La historia es completamente mía y no permito que alguien haga una copia total o parcial de la misma, el mundo donde se desarrolla al igual que la mayoría de los personajes son obra de Tite Kubo.
Muchas gracias por seguir la historia, agregarla a favoritos, comentar y sobre todo seguir leyendo.
Respuesta a comentarios:
Yarumi: jajaja no te preocupes, si les dará uno que otro dolor de cabeza a nuestros queridos Ichigo y Rukia pero tampoco de esos feos donde sale una maldita entrometida, lamento la demora, aquí esta el nuevo capitulo :)
Natsumitav: supongo que si fue un poco fuerte, pero es una misión donde todos arriesgan sus vidas, algo muy común en el mundo de Bleach y yo que trato de mantener la esencia de ese mundo, no podía evitarmelo, sobre Kyoko si sera un poco molesta en ocasiones pero tampoco muy exagerado, no me gustaría distanciar mucho a Ichigo y Rukia, creo que ya fue suficiente con los 17 meses del anime/manga, no pude resistirme a emparejar a Nell con Grimm, quedan muy bien juntos y no me sacaba la espinita desde que salieron otra vez en la saga Quincy, la disculpa de Urahara se me hizo muy correcta, fue muy parecida a la que le dio a Ichigo y pues como no esperas que Soi Fong este asi? jajaja. En muchos fics pude apreciar que pintan a Orihime muy linda o a veces muy tonta, aquí hago un poco de las dos, todos sabemos que ella no es una idiota como nos hacen creer, es muy inteligente solo que a veces se desvía y eso es el carisma de este personaje, también ya era momento de que Yuzu entrara a escena como toda una guerrera, aunque claro que para eso nos falta otro poco. No te preocupes por el Ichiruki, ese es sagrado ;)
8579: gracias por el apoyo y perdona que por ahora no muestre mucho Byayoru, ya les daré su momento... otra vez :D
Inverse L Reena: (Respuesta a comentario del capitulo 1)- algo que me gusta de una buena historia es el comienzo, así como me gusta ser selectiva con lo que leo, también con lo que escribo, necesitaba una buena teoría ya que la finalidad de este fic era que casi todo se desarrollara en Soul Society y si lo piensas es... ¿racional? mi teoría, no se, después de todo también Kyoraku (en el manga) había mencionado que Ichigo posiblemente ya no podría regresar a Karakura por el gran poder que obtendría en el palacio del rey espíritu, pero quería llevarme de colado a Ishida jajaja. Siempre me saca una sonrisa saber que les gustan mis ideas, no soy la más profesional en esta pagina, ni de las autoras más demandadas, pero creo que lo que hago no esta tan mal y por eso puedo esperar que les guste, que me lo hagas saber en serio es muy bueno para mi, de esta forma me siento con más confianza de seguir escribiendo y si algo no les gusta pues si me siento un poco mal, pero me hace ver mis errores así que eso me enseña a mejorar como autora. Creo que si sigues leyendo y llegas a este capitulo te darás cuenta de que todos los capítulos son muy largos, no es que quiera excederme, solo que siento que puedo explicar más en un solo capitulo. Muchas gracias por leer y comentarme lo que piensas sobre el fic.
Anthony00: !oh! muchas gracias por tu comentario, realmente no pensé que alguien aquí lo considerara de lo mejor que ha leído (no me subestimo solo que hay mejores autores que yo) lamento la demora, en serio, tuve problemitas (muchos problemas) para este capitulo y la escuela es muy absorbente, pero aquí esta :D para ustedes con mucho cariño.
diana carolina: HOLA :D tu comentario me dejo intrigada... ¿a quienes quieres meter semi desnudos en un armario muy pequeño? tal vez soy muy lenta al no entenderlo pero me da curiosidad saber la respuesta jajajaja gracias por seguir leyendo la historia *u*
Misión cumplida.
La misión infierno, justo aquella donde el capitán del sexto escuadrón, su esposa, Chad y la pequeña Kurosaki Yuzu estaban integrándola, en estos momentos llevaban alrededor de 24 horas con esto, hace un rato que la castaña había hablado con su hermano y se sentía muy contenta de que le encargara una misión tan importante como era cuidar de personas tan poderosas y al mismo tiempo que ella admiraba, realmente le agradaba que su hermano le tuviera esa confianza y le causo mucha gracia en cierta forma que su hermano pidiera por Byakuya, no se le olvidara que cuando Ichigo no le contesto al capitán de cabello negro, este se hizo el indiferente tratando de no demostrar su enojo.
La había estado observando a distancia para descifrar que es lo que el pelinaranja le decía a su hermana pero nada más no pudo, se dio por vencido, esperaba tener noticias de su hermana, realmente le preocupaba que se expusiera de esa forma en esta misión, cuando Yoruichi le hizo un comentario por lo bajo él se hizo el desentendido, giro para continuar con la ruta hacia el espejo y escucho a su esposa reír, ella solo se alejó un poco para quedar al lado de Yuzu y preguntarle, la castaña le dijo que era un secreto con una enorme sonrisa pintada en el rostro, por lo que no le quedo de otra más que también quedarse con la duda.
Byakuya no estaba en su peor condición si se compara a como termino en su pelea con As Nodt, pero sí que se estaba cansando, no lo demostraba para nada, sin embargo era evidente para él que no aguantaría tener un ritmo de absorción de riatsu tan grande. Yoruichi lo observaba desde atrás, no quería estar a su lado para que no notara que ella también estaba sufriendo un poco por estar en el infierno, tal parece que la marca en su tobillo reaccionaba con las fuertes energías de ese lugar y eso no le favorecía mucho a su cuerpo, pero siendo una mujer que puede cambiar el estado de su riatsu demasiado rápido, poco a poco se adaptó a la sensación y se mostró más vivaz.
-¿Cómo vamos Byakuya-boy?- pregunto desde atrás, Yuzu sonrió, no sabía porque cada vez que escuchaba a la morena llamar a su esposo de esa forma le hacía sonreír.
-faltan aún unos cuantos kilómetros- respondió con tranquilidad, pero los tres notaron como su voz se había entrecortado un segundo, no sería fácil notarlo pero él siempre dice las cosas sin pausas, ninguna interrupción de aire innecesario se hacía presente cuando él hablaba y esta vez se notó.
-llevan rato siguiéndonos- menciono Sado mirando hacia atrás, donde efectivamente habían huéspedes del infierno pero él no se refería a eso.
-que hábil Sado- felicito la morena- no cualquiera lo habría notado- le sonrió levemente, aun recordaba el chico fuerte físicamente, más un tanto inútil que tuvo que entrenar para ir a rescatar a Rukia junto con Orihime, le agradaba ver que aunque les dio el punto de partida, ambos habían madurado tanto psicológicamente como sus poderes.
-no es justo- Yuzu hizo un puchero lo que la hizo ver adorable.
-¿Qué no es justo Yuzu?- pregunto la mujer gato.
-yo iba a decirlo también pero Sado-san se me adelanto- le sonrió levemente- no te culpo, fuiste más rápido que yo, tal vez sea que aún me falta madurar mucho mis poderes.
-pero Ishida es un buen maestro para ti- comento el grandulón regalándole una muy pero muy breve sonrisa- ya todo depende de cada batalla que enfrentes de ahora en adelante.
-Sado tiene razón- asintió Yoruichi cuando iban en una bajada- tanto él, como Orihime, Ishida y tu hermano maduraron mucho sus poderes desde la primera vez que los usaron.
-¿de verdad? Nii-chan es muy fuerte, no lo he podido ver pelear como dice Rukia-chan pero sé que es muy fuerte- comento orgullosa.
-era un completo bruto- comento burlona de solo recordar al viejo Ichigo- incluso después de que Kisuke lo entrenara aun le falto mucho cuando lo entrene yo, pero no solo se trata de entrenar, es de usar tus poderes en una verdadera batalla y ten por seguro que aprenderás rápido, algo que tiene tu familia es la habilidad de captar todo de una sola.
-Ishida-chan siempre me lo dice, que soy muy buena alumna- comento un poco sonrojada.
-si tú lo deseas yo puedo instruirte para despertar tus poderes de Shinigami, en tu riatsu es muy mínima la posibilidad de que te vuelvas una- la castaña se sintió decepcionada, no es que no le gustara ser un Quincy pero quería conocer lo que era tener una Zanpakuto, Karin siempre le comento que Shi no Kigen es muy testaruda y le encanta llevarle la contraria, a pesar de todo sabe que ambas se llevan muy bien, son una parte del alma de la otra y le gustaría tener una relación así.
-¿de verdad es tan mínima?- pregunto un poco decepcionada.
-siéndote honesta lo es, de todos tu eres quien más se parece a tu mamá, heredaste casi un noventa por ciento de ella, pero eres un alma, de hecho yo creí que tanto tu como Ishida despertarían rápidamente los poderes para crear una zanpakuto pero no fue así, supongo que necesitaran modificar el riatsu tan acostumbrado que tienen a ser Quincy.
-entonces hare todo lo posible por no decepcionarte Yoruichi-san.
-solo no te excedas- recomendó Sado- todo va a su tiempo.
