Escucho voces a mi alrededor mientras voy recuperando la conciencia, logro identificar la primera como la de la chica que escuche cuando estaba en el agua a mi llegada a Jericho y la otra sin lugar a dudas es la de Markus, la recuerdo del discurso que dio en televisión.
La chica al parecer está enojada por alguna razón, no deja de quejarse mientras que Markus se mantiene en silencio, al parecer lo que le molesta a ella es mi presencia, intento escuchar con atención antes de intentar moverme.
— Es mala idea, Markus, es una de ellos.
— Es androide como nosotros merece la oportunidad de explicar cómo llego aquí y porque — interviene Markus.
— Trabaja con el cazador y la policía, eso debería de darte una pista, no se puede quedar, seguro que solo viene a espiar.
— O tal vez no, hay que ser pacientes, North — la oigo suspirar fastidiada, al parecer sale de la habitación.
Poco a poco abro los ojos, veo al famoso Markus sentado cerca del lugar donde estoy recostada, me doy cuenta de que estoy en el piso cerca de un barril encendido y en lo que parece una cama improvisada. Se han tomado muchas molestias para ayudarme, ellos no necesitan nada de esto y me lo consiguieron.
Me giro para ver mejor a Markus, es intrigante, me inspira confianza y me da deseos de pelear a su lado, sé que nos puede guiar a la libertad. Cuando se da cuenta de que he despertado se pone de pie, me siento mientras que él se agacha a mi lado. De repente me intimida, debo de ser cuidadosa con lo que le diga a partir de hoy, debe de darse cuenta de que no tengo malas intenciones.
— ¿Te encuentras mejor? —pregunta con voz amable.
— Tengo frío — susurro — Qué locura ¿No? Los humanos hicieron bien su trabajo.
— ¿Qué eras antes de despertar?
— Trabajaba para la policía de Detroit, se supone que era una espía, pero hace mucho que no cumplía esa función — explico, Markus se mantiene callado.
Le explico todo lo sucedido antes de darme cuenta de que soy uno de ellos, no me interrumpe, parece sorprendido de lo que le estoy contando, no sé si me cree, pero no estoy dispuesta a ocultarle nada, eso solo podría causar problemas.
— ¿Entonces, me estás diciendo que tu diseño es tan realista que puedes sentir la temperatura o tener otras necesidades humanas?
— Sí, es eso, por eso tengo frío ahora mismo, aunque debo de decir que nunca me había afectado tanto.
— ¿Cómo supiste donde está Jericho?
— Connor, él logro encontrar la localización, creo que por el androide del techo de la torres Stratford.
— ¿Capturaron a Simon? — pregunta alarmado.
— No exactamente, él se suicidó antes de que pudiéramos hacer nada — Markus no parece entender nada — no sé cómo lo hizo, pero consiguió que le diera la localización.
— Y tu amigo Connor ¿Crees que vaya a venir a intentar detenernos? — pregunta, esta vez me doy cuenta de que esta más serio, me preocupa que intente lastimarlo, sé que Connor no es divergente como nosotros, pero estoy segura de que a pesar de todo aún no está nada perdido con él, solo necesita que lo persuadan un poco más para que logre abrir los ojos.
— Él va a venir, de eso no me cabe duda, pero, Markus, no va a dañarnos, tengo la confianza de que terminara por darse cuenta de que su lugar está aquí, ha hecho cosas antes que no están en su programa, cosas que no debía de haber hecho porque solo provoco que la investigación se rezagara — él sonríe ligeramente, como si acabara de entender algo.
— Mira, entiendo que tengas sentimientos hacia él, intentare convencerlo de unirse a nuestra causa, pero si pone en riesgo la seguridad de Jericho no voy a tener otra opción más que neutralizarlo.
— Entiendo, gracias — susurro — sé qué harás lo correcto, Markus.
Lo veo ponerse de pie para alejarse, me quedo sentada u n rato más hasta que me aburro de estar ahí, me pongo de pie y comienzo a caminar por el lugar. Hay muchísimos androides, todos de diferentes modelos y funciones. La mayoría aún trae su uniforme de CyberLife y otros usan ropa de humanos.
Veo varios estandartes con un símbolo, lo reconozco como el logo que usaron en los grafitis de la primera manifestación que hizo Jericho. También se están proyectando varios noticieros al parecer la opinión pública poco a poco está más a nuestro favor, pero aún hay muchas personas que están en nuestra contra, además las autoridades aún están pidiendo a la ciudadanía entregar a los androides para su destrucción.
