9º- El cambio de Edward

Todos estaban en el salón, faltaba apenas media hora para que dijeran el resultado de las votaciones del pueblo. La única que faltaba era Bella que se había quedado en su habitación con la pequeña Leah junto a ella.

Edward estuvo muy ausente durante todo el día, no dejaba de pensar en el comportamiento que había tenido Bella con respecto a todo lo del bebé y la niña.

-¿Has preparado algún discurso por si ganas?- Preguntó Jasper a Carlisle.

-No, la verdad creo que no saldré elegido.

-Por suerte yo si creo que ganes- Sonó la voz de Bella desde la entrada del salón- Te he preparado un discurso para mañana cuando hayas ganado- Se acercó y se lo dio- Tienes más posibilidades de las que piensas.

-Gracias- Le devolvió el abrazo y se separó de ella para mirarla- Bella, ¿te encuentras bien?

-Estoy bien- Todos fijaron sus ojos en ella, los de Edward principalmente- Estoy un poco cansada por todo lo de anoche, no he dormido desde hace más de 24 horas.

-No es eso- Carlisle se levantó y tocó su frente- ¡Estás ardiendo!

-Me encuentro bien, de verdad, solo estoy un poco destemplada.

-Yo la llevaré a la cama- Dijo Edward tomándola de la mano y arrastrándola hacia las escaleras- Vosotros centraros, en menos de diez minutos entrarán los cámaras para grabar el gran momento. No os preocupéis.

-¿Estás de acuerdo Bella?- Preguntó Esme mirándola con una mirada que casi le suplicaba que le diera una oportunidad a Edward.

-Estoy de acuerdo.

Bella se dejó llevar escaleras arriba, Edward la llevó a su habitación y la tumbó en la cama, cogió a Leah en brazos y se dispuso a sacarla de la habitación.

-¿Qué demonios crees que haces?

-Sacar a la niña- Respondió firme- Si estás enferma no es bueno que permanezca a tu lado, estará en el cuarto de al lado. La dejaré con Justin y Esperanza, no creo que se asuste de dos niños más pequeños que ella.

Bella no se lo impidió, era la primera cosa buena que Edward hacía por la niña. Mientras estuvo sola, meditó sobre los motivos por los que Edward querría estar a solas con ella, primero pensó que querría hacerle entrar en razón para que dejara a Leah y abortara, pero ese pensamiento se marchó pronto, él sabía que nunca haría algo así. Después pensó que quizá la abandonaría y dejaría con el niño, prefería eso a que lo tratara mal. O también podría ser que a pesar de no quererlo quisiera pasarle algo de dinero para mantener al pequeño... Fuera lo que fuera, ella tendría ese bebé y adoptaría a Leah.

Edward entró minutos después, cerró la puerta tras de si y se sentó en el borde de la cama, acarició la mano de Bella y la notó congelada.

-Vamos a cambiarte de ropa- No la dejó replicar, sacó un camisón y se lo puso, dejando la ropa que tenía antes en un lado en el suelo- Así estarás mejor- La volvió a meter en la cama.

-¿Puedo saber a que vienen tantas atenciones?

-¿No puedo ayudar a mi esposa a que esté cómoda?- Sonrió pero Bella seguía mirándolo seria- ¿Tan mala persona te parezco que no crees que quiera ayudarte?

-No es eso, pero dado que hace menos de un día estabas furioso por mi decisión, algo tienes que querer para comportarte de esta forma.

-Bella, no quiero nada, estoy haciendo esto porque quiero. Solo pretendo ayudarte a estar cómoda- Edward intentó besarla, pero ella apartó los labios- ¡Por favor Bella! ¿¡Qué quieres que haga!

-¡Qué seas sincero conmigo!- Ella lo enfrentó incorporándose en la cama- ¡Los dos sabemos que no quieres el bebé y mucho menos a Leah! ¡Di el motivo por el que estás comportándote así!

-¡POR QUE TE QUIERO A TI!- Gritó frustrado mirándola con violencia- ¡Todo lo que hago desde que te conocí en esa maldita cárcel lo hago por ti!- Bella no se dejó avasallar- Se que crees que te miento- Edward relajó el tono de voz- Y no te lo reprocho, pero solo quiero que tú seas feliz, si no te veo sonreír, nada tiene sentido para mi- Suspiró- No es que no quiera tener hijos Bella, pero ¿crees que alguien como yo puede ser un buen padre? No tengo paciencia, me pongo muy violento cuando me enfado, y cuando eso ocurre no atiendo a razones- Bella relajó un poco su expresión- No quiero tener un hijo para tratarlo de esa manera.