A pesar de que desde aquella ocasión en que Sado fue llevado a Hueco Mundo con los otros para ser protegidos, el moreno no había podido invocar bien sus poderes, aquí era más notorio, lo sorprendente era que las presencias las sintiera más fácilmente, no estaba seguro de como todos los que estuvieron reunidos en aquella mansión de Urahara se relacionaban al caso Shinimashita, solo que no les esperaba nada positivo, por lo menos no para él que sentía como poco a poco su poder se apagaba y lo peor de todo era que en ningún momento había estado en contacto con algún Shinimashita.
-¿todo bien?- le pregunto Yuzu y el solo asintió, la castaña le había notado muy pensativo y no es como si el chico fuera de muchas palabras, solo le había parecido raro.
-hemos pasado la zona de interferencia- informo el Kuchiki e inmediatamente la molesta, claro que solo para Byakuya, voz de Urahara se escuchó por sus transmisores.
-hola, hola ¿Cómo va todo?- se escuchó su típica voz de niño bueno.
-todo bien por ahora- contesto Yoruichi- ¿podrías decirnos a cuanta distancia tenemos al riatsu mas fuerte?- se escuchó el sonido de teclas presionarse y un suspiro.
-esta aun kilómetro de ustedes.
-¿es de un shinimashita?
-no presenta la misma composición de Kasuma o Kasumi, pero podría ser alguno de los otros dos riatsus que no se relacionan para nada con los pedazos de alma de…
-comprendo- interrumpió antes de que su amigo se expandiera- tenemos problemas- brinco a un huésped del infierno mientras se encargaba de golpear a otro- pero dime…- comento con una sonrisa- ¿Qué tal va el equipo de Ichigo? Byakuya está muy preocupado por ellos- su burla fue evidente y su esposo ni la miro.
-tengo entendido de que hace unos cinco minutos tuvieron un problema, un shinimashita se mostró ante ellos y se separaron en dos grupos, Kurosaki-kun lleva consigo a Kuchiki-san, mientras que Ishida-kun esta con Inoe-san, lo que me tiene un poco preocupado es que esos dos últimos no responden a mis llamados, parece que hay interferencia aun cuando la zona no lo amerite- Yuzu toco su pecho en muestra de que estaba preocupada por lo que el rubio les decía.
-idiota, la trasmisión solo para mí- regaño y esta vez la conversación solo la escuchaba la morena- ¿puedes descifrar de quien es este riatsu que viene en nuestro encuentro?
-¿Qué es lo que estás pensando?- el semblante de la morena cambio, Yuzu y Sado se encargaron de otros cuantos habitantes del lugar, el pelinegro miro a la pelimorada tratando de saber que le preocupaba.
-este riatsu… no sé porque me es preocupante, no lo he sentido nunca antes, pero la persona dueña de él me hace pensar que debemos irnos con cuidado- susurro solo para que su amigo la escuchara.
-no es un riatsu que tengamos registrado… oh…
-¿Qué sucede?
-me parece que ya sé quién es el shinimashita que ataco a Inoe-san.
-habla.
-¿recuerdas a…?- la transmisión se cortó y en ese momento un fuerte temblor sacudió el infierno, el camino que seguían estaba rodeado de ácido por lo que tuvieron que apresurar el paso para evitar alguna lesión, una que otra gotita cayo en sus hombros o espalda y no fue nada placentero experimentar semejante dolor, Yuzu fue la única que no lo sintió, ya que Sado fue más rápido y la protegió con su propio cuerpo.
Continuaron corriendo durante unos cinco minutos donde ese insaciable temblor continuaba sacudiendo todo a su paso, finalmente llegaron a una zona que parecía estar completamente congelada, irónico si estamos hablando de que en el infierno se piensa que todo arde en llamas. Se vieron en la necesidad de interrumpir su camino cuando con una fuerte caída que levanto una gran cantidad de hielo una silueta encapuchada se mostró ante ellos, el matrimonio Kuchiki no pudo explicar porque sintieron su ser inquietarse ante tal figura, por su parte los otros dos se prepararon para atacar en cualquier momento.
Era una figura exquisita la que se podía apreciar aun con la capucha puesta, no era una persona muy alta, sim embargo tampoco tan bajita, tal vez estaría un poco más pequeña en estatura que Orihime, lo que les hizo suponer que se trataba de una mujer, a través del hueco donde se ocultaba su cara salió un poco de vapor, muestra de la calidez de su cuerpo expuesto a un ambiente frio, en su cadera del lado derecho se asomaba el mango de una zanpakuto y en su mano izquierda se veía una marca de color negro. La persona encapuchada avanzo hacia ellos dispuesta a masacrarlos, justo como las órdenes que le dieron.
-Yuzu, Sado- ambos le prestaron atención a la Kuchiki que les llamaba, sin descuidar su posición de ataque- váyanse de aquí, ustedes tres- esta vez miro al pelinegro- deben apresurarse a encontrar eso- no quiso entrar en detalles- no podemos demorarnos tanto cuando bien sabemos que el resto se está exponiendo.
-pero…- la castaña trato de negarse, no le agradaba la idea de que Yoruichi se quedara sola luchando contra aquella persona que pertenecía a quienes deseaban hacerles daño.
-Kurosaki-llamo Byakuya y la castaña no pudo negarse, los tres siguieron con su camino y sin embargo la persona misteriosa no los siguió, el pelinegro no estaba de acuerdo en dejarla ahí sola pero no podían perder el tiempo, cuando paso al lado de la atacante sintió un extraño escalofrió recorrerle de pies a cabeza, no era miedo, era otra cosa que no pudo descifrar.
-¿así que estas interesada en atacarme?- pregunto un tanto sorprendida ya que no se esperaba eso.
-yo no vine a matarte a ti- respondió - yo vine simplemente a separarles, contigo lejos será más fácil conseguir nuestros objetivos.
Al principio y por la impresión, Yoruichi no comprendió a que se refería, pero finalmente cayo en cuenta de que es lo que ella buscaba, ella ya estaba marcada, pero Yuzu y Byakuya no, era el momento perfecto para marcar a todos los que faltaban, todos estaban en su momento más vulnerable, dos de los cinco portadores del rubí tienen sangre noble, no solo se trata de marcarlos, sino también de arruinar la misión que debían cumplir lo más rápido posible.
-entonces supongo que debería ir a ayudarles- comento con tranquilidad, camino hacia la misma dirección que minutos antes habían tomado los otros tres.
-no creas que te dejare pasar Shihoin Yoruichi- su advertencia no fue en balde, tomo su zanpakuto para con ella bloquearle el paso.
-¿piensas herir a uno de los usuarios que necesitan?
-mientras no mueras no habrá ningún problema- respondió libre de sentimientos.
-¿Por qué estas con ellos?
-no sé de qué estás hablando, es lógico.
-no, no es lógico, no siendo quien eres ¿Por qué hacernos daño? ¿Por qué revivir a aquel hombre cuando pueden superarlo ustedes?
-Kazuma siempre ha estado ahí para mí, lo mínimo que puedo hacer es que se cumpla nuestro deseo.
-¿nuestro dijiste?- pregunto incrédula.
-nuestro… ¿Quién se supone que crees que soy?
-no lo sé, tu dime, tal vez te esté confundiendo con otra persona.
-es posible, en mi vida jamás les había visto, yo solo sigo órdenes.
-y para seguir ordenes eres muy habladora- con su pie hizo que la mujer cayera al suelo y por sorprendente que fuera la capucha no abandono su cabeza para poder ver quien era, pero no perdería el tiempo con esa mujer que parecía ser solo una simple seguidora.
Utilizo shunpo para darles alcance más rápidamente, una pequeña molestia en tu tobillo le desconcentro un momento pero no le dio mayor importancia, lo sorprendente a todo esto fue cuando su mejilla recibió un corte, no muy profundo, parecía que esa mujer hablaba en serio y no la dejaría ir. Como no le quedo de otra una batalla se desarrolló, podría pensarse que Yoruichi estaba en desventaja al no tener una Zanpakuto, sin embargo quien tenía todas las de perder era aquella mujer, por lo que la morena noto, no era muy hábil con la espada, ni peleando cuerpo a cuerpo.
-eres muy débil- comento burlona.
-tal vez sea que eres demasiado fuerte, lo que escuche de ti es cierto.
-¿y qué has escuchado de mí?- pregunto con interés fingido, no es como si le importara realmente.
-que eres una de las mujeres más peligrosas de Soul Society, pero te diré algo- seguro de haberla visto lo habría comprobado, pero estaba segura de que aquella mujer le sonreía burlona- esto no es Soul Society, soy débil- se detuvieron a un metro de la otra- nunca he peleado en toda mi vida, creo que fue muy evidente para una mujer que está acostumbrada a la lucha, sin embargo, aquella marca que tu cuerpo aviva con cada latido de tu corazón…
-esta marca no te da la ventaja en nada- menciono muy segura de sí misma, pero no sabía porque tenía dudas en su interior.
