intenta protegerla de otro posible atentado, salvarla a ella y olvidarse del constante miedo de perderla.

— ¿Hasta cuándo vas a huir de esto?— cuestionó en tono solemne, cuando ambos se hubieron detenido a las afueras del lugar.

No lo sé...— masculló apenas, sin atreverse a voltear a darle la cara.

— Sakura— llamó con firmeza— mírame.

— No quiero...— cerró los ojos con fuerza y apretó la tela de su falda entre sus dedos— no tengo la fuerza suficiente para mirarte.

— ¿Por qué?— quiso saber.

Porque soy una estúpida— admitió con voz temblorosa— porque a pesar de que te amo y que me he sentido incompleta sin ti a mi lado por este tiempo, mi estúpido orgullo me impide ir a ti y disculparme. Porque esta penosa situación es solamente culpa mía...

— Aún podemos remediarlo— argumentó.

— ¿Cómo?— preguntó tercamente.

Sakura sentía que las cosas con ella no tenían remedio, de nuevo llegó a cuestionarse la razón por la que un hombre como él se había enamorado de ella.

— No lo sé, pero podemos deducirlo juntos— argumentó.

Él no estaba seguro de nada por el momento, sólo que quería estar con ella y mantenerla a su lado por un largo tiempo.

Juntos...— repitió en un susurro.

— Sí, Sakura— la rodeó con cuidado, hasta plantarse frente a ella y sujetó su rostro entre sus manos. Ella se estremeció, de verdad extrañaba el roce de los dedos de Sasuke en su piel— tú y yo podemos hacerlo.

Te amo tanto— rompió en llanto finalmente— tanto, tanto...

Se refugió en su pecho y soltó todo ese dolor que tenía recluido en su pecho después de llorar en el hospital hace semanas atrás.

— ¿Sabes qué?— le habló al oído con voz aterciopelada— Yo también.

Quiero estar contigo siempre— sollozó— que me ames y me aceptes como soy... Y te prometo que lucharé por ser la mujer ideal para ti.

— Ya lo eres— sonrió de lado— si no lo fueras, no me habría quedado mirándote como idiota la primera vez que te vi.

— Vayámonos— pidió riendo.

— ¿A dónde?— preguntó él.

— A donde tú quieras— declaró— En tanto sea contigo, iré al fin del mundo.

— Entonces... Vamos al fin del mundo— aceptó con una leve sonrisa.

Ambos abordaron el auto del Uchiha, extasiados con la idea de una aventura por sólo esa noche, pues ambos son conscientes que, en la mañana, deben regresar a la realidad y volver a sus respectivas responsabilidades.

Él condujo hasta las afueras de la ciudad y los llevó a una casa de campo junto a un pequeño lago que era de su familia desde hace generaciones. Recuerda que allí fue la primera vez que lanzó la pelota con tanta fuerza que llegó hasta la otra orilla y su padre entendió que él tenía madera de pitcher.

— No tenía idea que tu familia tenía una propiedad tan hermosa como esta— comentó Sakura, maravillada con el interior de la casa.

— Esta es sólo una de ellas— divagó— mi favorita a decir verdad, aquí fue donde me di cuenta que era bueno siendo pitcher.

— Imagino lo feliz que debiste ser en ese momento— musitó.

— Más que mi mamá no lo creo— dijo divertido— lloró mucho mientras me abrazaba demasiado fuerte para mi gusto, mi padre y mi hermano no hacían nada para ayudarme a pesar de que me faltaba el oxígeno. Pero si ella es feliz, nosotros también.

— Es un lindo relato— dijo.

Sakura soltó la mano del muchacho y comenzó detallar el entorno en silencio. Él se dedicó a observarla, hasta ahora no se había detenido a admirarla. Su atuendo que la hace lucir espectacular, su cabello que ha crecido un poco más desde la última vez que la vio. La verdad desearía verla con el cabello largo, solamente una vez, pues sabe que ella no se sentirá cómoda con eso. Tal vez se lo pida después...

Esa falda lo estaba volviendo loco, hace tiempo que sus manos no se aventuran por esa piel y lo que más desea ahora es meterse debajo de esa falda y no salir de allí hasta el amanecer y tal vez nunca.

