El azabache siguió con la mirada la camioneta donde viajaban dos de su tres mas grandes tesoros, miro como el vehículo salía del estacionamiento siguiendo aparentemente el coche de su hermano mientras un auto se detenía a escasos centímetros de el.

-cariño-llamo su madre desde la ventanilla del copiloto-sakura y daisuke te esperan en tu auto, Itachi y deidara se adelantaron para poder guiar a naruto-san, debemos alanzarlos cariño-dijo mikoto.

-de que hablas madre-pregunto sasuke desconcertado.

-le invite a cenar y pasar un rato en casa y accedió- respondió como si nada la mujer-apresúrate-finalizo cerrando la ventanilla mientras el auto se ponía en marcha.

Mikoto, pienso que es muy imprudente de tu parte forzar esta visita-comento fugaku sin despegar la vista del camino.

-no es imprudente y no la forcé. es normal que quiera a mi nieta cerca y naruto-san comprendió mi necesidad.-dijo mikoto mirando por la ventanilla.

-crees que no te conozco, apuesto a que de alguna manera persuadiste a naruto-kun, debes tener cuidado y no asfixiar a Natsuki ni a Naruto con tu entusiasmo. he estado hablando con Herrmann-san y me a advertido que los alejaría de nuestro alcance si llegamos a lastimarlos en cualquier sentido.

-yo no lo aria y lo sabes, es mas no dejare que nadie les haga algo incluyéndote, no creas que no estoy enojada contigo por ocultarme la existencia de MI nieta-comento mikoto mirándole seriamente, el instinto materno salió a flote, protegería con uñas y dientes a su nieta al igual que a la persona que le dio la vida.

Ante sus ojos naruto se convirtió en su "hijo" por el simple hecho de a verle dado lo que mas anhelaba, no dejaría que nada ni nadie la alejara de ellos dos.

-lose, y pido tu perdón, pero no serás la única en protegerles, esa también es mi intención-mikoto sonrió ante las palabras dichas por su marido, sabia perfectamente que era verdad, y le perdonaría pero eso conllevaba que cumpliría sus caprichos sin chistar siquiera.

Siguió mirando atreves de la ventana y algo llamo su atención.

-fugaku estaciónate, hay algo que debemos comprar-dijo mikoto con una sonrisa en el rostro.

Y así lo hizo fugaku, sabía muy bien su castigo y quería ganar el perdón de su mujer, tenia que satisfacer cada una de sus demandas.

Naruto-llamo su padre con severidad.

-que sucede padre-pregunto naruto sereno sin intimidarse por la forma en que su padre le llamaba.

-es muy extraño que hayas aceptado tal invitación, tomando en cuenta que Natsuki necesita descansar, es muy imprudente de parte de la señora Uchiha exigir tener la en su casa si apenas acabamos de sacarla del hospital- hablo Egbert mientras conducía.

-lose padre, pero es la forma mas rápida de hacer las cosas, solo tenemos un mes antes de regresar a Alemania, quiero aprovechar el tiempo.-dijo naruto mirando el asiento trasero donde dormía su hija.

-sabes que te apoyo, pero debemos ir con calma, Natsuki aun no le acepta y lo sabes- dijo Egbert estacionando la camioneta detrás de el coche de Itachi.

-si, pero hare lo que sea por que se lleven bien, deben convivir como lo que son, padre e hija-finalizo bajándose del vehículo.

Abrió la puerta y removió el cinturón de seguridad del cuerpo de su hija, llevaba la intención de cargarla pero una ves mas una voz a sus espaldas le interrumpió.

-Naruto-kun-llamo el azabache mayor-me permitirías que yo la llevarla a la habitación.-pregunto Itachi.

-claro que si Itachi-san-contesto naruto con una imperceptible sonrisa mientras se movía para dar acceso a el mayor para tomar a la niña.

Este la tomo con cuidado y la saco del auto.

-no me llames Itachi-san, simplemente llámame Itachi-dijo el mayor mirando con dedicación a su sobrina- es hermosa- dijo mirando los ojos del rubio menor.

-lose-contesto rubio menor mirando tiernamente a su hija con una cálida sonrisa.

-debería ser mi baka-Ototo el que te dijera esto pero, gracias por dejarla nacer, muchos en tu situación no la habrían dejado-dijo Itachi mirando de nueva cuenta a Natsuki para después mirar a naruto.

-ella es mi todo, la única familia de sangre que me queda, es el motivo de mi felicidad-contesto acariciando los largos cabellos de su hija.

