Capítulo IX: El torneo de minigolf

No quiero levantarme de mi cama, mi papá vino de visita. La "sorpresa" vino ayer en la noche, cosa que ya sabíamos pero fingimos que fue sorpresa. Ninguno de nosotros está a gusto, papá no es como mamá. Mamá es genial y linda, papá es frío y estricto.

Kiku ya guardo todo su anime como: yaoi, yuri, hentai y sus figuritas; Yong sus doramas y posters de sujetos coreanos; Mei su música; Li todo lo relacionado con Emil y Linh…bueno, creo que nada, tal vez ella cambio sus libros a unos textos de derecho y sociología, quien sabe.

En contra de todas mis quejas me levante. Abrí levemente la puerta de mi cuarto, no había nada. Nadie quería encontrarse con papá. Volví a mi cama, me cubrí con las sábanas y decidí mandarles un mensaje a mis hermanos. Sí, mis hermanos y yo tenemos un grupo llamado mafia china, adivinen de quien fue la idea. Mande el mensaje, el primero en responderme fue Li, vaya sorpresa. El resto lo siguió. Discutimos un rato sobre el plan de acción, queríamos evitar a papá todo lo que fuera posible, y era obvio que no podíamos quedarnos en nuestros cuartos todo el tiempo.

Llevamos a cabo el plan, pero falló miserablemente. Fue papá quien vino a "despertarnos", y por despertarnos me refiero a despertarme.

-Despierta-.

Mi intento de actuación fue convincente, si pensó que estaba dormido.

-Despierta- se escuchaba su monótona voz –Son casi las siete de la mañana del sábado, no desperdiciarás el día-.

Solo aguanta hasta que se vaya, me daba ánimos.

-Yao, el perro se lleva tu panda de peluche-.

-¡Xiao Mei!- asqueroso perro, ¿Cómo te atreves a tocar a mi panda?

-Despertaste- su "sonrisa", si eso puede ser considerado sonrisa, me saludo.

-Papá- intente sonar lo más animado posible, y sí que era difícil –Estas aquí- el bastardo me engaño, Pochi no tiene a Xiao Mei.

-Como hermano mayor, debes de ser el primero en despertar, y despertar a tus hermanos-.

¿En serio? No quiero hacerlo, por lo general espero que Yong se despierte hasta las dos de la tarde. Yo me despierto a las once, y eso es porque me desveló en el internet. Pero como la sorpresa vino ayer, nos dormimos todos a las nueve.

-Tengo que despertarlos-.

Él asintió –Y recoge tu cabello salvaje-.

-No es salvaje- trate de alegar. Tenía el cabello suelto y enredado –Solo se levantó de mal humor- igual que yo.

-¿Qué es lo próximo?, ¿Te vas a poner un piercing?, ¿Te lo teñirás de rosa?- aquí vamos de nuevo, la paranoia de mi padre es exquisita.

-Solo tengo el cabello suelto, además el rosa es un bonito color y los piercings duelen-.

-¿Qué hare con esta rebeldía? A veces dudo que puedas cuidar de tus hermanos-.

-Al menos siguen vivos-.

-Hasta ahora. Oye, ¿Ya hablaste con Kiku?- su cara seguía igual de inexpresiva.

-¿Sobre?- estaba desenredando los nidos de ratas de mi cabeza

-Sus cosas- hizo énfasis en cosas.

-¿Te refieres al anime? No le veo nada de malo- estos nudos no se van por nada, malditos, por ellos me tendré que parar por el spray.

-Como se llame. Me preocupa su salud mental, eso que prefiera…el 2D-.

-¿De qué hablas?- pregunte mientras esparcía el spray por mi cabello.

-¿Te lo explico con manzanas?- ¡Que amable suena! –Digo que si tu hermano tuviera la oportunidad, se acostaría con esas chicas voluptuosas, de ojos grandes y voces chillonas-.

-Solo déjalo- demonios, este nudo no se va, tendré que usar mis dedos.

-Lo mandare con un psicólogo, necesita ayuda. Dime que al menos tiene…amigos, y que sean de tres dimensiones-.

-Pues, se compró un nuevo juego para su 3DS. ¿Eso cuenta?- bromee.

-¡Qué!- lamentablemente el viejo no comparte mi sentido del humor –No quiero que solo vea esos monitos-.

-Cálmate, tiene muchos amigos reales-.

-¿Cómo quiénes?, ¿Son de internet? Dime que no se trata de una bola de pedófilos que van tras tu hermano-.

-No papá, son de la escuela- le explique –Tiene a: Feliciano, Ludwig, Heracles, Elizabetha, Alfred, Arthur, Lovino. Por nombrarte algunos-.

-Más te vale que sea verdad-.

Seguí desenredándome mi cabello, hasta que papá dijera que ya no era rebelde. Después de eso me obligo a despertar a mis hermanos, con él acompañándome ¡Qué alegría! ¿A quién engaño? Quiero llorar en un rincón.

Primero, fuimos por un blanco fácil, Li.

-¿Qué esperas?-.

-Ya voy- Mamá, ¿Por qué no estás aquí?

Me acerque a Li hasta llegar a su oído, le susurre cuatro dulces palabras –Emil acaba de llegar-.

-Ya voy- se levantó a una velocidad impresionante y se empezó a vestir.

-¿Cómo hiciste eso?- el viejo sí que estaba impresionado –Incluso lograste que se vistiera-.

-Truco de hermano mayor. Oye Li, puedes continuar en piyamas, no era nada-.

Me miro con desprecio, luego miro a papá y su expresión se calmó.

-Tienes muy vacío el cuarto, deberías ponerle unos cuadros o una planta- comento mi papá.

-Así me gusta, limpio menos- respondió Li. La verdad es que su cuarto esta tapizado de fotos de él y Emil, y una que otra cosa de sus extraños gustos musicales.

La siguiente es despertar era Mei. Cuando entramos note el gran cambio que tuvo su habitación, sin esa decoración estorbosa, se ve más grande el cuarto.

-Mei- ¡Niña del demonio despierta! –Vamos hermanita, despierta- y como siempre, me ignoro –Si no te despiertas te puedes despedir de unas cosas-.

Se levantó de golpe. Me sonrió con ganas de asesinarme y saludo a papá.

-¡Buenos días!...padre-.

Papá le devolvió el saludo, teníamos intenciones de levantar a Kiku y a Linh, pero ya se habían levantado. El único que quedaba era Yong.

-¡Yong!- grite.

-No grites- me regaño mi padre –Gritar es para la gente no civilizada-.

No había más opción, sí quería despertar a Yong, tenía que hacerlo. Pero no quiero, ¿Es realmente necesario? Suspire y me acerque a su oído –Yong, puedes tocarme- las palabras que siempre lamentare.

-¿Enserio?- se levantó para abrazarme, y de paso decir que mi pecho es suyo.