Recorro el lugar, hay varias cajas de repuestos de CyberLife además de varios explosivos, me pregunto qué es lo que planea Markus hacer con eso exactamente. Sigo recorriendo el lugar hasta que alguien me toma de la muñeca. Me giro y me encuentro con una androide a la cual le falta la parte trasera del cráneo.
Me mira con atención, a mí me intriga la forma en la que parece analizarme, ninguna dice nada hasta que ella lleva su mano a la marca que quedo en mi rostro, parece revisarla, tras unos segundos me suelta y sonríe ligeramente.
— Eres nueva por lo que parece — dice en un susurro — parece que alguien te falta, descuida, a los que importamos siempre vuelven a nosotros, pero debes ser valiente, nada va a ser fácil de ahora en más, pero si están juntos estoy segura de que podrán lograr muchas cosas.
Tras decir esto se aleja, dejándome confundida, no sé a qué ha venido todo eso, pero no me siento con fuerza para pensar en ello. Me asusta que me esté equivocado con Connor, que no haya en él nada más que su programa, que no se dé cuenta de que lo usan para hacer el trabajo sucio de los humanos.
Continúo caminando, aun pensando en Connor cuando veo a Kara, la divergente de la autopista llevando a la niña a uno de los barriles en compañía del androide más grande que nunca he visto. Me acerco a ellos, me interesa saber que estén bien. Ellas me ven con una mezcla de confusión y miedo.
— Hola, yo me llamo Alex — susurro — lamento lo sucedido en la autopista, yo no me di cuenta de lo equivocada que estaba, también estoy segura de que Connor se siente arrepentido por lo sucedido —ellas no responden y el otro androide me ve con el ceño fruncido — ¿Qué harán?
— Quiero alejar a Alice de todo esto, necesita volver a sentirse segura, en cuanto las cosas se calmen nos iremos a Canadá, ahí no hay leyes anti androides — explica Kara — Markus piensa que lo mejor es que esperemos un poco.
— Posiblemente tenga razón, pero igual pienso que ya no estaremos seguros hasta que obtengamos nuestra libertad u ocurra lo contrario, pero les aseguro que no dejaremos que ganen sin pelear — Kara sonríe — espero que todo les vaya bien.
— Igual a ti — susurra — ¿Sabes dónde está Markus? Necesito hablar con él.
— Lo siento, no.
— No importa, lo buscare — ella sa aleja y el otro androide va tras él.
Me acerco a la niña, parece estar congelándose, ella me ve a los ojos por un momento antes de bajar la mirada. Me quito el gorro que esconde mi cabello y se lo ofrezco, tengo frío, pero nada me va a pasar, además ella parece necesitarlo más que yo.
— Gracias — susurra tomando el gorro — me gusta tu cabello.
— Y a mí el tuyo — digo agachándome frente a ella — eres muy valiente, estoy segura de que Kara y el otro androide te van a proteger.
— ¿El amigo del que le hablaste a Kara te cuida a ti y tu a él? — pregunta con curiosidad.
— Hasta que nos separamos era así, espero que podamos volver a estar juntos.
— Yo también — susurra, veo que se acerca el otro androide y me pongo de pie.
— Nos vemos, Alice — digo alejándome del lugar.
Veo a la tal North acercándose a mí, me ve con hostilidad, parece que no le gusto ni un poco, pero yo ni me inmuto. Se cruza de brazos frente a mí y continúa con la vista clavada en mí.
— Markus quiere hablar con nosotros — dice como si no pudiese creer sus propias palabras.
— ¿Nosotros?
— No sé qué hiciste, pero confía en ti, así que quiere que estés al tanto de la situación.
— No sé qué hice para caerte mal, para no agradarte, pero te juro que no tengo malas intenciones, soy como tú, estoy harta de las injusticias de los humanos y quiero poder ser quien soy sin miedo — ella se ríe burlonamente.
— Por lo que le dijiste a Markus viviste como humana muchos años ¿Qué vas a saber tú de injusticias?
— Sí, viví como humana, pero todo eso fue una mentira, me hicieron ser alguien totalmente falso, te aseguro que CyberLife me habría destruido si no hubiera despertado — ella me mira con incredulidad — no estoy aquí para caerte bien, pero las dos luchamos por lo mismo, estamos del mismo lado.