Itachi sonrió de medio lado, miro la devoción que el rubio le profesaba a su hermosa pequeña, era el mas grande tesoro que tenia y no solo de el, Natsuki se había convertido en el objeto mas valioso de los Uchiha, era la hija de su hermano, la nieta anhelada de su madre, la única mujer nacida en la historia de la familia Uchiha, eso la colocaba como el mas grande tesoro de la familia, la primera Uchiha de sangre.

Sin más Itachi entro en la enorme mansión, esta era de dos pisos, era del tipo occidental con toques orientales, de un blanco pulcro, con grandes ventanales que dejaban ver parte del interior de esta, además de sus extensas áreas verdes.

Naruto la miro detenidamente, estaba igual como la ultima vez que la vio, la única vez en que sasuke le llevo a su casa, la misma vez en que se le entrego a el moreno y como consecuencia la concepción de Natsuki.

Dejo de lado sus recuerdos y sentimientos y entro en aquella mansión seguido de su padre.

Miro a Itachi subir las grandes escaleras que estaban al frente de la puerta principal, este se detuvo a la mitad del recorrido y volteo mirando naruto.

-vienes, Naruto-kun-invito el Uchiha mayor.

Naruto miro a su padre, este asintió, sin mas subió hasta llegar a la altura de Itachi, ambos subieron hasta la segunda planta perdiéndose de la vista del rubio mayor.

- Herrmann-san-llamo deidara a el padre de el rubio menor-gusta pasar a la sala a tomar un te-invito con una sonrisa.

El hombre retiro sus ojos del punto donde perdió de vista a su hijo y nieta para clavar su mirada en el joven que le llamaba.

Deidara se estremeció ante la pesada mirada de aquel hombre, era un hombre de la misma edad que su suegro, era alto, piel clara, cabello rubio en corte militar, de ojos azules, se podía ver que ejercitaba adecuadamente su cuerpo, despedía un aura de autoridad y fuerza, era ante los ojos de deidara alguien sumamente intimidante.

-si gracias-contesto con voz rasposa y profunda, dándole a deidara un escalofrió atreves de la espalda.

Deidara le guió hasta la sala para sentarse cómodamente y pedir a una de las sirvientas que les preparase un te y trajera unos aperitivos.

Le daban nervios aquel hombre, pero al no estar mikoto en casa era su responsabilidad atender adecuadamente a las visitas, y esta no era cualquier visita, no, se trataba nada mas y nada menos del padre de quien fuera la "madre" de su sobrina, y conociendo a mikoto, no le perdonaría desatender a dicha visita, sabia que mikoto veía a naruto con ojos de madre, por que a sakura y a el los veía de la misma manera, la conocía a la perfección y mas sabiendo que esta deseaba fervientemente una nieta.

Hem… esta lindo el día verdad-comento deidara tratando de iniciar una platica.

Si, es muy agradable-contesto secamente el mayor.

Esa sin duda seria una gran y cansada tarde para deidara.

Itachi después de subir las escaleras camino a la derecha de estas siendo seguido por naruto y sus hijos, estos al ver que su padre tenia en brazos a su prima le siguieron curiosos.

El azabache giro en la primera esquina y camino unos cuantos pasos mas para detenerse frente a una puerta blanca.

-naruto-kun, si me haces el favor-pidió el azabache.

Inmediatamente naruto abrió la puerta dejando entrar al mayor a la habitación, era hermosa y muy espaciosa, tenia un gran ventanal que daba a un balcón con vista a el jardín, dos puertas, aparentemente una era el baño y la otra el almario, en medio de la alcoba se encontraba una gran cama bien tendida, con un bello edredón color blanco muy mullido y enormes almeadas.

Se apresuro a remover las almeadas y mover el edredón junto con la sabana para poder acostar a Natsuki.

Itachi la recostó suavemente para después retirarle los zapatos y taparla con el edredón.

-ahora si estará mas cómoda-dijo Itachi dejando los zapatos en el piso aun lado de la cama.

-gracias Itachi-agradeció naruto.

-de nada, aunque pienso que debiste negarte a la invitación de mi madre, estoy seguro que hará hasta lo imposible para que pasen la noche aquí, Natsuki debería estar ahora en su cama y no aquí donde seguro será acosada por mi madre-comento Itachi saliendo de la habitación seguido de naruto.

