Ya saben nada del universo de Harry Potter me pertenece y mucho menos los derechos de Sweet Home Alabama, todo lo utilice para fines de entretenimiento personal y de aquellos valientes que no temieron a un titulo.


PARTE IX (FINAL)

Hermione creía ser victima de una broma por parte del abogado, pero no era ninguna broma, ella no había firmado los papeles del divorcio.

Carl miro a Hermione bastante sorprendido, por que se le hubiera pasado por alto aquel detalle tan insignificante para una mujer tan inteligente como ella.

Hermione observo los papeles con molestia, y se dispuso a firmar donde indicaba, pero aun le faltaba algo.

— Un bolígrafo —pidió Hermione al abogado—, por favor.

—No tengo ninguno —dijo el abogado rastreando sus bolsillos.

Hermione frunció el cejo, no podía hacer magia delante de tantos muggles y sus amigos no podían darle una ayudada, estaba maniatada por culpa de una clausula mágica, donde situaciones como aquellas, si incluían la vida y la muerte.

— ¿Alguno? —pregunto Hermione a la concurrencia.

Todos se pusieron a buscar en bolsillos y bolsos, por si en algún descuido se había colado un bolígrafo que le permitiera a la novia divorciarse, pero ninguno parecía tener alguno en sus pertenencias. Rosmerta tenía un bolígrafo en su mano, dispuesta a otorgarle la libertad a la castaña.

— Yo tengo un bolígrafo —dijo Rosmerta extendiéndoselo a Hermione—, Hermione piensa muy bien lo que vas hacer. A veces lo que crees correcto, puede ser una mentira.

Hermione tomo el bolígrafo dispuesta a firmar los papeles, pero una duda la asalto en el ultimo momento, deteniéndose donde se señalaba para su firma, observo detenidamente aquel espacio, preguntándose si de verdad quería estar separada de Harry Potter para toda la vida.

Hizo el intento de firmar tres veces el papel, pero algo en su interior le impedía separarse de aquel hombre, no lo podía negar más, ella también seguía amando a Harry a pesar de los años.

— Hermione —llamo Carl con temor.

— No puedo hacerte esto —dijo Hermione mirando a Carl—. Di que no te quieres casar conmigo, por favor.

— Pero… —dijo Carl confuso.

— Lamento esto Carl —dijo Hermione apenada—. Trate de luchar contra mis sentimientos te lo juro Carl, pero ellos me ganaron, aun lo sigo amando.

— Comprendo —musito Carl con seriedad —. No quiero casarme contigo, no puedo obligarte a estar a mi lado mientras ames a otro.

— Gracias Carl —dijo Hermione con una leve sonrisa—; eres un buen hombre y mereces a una mujer mejor que yo, que te ame profundamente y sin dudas en su corazón. Yo entregue el mío hace mucho tiempo y no lo han devuelto.

—Que seas feliz Hermione —dijo Carl depositando un beso en la mano derecha—, fue un placer conocerte.

—Adiós Carl —musito Hermione—, que seas feliz.

Carl con paso rápido, se alejo del altar para ingresar al salón, donde se suponía celebrarían más tarde su unión. Los invitados estaban estupefactos por el desenlace de la historia, en cambio Rebecca Beardsley estaba furiosa y con ganas de estrangular, al primero que se le cruzara en el camino.

— ¡Que has hecho! —explotó Rebecca sin importar que todos escucharan—, ¡Como osas dejar a mi hijo plantado!

— Lo siento señora —dijo Hermione no dispuesta a dejarse insultar por ella—, pero no pienso engañarlo con algo que no siento.

— Mi sexto sentido de madre siempre lo supo, nunca lo harías feliz —dijo Rebecca destilando su veneno—. Has rechazado al futuro presidente de Italia, por una cosa igual que tú, usted y todos los suyos son unos fenómenos.

— Oiga —protesto la señora Granger—, no voy a permitir que insulte a mi hija.

— ¡Usted, cállese! —dijo Rebecca bastante furiosa—. Otro fenómeno, igual que su hija.

— No voy a permitir que insulte a mi madre —espeto Hermione enojada—. Es usted una mujer desalmada, que solo vive de las apariencias, cuando su vida es una mentira.

Sin previo aviso, Hermione repito en Rebecca Beardsley lo mismo que le hizo a Malfoy (n/a: me refiero al pasaje descrito en el libro, más no, la escena de la película), una tarde en que pretendía disfrutar de la ejecución del hipogrifo de Hagrid, que fue acusado injustamente.