-Todo eso está muy bien Edward- Bella hizo un gran esfuerzo por contener sus lágrimas de frustración- Pero en todo eso ¿donde estoy yo?

-¿Qué quieres decir?

-Que yo he estado este mes y medio de embarazo debatiendo internamente si continuar adelante o no porque tú no dejabas de manifestar tu aversión a los niños; sin embargo, tú no te has parado a pensar en ningún momento si yo podría querer alguno- Bella apretó las sábanas con fuerza- El matrimonio y los hijos es cosa de dos, y tú solo has cumplido eso en un sentido- Bella bajó la mirada, no quería enfrentar los ojos de Edward- No te reclamo nada, estabas en tu derecho de pedirme relaciones y yo no quería negarme, pero al no usar protección pensaba que sabías las consecuencias que podía haber, pensaba que pensabas en lo que yo podría querer ante eso- Suspiró profundamente- Pero cuando me quedé embarazada empecé a ver que no dejabas de quejarte de los niños, que todo lo que hablabas de ellos era para decir cuanto detestabas tenerlos cerca...- Lo miró dolida- ¿Donde estoy yo en esa forma de actuar?

-Tienes razón, soy despreciable- Edward apretó sus puños con furia- Pero puedo cambiar, Bella. Haré lo que haga falta por no perderte. Te lo suplico, dame una oportunidad, quiero demostrarte que puedes confiar en mi, y que no te veo solo para el sexo- Se acercó a ella y cogió su barbilla con los dedos- Para mi lo eres todo- Besó sus labios tiernamente.

-Edward, entiende que con decirlo no basta- Ella se apartó un poco de él pero en su mirada había desaparecido toda el enfado de antes, ahora eso había sido sustituido por una luz de esperanza- Debes demostrarlo, sino no podré creer en ti.

-Lo se- Edward la abrazó- Te prometo que haré todo lo que pueda, me esforzaré por llegar a ser como tu quieres que sea- Edward se levantó de la cama, pero Bella le cogió la mano y tiró de él haciendo que al caer, sus labios quedaran unidos.

-No tienes una ligera idea de todo lo que te quiero.

-Ahora duerme- Besó su frente- Necesitas recuperarte.

Edward salió de la habitación y se quedó extrañado al ver la puerta de la habitación de los niños abierta, él la había dejado cerrada. Miró dentro y vio que Leah no estaba, escuchó un sonido procedente del baño de al lado, se acercó y abrió la puerta ligeramente encontrando a Leah bañada en lágrimas.

-¿Qué te ocurre?- Leah lo miró y lloró más- No puedo ayudarte si no me dices que te ocurre- Leah señaló la alianza de Edward- ¿Bella?- Asintió- ¿Has escuchado nuestra discusión?- Asintió y bajó la mirada- ¿No sabes que escuchar las conversaciones de los mayores es de mala educación?- Leah aumentó su llanto, Edward se estaba empezando a poner nervioso, pero pensó en Bella, se lo había prometido a ella. Se sentó junto a Leah- Lo siento, no estoy acostumbrado a tener conversaciones con niños- Edward apoyó la cabeza en la pared- Cualquiera diría que me vas a comer porque estoy nervioso- Leah se rió ante ese comentario- Es verdad, no he estado tan nervioso desde que tenía diez años y le dije a mi padre que había suspendido matemáticas- Leah rió abiertamente- Así está mejor- Edward le acarició la mejilla- Perdona por haberte hecho llorar, a veces no me doy cuenta de que mi forma de ser hace daño a los demás. ¿Me perdonas?- Leah asintió- ¿Somos amigos?- Edward le tendió la mano y Leah la estrechó rápidamente- Bueno, nueva amiga, ¿te apetece que bajemos a la cocina a comer algo?

