BUENO DEBO DECIR QUE USARE LOS PERSONAJES DE LA SAGA DE HARRY POTTER LOS CUALES SON PROPIEDAD DE J.K.R. Y CREO QUE TAMBIEN DE LA WB Y SON SOLO ELLOS LOS QUE GANAN MUCHO DINERO, AQUÍ UNICAMENTE PARTICIPAMOS CON EL AFAN DE SACAR UN POCO DE IMAGINACIÓN Y DE ESTRESS DE LA VIDA DIARIA... Upss no fue tan rápido como yo creí, la inspiración no regreso tan fuerte pero lo sigo intentando. (Espero les guste el capítulo y nuevamente disculpas por la demora perdonen la demora pero los problemas personales en ocasiones no permiten a las musas acercarse. Gracias por su atención y paciencia.
CAPITULO 10.
VOLVIENDO A LA REALIDAD
Cuando amaneció Harry tenía muchas horas despierto, contemplaba a su mujer dormir plácidamente mientras estaba abrazada al cuerpo de él, desde que había regresado a la Madriguera compartían su noches en la cama y se sentía feliz teniendo a su pelirroja a su lado al dormir.
Lentamente, fue deslizándose fuera del abrazo de su mujer y comenzó a vestirse, tenía planeado hacer miles de pruebas para ver y por fin descubrir cómo era que esas dichosas cartas llegaban a la Madriguera, después de descubrirlo podría hacer lo mismo en el ministerio de magia.
Comenzó las pruebas sin que nadie hubiese bajado aun a desayunar, así que cuando las alarmas se empezaron a detonar les pegó un buen susto y sus cuñados llegaron de manera imprevista y muy alarmados, al ver que se trataba de Harry y que este estaba muy apenado por lo sucedido terminaron todo riendo y haciéndole bromas por el escándalo que había provocado.
Terminaron la mañana riendo y bromeando, ya habían hecho todas pruebas que s eles habían ocurrido a todos y si no era una defensa era la otra la que descubría el intento de ser penetrada la casa desde la entrada de elfos domésticos con las misivas hasta envíos clandestino y miles de cosas más, Harry estaba frustrado y Ron lo veía con aires de suficiencia.
−Ves, te lo dije Harry; está más que probada la efectividad de las protecciones de la Madriguera.
−Lo se Ron perdona, no es que dude de ti, en mi ausencia lo has hecho excelentemente, pero no puedo quedarme con los brazos cruzados y sin hacer nada, no quise ofenderte pero no sé qué más hacer.
Ron le sonrió tristemente a su amigo y solo asintió con la cabeza, conocía perfectamente a Harry y sabía que nunca lo convencería de que las cosas estaban bien hechas si no era el mismo el que lo comprobaba.
Pasaron el resto del día jugando con los niños y disfrutando de la compañía de sus respectivas parejas, cuando por fin los pequeños se fueron a dormir y solo quedaban adultos en la mesa, Harry estaba muy callado y pensativo, cosa que no pasaba inadvertida para Ginny, ella no preguntaba nada porque estaba su familia enfrente y conocía lo reservado que era Harry siempre así que pensó en esperar a que se fueran a la cama.
−Harry, ¿Te sucede algo? –Preguntó Hermione, mirando a su amigo.
−Mmm, sólo pensaba Hermione, oye Ron, ¿Crees que haya algún problema si me reinstalo a las actividades del trabajo?, no pienses que quiero quitarte tu puesto simplemente, quisiera volver al trabajo, como cualquier auror. –Se apresuró a decir Harry ya que no quería que su amigo pensara que tenía intenciones de quitarle el puesto de jefe de aurores que ahora tenía Ron desde que él había enfermado.
Ron simplemente lo vio y torció los ojos y la boca, hablando inmediatamente después de esas muecas –Harry, el puesto es tuyo y siempre lo ha sido, cuando yo lo acepte fue exactamente con esa condición, que cuando tu pudieras regresaras a ocupar tu puesto y yo el mío, no hay ningún problema por eso, y si no lo has hecho antes es porque no has querido…
−Ron, Ron no te molestes, no he querido hacer la aclaración, para que te molestes, es que no me siento capaz, ni se me hace correcto venir a quitarle el puesto a nadie y menos a ti que lo has hecho tan bien –respondió rápidamente Harry interrumpiendo a su amigo.