-Por eso prefiero despertarlo a gritos- le recrimine a papá.

Luego de que me soltara papá nos llamó a la sala. La mayoría bostezaba, revise el reloj y faltaban quince minutos para las siete, él me dijo que casi eran la siete. ¡Mentiroso!

-Como pueden ver, estamos en la sala- gran observación –Nos sentaremos y actualícenme con lo que ha pasado- Es que hace un año que no veíamos a papá, y cuando viene solo es un fin de semana.

Yong fue el primero en hablar –Me comí un insecto-.

-Cosas importantes- recalco papá.

-El hermano Kiku ayuda en la biblioteca de la escuela- comento Mei.

-S-sí, veía a la señorita Karpusi muy ocupada y decidí ayudarla-.

¿Karpusi?, ¿De dónde me suena? ¡Ah ya! Kiku solo se metió para poder estar con ese amigo suyo.

-¡Qué lindo hijo!- felicito mi padre –Saben, he oído de una escuela cristiana. ¿No quieren que los inscriba ahí? Tiene buen nivel educativo y de seguro le quitaran a Kiku esa extraña obsesión-.

-Por última vez papá- interrumpí –No nos vamos a meter a nada-.

-¿Ni siquiera un retiro?-.

-No-.

Papá suspiro y continuo -¿Algo más?-.

Nadie quería hablar de nuestras cosas. Pero, muy en el fondo sabía que este era el momento perfecto para hundir a cada uno de mis hermanos, la desventaja es que al hacerlo, me pueden hundir a mí.

-Sé que han pasado más cosas niños, comiencen-.

-¿Qué tal si nos cuentas algo papá?- intervino Linh. ¡Buena esa niña! Ahora podemos estar más tranquilos de no dar tanta información.

-¿Algo? Pues, quería guardarles esto, pero creo que es el momento-.

-¡¿Nos compraste una PlayStation?!- gritó eufórico Yong.

Papá negó.

-¿Acaso me dejaras usar tu tarjeta de crédito para poder tener dinero en mi juego de rol?- Kiku empezó a fantasear.

Volvió a negar.

-¿Nos darás dinero? Mi ciudad lo necesita- comentó Li.

-¿Tienes una ciudad?-.

-Tengo en mi celular el SimCity. Mis ciudadanos están infelices debido a que me quede pobre y necesito comprar un tratamiento de aguas residuales o algo así. ¿Puedes creerlo? Antes me amaban-.

-¿Qué?-.

-A propósito- susurró –Mi ciudad se llama "La villa de Emil y Li". Todos esos sims son como nuestros hijos-.

-Claro-.

-¿Me pueden prestar atención?- suplicó papá.

Volvimos a dirigirnos hacía él –Bien- comenzó –Ya que ustedes no me dicen nada, yo les diré lo que nos pasó. Verán su madre, ella…está un poquito embarazada-.

¿Un poco? ¿Acaso se puede estar un poco embarazado?

-¡Mamá!- Yong se escandalizó –Pero está muy vie…- Mei lo golpeo.

-Hermano, eres tan ocurrente-.

El resto de nosotros nos encontrábamos callados, era obvio. ¿Quién quiere tantos hermanos? Desde que Kiku nació, me prometieron que él sería el último.

-Suena bien- Linh trato de romper el hielo.

-Sí, suena genial- secundo Li intentando sonar alegre.

-¡Se ven tan emocionados!- extrañaba el sarcasmo de mi papá, a veces el sarcasmo de tus padres endulza la vida –Muy bien, ya les dije lo importante. ¿Y ustedes?-.

-Yao consiguió trabajo- hablo Yong, obviamente le sonreí de la manera más dulce que pude en ese momento. ¡Voy a matarlo!

-¿En qué trabajas? ¿No me digas que vendes comida rápida?-.

-¿Yo comida rápida? Para nada. Mi trabajo consiste en conocimiento pedagógico. Me titule en línea para conseguirlo y requiere de gran esfuerzo-.

-¿Repartes periódicos?-.

-Es niñera, papá- Linh interrumpió mi grandiosa revelación.

-Niñero- corregí.

-¿Y lo haces todo tú solo? Que espantoso-.

-No, me apoyan- respondí.

-¿Quién? ¿Acaso te conseguiste una linda chica con quien casarte?-.

-¡Qué! ¡No! Es demasiado temprano para casarme papá, y es un chico-.

La decepción de papá fue evidente.

-Pero no te preocupes papá, ese chico es su esposo- Li empezó a reírse.

¡Imbécil! No le había mencionado a Emil ninguna vez, pero dos pueden jugar ese juego –Sí, a todo esto ¿Y mi cuñado Emil? No lo invitaste hoy, voy a extrañar tanto la presencia de ese jovencito-.

-¿Esposos?, ¿Cuñados? Ya me confundí, ¿Qué es todo esto?- papá hacía caras graciosas cuando no entendía algo.

-Es que Yao se va a casar con…Iván- Yong estaba a punto de decirle a Iván papá, frente a papá de verdad –Y Li se va a vivir con Emil a un refrigerador gigante-.

Papá no se veía del todo contento -¿Ya se han revolcado?... ¿Iván no era tu amigo ese?-.

El tacto de papá ilumina mi corazón –No papá, seguimos vírgenes por sí te interesa-.

-Como digas- me respondió -¿Sigues yendo a piano?-.

-Sí- mentí -¿Quieres escuchar?-.

-Para nada, primero sordo- papá es todo un pastelito -¿Quieres el coche? Me voy a comprar uno nuevo-.

-¿Hablas en serio?-.

-Hablas como si fuera algún estafador o algo así- me regaño.

-Pues eso eres-.

-Gracias, pensé que no se notaba tanto. Espero que aun te acuerdes de como conducir- me lanzó las llaves.

-Yo también-.

-Linh- soltó mi padre –Estas a cargo en lo que salimos-.

Me llevó hasta donde tenía estacionado el viejo coche –Este viejo- comenzó –Sobrevivió los once días de Pekín-Tíbet-.

-Buenos tiempos- recalque.

-Lo fueron-.

Me senté en el asiento del conductor, puedo jurar que mis manos sudan. Encendí el coche y me acerque al volante.

-Vamos, ni una abuelita se desespera tanto como tú, hijo-.

-Gracias, padre-.

Dimos una pequeña vuelta por la ciudad–El límite es de treinta kilómetros y vas a…quince- si ya lo sé papá –Y cuidado, porque si vas más rápido puedes viajar en el tiempo. A esta velocidad de locos que te traes podríamos llegar a 1985-.

-Muy gracioso. Eres el padre más simpático-.

-Y ese trabajo tuyo, ¿Te da muchas ganancias?-.

-Pues sí-.

-¿Qué piensas comprarte?-.