— ¿En qué piensas?— se atrevió a preguntar.

— En nada— mintió.

— Mientes— aseveró— Dímelo. Se supone que a partir de ahora, todo lo debemos resolver juntos. Desde ahora todo lo que nos inquieta, trataremos de hablarlo ¿Vale?

— ¿Podrías dejar eso para después?— pidió intranquilo— Sólo déjame disfrutar del momento.

— ¿Qué momento?— debatió.

— El tenerte aquí para mí— contestó— Sólo quédate en silencio cinco minutos y déjame verte.

La muchacha sonrió y siguió con lo que hacía, bajo el perfecto escrutinio de su amante. Él se acercó a ella, la asechó como si de una deliciosa presa se tratara y la apretujó entre sus brazos, deleitándose con ese exquisito aroma que emana su cabello.

Fuimos estúpidos al alejarnos tanto tiempo— susurró ella, echando la cabeza a un lado. Pidiéndole en silencio que la bese, que la marque tanto como lo desee— Yo lo fui.

— Lo fuimos ambos— corrigió él— yo debí buscarte.

— Sé que me has cuidado desde lejos, amor— rió entre dientes— No es muy dificultoso no notar a un gorila de dos metros que me sigue día y noche... Además, Naruto es fácil de sobornar por información— soltó una carcajada al escucharlo gruñir en su oído.

Usuratonkashi— gruñó entre dientes.

Ella rió más fuerte aún. Sasuke aprovechó y la mordió con fuerza en el cuello, marcando su nívea piel.

— Creí que estábamos teniendo una conversación seria— gimió.

— Lo era, ahora déjame besarte y demostrarte cuánto te he necesitado— dijo con voz ronca.

— Que más da, yo también te necesito— masculló rendida ante el placer.

Sasuke la cargó con delicadeza y la llevó a la habitación principal, necesitaba comodidad para tocarla, volver a sentir todo de ella después de lo que para él pareció una eternidad.

Ambos cayeron en la cama, él encima de ella. La ropa fue saliendo del campo de juego poco a poco, sentían que estaban jugando el juego más importante de sus vidas y que ambos eran ganadores.

Él entró en ella, sin apartar sus labios del otro, soltaron un fuerte gemido. Se habían extrañado tanto.

Te amo— le susurró ella al oído.

Lo sé— la besó con dulzura.

Estuvieron tocándose, besándose, amándose hasta que el cansancio cayó sobre ambos, pero nada en el mundo podría quitarles esa sonrisa de satisfacción que ambos tenían mientras descansaban abrazados.

— Al final...— Sakura rompió el tranquilo silencio que reinaba en la habitación–... No tuvimos una conversación seria.

— Ya no es necesaria— se encogió de hombros sin dejar de acariciar su espalda desnuda.

— No, pero debemos tenerla de todos modos— aseveró.

Hmp, molestia— gruñó.

La pelirrosa soltó una carcajada, él la observaba embelesado mientras ella reía. Sonrió inconscientemente, definitivamente era un sujeto afortunado de tener a su lado una mujer como ella.

— Me gustaría— comenzó, ella dejó de reír para brindarle toda su atención— verte aunque sea una vez con el cabello largo.

— ¿No te gusto con mi cabello corto?— preguntó con un mohín en sus labios.

— No me gustas...— Sakura bajó ojos con tristeza— Me encantas— afirmó avergonzado— Pero desearía verte así una vez y después lo vuelves a tener como te gusta.

— Siempre lo he usado corto para mi comodidad al jugar béisbol, pero lo haré sólo por ti— aceptó.

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.

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Dos años después.

Sakura caminaba por su vecindario de regreso a casa. Era verano, y por lo tanto estaba de vacaciones en la universidad. Ella y Sasuke estaban bien, muy bien de hecho. No podía decir que no tuvieran dificultades, todas las parejas las tienen, pero ambos han sabido salir adelante. Sakura, como se lo prometió a Sasuke, se dejó crecer el cabello. Actualmente lo lleva a la altura de la cintura, pero siempre recogido en una coleta alta, una trenza o un rodete, exceptuando las veces que sale con él, que lo lleva suelto.