-claro que la tengo, yo puedo controlar lo que haga en tu cuerpo y si estoy pidiendo que te entregue dolor- Yoruichi sintió como su tobillo ardía, no le daría el gusto de verla sufrir, pero sí que dolía lo que le estuviera haciendo, sin embargo ella estaba tan acostumbrada a la batalla y al dolor que se abalanzo contra ella dispuesta a dejarla inconsciente.
La mujer misteriosa se defendía con dificultad de los veloces ataques de Yoruichi, muchas veces termino en el suelo retorciéndose del dolor y no podía evitar sorprenderse de ver a la morena como si nada pasara, aumento la capacidad sensible de la pelimorada para hacerle sentir más dolor y eso no evito para nada que la Kuchiki le siguiera dando una paliza, el hielo bajo ellas estaba lleno de sangre y era más que evidente que no era de Yoruichi.
-me gustaría saber el nombre de la persona a la que dejare atrás- para este momento la morena tenía la zanpakuto en su mano y apuntaba directamente al cuello de la mujer.
-tks- chasqueo la lengua- esto no es posible, yo no puedo perder, porque yo…
-¿Qué?- interrumpió- ¿acaso te hicieron pensar que tenías todas las posibilidades de derrotarme?
La mujer no le respondió y Yoruichi no sabía porque escucho una voz interior que le dijo entre risas "efectivamente eres tú la que quedara derrotada ante ella", negó con la cabeza, era una imposibilidad muy grande que en esta situación las cosas se cambiaran en favor a la mujer. La analizo tratando de encontrar alguna señal de que podría perder y no la halló. De la nada la mujer comenzó a reír en sonoras carcajadas que hicieron el hielo cambiar, todo se volvió agua.
-¿Qué es esto?- se alejó de la mujer sin soltar la zanpakuto, el agua comenzó a llegarle a la altura de las rodillas y la encapuchada caminaba sobre el agua hacia ella.
-has perdido Yoruichi Shihoin- su voz era distinta a la que anteriormente se había escuchado, esta era la voz de una completa psicópata.
-no sé qué te hace creer…- la zanpakuto en su mano ardió demasiado y su vista se tornó borrosa, la encapuchada se acercó rápidamente a ella y le arrebato el arma mientras la empujaba para que la pelimorada cayera al agua completamente.
-te lo dije- sonrió burlona y retiro la capucha para mostrar una mujer de cabello azul oscuro y ojos rojos- yo ganaría y todo este tiempo tu misma lo sabias- sin poder evitar nada Yoruichi recibió un corte en sus brazos tratando de cubrirse, era lo único que podía hacer al estar perdiendo la conciencia, esta era la sensación más desagradable para ella.
-no lograran lo que buscas, no al menos que me mates- le sonrío tratando de ponerse de pie pero la zanpakuto atravesó completamente su estómago y un poco de sangre salió de su boca.
-no te matare… pero creo que es suficiente con esta herida para detenerte.
-esta es una… herida mortal…- menciono escupiendo sangre nuevamente para después perder la conciencia.
-no te preocupes querida- la tomo del rostro- dudo mucho que tus aliados te dejen morir- aun con la complexión pequeña que tenía, cargo a una inconsciente Yoruichi sobre su espalda para seguir la misma ruta que el equipo de Byakuya había tomado.
-¡Inoe-san! ¡¿Qué estás haciendo?!- llamo Ishida al ver como Orihime estaba tan cerca de ese shinimashita, tan expuesta a terminar herida de una manera nada agradable para nadie. El pelinegro corrió en dirección de la pelinaranja pero ella no le hizo caso.
-sabía que eras tú- sonrió Orihime con lágrimas en los ojos cuando estuvo cara a cara con el shinimashita- nunca dude de ese hecho…
-yo no recuerdo a alguien como tú- aclaro el shinimashita y en ese momento la cabeza de Ishida comenzó a trabajar en busca del dueño de esa voz tan libre de sentimientos, sabía que la había escuchado en algún sitio y en ese momento toco su brazo, un brazo que una vez vio perdido en una pelea entre demonios, abrió los ojos sorprendido.
-tal vez sea así, pero yo te conozco- le dijo cálidamente- ¿no te gustaría recordarme?
-no entiendo porque me gustaría algo así- comento con tranquilidad- yo solo fui enviado aquí a analizar la situación.
-parece que esa es una costumbre tuya, siempre crees que tus ojos lo ven todo, pero si así fuera me recordarías, yo te he recordado mucho tiempo.
-¿no deberías tenerme miedo? Mujer- continuo mientras tomaba el mango de su zanpakuto.
-para nada- sonrió divertida y le retiro la capucha, Ishida confirmo sus sospechas y sintió que el aire le faltaba, no sabía porque tenerlo delante suyo le provocaba temor, no porque lo pudiera matar en menos de un parpadeo, sino porque Orihime… tal vez la perdería después de todo, justo como quería desde que llego a Soul Society.
-eres una persona extraña- aseguro- soy tu enemigo y aun así me sonríes.
-si no me haces daño, no eres mi enemigo y dudo mucho que lo hagas.
-eres muy confiada.
-cierto- la pelinaranja choco su puño sobre la palma de su otra mano como dando a entender que había captado una idea- tal vez sea que mi físico cambio un poco y sobre todo yo cambie, ya no soy la chica insegura que tu conociste.
-¡Orihime!- la de cabello cálido se sorprendió cuando escucho el grito de Nell, giro para verla y la chica se veía muy seria, a su lado estaba un muy malhumorado peliazul.
-Nell-san- le saludo como si no tuviera a un peligroso shinimashita delante de ella.
-tks- Grimmjow chasqueo la lengua cuando miro al hombre que Orihime tenía delante, se veía igual que siempre.
-así que volviste como lo predije- sonrió Nell levemente.
-¿Quiénes son ustedes?- aunque la pregunta los tomo por sorpresa no se sorprendieron demasiado cuando notaron en el cuello del hombre una marca, el mismo sello que ellos sabían, obstruía recuerdos.
-y pensar que caíste tan bajo- Ishida se mantenía al margen, más con el comentario del Espada.
-supongo que esto se los dejo a ustedes- se acomodó los lentes- yo debo alcanzar a Kurosaki- dio media vuelta dispuesto a irse de ahí.
-¿Ishida-kun?- llamo la pelinaranja sorprendida de que la fuera a dejar sola.
-tu arregla tus asuntos, no podemos seguir esperando a que Urahara-san nos advierta de que Kurosaki y Kuchiki-san no van a poder cumplir la misión.
-¿él puede venir con nosotros?- pregunto cómo una niña chiquita que ve a un perrito en la calle y le pide permiso a sus padres.
-¿Qué acaso no notas que ni siquiera te recuerda?- exclamo molesto, la pelinaranja se sorprendió ya que él no solía hablarle así.
-eso se puede arreglar- Nell comprendió la situación rápidamente y aunque Grimmjow la fulmino con la mirada no pudo evitar que la peliverde con un rápido movimiento rompiera un sello, justo el que tenía en su cuello, el shinimashita se desoriento unos minutos, analizo lo que le rodeaba, reconoció a los espadas y sobre todo reconoció a la hermosa pelinaranja que tenía delante.
-así que a final de cuentas ese no fue mi final- dijo con tranquilidad- no me extraña que alguien quisiera utilizarme.
-¿recuerdas algo de lo que has hablado con los shinimashitas?- el negó levemente y sintió una cálida mano tomando la suya.
-ven con nosotros- le sonrió muy contenta.
-Nell-san, ¿ha ocurrido algo?- pregunto el pelinegro tratando de ignorar lo que Orihime estaba haciendo por ese hombre.
-sentimos su presencia y quisimos investigar, ya que descubrimos que nuestras sospechas son ciertas supongo que es momento de irnos.
-y él vendrá con nosotros- Grimmjow recibió una mirada esmeralda pero la ignoro por completo.
-¿es necesario?
-el no pertenece a tu mundo- respondió Nell sin comprender que esas palabras la lastimaban, nuevamente alguien que no pertenecía a su mundo.
-hagan lo que tengan que hacer por él- menciono Ishida- Inoe-san, no te preocupes, no es como si no lo fueras a volver a ver- ella asintió con tristeza.
-nos veremos pronto- le extendió su mano, su sonrisa le hizo al mencionado mantenerse observándola, no le estrecho la mano, solo asintió aun desorientado y Nell junto con Grimmjow lo llevaron a Las Noches.
-esto me parece muy extraño- menciono el pelinegro por lo bajo cuando vio como los tres desaparecían de su vista- si sería tan fácil hacerlo volver ¿Por qué nos dieron en bandeja de plata a un aliado poderoso?
-¿sucede algo?
-nada- dio media vuelta en busca de Ichigo y Rukia ignorando todo el camino a Orihime, que en vez de sentirse más contenta por haber encontrado nuevamente a un viejo amigo, ahora se sentía deprimida por los desplantes del Quincy.
-¿ya estamos cerca?- pregunto una exuberante teniente mientras corría al lado de un capitán de cabellos rubios.
-al… algo hay… de eso…- respondió Karin con algo de dificultad, comenzó a tener escalofríos y Hitsugaya miro molesto a su teniente por hacer que su pelinegra se esforzara en hablar.