-¿No puedes confiar que tu hijo fue iluminado, para ganarse el pan de cada día?- respondí –Y que quiere saborear el fruto de su trabajo-.

-La verdad es que no, dime que no te compraras algo estúpido-.

-No es nada estúpido, es algo realmente útil-.

-¡Dios mío! Dime que no es nada que tenga que ver con ese gato feo-.

Trague saliva -¿Cómo crees? Hace años que me dejo de gustar-.

-¿Qué es?- papá no se anda con rodeos.

¿Qué podría ser? Algo que sea creíble y no tan "estúpido" como él dice –Una computadora- espero que no se haya notado el tono de duda.

-¿Es una pregunta o es una afirmación? Además, ya tienen una-.

-Pero quiero una para mi solito-.

-¿Para qué?...No me digas que guardaras pornografía ahí-.

-No, ¿Por qué crees eso?-.

-Esta generación esta tan corrompida. Toda esa música electrónica del averno, los anuncios de internet y las cremas para adelgazar…esta generación es un asco. En mis tiempos todo era más sencillo-.

-En tus tiempos solo habían dos personas. Por eso todo era más sencillo-.

-Muy gracioso, cuando tengas a tus hijos te vas a acordar de mí-.

-Sí, como no-.

Continúe con lo que según él, es mi velocidad tortuga –Hijo, lamento decirte esto, pero hasta las tortugas del juego del bigotón ese van más rápido-.

-Intentan matarte, es obvio que irán más rápido-.

-Me voy a dormir, cuando despierte espero ya haber llegado a la siguiente cuadra-.

-Dulces sueños-.

Seguí con el recorrido, incluso aviste a Emma paseando con Eucabeth. ¿Por qué tan temprano? Aunque las vi con unos papeles, de seguro van a promocionar su nueva obra.

-¿Ya llegamos?-.

-No papá, no hemos llegado a ningún lado-.

-¿Ahora?-.

-Si sigues así, te sacare del coche-.

-Te recuerdo que este coche sigue siendo mío. Por lo tanto yo te podría sacar y puedes regresarte en autobús, si es que encuentras uno-.

Paseamos un rato más. Aviste a Alfred haciendo fila en un negocio, estaba acompañado por Arthur y Francis, ¿Qué diablos quieren a estas horas? Y no sería sorpresa alguna que los tres empezaran a pelearse, dentro de unos minutos. Volteé y me encontré a mi padre santiguarse.

-¿Rezas para que no vayamos chocar a esta velocidad de locos?-.

-Rezo por ese sujeto- señaló a Francis –Tiene una cabellera rebelde como la tuya, aunque más cuidada-.

-Gracias por la observación-.

-No hay de qué. ¿Dime qué no hay más sujetos con cabellos rebeldes?-.

Lo ignore y seguí concentrándome en el camino, lo bueno es que no hay muchos coches a esta hora. Hace un año que no sabía lo que era pasear con tu padre en su coche, buenos tiempos.

-¡Qué espantoso!- se asqueo mi lindo acompañante.

-¿Ahora qué?- papá enserio era molesto.

-Esos dos- señalo a una pareja –Se están succionando a estas horas. Comparten sus microbios y meten sus lenguas por todos lados-.

-Déjalos papá, no es como si le hicieran algo malo a alguien-.

-Y esa chica parece una prostituta-.

-Papá, su falda está a la rodilla, está bien de largo-.

-En mis tiempos las chicas se alocaban enseñando los tobillos-.

-Si quieres te llevo a un convento, así podrás sentirte como si estuvieras en tus quince primaveras- le contesté.

Por fin regresamos de nuestra carretera al infierno, y en todo el camino, papá no paraba de hablar.

-Oye…papá. Voy a llevarme el coche-.

-¿Iras a una de esas fiestas con sexo, alcohol y drogas?-.

-No, voy a ir a una de esas fiestas de autos, moda y rock n' roll- ironice – ¡Voy a trabajar!-.

-Está bien, ¿Cuidaras al bebé de alguien?-.

-De hecho a la hermanita de un compañero. El chico se fue a surfear y no puede llevar a su hermana-.

-De seguro se fue a ligar con alguien- apunto mi papá -¿Qué se puede esperar de un adolescente?-.

Entramos a casa, esperaba que fuera un desorden, pero no fue así. Linh hizo un buen trabajo, ¡Adoro a esa niña! El desayuno de dudosa procedencia de Mei nos esperaba en la mesa, una sensación de tocar la comida para saber si tenía vida me invadió.

-Gracias Mei- hablo papá –Su madre dice que en vacaciones pueden visitarla-.

-A todo esto, ¿Cuándo nace?-.

-Tiene tres meses, haz el cálculo-.

-¿Está bien la abuela?-.

-Se encuentra bien, ha mejorado-.

-¿Ya han pensado en nombres? Porque en lo que salieron se me ocurrió un nombre genial por sí es niño- comentó Yong –Se puede llamar…Im Yong Soo Jr.-.

-Qué asco de nombre- agrego Li.

-También se puede llamar Im Yong Sooito, o Im Yong Soo II-.

-¿Qué te parece Im Yong Soo 2.0? El doble de enano, el doble de molesto y el doble de idiota-.

-Lenguaje Li- regañó papá.

El desayuno paso de lo más normal, normalidad en la escala de mi familia, claro está. Después del desayuno me quede a lavar los trastes, puesto que todo lo hago yo en esta casa. Li me hacía compañía en lo que jugaba con su celular.

-¡Demonios! Apunte mal y la burbujita no se juntó con las otras dos-.

-Qué pena, ahora saca la basura- le enseñe dos lindas bolsas de basura.

-Pero no quiero ensuciarme las manos-.

-Saca la basura o tiro ese teléfono tuyo por el escusado-.

-Bueno, ya voy-.

Solo esperaba a que fuera el mediodía para irme de esta jaula de locos. Si me quedo más tiempo aquí, probablemente enloqueceré. Nunca había tenido tantas ganas de irme de un lugar, excepto una vez.

Era el intercambio de regalos de navidad, el salón tenía listos sus regalos y pasó Arthur a dejar su regalo. Ese regalo era una camisa que decía "Mississippi Queen", y se la regalo a Alfred. Como resultado, este también tenía preparada otra camisa, esta decía "Hound Dog". Fue un momento demasiado incómodo, mandarse indirectas por camisas era muy mala idea, en poco tiempo las chispas entre los dos estallaron. Y lo peor es que yo estaba en medio de los dos, fue muy incómodo. También el mismo día por la tarde, llego el señor de las cejas a dejarle un regalo a Francis en nuestro club. Lo más probable es que le regaló otra camisa.

-Ya lo tire, controlador-.

-Gracias subordinado-.

Luego del berrinche de Li, le mande un mensaje a Iván de que pasaría por él. Ya falta poco para irme, ¡Sí!