−Pero… −quiso responder Ron, pero Hermione lo interrumpió plantándole un beso en los labios y así impidiendo que hablara.
Harry y Ginny sonrieron al ver lo rojo que se puso Ron con la acción de su esposa pero no hizo nada por evitarlo y continuo la caricia mientras ella quiso prolongarla.
Cuando por fin terminó Hermione de interrumpir a su esposo, éste estaba totalmente tranquilo y ni recordaba la discusión con Harry, cosa que provoco las bromas de la pareja que los observaba.
−Mejor ni digan nada, que fue Ginny quien me mostro ese método –dijo sonriendo Hermione, y ahora fue el turno de Harry de ponerse del color de la grana y Ginny solo soltó una carcajada.
−Bueno creo que si ambos irán a trabajar mañana temprano deberemos irnos adormir, o ninguno de los cuatro podremos despertar a la hora debida –dijo tranquilamente Ginny y se puso de pie tomando de la mano a Harry, la otra pareja hizo lo mismo y subieron las escaleras bromeando las chicas y los dos muchachos callados cada uno ensimismado en sus propios pensamientos.
Una vez que llegaron al piso superior se despidieron en la puesta de sus respectivas habitaciones y entraron si decir nada más, una vez dentro Ginny enfrentó a su marido.
−Harry, ¿Qué te sucede? No me niegues que estas preocupado, y sé que no sólo es lo referente a integrarte de nuevo al cuartel de aurores, por favor dime que te sucede.
−Si mi amor, tienes razón, no es precisamente el regreso al cuartel de aurores lo que me preocupa, si no, el hecho de que mi regreso vaya a provocar nuevos ataques o algo peor, tengo mucho miedo de que algo pudiera pasarles a ti o a James, a Teddy, o a cualquiera de mi familia, creo que no soportaría perder a nadie más de las personas que amo,
Harry se sentó en la cama con las manos cubriéndole el rostro, el cual tenía bañado en lágrimas, estaba realmente angustiado, y no podía contener más esa angustia, era superior a sus fuerzas y él sabía bien que enfrente de Ginny podía dar rienda suelta a sus sentimientos, no era que le gustara ser o mostrarse débil delante de ella, pero sabía que no tenía por qué fingir, de cualquier manera ella descubriría sus verdaderos sentimientos.
Ginny, con expresión de dolor en los ojos al ver al hombre que amaba así de angustiado se sentó a su lado y lo abrazó, comenzó a tranquilizarlo, con palabras suaves y acariciando sus cabellos, ella sabía bien todo lo que había sufrido Harry, todas sus pérdidas y su gran sentimiento de culpa por ese hecho, y en realidad ella no sabía que más hacer para poder tranquilizarlos, así que se quedó así, a su lado hasta que poco a poco fue calmándose, las lágrimas dejaron de salir y apenado volteo a verla, encontrándose con unos ojos color avellana llenos también le lágrimas, y muchísimo amor, y le daban una calma tan grande que simplemente él se limitó a sonreírle un poco apenado, recuperando la voz dijo:
−Perdoname Ginny, creo que me he vuelto un bebe llorón, no quise angustiarte y hacerte llorar también amor.
−Amor, sabes perfectamente que me puedes decir cualquier cosas que sientas y que siempre estaré aquí para ti, para compartirlo todo.
−Si bebe, gracias lo sé, lo sé perfectamente y te lo agradezco, pero en realidad no sé qué es lo que me está pasando cada día que pasa estoy más sensible, y todo hace que se me forme un nudo en la garganta, además ando muy dormilón, bueno me duermo en cualquier parte pero al mismo tiempo tengo lo que parecen ataques de ansiedad, por eso me levante tan temprano a hacer todas las pruebas que se me ocurrieron a la seguridad de la madriguera, no sé qué me está pasando Ginny.