-no te sobre esfuerces- le dijo con una leve sonrisa, ella no pudo evitar sonreírle levemente.
-está en esa… en esa habitación…- termino mientras cerraba los ojos, los tres se detuvieron y Hitsugaya con un poco de dificultad al llevar a Karin en brazos, abrió una puerta, era una habitación llena de presión espiritual, la misma formación que había en Hueco Mundo se encontraba ahí, una puerta se notaba al fondo, y los capitanes y la teniente de cabello color caramelo suspiraron con tristeza y pensar que Ukitake se encontraba al otro lado de la habitación.
-debemos contactar con Urahara-san- menciono el capitán de la tercera división, los otros asintieron y llamo.
-¿lo han encontrado?- se escuchó la voz del rubio al otro lado.
-no lo sé con exactitud- menciono ya que la única que lo veía era Karin- pero según lo que ha mencionado la teniente Kurosaki, es muy probable que así sea.
-me alegra saber que no han tenido ninguna dificultad.
-¿Qué hay del resto?
-nosotros en Seireitei estamos esperando la respuesta del capitán Kuchiki y Kurosaki-kun, por ahora nada.
-comprendo, igualmente me gustaría que tan pronto lo encuentren ambos capitanes, terminemos rápido con esto- miro a Hitsugaya que estaba sentado delante de las formaciones rocosas, en sus piernas estaba sentada Karin y él la sostenía con un brazo de la parte de la espalda para que descansara.
-entendido- la transmisión se cortó.
-Teniente Matsumoto- llamo el capitán.
-¿Qué sucede Kira?
-hay que esperar fuera, la señal no es muy buena aquí y no quiero arriesgar la vida de la teniente Kurosaki- eso fue lo que Kira dijo, pero Matsumoto comprendió que quería darles su espacio a Karin y a su capitán.
-vamos a fuera- sonrió contenta, de ser una situación diferente ya habría grabado o tomado fotos para la revista, pero sabía que no era el momento adecuado además de que su capitán se incomodaría. Ambos salieron dejando solos a los que necesitaban su espacio.
-¿Cómo te sientes?
- bien… ahora que hemos detenido nuestro avance, el rubí ya no succiona tan rápido mi riatsu, o es posible que sea porque hemos alcanzado el equilibrio- le sonrió- me siento mejor ahora.
-descansa, aun debemos esperar a que Kuchiki y Kuchiki los encuentren.
-¿Por qué te refieres a ellos de esa forma? ¿No sería más fácil por sus nombres?- pregunto con una sonrisa.
-es la costumbre, no es como si a ti te hablara por tu nombre al inicio- se justificó- eso me parece irrespetuoso.
-a mí me gusta que me digas por mi nombre- se acomodó bien para poder sentir la calidez del capitán.
-pero eso es porque tú eres mi…- se cortó antes de decirlo.
-¿Qué yo soy tu qué? cobarde- pregunto burlona.
-nada, déjalo de una vez Kurosaki- ella bufo, pero lo dejo pasar.
-¿sabes?- él la miro para que supiera que la escuchaba- me daba miedo realizar esta misión, puede que sea muy parecida a Ichi-nii.
-tanto que da miedo- dijo mientras cerraba los ojos, ella lo golpeo levemente con su mano.
-pero de los tres soy quien más miedosa ha sido toda su vida.
-tranquila- corto lo que la pelinegra le decía- que lo único que yo he visto no es miedo, solo eres tu- se miraron directamente a los ojos y se sonrieron levemente, definitivamente era extraño que de un inicio llegaran a estar juntos, ambos son personas que no se meten en temas de amor y sin embargo terminaron juntos.
Al principio se sentían muy nerviosos con la cercanía del otro, tanto que les asustaba, porque Karin, una chica que se ha dedicado toda su vida a seguir los pasos de Tatsuki termino enamorada con tan solo una mirada azul, mientras que el frio capitán, aquel que ha dado todo de sí en batallas en las que estuvo al borde de la muerte termino cayendo ante una muy joven humana, no lo comprendían, era raro al inicio y ahora era lo más normal del mundo, con otros ella era la típica chica ruda que se daba sus momentos para sonreír mientras que él seguía siendo el capitán de la décima división, un hombre de temer por muchos, cuando entre ellos era una faceta distinta.
Comentaron un poco más sobre temas de interés, a ambos, a pesar de la juventud en que rebosaban, les gustaba platicar de guerra, literatura, conocimiento del mundo, de tantas cosas, con el otro aprendían siempre algo nuevo. Sin poder evitarlo entre la conversación el peliblanco se acercó lo suficiente a la pelinegra para terminar a centímetros del rostro del otro, él nunca tomaba la iniciativa, siempre era ella que lo hacía por sorpresa, en cierto punto era algo tímido, por ello Karin esperaba paciente, cerraron los ojos disfrutando de la cercanía y cuando sus labios estuvieron a punto de rosarse la puerta de la habitación donde estaban se abrió de golpe.
-¡Capitán!- Matsumoto ingreso sonriente, no noto como el peliblanco apretó los puños y golpeo el suelo, Karin se hizo la dormida y discretamente Hitsugaya se alejó.
-¿Qué sucede? ¿Alguna noticia de Kuchiki o Kuchiki?- una gota de sudor resbalo por la nuca de ambas mujeres pero lo dejaron pasar.
-algo hay de eso… parece que el capitán Kuchiki ha encontrado el fragmento de espejo en el…- la teniente no termino de hablar y cayo inconsciente al suelo.
-¡Matsumoto!- grito preocupado cuando vio como un poco de sangre salía de la cabeza de Rangiku.
-¡Capitán Hitsugaya cuidado!- grito Kira que se encontraba aprisionado en una esfera y poco a poco le limitaba la respiración. El peliblanco se puso de pie en espera de saber quién era el enemigo, era imposible que los Shinimashitas llegaran al palacio del rey espiritual, apretó el agarre en el cuerpo de la pelinegra para estar alerta.
-¿no estas feliz?- pregunto una mujer de cabello color rosa claro de ojos azules.
-¿Quién eres tú?- pregunto apuntándola con su zanpakuto.
-no seas grosero, ya te dijeron que el capitán Kuchiki encontró el fragmento, deberías estar feliz- le sonreía burlona.
-eso no tiene nada que ver contigo, identifícate.
-bien- se encogió de hombros- soy una Nido Shinimashita, Azami- le sonrió con inocencia- deberías sentirte alagado de que tú serás la sangre para tu amada.
-Shinimashita- susurro molesto mientras comprendía que querían hacer con Karin lo mismo que hicieron con Yoruichi.
-no hay nada que temer- su mirada dulce se tornó macabra, Hitsugaya se preparó para atacarla pero de su mejilla escurrió un poco de sangre y comprendió que estaba perdido cuando Kazuma y los gemelos albinos aparecieron ante ellos.
Karin quedo inconsciente ante la fuerte presencia de Kazuma, Hitsugaya fue sometido por los gemelos y cayó al suelo, alejándose un poco de Karin pero sin soltar su mano, la succión de su sangre fue más dolorosa de lo que imagino, la mujer de cabello rosa desapareció y comprendió que estaban perdidos, si Karin era marcada no tendría fuerzas suficientes para mantener el rubí en su muñeca por más tiempo.
Todo se volvió rojo para ambos amantes, Karin fue marcada mientras Hitsugaya moría lentamente por falta de sangre, Kira finalmente se vio liberado pero no estaba en las mejores condiciones, la pelinegra respiraba con dificultad y sufría de ver a Toshiro tan mal, no podía perderlo y tampoco se podía permitir morir en este momento, una marca se formó en su cuello y se puso de pie con Zanpakuto en mano para atacar a Kazuma y compañía, todo se veía negro y un poco de luces se asomaban a su vista, no resistiría demasiado.
-Ura…Uraha…ra- llamo por el transmisor.
-no te preocupes Kurosaki-kun y Kuchiki-san pronto encontraran el espejo, resiste un poco más, la división cero no debería tardar en llegar.
-no creo…- los hilos de riatsu que sostenían el rubí se veían cada vez más débiles.
-eres valiente… una fortaleza inquebrantable como la de tu hermano-Kazuma acaricio la mejilla de Karin para después darle una fuerte bofetada que la hizo caer al suelo, su conciencia era reclamada, no soportaría por mucho tiempo.
-es momento de ir por los otros, si lo logran definitivamente estaremos más interesados- mencionaron los gemelos mientras los shinimashitas desaparecían, la Kurosaki sabía que Yuzu, Byakuya e Ichigo eran los siguientes, como pudo se arrastró hasta llegar a donde estaba el fragmento del espejo, puso la muñeca que tenía el rubí sobre el sello y así nuevamente quedo inconsciente en espera de que Urahara llamara para autorizarles desprenderse del rubí.
Byakuya, Yuzu y Chad tenían alrededor de quince minutos de haber llegado al lugar donde el fragmento se encontraba, las formaciones rocosas rodeaban el sitio donde el pelinegro estaba sentado, definitivamente estaba exhausto, era más que evidente ahora, su muñeca descansaba sobre el sello esperando que Urahara le diera la señal de poder liberarse de aquella bomba de tiempo que tenía atada.