-acepte su invitación por que quiero que Natsuki pase tiempo con su padre y con su familia, y mikoto me a dado la oportunidad de hacerlo, solo la acepte, y por Natsuki no te preocupes, ahora ella esta bien, solo necesita dormir un poco en una comoda cama y estará como nueva-comento naruto serrando la puerta del cuarto.

-Estabien, será mejor ir a la sala y esperar a mi madre y a los demás ahí, te parece- propuso Itachi caminado por donde habían llegado.

-Bien-naruto le siguió pero Itachi se detuvo repentinamente.

-Ni se les ocurra entrar en esa recamara, entendieron taichí, takumi-advirtió Itachi a sus hijos que estaban parados frente a la puerta que recientemente naruto cerro.

Los gemelos se estremecieron al escuchar a su padre, optaron por correr antes de recibir una amenaza mayor.

No seas malo con ellos Itachi-rio naruto al ver a los chicos correr como si sus vidas dependieran de ello.

-los conozco y créeme cuando te digo que será mejor que no se le acerquen, bueno no por ahora-dijo este bajando las escaleras.

Al llegar a la sala se sentaron a esperar la llegada de los faltantes, esto fue un gran alivio para deidara, realmente estaba muy nervioso y no paraba de hablar incoherencias tratando de hacerle platica al padre de naruto.

Al cabo de un rato y un par de tazas de te fugaku junto a su esposa llegaron seguidos de sasuke, sakura y daisuke.

-yuki, lleva esto a la habitación donde esta mi nieta, no la despiertes entendiste-instruyo mikoto a una de sus sirvientas mientras le entregaba bolsas con nombres impresos de marcas prestigiosas de ropa y calzado.

Enseguida mikoto-sama.-respondió la muchacha dando una reverencia.

Después de esto mikoto junto a su esposo se dirigieron a la sala seguidos de sasuke y su mujer.

Daichi se retiro con la escusa de que iría a su cuarto pero en realidad siguió a la sirvienta a la que su abuela le había entregado unas bolsas, quería ver a su hermana.

Espero a que la sirvienta saliera de la habitación a la que la vio entrar, permanecía escondido en una esquina, no se dio cuenta que alguien estaba detrás de el, sintió dos manos posarse en su boca para evitar que hiciera ruido.

-shhhh…somos nosotros-susurraron los gemelos a los oídos de daisuke, inmediatamente le soltaron para que les mirara.

-que hacen aquí-pregunto daisuke con el entrecejo arrugado.

- lo mismo que tu-contestaron al unísono los gemelos con una sonrisa.

Daisuke se sonrojo por el echo de ser descubierto, iba a repelar pero el sonido de la puerta abrirse y cerrarse le interrumpió.

Ya se fue-dieron los gemelos asomándose disimuladamente. Salieron después de cerciorarse que no hubiera nadie entrando sigilosamente a la habitación.

Los gemelos apenas pusieron un pie dentro del cuarto corrieron al pie de la cama para ver más de cerca ala persona que dormía en ella.

Daisuke cerro la puerta y a paso lento se acerco donde los gemelos, estuvieron un rato mirándola en silencio.

No deberían entrar a el cuarto de una chica y mirarla dormir como pervertidos-hablo Natsuki con los ojos cerrados, esto hizo pegar un brinco a los tres chicos.

-no somos pervertidos-alegaron los gemelos.

-Entonces como le llaman a lo que estaban haciendo-interrogo Natsuki pero esta vez con los ojos abiertos.

-solo queríamos verte-contesto daisuke.

Natsuki le miro por un momento para después sentarse y mirar a su alrededor, no era su cuarto y eso quería decir que no estaba en su casa, entonces donde demonios estaba.

-¿esta es su casa?-pregunto Natsuki aun mirando a su alrededor.

-si-contestaron los tres chicos al mismo tiempo.

Natsuki les miro y tos analizo completamente.

-cuales son sus nombres-pregunto. Mientras trenzaba su cabello.

-nosotros somos taichí y takumi, somos tus primos-dijeron los gemelos.

Natsuki les miro con un semblante serio, le llamaba la atención los ojos de los gemelos, nunca había visto a nadie con ojos como los de los de ellos.

-yo soy daisuke y soy tu hermano-dijo daisuke, Natsuki dejo de mirar a los gemelos para posar sus zafiros en la figura de daisuke.

Al ver que este era una versión en miniatura de su padre varón su cara mostro un gesto de desagrado, esto no paso desapercibido para daisuke.

-me odias-pregunto daisuke con tristeza en su mirada, le dolió el gesto que su hermana hizo al saber que era su hermano.