Rebecca cayo al piso adolorida y dispuesta a responderle a su agresora, por tamaña vergüenza de la que los magos reían a carcajadas. Pero inusitadamente empezó a llover ocasionando que la mayoría de los de los invitados, salieran despavoridos para que no se dañaran sus trajes. Hermione arremango su vestido, dispuesta a ser feliz con le único hombre que amaba.

— ¡Los amigos de la novia! —dijo Hermione atrayendo la atención de ellos—. ¡Nos vemos en las Tres Escobas, voy por el novio!

Con un plin, desapareció del lugar para aparecerse en el único lugar donde crecía la flor de la lluvia. Dob estaba protegido por una burbuja, mientras custodiaba la escoba que estaba tirada en el suelo.

Harry estaba mirando el cielo, mientras las gotas de lluvia mojaban su cuerpo, las flores de lluvia comenzaron aparecer y eran recogidas delicadamente por unos instrumentos, que se movían por si solos.

— ¡Harry! —grito Hermione en medio del fuerte viento.

— Hermione —dijo Harry bastante sorprendido por verla ataviada en su vestido de novia—, ¿Qué haces aquí?

— Vine por ti —dijo Hermione caminando hacia él.

— ¿Tú esposo? —dijo Harry escrutando su presencia—, ¿Dónde lo dejaste?

— Lo estoy mirando —dijo Hermione deteniéndose frente a él—. Aun estoy casada contigo, no firme los papeles del divorcio, estas atado a mí.

— ¡Como! —exclamo Harry incrédulo—. Hermione no estoy para bromas de mal gusto y esta es una horrible.

— Tonto —dijo Hermione frunciendo el cejo con disgusto—. No es ninguna broma, aun estamos casados.

— ¿Para que quieres seguir casada conmigo? —pregunto Harry bastante serio.

— Para besarte todas las veces que quiera —dijo Hermione atrayendo a Harry.

Harry corto los escasos centímetros que lo separaba de la boca de Hermione, beso sus labios suaves que le devolvieron a la vida nuevamente. Profundizaron más el abrazo, sin importarles que la fuerte lluvia y los rayos los acompañaran, lo único que le importaba en ese momento era que estaban juntos de nuevo para continuar con su matrimonio. Un plin resonó en el lugar, un hombre pelirrojo acaba de aparecerse y feliz, fue el espectador de ver a sus amigos nuevamente enamorados.

— ¡Disculpen! —grito Ron interrumpiéndoles el beso—, pero en Tres Escobas aguarda una fiesta.

En las Tres Escobas, magos y brujas estaban acondicionando el lugar para la fiesta que tendrían esa noche. Los padres y amigos muggles de Hermione, habían sido llevados mediante una aparición conjunta. Dentro del pub, todos parecían frenéticos, mientras esperaban que aparecieran los festejados.

Un pastel de bodas estaba en una mesa imponente, Neville escruto el adorno del ponqué y al no estar de acuerdo con el motivo, lo transformo en dos luchadores, que utilizaron el último piso del pastel como ring.

— Ya llegaron —anuncio Ron entrando al bar, donde estallaron en aplausos—. Con ustedes, los señores Potter.

Harry y Hermione entraron al bar donde todos sus amigos esperaban para celebrar su regreso de nuevo. Todos comenzaron a felicitarlos por su acertada decisión; la señora Granger abrazo a Harry dando por fin su visto bueno de entrar a la familia Granger, después de negarse por mucho tiempo.

— Creo —dijo Harry tomando las manos de su esposa—, que te debo un baile.

— Así es —dijo rodeando su cuello con sus brazos—. Rosmerta, que suene una melodía suave.

Con un agite de la varita, una melodía suave reino en la tres escobas, donde Harry y Hermione bailaban al compas de las suaves notas, para unirse en un beso que sellaría su felicidad por siempre.


Dos años después…

Hermione entraba con una radiante sonrisa a un café en Londres, a lo lejos diviso un grupo de cuatro personas que reían, Nikki y Joseph trataban de apagar su risa sin mucho éxito, un hombre de cabello azabache le daba la espalda mientras limpiaba la boca de una bebe que agitaba sus manitas en señal de alegría.

Hermione soltó un suspiro y con paso seguro, se acerco al grupo que seguía sonriendo. Cuando llego, se sentó al lado del hombre de la cabellera negra, que la recibió con un apasionado beso.

— ¿Y? —pregunto Harry ansioso.

— Lo conseguí —dijo Hermione muy satisfecha—. Nikki, Joseph, dentro de una semana abriremos una tienda en Estocolmo.