En ese momento, ella cambio de color, y soltando a Harry camino hacia el tocador en busca de un calendario, y comenzó a hacer cuentas, Harry la observaba sin entender pero la vio tan concentrada que decidió esperar a que ella le dijera que era lo que estaba pasando, ahora la que estaba con una cara de preocupación era ella.
Lentamente, con el calendario en la mano, se fue sentando al lado de Harry, él la observaba y no sabía si hablar, abrazarla o simplemente quedarse ahí quieto y esperar a que ella dijera algo, por fin, ella volteo a verlo, y de nuevo al calendario en su manos, y contó con los dedos, volvió a mirarlo, pero no salía ni un solo sonido de sus labios.
Harry sin soportar más la tensión, que la actitud de Ginny le estaba produciendo se levantó poniéndose frente a ella y quedando en cuclillas, para poder observarla, por fin ella con lágrimas en los ojos le mostro el calendario, Harry no entendía, volteo a verlo, pero se encontraba totalmente en blanco, no había ahí nada más que lo normal, los números que indicaban la fecha y el mes Etc. Al ver lo desconcertado que estaba Ginny le sonrió y le dijo por fin:
−Harry, no me ha bajado en dos meses, estoy embarazada nuevamente.
Se quedó de una pieza, ahora se sentía que flotaba, no sabía que decir, solo atino a abrazar a su esposa y besarla, besarla con amor, con pasión, con todos los sentimientos que ahora lo envolvían, de pronto se separó de ella cortando su caricia, y comenzó a gritar y brincar como loco, corriendo por todo el cuarto subiéndose a la cama y brincando en ella, era tal su escándalo que despertó a James que dormía en la habitación de al lado, y llego corriendo a ver qué le sucedía a su papi, al verlo entrara en la habitación Harry lo levanto en brazos y comenzó a dar de vueltas con él en los brazos, ambos reían, James al ver a su padre hacerlo y quedo contagiado de la felicidad de su padre aunque no entendía que pasaba, muy pronto toda familia Wesley se encontraba de pie en la puerta del cuarto observando a un Harry que parecía haberse vuelto loco, de pronto comenzó a gritarles, "seré papá, seré papá" A lo que un Ron muy desconcertado dijo:
−Oye hermano, es que ya eres papá, desde hace varios años, o ¿Es que olvidaste que James es tu hijo?
−No seas idiota Ron, −respondiendo molesto Harry y deteniéndose en su danza de felicidad –por supuesto que sé que soy el papá de James, lo que sucede es que ahora James tendrá un hermanito, −dijo mirando a su sorprendido hijo y al amor de su vida que lo veía con ojos rasados en lágrimas por ver la felicidad de él, se quedó de pronto muy quieto con James en los brazos y dijo sentándose en la cama perplejo con su hijo abrazado y continuo diciendo con un hilo de voz – o hermanita, James tendrás una hermanita u otro hermanito, ahora será un hermano mayor
James se puso igual de feliz que su padre y pegando un brinco bajo de los brazos de Harry y corrió a decírselo a sus primos, que en realidad ya lo habían escuchado pues también a ellos había despertado Harry con todo el escándalo que había armado, muy pronto todos festejaban y felicitaban a la pareja, Harry no cabía en sí del orgullo y lo feliz que se sentía.
Bill, convoco whisky de fuego y unos vasos para brindar la futura mamá lo hizo con un vaso de jugo de calabaza, después de que hubieron brindado y felicitado a los futuros padres, los niños volvieron a quejarse de sueño algunos y los más chicos se quedaron dormido en los brazos de sus padres, James se había acurrucado en el regazo de su mamá y se había quedado profundamente dormido, al parecer la excitación de la noticia lo había terminado de agotar y sintiéndose calientito, cómo y seguro en los brazos de su madre, quedó profundamente dormido, poco a poco toda la familia regreso a sus respectivas habitaciones dejando solos a los Potter, Harry tiernamente tomo a su hijo de los brazos de Ginny y lo llevo a su habitación lo acostó y arropo, quedándose por varios minutos observándolo dormir, Ginny extrañada por la tardanza de Harry fue a ver si algo sucedía y lo encontró mirando con adoración a su hijo, se acercó a él y lo abrazo por la cintura, Harry al sentir su abrazo volteo a verla y le sonrió, se acercó a ella y comenzó a besarla, con más amor y pasión que nunca, la levanto del suelo fácilmente y así la llevo a su cama, después de asegurarse de que la puerta estaba bien cerrada, puso un encantamiento de silencio y comenzó a desnudar a su mujer para hacerle el amor, la deseaba, la deseaba tanto que sentía que le dolía toda la piel de la necesidad de sentirla a su lado.