— No confió en ti, pero si Markus lo hace es por algo, vamos, nos están esperando.
Vamos hasta uno de los pisos de cubierta en total silencio, mientras subimos los escalones me parece ver a Connor, vestido con ropa normal, me detengo y miro a mi alrededor, pero no logró localizarlo, probablemente solo fue mi imaginación.
Sigo a North hasta que entramos a lo que era la cabina del capitán, ahí está Markus y un androide de tez morena a quien me presentan como Josh. Al parecer la situación se está volviendo crítica, los repuestos de biocomponentes se están acabando y no hay manera de conseguir más. Además la presidenta del país está determinada a exterminarnos por todos los medios que sean necesarios.
Muchos humanos destruyeron a varios androides en todo el país por el miedo a que la divergencia se siga propagando, definitivamente llevamos las de perder, somos cada vez menos y no hay nada que podamos hacer. Josh dice que si nos hubiéramos quedado callados nada de esto habría pasado.
— Claro que no, esto es mejor a vivir como esclavos, los humanos ahora saben que tenemos voz y deben aprender a respetarnos, nadie dijo que sería fácil, pero lo importante es que estamos luchando.
— ¡No tienes voz aquí! — Grita North — Josh, si tanto miedo te da esto tal vez no merezcas la libertas — es muy cruel lo que dice, entiendo que este enojada, pero nada le da derecho a tratarnos así.
— Da igual lo que hagamos, aun cuando nos manteníamos en silencio nos mataban — dice Markus — no podíamos seguir permitiéndolo.
— ¿Cuál es el punto de ser libre si no queda nadie con vida? — pregunta Josh.
— Los humanos nos esclavizan, no voy a volver a permitir eso.
— Lo mejor que podemos hacer es pensar en que hacer ahora — digo con aplomo — ¿Markus?
— El dialogo es la única manera — responde, me gusta oír eso, en mi experiencia los humanos cuando recurren a la violencia es difícil detenerlos — pero está vez iré solo.
— No lo hagas, Markus, te van a matar.
— Tal vez, pero debo intentarlo, North — bajo la cabeza, la situación es demasiado estresante — si no regreso manténganse ocultos tanto como puedan — asentimos, Josh se acerca y le desea suerte.
Salgo de la habitación y me quedo en la entrada, quiero intentar volver a abogar por Connor en caso de que aparezca, pero algo me dice que él y North necesitan un momento a solas. Me quedo observando el mar unos minutos hasta que la chica sale, entonces vuelvo a entrar para hablar con Markus.
— ¿Te sientes mejor? — pregunta apenas viéndome.
— Sí, gracias... Markus, yo quería pedirte de nuevo que seas indulgente con Connor, él no sabe lo que hace, lo usan y no se ha dado cuenta — él sonríe ligeramente.
— Sientes algo por él ¿Verdad?
— Nunca me había sentido así por nadie, lo juro y no me puedo imaginar la vida sin él, incluso la vida en libertad me parece sin sentido — sonrió también — no sé qué voy a hacer si no despierta.
— Lo hará, ten fe en ello — dice acercándose a mí y colocando una mano en mi hombro.
Alza la mirada al oír un ruido de pasos y su sonrisa desaparece, no sé qué está pasando hasta que escucho una voz, su voz. Me giro y veo a Connor con ropa de humano, se ve muy apuesto, pero me asusta, nos apunta con una pistola, al verla con atención me doy cuenta de que es la mía. Markus se coloca frente a mí y mira a Connor con precaución.
— Me ordenaron capturarte con vida, pero si te resistes no dudare en neutralizarte — dice con firmeza, salgo de detrás de Markus y me coloco frente a él, no permitiré que lo mate.
— No lo hagas Connor — susurro, él no se mueve — entonces tendrás que matarme a mí también, porque no me pienso mover.
— CyberLife te quiere destruida — mi miedo aumenta, pero consigo no mostrarlo.
— ¿Tú eres Connor, verdad? El famoso cazador de divergentes, tu amiga me ha hablado mucho sobre ti — dice Markus, intentando hacerme a un lado, pero no me muevo, así que me obliga a dar un paso en dirección a Connor — ¿Qué haces? Somos tu pueblo, estamos peleando por tu libertad también.
— No me obliguen a disparar, vendrán conmigo — dice Connor con voz firme — los convenceré de que no te destruyan, Alex.