-no, no te odio, es solo que eres idéntico al bastardo de nuestro padre, el es el que me desagrada-contesto Natsuki relajando su expresión, sabia que había dañado a su hermano.

con un movimiento rápido tomo a daisuke de una mano y lo jalo con tal fuerza que el menor termino sobre las piernas de Natsuki. Un fuerte rubor apareció en el rostro de daisuke al darse cuenta de que estaba sentado en el regazo de su hermana mientras esta le abrazaba.

El menor se estremeció, era la primera ves que le abrazaban de esa forma, su madre no le abrazaba desde hace mucho y su padre no era muy afectivo que digamos, la única que le abrazaba era su abuela, pero ahora alguien mas le proporcionaba un abrazo, sentía un calorcito y un cosquilleo en el pecho, le agradaba esa sensación.

-tu me odias por ser la hija bastarda de nuestro padre-le pregunto Natsuki al oído

-no!, eres mi hermana, Nunca te odiaría! Contesto daisuke separándose un poco del abrazo de su hermana mirándola a los ojos aun con el rubor en sus mejillas y con el entrecejo arrugado, no le odiaba y quería hacérselo saber.

Natsuki le miro sin expresión por un momento para después estallar en una senda carcajada, ver la cara aniñada de su padre con las mejillas sonrojadas y el entrecejo arrugado le causo gracia, su hermano se veía tan lindo en ese momento.

y para colmo los gemelos se le unieron al verlo de esa forma, provocando que el menor se sonrojara aun mas hasta terminar tan rojo como un tomate.

-te ves muy lindo -dijo Natsuki mientras apretaba a daisuke contra su pecho, este solo atino a ocultar su rostro por lo avergonzado que estaba.

-ne Natsuki-chan-llamaron los gemelos subiéndose a la cama y sentándose con las piernas cruzadas.-por que dices que te desagrada sasuke oji-san-preguntaron los gemelos.

Natsuki deshizo el abrazo y dejo que daisuke se sentara en la cama, los miro un momento dudando decirles la razón, cerro los ojos y suspiro pesadamente, algo le decía que si no les decía le fastidiarían por mucho tiempo para poder saberlo.

-el hizo sufrir a mi Oto-chan cuando le abandono, maldición al menos debió tener un poco de tacto al romperle el corazón, cada vez que mi Oto-chan piensa en el se entristece mucho, eso me da rabian, me desagrada todo lo que hace sufrir a mi padre, no me gusta verle así, esa es la razón.-explico Natsuki.

-pero no por que te parezcas a el quiere decir que me desagrades-le dijo a daisuke mirando lo a los ojos.- espero que solo sacaras su apariencia y no lo teme que es-dijo con una risita.

Tu también te pareces a el, solo sacaste los ojos de tu oto-chan-rebatió daisuke.

-tenias que recordármelo-respondió Natsuki arrugando el entrecejo mientras hacia un puchero.

Los gemelos rieron por la expresión que su prima puso, daisuke solo sonrió al puro estilo Uchiha al ver que por primera vez le ganaba a su hermana en la conversación.

-Eso quiere decir que te forzaron a asistir a la reunión-pregunto takumi.

-si, yo solo quería ver una sola vez en mi vida al que fuera mi padre y eso de lejos, pero mi oto-chan quería que lo conociera y que incluso conviviera con el, la verdad no quiero ni acercarme a el. Dijo cruzándose de brazos sin desarrugar el entrecejo.

-Vaya si que no te agrada-dijo esta vez taichi.

-Solo lo hago por que Oto-chan asi lo quiere, pero te aseguro que no lo hago por voluntad propia. Reafirmo Natsuki.

-¿sabes como fue que sasuke oji-san termino con tu Oto-chan? Pregunto takumi.

-Oto-chan me lo conto-dijo Natsuki.

-deberías darle una oportunidad a oto-san, debió tener un motivo para hacerlo de esa forma, nosotros no sabemos su motivación-daisuke defendió a su padre.

-cierto, nuestro Oto-chan nos a dicho que no juzguemos hasta saber la versión de las dos partes-dijeron al unísono taichí y takumi.

-además gracias a eso puedes estar seca de daisuke-dijo taichí

Natsuki solto un surpiro, estos tres buscarían la forma de abogar por el teme, pero no sedería, le aria la vida imposible a su oto-san, al menos como pago por hacer sufrir a su amado Oto-chan, de eso se encargaría ella.