— ¡Gracias Señor! —exclamó Joseph con alivio—; pensé que me saldrían canas.

— Te lo dije —dijo Nikki con un tono acusador—, Hermione era la indicada para cerrar el trato.

Joseph frunció las cejas, dando a entender a su amiga que mejor era cerrar la boca.

— ¿Cómo se porto Lily? —pregunto Hermione cargando a la bebe que reía de contento—, ¿extrañaste a mamá?

La bebe jalo de su encrespado cabello y trato de llevárselo a la boca, como respuesta a su pregunta.

— Su padre, hizo lo posible para calmarla —dijo Harry acariciando la tersa mejilla de color melocotón de Lily—. Pero es igual de explosiva a ti, Hermione.

— Nos consta —medio Nikki volviendo a sonreír—. No, Joseph.

— Totalmente de acuerdo —contesto Joseph volviendo a sonreír.

Todos tres volvieron a soltar una carcajada, que dejo a Hermione más confusa aun.

— ¿Qué paso? —pregunto Hermione ante las sonrisas que no se apagaban—. ¿Qué hizo mi bebe?, Harry no me digas que nuestra hija, hizo magia accidental delante de muggles.

— Para esto no se necesita magia —dijo Nikki extendiendo un periódico, donde aparecía los Beardsley y una linda chica italiana, la cara de Rebecca estaba garabateada con líneas negras—. En cuanto la vio, tomo el bolígrafo que estaba en la mesa y la rayo, parece que madre e hija, comparten los mismos odios.

— ¿Este, es Carl? —pregunto Hermione mirando con detenimiento la foto—. Es el anuncio de su compromiso, con la sobrina de Pertini.

— ¿Pertini? — indago Harry tomando el periódico para leer—, ¿ese quien es?

— un senador de Toscana —informo Nikki tomando café—. La señora Beardsley, insistía para que Carl se casara con Claire Pertini.

— Parece que cumplió su cometido —medio Joseph mirando el periódico que Harry había dejado en la mesa—. Pobre chica, no me gustaría estar en sus zapatos.

— Solo queda desearles suerte —dijo Hermione entrelazando su mano con la de Harry—. Que sean tan felices, como lo hemos sido y tengan tanto niños, como nuestra Lily.

Harry y Hermione se unieron en un beso, mientras Lily miraba con atención como sus padres expresaban su amor.

— Cursis —dijeron al unisonó Nikki y Joseph.

— ¡Harry! —exclamo Neville entrando al local—. Malfoy y yo estamos en peligro de muerte, si no tomamos esa foto ya.

— Tranquilícense —dijo Harry tomando a Lily en brazos y entrelazando los dedos con Hermione—; la próxima vez, no me presto para esto.

Harry, Hermione y Lily posaron para la foto, que serviría para la primera plana del profeta, que anunciaba la excelencia de la Asociación de Elfos Prestadores de Servicios, que se copiaba alrededor del mundo ayudado por la familia Potter. Con una ultima mirada directa a los ojos antes de posar para la foto, Harry y Hermione, sonrieron con un amor que jamás se olvidaría y cuyos lazos se fortalecerían aun más con los años.


Hola por ultima vez, hoy es el final de esta historia que por poco y no acaba, bueno aun tengo otra que me suplica acabame pronto, pero es que me he demorado tanto que temo que seacabaran las peliculas y ahi continuare. Bueno espero que les haya gusto el final de la historia, creo Ackanne que no soy tan mala para dejar a los lectores en ascua hasta el otro año, no lo soportaria cuando ya estaba a punto de culminar. Tambien quiero agradecer cada uno de los mensajes que colocaron a lo largo de los ocho capitulos, muchisimas gracias, no tengo palabras para expresar mi gratitud, por haberse tomado parte de su tiempo y dar un click y saber que habia detras de un simple titulo, por eso a ustedes y a quienes pusieron alertas y auqellos que siguieron en silencio esta historia les dedico este capitulo, como lo prometido es deuda, a continuacion dejo mi mas profunda gratitud aquellos que dejaron sus reviews:

afri potter, Elma, Yuna Granger, brinitonks, Moni H-Hr forever, camii_granger, dasmey, atram potter, ackanne, Rianne Black.

A ustedes muchas gracias por su paciencia y su gusto por la historia de esta novata autora de fics, quen o sera tan bueno como otros, pero que hace lo mejor que puede conforme a su imaginación. No siendo más, me despido de ustedes y me gustaria que se pasaran por mi otra historia y siempre habran otras oportunidades para vernos.

Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo.

Kathyarius