En esos momentos, su novio está fuera del país. Pues está representando al país en la serie mundial. Se podría decir que es el mejor momento de su carrera, incluso le han llegado ofertas para ir a jugar en grandes ligas, pero él solamente aceptó jugar en los Yankees de New York por un año, ya que estar distanciado de ella y su familia fue muy duro para él. Así que volvió al equipo que le dio su primera oportunidad y no piensa irse de allí.

Soltó un sonoro suspiro, como lo echaba de menos. Pasó por el campo de béisbol de la comunidad y se quedó observando a un grupo de jóvenes de su edad jugando un partido amistoso.

— Haruno Sakura— preguntó una voz a sus espaldas.

La aludida volteó, encontrándose con un viejo compañero de su equipo. Hace años que no ve a ninguno de ellos.

— ¡Sai!— exclamó sorprendida.

— Nadie ha sabido nada de ti desde que salimos de la escuela— dijo— Ni siquiera pudimos contactarte para que te reunieras con nosotros hoy.

— ¿Qué?— preguntó confundida.

— ¿Acaso no notaste que las personas que observas, son nuestro equipo?— cuestionó con burla.

— La verdad no— admitió avergonzada.

Pensar en lo mucho que extraña a Sasuke le impidió reconocer a sus viejos amigos.

— Finalmente Ino te convenció de lucir más como chica— comentó— ¿Ella cómo está?— quiso saber.

Sai ha estado interesado en Ino desde la escuela, aunque nunca lo dijo libremente porque Ino supuestamente era su novia, pero Sakura siempre notó el interés hacía ella por parte del muchacho de piel pálida y cabello negro. A Ino no le atraía mucho porque le parecía un poco extraño su aspecto, pero los años le han sentado de maravilla. Tal vez debería comentarle eso a su amiga y así ayudarla a salir de su soltería de una vez por todas.

— Ella está bien, se ha puesto muy hermosa— sonrió con picardía— Le alegrará mucho saber que los volví a ver a todos.

— Siempre lo fue— si hay algo que caracteriza a Sai, es su extrema sinceridad. Incluso a veces es demasiado directo, Sakura se dio cuenta que aquello no ha cambiado— vamos a saludar a los muchachos, tal vez quieras unírtenos. O quizás no, como ahora luces como chica, ya no quieras jugar béisbol.

— Puedo golpearte para que veas que sigo siendo la misma de siempre— amenazó con una sonrisa amable.

— Andando— la tomó de la mano y la llevó al interior del campo— Chicos— llamó la atención de todos— ¿Adivinen a quién encontré?

— Hola, chicos— saludó tímidamente.

Allí estaban la mayoría de los de su equipo; Gaara, Neji, Kankuro, Darui, Omoi, Suigetsu, Juugo, Sai, Toneri, Shino, Chouji. Todos habían cambiado mucho, igual que ella, pero sus espíritus seguían siendo los mismos.

— Vaya, eso sí es una sorpresa— dijo Kankuro— pensábamos que no te volveríamos a ver.

— ¡Ay por Dios! Vivo en el mismo sitio, podían ir a mi casa— puso los ojos en blanco.

— Lo intentamos, pero casi nunca hay nadie en casa— comentó Suigetsu.

— Además nunca hemos sabido dónde queda exactamente la clínica— agregó Gaara.

Sakura guardó silencio, sabía que los chicos tenían razón. Ella casi nunca estaba en casa ahora, si no era en la clínica o la universidad, estaba en el departamento que Sasuke había comprado para irse a vivir solo. Él le había pedido que se fueran a vivir juntos, pero ella se negó rotundamente porque no quería dejar a su padre solo aún y él lo entendió a la perfección. Sin embargo, tiene sus propias llaves y va a quedarse allí a menudo, sobretodo ahora que él no está y lo extraña demasiado.

— Espero que tu novio no se enfade porque estás con nosotros, porque dudamos que no lo tengas, estás muy linda— sonrió Juugo.

Todos alzaron la voz, estando de acuerdo con el pelinaranja. Sus mejillas se ruborizaron y se dio cuenta que ninguno de ellos sabía de su relación con el Uchiha a pesar de que su cara ha aparecido varias veces en la sección de espectáculos en el periódico. Pero claro, ninguno de ellos se tomaría la molestia de leer esa parte de los diarios.