-Yao- ¡No! ¿Qué quieres señor? –Yong se atoró-.

-Eso siempre pasa papá, deja que Linh se haga cargo-.

-¿Qué pasa con ese niño?-.

-Solo quiere divertirse, o llamar la atención-.

-Serás buen padre- ¿Es cierto lo que acabo de escuchar? ¿Papá me dio un cumplido? – Como yo- olvídenlo, ya se le quitó el encanto a esas palabras.

-Si papá, bueno, ya me voy. Si ves a Yong en el suelo y a Linh encima es normal, también es normal que Li no te contesté si mira su celular-.

-¿No considerarían la escuela cristiana?-.

-No-.

Me despedí de todos y me dirigí a lo que sería mi nuevo coche, que no es tan nuevo. Si va a ser mi coche necesita un nombre, estoy abierto a cualquier nombre, menos el de Christine. De hecho, si esta carcacha hubiera sido un Plymouth Fury del 58', hubiera enloquecido.

Conduje con mi no velocidad de tortuga, hasta llegar a casa de Iván. Al llegar lo encontré en sentado en la banqueta. Me acerque a él, abrí la ventana lentamente, saque mi brazo y…

-¿Te doy un ride guapo?- ¿Qué carajos fue eso? ¿Por qué dije eso? -¡Lo siento!- grite –No estaba pensando, fue algo de último minuto y…y no sé porque lo hice- con el tono de desesperado que traía, pareciera que estaba engañando a Iván con alguien, y que me estaba disculpando.

-N-no hay problema- en serio traume al pobre Iván de por vida, espero que sea un recuerdo que se pueda borrar. Cuando se subió al coche, le di un pequeño beso en los labios y me reí como el idiota que soy.

-El Audi 80 L del 1973, vino tu papá de visita- afirmó para cambiar de tema.

-Eres muy observador. Ahorita estás viendo a mi futuro coche-.

-¿Te lo va a dar? Pensé que había dicho que prefería ser tragado por leones en la sabana que dártelo-.

-Ya conoces al viejo y su sarcasmo. Además, se va a comprar uno nuevo- encendí el coche, listo para ir a casa de Jett –En otras noticias, voy a tener un hijo-.

Si Iván estuviera bebiendo algo, habría escupido -¿Cómo? ¿Te embarazaste? Pero nunca nos acostamos… ¿Embarazaste a alguien?-.

-Cálmate grandote, mi mamá se embarazó. Pero un nuevo hermano es igual a un hijo-.

-Ya veo, van a ser más hermanos-.

-Y sí me lo dejan a mi cargo, llorare. Lo sospeche desde que mi papá me dijo que sería buen padre- respondí mientras miraba fijamente al semáforo.

-Yo sí creo que serías buen padre-.

-Gracias Iván- me concentre en la carretera para no chocar con nada, ni matar a nadie.

-A propósito Yao, encontré una camisa que me recordó a ti- ¡Por favor que no sea como el suéter horrible que tejiste! Aun así, pensándolo bien, uso mucho ese suéter.

-¿Tenía mi cara impresa en él?-.

-¿Cómo lo supiste?-.

-¿Bromeas? ¡¿Encontraste una camisa con mi cara?!-.

-La verdad es que no- frene al escuchar eso -¡Pero mira!- me mostró una camisa con un "lindo" mensaje.

-"No soy pequeño, soy tamaño divertido"- lo mire con mi mejor cara de "¿Estás hablando en serio?"

-Perdón- sonrió –Pero al verla, me acordó mucho a ti-.

-¿Gastaste dinero en eso?-.

-Pues sí- asintió –Me gusta regalarte cosas.

-Recuérdame que te debo de comprar algo, no es justo que gastes tu dinero así- estacione el coche, con mi superpoder de estacionar coches sin golpear al de atrás.

Llegamos a la puerta de la casa de Jett y este nos recibió.

-¿Qué hay chicos? Qué bueno que ya vinieron, ahora podre ser uno con el agua-.

-Sera mejor que te vayas ahora sí quieres llegar a la playa-.

-Sí, sí- se despidió torpemente –Vigilen a mi pequeño ángel…nos vemos- cerró la puerta de golpe.

Al momento de voltearnos apareció la pequeña niña –Son ustedes, Peter me hablo de ustedes dos-.

-¿Ah sí?- la pequeña asintió.

-Veo que traes un coche- conozco ese tono, es el típico tono que usan para manipularte.

-No jovencita, no vas a conducir-.

-No iba a conducirlo, de hecho quiero que me lleven a un lugar-.

-Este coche no llega a disneylandia-.

-No, quiero ir al campo de minigolf, Peter me dijo que iba a estar ahí con sus hermanos-.

-Suena bien, ¿Alguna objeción Iván?-.

-No-.

-Está decidido, iremos al campo de minigolf. Súbanse todos al Yao Móvil-.

-¿Yao móvil? Que horrible nombre-.

-Niña-.

-Amy-.

-Amy, este coche necesita un nombre. Y no olvides quien te llevara de gratis al campo-.

Con eso la chica guardo silencio, por un tiempo -¿Por qué vamos tan lento?-.

-Si quieres nos mató ahorita, solo déjame pisar el acelerador-.

-No para tanto, pero vamos muy lento. ¡Miren! Hasta esos sujetos del tractor van más rápido-.

Vimos por la ventana y efectivamente. Alfred, su hermano y una señora loca conducían un tractor.

-Solo ignoremos eso-.

-Pero Yao, es muy difícil. Ese tractor es enorme- comento Iván.

-Ejercicio, imaginen que ese tractor es un barril-.

-¿Y de qué servirá eso?- preguntó Amy.

-Solo imaginen que es lo que sea, para que no le presten atención-.

En pocos minutos, aunque según la niña fueron muchos, llegamos al campo de minigolf. Lo único que debemos de hacer es verla jugar con su amigo.

-¿Podemos jugar Yao? Vamos será divertido- Iván puso esa sonrisa, él sabía que no le podía decir que no a esa adorable sonrisa.

Caí rendido –Esta bien, jugaremos- sonreí.

Iván empezó a dar pequeños saltitos -¡Esto será como una cita!-.

¿Un cita? La verdad nunca había pensado en eso. ¿Una cita en el trabajo? Suena divertido –Claro que sí-.

Recogimos las cosas para jugar golf, los tres juntos. Amy se adelantó a buscar el primer hoyo. Yo hablaba con Iván, todo era perfecto hasta que…

-¡Peter!- llamo Amy -¡Ya llegue hay que jugar!-.

Y no porque Peter me caiga mal, era alguien que lo acompañaba.

-¡Preciosa!- el pecoso hermano de Arthur corrió hacía mí, quito a Amy de su camino y me tomo de las manos -¿Me recuerdas? Soy Kyle-.