-Yoruichi-san ya ha tardado- menciono preocupada la castaña acercándose a Byakuya-¿y si algo malo le paso?
-nada malo podría pasarle- respondió con dificultad.
-eso es lo que crees tú- la misma pelirrosa que había atacado al capitán de la décima división apareció tras de Yuzu rodeándola por la espalda y desapareciendo con ella en el proceso.
-pronto la alcanzaremos- Kazuma llego cargando a una inconsciente Yoruichi y tras él venía la peliazul- hoy es el día perfecto para marcarlos a todos- de la ya bastante cantidad de sangre que salía del estómago de la morena, el de ojos naranja formaría lo necesario para que Byakuya fuera marcado. El Kuchiki no sabía que pensar, sabía que Yoruichi no siempre ganaría pero verla en ese estado nuevamente no le gustó nada.
-¿listo?- preguntaron los gemelos, sin embargo se sorprendieron de ver que el Kuchiki desenvainara su zanpakuto con un semblante tranquilo.
-shire… Senbonzakura- justo lo primero que Urahara les pidió que no hicieran, lo mismo que Kyoraku, venia Byakuya y lo hacía, no podía permitir que esos tipos arruinaran la misión. Las cuchillas de la zanpakuto del pelinegro atacaron a Kazuma, no le daba oportunidad de ninguna apertura para acercarse a él y de paso alejarlo de su esposa.
-eres fuerte, lo admito, supongo que eres el más interesante de todos- tras Kazuma apareció Kasumi que sonreía lujuriosa- ¿serás mío?
Chad lucho contra Kasumi mientras que Byakuya termino teniendo un encuentro de choque de espadas con el peliblanco, estaba tan cansado y aun así podía estar en una pelea pareja con el líder Shinimashita, por los gemelos no se preocupaba para nada, ya que parecía que su única habilidad era la de permitir que Kazuma los marcara. Después de unos minutos Chad pudo hacer que la pelirroja desapareciera y trato de ir a ayudar al Kuchiki pero los gemelos lo paralizaron con sus espejos.
-Kasumi no se equivocó- comento el de ojos naranja mientras se limpiaba un poco de sangre que salía de su boca, Byakuya ya tenía a Yoruichi consigo y se sentía más tranquilo. Había fallado en proteger a Yuzu y estaba seguro de que la Kurosaki tendría la misma suerte que podría esperarle a Karin o a Ichigo.
-esta pelea está decidida- menciono con tranquilidad poniéndose delante de Yoruichi que estaba acostada en el suelo dispuesto a usar nuevamente a Senbonzakura, era tan evidente que él ganaría, ni siquiera había usado el bankai y aun cuando estuviera cansado le estaba dando una paliza a Kazuma ¿sería un engaño? Nunca lo sabría ya que todas sus posibilidades de ganar y evitar ser marcado se vieron arruinadas en el momento justo en que el líder Shinimashita le atravesó el estómago con su zanpakuto al mismo tiempo que Yoruichi despertaba.
-¡cuidado Byakuya!-fue lo que escucho antes de caer cerca del fragmento de espejo y ser marcado en la muñeca derecha rápidamente.
-Capitán Kuchiki-llamo Urahara.
-hemos sido marcados- menciono con dificultad viendo a la mujer que había advertido el ataque, la mujer que ahora era su esposa perdiendo la vida por el robo de sangre y aun así se mantenía despierta tratando de acercarse a él, los shinimashitas se habían ido sin dar tiempo a nada más y seguramente en este momento Yuzu estaría perdida.
-¿puede llegar al fragmento?- Urahara no recibió respuesta pero lo tomo por un si- Kurosaki ya lo ha encontrado no debería tomarnos más tiempo-El pelinegro asintió mientras se acercaba más al fragmento y Yoruichi se reincorporaba tratando de atenderle las heridas cuando el perdió la conciencia.
-Kurosaki-kun- llamo Urahara al otro lado de la transmisión- deben estar listos, cuando yo les indique deben librarse del rubí.
-comprendo- respondió él mirando a Rukia que seguía sin hablar desde hace rato en que tuvieron un pequeño choque, ni siquiera lo miraba, la trasmisión se cortó- Rukia- llamo a la pelinegra pero ella no le hizo caso- ¡ey! Rukia- se acercó a ella bajo la atenta y preocupada mirada de Kyoko- te estoy hablando- se hinco delante de la Kuchiki y la sacudió levemente de los hombros, con ese movimiento se dio cuenta de que la pelinegra estaba inconsciente.
Como estaba molesta se había quedado sentada con la cabeza inclinada, pero poco a poco se sintió demasiado débil y se rindió ante el peso de sus parpados. Ichigo la tomo en brazos, se veía demasiado débil, ni siquiera estaba reaccionando a que la cargara y su cuerpo estaba tan frio como aquella ocasión en que ella se sacrificó para salvarlo de Yhwach, un temor enorme lo invadió, la dejo donde supuso estaría el fragmento de espejo y con las pocas energías que el tenia le dio un poco de riatsu.
-Rukia… necesito que despiertes, Urahara dará la señal dentro de poco- palmeo levemente la mejilla de la pelinegra y ella no respondía.
-¿puedo?- se acercó tímidamente la de ojos gris.
-¿Qué podrías hacer por ella?
-ella posiblemente responda a mí- se acercó lo suficiente y toco la cabeza de la Kuchiki, se concentró lo suficiente y de sus manos salió un brillo de color verde azulado- Rukia-san…- llamo mentalmente- Rukia-san ¿me escuchas?
La rubia se concentró lo suficiente hasta ingresar a un lugar donde nadie jamás a parte de la misma Rukia había estado, su mundo interno, se vio flotando en un lugar completamente hecho de hielo y nieve hasta que llego a un sitio donde había un árbol de Sakura tal cual se ven en primavera, bajo este habían dos mujeres, una de largo cabello blanco con toques muy leves en azul y vestía completamente de blanco, definitivamente una mujer preciosa, en sus piernas descansaba la cabeza de la Kuchiki que parecía dormir.
-¿Quién eres?- pregunto de forma imponente la hermosa mujer que parecía ser una princesa de la nieve.
-mi nombre es Tsukasama Kyoko- respondió tímidamente- vine a buscar a Rukia-san.
-Rukia-sama ya ha sufrido demasiado por estas horas, necesita descansar- respondió fríamente y un tanto extrañada por lo que aprecio en la rubia.
-pero si no despierta… ella morirá y todos los que ama sufrirán- se acercó un poco a ambas pero con parte de su Kimono, la mujer cubrió a Rukia.
-¿de dónde has salido? ¿Por qué te pareces a mí?- le fulmino con la mirada. Y era cierto, Kyoko era idéntica a aquella mujer solo que con aspecto más infantil y de cabello rubio y ojos grises.
-no sé de donde he salido con exactitud- respondió un poco avergonzada- y no sabría decirle si me parezco a usted…
-Sode no Shirayuki- se presentó- la Zanpakuto de Rukia-sama.
-no sabría decirle si me parezco a usted ya que…- en ese momento un espejo se formó delante de Kyoko y pudo apreciarse, solamente lucía un vestido blanco pero efectivamente se parecía mucho a Sode no Shirayuki.
-ya comprendo- su hermosa voz se escuchó a espaldas de Kyoko que rápidamente se giró hacia ella- así como yo eres un reflejo del alma de Rukia-sama- la rubia la miro sin comprender- el significado de tu nombre ¿no lo comprendes?- Shirayuki nuevamente apareció con Rukia.
-¿el significado?
-Tsukasama, un guerrero y un guerrero es alguien que protege, ambas estamos aquí para proteger a Rukia-sama- apareció a espaldas de Kyoko y toco el rubio cabello que poco a poco se tornó negro desde el toque de los dedos de Sode no Shirayuki- Kyoko, un espejo, algo que refleja al ser- la ahora joven de cabello azabache parpadeo y al abrir los ojos estos no eran grises, eran violetas- eres yo, una forma materializada que esta para proteger a Rukia-sama y al mismo tiempo reflejarla.
-¿Por qué…?
-yo no puedo materializarme, a ti ella podrá tocarte en el mundo exterior y no solo servirás para ser su apoyo y cuidar de ella, sino también tendrás actitudes como las de ella.
-¿Cómo puedes saberlo con solo verme y conocer mi nombre?
-hace un momento vi una luz, alguien me dijo que algo sucedería con Rukia-sama y apareciste tú, si no fuera como te digo ¿Por qué podrías entrar aquí? ¿Por qué te sientes tranquila de solo verla? ¿Por qué estas interesada en Kurosaki Ichigo-sama?
-porque…
-porque tu heredaste tantas cosas mías como de ella- miro a sus espaldas donde Rukia descansaba tranquilamente- eres yo y al mismo tiempo eres ella- se acercó con una sonrisa que se desvaneció cuando la tomo de la parte delantera del vestido- pero si dejas que la oscuridad por la que naciste te consuma, ten por seguro que yo misma te destruiré- Kyoko se sintió intimidada y supo que la Zanpakuto de Rukia era de temer cuando nuevamente le sonrió dulcemente.