Ginny respondía a las caricias de Harry, un intenso deseo se despertó en ella, al sentir la excitación de él, la de ella aumentaba, poco a poco Harry la desnudo por completo y beso cada centímetro de su piel, cosa que hacia gemir de placer a Ginny, cada lugar que las manos de Harry tocaba en el cuerpo de ella iba seguido de un beso y una caricia de la lengua de Harry, cosa que enloquecía a Ginny, y Harry se excitaba más a cada instante que escuchaba a Ginny gemir bajo sus caricias.
Ginny correspondía a las caricias de él y poco a poco lo desnudo, y de pronto su mano descendió por el abdomen de él hasta toparse con su pene erecto, que demostraba lo excitado que estaba y lo mucho que deseaba las caricias de ella, poco a poco y suavemente comenzó a acariciarlo, primero sus dedos recorrieron todo el glande provocando los suspiros de él, se entretuvo en la cabeza, la recorrió suavemente y apretaba despacio, Harry encontró los pechos de Ginny en su recorrido y atrapó uno de los pezones entre sus labios, trataba de controlarse para no morder muy fuerte y lastimarla pero lo que ella le estaba haciendo le hacía muy difícil la tarea de controlarse, los de dos de Harry llegaron a la entrepierna de Ginny y de ahí subieron hasta encontrar la zona más íntima de ella la cual se encontraba sumamente húmeda, al momento en que Harry toco el clítoris de ella, el cuerpo se arqueó buscando profundizar su caricia y no permitir que dejara de tocarla, fue un movimiento automático, una respuesta a las caricias de él, al mismo tiempo el deseo de él aumentó, y por más que trataba de controlarse para prolongar ese momento dejo de luchar contra lo que sentía cuando Ginny comenzó a rogarle que la penetrara, que la hiciera suya, que ya no podía estar sin sentirlo dentro de ella.
Poco a poco Harry se colocó sobre ella, entre sus piernas, y muy despacio empezó a penetrarla, gozando cada gemido que ella producía con las embestidas de él, y eso a él lo enardecía haciendo que más la deseara. Ginny entre gemidos le pedía que entrara más, que de una vez la penetrara completamente, y él solo entraba un poco y después salía casi por completo en un vaivén que hacía que ambos disfrutaran tremendamente de ese contacto; sin poder contenerse más Ginny tomo de las nalgas a Harry y abrió lo más que pudo las piernas y lo jalo fuertemente dentro de ella esto hizo que Harry la penetrara completamente y poco a poco fue aumentando la velocidad de sus embestidas, arrancando suspiros a Ginny y gemidos, ambos llegaron al clímax de su excitación y terminaron juntos, Harry quedo recostado sobre ella por unos instantes y de pronto se levantó apresuradamente sorprendiendo a Ginny por su actitud.
−Harry, mi amor ¿Qué sucede?
−El bebe, mi amor, no te lastime ¿Verdad?
Ginny sin poder evitarlo comenzó a reír de lo asustado que se encontraba él, y por la risa sólo podía mover la cabeza de forma negativa, termino abrazándolo y jalándolo nuevamente sobre ella, de manera que sus cuerpos y su piel quedaran fundidos en uno solo, y todo empezó de nuevo.
La mañana los sorprendió aun haciendo el amor, cuando se escucharon unos golpes tímidos en la puerta de la habitación, acto seguido la vos de Ron se escuchó detrás de ella.
−Harry, Harry hermano se hace tarde, tenemos que irnos al ministerio.
−Gracias Ron, pero creo que no iré, disculpame por no acompañarte.