-En realidad no-.

-¿Por qué? ¿Acaso ese alto interrumpe en nuestro destino?-.

-Mira amigo, primero yo no soy…-.

-¡Kyle! Ayúdame a cargar los palos-.

-¡Ya voy! Luego nos vemos hermosura- me quiño el ojo.

Suspire, ¿Tanto le cuesta ver que soy hombre? Me voltee a ver que Iván estaba más que molesto –Solo respira- troné mis muñecas –Yo pondré en su lugar a este idiota-.

-¡Hermosura! Mi hermano dice que pueden jugar con nosotros. No puedes rechazarme esta vez, nuestros niños van a jugar juntos de todos modos-.

-¡No me digas hermosura! ¡Soy hombre!-.

Su cara de asombro era exquisita –P-pero, tú…eres muy bonito para ser hombre. No puedes decirme que mi princesa es hombre-.

-Lamento decirlo, pero es verdad. Además tu princesa tiene novio-.

-¿Ese grandote es tu novio?- su cara me dio lastima.

Asentí –Ahora vete, hijo mío-.

-No, peleare por ti. No me importa que me rechaces, tú has ocupado mis pensamientos…y demostrare ser mejor que él-.

-Pero soy hombre-.

-¿Y? Me has gustado desde que cuidaste al enano-.

Era inútil pelear con él –Como digas, solo te diré que te pateare el trasero en este juego-.

-Precioso- ahora cambio el género de la palabra –Yo soy el caddie, al que tendrás que vencer a Scott-.

Alguien, mátenme -¿En serio?-.

-Es el rey del campo, buena suerte- me guiñó –Algún día deberíamos salir…como amigos-.

-Ese día nunca llegara-.

Cuando el pecoso se alejó Iván habló –Lo voy a matar-.

-No si yo lo hago primero-.

Nuestro pequeño juego empezó. El pecoso saco una libreta y le decía unas cosas a Scott. Mientras tanto, Peter y Amy empezaron a jugar. Esos dos se habían adelantado, así que esto sería un duelo de nosotros dos contra los Kirkland.

-Ya que yo me metí en este lío. Iván serás mi caddie-.

-Pero no quiero ver a ese sujeto-.

-Al menos a ti no te coqueteara-.

-Buen punto- respondió Iván -¿Qué hago ahora?-.

-Los caddies dan palos, dame uno-.

-¿Cuál de todos?-.

Mire la bolsa que traía Iván –Hay…ocho palos. Dame el que me aconsejes-.

Iván metió la mano a la bolsa y sacó, pues un palo -¿Este está bien? Tiene el número cinco-.

-Mi número favorito- exclame –Con ese palo ganaremos-.

-¿Listos?- preguntó Scott.

-Creo-.

-Seré el primero en sacar, ¿No hay problema?- su mirada da miedo.

-P-para nada-.

Se veía muy concentrado, este tipo se lo toma en serio. Golpeo la pelota y…la pelota se fue, nótese que no sé de estas cosas.

-Demonios- maldijo por lo bajo -¡Kyle! ¿Qué recomiendas?-.

-No hay nada mejor que el confiable putter- le entregó un palo –De todos modos estas cerca-.

Con poco esfuerzo Scott metió la pelota en el hoyo. Kyle escribía cosas en la libreta –Solo dos golpes, ese es mi hermano. La próxima hay que traer a toda la familia, aunque William siempre estudia y Artie ayuda en la iglesia-.

-¿De cuánto es la siguiente?-.

-Tres metros. Y no hay mejor opción que la "Vieja Beatriz"-.

-Mi palo favorito, pero ese es para…-.

-Te digo que es la mejor opción-.

Me prepare para golpear, he escuchado que hay un término para golpear esta pelotita. ¿Cuál será? Me acomode, listo para golpear, usare mi increíble fuerza. Tire y… avanzó unos centímetros.

-¡Tú puedes Yao!- Iván me animaba -¡Solo falta poco!-.

-¡Vamos preciosura!- grito el molesto de Kyle.

Continúe en el juego con mis golpes de niño de tres años hasta que puede anotar, se anota en este juego. ¿Verdad?

-¡Bien hecho precioso! Solo te tomo diez golpes para llegar al hoyo-.

Iván se acercó a mí –Bien hecho, eres el mejor. Mira ten este otro palo- se acercó a mí y me susurro –En serio, me estoy conteniendo para no matarlo-.

-Solo aguanta un poco más. Mira déjame contarte un secreto- tan pronto como se lo indique se agacho -¿Listo para escucharlo?- asintió y me pare de puntas para besarle la nariz.

-Y-Yao- estaba rojo como la nariz de Rodolfo.

-Si sigues así, parecerás semáforo- bromeé.

-Si ya terminaron- interrumpió el maldito pecoso -¿Podemos seguir?-.

-Como digas aguafiestas- soné molesto, y es que estaba cabreado por este tipo.

-Futuro esposo para ti, precioso-.

-Nunca-.

Los siguientes hoyos fueron normales. Cada hoyo que pasábamos se hacía más grande. También use todas mis fuerzas, para no dar más vergüenza de lo que ya doy en este juego. Lo arruine todo, caía en las trampas, no calculaba bien, tomaba palos al azar y los molinos son malvados. ¡Niños! ¡Jamás confíen en los molinos! Me parecí a cierto escritor que advertía sobre los baobabs.

No sé qué tipo de magia usa Scott. Casi todo le salía perfecto. ¿Por qué yo no tengo esa magia? Todo es más fácil en el celular, en la vida real…apesto en el minigolf.

Llegamos a otro hoyo, y esta fue la primera vez que gane usando menos movimientos que Scott. ¡Gracias Dios! Solo golpee a lo estúpido, pero gane. ¡Oh sí! Me siento genial. Pase por molinos, colinas y arena. Ahora por fin me siento glorioso. Aunque no tengo ganado el partido, pero si este hoyo.

-Descansemos- pidió Scott –Hace mucho calor, iré por un refresco. ¿Quieren?-.

Todos negamos. Scott se fue a quien sabe dónde por su refresco, y ese tipo Kyle tenía cara de planear algo, voy a tener que descubrirlo. En lo que planeaba como llevar a cabo mi plan apareció un conocido trío manejando un carrito de golf. Los mismos que montaban el tractor, ahora conducían. ¿Qué le pasa a esa gente?

-Oigan, lo siento pero voy al baño, por favor no se maten- reí un poco nervioso.

-No te preocupes- sonrió Iván.

No fui al baño, en realidad me escondí, para ver las intenciones del pecoso malvado. Perdóname Iván, pero quiero ver quién es ese sujeto en realidad.

-Lindo día- comentó Kyle –Solo tengo una pregunta, ¿Cómo alguien tan hermoso como Yao se fijó en ti? ¿Usaste magia o algo?- ¿Qué se cree este sujeto? ¿Cómo puede hablar así?