-Sode no…- escucharon la voz de la Kuchiki, la albina rápidamente apareció delante de ella.
-Rukia-sama ha despertado- le sonrió levemente.
-si…- miro tras su zanpakuto y se extrañó por completo- ¿Quién es ella?
-soy Kyoko- le sonrió levemente y la pelinegra mayor rápidamente la fulmino ¿Qué hacia ella ahí?
-no se moleste Rukia-sama, le explicare lo que conozco después, por ahora necesito que regrese al mundo exterior, es momento de terminar con nuestra tortura- en ese momento ambas pelinegras apreciaron que solamente el lugar donde estaban estaba cubierto por nieve, el resto era de color negro con tonos en rojo.
-¿Rukia?- pregunto Ichigo cuando la vio abrir los ojos.
-¡yuuuju!- dijo de forma cantarina el rubio- Kurosaki-kun… es momento, cuando diga cero Kuchiki-san deberá liberar el rubi.
-¿escuchaste Rukia?- ella asintió y lo fulmino, aún estaba ofendida por lo que le había dicho el pelinaranja minutos atrás.
-diez… nueve…- comenzó la cuenta regresiva.
-¿entendió todo teniente Abarai?- se escuchó la tétrica voz de Kurotsuchi Mayuri al otro lado de la línea- porque no pienso repetir la información a retrasados.
-ya entendí Capitán Kurotsuchi- respondió un tanto irritado ¿Cómo lo había llamado? Una venita palpitaba en su frente mientras mostraba sus dientes en una mueca de molestia.
-menos mal, mira que hacerme perder el tiempo contigo- se quejó nuevamente el capitán de la duodécima división.
-¿eso es todo?
-¿Qué acaso esta sordo?- renegó molesto
-¡bien! Entonces esperare a Urahara-san- corto la transmisión mientras escuchaba al capitán quejarse de hablar con un bruto, que no entiende nada y demás cosas mientras llamaba a Nemu para quien sabe qué cosa.
-¿es momento?- una muy acabada Tatsuki que sostenía fuertemente la mano del teniente con lo poco que tenia de energía, lo llamo, realmente quería acabar con la tortura de una vez por todas.
-sí, dentro de poco podrás descansar, aunque claro que inmediatamente vendrás con nosotros Soul Society- le sonrió para darle confianza y ella se la regreso débilmente, ingresaron cuatro hombres con el fragmento de espejo, Renji ayudo a Arizawa a sentarse y dejaron el fragmento de espejo que solo ella podía ver, en sus piernas.
-tranquila todo saldrá bien- le aconsejo uno de los hombres.
-es solo que me pongo un poco nerviosa cuando cuentan ya que podría adelantarme o atrasarme- respondió un tanto avergonzada, pero solo fue para que Renji quitara esa expresión preocupada de su rostro, se miró a si misma a través del espejo a espaldas del pelirrojo y sabía que lucía demasiado mal.
-teniente Abarai- esta vez fue la cantarina voz de Urahra que comenzó a contar- …ocho… siete…
-niña ¿te encuentras bien?- la división cero había llegado para ayudar al equipo de la misión al palacio del rey espiritual, Matsumoto ya se encontraba comunicándose con el resto de integrantes de la misión, Hitsugaya al igual que Kira estaban inconscientes y Karin trataba de mantenerse despierta en los brazos de Senjumaru Shutara, la miembro conocida como la defensa tejida.
-no tiene fuerzas para nada más- advirtió una regordeta mujer mejor conocida como Kirio Hikifune- no la hagas hablar.
-¿Karin-san?- llamo Nemu al otro lado de la línea, la Kurosaki solo pudo hacer un sonido para que supiera que la escuchaba- no se preocupe, dentro de unos momentos más todo acabara, Urahara-san se está preparando para ello.
-¿creen poder ayudarla?- pregunto Matsumoto acercándose a ellas.
-no te preocupes niña, lo único que necesita es librarse de ello, incluso su escuadrón medico la ayudara rápidamente, pero ya que se encuentran aquí les daremos un trato especial- respondió Kirio con una sonrisa, Matusmo se la regreso.
-Karin-san- llamo Urahara un poco mal por saber que la pelinegra ya ni siquiera podía hablar, ella cerro los ojos mientras Shutara la ayudaba a colocar su muñeca sobre el sello del fragmento, Urahara comenzó a hacer la cuenta regresiva- …seis… cinco…
-capitana ¿en serio puede mantenerse de pie usted sola?- Isane estaba tratando de ayudar a Soi Fong pero ella se negaba rotundamente, ambas se encontraban en la sala de comunicaciones esperando a que Urahara les diera la indicación de que debían liberar el rubí.
-estoy… segura- antes Soi Fong era de las que mejor semblante tenia, pero ahora se veía realmente mal, sus piernas temblaban demasiado y no podría mantenerse de pie, pero siendo la orgullosa mujer que era no se sentaría ni daría su brazo a torcer.
-Capitana, estoy de acuerdo con la Capitana Kotetsu- Nemu se acercó a ambas cubriendo a la pelinegra de la segunda división con su cuerpo, de la atenta y analítica mirada de Mayuri que llevaba rato observándola, Urahara lo miraba por el rabillo del ojo tratando de descubrir porque la miraba tanto.
-¿sucede algo Capitán Kurotsuchi?- pregunto mientras ocultaba su rostro tras su abanico que saco de quien sabe dónde, pero el científico perturbado no le respondió se giró y comenzó a teclear algo en la enorme computadora, el rubio suspiro y se acercó a Soi Fong- deberías hacerle caso a la capitana Isane.
-tu cállate- le ignoro y lo escucho suspirar nuevamente.
-bien… comenzare con esto- se escuchó que llamo a Ichigo, Renji, Karin y Byakuya a través de un micrófono y daba inicio a la cuenta regresiva- …cuatro…tres...- noto como la pelinegra perdía el equilibrio y mejor la tomo de la cintura para que no se cayera, ella iba a reclamar pero debía concentrarse en sincronizarse perfectamente con los otros, Isane les miraba con una sonrisa y Mayuri los miro por el rabillo del ojo.
-Byakuya- Yoruichi trataba de hacer reaccionar al pelinegro pero no lo lograba, ya llevaba más de quince minutos de que había empezado a curarlo justo como lo había hecho con Ichigo tras su pelea contra Kenpachi- Kisuke pronto dará la señal- frunció el ceño, ella realmente se veía mal pero su prioridad era la vida del pelinegro, de vez en cuando la pelimorada se quejaba y un poco de sangre salía de su abdomen y boca.
-Yoruichi-san- llamo el gigantón.
-déjalo así Sado, todo está bien no te preocupes.
-pero…
-no puedes ayudarme en esto, ten por seguro de que te necesitare para salir de aquí, pero recuerda que tenemos que ayudar a Yuzu.
-entonces…
-sí, necesito que te adelantes a Soul Society, estoy segura de que ahí estará- lo sabía gracias a que Ichigo estaba en hueco mundo, Karin en el palacio, ella había sido marcada en el mundo humano y Byakuya en el infierno, era lógico donde seria marcada Yuzu- Kisuke- llamo.
-¿Qué sucede Yoruichi-san?
-abre una puerta hacia Soul Society, necesito que Sado vaya hacia allá.
-comprendo- una puerta hecha completamente de luz se apareció tras Sado, no le quedo de otra más que cruzar por ahí.
-encuéntrala y llévala a salvo- encargo sin mirarlo, le preocupaba demasiado esa pequeña, Yuzu había sido su responsabilidad y no había podido cuidar de ella, el grandote desapareció- Byakuya- volvió a llamarlo, poco a poco el pelinegro despertó y aunque veía un poco borroso, no se le pasaba por alto que Yoruichi se veía demasiado mal herida.
-¿es hora?- pregunto con su voz intimidante de siempre solo que con un pequeño matiz de cansancio.
-si- respondió mientras continuaba curándolo, él iba a decir algo pero la molesta voz de Urahara lo interrumpió.
-capitán Kuchiki- llamo cantarinamente- es momento- la pelimorada lo ayudo a colocar su muñeca sobre el sello mientras Urahara hacia la cuenta regresiva- …dos…uno…
-¡cero!- termino el conteo, en ese mismo instante los cinco deshicieron los hilos de riatsu que mantenían atado al rubí sobre su muñeca, efectivamente se volvió sangre y los cinco perdieron la conciencia por las toxinas que se liberaron, sin embargo una esencia luminosa subió hasta sus muñecas desde el fragmento de espejo liberado tratando de eliminar las toxinas.
Ichigo sujeto fuertemente a Rukia que ahora ya respiraba con mayor facilidad sin embargo el poco color que le quedaba desapareció, Karin se desvaneció por completo en los brazos de la mujer de la división cero e igualmente perdió toda vitalidad en sí, incluso un hilo de sangre salió de la comisura de su boca. Urahara sujeto fuertemente a Soi Fong en sus brazos mientras Isane comenzaba a curarla, Tatsuki nuevamente quedo inconsciente y Byakuya solamente pudo descansar tranquilamente.