— Gra-gracias— agradeció tímidamente.

— No seas tan tímida, conviviste con nosotros por tres años. ¿O acaso te incomoda estar con nosotros como una chica?— dedujo Neji.

— Ja, eso jamás— sonrió con arrogancia— Sólo que hace mucho que no los veía, es natural que me sienta abrumada. Han cambiado mucho.

— ¿Juegas con nosotros una vez más?— interrogó Sai.

— Por supuesto— aceptó de inmediato.

Se dividieron a la mitad y decidieron a la suerte cuál equipo batearía primero. Sakura se sintió feliz de volver a compartir en el campo de juego con aquellos que aceptaron como una más de ellos y que no la juzgaron cuando supieron quién era ella en realidad.

...

Sasuke regresó a Japón después de que le dieron unos pocos días de descanso de los partidos en América. Pensó en sorprender a su pelirrosa, pero no estaba en los lugares que ella frecuentaba y no le contestaba el celular. Por últimas instancias, buscó al padre de la muchacha en la casa de su mejor amigo para saber de ella.

— Ella me llamó para decirme que iba a casa y que se encargaría de hacer la cena— contó Kizashi confundido.

— En casa no está— argumentó el pelinegro.

— ¿Dónde podría estar mi pequeña?— se preguntó preocupado.

— Salgamos a buscarla— tomó su maleta de nuevo y salió de la casa.

— Sí— el Haruno dejó su cerveza en la mesa de centro de la casa de su amigo y siguió a su nuero.

El Haruno condujo por todo el vecindario, con la esperanza de visualizar alguna pista sobre el paradero de su hija. Se detuvo frente al estadio del lugar, pues un borrón rosa le llamó la atención. Su vista ya no es tan confiable como solía ser.

¿Qué hace allí?— masculló con rabia el Uchiha.

Él evaluó mejor la situación, definitivamente entendía su enojo. No es fácil ver a la mujer que amas rodeada por un grupo de hombres. Pero sonrió al reconocerlos a todos.

— No tienes que preocuparte, muchacho— aseguró, Sasuke arqueó una ceja— Es su equipo de la escuela, hace tiempo que ella deseaba contactarlos, pero no había podido hacerlo.

Ahora que lo pensaba, vagamente recordaba haber visto esas caras en alguna parte. Sólo que le restó importancia porque lo único que a él le llamó la atención del partido con esa escuela, fue su catcher, es decir, su Sakura.

Se bajó del auto de su suegro y se instaló a observar el juego en silencio, debajo de un árbol que está junto al campo de juego. No podía evitar sonreír al verla tan feliz, sabía que Sakura repudiaba el hecho de no poder seguir jugando, por eso él siempre propone un juego en sus reuniones familiares o practica con ella de vez en cuando. Todo con tal de ver ese brillo que se instala en sus ojos cada vez que está jugando.

...

La Haruno estaba contenta, gracias a sus amigos había olvidado un poco su pena. Estaban tan entretenidos todos, que ninguno se percató de la presencia de un automóvil frente al campo, ni la presencia del hombre que los miraba debajo del árbol. Ella de inmediato reconoció el auto de su padre y que ese hombre, era la persona que más quería ver.

— Esperen un segundo, muchachos— se quitó su equipamiento de catcher y corrió hacía donde él estaba, bajo la mirada de incredulidad de todos.

— Pensaba irme y verte después, estabas demasiado entusiasmada como para llegar a arruinarlo— comentó con una sonrisa de lado.

— No te imaginas lo mucho que te extrañé— declaró antes de lanzarse en sus brazos.

— Estoy de vuelta— masculló prendado por ese aroma que tanto le gusta— Aunque por pocos días— la apretó con más fuerza.

Para mí es más que suficiente— sollozó contra su pecho.

Las otras personas presentes, no daban crédito a sus ojos. Ninguno se podía creer que ese famoso jugador estuviera caminando libremente por su vecindario y que su vieja amiga tuviera una relación tan cercana con el mismo.