Ron simplemente se encogió de hombros y abrazando a Hermione bajo las escaleras y se dirigió a la cocina para desayunar y después irse al ministerio, le pareció un poco raro que Harry decidiera quedarse el día anterior había pedido regresar al cuerpo de aurores, así que Ginny tenía que haberle dicho o hecho algo muy pero muy bueno como para que Harry no cumpliera con el trabajo, lo comento con Hermione mientras desayunaban juntos y ella solo sonrió ante las palabras de su esposo.
−Hermione, ¿Sabes algo? Estoy seguro de que Ginny a ti te debe de haber contado lo que le sucede, no me preocupo mucho porque Harry no se escuchaba angustiado más bien feliz.
−Por favor Ron deja de imaginarte cosas, y apurate que se nos hace tarde para ir a trabajar, lo único que puedo decirte es que nuestros hermanos, ahora son muy felices y ellos se encargaran de decirnos porque cuando lo crean conveniente.
Ron sabía perfectamente que era tiempo perdido ponerse a insistirle a su mujercita que le dijera algo y mejor sería que se fueran a trabajar y no llegaran tarde, y por un lado para Ron, era mejor que Harry no fuera con él esa mañana, así podría dedicar el tiempo a recoger sus cosas de la oficina del jefe de aurores para dejársela a su amigo, aunque había conservado las cosas de Harry en ella, él también había llevado algunas cosas personales y tendría que ponerlas en su escritorio, y habar con el ministro acerca del regreso de Harry, sabía muy bien que no habría ningún problema porque estaba especificado muy claramente en el acuerdo que habían firmado cuando él había aceptado el puesto de su amigo.
− ¿Qué te pasa Ron? De verdad no hay nada de qué preocuparse respecto a Ginny y Harry ya lo veras muy pronto amor, por favor quita esa carita.
−No, no pensaba en eso, pensaba en que dedicare el día de hoy a recoger las cosas que tengo en la oficina para dejársela a Harry y también debo de avisarle al ministro que el contrato se debe respetar tal cual lo pactamos cuando acepte el puesto temporalmente.
−Ya no estés preocupado, veras que todo sale bien, y no creo que el ministro se niegue a que Harry regrese al cuartel, aunque recuerda que Harry dijo que no quería su puesto de regreso así que no te vayas a precipitar, Ron deja las cosas como están, y permite que Harry se integre poco a poco.
Absortos en su conversación se encontraron de pronto frente a la puerta de la oficina de Hermione, ella le dio un beso rápido en los labios despidiéndose de él y Ron comenzó a caminar rumbo a su propia oficina, se sentía confundido, pero debía de reconocer que Hermione pocas veces se equivocaba en los consejos que le daba así que se guardaría la noticia del regreso de Harry y esperaría a ver que sucedía.
Mientras tanto en la Madriguera en el cuarto de Harry y Ginny, ambos conversaban aun en su cama, desnudos y abrazados, se sentían muy felices, después de hacer el amor comenzaron a hacer planes, los dos estaban enfrascados en decidir el nombre del futuro bebe, Harry insistía en que sería una niña igualita a Ginny y ella decía que sería otro varoncito igualito a su Harry.
Unos golpecitos en la puerta los sacaron del arrobamiento en que se encontraban, Harry respondió:
− ¿Quién es?
− ¡Papito! ¡Papito! No fuiste a tabajad ¿Mami está contigo? –preguntó James desde afuera.
−Si mi amor, también aquí estoy yo, esperame tantito ya bajamos tu papi y yo a desayunar contigo, baja con tu abuelita y tus primos, nosotros no tardamos.
− ¡No James! Espera entra con nosotros –dijo Harry tomando su varita y abriendo la puerta desde la cama sin soltar a Ginny, esta rápidamente cubrió a ambos con las sabanas y no tuvo tiempo de decirle nada a Harry porque James entro corriendo y brinco a los brazos de su padre.
Harry lo recibió y sonriendo lo mantuvo disimuladamente por encima de las cobijas de manera que no pudiese ver la desnudes de su mamá.
− Hijo tenemos algo muy importante que decirte – dijo Harry sonriendo, Ginny no hizo nada por evitar que Harry diera noticia a su hijo, sabía muy bien que estaba desesperado por gritárselo a todo el mundo.