Integrantes del escuadrón medico llegaron a Hueco Mundo, el infierno y Tokio para llevarse consigo a los integrantes de la misión de vuelta a Soul Society, en su caso Ishida e Inoe llegaron a tiempo para irse con Ichigo y Rukia, se sorprendieron un poco de ver a una chica muy parecida a la Kuchiki pero ya tendrían tiempo para preguntar después. Todos fueron atendidos en Soul Society exceptuando a Karin y su equipo que fueron bien recibidos y atendidos por la división cero.
Ichigo ni siquiera sabía de la situación a la que se enfrentaron sus hermanas, ni los otros miembros de la misión, cuando el cuarto escuadrón atendió a Rukia en la división, él no se separó para nada de ella y menos cuando un sirviente del clan Kuchiki pidió poder llevarse a Rukia para que ella pudiera descansar y recuperar energías en la mansión de su clan, desde ese momento se ha mantenido a su lado en la habitación de la pelinegra y Kyoko se encuentra en una esquina mirando a la capitana con tristeza.
-después de que despertaste a Rukia no te pregunte nada- comenzó el de cabello naranja llamando la atención de la otra pelinegra- me preocupe más por Rukia que por lo que ocurrió contigo- ella le miraba atenta- pero ahora quiero escucharte.
-no puedo explicarlo con claridad… pero según me ha dicho la zanpakuto de Rukia-san, Sode…
-…no Shirayuki, esta vez quiero explicaciones- mientras la pelinegra se mantenía inconsciente se encontraba hablando con su zanpakuto.
-¿Qué explicaciones? Habla…- pregunto Ichigo a la rubia que ya comenzaba a decir más o menos lo que la albina le había dicho.
-…claramente Rukia-sama- comenzó la de ojos azules- aquella muchachita es un fragmento de su alma y por lo tanto alguien como…
-…ella-la pelinegra aún se mantenía lejos-porque soy un reflejo de ambas, de ahí…-
-…que se parezca a las dos, por ello es que le agrada a Kurosaki Ichigo-sama, lo importante aquí es…
-que estoy para protegerla, mi persona… en sí, yo no sé cómo un ser de mi tipo termino en…
-…Hueco Mundo que guarda tantos secretos, ella nació de la oscuridad de ese lugar y es muy probable que aquel hombre…
-¿Kazuma?- pregunto el pelinaranja con molestia.
-¿Por qué lo haría?- pregunto la Kuchiki.
-no sabría responder, solo sé que me ato a la energía vital de…
-usted, es por ello que si ella sale herida, usted recibirá el daño… pero…
-si ella sale herida, yo recibiré todo el daño…
-¿de qué parte de mi energía vital nació?- nuevamente pregunto Rukia comprendiendo en cierta forma porque a pesar de que la chica le causaba cierto interés, también le desagradaba de sobre manera ¿Qué clase de persona soportaría ver en otros las virtudes de uno mismo?
-… ¡no te quedes callada! sé que conoces bien que es lo que le quitaron a Rukia- exclamo Ichigo un poco molesto, pero después de ver que la chica le miraba un tanto temerosa, se tranquilizó para no asustarla más, después de todo la chica tenia los mismos ojos de Rukia, solo que los de Kyoko reflejaban un poco más de inmadurez, una Kuchiki de cabello largo en el cuerpo de una niña.
-…ella nació de los residuos que aquel artefacto tan poderoso invadió su cuerpo y que se convino con el Reishi de aquel Quincy…
-¿Hogyoku?- pregunto un tanto preocupado el capitán de la octava división.
-Yhwach- aseguro la pelinegra.
-…exactamente- respondió la niña de largo cabello azabache-… pero eso no quiere decir que yo…
-…tenga tal poder, esa niña no lo tendría ni por obra de ese Shinimashita…
-¿entonces?- el pelinaranja se acercó a Kyoko.
-…yo aún lo tengo…- la pelinegra se sintió extraña, no le agradaba saber que la esencia de ese hombre se encontraba ahora como parte de ella.
-…efectivamente- respondió agachando el rostro mientras Ichigo la tomaba de los hombros-… creo que solo quieren que yo exista para después poder robárselos a…
-…Rukia-sama, debe mantenerse a salvo, confiar en ella, ganarse su confianza, yo no siempre podré salvarla y…
-…yo tampoco, pero quiero hacer lo que este en mis manos para ayudarla, a esa mujer…- miro a la Kuchiki que se encontraba acostada en la cama tras Ichigo.
-…que ha guardado tanto dolor, que carga con un poder deseado por cualquiera…
-…debe de ser protegida…
-…en ese caso yo la protegeré aunque sé que…- giro para ver a la Kuchiki.
-…soy una mujer fuerte, no necesitare siempre que alguien me salve- dijo orgullosa- pero tal vez si lo que dices es cierto…
-¿estas dudando?- pregunto sorprendida la niña.
-… no puedo creerlo Rukia-sama…
-… ¡No!- negó rápidamente el Kurosaki-no me refería a eso…
-… de lo que hablo es que si ella es una parte de mi- desvió la cara un poco nerviosa- y no la soporte del todo- miro con seguridad a Sode no Shirayuki- la aceptare como otra parte de mí.
-buena elección- Kyoko extendió su mano para estrecharla con la de Ichigo.
-… siempre toma la decisión correcta Rukia-sama, pero creo que es momento de despertar, es muy probable que este muy preocupado- le sonrió levemente por cierto pelinaranja y Rukia asintió sabiendo que así era.
-…entonces…- dijo el chico dudando.
-…es hora de volver.
La Kuchiki regreso de ese mundo donde solo ella podía estar, todo era oscuro porque no tenía la fuerza necesaria para abrir los ojos, se preguntó cuánto tiempo llevaría dormida, su cuerpo le dolía como nunca antes lo había hecho, su garganta tan seca le provocaba dolor, sus labios ardían por la deshidratación severa que presentaba su cuerpo y se sentía muy débil, le costaba un poco de trabajo respirar, lo que la consolaba era ya no tener el rubí tragándose su vida, porque ese maldito objeto no la consumía, literalmente tragaba. Justo es por eso que recordó haber preferido estar con su Zanpakuto que en el mundo exterior, seguro se encontraría débil durante un buen tiempo.
-Rukia- escucho la voz de su pelinaranja amigo y sintió la calidez de las manos del muchacho tomando delicadamente su rostro.
-¿ya despertó?- en esta ocasión y un poco más alejada se escuchó una voz infantil, la pelinegra recordó algo muy importante "debes mantenerla cerca de ti, aceptarla y ella no volverá a caer en la oscuridad de la que nació"
-¿te encuentras bien?- pregunto Ichigo.
-¿acaso…?- comenzó en voz baja haciendo que tanto Ichigo como la niña se acercaran para escucharla con más claridad- ¡¿PARECE QUE ME ENCUENTRO BIEN?!- grito a todo lo que sus pulmones se lo permitieron mientras abría los ojos se levantaba en un rápido movimiento dándole en el proceso un fuerte golpe en la cabeza a Ichigo haciendo que este cayera al suelo y se tocara la parte afectada.
-¿s-si…?- respondió el pelinaranja y ella lo fulmino- no… no, aun estas débil- trato de defenderse, no sabía porque en cierta forma esa enana siempre lo había intimidado… de alguna manera.
-y tu…- levanto la cara levemente con altivez haciéndole ver a Ichigo que su respuesta lo había salvado de algo grande y miro a Kyoko que se escondía tras la espalda del Kurosaki, ella también estaba en el suelo- si estás viendo que estoy despierta es lógico que he despertado- la otra pelinegra asintió rápidamente una y otra vez.
-Rukia…- trato de llamarla el capitán de la octava división pero ella lo ignoro olímpicamente.
-¿Qué sucedió con la misión?
-pues fue un éxito- respondió la niña pero ella nuevamente la fulmino.
-ya sé que fue un éxito, sino yo no estaría viva- respondió con obviedad.
-aún no he preguntado qué ocurrió con los otros, pero… Byakuya, no supe lo que Urahara-san quiso decirme en aquel momento pero creo que algo malo le sucedió- ella cambio su expresión radicalmente y a pesar de que cuando golpeo a Ichigo estaba poniendo todo de sí para mantenerse de pie, en este momento tomo fuerzas de quien sabe dónde y corrió fuera de la habitación- ¡Rukia!- grito cuando la vio salir rápidamente en busca de su hermano.
-¿vamos?- pregunto un poco preocupada.
-vamos- ambos salieron de la habitación y en ese momento es que Kyoko se dio cuenta de que ahora Ichigo se veía unos centímetros más alto de lo que lo recordaba, lo que quería decir que se había vuelto más pequeña cuando su apariencia cambio, se vio finalmente reflejada en un cristal mientras corrían siguiendo a la pelinegra mayor y sonrió al ver que se parecía a Rukia, solo que era como una niña de unos doce años.
-Nii-sama- Rukia se detuvo delante de una puerta y tras ella Ichigo y Kyoko, la pelinegra recibió respuesta desde dentro y abrió la puerta, los otros dos la siguieron y también entraron.