-¿Disculpa? ¿Puedes repetirlo?- Iván solo usaba esa sonrisa cuando estaba muy molesto.

-Solo mírate. Tu enorme nariz, estás pálido, eres un gigante, tu cabello es horrible y estas gordo- ¿Gordo? Él no está gordo, es peso bodoque.

-¿Qué?- contestó Iván con menos fuerzas. Iván se siente mal, y yo tengo la maldita culpa, aguanta por favor. Solo tengo que ver como es ese tipo en realidad. Iván…

-Solo mírate. Yo soy mucho más guapo que tú. Mis pecas son adorables, mi pelo es candente, estas cejas atraen, no tengo una altura anormal, mi nariz es respingada y no estoy gordo. Sí quieres a Yao como dices, déjalo con un verdadero hombre, como yo- ¿Un hombre como tú? Iván es más hombre que tú, aliento de cebolla, y estás del asco –Yo haría mucho más feliz a Yao. Se honesto contigo, ¿Qué le puedes dar a Yao? Solo le puedes dar pena. Además, yo le puedo comprar un montón de regalos, ¿Y tú? Apenas le puedes comprar un chicle. Déjamelo a mí, no solo pienses en ti, piensa en Yao- ¿Pensar en mí? ¿Qué clase de tonto es este pecoso?

-¿Altura anormal?-.

-¿Nunca te has medido? Apuesto que Yao tiene que saltar para alcanzarte. No serían una pareja normal, y ni siquiera pueden besarse bien-.

-Él me quiere- tras decir eso. Kyle se empezó a reír de lo que dijo Iván -¡Vamos! Él me quiere, yo he estado con él más tiempo que tú-.

-Suenas como alguien que fue dejado en la zona de "Solo somos amigos"- Kyle hizo la risa más espantosa que jamás he oído.

-¡Cállate! Yao es mi novio y mi mejor amigo -¿Novio? Es la primera vez que se lo dice a un tercero, y es que no estamos acostumbrados a ese término, ni entre nosotros nos decimos así –Tú no eres nada para él. Yo sé que él me quiere mucho, mucho. Tú solo le caes mal. ¿Y si no le puedo comprar nada? Eso no importa, lo que sí importa es pasar el tiempo entre los dos. Solo estás celoso-.

-¿Yo celoso? ¿De qué?- Kyle empleó el tono de sarcasmo-

-Desearías ser yo-.

-¿Ves esta cara? Te lo podría bajar cuando quiera-.

-¿Bajar a quién?-.

-¿Yao?- me encanta sorprender a las personas.

-¿Esperabas a alguien más? Escuche toda la conversación. ¿Qué clase de persona crees que soy para fijarme solo en la cara? Aparte del que la tienes espantosa-.

-P-precioso. Lo siento, pero ese tipo me saca de mis casillas-.

-¡No me digas precioso! Solo eres una vergüenza para los pecosos-.

-¿Me perdí de algo?- Scott apareció de la nada –Díganme que Kyle no hizo nada estúpido-.

-Pues…-.

-Lo sabía, así es él. No es nada más un idiota enamorado que no sabe respetar a los demás. Discúlpenlo- Scott agarró a Kyle de la cabeza –Es buena persona, pero un poco idiota. Vamos imbécil, ¿Qué esperas? Discúlpate-.

-Lo…siento- se veía la cara de dolor por la presión que causaba Scott –Solo soy un idiota enamorado- Scott lo soltó y pudimos continuar con el juego. Incluso alcanzamos al hoyo donde iban Amy y Peter.

-Te tardaste mucho, abuela- dijo Amy.

-¿Abuela?-.

-Conduces como anciana, y eres lento en todo-.

Continuamos con el partido de minigolf. Realmente soy terrible. Casi golpeo a Iván, a Scott me lo llevo de corbata, y es incómodo estar encorvado para todo, odio este juego. Por fin llego el último hoyo, estaba muy largo. Si no quería lucir como una escoria, tenía que lanzarla con fe. Scott hizo su swing, por fin aprendí como se decía, y no tardó mucho en meter la pelota. Ahora era mi turno, me aliste y golpee, la pelota llego y golpeo a una señora, nada serio. Espero que se haya notado el sarcasmo, por suerte culpe a Kyle de que él lo hizo y la señora lo golpeo con su bolsa. Seamos honestos, Kyle se lo merecía.

-Niño malcriado del demonio, ¿Qué nadie te enseñó a jugar?-.

-Lo siento señora-.

-Me pudiste dar un derrame cerebral-.

-Espere…- lo golpeo con su bolsa –No fue apropósito-.

-Imagínate que me hubieras matado, dejarías a dos niños huérfanos-.

-Ya dije que lo sentía-.

-No es suficiente- más golpes –Y o te enseñare a respetar a tus mayores-.

-Señora, con todo respeto, está loca- otro golpe más –La acusare con derechos humanos-.

-¡Qué derechos humanos y que nada! En mi época te enseñaban a golpes- otro golpe con esa bolsa mortal –Los niños de ahora, apenas y los tocas y se quejan como mariquitas. A nosotros nos enseñaban a ser duros-.

-Señora-.

-Incluso bastaba una mirada para ponerte en tu lugar-.

Terminamos el juego, y el equipo de Scott ganó. ¿Qué esperaban? ¿Qué usara unos poderes de súper saiyajin para enfrentarlos, y que estos poderes solo se activen en el último minuto? Aquí nada es como en la tele, no tengo poderes. Incluso a Scott le regalaron un pequeño trofeo por ser un cliente frecuente, y ganar todos sus juegos. ¡Qué genial! Yo también quiero uno, aunque no en golf.

-Gracias. Pongo en alto el nombre de la familia Kirkland-.

-Tus ancestros están orgullosos- menciono el encargado.

-En especial los que vivieron en la horrorosa época de la prohibición- respondió Scott.

¿Prohibición? ¿De qué está hablando Scott? Debe de estar loco. Saliendo del campo nos topamos con el que fue bendecido por mi padre, Francis.

-¿Viniste a jugar de nuevo?- ¿A quién se lo decía? No creo que a mí o a Iván, nunca venimos a este sitio.

-Ya me conoces- respondió Scott –Hoy vengo acompañado del idiota y el bebé-.

Francis prosiguió a saludar a todos y añadió –Deberías encontrar más pasatiempos que el golf, te la vives ahí adentro-.

-Me la vivo en el campus, necesito de un pasatiempo-.

La plática fue amena hasta que interrumpí –Francis, ¿De dónde lo conoces?-.

-Scott no es tan viejo, cuando estaba en su último año nosotros estábamos en primero. Además, es el hermano de cejas, es obvio que lo conozco. Aunque, todos los hermanos mayores sobreprotegen a cejas y a Peter-.