James esperaba ansioso, pues Harry se había detenido observando a Ginny que jugaba con el cabello de su hijo.
−Adelante amor, díselo, yo creo que james será muy feliz con la noticia –dijo Ginny dándose cuenta de que Harry necesitaba sentirse apoyado.
− Bueno… Pues, hijo quiero decirte que ahora, así como Teddy, y por cierto ¿Dónde está Teddy?, es que ¿Aun no se levanta? –preguntó Harry muy serio.
−Está en la cocina, bajo a desayunad, yo vine a ved si estaba aún aquí papi o te había ido con tío Don. ¿Qué me ibas a decid? O ¿Quiedes que vaya a hablarle a Teddy? Así nos dices a los dos.
−Si hijo, por favor hablale a tu hermano, creo que esta noticia debemos dárselas a ambos –ahora fue Ginny quien respondió a su hijo sonriéndole a Harry.
James no espero ni un minuto, brincó de los brazos de su padre y salió corriendo gritándole a voz en cuello a Teddy.
Mientras tanto, Ginny aprovecho para vestirse rápidamente mientras Harry la contemplaba con los ojos muy abiertos, ¡Cuánto le gustaba su mujer! La amaba siempre la había amado.
En la cocina se llevaba a cabo una escena graciosa, James había llegado sin aliento por haber bajado las escaleras corriendo y se encontraba tratando de explicarle a Teddy que su papá le llamaba.
−James, hijo tranquilo –dijo preocupada Molly − ¿Qué te sucede? ¿Está todo bien?
−Sí, si, es que mi papi quiede decidnos algo a Ted y a mi pedlo Ted no viene dapido –James comenzaba a sentirse muy ansioso por saber lo que su papi quería decirles.
Molly trataba de tranquilizar a su nieto que desesperado jalaba a Ted de la ropa tratando de hacer que se levantara y corriera con él a saber la noticia que su papa les tenía a ambos.
−Tranquilizate por favor James, explicate y deja de jalonear la ropa de Teddy, además Harry no debe de estar aquí dijo que iría a trabajar con Ron el día de hoy –dijo Molly con una voz un tanto severa.
Haciendo un esfuerzo por obedecer a su abuelita James respiro profundo, y comenzó a hablar nuevamente con una vocecita que mostraba su exasperación por lo lento que tenía que hacer las cosas.
−Bueno, mi papi y mi mami están allá adliba, y mi papi me dijo que viniedla por Ted pod que tienen algo muy impodtante que decidlos a los dos. ¿Ya podemos id Te? –pregunto ya molesto James, porque nadie quería hacerle caso y Ted estaba más preocupado por comer que por ponerle atención.
−James, ¿por qué no le dices a tus papis que Teddy está terminando de desayunar y que en un momento más sube? −dijo Molly muy seria.
−Es que así papi no me didla nada –dijo James a punto de llorar, pero dándose la vuelta para obedecer a Molly y camino con la cabecita agachada y ahora sus pacitos eran muy lentos.
Teddy se dio cuenta de la tristeza de su hermanito y no lo pensó nada, dejó su plato a medio terminar y corrió detrás de James abrazándolo.
−Vamos James, no debemos hacer esperar a mi padrino y a mamá.
James sonrió, enjugando sus lágrimas y corrió de la mano de su hermano mayor, con una gran sonrisa en los labios.
Al llegar a la habitación ambos niños se quedaron quietos en el umbral de la puerta, Ginny y Harry estaban abrazados besándose, lo niños sonrieron al verlos y Teddy se aclaró la garganta para que se dieran cuenta que habían llegado.
Los adultos se separaron sonriendo por la actitud de sus hijos, les enternecía mucho la actitud de los dos niños, Harry sonriendo abrió los brazos para recibir a ambos, Teddy no reacciono tan rápido como James y Harry le hizo una seña para que también se subiera a la cama y abrazarlo también, los chicos estaban encima de Harry.