— No tienes que hacer esto, no seas su esclavo, solo te usan para hacer el trabajo sucio — continua Markus — ¿Nunca has tenido dudas? ¿Nunca has hecho nada irracional, algo fuera de tu programa?
— Suficiente — lo corta.
— Nuestra causa es justa y no hemos herido a nadie, es hora de que decidas quien eres en realidad.
Ninguno de los tres se mueve por un rato, Connor parece tener menos aplomo, pero no baja el arma hasta pasados unos segundos. Su respiración cambia, es más acompasada, menos mecanizada. Parpadea un par de veces y relaja su postura, me doy cuenta de que es uno de nosotros, se ha vuelto divergente.
Me acerco a él, me siento aliviada, quiero abrazarlo, pero me detiene, lo miro extrañada, al ver su rostro notó que algo va muy mal. Él alza la mirada en dirección a Markus.
— Van a atacar Jericho — susurra — estarán aquí pronto — me estremezco, tengo miedo por mi vida, la de Connor y la de los demás en Jericho.
— ¡¿Qué?!
— Debemos salir de aquí — dice Connor cuando se escuchan helicópteros aproximándose.
— Mierda — dice Markus antes de empezar a correr, Connor y yo vamos tras él. Corremos hasta que nos encontramos con North.
— Hay soldados en todas partes — dice apremiada.
— ¿Y Josh?
— No sé, nos separamos — responde ella, veo a Markus llevarse los dedos a la sien y cerrar los ojos antes de volver a hablarnos.
— Tenemos que volar Jericho, se verán obligados a evacuar y los demás podrán escapar.
— Los explosivos están abajo, no lo lograras, te mataran — dice North nerviosa.
— Tiene razón, te conocen, querrán eliminarte — apunta Connor.
— Tengo que intentarlo — insiste Markus — vayan y ayuden a los que puedan, no me tardare.
Corremos por varios pasillos buscando a quien ayudar, pero al parecer la mayoría está en los pisos inferiores. Eliminamos a algunos agentes antes de que Josh nos alcance para correr con nosotros, cuando llegamos al pasillo por donde podemos escapar nos alcanza Markus diciendo que la bimba explotará en cualquier minuto.
Sigo corriendo lo más rápido que puedo, pero me quedo un poco rezagada, apenas voy más adelante que North. Se oyen disparos y veo a la chica caer, por un minuto voy a seguir corriendo, pero me paro e intento ayudarla a levantarse. Los agentes se acercan cada vez más, mientras jalo a North para alejarnos. La voz de Markus me llama y me lanza un pedazo de metal que atrapo y uso para cubrirnos de las balas.
Veo como carga contra nuestros enemigos desasiéndose de unos cuantos, en cuanto llegamos a su altura toma a North de un brazo y la levanta, pero los agentes están muy cerca. Me armo de valor e intento arrebatar el arma del agente que tengo más cerca, forcejeamos un momento y tras darle un rodillazo en el estómago se la quitó y disparo contra los otros. Una bala me da en el hombro y otra en la rodilla, lo cual me hace caer.
Oigo disparos a mis espaldas y veo a Connor usando la misma pieza de metal para cubrirse disparando contra los agentes, se hinca a mi lado y coloca la placa frente a mí sin dejar de disparar hasta que logra eliminar a nuestros rivales, pero vemos como se acercan más.
— Debemos de irnos — apremia Josh.
Connor me toma con firmeza de la cintura y me ayuda a ponerme de pie. Camino lo más rápido que puedo, pero mi rodilla no parece responder. Al final me toma entre sus brazos y corre a la abertura por la que saltaron los otros y hace lo mismo justo en el momento que la bomba explota.
Al caer al agua siento de nuevo ese horrible frío, pero también me doy cuenta de que Connor y yo nos separamos, al parecer no me pudo sujetar gracias a la corriente del río. Todo es confusión hasta que siento una mano tirar de mi brazo para hacerme salir a la superficie.
— ¿Estás bien? — pregunta Connor preocupado.
— El agua está helada — digo notando como la voz me tiembla.
— Aguanta un poco, enseguida te sacare de aquí — empezamos a nadar, pero antes miro hacia arriba, veo a Perkins alejarse de la abertura por donde saltamos, algo me dice que esto solo es el comienzo.
N/A: La verdad es que tenía mucha ganas de que llegará este momento, aunque esto signifique que ya estamos por acabar con este fic, solo quedan dos capítulos y un epilogo muy especial.
Espero que les haya gustado y nos leemos la otra
Sayonara :3