-Tú haces lo mismo con tu hermana-.

-Bueno- jale a Amy y a Iván –Nosotros como que nos vamos. Adiós-.

Salimos de las vidas de la familia Kirkland y subimos al coche -¿Ahora qué?-.

-Podemos comer helado, claro ustedes pagan- pidió la niña.

No teníamos otra opción, fuimos a la heladería más barata que encontramos.

-¿Les puedo servir?-.

-Sí. Me puede traer un helado de menta, con mora, jarabe de zarzamora, chispas de chocolate, chispas de fresas, con brillitos y una cereza madura encima con crema batida-.

-Cariño, eso es imposible- respondió cortante –Pide otra cosa-.

-¿Por qué no?- pregunte. Yo quiero mi helado.

-Mira amigo, si tanto quieres tu helado hazlo tú. Yo solo te puedo dar helados humanamente posibles-.

-Está bien- refunfuñe –Deme uno de chocolate-.

-Yo quiero vainilla- pidió Amy.

-Yo quiero…menta- pidió Iván.

Después de pedir los helados, Amy nos hizo plática. Es una chica realmente interesante, incluso nos contó los secretos de Jett. Y a diferencia de los niños molestos de siempre, ella es tranquila. Es casi mi favorita, el número uno es Nathan.

-Entonces, Jett no sabía nadar y se ahogó en la piscina-.

-Aquí están sus helados. Para ti de vainilla, uno de menta para ti…y chocolate-.

-¡Oiga! Mi helado de chocolate no tiene chispas-.

-Que lastima, pónselas tú-.

Nota mental, me quejare con el gerente.

-No te quejes con el gerente- habló Amy –Esa chica es odiosa y tiene algún truco para salirse con la suya-.

-¿Cómo lo sabes?-.

-Mi hermano una vez intento quejarse, pero el gerente nunca le creyó. Nos dijo que su hija no haría nada malo, y que es una princesa-.

-Lo sospechaba, es una hija de papi- comente.

Terminamos nuestros helados, incluso nos dio tiempo de pasar por el parque. Nos fuimos a los columpios, esos viejos compañeros de la infancia.

-¿Me columpias?- le pidió Amy a Iván.

-Está bien- Iván empezó a columpiarla, mientras que yo me senté en el columpio de al lado.

-¡Más alto!- gritaba la niña.

Observe todo el parque, parte de mi corta infancia me la pase aquí. Tanto jugando como cuidando molestos hermanos. Incluso llegue a avistar a Alfred en la caja de arena, y es que el tipo aún cree que puede encontrarse a un dinosaurio en una de esas cajas. Fije mi mirada en el tobogán, ahí solía esconder a Yong cuando no quería que nuestros papás lo encontraran. ¡Buenos tiempos! También sigue el pequeño lago donde avente a Li cuando me enoje con él, a cambio Li me aventó meses después. Y uno de los de los árboles Linh dejó marcado su puño. En los rosales cerca del quiosco, Mei solía cortar flores para nuestros padres.

Pasamos un rato en ese parque, luego de decidir que ya era tarde pasamos a dejar a Amy.

-Vamos abuela, a este ritmo llegare mañana a mi casa-.

-No me digas abuela, y nuestra velocidad es normal-.

Llegamos a la casa de Jett, entramos y nos encontramos con una sorpresa.

-¡Hermano!-.

-¡No me vean!-.

-¿Qué pasó aquí?- pregunté.

-No creí que fueras capaz de hacer esto- regaño Amy.

-Perdón hermanita-.

-¿Cómo es posible?-.

-Lo siento-.

-Cómo es posible…y con ese sujeto- señaló a Thomas.

-Estoy confundido- expreso Iván.

-Eres el peor hermano- las lágrimas amenazaban con salir en el rostro de Amy.

-Perdón, he sido mal hermano-.

-Alguien que me explique lo que paso- suplique.

-Es que el malvado de mi hermano estaba haciendo cosas con ese-.

-¿Cosas?- ¿Qué hacían esos cochinotes?

-Estaban viendo "Las aventuras de Tom Sawyer" sin mí. De seguro ya llegaron a la parte en la que están siguiendo al Indio Joe-.

-De hecho donde esta Becky con Tom- respondió Thomas –Solo estoy aquí porque me aburro en casa-.

-Sí, verás, el me salvó la vida- explicó Jett –Estaba surfeando y me ahogue, pero él me salvó-.

-Te pude haber dejado en el agua-.

-¿Qué te parece si después de eso vemos "Viaje al centro de la tierra"?- Jett se agachó para estar a la altura de Amy.

-¿Lo prometes?-.

-Siempre cumpliré mi palabra, es mi camino ninja- Okey, definitivamente a este sujeto se le pego lo Kiku. Eso basto para que Amy sonriera -¿No quieren quedarse?-.

-No gracias- habló Iván –Nos esperan en otro lado-.

-Sí, nos esperan en…- ¿Dónde nos esperarían? ¿Qué puedo decir? –El consultorio del dentista de Iván. Le van a sacar una muela-.

-¿Ah sí?... ¡Digo sí! Tengo una carie, y no es nada bonito. Duele como el… - le pise el pie para que se callara de una vez, perdónenme, pero no necesitamos más explicaciones dentales.

-Espero que no duela…mucho- Jett nos entregó el dinero y nos largamos de esa extraña situación.

"Tu pecho es mío. Yong no seas imbécil, graba algo más inteligente. ¡Feliz navidad! Vamos a buscar las esferas del dragón…la fantástica aventura. No cantes eso hermano. Solo dejen el teléfono de Yao en paz".

¿Qué demonios? Mis hermanos cambiaron el tono de llamada, otra vez. Conteste la llamada y era de mi maravilloso padre.

-Dime que no paso un desastre en la casa mientras no estaba- Lo más seguro es que sí.

-No, todo está normal. Hijo…tenemos hambre- en el fondo se escuchaban las voces de mi hermano gritando que tienen hambre.

-Preparen algo-.

-No sabemos-.

-Yo no me voy a poner a cocinar, estoy cansado-.

-Pues haz algo, ¿Y si vas por unas pizzas?-.

-Está bien- suspire -¿De qué?-.

Gritaron diferentes ingrediente, ni mi padre sabe que quiere, y menos mis hermanos.

-Está bien, será peperonni- colgué -¿Quieres ir a mi casa? Habrá pizza-.

-Como… ¡Una velada de pizza!- exclamo Iván.

Sonreí –Si, algo así. Podemos ver una película, solo que no sea esa espantosa película-.

-¿Te refieres a…esa película?-.

-Sí, esa película- respondí -Explícame las posibilidades de que un imperio extraterrestre nos ataque-.

-Tienes razón…pero da risa- sonrió Iván.

-¿Quieres rentarla?-.

-¿Podemos?-.