Ginny sonreía, se había alejado un poco de ellos, no quería que fueran a golpearla accidentalmente mientras jugaban y reían con Harry, que les hacía cosquillas. Ginny los observaba sonriendo, era muy feliz, sentía que nada podía empañar esa felicidad; Teddy era un hijo para ambos.
−Papi, ja, ja, ja, papi, ya ja, ja, ja, pod favod ja, ja, ja. –decía James entre risas y las lágrimas comenzaban a salir del ataque de risa que tenía.
Por su parte Ted, le sucedía exactamente los mismo aunque ambos niños trataban de defenderse de las cosquillas de Harry él era más rápido que ellos y los tenía a ambos controlados.
−Padrino, padrino, ya por favor, ¡Mami!, ¡Mami! Dile que pare ya por favor ja, ja, ja. –Harry no había escuchado a Teddy decirle Mamá a Ginny, y esas palabras del chico hicieron que se detuviera y mirara sorprendido a su mujer y sobrino alternadamente.
Ginny sonriéndole se acercó a ellos, y tomo las manos de Harry suavemente, cosa que en realidad ya no era necesario, porque él se había detenido solo ya.
Ginny se acomodó de manera que se sintiera segura pero también que pudiese detener a Harry, y dirigiéndose a sus hijos les dijo:
−Ahora niños, ahora desquítense, yo les detengo a su papá – ambos niños no necesitaron que se los repitieran dos veces inmediatamente comenzaron a hacer cosquillas a un Harry que se esforzaba por no lastimar a Ginny, y al mismo tiempo se retorcía de la risa por las cosquillas que los dos niños le provocaban.
Por fin él dijo que se daba por vencido que ellos habían ganado y los cuatro riendo quedaron tumbados en la cama, de un lado de Harry se encontraba Teddy abrazado por él después en el otro lado se encontraba Ginny y a un lado de ella estaba James, los cuatro seguían riendo entre jadeos por las risas y el esfuerzo que habían realizado en el juego de las cosquillas.
Cuando por fin se calmaron, Harry atrajo más cerca de él a sus tres amores abrazando a Ginny y con el mismo brazo tocando la cabeza de su hijo que se encontraba un poco más allá; comenzó a hablar, aun con rastros de la agitación que el juego había provocado.
−Hijos, quiero comunicarles, que muy pronto, bueno en algunos meses más, ya no seremos solo cuatro en esta pequeña familia, si no que… −se interrumpió, abrazando más fuertemente a Ginny prosiguió ante la sonrisa de ella que lo animaba –bien les decía que ya no seremos sólo nosotros cuatro, si no que tendrán una nueva hermanita.
−O hermanito, aún no sabemos si lo que llegara será niño o niña –corrigió Ginny
Los niños por toda respuesta empezaron a gritar y pegar de brincos en la cama y finalmente James salió corriendo gritándole a su abuelita Molly seguido por Teddy que también iba a los gritos.
En coro decían "Abuelita, Molly, abuelita Molly tendremos un hermanito, tendremos un hermanito"
Molly al principio se asunto mucho al escuchar el escándalo que traían los niños hasta que de pronto entendió lo que ellos decían en sus gritos y sonrió ampliamente al verlos parecer corriendo alrededor de la mesa y de sus primos, a la vez con ella y no dejaban de grita lo felices que estaban, lo que James decía que un hermanito y Teddy que una hermanita, por fin se calmaron los niños, pero para ese momento dos sonrientes Harry y Ginny estaban detrás de ellos disfrutando de la felicidad de sus hijos.
−Ginny, Harry es ¿Es cierto lo que gritan los chicos? ¿Seré abuela nuevamente? –Cuestiono una ilusionada Molly.
−Si mamá, serás abuela nuevamente y espero que sea ahora de una linda niña Potter –dijo sonriendo Ginny y volteo a besar a su flamante y orgulloso esposo.
−Así es Molly, seremos de nuevo padres, espero que podamos organizar lo de la boda para este mismo fin de semana porque quiero que mis hijos sean totalmente legítimos a la brevedad posible –Harry dijo esto muy serio.
Y así comenzaron los preparativos primero de la cena familiar para dar la noticia de que un nuevo Potter Wesley llegaría pronto y para ver lo de la próxima boda.