La habitación lucia tan bien arreglada como siempre, con un ambiente relajante y con la esencia de Byakuya en cada rincón, no por nada era su habitación, el pelinegro se encontraba sentado en la cama, Yoruichi estaba a su lado, ambos se veían realmente cansados pero no era para preocuparse, Rukia de inmediato detecto las vendas de las heridas de cada uno y que en la muñeca derecha de Byakuya se mostraba una marca, entrecerró los ojos con tristeza y se acercó hasta quedar cerca de su hermano.
-¿Cómo te sientes Rukia?- pregunto Byakuya mientras le extendía su mano izquierda para tomar la mano de su hermana.
-yo estoy perfectamente Nii-sama- respondió ella y tratando de ser discreta en la debilidad de su cuerpo que solo su hermano pudo notar, se sentó en la cama aun sosteniéndose del pelinegro.
-Yoruichi-san ¿Qué sucedió con los otros?- pregunto el pelinaranja acercándose a la morena mientras los pelinegros hablaban entre ellos brevemente.
-perdóname Ichigo- fue lo primero que dijo la pelimorada y el corazón de Rukia se oprimió dolorosamente pensando lo peor ¿acaso Karin…?- Yuzu- continuo y eso hizo que la Kuchiki se asustara aún más- no pudimos evitar que Kazuma se la llevara y…
-la marco- aseguro apretando los puños con impotencia, miro a Byakuya por el rabillo del ojo, no porque quisiera reclamarle solo para darle a entender que no era su culpa ya que conocía ese sentido de cumplir con las promesas que el líder del clan Kuchiki tenía.
-Sado la ha encontrado y a pesar de todo lo que podamos esperar de esa niña, se encuentra en perfecto estado, ni un rastro de debilidad en ella, ya se encuentra con el dramático de Isshin- una gotita de sudor resbalo por la nuca de los presentes, todos sabían que Isshin era un completo loco y seguro le habría hecho un drama a su hijita- no se equivocan- les aseguro con una sonrisa forzada- lo importante es que está bien y yo no pude…
-esto no es su culpa- Ichigo tomo su muñeca y el resto de los integrantes en la habitación entendieron inmediatamente que era ahí donde había sido marcado- sé que Yuzu es fuerte, solo… hoy no fue nuestro día- trato de quitar peso a la situación.
-¿Qué hay de Karin?- pregunto Rukia apretando el agarre en la mano de su hermano que hizo lo mismo un momento para hacer que su hermana se calmara, ella lo miro un momento, suspiro y se tranquilizó.
-ella tampoco se libró de esto, ninguno de los integrantes de esta misión exceptuando a Ishida, Orihime y Sado, salió librado de algún tipo de situación complicada.
-pero en estos momentos el equipo de tu hermana- continuo el pelinegro captando la atención de Ichigo- se encuentra bajo la custodia de la división cero.
-por su parte Abarai y los humanos ya deberían estar en la mansión Shiba, Arizawa está perfectamente bien, débil como todos, pero su vida no peligra.
-¿alguna noticia de la teniente Hinamori?- pregunto la pelinegra, sabía que ella estaba bien, pero no conocía porque había desaparecido sin que nadie que supiera, quisiera darles respuestas.
-todo este tiempo estuvo en la misma prisión de Aizen Sosuke- respondió Byakuya- pero al haber terminado nuestra misión con éxito ya ha regresado a sus labores como teniente de la quinta división.
-¿Por qué estuvo ahí?- exclamo el pelinaranja, definitivamente en Soul Society no dejaban de sorprenderlo con cada acción imprudente.
-porque ella fue la única que pudo descifrar las pistas de Aizen- respondió Yoruichi- lo que me preocupa es que ella ha vuelto a tratarlo como antes de su traición- todos se quedaron callados y en ese momento la ex Shihoin presto su atención en Kyoko que miraba en todas direcciones con curiosidad- ¿y ella?
-¿ella?- Ichigo y Rukia se habían olvidado por completo de la niña y Byakuya también le prestó atención, los cuatro escucharon reír a Yoruichi de una forma que auguraba burlas, definitivamente pasar tanto tiempo con Urahara le había hecho ser como él.
-ustedes sí que no pierden el tiempo Ichigo- regaño con una sonrisa burlona y ninguno de los cuatro entendió su insinuación- mira que tener una hija escondida- cubrió su boca con una de sus manos sonriéndoles y ambos involucrados se tensaron mientras Kyoko le sonreía a Byakuya que trataba de no dejarse llevar por lo que su esposa decía, era casi imposible que esos dos tuvieran una hija, además de que solo se parecía a Rukia.
-eso no es verdad Yoruichi-san- menciono un tanto nervioso por la mirada de Byakuya sobre él- ella es una fragmentación materializada del alma de Rukia- todos se sorprendieron por una respuesta tan inteligente de parte del pelinaranja- o algo parecido, ya no me acuerdo- se encogió de hombros y se les fue el asombro, no es que Ichigo fuera un idiota… bueno ¡a veces lo es! Pero no era mucho de retener información que no estuviera en su "idioma".
-mi nombre es Tsukasama Kyoko- hizo una reverencia mientras les sonreía cálidamente, Byakuya no pudo evitar una pequeña, pero muy pequeña… casi minúscula sonrisa de ver lo parecida que era a su hermana- espero no les moleste mi presencia aquí.
Platicaron un poco más sobre la misión y que es lo que se supone deberían hacer ahora contra los shinimashitas, incluyeron rápidamente a Kyoko, por lo menos hablando Ichigo y Yoruichi mientras que Byakuya entre miradas y asentimientos leves, Rukia aún no la aceptaba del todo pero la esencia de la niña había cambiado a la de la primera vez que la vio, tanto como aquella mujer blanca como cuando aún era rubia, sonrió levemente mirando a Kyoko y después el peso del cansancio la hizo ceder ante sus parpados, cerró los ojos y cayo dormida en los brazos de su hermano que al principio se preocupó un poco.
-ven Ichigo- comento Yoruichi cuando noto que su esposo también estaba muy cansado- Kyoko- llamó a la niña- tomemos un poco de té y sigamos hablando- les sonrió mientras los sacaba de la habitación le dedico una mirada a Byakuya y él se la regreso.
-¿no te molesta?- pregunto Ichigo señalando con su rostro la herida de la pelimorada.
-para nada- salieron finalmente.
Byakuya observo un momento a su hermana, su querida Rukia había cambiado mucho desde la primera vez que la vio, había madurado y avanzado a su ritmo con el paso del tiempo al lado de aquel pelinaranja, realmente tenerla a ella como hermana le hacía sentirse muy orgulloso, Rukia es una mujer muy sorprendente y es por ello que uno de sus mayores miedos es perderla. Aun se sorprendía de lo mucho que se había fortalecido su relación de hermanos desde que Ichigo entro marcado en todos los parámetros, ahora ambos podían saber un poco más del otro y estar ahí cuando fuera necesario sin ninguna barrera que los separara.
Acomodo a Rukia a su lado y le dio la espalda para de esta forma ambos hermanos Kuchiki descansar con tranquilidad, posiblemente en estos dos días lo que más les había preocupado era el bienestar del otro, no era que ignoraran el de los otros, pero su vínculo se volvió tan fuerte que seguramente sería inevitable. Rukia durmió con una sonrisa, definitivamente ahora tenía muchos amigos y dos lazos muy importantes, aquel con su hermano mayor, el hombre a quien más admira y el de su compañero de vida Kurosaki Ichigo, ya no había más soledad como hace años y lo comprobaba a cada instante que seguía viviendo.
Primero que nada quiero disculparme con ustedes por la demora (se que había avisado que me ausentaría unas dos semanas de vez en cuando, pero eso no quita que me sienta mal por hacerlos esperar, se lo que se siente, más con historias que nunca continúan ;( no es el caso de mis historias, pero es feo) me pasaron muchas cosas más a parte de la escuela y los próximos exámenes, el archivo donde tengo este fic se perdió y pues tuve que volver a escribir este capitulo desde el comienzo y para variar mi inspiración se fue de paseo y no regreso hasta hoy :D
¿Leyeron el manga estas dos semanas? fueron capítulos muy buenos, primero que Ichigo esta vez le permita a Orihime que pelee a su lado es muy bonito porque a ella siempre la dejaban de lado, igual no hizo nada para el manga de esta semana, pero mínimo se ve que Ichigo acepta que Orihime es fuerte ;D fue hermoso (no lo considero un momento Ichihime como muchos) su amistad se volvió tan fuerte para llegar a esto, porque él ni caso le hacia antes y ahora puede apoyarse en ella también para sus peleas. Con el de esta semana me encanto que finalmente volvieran a aparecer Rukia y Renji, fue poquito pero me mato de risa su aparición... yo pensé que Rukia había reconocido a Hitsugaya y sale con que es el hermano mayor jajajaja y lo peor de todo es que no los saco del error, hasta Byakuya se le quedo viendo raro, definitivamente estos últimos capítulos se están poniendo mejores.
Espero les haya gustado, gracias por leer, nuevamente me disculpo por la demora :S y Nos leemos en la siguiente actualización.
Besos. Carrie ;)