-¡Por supuesto! El último que llegue al auto, es un extraterrestre podrido- corrí hacía el auto.

-¡Eso es trampa!- corrió Iván tras de mí.

-Eres lento-.

-Al menos no me dicen que conduzco como anciana-.

-Lo que tú digas oficial Smith-.

-¡No me digas así, Yao! Sabes que odie a ese sujeto…oficial Blue-.

-No me llames como ese bastardo, se acostó con Eliza solo para vengarse de la extraterrestre de la colonia número 0651245- lo golpee levemente en el brazo, lo único que hizo Iván fue reírse.

-Y no me digas oficial Smith. No soy ningún loco que deja a su familia por irse a una colonia, y no cuento chistes terribles, ni uso pantalones ajustados-.

-Pero ambos usan boxers con figuras de dinosaurio- me reí.

-No me he comprado nuevos- se sonrojo Iván –Y tú tienes unos con la cara de Shanatty-chan. Incluso en se ve más cachetón-.

-¡Oye! ¡No veas mi trasero!-.

Y así es como se inicia una velada con pizza y películas mal hechas.

Fin del capítulo IX.

Especial: El día que Emil rompió con Li.

Omake:

-¿Algún día piensas casarte?-.

-No lo sé papá-.

-Vamos Linh, estas en edad-.

-¡Estoy en secundaria! ¿Y por qué el tema?-.

-Me aburro, y tu hermano no viene con la comida-.

-De seguro se hartó de nosotros y nos dejó-.

-¡Yong no llores!-.

-Probablemente se fue con Iván a un motel-.

-¡Qué!-.

-Papá, no te infartes. Ellos jamás harían eso-.

-Eso espero, sino una lección le espera a tu hermano cuando regrese-.

-No saques ese libro-.

-Lo traje conmigo-.

-Papá, nos traumaste con ese libro-.

-Este libro me ayudo en darles la "charla". A su hermano le espera la "charla" de nuevo-.

-¿La "charla"?-.

-La "charla"-.

-¡Dejen de decir "la charla"!-.

-¿Acaso no te gustó la "charla"?-.

-No, no me gusto la "charla". Por eso prefiero a mamá-.

Aclaraciones:

Xiao Mei- Panda en chino, y si estoy equivocada, también es el nombre del panda de May Chang de Full metal Alchemist.

Creo que la mayoría conoce la canción de "Autos, moda y rock n'roll" sale en Cars 2 cantada por Moderato pero el original es por Fandango.

La personalidad del padre de Yao es como la de los adultos de la "Generación de los 70 de China". Esta generación se queja de la generación de los 90; diciendo que son mimados, egoístas y materialistas. Aunque la generación de los noventa se describen como: Individualistas e independientes. Un gran estereotipo de esta generación de los 90 es que siempre están en su celular, en el internet o simplemente en la computadora (Rasgo que me recordó a Li xD) Aunque no todo el tiempo es así, también levantaron un página para hacer ver sus opiniones y que no todos son idiotas como las generaciones pasadas dicen que son. Es muy común que los padres chinos les pregunten a sus hijos sobre el matrimonio. Se desesperan si están solteros y les organizan múltiples citas a ciegas, aunque tener novi chino es realmente complicado (Tal vez en otro capítulo lo explique) solo diré que se ponen sus moños XD

Hound Dog- canción de Elvis Presley. Se refiere a una chica que le mintió diciendo que es fina y con clase, cuando no es más que un perro que se va con cualquier hombre. Le dijo a Arthur que no es fino sino un perro cualquiera (Pero no al grado de decirle zorra)

Mississippi Queen- canción del grupo Mountain. Quitando el lado sexoso de la canción, lo que quiso decir Arthur es que (Al menos lo que yo entendí de la canción) Que puede gastar su tiempo y dinero en él, pero Alfred seguirá siendo el mismo (tontito XD para que no suene feo) de siempre. Le quería poner una camisa a Francis de parte de Arthur, pero no se me ocurrió ninguna frase.

Lo de sobrevivir el Pekín-Tíbet, se refiere al embotellamiento más largo de la historia ocurrida en esa carretera. Aunque no estoy muy segura, todas las fuentes que consulte venían con información diferente, así que opte por esta. De lo que puedo estar segura es que fue en agosto del 2010 y que duro entre diez y doce días.

Lo de Christine es de un libro de Stephen King. Christine es un Plymouth Fury con vida propia.

El coche de Yao, originalmente fue del abuelo de Yao.

Eucabeth es Kenia. Sale en el videojuego de Gakuen Hetalia en la clase de Seychelles. Eucabeth es un nombre Keniano de mujer sin significado.

La mujer en el tractor es la mamá de Alfred y Matthew (Junto con Merida di Angelo le llamamos mamá Jones) y lo del tractor lo saque de un dato que dice que Canadá en uno de sus momentos de locura monta tractores. Mamá Jones es genial.

Lo de la prohibición. En Escocia se volvió tan popular el juego que la iglesia, por miedo que los hombres prefieran jugar en vez de ir a misa, pidió que lo prohibieran. El parlamento así lo hizo, aunque lo jugaban clandestinamente. Los palos de golf los disfrazaban de bastones. El golf moderno se atribuye a Escocia, pero los registros más antiguos de este fueron originarios de China, aunque antes se creía que el registro más antiguo era de Holanda. Aun así descubrimos que Yao es un asco para jugarlo XD. Esto lo saque de NatGeo.

El papá de Yao es cristiano, aunque el país es laico, 59 millones de personas son cristianas. Más personas de china van a misa los domingos que en toda Europa.

Lo de la PlayStation es una ligera alusión a que antes se prohibía en China.

La frase de Australia la use al inspirarme en un strip de Himaruya. En el strip sale chibi Australia explicando que los japoneses son misteriosos para los australianos, y sale un Naruto diciendo su típica frase en el fondo. Junto con Canadá (Que tiene una colección de cosplay de Naruto y lentes de contacto de sharingan) y Japón, es fanático de Naruto. (O eso supongo, pero el anime si es popular en Australia) Naruto, además de su "Dattebayo", menciona mucho lo de su camino del ninja.

En el golf normal, te dan 14 palos. Aunque como hablamos de minigolf es menos técnico, te dan como 8. Este dato lo saque de una amiga que una vez jugó minigolf, así que no estoy 100% segura.

Mamá Yao va a tener a Macao ¡Yey! Y en lo referente al especial de Pochi, ya tengo planeado como sacarlo. ¡Ah! Y el coche no se llamará Yao móvil, no tengo un nombre pero luego le pondré uno. Si tienen una idea pueden compartirla.

Gracias a todos ustedes por leer esta cosa y nos leemos en el siguiente capítulo. Que les vaya bien en estas vacaciones o que las estén disfrutando (O que lo hayan hecho) Nos vemos.