— Supongo que no les has hablado de tu vida a ellos, es decir, que tampoco saben de nosotros— comentó divertido a ver la cara de incredulidad de todos.

— Ven para que los conozcas oficialmente— dijo en el mismo tono.

Entrelazó su mano con la de ella y se dejó llevar. No le agrada mucho la idea de estar allí, pero no puede rehusarse a una petición de ella.

— Chicos, él es Uchiha Sasuke...— lo señaló con su mano libre— mi novio.

Una exclamación de sorpresa no se hizo esperar en el grupo, obviamente nadie se esperaba algo así y ella estaba consciente de ello. Pero claro, una chica que se sintió más cómoda vistiendo y haciendo cosas de chicos, difícilmente podría atraer la atención de un ser que puede bajarle el autoestima a cualquiera con mucha facilidad.

— ¿Qué hiciste para llamar la atención de alguien como él, Sakura?— se atrevió a preguntar Suigetsu. Los demás se dieron un golpe en la frente por la imprudencia de su compañero.

— Un buen brazo para batear— recordó la primera vez que la vio— y un escote que me robó el aliento— pero eso último se lo reservó para sus adentros.

— ¿Qué dices, Uchiha, te nos unes a un último inning?— ofreció Neji.

— ¿Aceptan tener otro jugador?— preguntó.

¡Por supuesto!— gritaron todos, incluso ella.

Cada uno se presentó al Uchiha con entusiasmo, pues no todos los días se puede conocer a un jugador de su calibre y formar parte de su equipo, a pesar de que éste sea improvisado.

...

Su plan de acabar con el ex novato estrella se ha visto frustrado por los últimos dos años, siempre que está a punto de llevar a cabo su plan, el destino interviene y terminar por frustrarlo todo.

Sin embargo, todo parece estar conspirando para que finalmente pueda cumplir con su ambición. Sabe que él está de regreso en el país, así como también sabe que su guardaespaldas no está con él y que seguramente está visitando a su mujer.

Sacó su arma de su caja fuerte, un par de guantes de cuero y un pasamontañas para cubrir todo su rostro. No podía arriesgarse a que alguien conociera su identidad. Subió a un viejo auto sin matrícula que obtuvo hace tiempo para poder hacer de las suyas y salió hacia donde sabía que vivía ella, pues desde que se obsesionó con arruinar la brillante carrera que debió ser suya, averiguó hasta el mínimo detalle de su vida y de las personas que lo rodean.

Fue casi poético cuando lo vio jugando en la calle, sin protección alguna. Nada, ni nadie impediría su actuar. Bajó el vidrio del vehículo y sacó el arma.

— ¡Uchiha!— llamó su atención, pues anhelaba ser testigo de su sufrimiento— Es mi turno de arrebatarte lo que más amas.

Sakura...

Su plan siempre fue matar a esa mujer, hundirlo en la miseria y que él mismo acabara con su carrera. Pero la primera vez que lo intentó, la muy perra sobrevivió y las otras veces no fue capaz de acercarse a ella.

Y disparó...

Todo el mundo quedó estático en su sitio al ver como las balas se aproximaban cada vez más al cuerpo de su víctima. Nadie reaccionó, excepto él. Sasuke interpuso su cuerpo para protegerla, las balas que eran para ella, terminaron hiriéndolo a él. Entonces el hombre huyó, no fue su objetivo inicial, pero estaba conforme con el resultado. De esa manera, él moriría y su carrera se acabaría también.

Sakura sintió un fuerte dolor en el pecho al verlo protegerla, al ver las balas penetrar su cuerpo, al verlo desplomarse frente a ella y ver su sangre regada en la arena.

¡Noooooo!— gritó con agonía, arrodillándose a lado.

El mundo a su alrededor pareció derrumbarse, aquella divertida tarde de juego, acababa de convertirse en un infierno...


Hasta aquí el capítulo de hoy.

¡Noooooooooo, mi Sasuki bebé! Esa persona es una maldita basura, nuestro único consuelo es que sabemos que no va a morir. Lamento mucho haber tardado tanto en actualizar, pero tenía muchas ocupaciones. Lo siento.

Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.

Nos leemos en el próximo capítulo, hasta la próxima.

EAUchiha.