Leah sonrió de tal forma que su cara parecía otra, la sonrisa le cruzaba el rostro por completo, haciendo que se viera lo hermosa que era. Edward la tomó en brazos y la bajó a la cocina, no pasó por el salón porque las cámaras estaban instalando las cosas para empezar a grabar el momento de triunfo o de caída de Carlisle que sería en apenas quince minutos. Esme fue a la cocina a por agua y vio como Edward le estaba preparando un plato a la niña.

-¿Y eso?

-Somos amigos, ¿verdad?- Leah asintió- Tenemos algo de hambre así que hemos bajado por algo de comer.

-Me alegro- Esme besó a Leah en la frente y abrazó a Edward- Estás haciendo lo correcto, no te rindas, no es un cambio fácil.

-Lo se, haré lo que pueda.

Esme cogió la bandeja con agua y la sacó al salón, Edward le puso el plato de macarrones a la niña delante y ella lo miró algo extrañada, no parecía muy convencida de comerse eso. Edward se sentó frente a ella con otro plato para él, la miró extrañado de que no comiera sabiendo que tenía bastante hambre. El cogió su tenedor y pinchó unos cuantos y se los llevó a la boca, Leah observó con detenimiento la cara de Edward, y al ver que se llevaba otra pinchada sin poner gesto de repugnancia se atrevió. Pinchó un macarrón y se lo llevó lentamente a la boca. En cuanto masticó un poco, notando el sabor del tomate y la carne en su boca, empezó a engullir los macarrones.

-Calma, niña, que te vas a ahogar- Rió Edward al verla comer así- ¿Nunca habías probado los macarrones?- Ella negó sonriente- ¿Y las natillas?- Negó de nuevo- Pues si eres capaz de comerte eso despacio después te sacaré unas natillas.

La niña comió rápido pero más moderadamente, disfrutando de lo que comía, Edward la observó durante todo el tiempo que la niña estaba comiendo y comprobó que no solo la habían maltratado, la pobre apenas comía. Le sacó las natillas y la dejó comiendo mientras se asomaba al salón para ver como iba todo, debían estar apunto de decir los resultados de las elecciones.

-"Y así es como han quedado las votaciones. Garret Everwood queda en tercera posición con 13 escaños a su favor. Eleazar McCain, en segunda posición con 36 escaños a su favor. Y el vencedor de estas elecciones, con un total de 51 escaños a su favor, y por lo tanto se convierte en el nuevo presidente de Cánada, Carlisle Cullen"- Un grito de júbilo invadió la casa, toda la familia a coro saltaba abrazándose unos a otros- "Enhorabuena, presidente Cullen".

Las cámaras grabaron cada momento de esa celebración, dándose abrazos y besos, emocionados por la victoria. Los cámaras no se percataron de la presencia de Edward en la puerta del salón, sonriendo ante la victoria. Leah le cogió la mano tirando de ella para que Edward le prestara atención, él la tomó en brazos y la asomó para que viera todo.

Leah miró toda la escena sonriendo, pero vio a uno de los cámaras y se puso a temblar. La niña le señaló a ese hombre con el dedito, y después señaló su espalda.

-¿Ese hombre es el que te ha hecho eso?- Preguntó en un susurro, ella asintió- Vamos arriba antes de que te vea. No te preocupes, no te hará daño nunca más. Te lo prometo.

Edward subió a Leah rápidamente a la habitación de los niños, le hizo prometer que no saldría hasta que él se lo dijera, y después bajó de nuevo a la entrada del salón. Carlisle lo vio y fue a abrazarlo, pero su seriedad lo detuvo. Edward lo abrazó a él y le susurró al oído.

-Debo hablar contigo- Le dijo al oído- El padre de la niña está aquí, es uno de los cámaras.

Siento haber tardado en subir el capítulo pero he estado bastante indispuesta, las nauseas y vomitos han aumentado y me cuesta mucho concentrarme.

Espero que al menos os guste y la espera haya valido la pena

Os pido un favor, no me pidáis que actualice más pronto porque os aseguro que hago lo que puedo y prefiero tardar más y subir algo corto pero bueno a escribir por escribir y que sea una porquería, ¿no pensáis igual?

Bueno, centrándonos en el capítulo, ¿que os parece Edward? Lo está intentando de verdad, quiere cambiar.

¿Y Leah? ¿No es un encanto de niña?

Espero que os haya gustado.

Nos leemos en el siguiente.