Capitulo 10: "No es Posible"
La tarde estaba fresca y la brisa soplaba a través de las ventanas del consultorio de Sakura en el ala de pediatría. Su último paciente, un pequeño niño acabado de entrar en la academia ninja, se había marchado con las heridas de Shuriken que presentaba completamente curadas. A ella le encantaban los niños, por esos sus guardias favoritas en el hospital eran las que le tocaban en el ala de pediatría; porque le encantaba ver las brillantes sonrisas de los pequeños una vez que se curaban.
El sonido de un Puff precedió la entrada de un Anbu con máscara de perro en el consultorio. Sakura se extrañó, ya que la Hokage siempre la llamaba con Shizune o algún conocido. La cosa no tenía buena pinta.
— Sakura-san, Tsunade-sama le ordena ir inmediatamente a su despacho.
— Ahora mismo voy.
— Sí, Sakura-san.
El Anbu no esperó más y se marchó en una nube de humo.
¿Qué querrá Tsunade-sama?, se preguntaba una y otra vez la kunoichi mientras se quitaba la bata blanca y se encaminaba con un paso apresurado hacia la torre Hokage.
*.*
Los gritos se oían a dos puertas del despacho de la princesa Tsunade, ya para entonces los nervios de la Haruno estaban a flor de piel. Justo antes de abrir la puerta oyó la voz excitada de Naruto exclamar:
— ¡Sabía que volverías Teme!
Sakura abrió la puerta de un solo golpe y sus ojos jade se abrieron de par en par, sus pupilas se dilataron y, por un segundo su corazón dejó de latir. Lo último que creyó ver en su vida, era a Sasuke en la villa, pero ahí estaba. Alto, maduro, imponente y con aires de superioridad, el heredero del Clan Uchiha le sonreía arrogantemente.
Desde un rincón del despacho Kakashi observaba detenidamente el reencuentro de Sakura y Sasuke con el corazón en un puño. También lo observaban Shizune, Naruto, Yamato, Sai y la propia Hokage. En pocos segundos la Kunoichi reaccionó y enfocó la mirada en la Hokage.
— ¿Me llamaba Tsunade-sama?- alcanzó a decir firmemente y con toda la frialdad que pudo.
— Sí, Sakura. –Tsunade le dirigió una mirada perspicaz por pocos segundos antes de continuar- Como ves, Sasuke ha vuelto y será nuevamente parte del equipo Kakashi.
— Con todo respeto Tsunade-sama- interrumpió la joven-, él no volverá a ser parte del equipo porque en un principio nunca estuvo antes, y si me permite, me encantaría saber cómo es que él - Sakura le señaló con el dedo - viene ahora con su cara bien lavada a la Villa, y usted lo deja entrar así como si nada después de todo lo que nos hizo.
— Sakura, los días del festival Sasuke estuvo siendo interrogado por Ibiki; nos ha dado información valiosa que podemos usar a nuestro favor. Desde que Kakashi lo trajo, el consejo y yo hemos discutido la decisión de dejarlo volver a la villa.
"Desde que Kakashi lo trajo…". Así que ésa había sido la misión ultra secreta que Kakashi había tenido y no le había dicho nada. "Por eso se comportaba tan extraño el día que llegó…"
— Deberías alegrarte Sakura-chan- dijo de repente Naruto- el Teme volvió y volveremos a ser el equipo Siete.- culminó con los ojos brillantes.
— Si me alegro Naruto- se rindió la muchacha ante las palabras de su amigo y hermano; después de todo no podía pasar por alto que el regreso del Uchiha era el mayor deseo del chico Kyuubi.- Lo que me preocupa es qué sucederá con Sai y el Capitán Yamato; porque se supone que un equipo generalmente es de cuatro personas, con el Capitán Yamato éramos cinco y ahora con Uchiha somos seis...
— Su equipo se mantendrá igual, con los seis miembros con los que ahora cuenta- murmuró la Quinta, claro que ni a ella ni a los demás presentes habían pasado por alto que la muchacha ya no llamaba al heredero del Sharingan por su nombre.
Sasuke particularmente no sabía como tomar esa reacción de parte de ella, la chica que siempre estuvo detrás de él intentando conseguir su atención. Por un segundo pensó que tal vez Sakura lo había olvidado en esos años que él estuvo lejos, despreciándola e incluso le pasó por la mente la ocasión en la que estuvo a punto de asesinarla… Pero luego su ego le convenció de que era solo una manera de ella de 'hacerse la dura' antes de recibirlo con los brazos abiertos. Sí, para el Uchiha el rechazo de la kunoichi de ojos jade solo era una distracción, porque si no, sus planes se harían añicos.
— Entonces yo me retiro, Tsunade-sama, no tengo nada que hacer aquí. – murmuró Sakura, y tras dirigirle una mira a Kakashi de: "Tenemos que hablar", se marchó de la estancia dejando a todos boquiabiertos.
Por supuesto que Sasuke no se dio cuenta de la mirada de Sakura, porque su atención se concentró en mirar a la joven abandonar el despacho con paso firme, la frente en alto… Definitivamente había crecido, y no solo físicamente.
— Equipo Kakashi, sus entrenamientos comienzan a partir de mañana. Pueden retirarse.
— Sí, Tsunade-sama.
*.*
Sakura estaba sentada en una de las ramas del árbol más alto del bosque que rodea Konoha. Había pensado en ir al campo de entrenamiento y destrozar algunas cosas, pero luego decidió que esa no era la mejor manera de descargar su ira y su frustración porque si lo hacía, el ruido atraería a la gente y lo que realmente quería era estar sola; incluso había escondido su chakra para que no la encontraran.
A pesar del temple y la indiferencia que había mostrado horas antes en el despacho de su maestra, la verdad era que por dentro se sentía de gelatina. Kakashi no le había dicho que su misión tenía que ver con Sasuke, y se sentía dolida con él… Luego estaba Naruto completamente feliz con el regreso del Uchiha y Tsunade-Shishou aceptándolo como shinobi de la Villa y para acabarla en equipo con ella y los demás.
No sabía que sentir ni pensar, quería solo cerrar los ojos y que todo fuese una pesadilla porque realmente ahora se sentía confundida. Algo dentro de ella se agitó al ver al Uchiha de vuelta y no sabía qué era, ¡Tenía novio y era Kakashi-sensei! Sintió hasta náuseas al salir de ahí, y ver que todo lo que había construido parecía estar atravesando una tormenta.
Un ruido entre las hojas alertó a Sakura, cuando observó de qué se trataba quiso clavarse un Kunai: era una serpiente de tinta que se arrastra hacia la rama en la que ella se hallaba sentada. Cuando estuvo a su alcance, la serpiente se transformó en una nota, la cual Sakura tomó y leyó ansiosamente la caligrafía de Sai:
Fea:
Mañana tenemos que entrenar todos en el campo de entrenamiento número tres a las 8:00am, no puedes faltar. Todos vamos a luchar contra Sasuke, ya sabes, para acoplarnos a su modo de pelea antes de nuestra próxima misión.
Tras un suspiro, Sakura arrugó la carta y contempló el cielo estrellado. Estaba claro que Tsunade-sama también quería presionarla…
"Mañana va ser un día interesante".- se dijo.
Continuará…
*.*
¡Hola! Disculpen la tardanza, pero aquí está el Capitulo, disculpen por dejarlas picadas con el anterior, pero tenía que llevar la historia a su cenit y comenzar a 'recoger' la trama.
¡Mil gracias por sus reviews!
Saludos desde la Universidad de Oriente:
Euni.
